Hombre máquina
Siempre es el
conjunto hombre máquina el que gana el mundial de F1 y, como en la
mayoría de las disciplinas del motor, por no decir en todas, lo
preponderante es la máquina. Eso da lugar a que muchas veces no gane
el mejor piloto, lo cual no quiere decir que el que gane no sea un
merecido campeón.
Lando Norris es un
justo campeón, pero sin duda Verstappen es el mejor piloto. Esta vez
el holandés no pudo reeditar lo de 2021 y 2024, que es ganar con un
coche que no es el mejor*, pero apenas se quedó a dos puntos. Y si
nos atenemos a la clasificación del mundial de constructores, el RB
fue el tercer equipo, lo que equivaldría a decir el tercer coche.
Pero es que Verstappen logró 421 de los 451 puntos del equipo, es
decir, el 93,35% de los mismos. Tsunoda apenas sumó 30 -33 sumando
los de China con el Racing Bulls-, menos que Hadjar (51) y Lawson
(38) con el Racing Bulls, que acabó sexto el campeonato y, por
tanto, a veces uno se pregunta si no le hubiera ido mejor a Max al
volante de uno de estos, teniendo en cuenta que su compañero
japonés, si bien no es un Norris o un Piastri, por citar con quienes
se jugó el título Max, tampoco es manco. No lo subieron al RB
oficial porque sí. Su nivel es similar al de Lawson y Hadjar, el
cual se las verá con Max en 2026 -lo que puede ser un regalo
envenenado- y si estos sumaron más puntos que Yuki, es lícito
pensar el RB no era mejor que el Racing Bulls, como en Holanda apuntó
un tal Fernando Alonso. Yo no creo sea así, o que sea tan sencilla
la cosa, seguramente el RB fuera mejor, pero sólo Max podía sacarle
partido. Como fuere, un coche muy inferior a una Mclaren que, de no
ser por Max, hubiera podido hacerse tranquilamente con 20 triunfos.
Se quedó en catorce, reverdeció el campeonato de pilotos -no lo
ganaban desde 2008- y revalidó el de marcas.
Volviendo a Max, no
ganó el título por dos puntos, y hay quien se empeña en buscarlos
por ahí: su sanción en Arabia -cruzó la meta primero-, que si su
pique con Russell en España -otra sanción-, cuando lo sacó
Antonelli de pista en Austria, la mala clasificación de Brasil….
Que más da. También Piastri y Norris se dejaron puntos por el
camino: la doble descalificación de estos en Las Vegas, su colisión
en la esprint de Austin, su fallo estratégico en Catar…. A lo que
habría que añadir los abandonos de Norris en Canadá al tocarse con
Piastri y en Holanda cuando iba segundo, o los fallos de pilotaje y
sanciones de Piastri en Australia e Inglaterra -donde debió ganar-
respectivamente, sin olvidar el su error de Baku. Como ven, todos se
dejaron puntos por el camino, unos más, otros menos, imposible hacer
la cuenta, pero lo que no se debe es mirar a sólo uno de los
implicados.
 |
| Verstappen demostró por qué es el mejor eclipsando al resto. |
Mclaren fue el mejor
equipo, de largo, del año, sin llegar, eso sí, a las cotas de
dominio de RB en 2023 o las de Mercedes en 2014-2020. Claro que sin
Max como rival, sus números hubieran sido más aplastantes. Casi
doblaron en puntos al segundo clasificado, Mercedes, lograron 14
victorias, 13 poles, 12 vueltas rápidas y lideraron el 57,1% de las
vueltas que, en kilómetros equivaldría al 55,5%.
Corrieron el riesgo
de perder el más preciado de los premios, el título de pilotos, y
era muy fácil desde fuera decir que debían centrarse en uno de sus
pilotos. Pero no. El año pasado sí fue extraño no diesen prioridad
a Norris, pero este año no. Decidirse por uno o por otro hubiera
sido muy injusto para el damnificado. Piastri pasó de ser un buen
segundo piloto a un formidable rival, tanto, que tras quince carreras
era el favorito al título y muchos, como Günther Steiner, decían
que Mclaren debía darle prioridad. Menos mal que no lo hicieron. Una
serie de carreras poco afortunadas para el Australiano invirtieron la
situación, y los que se quejaron de que dejase pasar a Norris en
Italia tras una mala parada de este, quizá recapacitasen después.
