lunes, 19 de enero de 2026

El año en unas letras

 



                          Hombre máquina





Siempre es el conjunto hombre máquina el que gana el mundial de F1 y, como en la mayoría de las disciplinas del motor, por no decir en todas, lo preponderante es la máquina. Eso da lugar a que muchas veces no gane el mejor piloto, lo cual no quiere decir que el que gane no sea un merecido campeón.

Lando Norris es un justo campeón, pero sin duda Verstappen es el mejor piloto. Esta vez el holandés no pudo reeditar lo de 2021 y 2024, que es ganar con un coche que no es el mejor*, pero apenas se quedó a dos puntos. Y si nos atenemos a la clasificación del mundial de constructores, el RB fue el tercer equipo, lo que equivaldría a decir el tercer coche. Pero es que Verstappen logró 421 de los 451 puntos del equipo, es decir, el 93,35% de los mismos. Tsunoda apenas sumó 30 -33 sumando los de China con el Racing Bulls-, menos que Hadjar (51) y Lawson (38) con el Racing Bulls, que acabó sexto el campeonato y, por tanto, a veces uno se pregunta si no le hubiera ido mejor a Max al volante de uno de estos, teniendo en cuenta que su compañero japonés, si bien no es un Norris o un Piastri, por citar con quienes se jugó el título Max, tampoco es manco. No lo subieron al RB oficial porque sí. Su nivel es similar al de Lawson y Hadjar, el cual se las verá con Max en 2026 -lo que puede ser un regalo envenenado- y si estos sumaron más puntos que Yuki, es lícito pensar el RB no era mejor que el Racing Bulls, como en Holanda apuntó un tal Fernando Alonso. Yo no creo sea así, o que sea tan sencilla la cosa, seguramente el RB fuera mejor, pero sólo Max podía sacarle partido. Como fuere, un coche muy inferior a una Mclaren que, de no ser por Max, hubiera podido hacerse tranquilamente con 20 triunfos. Se quedó en catorce, reverdeció el campeonato de pilotos -no lo ganaban desde 2008- y revalidó el de marcas.

Volviendo a Max, no ganó el título por dos puntos, y hay quien se empeña en buscarlos por ahí: su sanción en Arabia -cruzó la meta primero-, que si su pique con Russell en España -otra sanción-, cuando lo sacó Antonelli de pista en Austria, la mala clasificación de Brasil…. Que más da. También Piastri y Norris se dejaron puntos por el camino: la doble descalificación de estos en Las Vegas, su colisión en la esprint de Austin, su fallo estratégico en Catar…. A lo que habría que añadir los abandonos de Norris en Canadá al tocarse con Piastri y en Holanda cuando iba segundo, o los fallos de pilotaje y sanciones de Piastri en Australia e Inglaterra -donde debió ganar- respectivamente, sin olvidar el su error de Baku. Como ven, todos se dejaron puntos por el camino, unos más, otros menos, imposible hacer la cuenta, pero lo que no se debe es mirar a sólo uno de los implicados.



Verstappen demostró por qué es el mejor eclipsando al resto.


Mclaren fue el mejor equipo, de largo, del año, sin llegar, eso sí, a las cotas de dominio de RB en 2023 o las de Mercedes en 2014-2020. Claro que sin Max como rival, sus números hubieran sido más aplastantes. Casi doblaron en puntos al segundo clasificado, Mercedes, lograron 14 victorias, 13 poles, 12 vueltas rápidas y lideraron el 57,1% de las vueltas que, en kilómetros equivaldría al 55,5%.

Corrieron el riesgo de perder el más preciado de los premios, el título de pilotos, y era muy fácil desde fuera decir que debían centrarse en uno de sus pilotos. Pero no. El año pasado sí fue extraño no diesen prioridad a Norris, pero este año no. Decidirse por uno o por otro hubiera sido muy injusto para el damnificado. Piastri pasó de ser un buen segundo piloto a un formidable rival, tanto, que tras quince carreras era el favorito al título y muchos, como Günther Steiner, decían que Mclaren debía darle prioridad. Menos mal que no lo hicieron. Una serie de carreras poco afortunadas para el Australiano invirtieron la situación, y los que se quejaron de que dejase pasar a Norris en Italia tras una mala parada de este, quizá recapacitasen después. Mclaren corrigió un error suyo porque podía, y al final les vino bien, de lo contrario Norris hubiera sumado tres puntos menos y el campeonato hubiera cambiado de manos aunque Piastri hubiese cedido posición en Abu Dabi.

En resumen, no fueron perfectos ya que cometieron algunos errores estratégicos -el mayor el de Catar-, y técnicos -doble descalificación en Las Vegas- pero hicieron un coche tan bueno, que lo compensaron, pese a tener enfrente a un “monstruo” como Verstappen. Norris y Piastri corrieron bien, y lucharon por el título hasta el final. Lo más destacado fue la mejora de ambos. El campeón mejoró a partir de media temporada sus puntos flacos: las arrancadas y su lucha rueda a rueda, mientras que Piastri, un tipo espectacular y decidido a la hora de adelantar y luchar, se volvió más rápido y seguro, colocándose a la par de Norris, el cual lo dominó el año anterior. Este no. Le ganó, cierto, pero por poco. Las demostraciones de pilotaje en lluvia de Óscar en Inglaterra y Spa dejaron bien claro su nivel, con un pilotaje quizá más intuitivo que el de su compañero.



Piastri mejoró mucho y por momentos el título parecía suyo.


Por otro lado, que ganase Norris, que es un tipo la mar de majo, para nada sucio, siempre es una buena noticia. Bien lo dijo su amigo Carlos Sainz.

Verstappen no pudo revalidar el título pese a realizar una temporada excelente. Pudo ganar en Australia de haber parado una vuelta antes cuando comenzó a llover, una sanción ridícula lo dejó sin triunfo en Yeda…. Total, que tras el GP de su país iba tercero en el mundial a 104 puntos de Piastri y a 70 de Norris habiendo logrado apenas dos victorias: Japón e Imola. Sin embargo, tras el parón, el Red Bull mejoró, al menos a sus manos -Yuki no parecía ir mucho mejor-, y Max se las apañó para ganar seis de las nueve carreras restantes y reengancharse a un campeonato que parecía perdido.

Adrian Newey dejó el equipo y a Christian Horner lo largaron, pero no creo eso influyese en el rendimiento. El año pasado ya comenzó el declive y este se acentuó este año, aunque al final reaccionaron. Lo que es evidente, es que sin Max, los Mclaren se habrían paseado -y Red Bull habría tenido un año peor que Ferrari- y nadie hubiese querido -por el bien del espectáculo- que Mclaren se centrase en ninguno de sus pilotos.

El equipo Mercedes, que algunos lo dan como favorito de cara a 2026, quizá recordando lo que pasó en 2014, este año tampoco pudo optar al título, pero al menos ganó dos carreras e incordió a los contendientes más de una vez. Russell fue, como era de esperar, su punta de lanza, y si no ganó más carreras no fue por su falta de calidad, sino por la de su Mercedes. Así todo, se las apañó para ganar brillantemente en Canadá y Singapur y dominó con autoridad a su joven y debutante compañero, la promesa italiana Andrea Kimi Antonelli.



El cuarto hombre. Russell no pudo luchar por el título, pero salvó la temporada con dos triunfos.


Este tuvo más bajos que altos, aunque al ser su primer año, y no jugándose MB nada, se lo pudo permitir. En Japón se convirtió en el piloto más joven en lograr una vuelta rápida y liderar una carrera -superando por tres días a Max Verstappen- y, en Miami se hizo con la pole en la carrera al esprint que, de contar para la estadística, lo hubiera convertido en el más joven poleman de la historia. Todavía puede lograrlo, tiene hasta el diez de noviembre de 2027, a menos que en ese tiempo llegue otro.

