lunes, 7 de septiembre de 2026

GP de Italia 2026

 



                 Videojuegos, decepción y gloria





Por el orden que se prefiera, pero para mí esa es la mejor definición del GP de Italia en Monza:

-Videojuegos porque con estos coches que se quedan sin energía, la carrera pareció más una carrera virtual, que una real. Hay adelantamientos, sí, y espectáculo, pero es artificial. Es como si en el fútbol se eliminase el fuera de juego y los marcadores fueran de de una decena de goles. Habría muchos, pero se desvirtuaría dicho deporte.

-Decepción ya que esperaba que Ferrari luchase tanto por el triunfo, como por la pole, y ninguna de las dos cosas. Eso por un lado, por otro las velocidades punta. Han sido muy elevadas este año en muchas pistas, con récords de las mismas incluídos, y esperaba se alcanzase, sino el récord de 378 de Bottas de Baku 2016, al menos los 370 -Montoya 372.6 en 2004- que en esta pista se alcazaban a principios de siglo con los V10. Pues nada, lo más rápido los 351 de Pérez con el Cadillac-Ferrari, que ni siquiera es lo más veloz del año.

-Gloria, esto no merece mucha aclaración, ya que la victoria de Antonelli saliendo décimo noveno habla por sí sola. Sin duda la bandera roja por el accidente de Leclerc primero, más el “virtual” por el abandono de Stroll después, le ayudaron, pero era el piloto con más ritmo de todos. El salir atrás por eso de las penalizaciones por cambios de elementos del motor, le perjudicó, pero el resto del fin de semana fue a su favor.

Debo decir de su victoria, que es la segunda remontada más larga -de las que acaban en victoria, ver mi enlace*-, tras la de John Watson en Long Beach en 1983 con Mclaren, que salió en el puesto 22, superando la de Barrichello en Alemania 2000 con Ferrari, que partió desde el 18. También en el puesto 19 está la del “ruso loco” Bill Vukovich en Indianápolis 1954, aunque en ese caso está el anacronismo de las 500 millas de Indianápolis, que cada cual podrá juzgar a su manera.



Ferrari lució una decoración especial en homenaje a Schumacher.


Desde 1966, es decir, hace 60 años, que no ganaba un italiano en Monza, en este caso Ludovico Scarfiotti, nada menos que con un Ferrari -veremos si más adelante lo consigue Kimi-, pero algún año menos, 36, desde que Patrese con el Williams ganó en Imola en 1990, también en Italia, pero no en Monza.

Y esto lo tengo que decir, ya que no le escuché rectificar por un lado, y porque yo sí creía en una posible victoria de Antonelli por otro, que Antonio Lobato dijo el sábado que Kimi “no podrá ganar al partir del fondo de la parrilla”. No le hubiera costado nada envainársela.

Sobre el GP de Italia, siempre especial para Ferrari, esta estrenaba una evolución de su motor de la que se esperaba mucho, pero cuando dijeron que era de unos 15CV yo no esperaba casi nada. A destacar su decoración especial en honor de los 30 años del debut y victoria de Schumacher con Ferrari en Monza, en la que Leclerc, además, usó un casco réplica del Kaiser.

Los pilotos de la Scuderia estaban muy motivados, cosa lógica, y Hamilton deseaba ganar y “ser el primer negro en ganar con un Ferrari en Monza”…. En los libres Ferrari mostró músculo, pero Russell mostró más. A medida que avanzaba el GP, los Ferrari se fueron desinflando.

En Q1 se quedaron, como se esperaba por su enorme déficit de potencia, ambos Aston, así como los Cadillac, a los que acompañaron Albon y Tsunoda, mientras que en Q2 se quedaron Bortoleto, Bearman, Hulkenberg, Lawson, Sainz y Ocon.



Gasly fue el más veloz a una vuelta, pero en carrera nada pudo contra los grandes.


La sorpresa llegó en la Q3 con la sorprendente pole de Gasly, que así todo ya había sido el más veloz en Q1, aunque pocos pensaron pudiese optar a la pole. Pero la logró. Dicen que le vino bien ser “arrastrado” por el rebufo de los Ferrari, pero yo no estaría tan seguro. Decían que este año el efecto rebufo era la repera, al quedarse los coches sin potencia eléctrica y apenas 500CV, y no dudo algo de razón tuvieran, pero tampoco se vio a nadie jugar a rebufos -a diferencia del ridículo de 2019-, más allá de ir un poco por delante unos de otros por un lado y, por otro, en carrera, este no pareció influir mucho, a diferencia de la potencia eléctrica.

Gasly precedió al favorito, Russell, a Piastri, Leclerc, Hamilton, Verstappen, Antoneli -que no forzó dada su penalización y además ayudó a Russell-, Colapinto, Norris y Linblad. Esta no sería la clasificación definitiva ya que Antonelli partiría décimo noveno al cambiar elementos del motor y Piastri, por estorbar a Lawson, saldría sexto. Huelga decir que la pole de Gasly es un soplo de aire fresco para la F1, como siempre lo es cuando alguien fuera de la pomada rompe el orden establecido, algo que antaño, sobre todo en los 70 y 80, era relativamente habitual, a diferencia de hoy, que es un rara avis.

Antes de la salida, como homenaje a Schumacher, Vettel pilotó un F2002 del Kaiser, un pedazo de historia que animó a los tifosi antes de la carrera, como también los animó la cantante italiana -y Ferrarista- Laura Pausini.