Mclaren corrigió un error suyo porque podía, y al final les vino
bien, de lo contrario Norris hubiera sumado tres puntos menos y el
campeonato hubiera cambiado de manos aunque Piastri hubiese cedido
posición en Abu Dabi.
En resumen, no
fueron perfectos ya que cometieron algunos errores estratégicos -el
mayor el de Catar-, y técnicos -doble descalificación en Las Vegas-
pero hicieron un coche tan bueno, que lo compensaron, pese a tener
enfrente a un “monstruo” como Verstappen. Norris y Piastri
corrieron bien, y lucharon por el título hasta el final. Lo más
destacado fue la mejora de ambos. El campeón mejoró a partir de
media temporada sus puntos flacos: las arrancadas y su lucha rueda a
rueda, mientras que Piastri, un tipo espectacular y decidido a la
hora de adelantar y luchar, se volvió más rápido y seguro,
colocándose a la par de Norris, el cual lo dominó el año anterior.
Este no. Le ganó, cierto, pero por poco. Las demostraciones de
pilotaje en lluvia de Óscar en Inglaterra y Spa dejaron bien claro
su nivel, con un pilotaje quizá más intuitivo que el de su
compañero.
 |
| Piastri mejoró mucho y por momentos el título parecía suyo. |
Por otro lado, que
ganase Norris, que es un tipo la mar de majo, para nada sucio,
siempre es una buena noticia. Bien lo dijo su amigo Carlos Sainz.
Verstappen no pudo
revalidar el título pese a realizar una temporada excelente. Pudo
ganar en Australia de haber parado una vuelta antes cuando comenzó a
llover, una sanción ridícula lo dejó sin triunfo en Yeda….
Total, que tras el GP de su país iba tercero en el mundial a 104
puntos de Piastri y a 70 de Norris habiendo logrado apenas dos
victorias: Japón e Imola. Sin embargo, tras el parón, el Red Bull
mejoró, al menos a sus manos -Yuki no parecía ir mucho mejor-, y
Max se las apañó para ganar seis de las nueve carreras restantes y
reengancharse a un campeonato que parecía perdido.
Adrian Newey dejó
el equipo y a Christian Horner lo largaron, pero no creo eso
influyese en el rendimiento. El año pasado ya comenzó el declive y
este se acentuó este año, aunque al final reaccionaron. Lo que es
evidente, es que sin Max, los Mclaren se habrían paseado -y Red Bull
habría tenido un año peor que Ferrari- y nadie hubiese querido -por
el bien del espectáculo- que Mclaren se centrase en ninguno de sus
pilotos.
El equipo Mercedes,
que algunos lo dan como favorito de cara a 2026, quizá recordando lo
que pasó en 2014, este año tampoco pudo optar al título, pero al
menos ganó dos carreras e incordió a los contendientes más de una
vez. Russell fue, como era de esperar, su punta de lanza, y si no
ganó más carreras no fue por su falta de calidad, sino por la de su
Mercedes. Así todo, se las apañó para ganar brillantemente en
Canadá y Singapur y dominó con autoridad a su joven y debutante
compañero, la promesa italiana Andrea Kimi Antonelli.
 |
| El cuarto hombre. Russell no pudo luchar por el título, pero salvó la temporada con dos triunfos. |
Este tuvo más bajos
que altos, aunque al ser su primer año, y no jugándose MB nada, se
lo pudo permitir. En Japón se convirtió en el piloto más joven en
lograr una vuelta rápida y liderar una carrera -superando por tres
días a Max Verstappen- y, en Miami se hizo con la pole en la carrera
al esprint que, de contar para la estadística, lo hubiera convertido
en el más joven poleman de la historia. Todavía puede lograrlo,
tiene hasta el diez de noviembre de 2027, a menos que en ese tiempo
llegue otro.