En Canadá logró su primer podio, pero luego entró en una mala racha que acabó por ser llamado al orden por parte de Toto Wolff. En Brasil estuvo sensacional, superando sin excusas a su compañero Russell y resistiendo el ataque final de Verstappen para acabar segundo y, en Las Vegas, siguiente cita, tras una calificación desastrosa, realizó una carrera tan buena que lo llevó de décimo séptimo a tercero, respirándole en la nuca a Russell, que acabó segundo por haber calificado mejor. Ninguna excusa, sólo decir que la carrera de Kimi fue mejor. Pero si sales atrás….

Ferrari fue el gran perdedor del año: de ganar carreras y rozar el título de constructores el año pasado, a la nada. No sé si fueron demasiado ambiciosos con el SF25 y les salió el tiro por la culata, ya que es fácil decir mejor hubiera sido evolucionar el SF24, pero desconozco si el problema vino de las nuevas suspensiones o simplemente se atascaron en el desarrollo.

El fichaje estrella de Ferrari, Lewis Hamilton, que dicen hizo subir diez puntos a Ferrari en la bolsa, de ser esto cierto, ese sería su mayor logro, para su desgracia. Pasó el año sin pena ni gloria, aunque sumó una vuelta rápida más a su palmarés, llevando la marca a diecinueve años consecutivos. Ni poles, ni podios, ni nada, siendo superado claramente por su compañero Leclerc.



El fiasco del año: Ferrari ni luchó por los títulos, ni logró victoria alguna. Leclerc fue su punta de lanza.


En la segunda cita muchos pensaron había llegado un nuevo jefe a Maranello. Logró la pole y la victoria en la carrera al esprint, primera victoria de Ferrari -y de momento única- en dicho formato, lo cual es, se mire como se mire, histórico, pero a la hora de la verdad, fue un año para olvidar para el inglés. Sus últimas tres carreras, no pasando de la Q1 (20º, 17º y 16º respectivamente en Las Vegas, Catar y Abu Dabi), le dejaron un mal sabor de boca que, de no remediarlo en 2026, podríamos hablar de la retirada del piloto más laureado de la historia. No sería la primera vez que un grande se retira al haber sido superado. Y no pasa nada.

Charles Leclerc fue el que, en líneas generales, llevó el peso del equipo. Logró siete podios y una pole, pero la victoria les fue esquiva. Una pena. En realidad Ferrari sólo pudo ganar en Mónaco y Hungría, pero en casa, Leclerc no pudo hacer la pole ante un inspirado Norris y su ataque final a dos intentos -le quitó la pole cuando parecía era suya-, e hizo que Charles, en un circuito donde no se puede adelantar, acabase como salió, segundo. De haber logrado la pole, hubiera ganado. En Hungría, Charles logró una pole sorprendente, pero más sorprendente fue que su ritmo inicial le permitiese luchar por el triunfo. Hasta la segunda parada estaba en condiciones de ganar, sin embargo, tras su segunda y última detención, el ritmo del SF25 se deterioró misteriosamente -nadie aclaró el por qué- y Charles pasó de luchar por el triunfo a acabar fuera del podio. Una pena Ferrari no lograse triunfo alguno y también una pena para Charles, todo un talento que atesora 27 poles pero sólo 8 victorias.

Williams fue, dentro de los equipos, la más grata sorpresa del año, mejorando mucho y acabando quinto en el mundial, algo que no lograban desde 2017, al igual que los podios, ya que el de Spa 2021 no se lo puede considerar como tal. Los podios fueron dos -los terceros de Baku y Catar- a manos de Carlos Sainz, su fichaje estrella, con el que James Wolfes siempre se mostró encantado y que, tras un inicio de año titubeante, acabó mostrándose muy compenetrado con el equipo. Un equipo que cometió, al igual que Carlos, muchos errores al inicio del año, pero que parece que cada vez están más asentados, pintando bien de cara al futuro.



Unos inicios titubeantes pero un fin de año esperanzador. Sainz devolvía a Williams al podio.


Alexander Albon sumó más puntos que Sainz, y no fue por casualidad, ya que pilotó siempre y todo el año de forma muy brillante, formando ambos una dupla excelente, denominada “Carbono”. La relación entre ambos es buena y uno empuja al otro. Tal vez en 2026 Williams vuelva a estar donde su nombre merece.

Si Williams fue la grata sorpresa dentro de los equipos, Isack Hadjar, de Racings Bulls, lo fue en pilotos. No fue el debutante con más puntos, ese fue Antonelli, pero es que Hadjar no disponía de tan buen material. El verdadero nivel lo mostrará el año que viene, y su reto no es pequeño. Se trata nada más y nada menos que de no ser aplastado por Verstappen que, en última instancia, ha dejado a Tsunoda sin asiento en la F1.

Con los puntos sumados entre Hadjar y Lawson, retornado al equipo tras un par de carreras desastrosas en RB, más los tres de Tsunoda en la esprint de China, lograron superar por poco a Aston Martin y ser sextos en el mundial, permitiéndose el lujo Hadjar de lograr un podio en su primer año, en el GP de Holanda, toda vez que Lawson, aparte de luchar con su ex-compañero Tsunoda por ser el piloto más sancionado, tuvo también fines de semana sólidos en los que sacó mayor partido del coche que su compañero, aunque en el global, Isack fue mejor, sin duda.

Un tema muy complejo es valorar el potencial real de este coche en comparación con su hermano mayor. Lian Lawson sumó cinco puntos más que Tsunoda y, el año pasado, en las seis últimas citas que compartieron coche, el japonés fue más rápido siempre en calificación y sumó más puntos, ocho frente a cuatro. Y en las dos carreras que compitió Yuki contra Hadjar, estuvieron muy igualados, pero la balanza se decantó a favor del japonés, y no sólo por sumar tres puntos por ninguno del francés. Lo que simplificando da lugar a pensar que el coche B es más rápido. Como dije antes, no es tan sencillo, y creo el coche A era mejor, bastante mejor…. Siempre y cuando estuviera Max al volante. Hubiera sido interesante ver que hacía Verstappen con el Racings Bull, ¿no creen?



Hadjar fue el mejor piloto de Racings Bull, logrando un podio en Holanda.


Aston Martin fue séptimo y gracias, aunque se quedó a sólo tres puntos del sexto, pero el mérito es casi exclusivo de Fernando Alonso, un piloto que parece mantener su mejor nivel a sus 44 años. Sería excesivo decir que actualmente es el mejor, pero quizá el segundo mejor sí. Y desde luego, ver el Alonso de Ferrari contra el Max actual a igualdad de coche, sería la repera. Dos colosos muy igualados. Tal vez entonces no se llevasen tan bien. Como fuere, son dos de los mejores pilotos de la historia.

El equipo dependió demasiado del talento de Alonso, que realizó grandes actuaciones como la de Canadá y, sobre todo, Hungría, quinto en parrilla y en carrera, con Stroll también ese día muy bien, sexto y séptimo en cuali y carrera.

Alonso destacó también en las tres últimas citas, sobre todo la última, sexto en parrilla y carrera. Si no es por Fernando, Aston sería novena del mundial. El año que viene con Newey y nuevas reglas, se las prometen muy felices. Veremos.



Sin Alonso, cuyo talento parece inagotable, Aston Martin hubiera naufragado.


Los equipos motorizados por Ferrari: Haas y Sauber, octavo y noveno en la clasificación, no quedaron muy lejos del sexto, a 13 y 22 puntos respectivamente. Fueron muy irregulares y, en Haas, el novel Bearman, pese a sumar sólo tres puntos más que su experimentado compañero Ocon, pareció más constante que este, sobre todo en Méjico, donde firmó un brillante cuarto lugar, a punto de lograr su primer podio, mientras Ocon se tuvo que conformar con el quinto de China como su mejor resultado del año.

