domingo, 29 de septiembre de 2024

GP de Singapur 2024

 



                              Norris ataca





Y Mclaren consolida su liderato en constructores, un liderato que no tenía desde el ya lejano GP de China de 2012.

Se llegaba a esa carrera con el anuncio de Red Bull de no llevar decoración especial -Mclaren sí lo hizo, tan fea como la habitual- por no añadir peso extra al coche. Un kilo decían, que eran 3 milésimas por vuelta. Eso serían 186 milésimas a lo largo de la carrera, pero tal vez el redactor se equivocó y quiso decir 30, que multiplicado por diez dan las famosas tres décimas por 10 kilos, que son tan falsas como un billete de quince. Como fuere, ni lo uno, ni lo otro hubiera influido aunque eso sí, debo decir -repetir- que el peso no influye de forma aritmética -10kg no influyen el doble de 5, aunque su masa si lo sea, sino más- y este sólo influye a partir de un cierto peso, ya que en caso contrario, es despreciable.

Esto podría ser divertido, pero no lo siguiente, Max Verstappen fue multado con servicios a la comunidad -¿¿??- por decir que su coche estaba “jodido”. A esto hay que sumar lo de no decir tacos por radio. Fuera parte de que soy contrario a que las radios de los equipos no sean privadas, no veo el menor interés en publicar los mensajes de un piloto cuando se cabrea y se sale de tono, sea con quien sea. ¿No quieren tacos? Pues no los emitas. Total, que la FIA está a esas chorradas. A eso y a multar a los pilotos por cruzar la pista en bandera roja, como a Sainz en Q3. ¡Pero si no hay tráfico! En fin...

Los dos primeros libres parecían indicar que Ferrari y Mclaren tendrían mano en el GP, pero el tercero, con Norris marcando un tiempazo que dejó a los Ferrari a casi 1”, con Russell a medio, parecía indicar quien iba a llevar la “batuta”, como así fue.



Max, segundo, optó por decir poco en las ruedas de prensa oficiales, como protesta por su sanción.


Si bien la cuali igualó algo las cosas, la verdad es que Norris fue el mejor, sin dar opción a nadie, ni siquiera a su compañero Piastri que, si bien es más espectacular y efectivo en los adelantamientos, en velocidad pura está un poco por detrás.

Ricciardo, Stroll, Gasly y los inevitables Sauber de Bottas y Zhou se quedaron en Q1, haciendo lo propio en Q2 Albon, Colapinto, Pérez, Magnussen y Ocon.

La Q3 comenzó con Piastri al mando al no marcar nadie ningún tiempo por el accidente de Sainz, que cometió un fallo de novato al comenzar su vuelta lanzada y no estar sus ruedas en temperatura. Norris, que iba para pole, hubo de abortar su vuelta; otros ni la comenzaron, mientras que a Max, que hizo mejor tiempo que Óscar, se la anularon. Ya comenté que, en caso de bandera roja, se debería dejar terminar la vuelta a los pilotos que estuvieran en ella en caso de estar estos por delante de dicho incidente, lo mismo que se deja acabar la vuelta con el tiempo acabado si se ha pasado por meta antes de que esto sucediese. Aquí no fue el caso, ya que el accidente fue en las narices de Max. Desconozco si deceleró o no, pero reglamento en mano, no había banderas cuando pasó por la zona del accidente y la roja saltó justo cuando cruzó meta, antes sólo una amarilla, de modo que no, no a lugar quitar la vuelta por los motivos que adujeron. Aunque al final dio lo mismo. Iba para segundo tras Norris, y así quedó cuando acabó la sesión. Piastri fue tercero por delante de los Mercedes de Hamilton y Norris, Hulkenberg un sensacional sexto, mejor tiempo que el Ferrari de Leclerc que no sería séptimo, sino noveno, ya que le anularon la vuelta por exceder los límites de pista. Así las cosas Alonso fue séptimo y Tsunoda octavo. Sainz, sin tiempo, era décimo, y lo fue también el domingo ya que pudo reparar sin penalizar.



Alonso sacó el máximo de un Aston que es una sombra de lo que fue el año pasado.


Como anécdota, el tiempo de Norris mejoró la pole del año pasado en casi 1”5, mucho pese a haber una zona de DRS más. De haber mejorado tanto -en Baku la pole fue 1”1 más lenta- en Monza se habría bajado al 1”18 y quizá hubiera caído el récord de velocidad en posesión de Hamilton.

En la salida Norris no dio opción y con ello la carrera se “acabó” ya que no dio opción. Le sacó 21” a Max, pero bien podrían haber sido el doble, tal fue su dominio. Lo que no es de recibo es que tuviese dos pasadas de frenada, una de ellas doblando a un piloto, que a punto estuvieron de costarle la carrera. Eso y un toque con un muro, el mismo con el que colisionó Russell el año pasado.

Fue la primera vez que no hubo ningún coche de seguridad en la carrera, lo que es lo más justo, aunque le quitó emoción.

Piastri fue tercero tras adelantar a Hulkenberg en la salida y luego, tras las paradas, rebasar a los dos Mercedes, mostrando ser de los más decididos en ese aspecto. Russell se las apañó contra un Leclerc que paró muy tarde y que, tras superar a Hamilton, le alcanzó. Pero no pudo con él. Ham pagó su osadía de salir con blandas -el resto de favoritos lo hizo con medias-, paró pronto y cedió ante Piastri, Russell y Leclerc. Sainz -en su GP número 200- acabó a continuación. Tras una salida discreta -iba décimo segundo- paró pronto y con ello se deshizo de sus predecesores: Hulkenbeg, Alonso, Colapinto, Pérez y Tsunoda.

Alonso fue octavo por delante de Hulkenberg, al cual superó al detenerse antes, mientras Pérez sólo pudo ser décimo, delante de un Colapinto que lo hizo muy bien. Dicen fue muy agresivo en la salida, pero a mi no me lo pareció. Lo que no me pareció bien es que Alonso y Leclerc se saltasen la primera curva y no hubiese sanción de ningún tipo. No ganaron nada, pero tampoco perdieron, cosa que si hubiera ocurrido de haber trazado por donde debían.



Triste adiós de Ricciardo a la F1, aunque se fue marcando la vuelta rápida.


Ricciardo, en la que fue su última carrera, esto lo supimos después, marcó la vuelta rápida al parar a poner blandas al final, lo que dio lugar a unos suspicaces comentarios, ya que le quitó un punto a Norris. Mi opinión es que la vuelta rápida va al palmarés y que siempre mola, pero antes, salvo excepciones, nadie la buscaba. Ahora sí, por ese puntito. Pues bajo mi punto de vista, me parece genial lo de Ricciardo, otra cosa es que, al ser equipo filial de RB, los motivos puedan ser otros, pero eso es otra historia. Peor fue lo de Alguersari en Abu Dabi 2010, dejándose pasar por Webber, que quieren les diga.

Un mes después nos veremos en Austin, Texas, a ver como se desarrolla la cosa. Lo que ya parece definido, con la incorporación de Lawson a Toro Rosso, es la parrilla de 2025, en la que sólo falta confirmar el piloto del segundo Sauber, aunque siempre puede haber sorpresas.

martes, 17 de septiembre de 2024

GP de Baku 2024

 



                           Mclaren líder





Y Piastri estelar, claro que no nos emocionemos con el chaval, es muy bueno, sí, pero su maniobra ante Leclerc, muy hábil, palidece ante las realmente magistrales, como la de Mansell a Berger en México 1990, la de Piquet a Senna en Hungría 1986 o la de Villeneuve a Jones en Holanda 1979. Eso sin contar que su maniobra se vio favorecida por un Leclerc adormecido, atontado más bien, al que no se le ocurre otra cosa que conservar ruedas dejándose coger DRS primero y sorprender en la frenada después. Me recordó a esos equipos de fútbol que marcan un gol y se ponen a defender y entonces les empatan. ¿A quién se le ocurre ponerse a tiro de un rival? ¿Acaso creía que Piastri no iba a atacar porque iba a conservar ruedas? Absurdo. Ni que dieran un premio por llegar con ellas en mejor estado. Mira, he llegado quinto, pero las ruedas están nuevecitas, que bien, ¿no? En Baku Ferrari y Leclerc podían ganar y ya sabemos por qué no sucedió. No suelo ser crítico con los pilotos -otra cosa son sus declaraciones o actitudes antideportivas-, ya que cada uno hace lo que puede, pero hay errores y errores. Y este fue flagrante. No es que Piastri fuese la rehostia, es que Leclerc se dejó robar la cartera. Eso sí, todo no van a ser críticas a Charles, que al menos reconoció el error, lo cierto es que él estaba primero y su compañero cuarto. Seguramente Carlos no se habría dejado sorprender, pero estaba muy por detrás.