En Canadá logró su
primer podio, pero luego entró en una mala racha que acabó por ser
llamado al orden por parte de Toto Wolff. En Brasil estuvo
sensacional, superando sin excusas a su compañero Russell y
resistiendo el ataque final de Verstappen para acabar segundo y, en
Las Vegas, siguiente cita, tras una calificación desastrosa, realizó
una carrera tan buena que lo llevó de décimo séptimo a tercero,
respirándole en la nuca a Russell, que acabó segundo por haber
calificado mejor. Ninguna excusa, sólo decir que la carrera de Kimi
fue mejor. Pero si sales atrás….
Ferrari fue el gran
perdedor del año: de ganar carreras y rozar el título de
constructores el año pasado, a la nada. No sé si fueron demasiado
ambiciosos con el SF25 y les salió el tiro por la culata, ya que es
fácil decir mejor hubiera sido evolucionar el SF24, pero desconozco
si el problema vino de las nuevas suspensiones o simplemente se
atascaron en el desarrollo.
El fichaje estrella
de Ferrari, Lewis Hamilton, que dicen hizo subir diez puntos a
Ferrari en la bolsa, de ser esto cierto, ese sería su mayor logro,
para su desgracia. Pasó el año sin pena ni gloria, aunque sumó una
vuelta rápida más a su palmarés, llevando la marca a diecinueve
años consecutivos. Ni poles, ni podios, ni nada, siendo superado
claramente por su compañero Leclerc.
 |
| El fiasco del año: Ferrari ni luchó por los títulos, ni logró victoria alguna. Leclerc fue su punta de lanza. |
En la segunda cita
muchos pensaron había llegado un nuevo jefe a Maranello. Logró la
pole y la victoria en la carrera al esprint, primera victoria de
Ferrari -y de momento única- en dicho formato, lo cual es, se mire
como se mire, histórico, pero a la hora de la verdad, fue un año
para olvidar para el inglés. Sus últimas tres carreras, no pasando
de la Q1 (20º, 17º y 16º respectivamente en Las Vegas, Catar y Abu
Dabi), le dejaron un mal sabor de boca que, de no remediarlo en 2026,
podríamos hablar de la retirada del piloto más laureado de la
historia. No sería la primera vez que un grande se retira al haber
sido superado. Y no pasa nada.
Charles Leclerc fue
el que, en líneas generales, llevó el peso del equipo. Logró siete
podios y una pole, pero la victoria les fue esquiva. Una pena. En
realidad Ferrari sólo pudo ganar en Mónaco y Hungría, pero en
casa, Leclerc no pudo hacer la pole ante un inspirado Norris y su
ataque final a dos intentos -le quitó la pole cuando parecía era
suya-, e hizo que Charles, en un circuito donde no se puede
adelantar, acabase como salió, segundo. De haber logrado la pole,
hubiera ganado. En Hungría, Charles logró una pole sorprendente,
pero más sorprendente fue que su ritmo inicial le permitiese luchar
por el triunfo. Hasta la segunda parada estaba en condiciones de
ganar, sin embargo, tras su segunda y última detención, el ritmo
del SF25 se deterioró misteriosamente -nadie aclaró el por qué- y
Charles pasó de luchar por el triunfo a acabar fuera del podio. Una
pena Ferrari no lograse triunfo alguno y también una pena para
Charles, todo un talento que atesora 27 poles pero sólo 8 victorias.
Williams fue, dentro
de los equipos, la más grata sorpresa del año, mejorando mucho y
acabando quinto en el mundial, algo que no lograban desde 2017, al
igual que los podios, ya que el de Spa 2021 no se lo puede considerar
como tal. Los podios fueron dos -los terceros de Baku y Catar- a
manos de Carlos Sainz, su fichaje estrella, con el que James Wolfes
siempre se mostró encantado y que, tras un inicio de año
titubeante, acabó mostrándose muy compenetrado con el equipo. Un
equipo que cometió, al igual que Carlos, muchos errores al inicio
del año, pero que parece que cada vez están más asentados,
pintando bien de cara al futuro.
 |
| Unos inicios titubeantes pero un fin de año esperanzador. Sainz devolvía a Williams al podio. |
Alexander Albon sumó
más puntos que Sainz, y no fue por casualidad, ya que pilotó
siempre y todo el año de forma muy brillante, formando ambos una
dupla excelente, denominada “Carbono”. La relación entre ambos
es buena y uno empuja al otro. Tal vez en 2026 Williams vuelva a
estar donde su nombre merece.