En la Sauber de Matia Binotto, Bortoleto y Hulkenberg tuvieron sus momentos de brillantez casi a partes iguales. El alemán sumó muchos más puntos, 51 por 19, logrando para su alegría -y la del paddock- su primer podio en la F1 luego de 239 carreras, en Silverstone, en una carrera en condiciones mixtas, donde Nico suele destacar, partiendo anteúltimo. Nico fue superado varias veces en calificación por su compañero, en parte porque cometió errores en las vueltas clave. No es excusa, pero sí un hecho.

Bortoleto, por su parte, estuvo muy brillante varias veces: Miami, Austria, Bélgica, Hungría, Italia y Abu Dabi, pero en otras, y no sólo Gran Bretaña, fue Nico el que lo estuvo. Eso, su veteranía, más algo de suerte, fue lo que hizo que este sumase muchos más puntos. El año que viene, en este equipo ya bajo control de Audi, Bortoleto podrá seguir progresando, teniendo para eso a un compañero ideal, ya que Nico es realmente muy bueno, quizá no un crack, pero sí un piloto con el que siempre se puede contar.

En realidad, cualquiera de estos cuatro equipos: Racing Bulls, Aston Martin, Haas y Sauber, hubieran podido acabar sextos.

Alpine, que usará por última vez motores Renault, lo cual no deja de ser triste dado el historial del equipo, que bajo mi punto de vista debería tener siempre sus propios motores, fue el peor equipo del año. La llegada del “elemento” Flabio Briatore no impulsó al equipo, aunque ya sabemos que los cambios no suceden de la noche a la mañana y no es justo culparlo. Lo que sí cambio de la noche a la mañana fue la alineación de pilotos. Flavio despidió al hijo del As motociclista Mick Doohan, Jack, por Franco Colapinto, que no pareció ir mucho mejor, lo cual fue extraño dado lo bien que lo hizo al final de la temporada pasada, cuando estuvo al nivel, y a veces por encima, de Alexander Albon en el Williams.



Sauber salvó el año con el podio de Hulkenberg en Silverstone, Haas lo precedió en el campeonato pero sin subir al cajón y Alpine fue "la Cenicienta".


Pierre Gasly fue el que logró los mejores resultados, destacando en Baréin, cuarto en parrilla y séptimo en meta, y en Silverstone, un GP difícil en el que calificó octavo y acabó sexto, su mejor resultado del año. Tampoco estuvo mal en España, octavo en parrilla y carrera.

Colapinto, a diferencia del año pasado, y al igual que Doohan, al que sustituyó, no sumó punto alguno a lo largo del año, aunque alguna vez superó a su compañero Gasly, destacando cuando lo hizo en Austin, desobedeciendo unas órdenes de equipo que no parecían tener mucho sentido, dada la posición de los Alpine, lejos de los puntos y siendo Franco mucho más veloz. Muchos alabaron al argentino en esa carrera por imponerse a Gasly y mostrar su fuerte personalidad frente al equipo, pero fue una victoria pírrica.

El equipo sumó apenas 22 puntos y fue el peor de largo sin discusión. Lo mismo que Mclaren pero al revés.

El año que viene serán todo incógnitas. Audi -con la base de Sauber- y Cadillac -vía Andretti y con motores Ferrari- debutan, Pérez regresa con estos últimos y el alubión de cambios puede deparar cualquier cosa, desde un campeonato muy emocionante, a todo lo contrario. Las reglas son tan raras, que no es que me moleste en explicarlas, es que ni me molesto en comprenderlas. Sólo decir que, al ser los coches más estrechos, al igual que sus ruedas, y tener más potencia eléctrica y menos mecánica, estas reglas no me gustan nada. Y que vendan coches más ligeros cuando apenas pesaran 30 Kg menos tras haber los engordado 160, me toca los huevos. Eso sí, como gane el mío -Ferrari por si no lo saben- estaré más que satisfecho, aunque no dejaré de desear vuelvan F1s auténticos: anchos, ligeros, y sin mierdas verdes, es decir, la potencia a base de pistones.

El 8 de marzo, si las feminacis no lo impiden, se iniciará otra era en la F1, y aquí estaremos para contarlo… hasta que nos hartemos. Un abrazo.

* enlaces para ver cuando no ganó el mejor coche y cuando se gababa de calle con él.

https://elsofadelaf1.blogspot.com/2018/10/ganar-sin-el-mejor-coche.html

https://elsofadelaf1.blogspot.com/2017/10/ganar-con-el-mejor-coche.html

sábado, 13 de diciembre de 2025

GP de Abu Dabi 2025

 



          Max gana pero Norris se lleva el “gordo”





Siempre es mejor que un campeonato se decida en la última cita y, si en lugar de dos, son más los candidatos, mejor. Pero eso no garantiza una buena carrera, que fue exactamente lo que pasó este año: una carrera lineal que Verstappen ganó con facilidad pero en la que el título de Norris nunca estuvo en peligro. Ni siquiera de haber sido superado por Leclerc, el único que siguió cerca a los tres contendientes al título que coparon el podio: Norris, Verstappen y Piastri porque, en caso de hacerlo, Piastri se hubiera dejado pasar para garantizar el título de su compañero. La única pequeña dosis de emoción vino cuando Norris paró por primera vez y se metió en el pelotón, teniendo que remontar. Nada excepcional, pero dada la situación, quizá puso algo nervioso al protagonista y a sus seguidores, sobre todo cuando Tsunoda se lo puso difícil. Que algunos buscasen lo sancionasen porque lo adelantó fuera de pista -en la recta-, no deja de ser una insensatez a la que la FIA, con algunas de sus medidas, da pie a ello. Eso y el sobreancho de las pistas, que tampoco tampoco ayuda.

La carrera, con tres candidatos al entorchado, algo que no se veía desde 2010, que hubo cuatro, récord; fue como me esperaba, fácil para Norris, ya que Verstappen y Piastri no dependían de si mismos y necesitaban, o bien ayuda de terceros, o circunstancias de carrera excepcionales que la trastocasen. No hubo nada de eso y, por tanto, a Norris le bastaba con llegar a meta tercero, cosa que logró con facilidad.

La calificación vio a Verstappen de nuevo en pole, por delante de Norris y Piastri, con Russell y Leclerc a continuación como “outsiders”, sobre todo, vistas las últimas carreras, el de Mercedes, aunque a la hora de la verdad, sólo Leclerc mantuvo el tipo en un GP en el que los Mercedes rindieron peor que los Ferrari y dónde Antonelli pasó desapercibido.



Tres hombres para un objetivo: Verstappen, Norris y Piastri. Se impuso el inglés.


Alonso, en otra exhibición personal, fue sexto, delante de Bortoleto, que renacía tras unas carreras eclipsado por su compañero Hulkenberg -que se quedó en Q1-, Ocon, otro que renacía, Hadjar y Tsunoda. Decir que este último se quedaba sin asiento para la siguiente temporada al no aguantar el tipo ante la “trituradora” Verstappen, mientras Hadjar era ascendido de cara a 2026, ocupando el puesto del japonés, lo que puede ser un regalo envenenado.

Como negativo, Hamilton, con su récord de registros negativos este año: por tercera carrera consecutiva se quedó en Q1, décimo sexto. Cierto que el SF 25 no va, pero Leclerc se agarra los machos y lo lleva a Q3. No hay excusa para tan pobre rendimiento tantas veces seguidas.

La carrera se preveía a una parada con la táctica: medios-duros, pero en Mclaren decidieron dividir las estrategias y que Piastri saliese con duros, de ese modo podría alargar la parada y evitar que Verstappen hiciese una carrera lenta. Al menos en teoría, ya que yo no sé hasta que punto a Max le afectaba esto, ya que de poder ralentizar la carrera, el que Piastri fuese largo no le iba afectar, porque él también podría ir largo al conservar neumáticos.

