martes, 24 de octubre de 2023

GP de Estados Unidos 2023

 



                  Verstappen, Ranger de Texas





De nuevo, y por vez primera de forma consecutiva, tenemos fin de semana apretado, con dos carreras, que da inicio al trío infernal de tres citas seguidas: EEUU-México-Brasil, esta última también con este formato.

La cita yankee dio lugar a un colorido fin de semana con varios coches luciendo los colores de la bandera de Estados Unidos, el Haas por su nacionalidad, el Williams por Sargeant y el Red Bull porque les dio la gana. También varios pilotos estrenaron cascos: los de Ferrari, Zhou, Verstappen, Norris, Gasly etc.… destacando el de este último al ser un homenaje al del malogrado piloto francés Francoise Cevert, fallecido en el GP de EEUU en Watkins Glen el 6 de octubre de 1973, hace 50 años.

Esta fue una carrera en la que la que hubo números redondos, 100 carreritas para Norris y Russell y otras 100, pero en Ferrari, para Leclerc. Si uds consultan y les salen 99, no se preocupen, la culpa es de Mónaco 2021, cuando no pudo salir. Por otro lado, 100 entre dos, cincuenta, que es el número de victorias de Verstappen al triunfar aquí. Casualidades de la vida, en este mismo escenario, pero en 2016, Hamilton también logró su triunfo número 50.

Mclaren, Mercedes, Aston y Haas trajeron muchas novedades, que en el coche verde no parecieron funcionar, o no se pudieron ajustar, ya que sólo había unas pruebas libres y en ellas tuvieron unos inexplicables problemas de frenos, llegando estos a arder, lo que les impidió dar vueltas y, por tanto, recopilar información.

La calificación vio una pista que mejoró mucho en los primeros compases para luego estabilizarse, siendo la primera sorpresa el que los Aston Martin se quedasen en Q1. La sorpresa vino en realidad de que Alonso, hasta la fecha único piloto que había llegado a todas las Q3 -no así en las esprint- se quedase en la primera ronda con el décimo séptimo mejor tiempo. Justo por delante de él, Hulkenberg con Albon, Stroll y Sargeant por detrás. Tsunoda, Zhou, Bottas, Magnussen y Ricciardo fueron los que sucumbieron en Q2.



Hamilton estuvo a otro nivel y anuló totalmente a Russell, pero no pudo con Max.


El último arreón veía muy fuerte a Leclerc, toda vez que a Sainz se lo veía un poco por detrás, a Hamilton también y, por supuesto, a Verstappen, el gran favorito que, bajo mi punto de vista, no lo era tanto. Yo veía a Hamilton como el más fuerte.

Leclerc logró su pole número 21, demostrando una vez más sus innatas condiciones de sprinter, aunque se vio favorecido porque a Verstappen le anularon su mejor vuelta, en la cual había superado a Charles por apenas 5 milésimas. Pero como se excedió en los límites de pista… ¿Qué quieren les diga? Los límites de pista los debería marcar la propia pista, y el que los exceda, lo debe pagar. Si andamos con esto de las lineas blancas, nunca será justo del todo. Como fuere, bien la exclusión, ya que fue por fuera -aunque ni de coña ganó las tres décimas que algunos apuntaban-; lo malo es que en las salidas -como pasó en la arrancada de la carrera corta-, pilotos que se van por fuera y ganan posición no son sancionados. Pero si hubiera un muro, grava o hierba, no trazarían por ahí.

Norris salió de la nada para situarse segundo por delante de Hamilton, Sainz, Russell, Verstappen -por la sanción-, Gasly, Ocon, Pérez y Piastri. Muy bien los Alpine en una parrilla en la que ninguno de los primeros tuvo una vuelta perfecta, el que menos Max, que fue sancionado, pero así todo, en ella falló en el primer sector, toda vez que Charles lo hacía en el tercero.

Sábado y nueva cuali, en esta claudicaron al principio: Hulkenberg, Magnussen, Bottas, Tsunoda y el inevitable de esta ronda y casi siempre del último lugar, Logan Sargenat. Ricciardo, Alonso, Ocon, Stroll y Zhou se quedaron en la SQ2.

En la ronda final esta vez Max no falló, aunque tampoco estuvo muy sobrado y marcó la “pole” un tiempo dos décimas mejor que la pole real del viernes de Leclerc, primera vez que sucede desde que se implantó este formato. A 55 milésimas se quedó Leclerc, a 69 Hamilton y a 101 Norris, de nuevo rapidísimo. Parrilla muy ajustada. Por detrás: Piastri, Sainz, Pérez, Russell, Albon y Gasly.



Norris no pudo ganar, pero subió al podio en su GP número 100.


Lo más destacado fue la progresión de Albon del viernes al sábado, de décimo octavo a noveno, que sería octavo por la sanción a Russell de tres puestos por estorbar a Leclerc. Sobre esto, repito lo de siempre, si no influye, no se debe sancionar a menos que haya una reiteración o tendencia. Curioso, Charles pasó el corte sin problemas pese a la molestia de Russell pero en Singapur Lawson no lo hizo a causa de Verstappen, lo cual es mucho más grave. Pero al holandés no lo sancionaron y a Russell, sí. Muy mal criterio de los comisarios.

La carrera corta no fue nada del otro jueves, o sábado para el caso, y tuvo muy poca historia. Antes de la salida llamó mucho la atención que Sainz optase, fue el único, por blandos -además usados- mientras los demás ponían el medio, generalmente usado para reservar el nuevo para el domingo.

En la arrancada, para defender la pole, Verstappen pegó un cerrojazo a Leclerc al límite del bien y Hamilton lo aprovechó para adelantar por fuera, lo que en mi opinión, no está justificado. Como fuere, tras el primer giro Max mandaba con Ham a su rebufo mientras el resto se iba estirando y perdiendo comba. Leclerc era tercero por delante de Sainz, Norris, Piastri, Pérez, Russell, Gasly, Albon, etc.

Hubo poca historia. Tras aguantar Hamilton oliendo sangre poco más de cinco vueltas, una vez que Max lo sacó del DRS, se fue quedando y cruzó la meta a nueve segundos del holandés. Lelcerc, que se estabilizó pronto a 3” de Ham, acabó a 9” de este y “pidiendo la hora” que dicen en el futbol, ante el envite de Norris al tener las ruedas gastadas. Rodó al final más lento con sus medias, que Sainz con blandas. Muy raro.



Pierre Gasly y su casco homenaje a Cevert, como ya hiciera en Mónaco 2013 su compatriota Vergne.


Sainz cedió, no sin luchar muy bien, ante Norris y Pérez -este acabó quinto-, para acabar sexto justo por delante de Russell, ante el cual también se defendió de maravilla, aunque le hubiera dado lo mismo, porque este tenía una sanción por adelantar fuera de pista a Piastri, y no hubiera acabado delante del madrileño. Con su sanción Gasly acabó por delante suyo y él puntuó de chiripa, porque sólo dos décimas evitaron que Albon le arrebatase el octavo lugar. A destacar que Piastri se fue yendo hacia atrás y pasó de sexto a décimo, tal vez afectado por su toque en la arrancada.

La carrera “gorda” del domingo se inició con los dos Aston y Haas desde los boxes, y cada uno de ellos con una monta de ruedas distinta -duras y medias- y, en el caso de Aston, Alonso salió con el coche en configuración de principio de temporada y Stroll con todas las novedades, para así evaluar.

Los que salían de parrilla, por unanimidad con blandos. Leclerc no pudo defender su pole y se vio superado por Norris, Hamilton por Sainz y Russell por Verstappen -y alguno más-, por lo que tras la primera vuelta el orden era: Norris, Leclerc, Sainz, Hamilton, Verstappen, Piastri, Ocon, Russell, etc….

Ocon fue el primero en abandonar por su toque en la salida con Piastri, poco después lo haría este. Mientras tanto, Hamilton mostraba su fortaleza cepillándose a los Ferrari con insultante facilidad, mientras el “coco” Verstappen, gran favorito vista la carrera corta, o se lo tomaba con calma, o no tenía el ritmo del día anterior. Después supimos de sus problemas de frenos. Quizá fue eso lo que le impidió ganar con la facilidad que nos tiene acostumbrados. Sea como sea, sudó más que Hamilton para superar a los Ferrari. Su adelantamiento a Leclerc en la vuelta diez, cuando Hamilton ya se había distanciado cuatro segundos de ellos, fue lo que le dio el triunfo, porque debería haber sido sancionado, ya que sacó a Charles de pista. No fue un adelantamiento limpio, pero ya sabemos que la FIA suele ceder más, ser más permisiva, con quien domina. Total, que ese regalo le dio la victoria -claro que habría ganado igual por la posterior sanción a Lewis-, pero no adelantemos cosas.