Si Williams fue la
grata sorpresa dentro de los equipos, Isack Hadjar, de Racings Bulls,
lo fue en pilotos. No fue el debutante con más puntos, ese fue
Antonelli, pero es que Hadjar no disponía de tan buen material. El
verdadero nivel lo mostrará el año que viene, y su reto no es
pequeño. Se trata nada más y nada menos que de no ser aplastado por
Verstappen que, en última instancia, ha dejado a Tsunoda sin asiento
en la F1.
Con los puntos
sumados entre Hadjar y Lawson, retornado al equipo tras un par de
carreras desastrosas en RB, más los tres de Tsunoda en la esprint de
China, lograron superar por poco a Aston Martin y ser sextos en el
mundial, permitiéndose el lujo Hadjar de lograr un podio en su
primer año, en el GP de Holanda, toda vez que Lawson, aparte de
luchar con su ex-compañero Tsunoda por ser el piloto más
sancionado, tuvo también fines de semana sólidos en los que sacó
mayor partido del coche que su compañero, aunque en el global, Isack
fue mejor, sin duda.
Un tema muy complejo
es valorar el potencial real de este coche en comparación con su
hermano mayor. Lian Lawson sumó cinco puntos más que Tsunoda y, el
año pasado, en las seis últimas citas que compartieron coche, el
japonés fue más rápido siempre en calificación y sumó más
puntos, ocho frente a cuatro. Y en las dos carreras que compitió
Yuki contra Hadjar, estuvieron muy igualados, pero la balanza se
decantó a favor del japonés, y no sólo por sumar tres puntos por
ninguno del francés. Lo que simplificando da lugar a pensar que el
coche B es más rápido. Como dije antes, no es tan sencillo, y creo
el coche A era mejor, bastante mejor…. Siempre y cuando estuviera
Max al volante. Hubiera sido interesante ver que hacía Verstappen
con el Racings Bull, ¿no creen?
 |
| Hadjar fue el mejor piloto de Racings Bull, logrando un podio en Holanda. |
Aston Martin fue
séptimo y gracias, aunque se quedó a sólo tres puntos del sexto,
pero el mérito es casi exclusivo de Fernando Alonso, un piloto que
parece mantener su mejor nivel a sus 44 años. Sería excesivo decir
que actualmente es el mejor, pero quizá el segundo mejor sí. Y
desde luego, ver el Alonso de Ferrari contra el Max actual a igualdad
de coche, sería la repera. Dos colosos muy igualados. Tal vez
entonces no se llevasen tan bien. Como fuere, son dos de los mejores
pilotos de la historia.
El equipo dependió
demasiado del talento de Alonso, que realizó grandes actuaciones
como la de Canadá y, sobre todo, Hungría, quinto en parrilla y en
carrera, con Stroll también ese día muy bien, sexto y séptimo en
cuali y carrera.
Alonso destacó
también en las tres últimas citas, sobre todo la última, sexto en
parrilla y carrera. Si no es por Fernando, Aston sería novena del
mundial. El año que viene con Newey y nuevas reglas, se las prometen
muy felices. Veremos.
 |
| Sin Alonso, cuyo talento parece inagotable, Aston Martin hubiera naufragado. |
Los equipos
motorizados por Ferrari: Haas y Sauber, octavo y noveno en la
clasificación, no quedaron muy lejos del sexto, a 13 y 22 puntos
respectivamente. Fueron muy irregulares y, en Haas, el novel Bearman,
pese a sumar sólo tres puntos más que su experimentado compañero
Ocon, pareció más constante que este, sobre todo en Méjico, donde
firmó un brillante cuarto lugar, a punto de lograr su primer podio,
mientras Ocon se tuvo que conformar con el quinto de China como su
mejor resultado del año.
En la Sauber de
Matia Binotto, Bortoleto y Hulkenberg tuvieron sus momentos de
brillantez casi a partes iguales. El alemán sumó muchos más
puntos, 51 por 19, logrando para su alegría -y la del paddock- su
primer podio en la F1 luego de 239 carreras, en Silverstone, en una
carrera en condiciones mixtas, donde Nico suele destacar, partiendo
anteúltimo. Nico fue superado varias veces en calificación por su
compañero, en parte porque cometió errores en las vueltas clave. No
es excusa, pero sí un hecho.