Sea como sea, dio igual, Max mantuvo el liderato en la arrancada y, en la primera vuelta y contra pronóstico, por eso de llevar duras, Piastri le hacía un exterior en la 11 a Norris, colocándose segundo. Leclerc era cuarto defendiéndose de un incisivo Fernando y, una vez controlado a este, intentó pasar a Norris, pero el Mclaren era demasiado para el Ferrari.

Alonso fue superado por Russell, que había perdido dos posiciones en la salida, en la cuarta vuelta, y el hispano mantenía su excelente sexto lugar por delante de su pupilo Bortoleto, Hadjar, Ocon, Tsunoda, etc....



Leclerc vs. Leclerc, Arthur, hermano pequeño de Charles, se subió al Ferrari de Ham en los libres 1.


A medida que pasaban las vueltas las distancias se estabilizaban entre los primeros, separados entre ellos por un par de segundos, más o menos, hasta que Russell se detuvo a cambiar ruedas en la catorce, pronto y dejando claro se iría a dos paradas. Leclerc y Norris pararon al unísono en la dieciséis, pero como otros pilotos, aunque a dos paradas, estiraron más, tuvieron que adelantarlos en pista, el único momento tenso, que tampoco fue para tanto, de Norris el domingo, sobre todo cuando se encontró a Tsunoda, aunque tampoco es que se pudiera fiar mucho de Lawson.

Que Piastri, con duras no parase, era lógico, pero es que Max iba al mismo ritmo y aguantó hasta la vta. 23, saliendo segundo delante de Norris con mucho margen.

A partir de entonces, Max se fue acercando a Piastri, al que por razones que todavía desconozco, Mclaren no detuvo hasta que este le pasó en la vta. 41, deteniéndose a continuación. Visto lo visto, parece daba igual lo que hicieran, pero la verdad es que al parar una vez lo superó Max, le dieron la oportunidad a este de hacerlo de nuevo conservando el liderato, aunque optaron por mantenerlo en pista previendo que, con dieciocho vueltas por delante, a Piastri no le iba a dar tiempo a alcanzarlo, como fue el caso. Norris y Leclerc pararon por segunda vez, sin cambios.

Y así, por ese orden: Verstappen, Piastri, Norris, se llegó al final de carrera. Leclerc fue cuarto, sin poder aspirar a más y sin peligro por detrás, ya que Russell, quinto, no era amenaza.

Alonso era sexto, precediendo a sus “amigos” Ocon y Hamilton, que al menos remontó el domingo ocho lugares, Stroll y Bearman que, al estar ambos sancionados con 5”, al igual que: Tsunoda, Lawson, Albon y Gasly, propiciaron que Hulkenberg acabara noveno tras superar in extremis al final a su compañero Bortoleto. Lance, pese a su sanción, rascó el último punto. Menos es nada.



Con 44 años, Alonso sigue mostrando un nivel superlativo. 


Y el campeonato acabó con Lando, un chico amable, como justo campeón, recordando a otros campeones de Mclaren, pilotos también limpios, como Button y Hakkinen, pero de lo que no cabe ninguna duda es de quien fue el mejor: Verstappen. Y es que Max, a día de hoy, a falta de ver a Alonso en un coche competitivo, es sin duda el mejor piloto de largo, porque la máquina, no me cansaré nunca de decirlo, es siempre lo más importante en este deporte. Por eso Max, y sobre todo Alonso, no tienen más títulos.

A todo esto, Lauda dijo una vez que hubiera sido muy bonito ver al Prost de 1984 luchando en calificación contra Senna en 1988-89. Lo mismo, pero en carrera, con Alonso y Max: que bonito sería ver al Alonso de 2010-2012, luchando contra el Max actual. Vaya dos colosos.

Os dejo hasta el resumen del año, no sin comentar que cuando se pierde un título por dos puntos, estos pueden aparecer en muchos sitios y, en honor a la verdad, no sólo Max se ha dejado puntos por ahí, Lando también. De todos modos, visto lo que ha hecho Tsunoda con el otro RB -y lo que hacía e hicieron sus compañeros con el Racing Bulls-, es un milagro que Max ganase más carreras que nadie y optase al título hasta el final. Da la impresión de que con un Racing Bulls le hubiera ido mejor...

lunes, 1 de diciembre de 2025

GP de Catar 2025

 



                       Malestar en Mclaren





Claro que este malestar no va a ser nada si dentro de siete días se les escapa un campeonato que, antes del parón veraniego tenían prácticamente atado. Al igual que Mercedes y Hamilton en Hungría 2021, cuando el inglés se plantó sólo en la salida, Mclaren fue el único equipo que no paró cuando salió el coche de seguridad en la vuelta siete. Y cuando todos paran y tu no, lo normal es que estés equivocado, como fue el caso. Tenían el mejor ritmo, aunque el doblete era difícil ya que Max se había metido por medio y sólo podrían adelantarlo en boxes, pero por su error, perdieron la carrera y el doble podio. Segundo Pìastri, cuarto Norris, y gracias.

El último fin de semana con formato esprint del año comenzaba con una interesante cuali el viernes, en la que Hamilton se quedaba en la SQ1 en décimo octavo lugar sólo por delante de los Alpine de Gasly y Colapinto. Lawson y Stroll corrían la misma suerte. Hulkenberg, por un error no pasaba a la ronda final cuando tenía ritmo de sobra, calificando décimo cuarto. Hadjar, Bearman y Bortoleto lo precedieron, con Ocon último de esa serie.

De cara a la minipole, Piastri fue el mejor, aunque Russell lo apretó de lo lindo, incrustándose entre los Mclaren. Norris fue tercero tras fallar en su último intento con el sorprendente Alonso cuarto, con esa capacidad suya, como Schumi, de adaptarse antes que nadie a las circunstancias, viniéndole como anillo al dedo este formato, en el que sólo hay unos libres. Claro que Schumi, a la edad de Fernando, no tenía el nivel de este ni de cerca. Ahora mismo, de no ser por Verstappen, no habría duda de quién es el mejor: Fernando.



Rapidísimos dentro y fuera de pista, Mclaren perdió el triunfo por un garrafal fallo táctico.


Tras el “Nano”, Tsunoda, superando por primera vez a Verstappen, que tuvo un fallo y dañó el coche. Antonelli, Sainz, Leclerc y Albon completaron los diez mejores.

La carrera corta fue un peñazo, en la salida Tsunoda y Max pasaron a Fernando, cediendo el paso el “japo” a su jefe de filas que, una vez cuarto tras Piastri, Russell y Norris, no pasó de ahí. Alonso fue superado por Antonelli, que finalmente acabó por delante de Tsunoda al caerle a este 5” por límites de pista. Sainz, octavo, cerró los puntos. Sólo destacar que Leclerc, que falló en la salida, luchó con Bearman por el décimo segundo lugar, cometió un error y fue adelantado por Lawson, que tuvo que devolverle la posición por adelantarle excediendo los límites de pista. Nada interesante de no ser porque fue Leclerc quien lo sacó fuera y, por tanto, no sólo no debería haber devuelto Lawson posición, sino que Charles era quien debería haber tenido, mínimo, una advertencia por conducción peligrosa.

Como curiosidad, los cuatro últimos en parrilla: Stroll, Hamilton, Gasly y Colapinto, partieron desde boxes por saltarse el parque cerrado.

Unas horas después de esta soporífera carrera llegó la cuali en sí, repitiendo el décimo octavo lugar Hamilton, esta vez por delante de Stroll y Colapinto, un Colapinto que, bajo mi punto de vista, lo hizo muy bien el año pasado con el Williams pero este, con el Alpine, no ha mostrado merecer más el asiento que Doohan. Tsunoda, que no pudo repetir la prestación del viernes, y Ocon, tampoco pasaron de ronda.