A Baku se llegaba con dos noticias importantes, la que más, el fichaje de Newey por Aston Martin, que dejaba la otra en segundo plano, y es que en Mclaren por fin creyeron en Norris y dijeron le iban a dar prioridad. Sobre lo primero poco que decir, Newey no necesita presentación aunque está un poco sobrevalorado, en mi opinión, ya que sólo se recuerdan sus éxitos, pero cuando no ganan sus coches, ponen excusas, eso sin contar los títulos de Williams que le atribuyen a él y sólo a él, olvidándose del gran -y no sólo de tamaño- Patrick Head.

Oliver Bearman regresaba a la F1 supliendo en Haas al sancionado Magnussen, tras su debut en Arabia Saudita con un Ferrari, nada menos, y con el dorsal 38, cambiado al 50 para esta carrera. Eso me hace preguntarme por qué nadie a cogido el 5 y el 7, que están libres. Si mantienen la normativa, los números de un piloto, una vez se ha retirado, no se pueden coger en dos años, entiendo que por si a este le da por volver, pero pasado ese tiempo, sí. Vettel y Raikkönen ya pasaron de sobra ese tiempo, no entiendo por qué Sainz, Leclerc o Bottas no han reclamado esos números, ya que Carlos quería el 5 y los otros dos el 7. ¿Por marketing quizá?



Gran actuación de Bearman en Baku, mostrando su gran proyección de futuro.


A todo esto, mis amigos argentinos me han dicho que el 43 de Colapinto es en honor a la piloto sudafricana Desiré Wilson, la mejor piloto que se ha subido jamás a un F1. Su victoria en el británico de F1 con un Wolf y sus prestaciones en el GP de su país de 1981 con Tyrrell, que no fue puntuable por la guerra FISA-FOCA, así lo corroboran.

Los libres no dijeron gran cosa, salvo que la pista estaba más lenta que el año pasado, ya que entonces esta se lavó con agua a presión y este no, dejándola casi un par de segundos peor.

La Q1 vio tiempos francamente lentos con los pilotos dando más de una vuelta seguida con blandos. Los menos rápidos progresaron mucho al final cuando pusieron un juego nuevo, a diferencia de los equipos “top”, lo que hizo que los Mclaren y Sainz estuvieran en el abismo. Piastri se salvó y Norris iba camino de hacerlo cuando una bandera amarilla primero y un error suyo después en la curva 16 lo condenaron. Sainz también se salvo, pero por momentos no lo parecía. Mejoró al final, pero se hubiera salvado igualmente gracias al fallo de Norris. Ricciardo -justo delante de Lando- este, los inevitables Sauber de Bottas y Zhou, más Ocon, claudicaron en Q1.

Quienes lo hicieron en Q2 fueron Bearman, Gasly, Tsunoda, Hulkenberg y Stroll, destacando la gran actuación de Bearman, por delante de su experimentado y rápido compañero Hulkenberg.

Q3 y Ferrari baja más que nadie y se pone 1-2 Leclerc-Sainz por delante de Piastri, Pérez y Max, el cual no mejoró su tiempo de Q2, pero iba a la milésima con Leclerc cuando salió totalmente cruzado en la 16, perdiendo medio segundo. Todo indicaba que entre él y Charles se jugarían la pole, más aun porque a tenor de lo visto en Q2, el tercer sector era favorable a RB. Pues no, Max apenas pudo igualar su tiempo de Q2, quedándose sexto tras Leclerc, que mejoró todavía más para hacerse con su cuarta pole consecutiva en Baku, aunque con su primer tiempo le habría valido. Piastri mejoró para superar a Sainz, tercero por delante de Pérez y Russell. Tras Max, sexto, se ubicaron: Hamilton, Alonso, Colapinto y Albon. Hamilton siempre estuvo muy por detrás de Russell y Colapinto estuvo sensacional, aunque hizo mejor tiempo en Q2, este no le habría hecho mejorar sus noveno lugar; mientras Albon, que salió con un ventilador conectado a su snorkel -toma de aire superior-, no pudo realizar su segundo intento, aunque dudo hubiera podido con el inspirado Colapinto.



Genial Colapinto. Desde Brasil 1982 que un Argentino no estaba en los puntos en un GP de F1.


Zhou saldría desde el fondo de la parrilla por cambios de su tren motriz, aunque lo mismo le daba ya que era anteúltimo. Más aún cuando el último, Ocon saldría de boxes tras Hamilton, ambos por cambios en el parque cerrado.

La carrera, dada su baja degradación, se preveía a dos paradas, partiendo la mayoría con medios, aunque algunos, como Albon y Norris, este fuera de posición, lo hicieron con duros.

Nada a destacar en la salida, salvo que la parte sucia esa que tanto dicen afecta, no lo hacía en absoluto. Entre la salida y la primera vuelta, Pérez se impuso a Sainz y Verstappen a Russell, es decir, entre los diez primeros sólo progresaron los que partían en la zona sucia. Un toque en la primera vuelta entre Stroll y Tsunoda hizo abandonar a este último en la vuelta catorce, mientras Lance tuvo que ir a boxes en la primera vuelta por un pinchazo.

En cabeza, tras dos o tres vueltas de Piastri con DRS de Lelcerc, este lo dejó sin él y se escapó. Todo parecía indicar tendría el Ferrarista una carrera fácil, pero ya vimos que no.

Piastri llegó a estar a casi 6” de Leclerc, con el Checo a poco más de 2” de él, idéntica ventaja del Checo sobre Carlos, el cual tenía más de 5” sobre un desconocido Verstappen. No sólo el Checo lo superó en parrilla -primera vez este año- sino que no lo podía seguir en carrera, ni acercarse siquiera. Posteriormente, con muy poca clase, dijo que su coche no era igual -reglajes- al del Checo. Tampoco tiene por qué serlo cuando lo superas, ¿no? Russell iba a continuación no muy lejos.

En la vuelta diez Colapinto inauguró las paradas, nueve antes de lo previsto -Norris iba décimo y Hamilton décimo quinto y sin ritmo- y, a partir de ahí, el resto: Alonso en la once, Russell y Max en la doce, en la trece Pérez y, dos después Piastri, al que el Checo no pudo hacer un undercut. En la siguiente paraba Leclerc, que antes de que Piastri parase le llevaba 5”8 y, aunque yo pensaba -visto lo de Checo-Piastri- que podría parar una o dos después, lo cierto y sorprendente es que no, ya que apenas salió 2” por delante y con Albon, que no había parado, por delante. Sainz paró a continuación, saliendo en las narices de Verstappen y a 9” de Pérez justo cuando vino el momento de la carrera, Piastri ya había pasado a Albon y estaba a 1”6 de Leclerc. Bajó la diferencia como si nada -porque Leclerc se confió-, se puso a 0”7 de cara a la recta de 2,2 km y el DRS, la gran punta de su Mclaren, más una gran apurada de frenada en una audaz maniobra que Charles no se vio venir pese a que era obvio -si el de atrás tiene DRS lo mínimo que has de hacer es defender-, se puso primero y fin de la historia, bueno, casi.



Leclerc, a sus anchas en Baku, se anotó otra pole, intocable en entrenamientos, no así en carrera. 


Durante el resto del GP Charles intentó, sin éxito, adelantar al Mclaren, que sacó los codos y cerró huecos, aunque nunca dio la impresión de que Charles lo intentara de verdad. Una vez te cierran, dos tal vez, pero a la tercera sigues por dentro por cojones y pasas, vaya si pasas. Pues no. Y así, el Ferrari, a cuatro del final se quedó sin ruedas y fue presa fácil de Pérez, que estaba al acecho. Pero lo que no hizo con el coche en perfectas condiciones contra Piastri, si lo hizo contra Pérez con las ruedas en las últimas. Aguantó el ataque del Checo y Sainz, que había recuperado los 9” de desventaja, se aprovechó de la lucha y superó a Pérez, entró abierto en la dos para no tocar a Leclerc, entonces Pérez le puso medio coche en paralelo y, pese a que normalmente no pasa nada, pasó, se tocaron y abandonaron en lo que fue un lance de carrera muy desafortunado, ya que se quedaron sin podio ni puntos. Entonces salió el coche de seguridad virtual y Verstappen, que antes había sido superado por Russell y que luego no pudo superar ni a Norris ni a a Albon cuando estos no habían parado, cedió también ante Norris cuando este paró, y decidió parar para hacer la vuelta rápida, pero el accidente de su compañero con Sainz se lo impidió, y esta se la quedó Norris por tercera carrera consecutiva.