Bortoleto, por su
parte, estuvo muy brillante varias veces: Miami, Austria, Bélgica,
Hungría, Italia y Abu Dabi, pero en otras, y no sólo Gran Bretaña,
fue Nico el que lo estuvo. Eso, su veteranía, más algo de suerte,
fue lo que hizo que este sumase muchos más puntos. El año que
viene, en este equipo ya bajo control de Audi, Bortoleto podrá
seguir progresando, teniendo para eso a un compañero ideal, ya que
Nico es realmente muy bueno, quizá no un crack, pero sí un piloto
con el que siempre se puede contar.
En realidad,
cualquiera de estos cuatro equipos: Racing Bulls, Aston Martin, Haas
y Sauber, hubieran podido acabar sextos.
Alpine, que usará
por última vez motores Renault, lo cual no deja de ser triste dado
el historial del equipo, que bajo mi punto de vista debería tener
siempre sus propios motores, fue el peor equipo del año. La llegada
del “elemento” Flabio Briatore no impulsó al equipo, aunque ya
sabemos que los cambios no suceden de la noche a la mañana y no es
justo culparlo. Lo que sí cambio de la noche a la mañana fue la
alineación de pilotos. Flavio despidió al hijo del As motociclista
Mick Doohan, Jack, por Franco Colapinto, que no pareció ir mucho
mejor, lo cual fue extraño dado lo bien que lo hizo al final de la
temporada pasada, cuando estuvo al nivel, y a veces por encima, de
Alexander Albon en el Williams.
 |
| Haas superó a Sauber en el campeonato, pero estos lograron un podio en Silverstone. |
Pierre Gasly fue el
que logró los mejores resultados, destacando en Baréin, cuarto en
parrilla y séptimo en meta, y en Silverstone, un GP difícil en el
que calificó octavo y acabó sexto, su mejor resultado del año.
Tampoco estuvo mal en España, octavo en parrilla y carrera.
Colapinto, a
diferencia del año pasado, y al igual que Doohan, al que sustituyó,
no sumó punto alguno a lo largo del año, aunque alguna vez superó
a su compañero Gasly, destacando cuando lo hizo en Austin,
desobedeciendo unas órdenes de equipo que no parecían tener mucho
sentido, dada la posición de los Alpine, lejos de los puntos y
siendo Franco mucho más veloz. Muchos alabaron al argentino en esa
carrera por imponerse a Gasly y mostrar su fuerte personalidad frente
al equipo, pero fue una victoria pírrica.
El equipo sumó
apenas 22 puntos y fue el peor de largo sin discusión. Lo mismo que
Mclaren pero al revés.
El año que viene
serán todo incógnitas. Audi -con la base de Sauber- y Cadillac -vía
Andretti y con motores Ferrari- debutan, Pérez regresa con estos
últimos y el alubión de cambios puede deparar cualquier cosa, desde
un campeonato muy emocionante, a todo lo contrario. Las reglas son
tan raras, que no es que me moleste en explicarlas, es que ni me
molesto en comprenderlas. Sólo decir que, al ser los coches más
estrechos, al igual que sus ruedas, y tener más potencia eléctrica
y menos mecánica, estas reglas no me gustan nada. Y que vendan
coches más ligeros cuando apenas pesaran 30 Kg menos tras haber los
engordado 160, me toca los huevos. Eso sí, como gane el mío
-Ferrari por si no lo saben- estaré más que satisfecho, aunque no
dejaré de desear vuelvan F1s auténticos: anchos, ligeros, y sin
mierdas verdes, es decir, la potencia a base de pistones.
 |
| Alpine fue la "Cenicienta", Gasly sacó todo lo que pudo, y más, de él. |
El 8 de marzo, si
las feminacis no lo impiden, se iniciará otra era en la F1, y aquí
estaremos para contarlo… hasta que nos hartemos. Un abrazo.
* enlaces para ver cuando no ganó el mejor coche y cuando se gababa de calle con él.
https://elsofadelaf1.blogspot.com/2018/10/ganar-sin-el-mejor-coche.html
https://elsofadelaf1.blogspot.com/2017/10/ganar-con-el-mejor-coche.html