En la segunda se quedó de nuevo Hulkenberg por apenas tres milésimas, precediendo a: Lawson, Bearman, Bortoleto y Albon. Leclerc pasó el corte luego de un monumental trompo, quedando demostrado lo mal que iba el Ferrari en esta pista, pero al menos llegó a la Q3.



El zorro del desierto: Sainz brilló en la noche catarí y amarró un sensacional podio.


La pole fue para Piastri, de nuevo el más veloz y con récord de pista, con Norris pisándole los talones a una décima. Verstappen lo dio todo, pero no había nada que hacer, pero al menos superó a Russell, lo que era de vital importancia de cara a sus aspiraciones al título. Antonelli, Hadjar, Sainz, Alonso; Gasly y Leclerc cerraron los diez mejores. De Sainz para atrás, ninguno mejoró sus tiempos de Q2, de haberlos igualado, el único cambio sería que Sainz cedería su puesto a su compatriota y amigo Alonso. A destacar la progresión de Gasly, de décimo noveno el viernes a noveno. Excelente, que diría Montgomery Burns.

La carrera iba a ser a dos paradas, ya que Pirelli no se la jugaba y ponía un límite de 25 vueltas por juego, independiente del compuesto. Como la carrera constaba de 57 vtas., había que hacer dos paradas, lo que limitaba el tema estratégico, aunque Mclaren se encargó de desmentirlo, para mal suyo y bien del campeonato.

En la salida Max se emparedó entre los Mclaren de Piastri y Norris, con Antonelli, Sainz y Alonso a continuación tras superar a Russell y Hadjar, séptimo y octavo respectivamente tras una mala salida. Noveno era Gasly y Leclerc, décimo, puesto que le arrebató al finalizar la primera vuelta un desatado Hulkenberg, de los pocos que partió con blandos -la gran mayoría con medios, como en la esprint-, lanzándose a por Gasly. Su asedio culminó en la vuelta seis, cuando se tocaron a fin de recta en lo que fue un lance de carrera, ya que no hubo mala intención por parte del francés, sólo un error de cálculo.

Pero no hay mal que por bien no venga, y eso provocó la salida del coche de seguridad justo en el momento en que, de parar, te ahorrabas una parada, ya que ya se habían cubierto 7 de las 57 vueltas.



Séptimo lugar con un coche que no lo merece. Los años no parecen pasar por Alonso.


Todos pararon menos los Mclaren y Ocon que, incomprensiblemente, lo hizo una vuelta después, de modo que un aluvión de dieciséis coches se metieron en boxes a la vez.

Cuando se reanudó la carrera en la vta. 11, todos menos los Mclaren tenían que efectuar una parada, por dos de estos. Y pese a tener el mejor ritmo y pista libre, no tenían el potencial suficiente para compensar los poco más de 25” que se perdían en una parada, al menos no ante Verstappen. De modo que, salvo otro coche de seguridad, su carrera era por ser segundo y tercero, cuando el primero y el tercero inicialmente lo tenían asegurados. Pero ellos mismos se metieron en la “poza”.

El orden de carrera, una vez relanzada esta era: Piastri, Norris, Verstappen, Sainz, Antonelli, Alonso, Hadjar, Russell, Leclerc y Bearman. Los Mercedes de Antonelli y Russell perdieron en la parada una posición cada uno.

Los Mclaren tiraron, abrieron hueco -sobre todo Piastri- y cuando pararon -vtas. 24 y 25 Piastri y Norris- salieron por delante de Alonso, logrando Piastri superar a Antonelli antes de que este se detuviese en la vta. 32, aunque con Sainz no pudo. Y Norris con ninguno.

Con todos con la parada hecha, los Mclaren lideraban y era cada vez más evidente, por si había alguna duda, que la victoria era imposible, dado que el ritmo de todos, no sólo de Max, con los duros, era imponente. Alonso cometió un error e hizo un trompo -declaró no estar tirando y quedar sorprendido- siendo superado por Hadjar y Russell. Poco después, los Mclaren decidían adelantar la parada y montar duros -en lugar de estirar los medios y poner blandas-, parando en las vtas. 42 y 43 por el mismo orden que antes. Piastri ya salió segundo tras Max, a más de 15” con catorce vueltas por delante, pero Norris salió quinto tras Sainz y Antonelli y, visto el ritmo de estos, si no había problemas, Norris lo iba a tener crudo para superarlos. Unos problemas de subviraje de Sainz añadieron algo de emoción al asunto, ya que Norris ni siquiera se mostró, pero al final un error de Antonelli permitió a Norris situarse cuarto y obtener dos puntos más que pueden ser de oro en Abu Dabi.



El sueño de Hamilton en Ferrari convertido en pesadilla. Si no lo revierte, puede ser su fin.


Hadjar pinchó y de Russell para atrás todos ganaron un puesto. Bearman no lo pudo aprovechar ya que había abandonado previamente, de modo que el último punto se lo llevó Tsunoda, que no pudo con el “hermano menor” Lawson, que fue noveno.

Ganó Verstappen seguido de: Piastri, Sainz, Norris, Antonelli, Russell, Alonso y Leclerc, en un fin de semana para olvidar en Ferrari, aunque al menos sacó vergüenza torera para obtener un resultado menos dramático para la Scuderia..

Sainz logró el segundo podio del año en una pista en la que, a priori, pensaban iban a sufrir, mientras Alonso rascó un séptimo fabuloso dadas las capacidades de su coche, sino vean a Stroll.

Otro tanto, viendo a Tsunoda, vean a Max, que le metió un minuto a su compañero. Sin duda Max era el más feliz al acabar la carrera, seguido de Sainz, mientras en Mclaren, Piasrri y Norris no podían esconder su decepción.

En siete días Abu Dabi cerrará el mundial con tres contendientes: Norris, Verstappen y Piastri. Los Mclaren y Norris parten como los favoritos; por tener más puntos: Norris, por ser dos contra uno: Mclaren, que además es el mejor monoplaza, pero no por ello Max dejará de intentarlo con todas sus fuerzas, que no son pocas, sin olvidar a Piastri, que no tiene nada que perder.

Ojalá lo disfrutemos, en siete días saldremos de dudas.

lunes, 24 de noviembre de 2025

GP de Las Vegas 2025

 



                       Max se reengancha





O lo reenganchan dirán algunos, por eso de la doble descalificación a Mclaren al superar estos el desgaste máximo permitido de 1 mm durante la carrera.

La descalificación fue justa independientemente de que no sacar ventaja alguna de ella como tampoco hubo intención de hacer trampa. Se le pueden dar muchas vueltas a estos temas, pero en cosas tan sencillas como medidas y pesos, se ha de ser implacable so pena de que estos errores dejen de serlo por la buena voluntad de los comisarios: “total, como nos hemos pasado por tan poco….” y sería el desmadre. Puede haber unas tolerancias, como las del 0,5 centímetros -una barbaridad- que salvaron el doblete de Ferrari en Malasia 1999, pero estaríamos en las mismas. También se aceptó como error la mala colocación -más alto de lo debido- el alerón del Mclaren ganador de Berger en Canadá 1992 -ahí quizá sí se pudo ganar algo aunque no fuese deliberado- y se le mantuvo su triunfo.

Pero si no hay algo que de verdad lo justifique, y en estos casos sólo se me ocurre cierta manga ancha de la FIA en caso de ser una norma nueva durante unos GGPP mientras los equipos se adaptan a ella, como pasó al principio con los patines de madera cuando se instauraron en 1994 con el campeonato ya empezado.

Dicho esto, la FIA ya descalificó este año por lo mismo a Hamilton y, por peso, a Leclerc y Gasly, todos en China. No hay necesidad de poner más ejemplos, pero si quiero resaltar el follón que se armaría si esto sucede tras la última carrera y las sanciones cambian los títulos. Nunca se cambió el resultado de un campeonato tras finalizar este, no es plato de gusto, y habría que ver como actuarían en ese caso los comisarios. Es de suponer que bien, pero ya sabemos como son estas cosas, ¿no?