Consuelo: Logan Sargeant logró puntuar por primera vez. Y además, en casa.


La carrera iba a ser a dos paradas y si Lewis no ganó -más bien no cruzó primero bajo la bandera a cuadros-, fue porque intentaron ir a una y, para cuando rectificaron, Max ya estaba muy por delante.

Max paró en la diecisiete y volvió a poner medias, Norris una después y puso duras, lo mismo que Lewis, apenas cuatro vueltas después que Max, lo justo para arrepentirse de ir a una parada e ir a dos, pero pasó de estar por delante unos 4” a perseguir a Max a 7”. Más de una decena de segundos perdidos.

Las paradas de los demás -el último Leclerc- reordenaron la clasificación. En la vuelta veinticuatro Norris seguía liderando con Max y Lewis recortando. Por detrás y sin ser una amenaza iban: Sainz, Pérez, Leclerc, Russell, Gasly y cía.

En la vuelta veintiocho Max se ponía líder adelantando en una gran apurada de frenada -esta vez sí- a un Norris que no se lo esperaba. Se fue escapando de Lando prácticamente al mismo ritmo que Hamilton se acercaba a este.

Las segundas paradas finalizaron en la treinta y nueve, con Hamilton parando cuatro vueltas después que Max y cinco que Norris. Leclerc era tercero por delante de Hamilton, el cual precedía a Sainz, Checo, Russell y Gasly, al ir el monegasco a una sola parada, siendo presa fácil del hebdocampeón precisamente por eso.

Hamilton, al tener medias por duras de Norris y Max, tenía una ventaja de neumáticos en el último tramo de carrera -dieciocho vueltas- y tras cepillarse a Charles, hizo lo propio con Lando pese a la dura oposición de este. Habían pasado diez vueltas y quedaban ocho. Le había recortado un par de segundos a Max y le separaban cinco. Demasiado para tan pocas vueltas, así todo empezó la última vuelta a 1”5, pero ya no había nada que hacer.



Hamilton y Leclerc corrieron al final la misma suerte, la descalificación.


Así que tras Max y Ham, Lando completó el podio con Sainz, Pérez, Leclerc, Russell y Gasly detrás.

Leclerc, de haber ido a dos paradas hubiera sido cuarto, pero ir a una le perjudicó, como en Japón le perjudicó a Carlos el retrasar su última parada. Errores que no deberían cometerse en el futuro en la Scuderia.

Alonso, por su parte, abandonó cuando iba noveno y quizá hubiera podido cazar a Gasly. Stroll heredó su posición. Buena carrera de ambos, ya que casi iban juntos, prácticamente corrieron igual, solo que Lance llevaba el coche más evolucionado, a priori, el mejor.

Yuki Tsunoda cogió el último punto que fueron dos porque al no tener nadie por delante, ni por detrás, paró y marcó la vuelta rápida, la primera de su carrera. Los Williams de Albon y Sargeant entraron a continuación en los puestos once y doce, que serían noveno y décimo horas después con la sanción a Hamilton y Leclerc por no tener el espesor mínimo en el suelo de sus monoplazas. Sainz heredó el podio y a partir del quinto, todos se vieron beneficiados y por eso Sargeant logró su primer punto en casa.

Abucheos en el podio a Verstappen que no le dio más importancia, esperado igualar al “profesor” dentro de una semana en México, con lo que le abuchearán todavía más. Claro que si ayuda al Checo a ganar en casa, lo adorarán. Pero dudo lo haga.



Coincidiendo con la F1, la española Marta García se proclamó campeona en Austin.


domingo, 22 de octubre de 2023

GP de Brasil 1989

 



                       La victoria del cambio





-Por el cambio de reglamentación, vetados los motores turbo.

-Por el cambio de dirección en Ferrari, Cesare Fiorio, el “César” tomaba las riendas.

-Por el cambio de dirección técnica en Ferrari, John Barnard era el nuevo diseñador jefe.

-Por el cambio de la sede de diseño en Ferrari, ya que Barnard no dejaba Inglaterra y Ferrari le ponía una sede en Guilford, la GTO.

-Por el cambio de pilotos en Ferrari, Alboreto era sustituido por Nigel Mansell, último piloto fichado por Enzo Ferrari.

-Por el cambio en si de Ferrari, primer año desde la muerte de Enzo Ferrari con FIAT al cargo de todo.

-Y por último, por el cambio semiautomático estrenado por Ferrari con victoria, un sistema que iba a cambiar las carreras y el mundo del motor a todos los niveles.

Siete cambios, como siete velocidades tenía la caja del novedoso Ferrari 640 diseñado fuera de Maranello, un Ferrari que rompía todo lo establecido en cuanto a diseño, ya que se perdía el aire de familia iniciado en 1982.

Sobre el cambio, decir que tras imponerse en la F1, este se fue generalizando en la competición primero, y en la producción después, relegando al ostracismo al cambio manual. Es un tipo de cambio de actuación manual con unas levas tras el volante, pero asistido, es decir, semiautomático, prescindiendo del pedal de embrague. Esta tecnología no era cosa de Barnard, sino de Ferrari, de Forghieri en concreto, que ya la había probado con Villeneuve en 1978 siendo entonces desechada. Barnard la rescató.



Esquema del innovador cambio secuencial semiautomático de Ferrari que cambió la historia.


La temporada comenzó en Río, como sucedía desde 1983, y los Mclaren eran los favoritos tras haber arrasado en 1988 con 15 victorias de 16. Estaba por ver si el cambio de reglamentación los iba a afectar. Como vimos durante la temporada, poco cambió la cosa, aunque la carrera inaugural resultó engañosa y algunos pensamos podría haber igualdad. Nada de nada.

Claro que de ahí a pensar que los Ferraristas nos autoengañamos, como apuntó Javier del Arco, media un abismo. Nos equivocamos, o me equivoqué yo -no hablo por los demás- quizá por las ganas, malinterpretando un resultado en el que Mansell ganó con autoridad pero con fortuna, doble fortuna: una por no romper el cambio, y dos: por los problemas de los Mclaren.

Ambas cosas casi milagrosas. El cambio semiautomático no paraba de romperse y en el Warm-Up se rompieron a las pocas vueltas en los tres coches: los de Mansell y Berger más el muleto, lo que llevó a Ferrari a pensar en salir con los depósitos vacíos para impresionar en las primeras vueltas, total, para no acabar… Menos mal que Fiorio se opuso.



Patrese superó el récord de GGPP de Graham Hill y lo celebró liderando y marcando la vuelta rápida.


Sobre los Mclaren, Prost tuvo un extraño problema en el chasis por un fallo en la construcción y además, un fallo en el embrague, toda vez que Senna, a su estilo, por no ceder en la arrancada, rompió su alerón y arruinó su carrera al perder tres vueltas. Fue a tope y en un momento dado se desdobló, pero nunca, en ningún momento, marcó vuelta rápida alguna y eso, más los problemas de Mansell en boxes, me hicieron pensar que Nigel hubiera podido ganar igualmente sin los problemas de Ayrton. Cuan equivocado estaba. Pero no por pasión, simplemente no tuve todos los datos o, sencillamente, juzgué mal. Al fin y al cabo a Prost lo pulverizamos y Senna se desdobló, si, pero cuando Nigel iba conservando al tener el triunfo asegurado.

La parrilla vio la enésima pole de Senna, la trigésima entonces, con récord de pista incluido, pese a tener los F1 alrededor de medio millar menos de CV. Puede parecer exagerado, cierto, pero en 1986 -de donde databa el récord anterior de la pole-, los F1 turbo en calificación superaban ampliamente los 1000 CV, de 1100-1200 en algunos casos, por no hablar ya de BMW, que le daban incluso más. Verdad o leyenda, o un poco de ambas, no deja de ser cierto que en 1989 los F1 no llegaban a 700 y que en 1986 se superaba el millar.

De modo que los F1 atmosféricos, poco potentes respecto a los monstruosos turbo sin válvula pop-off, eran rápidos, muy rápidos, eso es progreso.



Mauricio Gugelmin salvó el honor de los brasileños al lograr el tercer puesto.


