El récord insuperable de Watson y Mclaren
“Los récords están para batirse”, es la frase que suele decirse en referencia a ellos, pero hay algunos que parece difícil puedan serlo por lo excepcional de los mismos, más aún si nos atenemos a determinadas circunstancias.
John Watson ya se había convertido el año anterior, en Detroit, en el vencedor “desde más atrás”, partiendo décimo séptimo, superando la marca de Stewart en Sudáfrica ´73, que lo hizo partiendo desde el puesto dieciséis.
El caso es que los Mclaren de entonces se mostraban más competitivos en carrera que en entrenamientos, cosa lógica si tenemos en cuenta que, al no disponer de turbo, en calificación no podían ser muy rápidos. Así todo, en comparación con los otros atmosféricos, los Mclaren destacaban en carrera, tanto, que se decía que “la táctica de Mclaren es ir lentos en entrenamientos, para sorprender en carrera”, lo cual aparte de falso, no tiene ningún sentido. Su mejora del sábado al domingo solía ser notable y, en Long Beach ´83 fue, sencillamente asombrosa: calificaron 22º y 23º Watson y Lauda respectivamente y finalizaron, por el mismo orden, primero y segundo, mejorando, de paso, en carrera sus tiempos de entrenamiento de tal modo -Lauda casi 2”-, que de haberlos realizado en entrenamientos, hubiesen partido séptimo Lauda y décimo Watson.
Cierto que los neumáticos Michelin eran el arma absoluta para ganar ese fin de semana, pero había más equipos que los tenían y ninguno les sacó el mismo provecho. De forma muy extraña y contra toda lógica, los Mp4 eran más rápidos con depósitos llenos y ruedas duras, que con estos vacíos y ruedas blandas, de calificación.
![]() |
| El bache del viernes se arregló de cara al sábado, pero ilustra como nada la carrera de Watson. |
Esto explica, a groso modo, como se logró tan inesperado triunfo, pero no el por qué, y bajo mi punto de vista, el récord es insuperable.
Algunos dirán que ahora puede igualarse, ya que hay 22 participantes, o superarse si el que lo hace sale de boxes, pero no. No para mí. En primer lugar, para que contase por igual, no debería hacerse dicha remontada sacando partido de un coche de seguridad, como Barricheklo en Alemania 2000, gran carrera en la que remontó desde el décimo octavo al primero pero que, de no haber habido un coche de seguridad, no habría ganado y, en segundo, y esto ya es totalmente personal y subjetivo, la mala calificación no debiera darse por un accidente o avería, sino que realmente el coche no pudiese ir más rápido, como los Mclaren en esa ocasión…. y en otras. Ese mismo año, en Mónaco, donde entonces sólo se permitía la salida a 20 coches por los 26 habituales, los Mclaren no consiguieron calificarse.
Dicho esto, vamos al GP en sí.
Ferrari estrenaba en carrera unas derivas laterales en su alerón trasero que crearían escuela, logrando la primera fila con Tambay por delante de Arnoux, con los Williams del espectacular Keke Rosberg y Jacques Laffite a continuación. De Angelis (Lotus-Renault), Warwick (Toleman Hart), Alboreto (Tyrrell Cosworth), Prost (Renault), Sullivan (Tyrrell Cosworth) y Jarier (Liguer Cosworth) cerraban los diez primeros, con los citados Mclaren Cosworth de Watson y Lauda 22 y 23.
![]() |
| En esta carrera Ferrari estrenó unas derivas laterales que crearían escuela. |
En la arrancada los Ferrari titubearon un poco, sobre todo el de Arnoux, que fue tocado por un Rosberg que salía como una exhalación y que no se puso líder gracias a la caballería del Ferrari, lo que permitió a Tambay conservar el liderato. Pero el ritmo de Keke era superior. Se rehízo de un trompo en la primera vuelta en la que sólo cedió posición a su compañero Laffite, toda vez que Alboreto superó a Arnoux por el cuarto puesto. Sullivan, Patrese, Prost -que estrenaba el nuevo Renault RE40- Cheever -con el viejo RE30- y Jarier iban a continuación con Watson 20 y Lauda 22.
En la segunda vuelta Keke recuperó el segundo lugar e inició el acoso a Tambay que finalizó con toque entre ambos y doble abandono en la vta. 25, pero aunque Keke hizo abandonar a Tambay, fue Jarier el que causó el abandono del finlandés al intentar colarse por un hueco de apenas un metro pero que a él le pareció suficiente. Y fue una lástima, tras remontar desde el décimo lugar en parrilla, era octavo en la séptima vuelta, séptimo en la décimo tercera, sexto en la décimo octava, dos después quinto tras superar a Patrese, posición que mantuvo tras un adelantamiento casi suicida -desde la nada- a Alboreto tres vueltas más tarde, que lo aprovechó Patrese para superarlos a los dos.