Russell heredó el podio tras Piastri y Leclerc, no teniendo ningún problema en reconocer que se alegró del incidente que le hizo subir a él. Y no me extraña, porque si subió al podio contento en la vergüenza de Spa 2021, aquí con más razón. Dicho esto, si bien no comparto su alegría de Spa por mucho que fuera su primer podio -no hubo carrera, joder- aquí si, y me gusta que lo reconozca. Eso que dicen de que un piloto no se alegra cuando su rival abandona, no me lo creo. Así que bien por Russell, ha sido sincero el tío.



Pérez superó en entrenamientos y carrera a Verstappen por primera vez este año. Pero tuvo mala suerte en carrera.


Norris fue cuarto y le recortó tres puntos a Verstappen, que fue quinto precediendo a Alonso, Albon, Colapinto, Hamilton y Bearman. Hulkenberg fue undécimo tras ser adelantado por Colapinto, Hamilton y Bearman en una vuelta, justo antes de que el coche de seguridad virtual neutralizara la carrera, ya que el alemán ralentizó pensando la carrera sería detenida, amén de que pasó por donde el accidente cuando todavía no había bandera amarilla, ralentizando. Le llevaba más de 3” a Colapinto y así todo fue superado por este, Hamilton y Bearman. Estos dos últimos se las tuvieron tiesas durante gran parte de la carrera, sudando Hamilton tinta para superarlo.

La carrera acabó neutralizada, como tiene que ser, ya que no había tiempo para más, aunque de haber querido se hubiera podido sacar bandera roja en el acto y hacer una salida a una o dos vueltas, como en 2021, pero no hubiera sido justo. En otros tiempos la carrera se habría suspendido con bandera roja y se jabría dado por concluida con las posiciones de la vuelta anterior, y así Checo hubiera sido tercero y Sainz cuarto con Hulkenberg décimo y Ham y Bearman fuera de los puntos.

Me llamó la atención, al igual que lo mucho que perdió Leclerc en su parada, que Albon, que paró antes que Norris, saliera tan por detrás de este cuando el Mclaren se detuvo. Una pena no tener mas datos para informar mejor.

Total, que nueva pole desperdiciada por Leclerc, pero esta vez de verdad, porque en las otras no tenía coche para ganar y esta vez sí.

En siete días Singapur, donde Ferrari podría volver a ser competitiva y sus pilotos buscarán resarcirse, al igual que los de Mclaren seguirán buscando victorias en un feudo poco propicio, a priori, para Red Bull. Diría que Ferrari y Mclaren tendrán mano en Singapur, veremos si estoy en lo cierto. Red Bull y Mercedes intentarán que no sea así.

miércoles, 4 de septiembre de 2024

GP de Italia de 2024

 




                     Ferrari facci sognare





Ferrari es el equipo por excelencia en la F1, es: LA SCUDERIA, como si no hubiera otras, el único equipo que tiene de verdad seguidores, mientras que los demás, salvo excepciones, sólo se siguen por el piloto. Casi lo mismo puede decirse de los coches de calle del Cavallino, aunque en este caso hay más marcas queridas y afamadas, además de culto, pero ninguna como Ferrari, la más prestigiosa, mítica y mágica. Y todo eso, toda esa historia, hace que los pilotos de Ferrari, llegado el momento, sean capaces de dar más, de superar la frontera de lo posible. Y eso sucede especialmente en Monza. Carlos en 2023, Charles en 2019 y ahora son dos claros ejemplos, pero hay muchos más.

Ferrari logró un triunfo inesperado en casa con el segundo mejor coche, cinco años después del anterior, que ya tocaba. Charles Leclerc estuvo sensacional, con una conducción brillante que le permitió hacer la carrera con una sola parada teniendo, eso sí, la pizca de fortuna que no tuvo el año pasado su compañero Sainz, que entonces estuvo igual de sensacional. Y es que si en 2023 Leclerc hubiera podido incordiar a Max desde el principio, quizá hubiera habido apoteosis Ferrarista. Este año los Dioses tocaron las piezas necesarias para obrar el milagro de la victoria de Ferrari en Monza, en casa. Y esas piezas fueron las siguientes: error en la primera curva de Russell, que así se quitó de enmedio, el ataque espectacular de Piastri a su compañero Norris en la variante della Roggia, impropio ante un compañero que se juega el título, que hizo que este cediese posición ante Leclerc y, por último, la segunda e innecesaria parada de Piastri en boxes -gracias Mclaren- que dejó el liderato definitivo a Charles. Y es que en Mclaren dirán lo que quieran, pero tenían mejor degradación que los Ferrari, por eso estos perdían comba según avanzaban las vueltas y, con 5”5 de ventaja a falta de quince vueltas, parar era un claro error. Un error que ya cometieron con el propio Piastri en Spa, que también iba 5” por delante de Russell, el cual no paró y cruzó la meta primero, que luego lo descalificasen es otra historia.



Un Leclerc sensacional, apoyado por un equipo que no falló, provocó el éxtasis en Monza.


Y ahora vayamos con la crónica del GP en sí. Haas llegó a Monza tras estar un día retenido en Holanda a causa de la deuda de 9 millones de dólares con Uralkali, no pudiendo partir sus camiones hasta que esta quedó saldada. El argentino Franco Colapinto sustituiría hasta el final de temporada a Logan Sargeant en Williams, el cual duró demasiado visto su rendimiento y accidentes. El italiano Kimi Antonelli se confirmó como piloto de Mercedes de cara a 2025 luego de destrozar el coche de Russell en los libres 1, perdiéndose el inglés casi la totalidad de los segundos. Ante esto, unas refléxiones: el accidente puede ocurrir, no hay que alarmarse por ello, pero lo que no entiendo es por qué le dejaron el coche de Russell y no el de Hamilton, que es quien abandona el equipo. Eso por un lado, por otro está el que MB fiche a un inexperto como Antonelli, mientras a un talento confirmado como Russell lo dejaron lo dejaron tres años fogueándose en Wiliams. ¿Veto de Ham, quizá? No lo creo, pero tampoco lo descarto.

Los libres no mostraron nada del otro jueves, a parte del que hubo otra interrupción por el accidente de Magnussen en Lesmo en los libres dos. Lo único es que parecía MB estaba un poco por detrás en ritmo, cosa que se confirmó. Luego vimos que RB estaba peor.

Tsunoda, Stroll, el debutante Colapinto y los Sauber de Bottas y Zhou, equipo al que regresaba Binotto a la F1, no pasaron de la primera ronda, dejando bien claro los suizos su bajo nivel.

Diez milésimas dejaron fuera de la Q3 a Alonso, al que acompañaron en su “fortuna”: Ricciardo, Magnussen, Gasly y Ocon.

Mclaren y Mercedes parecían los favoritos a la pole, con Max y los Ferrari por detrás. El primer intento dejó a los Mclaren de Norris y Piastri precediendo a los Mercedes de Russell y Hamilton, toda vez que los Ferrari de Sainz y Leclerc -con motores a estrenar para no perder ni una milésima- copaban la tercera linea, mientras la cuarta era de RB con Pérez por delante de Max. El hundimiento de RB fue totalmente inesperado.



Franco Colapinto debutó con buena nota y acabará la temporada.


El segundo intento apenas cambió las cosas, pero fue tan apretado que, salvo Norris por una décima, todo pudo cambiar entre los seis primeros, a excepción quizá, de Hamilton. Piastri y Russell mantuvieron sus posiciones mientras Leclerc pasó de sexto a cuarto, justo al revés que Ham, mientas Sainz, por seis milésimas, se quedaba donde estaba. Max superó a su compañero, pero nada más. Albon y Hulkenberg, a un intento, cerraron la Q3.

La carrera tenía un 40% de probabilidades de lluvia, que nadie creía que llegaría, a diferencia de las dos paradas, bastante factibles por el asfalto nuevo, más abrasivo.