Patinazo de Mclaren, un desgaste superior a un milímetro los descalificó, dando oxígeno a Verstappen.


Y volviendo a la última cita, recuerdo lo del muleto: como un candidato no pueda salir por avería, muchos se echarán las manos a la cabeza

Y sobre el GP, seré breve. Lo mejor fue la calificación en agua, donde no hubo ninguna bandera roja pese al uso de neumáticos de lluvia -que no de lluvia extrema, esos no existen- al principio, para pasar luego a mixtos. Cada cual tuvo su particular calvario, sobre todo Hamilton, último, o Antonelli, décimo séptimo, mientras el poleman sufría en Q1 -décimo tercero- justo por detrás del héroe del día, Carlos Sainz, que calificó tercero. De modo que pequeños errores podían cambiar el resultado. A veces uno parece estar en problemas y luego va muy bien, y biceversa. Alonso empezó muy fuerte, y aunque al final fue un gran séptimo dado su coche, al principio estaba todavía más arriba.

Verstappen se intercaló segundo entre Norris y Sainz, precediendo a Russell, Piastri, Lawson, el mencionado Alonso, Hadjar, Leclerc y Gasly entre los diez mejores.

Fue bueno verlos rodar así, pero no estoy tan seguro de que, en análogas condiciones en carrera, esta hubiese comenzado siquiera. Ya sabemos lo celosos de la seguridad que son los de la FIA en ese sentido por motivos de visibilidad. Aunque yo piense que se puede correr, entiendo la preocupación del director de carrera, pero lo que no entiendo por parte de este, FIA, pilotos, equipos y demás, ya que tanto miran por la seguridad en este aspecto, es por qué no se permite cambio de reglajes bajo esas circunstancias. Es decir, sacamos coches de seguridad y banderas rojas a veces por nimiedades, y luego no permitimos los coches salgan a pista lo mejor preparados. Lo siento pero tenía que meter la cuña.



Antonelli brilló en Las Vegas con una gran remontada, de 17º a 3º. Bravísimo.

La carrera fue a una parada y se decidió en la primera curva, al defender tanto Norris la posición con Verstappen, se pasó de frenada y este lo superó, y también Russell. Antonelli, que se saltó la salida, fue el héroe del día, remontando desde el décimo séptimo de parrilla, a cuarto, quinto por los 5” de sanción. Pero acabó en el podio por la descalificación de los Mclaren de Norris y Piastri. Lawson, por su parte, rompió su alerón al principio y se hundió en la clasificación, no recuperándose ya, cuando podría haber estado entre los mejores.

Max dominó de cabo a rabo, marcando también la vuelta rápida, acabando por delante de Norris -dsq-, que se puso segundo en la vta. 34 tras superar a Russell, que fue tercero por delante de: Piastri -dsq-, Antonelli -meta por delante de Óscar, detrás por la sanción-, Leclerc, Sainz, Hadjar, Hulkenberg, Hamilton, Ocon y Bearman, ganando a partir de Antonelli todos dos puestos -Russell uno- por la descalificación papaya y así pudiendo puntuar los dos Haas que corrían en casa. Alonso rozó los puntos en una carrera en la que su coche no daba para más y se fue para atrás luego de una gran calificación.

Antonelli fue sensacional y Sainz tampoco estuvo mal, aunque al final le superaron los tres coches superiores que habían calificado por detrás: el propio Antonelli, Piastri y Leclerc, que también realizó una buena carrera en un fin de semana en el que Ferrari volvió a fallar, faltándole dos décimas para superar a Antonelli. El año en blanco ya parece una realidad.



Sainz estuvo con pez en el agua en cuali y rozó la pole. Tercero al final y quinto en carrera.


Pero lo que es ya una realidad es que sólo Norris, pese a los 18 puntos perdidos, es el único que tiene bola de partido en Catar, le valdría con sumar un punto más que sus perseguidores, Max y Piastri, que están a 24. Es el favorito, pero Max acecha y, de estar casi descartado a 42 puntos -Piastri a 30- ahora está a unos relativamente accesibles 24, el márgen se le acaba a Norris.

La doble carrera de Catar podría ser muy interesante.

A todo esto, Tsunoda décimo segundo a casi minuto y medio de su compañero Verstappen, desde luego Yuki lo hacía mejor con el Racings Bull. ¿Le iría a Max mejor con uno? Nunca lo sabremos.

jueves, 13 de noviembre de 2025

GP de Brasil 2025

 



                    Lando “Chuck” Norris





Los que le llamaban “Blando”, ahora tendrán que cambiar el mote, visto lo autoritario de sus dos últimos triunfos; así todo, a nadie se le escapa quien manda, y ese es Max Verstappen, luego de una desastrosa calificación, tras cambiar reglajes, reculó, cambió motor, salió de boxes, pinchó y así todo se las apañó para acabar tercero acosando al segundo. Eso sí, si no hay abandonos o errores por parte de Norris, sus opciones al título son sólo matemáticas.

De vuelta al formato esprint, tuvimos un fin de semana extraño, donde Aston, sobre todo Alonso, con esa capacidad suya de adaptarse muy rápido, empezó muy fuerte para luego ir diluyéndose, al contrario que otros, sobre todo Ferrari y Leclerc, que mejoraron conforme avanzaba el fin de semana mientras se mantenía una constante: la superioridad de Norris.

Por otro lado destacar la gran actuación de Olivier Bearman, un poco desdibujado en la esprint, pero que resurgió con mucha fuerza a la hora de la verdad. ¡Leches, si hasta por momentos parecía poder reeditar la pole de Magnussen en este mismo escenario en 2022! Sólo que sin lluvia por medio. Por su octavo lugar en parrilla puede parecer que lo exagero, pero si vieron la calificación, lo entenderán.

Casi se me olvida, pero otro piloto destacado, y otra constante, fue Kimi Antonelli, segundo en todo: cuali esprint, esprint, cuali y carrera. De no ser por Norris se hubiera “estrenado”.



La constante de todo el fin de semana: Norris primero secundado por Antonelli.


Lo más destacado de la esprint, que fue en seco pero con suelo húmedo, fue que Piastri se estampó en la curva 3 en la vuelta 6, al igual que Colapinto y Hulkenberg, aunque este último se reenganchó tras la bandera roja. Dado que Piastri iba tercero, se dejó unos buenos puntos de cara al campeonato. La carrera se reanudó con salida lanzada -¿a saber por qué?- y Norris se impuso por delante de Antonelli, que se acercó mucho al final, con Russell tercero precediendo a Verstappen, Leclerc, Alonso, Hamilton y Gasly, que arañó el último punto y dejó muestras de su clase. Las cosas como son: menos dar vueltas a las estúpidas órdenes de Austin y reconocer la realidad, que Pierre lo está haciendo claramente mejor que sus dos compañeros de equipo: Doohan y Colapinto.

El héroe local, Gabriel Bortoleto, se estrelló en la anteúltima vuelta, dándose un fortísimo golpe en la curva 1. A partir de ahí, el fin de semana no hizo más que empeorar para él: no pudo rodar en calificación y en carrera no cubrió ni una sola vuelta al sufrir un nuevo accidente.

En la calificación la mayor sorpresa fue que Verstappen, por méritos -deméritos más bien- propios, no pasó de la Q1 tras cambiar reglajes al no verse lo suficientemente competitivo en la esprint. A veces funciona, otras no. Esta vez fue a peor y tuvo que recular de cara a carrera y, de paso, ya puestos a salir de boxes, puso un motor nuevo.

Leclerc enderezó el mal inicio de Ferrari con un inesperado tercer puesto tras los dos dominadores -Norris y Antonelli-, precediendo a Piastri, Hadjar, Russell, Lawson, Bearman, Gasly y Hulkenberg.