Patrese, que cumplía su GP 177, superando el récord de Graham Hill, acompañaba con su Williams Renault a Senna en primera linea. La segunda era para el Ferrari de Berger y el otro Williams de Boutsen. Prost y Mansell cerraban la tercera.

En la arrancada Patrese tomaba el mando al tocarse Senna y Berger; mientras el austríaco abandonaba, Senna casi lo mismo, ya que perdió tres vueltas en boxes. Boutsen, Mansell y Prost venían a continuación.

Boutsen abandonaba en la vuelta tres por problemas de motor, dejando al trío Patrese-Mansell-Prost en cabeza.

Patrese y Mansell aventajaban en 3” al profesor cuando esté paró a cambiar ruedas en la vuelta catorce, tardando 9”. Dos vueltas después Nigel tomó el mando y, cinco después, con 3” sobre Patrese, realizó su primera parada en boxes, nada rápida, ya que tardó 10”, volviendo a pista en tercera posición. En la dieciocho Prost tomaba el liderato al superar, a su vez, al italiano de Williams, que no paraba, aunque le duró poco la alegría, al ser superado cinco vueltas después -en la 27 precisamente- por un Mansell que venía como un tiro tras rebasar a ambos.



Espectacular debut de Johnny Herbert en F1 logrando el cuarto lugar. 


Mansell cedió brevemente el liderato -dos vueltas- en la cuarenta y cinco, cuando se detuvo por segunda vez, tardando más de trece segundos, entre otras cosas, porque sustituyó el volante al no irle bien los cambios de marcha, con la consiguiente pérdida de tiempo en pista. El español Juan Villadelprat fue el encargado de meterlo de un manotazo, ya que no encajaba, con tal fuerza, que se abrió la mano. A partir de ahí, coser y cantar para Mansell y Ferrari.

Patrese realizó su primera y única parada casi a la vez que Nigel la segunda y poco después abandonaba tras marcar la vuelta rápida definitiva. Prost se mantenía con las ruedas que puso en la catorce -no podía cambiarlas a causa del embrague al tenerlo tocado, so pena de no arrancar-, como buenamente podía, preocupándose más que de Mansell, del brasileño Gugelmin, con el March-Judd, y este del debutante Johnny Herbert con el Benetton-Ford. Pero Gugelmin tenía problemas de temperatura cada vez que se acercaba a Alain y Johnny físicos a causa del calor y sus lesiones -fuera del coche todavía iba con muletas- de modo que optaron por quedarse donde estaban y así, con todos conservando, Mansell podía ir a paso de tortuga a por la victoria en su debut en Ferrari, en el debut de Fiorio y en el del cambio semiautomático. Nada mal, ¿eh?

Dereck Warwick con el Arrows-Ford y Alessandro Nannini con el otro Benetton-Ford completaron los pilotos -entonces eran seis- con derecho a puntos el día que Mansell entró en el Olimpo de Maranello.



Los Mclaren de Senna y Prost eran los grandes favoritos, pero fallaron.


Y esta fue la historia del último GP de Brasil disputado en el autódromo Nelson Piquet de Río de Janeiro, ya que a partir de 1990 se volvió a Interlagos y desde 2012 la pista se demolió para las instalaciones de los JJOO de Río.

En casa disfrutamos esta carrera un montón. Mi hermano y yo lo vimos en el bar del colegio de los Salesianos con mi abuelo, “el padrino”, que así lo llamábamos, en Orense, mientras mis padres y hermana lo seguían desde Santander. Al no esperar el triunfo, lo disfrutamos mucho más. El padrino, que le daba igual, sólo preguntó quién se hacía cargo de los golpes cuando había accidentes; mientras en Santander le iban “cantando” a mi hermana como iba la cosa mientras hacía los preparativos para irse de viaje de fin de curso a Grecia: “el Ferrari va de nuevo en cabeza”. ¡Que tiempos! Éramos felices y no lo sabíamos. ¿Alguien lo sabe alguna vez?




domingo, 15 de octubre de 2023

GP de Catar 2023

 



                  El GP de los Ho y E rrores





Un gran premio infernal, con un piloto retirado -Sargeant- por cansancio dado el alto nivel de exigencia a causa del calor y ausencia de viento -tuvo que parar precisamente para la carrera-, y otros muchos pasándolo realmente mal para finalizar la prueba, a lo que abría que añadir unos límites de pista un poco absurdos que, debido a la obligación de parar tres veces por reglamento para evitar pinchazos a causa de los arcenes, dio lugar a una carrera sin gestión que agravó dichos fallos al tener que forzar más, lo cual hizo que los pilotos se cansasen más justo cuando la carrera era de las más duras, entrando en un círculo vicioso de correr mas, ergo cansarse más y, por tanto, cometer más errores.

Por partes, no voy a hablar mucho del calor ni nada de eso, no es la primera vez con carreras duras a causa del calor, y como es un tema que se me escapa, prefiero no hablar. Así todo me hubiera gustado ver como se bajaba del coche en esas condiciones Michael Schumacher, el cual siempre parecía salir “como una rosa” por mucho calor que hiciese, o como lo hubiesen llevado otros que a veces se bajaban agotados, como Senna, Piquet o Mansell, este último desmayado en Dallas 1984 cuando empujaba su coche para cruzar la meta.



Piastri fue el otro protagonista del fin de semana. Segundo en carrera, poleman y ganador de la esprint.


Los límites de pista, como en todo, siempre es difícil ponerse de acuerdo, aunque estoy a favor de que se cumplan, hay cosas que no cuadran. Ver vueltas anuladas a pilotos que se los saltaron, pero que no ganaron nada de tiempo, al contrario más bien, como Norris en la calificación para la carrera, o a pilotos que simplemente se salían de pista, no es de recibo. En Spa 2012 Kimi se saltó los límites en Eau-Rouge pero no le anularon el tiempo porque no sacó provecho. Creo que cuando sin ninguna duda se ve que no hay ganancia, no se debe sancionar o, por lo menos, no sancionar cuando se ve claramente que es un error, como un contravolante o cosas así.

Sobre las tres paradas obligatorias, inédito en la F1, en la que cada juego de neumáticos no podía superar las 18 vueltas, incluidas las de entrenamientos e instalación, no lo veo mal. Hubo un problema inesperado y se actuó. Incluso se modificó la pista, estrechándola 80 cms para intentar solventar el problema. Y como se modificó la pista, 10 minutos extra de entrenamiento para habituarse. Todo eso me parece genial, entonces, ¿por qué cuando llueve no se dejan cambiar reglajes? Y, en caso de que llueva solo el domingo, aparte de dejar cambiar reglajes, ¿por qué no se permiten unos minutos de entrenamiento? Las incongruencias y absurdeces del reglamento actual de la F1, un reglamento que tampoco permite usar muletos. Otra vez un Ferrari sin correr, en este caso el de Sainz. Como siempre habrá que esperar a que eso le suceda a un contendiente al título para actuar. ¿Se imaginan si eso le pasa a Max o a Ham en Abu Dabi 2021?



Error de Hamilton, el cual no tuvo problema en reconocerlo, lo que le honra.


Este era un fin de semana de doble carrera, aunque para la estadística sólo cuente una -otra memez- y el viernes se hizo la cuali. En ella destacó Alonso, que fue rapidísimo cuando la pista no estaba en óptimas condiciones. A medida que esta estaba mejor, perdió su ventaja. Llama la atención lo fuertes que acabaron los Mercedes luego de pasar dificultades -sobre todo Hamilton- en Q1.

Máx se hizo con la pole sin problemas, pese a fallar en su segundo intento, pero como su mayor rival, Norris, falló en los dos… También Piastri falló en su último intento y se le borró el tiempo, pasando de tercero a sexto. Inicialmente era cuarto, pero su compañero Norris fue eliminado pasando de segundo a décimo. Luego le tocó a él, aunque antes le dio tiempo a hacer la entrevista. Se enteró en ella de su sanción y su puesto lo heredó Hamilton, que debió hacerse la foto, pero incomprensiblemente, se la hizo Piastri, pese a saber ya de su sanción. Con razón algunos periodistas se quejaron de ello, lástima no lo hagan siempre. Por ejemplo, en Spa 2022 Max no hizo la pole -pese a realizar el mejor tiempo- a causa de una sanción por cambiar de motor. ¿A qué fin se hace la foto, firma la rueda y hace la entrevista cuando no es el poleman? Estupideces de la FIA. No sé si con Kimi en Italia 2005 se actuó igual de mal, pero sí en Mónaco 2012 con Schumi, autor del mejor tiempo pero que no saldría en pole y, sobre todo, esta no sumaría a su palmarés, a causa de su sanción de cinco puestos por su error en la carrera anterior. A ver si espabilan y hacen las cosas con criterio. Si cruzas primero la meta pero no eres ganador por sanción, no subes a lo más alto del cajón; pues aquí debería ser lo mismo.