En la arrancada Norris no falló, a diferencia de otras veces, mientras Russell erró en la primera frenada y bajó hasta séptima posición. El siguiente cambio fue en la variante della Roggia, cuando Piastri adelantó espectacularmente a Norris, el cual salió mal de la misma y cedió en aceleración ante Leclerc. De ese modo el orden tras la primera vuelta era: Piastri, Leclerc, Norris, Sainz, Hamilton, Verstappen, Russell, Pérez, Albon, Alonso, etc.

El único cambio fue que Pérez superó a Russell en la vuelta diez, justo antes de que este parase a realizar su primera parada y, de paso, cambiar el morro dañado en la salida. Piastri se distanció sólo 2” de Leclerc antes de las paradas, perdiendo comba el Ferrari -muy poco eso sí- cuantas más vueltas tenían los neumáticos, lo que hizo que Norris cogiera DRS del Ferrari mientras Sainz estaba a más de 3” por detrás, con Hamilton a unos 2” del español.

Norris abrió la veda de las paradas en la catorce, parando Hamilton, Leclerc y Piastri a continuación, aguantando Sainz un poco más, hasta la veinte, con la idea de hacer una sola parada, lo que de entrada le costó unos seis segundos. Los RB tardaron un poco más en parar, ya que partieron con duras por medios de sus rivales, (vtas. 22 y 23 Max y Checo respectivamente) montando duras de nuevo, dejando bien claro irían a dos paradas. Que la de Max fuese lenta, más de 6”, poco importaba.



1 punto de consolación para un fin de semana movido de Magnussen: accidente el sábado y dos puntos de superlicencia, que no mereció, el domingo, lo que le impedirá correr en Baku.


Entonces, con todos con “duras”, la clasificación era la siguiente: Piastri, Norris, Leclerc, Sainz, Hamilton, Verstappen, Pérez y Russell. Norris le había hecho un “undercut” a Leclerc, que lo seguía a un segundo, mientras Norris estaba a dos y medio de Piastri. Sainz ya estaba a 10” y sin opciones, salvo sorpresa, con Ham a poco más de 2”.

En Mclaren se pusieron a luchar, motivo por el cual dicen destrozaron sus neumáticos, pero dado que Leclerc no perdía comba, sólo un poco a medida que pasaban las vueltas, como al principio, no cuela.

Por detrás hubo una intensa lucha entre Pérez y Russell, que ganó este último y en la que, en mi opinión, el Checo no jugó limpio, ya que lo sacó fuera en la primera chicane a posta, y debió dejar hueco. Vuelvo a lo de siempre, no se deben aprovechar las escapatorias asfaltadas para defenderse o atacar. Debió ceder posición, aunque al final George lo superó.

Volviendo a los líderes, Norris cometió un error que lo dejó a más de 5” de su compañero con Charles en sus talones decidiendo entonces, parar por segunda vez en la vta. treinta y dos, Hamilton lo haría cinco después y una después, de manera sorpresiva por lo innecesario ya que iba al mismo ritmo que Leclerc, Piastri. De ese modo los Ferrari pasaban a ser primero y segundo a quince vueltas del final, teniendo Charles más de 17” sobre Piastri con Sainz por medio. Estaba claro los Ferrari no iban a parar y, si los neumáticos aguantaban, la suerte estaba echada. Max aguantó un poco más para parar para estorbar un poco a Norris, para luego volver a su puesto inicial, sexto tras Hamilton. En realidad los dos realizaron una carrera aburrida.



Mclaren o como perder un Gran Premio -y quizá un campeonato-, con Piastri atacando a Norris como si el título se lo jugasen entre ellos.


Los neumáticos de Sainz dijeron basta y apenas pudo retener a Piastri, que lo superó como si nada en la cuarenta y cuatro, colocándose a 11”7 del líder. Tres después Sainz cedió ante Norris, pero no había nada que temer, las ruedas de Leclerc, pese a parar antes que Sainz, aguantaban perfectamente e iba a lograr el triunfo. El momento de pánico había pasado.

Y así, con una conducción excelsa, rápida y eficaz, conservando las ruedas como nadie, Charles Leclerc logró su segunda victoria en Monza -vigésima de Ferrari-, no tan agónica como la primera, siendo este un triunfo inesperado y muy merecido, como la que hubiera logrado, de no ser descalificado, Russell en Spa. Y es que el gran mérito de Leclerc fue conservar las ruedas, algo que Sainz no logró. Quizá a Piastri le hubiera podido pasar lo de Carlos, nunca lo sabremos, pero viendo como iba, lo normal es que no. La falta de visión en Mclaren ayudó a Ferrari.

Norris marcó la vuelta rápida en la última, quitándosela a Verstappen e impidiendo la lograse Hamilton, que también lo intentó.

Tras Leclerc, los Mclaren de Piastri y Norris, que no se dejó superar por su compañero, impidiendo que este recortase tres puntos más a Verstappen, que, sumados a los siete de Hungría, hacen diez.

Sainz fue cuarto, contento por el triunfo de su equipo, aunque quizá un poco triste por no haber podio conseguir un mejor resultado el día de su cumpleaños. Hamilton, Verstappen, Russell, Pérez, Albon y Magnussen completaron los diez mejores, con Alonso undécimo pese a los 10” de sanción de K-Mag, justo por delante de Colapinto, que tuvo un buen debut en una carrera en la que ganó el segundo mejor coche, el Ferrari, pero cuyo equipo y piloto fueron los mejores; toda vez que el RB pasó a ser la cuarta fuerza. Veremos si se recupera, porque si quieren los títulos, sobre todo el de pilotos -en constructores Mclaren está a 8 puntos y Ferrari a 39-, no pueden esperar a que Mclaren siga haciendo regalos. Bien podría haber titulado, como hizo en su momento Motor 16 el GP de Portugal de 1990 pero trasladado a esta carrera: “Ferrari gana, Verstappen ríe, y Norris llora”.



"Mejor un Sainz hoy que mil Hamiltons mañana". Carlos no pudo celebrar su trigésimo cumpleaños con victoria, pero al menos ganó Ferrari. Y los tifosi le demostraron su cariño incondicional.


Kevin Magnussen, tras su toque con Gasly, recibió una penalización de 10” y sumó doce puntos a su superlicencia, lo que hará que se pierda la siguiente carrera, la de Baku, en la que Oliver Bearman podría ser su sustituto. Es el primer piloto que se pierde una carrera por sumar estos puntos, aunque no el primero por causar accidentes. Grosjean se perdió Italia 2012 por su toque en Bélgica e Irvine, Ti-Aida, Imola y Montmeló por su toque en Interlagos 1994. Un poco exagerados, en mi opinión.

Los datos: no se batió ningún récord, pero se anduvo cerca, quizá el año que viene. Norris logró la cuarta pole más veloz y la segunda vuelta más rápida de la historia tras la de Italia 2004, toda vez que Lelcerc acabó el GP como el tercero más veloz de todos los tiempos tras los de Italia 2003 y 2005.

Carlos Sainz disputó, según muchos, por no decir todos, su último GP de Italia con Ferrari, pero esto no tiene por qué ser necesariamente así. No sería ni el primero ni el segundo piloto que regresa a Ferrari, bien por buscar nuevos aires, como Berger en 1989 -regresó en 1993- o Raikkönen en 2009 cuando lo “licenciaron” por Fernando Alonso, regresando en 2014 como compañero de este, por poner solo los dos ejemplos más recientes. Por eso mismo reproduzco para Sainz lo que los tifosi dijeron en su momento sobre Alesi: “mejor un Sainz hoy, que mil Hamilton mañana”.




martes, 27 de agosto de 2024

GP de Holanda 2024

 



                          Triple de Norris





Primer hat trick -pole, vuelta rápida y victoria- de Lando Norris, que de paso parece meterse en la pelea por el título, toda vez que nadie duda de que Mclaren buscará su noveno entorchado, que lo igualaría en segunda posición con Williams, a siete de Ferrari. Y si lo logra, lo haría después de veintiséis años.

Al GP local del vigente campeón se llegaba con la noticia del fichaje en Alpine de Jack Doohan, hijo del cinco veces campeón del mundo de… 500 en motociclismo mientras Max, a su vez, celebraría su GP número 200 diciendo que no doblaría esa cifra. Curiosamente Alonso también dijo, en su momento, que no correría con 40 años, así que ya veremos. Yo me mantengo en mis trece de que llegará a los 500, claro que lo mismo hace un “Rovanpera” y se las pira.