La salida se dio con normalidad y el único cambio en cabeza fue que Lawson superó a Russell, Bearman a Gasly y Alonso, Albon y Sainz a Hulkenberg.



Un coloso: Verstappen demostró por qué es el mejor, aunque el título está cada vez más lejos.


El accidente de Bortoleto provocó el reagrupamiento y, en la resalida, Antonelli se quedó un poco dormido, lo que hizo se le emparejasen Leclerc y Piastri, por la derecha e izquierda respectivamente, tocándose Pistri con Antonelli, el cual, al derrapar, tocó a Leclerc, que no tenía culpa de nada, rompiéndole la suspensión. El accidente fue un lance de carrera, se mire por donde se mire, no hay que darle más vueltas como hacen algunos por la sanción a Piastri, como si fuera la única vez que se pone una sanción injusta o de difícil explicación. Nunca llueve a gusto de todos, pero en mi opinión, la sanción fue merecida, por reiteración. Ya estuvo involucrado en otro accidente en Austin, hace apenas dos Grandes Premios. Y soy fiel a lo que digo: los lances de carrera, como errores que son, no se deben penalizar salvo reiteración, y eso fue, para mí, el pecado de Piastri. De no ser por lo de Austin, no merecería sanción. Otra cosa es el argumento que diesen los comisarios.

Así que en la vuelta 10, tras el coche de seguridad virtual que salió mientras retiraban el Ferrari de Leclerc, la cosa estaba así: Norris, Piastri, Antonelli, Hadjar, Russell -que se la devolvió a Lawson-, el propio Lawson, Bearman, Gasly y cía, con Max décimo sexto -llegó a ir último- tras parar a cambiar ruedas por un pinchazo.

La carrera fue divertida, mas que por la diversidad de neumáticos elegida, porque la carrera fue a dos paradas, y esta vez para todos, ni siquiera el intocable Mclaren de Norris se pudo librar.

Russell superó a Hadjar y ya iban los Mclaren y los Mercedes en formación, con Norris distanciándose. Antes de las primeras paradas de los líderes, Max había remontado hasta el quinto lugar, que sería cuarto por la parada de Antonelli, a 19” de Norris, nada mal.



Bearman se consolida y suena fuerte en Ferrari, que es quien le paga.


Para entonces Hamilton, en otro fin de semana para olvidar, retiraba el coche que dañó en la primera vuelta en un toque con Colapinto. Menos mal que no lo retiraron antes, ya que los comisarios tardaron tanto en sancionarlo, casi media carrera que, de haberse retirado al principio, ahora tendría una penalización de cara a Las Vegas.

Hamilton también tuvo un toque con Sainz, dañando el coche de este, lo que unido a una mala parada del español -más una mala calificación-, lastraron las posibilidades de Sainz, que no pudo puntuar, al igual que su compañero Albon, que al menos marcó la vuelta rápida, la primera de su palmarés.

Tras la primera parada y cumplidas las correspondientes sanciones -Piastri, Tsunoda, este último reincidente-, la situación era la siguiente: Norris, Antonelli, Russell, Verstappen y Piastri por un lado, por otro un Bearman que se las iba apañando para imponerse al resto, ya que se consolidaría como un firme sexto en tierra de nadie mientras por detrás, la lucha por el séptimo lugar era encarnizada. Al final fue para Lawson por delante se su compañero Hadjar, Hulkenberg, Gasly, de nuevo brillante y en los puntos con el Alpine, el peor monoplaza; Albon, Ocon, Sainz, Alonso, Colapinto y Stroll, todos ellos en…. ¡6 segundos!

Sobre la cabeza de carrera, tras la segunda parada, en la que Max llegó a liderar por circunstancias de la carrera, el único cambio fue que Max se cepilló a Russell en un bonito exterior en la primera curva, no pudiendo al final con Antonelli por poco, finalizando tercero a 10” del ganador tras haber estado a casi 20”. Y como el propio Norris reconoció no estar sobrado, huelga decir que tenía ritmo para ganar de haber partido donde debiera.



A 12.000 kilómetros de distancia Ferrari se proclamaba campeona del mundo de resistencia.


Por mi parte, como Ferrarista tengo que destacar que, el día anterior a la carrera, el de mi cumpleaños, Ferrari se hacía en Baréin con los títulos de marcas y pilotos en el mundial de resistencia, su décimo cuarto título de marcas, 53 años después del anterior y primero de pilotos, ya que este entorchado no se creó hasta 1981 -Ferrari se retiró en 1973 y regresó en 2023- y su presidente, John Elkann, se destapó con unas declaraciones totalmente fuera de lugar, comparando al equipo Ferrari de resistencia con el de F1, e instando a los pilotos de este a trabajar más unidos, como los flamantes ganadores; dijo que: “condujesen más y hablasen menos”. Y esto lo dice quien ficho a Hamilton más por motivos mediáticos que deportivos, despidiendo a un Carlos Sainz que por lo que más destaca es por su compromiso con los equipos para quien pilota. En ese sentido, pocos hay más comprometidos. De todas formas, el problema de Ferrari no son los pilotos, es el coche, tan simple como eso. Y es que cuando no se gana, más aún cuando no se opta a ello, en el deporte del motor en general, y en la F1 en particular, la mayor parte de la culpa es del coche que no es competitivo, punto.

Y ahora, en quince días a Las Vegas, en el desierto de Nevada, donde es difícil que Ferrari reverdezca laureles, aunque nunca se sabe. Max seguirá buscando lo imposible y si los Mercedes van tan bien como lo fueron el año pasado, quizá tengamos un nuevo y joven ganador. Lo iremos viendo.

jueves, 30 de octubre de 2025

GP de Méjico 2025

 



              Norris, Bearman y el despiporre





¿Por dónde empezar en este GP tan interesante pese a la nula lucha por el triunfo? Comenzaré por ahí, por el triunfo inapenable de Lando Norris. Ya desde la cuali se le vio sobrado, con mucho margen sobre los demás, sólo la increíble primera vuelta de Q3 de Leclerc, todo un especialista, le puso contra las cuerdas. Lo arregló en su segundo intento, con margen de sobra, aunque no tan contundente en las rondas previas. No llegó a las tres décimas de diferencia. En carrera, sin embargo, una vez solventado el problema de la salida, tenía medio segundo de margen sobre Leclerc, siendo también el que mejor conservaba las ruedas, de modo que sólo le hizo falta detenerse una vez, al igual que sus compañeros de podio. El resto, a excepción de Tsunoda dentro de los importantes, a dos. Mejor coche y pilotaje perfecto, dieron lugar a este gran resultado. Difícilmente alguien lo hubiera podido ganar ese día, su margen fue tal, que lo lógico era que su compañero acabase segundo. Fue quinto a 42” y gracias.

Leclerc fue segundo pidiendo la hora. Un coche de seguridad virtual -por el abandono de Sainz-impidió el ataque en la última vuelta de Max Verstappen. Imposible saber como hubiera acabado la cosa, pero pintaba bien para el holandés. Charles, como todos los grandes a excepción de los Red Bull, partió con blandas, el mejor neumático, de largo, para la carrera. De ahí que al final, con los medios, pese a tener estos sólo unas vueltas más que los blandos de Max, lo que a priori le debería favorecer, las pasase estrechas.

Max, tras un discreto primer relevo, paró en la vta. 38, se reincorporó octavo y se encontró tercero cuando quienes lo precedían: Hamilton, Antonelli, Russel y Bearman, realizaron su segunda parada. Y de ahí a por Leclerc con el resultado antes comentado.



Bearman, en la foto por delante de Verstappen, cuajó su mejor resultado en f1 y fue el piloto del día.