Sin hacer ruido, Alfa posicionó sus dos coches en los puntos.


De modo que la parrilla quedó conformada de la siguiente manera: Verstappen, Russell, Hamilton, Alonso, Leclerc, Piastri, Gasly, Ocon, Bottas, Norris, etc … que variaría ligeramente en la “pole” de la carrera al esprint, en la que algunos fallaron. Max una vez, al “palo” en la segunda, que no le anularon la vuelta de misericordia, o Ham, que no entró en Q3, cosa que sí hizo Sainz, a diferencia del viernes. Los tiempos fueron poco más de medio segundo más lentos con la pista estrechada 80 cms. en un par de curvas. Piastri, Norris, Verstappen, Russell, Sainz, Leclerc, Hulkenberg, Pérez, Alonso y Ocon fueron los diez mejores.

La carrera corta fue todo un espectáculo con los coches que montaban blandas -los Ferrari y Russell entre ellos- siendo muy superiores al principio pero hundiéndose al final, mostrando muy a las claras que el medio era la mejor opción. De ese modo, pese a los tres coches de seguridad que ayudaron a los que montaron blandas, estos claudicaron al final frente a los que pusieron medias. Mclaren tenía un gran ritmo y no hizo doblete por la pésima arrancada de Norris. De ese modo ganaba Piastri, en la segunda derrota de RB este año, aunque al ser en la carrera corta “no cuente” y claro, Piastri, el ganador, no ha ganado oficialmente carrera alguna en el mundial de F1. Otra estupidez. Verstappen y Norris completaron el podio mientras Russell, agónico con las blandas, era cuarto precediendo a Hamilton, este por delante de los Ferrari de Sainz y Leclerc, con Albon octavo, que sería séptimo por la sanción a Leclerc por límites de pista, heredando el último punto Alonso. Huelga decir que con este resultado Max se coronó tricampeón.



Muy mal fin de semana para Stroll, que acabó desquiciado.


En la carrera de verdad, nunca mejor dicho, Max no dio opción aunque su margen nunca fue muy grande. Sin duda gestionó algo al ir un poco mejor con las ruedas -aquí no interesaba parar antes-, pero su margen no fue muy grande. Una lástima que Hamilton cometiese un error en la primera curva, abandonando y mandando a la cola a su compañero tras tocarlo, porque de lo contrario, los Mercedes, que tenían un ritmo infernal en el infierno de Catar, habrían dado mucha guerra y quizá el resultado no hubiera sido el mismo. Idem de lienzo con Norris de no haber partido tan atrás. Con esto no le quito mérito a Piastri, siempre cerca de Max, pero tres tíos rapidísimos se quedaron fuera de juego desde el principio en una carrera, otra, como la de Montmeló y, en menor medida, Mónaco y Canadá, en la que tal vez el RB no era el mejor monoplaza, no hay más que ver lo realizado por Checo, lo cual facilitó las cosas al holandés, ¡como si le hiciera falta!

Tres paradas y nada de gestión dieron lugar a una carrera preciosa que hubiera sido mejor de no haber fallado los protagonistas antes mentados.

Max ganó con los Mclaren de Piastri y Norris a su espalda. Russell, Leclerc, Alonso, Ocon, Bottas, Zhou y Pérez completaron los diez primeros, clasificación que hubiera variado de no haber tantos pilotos sancionados por límites de pista como Pérez, Stroll, Gasly y Albon.



Russell fue la estrella de la carrera, adelantando más que nadie. Lástima lo de la salida, sino...


Mclaren realizó en el coche de Norris una parada en 1”8, récord absoluto y Max se llevó la vuelta rápida con un tiempo más veloz que la pole de la esprint, a medio segundo de su pole el viernes. No sé cuanto más lento se hizo la pista por su cambio de configuración del sábado, pero nos hemos vuelto a quedar con la miel en los labios de ver una vuelta rápida más veloz que la pole en condiciones normales, algo que no sucede desde el lejano GP de Watkins Glen el 10 de octubre de 1976, cuando James Hunt, con Mclaren, marcó la vuelta rápida ocho décimas más veloz que su propia pole.

Logan Sargeant se retiró por problemas físicos, por cansancio, algo inusual de la cual no puedo dar una referencia de cuando sucedió algo parecido. Si puedo decir que Ocon vomitó, y sí recuerdo más casos, como Berger en México 1989.

Nos vemos en Texas.

Fe de erratas, ver comentarios.

lunes, 2 de octubre de 2023

GP de Japón 2023

 



                    El poderío de Verstappen





Por si alguien pensaba que la nueva forma de comprobar la fléxibilidad de los alerones había mitigado la superioridad del RB19, Suzuka lo desmintió. Lo que pasó en Singapur fue un mal día, como le pasó a Mercedes en 2015.

Dicho esto, Suzuka vio de nuevo a Max y RB triunfar mientras Pérez naufragaba. En el título hago mención al poderío de Max, haciendo un símil de lo que dijeron en TVE en referencial al mundial de 250cc de motociclismo a finales de los 80: “más que poderío de las Honda, poderío de Sito Pons”, ya que era este el que la llevaba a la victoria ante una legión de Yamahas. Pues en este caso parecido, si quitan de la ecuación a Max, RB gana sólo seis GGPP. Claro que eso no sería justo, ya que seguro, tanto Pérez como el otro piloto que llevase el RB, lograrían más triunfos, pero no tantos, como las que acumula ahora el equipo -e igualmente se llevarían los títulos- y por tanto, nadie diría el RB19 es el F1 más dominante de la historia, cosa que, evidentemente, no es.

Max sacó partida del RB como sólo él sabe hacerlo y logró el título de marcas para RB en casa de Honda, que sigue siendo su motorista pese a su retirada, sin dar opción a nadie.



De nuevo segundos Mclaren y Norris, los mejores en Suzuka tras el intocable Max.


Los Mclaren fueron quienes más guerra dieron, pero nunca sin tener una opción real. Max, de hecho, sólo usó un juego de blandos para llegar a Q3, tal era su superioridad. Piastri superó a Norris y Leclerc a Sainz con Pérez intercalado entre ellos. Los Mclaren de Hamilton y Russell venían a continuación con el sorprendente Tsunoda noveno precediendo a Alonso, cuyo Aston parece haber perdido fuelle, justo al revés que el Alpha Tauri. A quien no se ve ahora brillar tanto es a Albon y su Williams, aunque en cualquier momento puede volver a deslumbrar, a diferencia de su compañero Sargeant, que a este paso sigue acumulando accidentes y va a hacer bueno a Latifi. Al final, como se vio con De Vries, Latifi, sin ser un crack, no era tan malo, ya que su comparación era con Russell, no con un cualquiera. Así todo, normal le sustituyeran, aunque el sustituto no parece dar la talla.

La carrera, por la gran degradación, sería a dos paradas y la poca emoción de cara a la victoria se acabó en la primera curva cuando Norris no pudo superar a Max. Y si Norris hizo una gran salida, ¿qué decir de Alonso? De décimo a sexto, claro que no sólo en la salida, también en las primeras curvas (Y Stroll de diecisiete a doce), sin duda espoleados por salir con blandas.

Tras el coche de seguridad de la salida, en el que hubo varios toques (Pérez, Bottas-Albon), la carrera se reanudó en la vuelta cinco y Sargeant volvió a hacer de las suyas pasándose de frenada en Hairpin eliminando a Bottas.



Precioso el duelo entre los Mercedes, corto, pero intenso.


En esa vuelta el orden era: Verstappen, Norris, Piastri, Leclerc, Sainz, Alonso, Hamilton, Russell, Lawson, Tsunoda, etc.… siendo lo más bonito al principio el duelo entre Russell y Hamilton, que por un momento intercambiaron posiciones.