Los libres fueron movidos con cambios climatológicos, avería del cambio en el Ferrari de Sainz, que apenas rodó y un fortísimo accidente de Sargeant en los libres 3 que dejó el coche en llamas. No disputó la cuali, pero si pudo correr el domingo.

Ricciardo, Ocon, Bottas y Zhou acompañaron a Sargeant a no pasar de la Q1, dejando los Sauber nuevamente muestras de su bajo nivel. En Q2 la sorpresa fue que no pasaron el corte ni Sainz, ni Hamilton. Junto a ellos se quedaron Tsunoda, Hulkenberg y Magnussen.

La pole fue para Norris, parecía la tendría ajustada contra su compañero y Verstappen, pero realizó una vuelta impresionante que dejó al ídolo local a tres décimas y media. A continuación vinieron Piastri, Russell, Pérez, Leclerc, Alonso, Albon Stroll y Gasly. Destacar que Stroll estuvo muy fuerte, mejor que Alonso, hasta la ronda final, en la que no mejoró sus tiempos de Q2 mientras que Albon acabó siendo descalificado por irregularidades en su fondo plano, aunque podría correr el domingo. Sainz ganaba así una posición y Hamilton sólo perdía dos, en lugar de tres, al ser sancionado con dichas plazas por estorbar a Pérez en Q1. Dado que el Checo pasó el corte, soy de la opinión de que no debieron sancionarle, a menos que hubiera reiteración por parte de Ham, y a mi no me lo parece.



Jack Doohan fue anunciado como piloto de Alpine de cara a 2025.


El domingo iba a ser tranquilo porque el clima sería estable, lo que daría lugar a una carrera no muy emocionante en una pista antigua, muy bien remodelada, con unos peraltes que la hacen única y que es la más espectacular de todas para vivirla “on board”.

Nueva mala salida de Lando, que fue superado por Verstappen, mientras Russell hacía lo propio con Piastri, Leclerc con Pérez y Gasly a los dos Aston. En la primera vuelta Sainz superaría a Stroll, en la octava a Alonso y en la undécima a Gasly para situarse sexto mientras Hamilton, que partió con blandos -los de cabeza lo hicieron con medios-, era undécimo tras los Aston, a los que acabaría superando en la vuelta dieciséis para colocarse noveno.

Dos vueltas después y a la segunda, Norris se pondría en cabeza estando la clasificación del siguiente modo: Norris, Verstappen, Russell, Leclerc, Pérez, Sainz, Gasly, Hamilton, Alonso, etc.

En la vuelta veintitrés para Hamilton al ver que no podía con Gasly en pista. En la siguiente lo hacía Leclerc, que tampoco podía con Piastri y luego Russell, que se reincorporaba tras Charles, algo que no creo se esperase nadie, ya que parecía tener margen de sobra.

Verstappen paró en la veintisiete, luego Norris y, después, Pérez. Piastri se detendría en la treinta y dos y la situación quedaba así: Norris, Verstappen, Leclerc, Russell, Piastri, Pérez, Sainz, Hamilton, Hulkenberg, Magnussen, etc.

Norris no tendría problemas en alejarse de Verstappen, el cual se conformaba con controlar a Leclerc, cuya distancia oscilaba entre los 6 y 9 segundos. En la cuarenta Piastri superaba a Pérez, el cual sucumbiría ante Sainz siete vueltas después tras un bonito y duro duelo, con un trabajado adelantamiento por parte del español.



Podio sensacional de Leclerc, un podio inesperado que anima de cara a Monza.


Piastri atacaría a Leclerc, el cual, con derrapadas espectaculares incluidas, controlaría, contra pronóstico, al australiano hasta el final, mientras Sainz se lanzaba en pos de Russell, que decidió hacer una segunda parada, como poco antes hizo su compañero Hamilton, poniendo blandas los dos, nuevas de Ham, usadas de George, mientras los demás iban con duras. En Red Bull dudaron de si parar o no al Checo para defenderse, pero acertaron a no hacerlo, ya que los MB no fueron amenaza. Lo único es que si Russell no hubiera parado, lo mismo acaba delante del Checo.

De modo que Norris ganó, marcando la vuelta rápida al final, acompañado en el podio por un Verstappen impotente que reconoció haber minimizado daños y un Leclerc que realizó una carrera sensacional que no se esperaba. Piastri fue cuarto, poco cuando se tiene el mejor monoplaza -el Mclaren es el mejor desde Miami, y aquí con mucho margen-, mientras Sainz no pudo luchar por el podio por su mala calificación, pero su carrera, no tan espectacular como la de Charles, fue tan efectiva como la del monegasco. Pérez, Russell, Hamilton, Gasly y Alonso completaron los diez mejores.

En una semana Monza, donde veremos si hay reacción de Red Bull y, ¿por qué no? De una Ferrari que esperaba poco aquí y que acabó haciéndolo de maravilla. Sería genial poder brillar en casa. En menos de siete días lo veremos.



Duelo del año: Albon, Gasly, Alonso, Stroll y Magnussen, con Hulkenberg por delante saliendo en paralelo de tres en la peraltada. Parecía la F-Indy, duelo breve pero intenso. Magnussen perdió tres plazas, Albon una, Gasly ganó dos y Alonso una.

domingo, 18 de agosto de 2024

Campeonato al 58,333

 




Tras 14 GGPP de 24, la temporada se ha tomado un ligero descanso en lo que sería su ecuador, aunque este se haya superado un poco. Antes, con todas las carreras disputadas hasta ahora, el campeonato estaba a punto de caramelo, pero ahora, al falta de 10GGPP, todavía le queda cuerda para rato.

El campeonato comenzó de forma arrolladora para Verstappen y Red Bull, con Ferrari como único -y no muy fuerte- rival. En las cinco primeras carreras Verstappen ganó cuatro -la otra fue para el Ferrari de Sainz- y Pérez acabó segundo tres veces y tercero otra pero, a partir de la sexta, Miami, mientras Ferrari no podía confirmar su ataque a la hegemonía de Red Bull pese a su triunfo en Montecarlo -Leclerc-, Mclaren sí y, desde Canadá -novena cita-, Mercedes también.

Así que tras 14 carreras RB ha ganado siete, por tres de MB y dos de Ferrari y Mclaren respectivamente, logrando todos los pilotos de estas escuderías ganar. Todos salvo Checo Pérez, que tras un buen inicio se vino totalmente abajo y algunos nos sorprendimos por su pronta renovación.

De modo que hay cuatro equipos y siete pilotos ganadores, algo que no se veía desde 2012 (6-8) aunque ya en 2021 la cosa no estuvo mal con cuatro y seis respectivamente.

Ahora mismo Max tiene 78 puntos de diferencia, poco más de 3 carreras, que parecen muchos, y pueden serlo, pero quedando 284 en juego, pueden no ser tantos, sobre todo si Mclaren mantiene su nivel, a día de hoy el mejor coche junto al MB, con RB y Ferrari por detrás y, sobre todo, si a Max le sucede algo parecido como a Schumi en el año 2000 cuando abandonó dos veces seguidas -Austria y Alemania- por sendos accidentes en las salidas de las que no fue responsable.

De cualquier modo, difícil superar el final de 2021, suponiendo que a la cita, o citas finales, no llegue Max como campeón; pero así todo el desarrollo de esta campaña, con cuatro equipos triunfando, es lo mejor que podía pasar, sobre todo en comparación con el paseo de RB y Max en 2023.



Hamilton se reencontró con el triunfo después de casi tres años.


Justo al empezar este descanso Carlos Sainz, desplazado de Ferrari por el capricho de Hamilton, anunció su fichaje por Williams, quizá el mal menor, ya que incomprensiblemente ni RB ni MB, han querido ficharle. Que no lo haga Mclaren es más comprensible, aunque en mi opinión es mejor que sus pilotos actuales, aunque por poco margen. La otra opción, Audi, quizá era más arriesgada o a largo plazo, pero si es cierto eso de que en Williams hay una cláusula que le permite irse en caso de que le salga una oferta de un coche competitivo, el fichaje ha sido redondo, dadas las circunstancias.

Sobre Lewis digo capricho porque si hubiera querido ir “al equipo de sus sueños”, como dice, ha tenido tiempo más que de sobra para hacerlo, pero cuando arrasaba con MB no hizo ni un amago siquiera, por tanto no me creo al inglés. Desconozco si en el estado actual de Mercedes hubiera obrado igual, pero ya no importa y el año que viene veremos si alguno de los dos ha acertado.