Bearman logró su mejor resultado del año, de su vida, y del equipo -que igualó su marca de Austria 2018 con Grosjean-, al finalizar cuarto en una gran carrera. Por momentos pareció iba alcanzar el podio. Calificó noveno, pero la primera vuelta la finalizó sexto, pasando a cuarto en la vta. 5 aprovechándose de la lucha entre Hamilton y Verstappen, superando a este y a Russell. Pero como Hamilton, para superar a Max se saltó las curvas cuatro y cinco, Bearman era tercero virtual, ya que a Ham le metieron 10”, finalizando octavo. Si le quitamos la penalización, hubiese sido sexto, pero la realidad no siempre es así. El tráfico por salir más retrasado lo perjudicó y no pudo progresar. Seguramente hubiera acabado cuarto, en caso de mantener el fantástico ritmo de Bearman, un colosal Bearman que se separó de Max, realizó su primera parada y contuvo a Antonelli primero y a Russell después. Volvió a parar y siguió conteniendo a Russell hasta que a este se le vinieron las gomas abajo y tomo el relevo Piastri, que fue remontando poco a poco. Pero pese a tener un todopoderoso Mclaren, nada pudo contra Bearman.

Sexto fue Antonelli, que previamente había cedido posición a Russell, pero como este no progresó, se la devolvió, finalizando ahí, por delante de un Hamilton que no cumplió las expectativas tras calificar tercero, su mejor calificación del año. En lo que sí cumplió Hamilton es a la hora de mirarse el ombligo. Se quejó del doble rasero de los comisarios. Razón no le falta, pero que lo diga él, de los más beneficiados generalmente, y que en esta pista en 2016 se fue de rositas tras la que armó en la salida…. Vaya caradura.

Ocon, en una gran jornada para Haas, fue noveno y Bortoleto rascó el ultimo punto. Su compañero Hulk fue más veloz de nuevo -se turnan en eso-, pero no estuvo afortunado en carrera, al igual que Sainz, séptimo mejor tiempo en parrilla, décimo segundo por la sanción que arrastraba, tuvo dos más por exceso de velocidad en boxes cuando tenía ritmo de sobra para puntuar, pero su toque en la salida le dañó dichos sensores y se perdió otra oportunidad. Quizá hubiera podido estar con Bearman en caso de haber partido en su posición real.



Con fortuna al principio y al final, Leclerc logró otro podio, pero la victoria se le sigue resistiendo.


Tsunoda no puntuó, pero volvió a hacer otra buena salida, pero el RB no daba -en sus manos- para más. Alonso, de nuevo por encima de las posibilidades de su coche, abandonó por problemas de frenos. También se retiraron Sainz, antes mencionado, Hulkenberg y Lawson, el cual dañó su coche contra Sainz en la salida -se ve que la tiene con los hispanos, primero Alonso y ahora Carlos-, lo que le hizo parar en la segunda vuelta, encontrándose con los comisarios limpiando restos de fibra de carbono en la primera chicane. Y es que se les dio permiso para salir cuando pasó el grupo, pero no contaron conque Lawson había parada en boxes. No pasó de anécdota, pero pudo tener consecuencias irremediables.

Y ahora el despiporre. No es de recibo lo que pasa en este circuito -y en menor medida en otros- en la primara, o primeras, curvas. Ya vimos la falta de criterio de la FIA en 2016 con el infame Charlie Withing, lo siento pero es así, que no penalizó a Hamilton por saltarse las tres primeras curvas en la salida y conservó el primer lugar porque: “como sólo aceleró al 80%”, anda que… vaya chorrada. Luego se las saltó Verstappen defendiéndose de Vettel y fue penalizado, ¿en que quedamos?, pero como tardó en decidirlo, Vettel “explotó” por radio y luego le penalizaron por su lucha con Ricciardo, pero no por la acción en pista, eso fue la excusa, sino como castigo a sus palabras. Así funcionaba, y funciona, la despótica FIA, incapaz de reconocer un error, y mucho menos de solucionarlo.

En la salida muchos competidores no respetaron la primera chicane. Como fueron unos cuantos, me limitaré a Leclerc y Veratappen.

A la primera frenada llegaron cuatro en formación: Norris, Leclerc, Hamiton y Verstappen. Charles y Max se fueron largo, Charles poco y Max mucho, en parte -o a causa de- frenar encima del bordillo, pero mientras Leclerc, que se puso primero, devolvió la posición, Max, que se mantuvo cuarto, ahí se quedo.



Max, como Ham en 2016, se saltó impunemente las tres primeras curvas en la arrancada.


En primer lugar, de haber grava -y no digamos ya un muro-, o ser una curva normal, como la de Hungría, o sin contracurva, los pilotos no actuarían así.

Charles optó por cortar para no forzar, cediendo el puesto ganado…. Bueno, no exactamente, iba tercero y ganó dos, cediendo sólo uno, lo suyo hubiera sido dejar pasar también a Hamilton. Primer fallo de los comisarios, aunque tal vez perdonable por ser primera vuelta y porque Charles se vio un poco forzado a “cortar” por la situación en la que estaba. Así todo, sacó una ventaja injusta y debió devolver posición también a Hamilton, eso le debería haber requerido la FIA, y sería más justo que meterle 5”, aunque se libró.

Lo de Max, en cambio, no deja lugar a dudas, hizo como Ham en 2016, sólo que con el coche más descontrolado. Mantuvo posición cuando en condiciones normales, de hacer la curva, se hubiera hundido en el pelotón. En este caso 10” de sanción o un “drive trougth” en las primeras tres vueltas, serían lo más justo. Y así con todos en estas circunstancias, y no hay más que hablar.

Luego tenemos lo de Ham en las curvas cuatro y cinco en su lucha con Verstppen. Se saltó ambas, recuperó el puesto perdido y sacó ventaja. La sanción es justa, pero no el motivo. Eso de que no fue por el camino marcado… Tal vez yendo por ahí hubiera salido detrás de Bearman -que sacó tajada de la lucha-, o de Max, en ese caso vale, pero de haber salido por delante, entonces no se lo hubiera sancionado, cuando es evidente que se saltó la pista para adelantar. Vamos, vamos...

Estas acciones por parte de los pilotos han de ser cortadas de raíz. Ya hemos lo hemos visto en el pasado, no sólo aquí, también en Rusia y, en menor medida, en otras pistas, y no se debe tolerar. El enfado de Alonso y Russell, entre otros, está plenamente justificado. Pero claro, si no se toman medidas, al final podrían obrar todos así, y ya sería una tomadura de pelo descomunal, un ridículo en la que se considera la máxima disciplina del motor en pista.

Fuera ya de estas polémicas, la carrera fue bonita porque hubo dos tácticas válidas, el ir a una o dos paradas.



Los comisarios se apartan ante la llegada de Lawson. ¿Se multará la FIA a sí misma?


En clave de campeonato, Norris recuperó el liderato por un punto y Max está a 36, empezó el fin de semana a 40, de modo que ni tan mal, la cosa se aprieta. Verstappen no puede fallar ni una sola vez, y además, como tiene peor máquina, es el que más complicado lo tiene, pero sigue en la brecha y, respecto a Mclaren, quienes decían hace poco que esta debía centrarse en Piastri, ahora ya no pueden mantener el discurso. Las malas carreras de este han hecho que Lando lo supere. Ningún problema, lo malo, para ellos, es que en su lucha se ha colado un tercero. Como fuere, al final a sido Piastri el que, con sus malas actuaciones, a permitido que Lando tomase el mando y a Max reengancharse. Si lo miramos carrera a carrera tras Holanda, de haber retenido en Mclaren a Norris, la situación del campeonato no variaría gran cosa.

Se puede decir que Mclaren parte con doble ventaja -puntos y máquina- en un campeonato de cuatro carreras y pico, por eso de los esprint. Nos vemos en el bello Interlagos de Sau Paulo en unos días.



Hamilton se pasó de frenada, y de listo -de nuevo-, pero a diferencia de 2016, lo sancionaron.