La carrera sería a dos paradas, aunque Russell optaría por una sin lograr nada -acabó donde hubiera acabado de realizar dos- tras otro duelo con Hamilton cuando este cometió un error en Degner y Russell lo atacó por fuera en las enlazadas tras Hairpin. De la Rosa dijo que Hamilton no hizo nada ilegal, y los comisarios le dieron la razón pero, ¿que quieren les diga? Si fuerzas fuera de la pista a un piloto que tienes a tu lado eso es, para mí, sanción, porque no se debe hacer, se debe actuar con limpieza, como si hubiese un muro. En Mónaco Ham hubiera dejado espacio, y así es como se debe actuar.

A todo esto, Pérez, que se había tocado con Magnussen, decía fin al GP, aunque salió muchas vueltas después para cumplir la sanción de 5” y así evitarla de cara al siguiente GP.

Aunque hubo algún que otro cambio en cabeza, todo volvió a su orden y esta finalizó así: Verstappen, Norris, Piastri, Leclerc, Hamilton, Sainz, Russell, Alonso, Ocon y Gasly, este último muy enfadado por tener que dejar pasar en la última vuelta a su compañero Ocon. La verdad, siendo por el noveno puesto, no veo motivo ni para tener que dejarlo pasar, ni para enfadarse tanto.



Sargeant sigue acumulando malas actuaciones y accidentes, así todo, dicen le renovarán.


Ferrari la pifió con Sainz, que de poder parar una vuelta después que Ham -lo aventajaba en 3”3- lo hizo cuatro después saliendo a más de 7”, perdiendo el quinto lugar. En fin, que sigue habiendo errores de bulto en la Scuderia. Lo mejor fue que cuando Sainz iba a por Russell, en Mercedes le dijeron a Hamilton que le diera DRS a su compañero. Sainz lo vio y le hizo gracia: “usan mi táctica contra mí” dijo vía radio. Pero no les funcionó y adelantó a Russell, como antes hicieran otros -del segundo hasta Carlos- al tener este las ruedas gastadas por ir a una sola parada. El adelantamiento que le hizo Leclerc, por el exterior dela primera curva fue muy bonito, lo mejor del GP junto con la lucha de los Mercedes. Estuvieron a un pelo de investigarlo por límites de pista, pero imperó la lógica, ya que no había nada que investigar.

En quince días Qatar, donde Max se proclamará campeón por tercera vez.


miércoles, 27 de septiembre de 2023

Como Mansell pasó de ser “The Lion” a “Il Leone”

 



                       Uno de los nuestros





Nigel Mansell era, a principios de los 80, un piloto muy popular dentro de las islas del archipiélago británico y muy poco fuera de ellas. Con el tiempo eso cambió, al igual que mi percepción de él gracias a su estilo combativo, espectacular, exuberante, generoso…. y a su fichaje por Ferrari, en el cual encajó como un guante y caló muy hondo en el corazón de los tifosi pese a estar sólo dos temporadas y lograr tres victorias.

Fue el último piloto fichado por Enzo Ferrari y portó con orgullo y dignidad el legado del legendario número 27 de Gilles Villeneuve, además de sustituir con respeto a un piloto muy querido en Maranello: Michele Alboreto.

Que fuera el último piloto del Comendatore y que ganase en su debut cuando, a su vez, debutaba en F1 el cambio semiautomático, no son los motivos que transformaron a Mansell de: “The Lion” a: “Il Leone”, aunque no le vinieron mal. Ya por entonces, con sus trece triunfos y dos subcampeonatos, que muchos pensaron debían ser campeonatos, al lograr más poles y ganar más carreras que nadie, lo habían colocado como un piloto muy querido y carismático a nivel mundial, pero lo que le hizo grande de cara a los tifosi fue su llegada y comportamiento en Ferrari. Y llegar diciendo: "he cumplido mi sueño de niño, correr con Ferrari", fue una inmejorable tarjeta de presentación.

Su inesperado debut con victoria en Brasil con el novedoso Ferrari 640 de cambio semiautomático, que apenas duraba un puñado de vueltas sin pararse, fue genial, pero también estaba el furor austríaco Gerhard Berger, que venía de liderar el equipo las dos últimas temporadas con gran ardor y combatividad.



Mansell logró en Hungría 89 otro inesperado y brillante triunfo para la Scuderia.


La victoria de Mansell en Hungría, partiendo desde atrás -puesto 12- puso al Mansell en el punto de mira de los tifosi, y su gran carrera en Portugal, ambas con espectaculares y geniales adelantamientos, dejaron a Mansell como favorito de los Ferraristas. En Hungría, su adelantamiento a Senna cuando se toparon con el Onyx de Johansson está en la memoria de todos los aficionados, pero quizá no tanto cuando en Portugal se ventiló a su compañero Berger, a Modena y a Warwick de una tacada.

De cara a 1990 ya era, sin duda, el favorito, dado su estilo, que encajaba más en el “patrón de piloto Ferrari”, creado involuntariamente por Gilles Villeneuve. Aunque Prost consiguió mejores resultados, Mansell era, el “chico”.

Nigel sólo ganó ese año en Portugal, en una carrera no exenta de polémica en la que cerró a su compañero Prost en la arrancada, pero ya estaba perdonado por los tifosi gracias a sus geniales actuaciones, sin recompensa, en las que, como escribió Javier del Arco “fue Villeneuve”. Esas carreras, esas actuaciones, fueron: Imola, Mónaco, México, Francia, Inglaterra y Australia.

En Imola, un Mansell crecido “en casa”, lo intentó todo en entrenos de cara a una pole imposible, saltándose chicanes, bordillos y lo que hiciera falta. No hubo pole, calificando quinto, alejado de las expectativas, pero con una demostración, un pundonor que compensó de sobra el resultado.

En carrera incluso fue mejor. Con su Ferrari tocado desde el inicio, remontó al estilo Villeneuve hasta su abandono, con un intento de adelantamiento a Berger, que acabó en un monumental trompo controlado magistralmente en Tamburello a más de 200km/h, cuando este lo mandó a la hierba. Y siguió atacando hasta que su coche dijo basta.



México 90, no ganó, pero su adelantamiento a Berger en la peraltada fue de lo mejor.


En Mónaco Mansell fue eclipsado por su compañero Prost en entrenamientos, pero en carrera se convirtió en el protagonista tras remontar de décimo sexto a quinto, tras tocarse con Boutsen en la vuelta veintiuno luchando por el sexto lugar y al que acabó superando en la cincuenta y cinco tras recuperarle una vuelta, colocándose cuarto, para abandonar poco después luego de dar vidilla a la carrera.

Pero si en Mónaco dio vida, ¡que decir en México!, logrando eclipsar a Prost, que ganó la carrera, una de sus mejores, tras partir décimo tercero. Pero Mansell, que cedió, como todos, ante el Alain de los grandes días, no se conformó y dio el espectáculo en una genial batalla con Berger que recordó a la de Villeneuve-Arnoux de Dijon ´79, culminada con un exterior al austríaco en la peraltada. Y que todavía digan que el adelantamiento de Hakkinen en Spa 2000 es uno de los mejores sorpasos de la historia… Entonces este, ¿qué?

Francia e Inglaterra fueron el escenario del regreso a las poles de Ferrrari, que no lograba una desde Inglaterra ´88, rompiendo el empate a 107 que tenía por la primacía con Lotus. Nigel, de paso, volvía a las poles tras México ´87. Fueron dos grandes poles, sobre todo la de Inglaterra -esta insultante-, aunque en carrera no tuvo fortuna pese a su arrojo, sobre todo en casa.



Australia 90, no ganó, pero brilló en su última carrera en Ferrari.


Y luego su despedida en Australia, con todo el pescado vendido y él poniendo la emoción. Tras fundir sus ruedas persiguiendo al infatigable e inalcanzable Senna, las cambió y remontó del quinto al segundo lugar; pero lo bonito no fue eso, sino su intento de adelantamiento a Piquet al final desde la nada. Por un momento pareció iba a ganar, luego la realidad nos puso, le puso, en su sitio, ya que era imposible apurar tanto la frenada. Pero fue ese intento, el no cejar, lo que emocionó, lo que gustó tanto, ese espíritu de lucha del león, que jamás se daba por vencido.

Son esas actuaciones, a mi modo de ver, las que convirtieron a Mansell en uno de los pilotos más queridos de Ferrari y, por tanto uno, de los más queridos en Italia, festejando los tifosi como suyos sus posteriores triunfos con Williams.