Mercedes sigue sin decir quién acompañará a Russell, toda vez que RB mantiene a Pérez, de capa caída desde Miami. Mclaren mantiene la formación y Alpine despide al problemático Ocon, ese tipo que parece tener fijación con sus compañeros de equipo, yéndose a Haas en lugar de Nico Hulkenberg, que va a Sauber, aunque ha sido fichado por Audi. No se sabe quién lo acompañará, aunque en Haas, Ocon tendrá a Oliver Bearman, el que sustituyó a Sainz en Arabia Saudita y que compite en el mundial de resistencia con Ferrari de modo semioficial. Parece que pueden saltar chispas entre estos dos, habida cuenta de que si Barman va bien, a Ocon no le hará ni pizca de gracia, al estilo de Alonso con Ham en Mclaren en 2007, aunque en este caso sin jugarse el título, ni victorias.

Alonso se queda en Aston Martin, junto al hijo del jefe, quizá esperando un milagro con la posible llegada de Newey. Un gran diseñador del que todo el mundo habla cuando sus coches ganan pero callan cuando no. Y ahora que se ha ido de RB, dicen que es por ello su bajón de rendimiento… Lo mismo tampoco estaba y no nos enteramos cuando MB arrasaba de 2014 a 2020, ni tampoco en Mclaren en la época triunfal de Schumi. Que cosas, ¿eh?



Adrian Newey se va de RB y su destino sería el contrato del año de no ser por lo de Ham y Ferrari.



Alonso disputará en Las Vegas, sin incidentes de por medio, su GGPP n.º 400, ese que yo dije haría Max y, visto lo visto, si este se mantiene mucho tiempo, lo suyo será superar los 500.

Aston Martin se disputa junto a RB Visa, lo que era Alpha Tauri o Toro Rosso, y antes el emblemático y venerable Minardi, el quinto lugar tras los cuatro grandes. La 33 parece no llegará este año, salvo sorpresa, y si logran algún podio se darán con un canto en los dientes.

El resto las migajas, aunque Haas, que ha perdido a sus dos pilotos, Hulkenberg se fue y a K-Mag no lo renovaron, parece podrá acabar séptimo si Alpine, que muchos GGPP ha sido el peor coche, no lo impide. El farolillo rojo se lo disputarán el nuevo equipo de Sainz, Williams, y Sauber, que salvo en China y poco más, nunca ha dado señales de ser competitiva. Ninguno de sus pilotos está confirmado, aunque Zhou, dada su pésima temporada, es quien parece tenerlo peor.

Sargeant deja Williams y contento de haber durado tanto, esperando ver como acaba el mercado de fichajes en el que Magnussen, sin volante, podría quedarse fuera, y por talento, no lo merece. Otra cosa es por su deportividad, pero eso en realidad importa poco.

Antes de despedirme, decir que he publicado un artículo en el que expongo los motivos por los que no me gusta la F1 actual, y esta se empeña en darme más. Ahora sancionarán a los pilotos críticos con los comisarios. Una cosa es el respeto, que debe prevalecer, y otra no dejar dar su opinión. Ya sabemos lo dictatoriales que son en estas cosas las empresas, y la F1 no deja de ser una. Pues me parece muy mal y, respecto a los mensajes de radio, creo no todos deberían emitirse, ya que son como conversaciones privadas, y como tal deberían tratarse. Y además, muchas veces poniendo chorraditas. Si un piloto insulta a otro, o a un comisario, debe pasarse por alto, y no buscar la polémica, el sensacionalismo, la tontería.. Al fin y al cabo, es un exabrupto, un calentón del momento. Lo dicho, de mal en peor.



Oliver Bearman, en la foto en Goodwood, correrá el año que viene con Haas.


miércoles, 14 de agosto de 2024

La F1 que no me gusta

 



                               F1 2030





En el siguiente artículo voy a hablar de por qué la F1 actual cada vez me gusta menos, motivo por el cual, junto a otros personales y pasionales, harán que a partir del año que viene en adelante este blog pierda su regularidad. En resumen, comentaré lo que me plazca, ya no me obligaré a escribir crónicas de todas la carreras, cosa que sí haré este año, pese a que se me hace muy cuesta arriba.

El titular no hace referencia a la temporada 2030, sino a esa agenda progre, la 20-30, en la que más o menos vienen a decirte los oligarcas y políticos de turno como has de vivir tu vida con la excusa de “tu propio bien”, a ser posible sin pensar demasiado, mejor aún, solo “pensando” lo que ellos te digan y que, en el caso de los coches se resume a: “como vivir sin coche y ser feliz” y, por supuesto, ellos no harán nada de lo que a tí te obligan a hacer. Lo malo no es que la F1 siga esta agenda corrupta y tiránica, lo malo es que lo hacen nuestros gobiernos, tiranizándonos.

Centrándonos en la F1, esta sigue muchas de esas directrices estúpidas, como lo de ser verde, como publiqué en un artículo este año. La F1 no tiene por qué ser verde, ya que es una competición, pero la llevan por ese camino a pesar de que para eso está la Fórmula E y, a partir de 2026, los coches serán más eléctricos. Y eso no me gusta.

Aparte de eso, los F1 son auténticas “vacas”, unos coches muy pesados y grandes, como si la F1 hubiese derivado a un campeonato de SUVs de monoplazas. Ya que hablan de eficiencia, un coche pesado no lo es, ya que se requiere de más energía para moverlo. A su favor decir que los coches de 2017, ensanchados a 2 metros, son mucho más bonitos que los F1 de 1,80, siendo estos F1 infinitamente más atractivos que los F1 de 2007-2016, en la que los F1 fueron de los más feos de la historia. Pues nada, el año 2026 se estrecharán y una de las pocas cosas buenas la perderán. ¿No se dan cuenta que los coches de carreras deben ser anchos?



Los F1 han evolucionado, no siempre a mejor. Y encima los quieren estrechar.


Osea, F1 pesados, electrificados y perdiendo su atractivo al estrecharlos -en total y de ruedas-, eso sin contar con el cristo de cosas que pretender hacer para los adelantamientos.

Tenemos, además, una reglamentación estúpida con un control de costes que no se sostiene y se contradice. No se sostiene porque tiene muchas lagunas, porque realmente no iguala nada y porque no hace que lleguen más equipos y, a los que quieren llegar, como Andretti, los vetan, lo cual es una contradicción, aparte de una injusticia por parte de esta F1 snob y engreída. Otra contradicción es que, si quieres controlar los costes, ¿por qué obligas a los equipos a poner un coche nuevo cada año y tampoco permites equipos de un solo coche? A esto añadimos que están prohibidos los muletos, un absurdo que, pese a haberse cobrado a varios coches en algunos GGPP, incluso a Ferraris, a nadie parece importarle. Sin duda esperan a que en la última cita de un año no corra uno de los que se juega el título para reaccionar.

Lo mismo para la norma del parque cerrado, que hace que los coches salgan a correr en agua con reglajes de seco, al no permitir excepciones para estos casos. Luego tenemos espectáculos lamentables como Spa 2021, del que no han querido aprender, pero peor fue lo de Suzuka 2014, con el pobre Bianchi perdiendo la vida. Luego hablan de seguridad. Pues menos sacar el puto coche de seguridad cuando hay dos gotas y más dejar reglar los coches en cambio de condiciones atmosféricas. De ese modo no sólo se hubiese podido correr en Spa, sino que en Suzuka ni Bianchi, ni Sutil hubiesen hecho aquaplaning, porque llevarían los coches más altos.

Aquí la seguridad la entienden como se les pone en los cojones, porque no son flexibles y no saben que siempre puede haber una excepción. Parque cerrado vale, pero no en caso de cambios climatológicos y, respecto a los muletos, no deberían estar prohibidos, el que quiera, que los tenga y para eso vale con abrir un poco el límite de gasto. Lo mismo que reducirlo si optas por participar con un sólo coche.



Cada vez más pesados, menos eficientes. Y luego hablan de sostenibilidad...


Eso es lo principal que no me gusta, luego están los detalles: no se debe permitir reparar ni cambiar ruedas con bandera roja sin sanción. Vale que el coche de seguridad, también el virtual, altera el orden natural de una carrera, pero de ahí a que una bandera roja te permita cambiar ruedas y reparar sin coste… Pues no, si lo haces, al fondo. Menudo final de infarto en Mónaco 2011 hubiéramos tenido de ser así, pero la bandera roja y su estúpida normativa lo estropeó todo.