Otras dos vueltas más y dejó a Patrese atrás y se fue a por Laffite y, a raíz del incidente de los líderes antes mencionado, tuvo el accidente con Rosberg cuando podía alcanzar la cabeza en un exceso de precipitación. Y como montaba Michelin, estaba en mejor situación que nadie para ganar el GP, al menos eso pensaban algunos, como los reporteros de Gand Prix International. Yo no tengo tan claro que pudiese contener a los Mclaren, pero nunca lo sabremos. Lo que sí supimos, es que los Goodyear se desintegraban y que ni Tambay, ni Rosberg hubieran podido contener a los Mp4, salvo tal vez, de haber cambiado ruedas, y así todo... Un dato curioso es que Laffite -que no aguantó el ritmo- tenía las ruedas en mejor estado tras 75 vueltas que su compañero Keke en 25.
![]() |
| Keke se quitó así de enmedio a Tambay, pero no iría mucho más lejos, "cortesía" de Jarier. |
Justo en ese momento, en el del triple abandono en cabeza, Arnoux, que rodaba en un discreto séptimo lugar -no tenía ni de lejos el ritmo de su compañero- se detuvo por primera vez a cambiar ruedas, cosa que no estaba prevista, ya que de lo contrario habría repostado -nadie lo hizo-, retrocediendo al décimo segundo lugar -noveno tras el incidente de cabeza- mientras los Mclaren, por su parte, se habían abierto hueco en el pelotón y cabalgaban en los puestos doce y trece dos vueltas antes del incidente, pasaron al sexto y séptimo tras él, con Lauda por delante de Watson, a quien había superado en la cuarta vuelta gracias a sus neumáticos blandos por los medios de su compañero.
Cinco vueltas después ya eran tercero y cuarto tras Laffite y Patrese -otro que llevaba Michelin pero que no tenían el rendimiento de los Mp4- aguantando Lauda otras cinco antes de ser superado por Watson, al cambiar las tornas e ir mejor los medios de este que los blandos del entonces bicampeón austriaco.
Patrese y Laffite fueron superados por ambos Mclaren al unísono en las vueltas cuarenta y cuatro y cuarenta y cinco respectivamente. Tras salir 22º y 23º, los Mclaren ya eran 1º y 2º a falta de treinta vueltas. Y nada iba a cambiar eso. A todo esto, en ese instante Arnoux paraba a cambiar sus neumáticos por segunda vez, pasando de sexto, a décimo.
![]() |
| El Jarier de los grandes días volvió en Long Beach, pero su exceso de fogosidad le hizo abandonar y con ello perdió la posibilidad de ganar. |
En la vta. 52 Patrese superó a Laffite, el cual, en la 66, se dejó pasar por Arnoux y Cheever al perder una veintena de segundos al liarse con el sistema de bebida de su Williams. Eddie abandonó al instante y Jaquot recuperó ese puesto, pero Arnoux era inalcanzable para él, logrando el pequeño piloto francés -no sólo lo era Prost- el último escalón del podio cuando al Brahbam de Patrese le dijo basta su motor BMW.
Y así, tras los impresionantes Mclaren de Watson y Lauda y el Ferrari de Arnoux -los únicos en la misma vuelta, tal fue el ritmo de los “Mclata”-, llegó Laffite, que en la vuelta 25 ya parecía ganador pero que ni siquiera alcanzó el podio, seguido de Surer y del ex-motociclista Cecotto -entonces el campeón del mundo de motos más joven-, que cerraron los puntos, ya que entonces puntuaban los seis primeros.
Y esta fue a groso modo la carrera del increíble y para mí insuperable récord de Wattie y Mclaren.
Como datos curiosos, la foto de la salida, que entonces se publicaba a doble página en la revista Grand Prix international, es una de las más icónicas de la historia, y mi favorita -de ahí que sea la foto de este blog- y que apareció en dibujos reproducida tanto en dicha revista como en otros medios, como el Diario Montañés de Santander, mi ciudad, lo que me resulto de lo más sorprendente. Más todavía porque se publicaron mucho después del GP, cuando ya se habían corrido otros.
![]() |
| De nuevo Watson en la cumbre, sería su quinto y último triunfo en la F1. |
También, durante el transcurso de esa carrera, de lo poco que pude ver en TVE, me pregunté a mis entonces 9 años, como serían los F1 en el lejano y legendario año 2000. “Como naves especiales”, pensé, nada más lejos de la realidad, como lejos estaba ese año en el tiempo, el año en que por fin vería a un Ferrari coronarse de nuevo como campeón del mundo de pilotos con un piloto que entonces contaba con catorce años y marcaría una época en Ferrari y la F1: sí, el Kaiser Michael Schumacher.
![]() |
| Los dibujos de la salida que aparecieron en diversos medios en distintos momentos. |
























.jpg.webp)