Vettel pilotó el F2002 en recuerdo al Kaiser, su ídolo y el de los tifosi.


En la arrancada Gasly se mantuvo firme, lo mismo que Leclerc con Hamilton, lo que hizo este se fuese por la grava y perdiese seis posiciones, de cuarto a décimo, lo que no le hizo ninguna gracia pese a ser un lance de carrera, algo forzado, pero lance. Que fuese su compañero no ayuda precisamente a una relación que no parece ir muy bien pese a no jugarse más que la honrilla. Como sea, entiendo su enfado.

Ya era líder Russel cuando Leclerc, al igual que en 2020, se estrelló en la parabólica cuando iba cuarto en duelo con Piastri, y es que el Ferrari no parecía ir muy fino y Charles intentó sacar de donde no había, algo que suele pasar mucho con los pilotos Ferrari en Italia por ese extra de motivación que suelen tener, más incluso que cuando corren en casa.

Bandera roja y reanudación por este orden, ya que hubo montones de adelantamientos en esas dos vueltas: Russell, Gasly, Verstappen, Colapinto, Piastri, Norris, Lindblad, Hamilton, etc. con Antonelli ya décimo segundo.

Muchos pilotos montaron duras para no parar más aprovechando la bandera roja -eso de cambiar ruedas y reparar gratis en bandera roja debería prohibirse-, o medias en caso de Hamilton, con la misma intención. No así Verstappen que mantuvo sus medias y Antonelli, que también las puso por partir con duras. Verstappen tendría que parar, sí o sí, pero el resto no necesariamente.

En la reanudación Russell se escapó un poco mientras Gasly hacia un poco de tapón hasta que Verstappen lo adelantó luego de deshacerse de un correoso Colapinto que cometió un error en Lesmo, que arruinó su carrera.



Tercero tras los Mercedes. Max no pudo hacer más con un coche que parece ser el peor entre los grandes.


También Hamilton remontó mucho, pero al final no hizo más que pelearse toda la carrera con Piastri, lo que les hizo perder el tren de los tres primeros, que eran los dos Mercedes y Verstaappen, toda vez que Antonelli se puso octavo en la reanudación y, siete vueltas después ya era tercero tras Max y su compañero.

Gasly fue siendo superado por todos los grandes para acabar séptimo y primero de los demás, mientras que los Mclaren se tuvieron que contentar con superar al Ferrari de Hamilton, que con sus medias de casi 50 vueltas, no daba para más. Yo pienso hubiese sido mejor parar cuando salió el “virtual”, aunque tal vez el resultado hubiese sido el mismo, pero se hubiera divertido más. El caso es que estuvo casi toda la carrera “dándose “ contra Piastri, y no hacían más que pasarse y repasarse perdiendo tiempo.

Max, que paró con el “virtual” a la vez que Antonelli -que salió cruzado espectacularmente-, acabó tercero tras luchar con Piastri, que se lo puso muy difícil, el cual luego acabó luchando con Norris.

¿Y los Mercedes? Bueno, habrá quien piense que debieron parar también a Russell, y no les faltará razón, ya que iba primero, pese a que eso comprometería a Antonelli que, de ese modo no hubiese podido luchar por el triunfo, pero también es cierto que a Antonelli, cuando se le pidió que se quedase detrás de Russell para alejarse de Verstappen, en lugar de luchar contra él -lo que le interesaba era ir por delante de su compañero-, obedeció. Y sí, de haber parado los dos, el resultado hubiese sido igual para Mercedes, doblete pero con Russell primero; pero Russell iba primero porque Antonelli le dejó, así que...



Con un déficit de potencia sin igual, Aston volvió a ser "la cenicienta".


Total, que Kimi remontó los 15” que perdió en su parada y, pese a salirse de pista en la primera chicane por subvirar y meterse en la grava, acabó superando a su compañero y ganó brillantemente, marcando la vuelta rápida, que ya tenía, en el último giro.

Monza, pese a no ganar un Ferrari, lo celebró casi como si hubiese ganado uno, y es que la gente que se agolpaba bajo el podio era totalmente Ferrarista. Creo que de luchar Kimi contra un Ferrari, la grada hubiese estado con el coche más que con el piloto, es decir, con Ferrari antes que con Kimi. Y eso que dijo Pedro Mártinez de la Rosa de que la marea roja podía pasar a marea plateada, va a ser que no, Ferrari es Ferrari, mucho más que una marca y mucho más que la F1 pese a su falta de resultados y sus grandes patinazos actualmente en sus coches de calle -el Luce es lo peor-, y es que si hay una marca, un equipo que levanta pasiones, ese es Ferrari, Las otras podrán ganar, pero la magia viene de Maranello. Nadie echará de menos a los otros equipos, pero Ferrari es insustituible.

En nada, la nueva pista de Madrid verá a los F1, donde Antonelli puede acercarse más a su objetivo, ser el nuevo y más joven campeón del mundo. Va camino de ello, encantado con romper el hechizo de más de 60 años sin ganar un italiano en Monza y, aunque no lo dijo, yo creo que otro de sus sueños el volver a ganar en Monza, pero con un Ferrari.

PD, hace dos años algunos le ridiculizaron cuando debutó en F1 en los libres de Monza y se salió pista, ahora Kimi les ha cerrado la boca.

*https://elsofadelaf1.blogspot.com/2018/08/remontadas.html


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