Los circuitos con sus enormes escapatorias asfaltadas también tienen su culpa. Con lo fácil que es poner un poco de hierba o grava para delimitar la pista, pues no. Y con ella, a veces tampoco, porque el criterio de lo que es la pista varía según circuitos o incluso en el mismo circuito, según el día, penalizándose mucho menos en carrera que en calificación. No sólo no siguen un criterio lógico, es que no siguen ninguno.

A eso añádanle las luchas cuerpo a cuerpo entre pilotos, algunas muy guarreras, que se sanciona cuando les peta. A veces es fácil, no se debe permitir a un piloto expulsar a otro fuera de pista, ni aprovecharse de dichas escapatorias para adelantar, pero ni así. Y encima a veces penalizan “errores”, como el adelantamiento de Sainz a Piastri en Miami, en el que un leve toque del español le causó una injusta penalización. Para que vean el poco criterio, no es que antes Piastri lo mandase -a Sainz- fuera, es que los comisarios dijeron que de no haberse dañado el Mclaren, no habría habido sanción. ¿En qué quedamos?

No pretendo que todo sea perfecto ni nada parecido, pero es que la tónica que se sigue a día de hoy es: “cuanto peor, mejor”. Todo sobreregulado, absurdo y sin criterio alguno. A veces se obra bien, como en Catar 2023 con los neumáticos, pero lamentablemente eso es la excepción.



Los motores han pasado a ser un elemento secundario en el que apenas se puede innovar. Y encima con más electrificación.


El número de carreras, claramente superior a 20, camino de superar las 24 actuales, tampoco me gusta, como tampoco me gustan las carreras al esprint, carreras fantasma según los rectores de la F1, ya que no cuentan para la estadística. No cuentan de manera oficial, pero eso no nos impide a los aficionados hacer la nuestra. Con 16-18 carreras al año, basta y sobra.

Luego tenemos la sumisión de la F1 a lo progre, incluso a lo woke, con la eliminación de las azafatas de la F1, impidiéndolas hacer su más que digno trabajo. Y todo porque le molesta a las feas y a las amargadas -a veces van unidas- de turno, junto a los ofendiditos pero, a la vez que hacen esta mamarrachada, van y corren en países donde no se respetan los derechos humanos, menos aún los de las mujeres, como Catar, Baréin, Arabia Saudita o Abu Dabi, por ejemplo. A eso añadiría una F1 que huye de Europa y de pistas tradicionales en favor de trazados urbanos que no destacan precisamente por su seguridad.

Las limitaciones por número de piezas en motor y cambio no ayudan, aunque se podría entender bajo determinadas circunstancias, lo que no se entiende es que el reglamento de motores impida a los fabricantes elegir el número de cilindros y arquitectura. Ahora son V6 de 1,6 litros pero, ¿por qué tienen que ser todos V6? Que cada cual elija si quiere un V6, 8, 12, o en línea, en este caso lo normal sería de cuatro. Pero no, todos igual, incluso en el ángulo entre bancadas. No tiene sentido.

Puedo entender el límite de consumo, hasta lo de la gestión de neumáticos -esto quizá un poco menos-, pero que haya límites en los intermedios y de agua, no, yendo en contra de la seguridad, aunque eso les importa poco. En caso de duda, coche de seguridad. Eso y que en los libres no se ruede. No es de recibo.



Sin chicas, ¿quién no las echa de menos?


Pese a todo esto, la fiabilidad es a prueba de balas, lo que quita incertidumbre a las carreras. Esto no es que no me guste, simplemente hace que las carreras, ya previsibles, lo sean aún más. Y que puntúen los diez primeros -de veinte- y que el ganador se lleve casi el triple de puntos que antes, no me gusta ni pizca, al desvirtuar cualquier comparativa. Ahora Ferrari ha superado los 10,000 puntos, pero es que con este sistema ya habría llegado a los 20,000 y, sin él, seguramente no tendría más de 5,000. En fin.

Todo esto suma para que esté hasta el gorro de una F1 que, por otra parte, goza de una salud de hierro, no hay más que ver como se llenan los circuitos, batiendo récords de lleno y audiencia cada año. Es impresionante el éxito de la F1 y me alegro pero, curiosamente, esta F1 tan exitosa me gusta mucho menos que la F1 con la que crecí, la de los 80, y también mucho menos de la que me empapé leyendo revistas y libros, es decir, la anterior, incluido un poco de preguerra.

Como sorpresa decir que me extrañó mucho cuando me enteré de que había más telespectadores en España de F1 que del mundial de motos, y eso que ahí, los españoles arrasamos.

En resumen, que la F1 cada vez me gusta menos, lo mismo me pasa con los rallyes y la resistencia, aunque en este caso, con el regreso de Ferrari, la cosa ha mejorado algo. Pero ha mejorado por Ferrari, no por reglamento.

Tengo claro que en la F1 también influye el factor Ferrari, que para mi es decisivo, pero a este ritmo, con una F1 que no la reconoce ni la madre que la parió, todo va a dar igual. Por mucho éxito que tenga, eso no quiere decir que sea de calidad, bajo mi punto de vista, la F1 se va a la mierda.

Y seguro que hay más cosas que no me gustan, pero estas son las principales.

Enlaces de interés:https://elsofadelaf1.blogspot.com/2016/06/motores.html

                              https://elsofadelaf1.blogspot.com/2024/02/f1-verde-que-te-quiero-verde.html

                              https://elsofadelaf1.blogspot.com/2024/02/equipo-andretti-f1.html

sábado, 3 de agosto de 2024

GP de Bélgica 2024

 



                          Victoria de peso





Kilo y medio de menos fue lo que le arrebató el triunfo, su gran triunfo, a George Russell en favor de su compañero Hamilton el cual, pese a tener 104 más, no cabía en sí de gozo. No había más que ver su carita al cruzar la meta en segunda posición y sus palabras de elogio a Russell de cara a la galería, para quién se las quiera creer, porque su tono, sus gestos, decían lo contrario. Así que horas después, seguro que se alegró un montón, aunque también creo que, por respeto a su compañero, no lo demostró.

Lo dicho, victoria perdida por no dar el peso mínimo, como Prost en Imola 1985, en este caso por dos kilos, heredando entonces la victoria, su segunda y última, el malogrado Elio De Angelis. No es tampoco la primera vez que el ganador cruza segundo, el propio Hamilton en Canadá 2019, o que siquiera lidera vuelta alguna, como el citado De Angelis en Imola.

Sobre la sanción, dado que aquí no hay márgenes ni tolerancias ni nada por el estilo, como por ejemplo como le sucedió a Ferrari con sus derivas laterales en Malasia 1999, o defectos de montaje -Berger en Canadá 1992 en el alerón- o por desgaste -los patines de madera-, no se puede rebatir. Luego están los listillos que dicen que ese kilo y medio le dio unos 4 segundos -naranjas de la china-, porque aunque hubiese ganado por un minuto, hubiera sido descalificado igualmente y, si quieren saber mi opinión, hubiera sido justo. El coche debe ser legal. Sobre los segundos “ganados”, en fin, si él ganó 4, entonces bajo ese mismo rasero, Patrese, que en 1987 era “el pez gordo” con 82kg frente a los 59 de Nakajima, tendría más de un minuto de handicap por carrera sobre el bueno de Saturo. Hagan la cuenta y verán. ¿Alguien se lo cree? Pues por lo visto sí, a tenor de la mamarrachada de 10kg igual a tres décimas por vuelta. Por cierto, bajo ese rasero, Ricardo cedería “sólo” 40” a Nakajima….



Imola 1985. De Angelis gana tras la descalificación de Prost por estar por debajo del límite de peso.


Los libres comenzaron con la sanción de diez puestos a Max por cambio de motor, más aun en el caso de Tsunoda, aunque eso apenas importase al gran público, y con el holandés marcando territorio. Pero en la segunda sesión fueron los Mclaren los que impusieron su ley, siendo los favoritos, más todavía con la sanción de Max.