Como ven no incluyo su triunfo de Portugal, en el que todos se alegraron pese a que el resultado para el equipo no fue el óptimo, al perjudicar a Prost pero, como dije, estaba perdonado de antemano y, por otro lado, esa fue una carrera normal. Un buen triunfo, pero no hubo nada de especial, al contrario que en las otras carreras. Y es que ganar no lo es todo, por eso muchos pilotos de escaso palmarés son tan queridos, destacando más su entrega y generosidad que sus resultados y, en eso, el coraje de Mansell no parecía tener límites. 

Los tifosi pasaron de decir: "Si Nigel es mágico, la Cicciolina* es vírgen", a: " Mansell hace soñar", convirtiéndose Nigel en uno de los ídolos de Ferrari y de Italia, convirtiéndose en: "il leone".

* Actriz porno italiana.



martes, 19 de septiembre de 2023

GP de Singapur 2023

 



                      Colosal Carlos Sainz





Hace quince días hice la crónica del GP de Italia de manera casi monográfica a Carlos Sainz por su excelente carrera sin recompensa, entonces: ¿qué tendría que escribir ahora?

Lo de Carlos Sainz este fin de semana es para enmarcar, es más, es para poner como ejemplo para el resto de pilotos, tanto de F1 actuales, como de los que están por llegar. La carrera, controlada inicialmente por ambos Ferrari, y luego sólo por el de Carlos, vio como un coche de seguridad virtual lo trastocaba todo, dando una oportunidad de oro a los Mercedes de Russell y Hamilton que montaron para las últimas diecinueve vueltas un juego de medios, al ser ellos los únicos que los tenían. Su ritmo era tal que la posibilidad de victoria era más que real. Con un Leclerc que se desinflaba y que poco pudo hacer por ayudar, Sainz optó, antes que marcharse, por mantener a su espalda a Norris con DRS para que aguantase el envite de los Mercedes, ralentizando cuando hizo falta para que este no quedase descolgado y tuviera así DRS, porque Sainz vio que esta era la mejor forma de pararlos. Dicho y hecho, se sudó y se logró. No sé que es lo más impresionante de esto, si ejecutarlo, o pensarlo en plena carrera bajo presión. No es la primera vez que Sainz muestra unas cualidades tácticas por encima de la media -Mónaco 2022 por ejemplo-, pensando en el coche más y mejor que nadie, incluso anticipándose a su muro.

¿Qué quieren les diga? La victoria fue muy sufrida y merecida, ya que la inteligencia y sangre fría del español para mantenerse primero ante el arrollador ritmo de los Mercedes es una muestra de un talento táctico sin igual, sin parangón.

Pero vayamos al principio, se llegaba a Singapur con dos novedades: una por parte de la FIA en la que se cambiaban los baremos de medir la flexibilidad de los alerones de los coches -pronto para juzgar si ha influido en el orden jerárquico- y otra del circuito que, por obras en la bahía, se quedaba sin cuatro curvas haciendo el trazado más fluido, rápido y menos exigente. Veremos si se vuelve a su configuración original el año que viene o, si por el contrario, mantienen esta. La pista, de ese modo, se hizo unos 5 o 6 segundos por vuelta más corta y alrededor de 10 km/h más veloz.



Sainz estuvo perfecto y Ferrari le dio todo su apoyo desde el inicio. Se jugó en equipo, perfecto.


Los libres mostraron a unos Ferrari, sobre todo a Sainz, muy fuertes, como en Italia, sólo que aquí es mucho más difícil adelantar, pudiendo gestionar y controlar la carrera mejor por un lado y, por otro, el “coco” Verstappen estaba en dificultades, de modo que el cavallino se postulaba, como en Italia, favorito a la pole, pero esta vez con más posibilidades de victoria. Como se iría viendo a lo largo del fin de semana, Mercedes y Russell serían el mayor rival ya que Red Bull, al igual que Mercedes en 2015, mostraron aquí un inesperado bajón.

La Q1 fue espectacular porque se produjo al final una mejora de pista de 8 décimas, pocas veces vista, que hizo que todos estuviesen en la pista para no quedarse fuera. Al final la única sorpresa -aparte del mejor tiempo de Tsunoda que le habría servido para ser décimo en parrilla- fue que Piastri no pudo pasar el corte al tener que cancelar su vuelta por el brutal choque de Stroll, que lleva un año, que ya, ya. Salió por su propio pie y le consideraron apto para correr, pero el coche no hubo tiempo a repararlo. ¿A qué esperamos para los muletos?

En fin, que junto a Piastri se quedaron Bottas -por delante de él-, Sargeant, Zhou y Stroll.

La Q2 no fue tan emocionante, ya que la pista se estabilizó, pero vio como Max era apeado por apenas siete milésimas por el Alpha Tauri de Lawson. Gasly, Pérez con el otro RB, Albon y Tsunoda tampoco pudieron pasar. Lo de Tsunoda fue muy grave, porque con su tiempo de Q1 habría pasado, pero no pudo completar giro alguno. El primer intento lo tuvo que abortar al encontrarse en la trazada a Verstappen, un Verstappen que se quedó parado diecisiete segundos en la salida de boxes sin justificación alguna. Repito que, cuando un piloto estorba y no influye, no se le debe sancionar con puestos, salvo reiteración. En este caso la hubo, ya que molestó a Sainz en libres y a Sargeant en Q1, pero además, es que influyó, porque Tsunoda no pudo hacer su vuelta. Sobre lo de la salida de boxes, por cosas similares también hemos visto sanciones, como en Rusia 2020 con Hamilton, al que le metieron 10” por hacer dos pruebas de arrancada. Que no reclamase Alpha Tauri se entiende, pero lo que no se entiende es que Verstappen, que mereció como poco tres puestos de sanción, se fuese de rositas. Normal que los comisarios no tengan credibilidad. A todo esto, por primera vez desde Rusia 2018, ningún RB en Q3.



Los Mercedes y Russell eran los principales rivales, pero George acabó así.


Una Q3 en la que sólo Ferrari tenía dos juegos nuevos de blandas, lo que era una ventaja. En el primer intento Sainz y Leclerc eran 1º y 2º delante de Norris, muy bravo con los usados, pero en la ronda final, con todos en igualdad de condiciones, Russell se marcó un vueltón que casi le arrebata la pole a Sainz. Este declaró que no le hacía falta una vuelta perfecta para la pole, como demostró al no mejorar en el segundo sector, mientras Leclerc, tercero, fallaba en la anteúltima curva, muy poco, pero lo justo para que Russell lo superase por apenas siete milésimas.

Norris fue cuarto por delante de Hamilton, Magnussen, Alonso, Ocon, Hulkenberg y Lawson. Muy bien Lawson, primera vez en Q3 en su tercer GP y mejor incluso los Haas, por primera vez este año los dos en Q3, esta vez con K-Mag por delante de Hulk.

Para la carrera, la primera sorpresa en parrilla fue que Lelcerc montaba blandas, él único de cabeza, mientras los RB optaban por duras. Estaba claro esta vez Ferrari optaba por sacrificar a Charles para que hiciese de escudero de Carlos, ya que su táctica, a priori, no era la más óptima. Mercedes por su parte, eran los únicos que tenían dos juegos de blandos y, por tanto, tenían más flexibilidad táctica, ya que podrían optar con más facilidad a dos paradas.

En la salida Carlos se mantuvo líder sin problemas mientras Leclerc superaba a Russell y así, los Ferrari lideraban en formación por delante de Hamilton, Russell y Norris. Dado que Ham se saltó la primera curva, no tuvo más remedio que dejar pasar a su compañero y a Norris, volviendo a su lugar de partida, quinto tras Sainz, Lelcerc, Russell y Norris en la vuelta cuatro. A continuación venían Alonso, Ocon, Magnussen, Verstappen y Hulkenberg. Dos vueltas después Max superaba a Magnussen y se situaba octavo. No habría mas cambios a pesar de ir casi todos en fila porque Sainz iba lento conservando ruedas.



Sainz tirando de Norris para defenderse de Russell, la crónica de una gran carrera.


En la vuelta dieciocho Sargeant se salía de pista dañando el alerón, dejando restos de fibra de carbono en la pista, lo que motivó la salida del coche de seguridad dos vueltas después, lo que provocó la entrada en tromba de todos para poner duras para llegar al final, a excepción de los Red Bull, que se mantuvieron en pista por haber salido con duros.

Sainz mantuvo la primera posición por delante de Verstappen, Russell, Pérez, Norris, Leclerc, Hamilton, Alonso, Ocon, Bottas -otro que no paró- etc.…. Leclerc perdió posiciones en boxes, pero no por una mala parada, sino por haber tenido que retrasar su salida a causa del tráfico en el carril de boxes. Eso dejó a Sainz sin su escudero.

Se reanudó la carrera en la vuelta veintitrés y Verstappen y Pérez fueron perdiendo posiciones rápidamente y Leclerc se vio superado por Hamilton al cometer un error atacando a Norris.

Total, que seis vueltas después la carrera se estabilizó por este orden: Sainz, Russell, Norris, Hamilton, Leclerc, Verstappen, Pérez, Alonso, Ocon, Magussen, etc.…

Sainz, de nuevo marcaba un ritmo lento, entre 1 y 2 segundos por vuelta menos de lo que podría hacer, ya que su intención era que todos fuesen agrupados para impedir que Russell y Hamilton montasen medias, ya que eran los únicos que disponían de otro juego. Bueno, también Leclerc lo tenía por haber salido con blandas, pero dado que estaba tras los Mercedes y Sainz lideraba, le era igual. De haber salido los coches de seguridad en otro momento, quizá se hubiese visto beneficiado de una táctica que, a priori, no era la mejor para él -pero sí para el equipo-, pero las cosas fueron como fueron.

A destacar que por un error de Alonso al entrar en boxes, a este le caían 5” de sanción -curiosa doble vara de medir, ¿eh, Max?- y que en su intento de superar a Pérez, fue superado por su “amigo” Ocon. El Aston no iba muy fino, pero por lo visto desde la vuelta dos andaba un poco tocado en la suspensión delantera.



Fuera del podio y de sus casillas. En carrera estuvo sólido, pero en entrenos no hizo más que estorbar.
Verstappen fue quinto y gracias.


Los Red Bull hicieron su parada -medios- antes de la vuelta cuarenta y, poco después, abandonaba Ocon con problemas de cambio, lo que provocó un coche de seguridad virtual que permitió a Russell y Hamilton parar y poner medias con un ahorro de tiempo considerable, unos 10”, lo que permitía a Russell reincorporarse cuarto a 18” del líder a falta de diecinueve vueltas. Hamilton era quinto a 4" de Russell.

Se acabó la tranquilidad para Sainz, de tenerlo todo controlado pasó a ver como los Mercedes volaban, recortándole primero 2”, luego 1”5 y prácticamente siempre más de 1”.

A Leclerc se lo ventilaron ambos MB a diez vueltas del final sin apenas poder oponer resistencia el monegasco. Por un momento pensé que Charles se había descolgado del dúo Sainz-Norris para conservar mejor sus ruedas y defenderse mejor del ataque de las flechas de plata, osea, de los dardos negros, pero nada, de nada.

A falta de cuatro vueltas los MB estaban pegados al binomio Sainz-Norris, un Norris que estaba con DRS porque Carlos, en una jugada maestra, decidió que lo mejor para ganar y mantener a los MB detrás era que estos no superasen a Norris. Y para ello había que tirar de Norris con DRS. Los antiguos compañeros de equipo parecía lo fueran de nuevo y Norris aceptó el rol de escudero del madrileño, al que no pensaba atacar, porque Lando tampoco es tonto y sabía que no podía ganar -salvo error de Carlos-, pero si perder la segunda posición si no estaba a lo que estaba.

La salida de la trece traccionando mejor con sus ruedas en mejor estado, eran la zona de ataque ideal de Russell, pero Norris resistió y Carlos, muy al loro, con una sangre fría impresionante, lo esperó para que volviera a tener DRS. De libro, de matrícula de honor, con una perfecta ejecución. Russell nunca más tuvo opción y, en su desesperación, se salió de pista tras tocar el muro en la última vuelta, heredando Hamilton el podio.



Muy bien Lawson, en Q3 y primeros puntos de su vida.


De modo que Carlos Sainz, de manera más que brillante, en una demostración de sangre fría e inteligencia que pocas veces se ha visto, que pocas se recuerda y que pocos pilotos actuales serían capaces de ejecutar -y mucho menos pensar-, logró un triunfo tan brillante como el de Villeneuve en el Jarama 1981, en el que el pequeño canadiense dio una “alegría terrible” al Comendatore Enzo.

Y es que la manera de ganar de Sainz este fin de semana se recordará como una de las mejores victorias de siempre de Ferrari, de Ferrari y de todos. ¿Quién iba a pensar en utilizar el DRS de un rival para defenderse, cuando es un elemento de ataque? Sólo a un genio se le podía ocurrir y sólo un superpiloto lo podía ejecutar. No sé si a alguno más en parrilla, en una situación similar, se le hubiese ocurrido, ni tampoco si lo hubiera podido ejecutar como Carlos, que fue perfecto, pero lo que está claro es que Sainz ha marcado en Singapur un antes y un después, y los que ganen así a partir de ahora, ganarán “a lo Sainz”. Ferrari tenía coche de pole, pero no de carrera, no de victoria en condiciones normales. Pero aquí sí se podía ganar porque adelantar era difícil. Sainz controló el ritmo y cuando pudo ser cazado, tiró de inteligencia para ganar. ¡Magistral!

Que Alonso parase y perdiese 25” y acabase fuera de los puntos ya poco importaba, como tampoco la clasificación tras Sainz que fue: Norris, Hamilton, Leclerc, Verstappen, Gasly, Piastri, Pérez, Lawson y Magnussen.

Max estuvo a punto de superar a un Charles con las ruedas en las últimas; Lawson logró sus primeros puntos y Magnussen se recuperó de un problema para acabar puntuando.

Tras la carrera sólo se hablaba, y no era para menos, de Carlos Sainz, ¿a quién le importaba el fin de la racha de Red Bull y de Max? Prácticamente a nadie. El domingo 17 de septiembre Singapur era Carlos Sainz. Y el resto tendrá que esperar al menos una semana para ser el centro de atención con la misma intensidad... o tal vez no, tal vez nunca.

¡Grande Carlos, gracias y que vengan muchas más!


miércoles, 13 de septiembre de 2023

GP de Italia 2023

 



                   La sangre del matador





En el pasado GP de Italia vimos, por parte del hijo “del matador” (Carlos Sainz padre), una exhibición de tal calibre, que debe ser recordada como una muestra más del gran pundonor y arrojo de un piloto Ferrari en Monza. Una exhibición sin recompensa, como a tantos otros les pasó antes y, sobre todo, una lección de pilotaje intentado llegar más allá de lo posible, demostrando a todo el que quiera ver y que de verdad ame el deporte, como se defiende jugando limpio. Si Carlos hubiera jugado sucio, como Max en Brasil y Arabia 2021 -por poner un par de ejemplos del dominador actual-, tal vez Max no hubiera ganado o, de haberlo hecho, habría criticado con razón la actitud de su adversario olvidando, como la mayoría en esa situación hacen, que ellos actuaron igual de mal en otras ocasiones.

Lo que quiero decir es que Sainz lucho duro, pero limpio, cosa que no se puede decir, lamentablemente, de muchos pilotos actuales, demostrando una gran madurez y dominio sobre sí mismo. ¡Que fácil habría sido sacar a la hierba a Max en la curva Biassono antes de la variante de la Roggia!

Dicho lo cual, su coche daba para lo que daba y, buscando una victoria imposible, no realizó una carrera óptima al forzar sus neumáticos tratando de aguantar a Verstappen, lo que le impidió lograr el segundo cajón del podio y casi perder el tercero, porque su compañero Leclerc no mostró piedad. La lucha entre ambos fue tan preciosa como innecesaria. Si llegan a chocar, ridículo total en casa. Me gusta que luchen y lo entiendo, pero si sólo permiten luchar cuando es Charles el que va detrás, no. Como se le olvida a Charles cuando pidió al equipo que Vettel respetara lo pactado en Rusia 2019 y este le dejara pasar, sólo que entonces Seb era más veloz y no era lógico lo hiciera. Sin embargo sí le parece lógico atacar a su compañero como si no hubiera un mañana. Tal vez le pudieron las ganas, ¡lastima no las tuviese al principio para incordiar a Max y así facilitar la labor de Carlos y quizá, trabajando en equipo, traer un triunfo en casa para Ferrari!



Sainz entró en el olimpo de Ferrari y de Monza. No muchos pueden presumir de ello.