La tercera sesión fue vergonzosa, ya que se detuvo a los 15 minutos por el accidente por aquaplaning de Stroll y no se reanudó hasta 2´ del final. Tras el ridículo y vergüenza de 2021, el GP que no existió, seguimos igual. ¡Cojones!¡Dejad cambiar los reglajes en estas circunstancias, subnormales! No sólo es por espectáculo, la gente paga por ver los coches en acción, ¿sabéis? Sino por seguridad. Con reglajes de agua quizá ni Sutil ni el pobre Bianchi se hubiesen salido en Suzuka hace diez años. Y no cito lo de la grúa con Liuzzi en Nürburgring 2007 porque creo en este caso nadie supo ver el peligro que esta entrañaba. Pero lo de no permitir cambiar reglajes, yo lo he dicho desde el primer momento, así que tolerancia cero. Lo que más me asquea no es que el aficionado siga en babia, sino que pilotos y equipos no digan ni mú .Pues que les den mucho por el culo, aunque esto, junto con otras cosas, lo dejo para otro artículo.

La calificación fue en agua, pero no mucha, lo que nos permitió disfrutar de la calificación, cosa que, en caso de agua como antaño, hubiera derivado en un sinfín de banderas rojas. De haber sido en seco, quizás se hubiera podido batir el récord y bajar a 1´40, cosa que se pudría haber hecho en 2018 de no haber llovido. Y es que el Porsche 919 que rodó en tiempo récord en Spa en 1´41”8 en 2018, en realidad no fue más veloz que un F1, ya que en Q2, antes de la lluvia, estos habían rodado en 1´41”5. Eso sin contar que hablamos de un coche sin límites reglamentarios. Ya sabemos que sin ellos los tiempos pueden bajar de manera sobrehumana.



El Porsche 919 del récord. Dos años después Hamilton bajó a 1´41"252.


Tras esta disertación, es que me encantan estos datos, volvemos a la acción: la pista evolucionó poco, apenas 1” por sesión, lo que hizo que el neumático a usar fuera siempre el intermedio y que todos, salvo Verstappen, estuviesen en peligro en algún que otro momento. La sorpresa, para mal, en Q1 fue que Hulkenberg y Magnussen, siempre hábiles en estas condiciones, sobre todo el alemán, no pasasen el corte. Les acompañaron Tsunoda, que no arriesgó a causa de sus múltiples sanciones, Sargeant y Zhou, estos dos últimos muy habituales en estas posiciones y que dudo mucho continúen el año que viene. En Q2 se quedaron: Albon, Gasly, Ricciardo, Bottas y Stroll.

La ronda definitiva fue espectacular porque aunque pareció llover un poco por momentos, los pilotos pudieron mejorar los tiempos hasta el final. Max no, lo cual no le impidió ser el más veloz por tercer año consecutivo, tercer año que no hace la pole por cambiar motor -partiría undécimo-, pero sí otros, sobre todo Leclerc, que se hizo con la pole cuando nadie daba un duro por él. En primera linea le acompañaría el cuestionado Checo Pérez, que por fin estuvo brillante, precediendo a Hamilton, Norris, Piastri, Russell, Sainz, Alonso y Ocon. Sainz realizó un mal segundo intento, viéndose claramente como su coche no traccionaba. Quizá el juego de ruedas no estaba bien, o no las preparó en condiciones, pero fue justo en ese último intento cuando no fue bien, luego de haber estado un poco por delante de su siempre veloz compañero. Alonso y Ocon, casi sin ruedas nuevas, realizaron peor tiempo que en Q2, incluso peor que lo que hicieron Albon, Gasly y Ricciardo.



Mercedes perdió el doblete, pero seguro que a Hamilton no le importó.


La carrera se preveía a dos paradas, pero algunos lograron hacer una, como Alonso y, sobre todo, Russell, lo que les hizo ganar posiciones. Russell, de hecho, pasó primero bajo la bandera a cuadros, pero luego vino la báscula….

En la salida Leclerc no dio opción mientras Hamilton superaba a Pérez y Piastri, Russell y Sainz -este con duros por medios del resto de líderes- a Norris, que se quedó “clavado” en el bordillo de la “Source” perdiendo toda opción. Alonso iba a continuación, aunque Verstappen lo superó en la vuelta siguiente, dejando a los cuatro equipos más potentes copar las ocho primeras posiciones.

En la vuelta tres, y de forma insultante, Hamilton superaba en la recta de Kemmel a Leclerc, poniéndose líder. Apenas se distanciaba, unas dos décimas por vuelta, tres se las metía en la última chicane, por tanto, en el resto Charles apenas le recuperaba una. Muy cerca todos pero daba la sensación de que nada iba a suceder y que todo iba acabar así, con triunfo de Hamilton.

Russell, Verstappen, Hamilton y Pérez paraban en apenas una decena de vueltas, estirando un par más Leclerc. Norris aguantaba otras tres y Sainz cuatro, lógico porque Carlos montaba duras, no así Norris. Lo que no fue lógico es que Sainz no aguantase un poco más, aunque sólo hubiera sido para parar a Hamilton durante una vuelta para que se le acercase Leclerc. No se atrevieron a ir a una parada y no jugaron en equipo para favorecer a Charles. Poca visión en la Scuderia.

Tras esto, Hamilton lideraba con Chalres a 2”, con otros tantos sobre Piastri, etc.… Russell, Verstappen, Norris, Sainz y Pérez iban a continuación, ya con el Checo con dos paradas tras ser superado por Russell y perder ritmo, decidiendo RB pararle para dar vía libre a un Max que, pese a ello, no podía con Russell.



Piastri pudo ganar, pero el equipo lo mandó a boxes cuando podía seguir en pista.


Leclerc empezó a perder terreno y paró en la veinticinco, dos después lo haría Hamilton cuando Russell ya había dicho era factible no parar más. Dado que Piastri mantenía el mismo ritmo que Russell, y lideraba con 5”7 sobre este, lo que me extrañó fue que parase. De ese modo se reincorporó cuarto tras Russell, Hamilton y Leclerc, precediendo a Verstsappen, Norris, Pérez y Sainz o, dicho de otro modo, Mclaren tiró por la borda una posible victoria de Piastri. Poca ambición los de Woking, porque parando era difícil ganar, casi imposible -como se vio-, a diferencia de si no lo hacían. Este fallo habría sido criticado de cometerlo Ferrari, es el precio de la fama.

El ritmo de Hamilton decía que ganaría la carrera, ya que alcanzaría a su compañero a menos de cinco para el final. Y así fue, le cazó a falta de cuatro, pero Russell no falló y aguantó magistralmente en los puntos de ataque sin cometer ni un solo error, ganando la carrera, bueno, al final no por sanción, pero ya me entienden. Su victoria fue fabulosa, porque al igual que Sainz y Button, y a diferencia de Hamilton y Alonso, supo ”leer” la carrera, cosa que Hamilton no. Después este se quejó de que su equipo lo parase. ¡Pues no haberlo hecho! Un verdadero genio debería saber cuando debe o no parar. Y en esto Hamilton siempre ha estado verde, a diferencia de los antes citados -a los que habría que añadir a Schumacher-, de modo que la victoria de Russell, cuya victoria pasa de genial por ganar con el mismo coche a un monstruo como Hamilton en un fin de semana en el que el inglés siempre fue un pelín más rápido, a colosal por ganar a base de astucia.

Piastri llegó tercero a un segundo del ganador tras perder casi tres en adelantar a Leclerc y dos en su segunda parada, que duró 4”4. Verstappen y Norris lo hicieron al rebufo del Ferrari y más atrás, Sainz fue séptimo tras superar al final a Pérez. Mala carrera del español que no se arriesgó a realizar una sola parada. No siempre se puede ser perfecto. Pero peor todavía Pérez, que pasó de segundo en parrilla a octavo.



Max no tenía el ritmo, pero de haber salido en pole, ¿quién sabe?


Alonso, a una parada, y Ocon, cerraron los puntos, a los que se unió Ricciardo tras la descalificación de Russell.

Algunos dirán que Spa le devolvió a Hamilton lo perdido en 2008, cuando una sanción le quitó el triunfo en favor de Felipe Massa, a la vez que se podría decir, de manera malévola, que Spa descalificó a Russell por alegrarse de su podio de 2021 cuando no hubo carrera, sino un lamentable espectáculo. Bromas aparte, la cosa quedó como quedó y, si hablamos de devolver cosas, quizá el título de 2008 debería cambiar de manos.

Ahora tres semanas de descanso hasta el GP de Holanda, en el que las fuerzas han cambiado y, a día de hoy, Mclaren y Mercedes parecen los más fuertes por delante de RB y Ferrari.