A todo esto Sainz, que fue un caballero en sus declaraciones tras la carrera, le vino de perlas las dos vueltas que se restaron de la carrera por los problemas antes de la salida de Tsunoda.

Esta carrera, que volvía a la calificación tipo “Hungría” con un compuesto distinto -y cada vez más blando- para cada ronda, veía desde los primeros libres, hasta los últimos, como los Ferrari, en especial el de Sainz, mostraban sus cartas. Claro que era más bien de cara a la pole, ya que en ritmo de carrera se preveía sufrieran ante Red Bull, como así fue, por desgracia.

Ferrari y Alfa estrenaron decoración en su gran premio, Ferrari con colores como los de los prototipos 499P que ganaron Le Mans y devolvieron la gloria a Ferrari en la Sarthe después de 58 años y Alfa, con la tricolor en sus carrocerías además de presentar la versión moderna del que quizá es su supercoche por antonomasia, el 33 Stradale.

Vamos a la calificación: el Alfa de Zhou no pudo pasar de la primera ronda, acompañándole los dos Alpine de Gasly y Ocon, el Haas de Magnussen y el Aston de Stroll. En Q2 se quedaron los Alpha Tauri de Tsunoda y Lawson, Hulkenberg, Bottas y Sargeant, con Hamilton pasando el corte por los pelos.

La Q3 fue como se preveía: un duelo a tres por la pole. En el primer intento los Ferrari de Sainz y Leclerc superaron a Max, pero en el segundo todos ellos mejoraron el tiempo y Max a punto estuvo de aguar la fiesta a los tifosi -eso lo haría el domingo que, no por esperado, jode menos-, superándolo Sainz por apenas 13 milésimas. A 67 se quedó Leclerc. Cuarto, a menos de cuatro décimas, pero nunca en condiciones de inmiscuirse entre ellos, George Russell precediendo a Pérez, Albon -SEN SA CI O NAL-, Piastri, Hamilton, Norris y Alonso, cuyo Aston no iba muy bien.



Verstappen ganó, aumentó sus récords y aguó la fiesta a los tifosi.


El domingo la carrera comenzó con un retraso de casi 20 minutos -y con dos vueltas de menos- por el abandono en la vuelta de reconocimiento del coche de Tsunoda. No molestaba, pero ya sabemos que a día de hoy no dejan ni una mosca por medio. Como fuere, ya va siendo hora de que los F1 se puedan quedar en punto muerto con facilidad y así evitar retrasos innecesarios. No creo sea tan difícil, ¡coño!

La elección de neumáticos para la carrera fue sencilla, todos con medios menos tres: Hamilton, Bottas y Magnussen. En el caso de Hamilton se reveló como la mejor estrategia. ¿Hubiera funcionado también en Ferrari y así haber puesto más difícil las cosas a Max? Lo dudo, lo mismo que dudo que haber ido a dos paradas les funcionara, pero cuando siguiendo la misma táctica no vas, y ves a otros que con otra sí, siempre te queda la duda.

En la arrancada Sainz aguantó el tipo a Max y cerró la primera vuelta liderando con el susodicho a detrás. Leclerc, Russell, Pérez, Piastri, Albon, Norris, Hamilton, Hulkenberg, Alonso, etc. … los seguían.

Albon se ventilaba de inmediato a Piastri, mientras a Alonso le costaba más hacer lo propio con Hulkenberg. Por delante todo igual, eso sí, con Max presionando en todo momento a Sainz.

Tras intentarlo varias veces sin éxito y quejarse una de juego sucio -precisamente él-, cuando no hubo nada, al final logró superar a Sainz cuando este cometió un error en la vuelta catorce, pequeño, pero suficiente para un cazador como Max, que rara vez desperdicia la ocasión. Una vez en cabeza, su ritmo, entre medio y un segundo más veloz, dejó bien clarinete donde estaba cada cual. Ferrari podía plantar cara en entrenamientos, pero no en carrera. En carreras así lamentamos haya DRS, lo mismo que cuando es al revés, estamos encantados con él. Lo mismo para las órdenes de equipo, como muy bien dijo Sainz al final, en referencia a su lucha con Leclerc: si vas delante te encantan, no si vas detrás.



Un punto para Bottas, que salvó el honor de Alfa.


Volviendo al GP en sí, poco después Pérez lograba pasar al correoso Russell y comenzó el festival de paradas, siendo la de Sainz casi 1” más lenta que la de sus adversarios. Y viendo lo justo que iba la cosa, no estaba para perder nada.

Pérez, Piastri y Hamilton lideraron mientras los líderes paraban, pero en la vuelta veinticinco -casi mitad de carrera- Max recuperaba el liderato y ya no lo abandonaría. Al final cedió cerca de 6” a Pérez por un tema de consumo dijeron, pero siempre lo tuvo todo bajo control, a diferencia de Sainz, que apenas tuvo descanso.

Vuelta veintiocho y con todos con su parada hecha, la cosa estaba así: Verstappen, Sainz, Leclerc, Pérez, Russell, Albon, Norris, Piastri, Alonso y Hamilton.

Lewis pasó de inmediato a Alonso y se puso a rodar como un tiró a por quienes le precedían merced a sus medios por los duros de estos. Pese a sus habituales lamentos diciendo sus ruedas no iban a aguantar, estas lo hicieron de sobra, y se ventiló a Piastri -con toque-, Norris y Albon, abriendo brecha para evitar perder posición a causa de la sanción de 5” que tuvo por su incidente con Piastri, el cual perdió toda opción a puntuar al dañar su alerón aunque, eso sí, puso uno nuevo y un juego de blandas y se dio el gustazo de marcar la vuelta rápida, la primera de su casillero.

Ese fue el mayor cambio entre las posiciones delanteras y, gracias al toque de Piastri, Bottas pudo arañar el punto del décimo puesto en Monza con su Alfa Romeo, menos es nada. Parece que su táctica tampoco le fue mal.



El duelo Sainz-Leclerc fue electrizante. 


Sobre la cabeza, olvidándonos de Max, Pérez superó tras una lucha de diez vueltas a Leclerc y catorce después, hacía lo propio con Sainz, que se resistió de lo lindo.

Con los RB 1º y 2º y los Ferrari 3º y 4º a falta de seis vueltas, todo parecía decidido, pero no, Charles quería el podio ante su afición -la de Ferrari, para entendernos- y luchó fieramente contra Sainz, al cual superó momentaneamente, ya que Carlos no se dio por vencido y le devolvió el adelantamiento de manera brillante, con blocaje incluido, en la variante de la Roggia, ¡MAG NÍ FI CO! Tan magnífico como innecesario. No sé si agradecer a Ferrari por la lucha o no, aunque como comenté al principio, si esto se permite, debería permitirse siempre, no sólo cuando el que va detrás es Leclerc.

Max ganó y se hizo con el récord de 10 victorias seguidas y Red Bull con el de 15, por si alguien incluía las 14 de Ferrari en 1952-53, en el que se incrustaban las 500 de 1953 que dejan el dato oficial en 7.

Este fue el GP con más líderes del año, con cinco pero, tras la demostración de Carlos Sainz, ¿a quién le importa? A mí no, desde luego.

Leclerc entró en el olimpo de Ferrari en Monza 2019, con un carrerón con victoria incluida, Sainz no ha ganado, pero ha entrado en el olimpo de Ferrari y de Monza por derecho propio, como Alesi, Berger, Alboreto, Regazzoni o Bandini hicieron con anterioridad. Y es que para entrar en el olimpo de Ferrari -en el que están sus campeones con Gilles como referencia-, y de Monza, hace falta algo más que ser un superpiloto, y ese algo es “un no sé qué” que hace especiales a los pilotos de Ferrari, que se crecen en “casa” y son capaces de hacer pequeños milagros, ir un poco más allá. Es, en definitiva, el factor humano, como Mansell en Inglaterra. Y eso es lo que de veras cuenta, porque en realidad es por eso que por lo que seguimos la F1.



Sainz abandonó Monza a lo grande dos veces: una en la pista, y otra fuera de ella, cuando persiguió a los ladrones de su reloj, recuperándolo.


PD: Esta vez no hubo problemas de rebufos y los pilotos no hicieron el ridículo, la FIA puso un tiempo mínimo entre líneas del coche de seguridad, aunque hubo algo de confusión porque Ferrari superó ese límite. No hubo sanción y a nadie la pareció mal, porque no molestaron a nadie, de hecho, ralentizaron para favorecer ser adelantados antes de la parabólica y no molestar.