martes, 27 de abril de 2021

El “Timo” de Glock

 



                                Na de na






Me refiero, evidentemente, a lo acontecido en el GP de Brasil de 2008, en el que Hamilton se proclamó campeón del mundo por primera vez con más problemas de lo esperado.

Es un poco triste que a día de hoy, casi trece años después, se siga cuestionando la actuación del piloto de Toyota. Nada sorprendente por otra parte, si tenemos en cuenta que a casi cuarenta de Imola ´82, muchos “aficionados” siguen vertiendo a día de hoy su bilis sobre Didier Pironi.

Lo sucedido es muy simple, Timo Glock pasó de de séptimo a cuarto por no parar a cambiar ruedas cuando volvió a lloviznar. De haber parado, habría estado siempre por detrás de Lewis y, por tanto, el título de este jamás habría estado en peligro. Pero no lo hizo, y como Vettel, que sí lo hizo, se ventiló en pista al inglés, la carrera tuvo un giro inesperado. Podría volver a escapársele el título a Hamilton en la última cita.



Vettel puso en bandeja el título a Massa, pero se le escapó de las manos de forma dramática.


Pero al final no, porque con la pista cada vez más húmeda, en la vuelta final Glock no pudo resistir y le pasaron Vettel y Hamilton -aparte de varios doblados- y este último se proclamó campeón ante la sorpresa de los familiares de Massa, que lo estaban celebrando.

Hasta aquí los hechos, luego están las reacciones de malos perdedores de algunos aficionados -por lo que se lee en las redes, no pocos-, que no aceptaron la derrota, acusando a Glock de dejarse pasar.

Creo estaría bien que vieran su última vuelta -está en youtube- en la que se ve como Timo no lo tiene nada fácil para controlar el coche con la pista húmeda con ruedas de seco. Un contravolante tras otro y al final, acaba sexto, una posición mejor que si hubiera parado, pero dos peor que un giro antes.



Glock se convirtió en protagonista sin quererlo en Brasil 2008.


Como bien dijo él, no aflojó, ya que su vuelta final fue igual de rápida -unas milésimas más- que la de su compañero Trulli. Quizá hubiera estado bien poner los tiempos de la última vuelta de todos los que estaban en su misma situación y, ya puestos, la comparativa de las dos o tres últimas vueltas. No sé porque no lo han hecho, aunque en realidad, no hace falta, pero habría estado bien para disipar toda duda.

Por mi parte, no sufrí mucho porque no piqué, vi que Hamilton cruzaba quinto -sin enterarme bien que pasaba- y no celebré nada. Así la decepción así fue menor.

Pero dicho esto, lo que no puede uno es, ya pasado el mal trago, inventarse excusas. No hubo “tongo”, Glock no se dejó pasar, eso está fuera de toda duda. Y ya pasado un tiempo, todos lo han de aceptar.

Y ahora, ¿y sí lo hubiese hecho? Pues yo, que como Ferrarista quería ganase Massa, no lo veo mal del todo. Es decir, tienes preferencia por uno y le ayudas o, dicho de otra forma, no le pones la resistencia habitual, como hizo Zanardi al dejar a pasar al Ferrari de Salo en Monza 99, o como otros muchos, en general, se apartan en las últimas -y en la última no te cuento- carrera, de la linea cuando aparece un candidato.



Esto y no lo de Glock, fue lo que le costó a Massa -y a Ferrari- el título de 2008.


A ver, entiendo que no se debe hacer, es alterar la carrera, es parecido a hacer tongo, pero digo que lo entiendo. Hay formas y formas, como cuando hay órdenes de equipo. Todo depende de la situación y de que no sea muy descarado. Pero descarado o no, si se hace, está mal y hay que castigarlo, aunque probarlo y dar un castigo sería la mar de complicado.

Eso me recuerda a Jerez 1997, con la extrañísima vuelta final o, en otro caso, a Singapur 2008, carrera alterada por el famoso “crashgate” de Renault en el que Piquet Jr. provocó un accidente para que ganase su compañero Alonso. Esa alteración de la carrera mereció sanción en el acto, aunque se quiso dejar correr. Lo más justo hubiera sido la anulación de la carrera o, incluso mejor, dar por buena la clasificación hasta que se produjo ese accidente. Así se podría evitar este tipo de conductas, o paliar su efecto. Pero la verdad, estas son tan escasas -no se me ocurren más, al margen de accidentes entre quienes se disputan el título-, que practicamente no harían falta.

¿Les digo una cosa? Si yo corriera y en la última cita no me jugase nada, de poder hacerlo, no duden favorecería a Ferrari.



Pocas veces una victoria fue tan triste.


Como anécdota, el 28 de diciembre -creo que de 2017 o 2018- publiqué en una página de FB la falsa noticia de que Timo Glock había reconocido haberse dejado pasar. Era una inocentada, el 28 de diciembre es en España el día de los Santos Inocentes, y pensaba aclararlo al día siguiente tras escribir: “¡inocentes!”.

Al haberlo publicado en una página argentina, que tal vez desconocía el significado de ese día en España, amén de que ese tema era -y es- muy escamoso, motivó mi expulsión inmediata del grupo, sin remisión. Una pena, porque el grupo estaba bien pero... ¿saben qué? ¡Que les den!




viernes, 23 de abril de 2021

GP de Emilia Romana 2021

 



                       Un tío con suerte






Parece que la mala, la perdió toda en 2007, cuando el solito se arruinó un título más que cantado en el cual, la FIA trajinó siempre a su favor, bien sea dejándole hacer de las suyas -lo de Fuji de juzgado de guardia-, o a Mclaren, equipo que debía haber sido excluido por su espionaje a Ferrari.

El tema es que Hamilton cometió un pequeño error en su persecución a Verstappen pero, a diferencia de otras veces, la escapatoria le hizo pagar... o le habría hecho, ya que el accidente entre Bottas y Russell causó la bandera roja. Eso le hizo recuperar el tiempo perdido -una vuelta- y remontar hasta la segunda posición, todo ello gracias a su talento, una zona de DRS ampliada y a que su coche era del orden de 1” por vuelta más veloz que el resto, a excepción del de Verstappen.

Se llegó a esta cita tras la polémica del GP inaugural con una novedad, serían sancionados también en carrera los pilotos que se saltasen los límites de la pista en las curvas 9, 13 y 15 en más de tres ocasiones, pero no en cada curva, sino en el computo de todas ellas. Dado que estoy a favor de respetar la pista, estoy a favor de esta acción del órgano rector, pero siempre será mejor grava o hierva que haga perder tiempo sí o sí y, en caso de pisarla y hacer un buen tiempo, aplaudir. Tampoco es de recibo que en una curva no se pueda pasar de la linea blanca y en otra sí...



Pole 99 y sigue sumando, la fortuna sigue sonriendo al 44.


Novedades al margen de la carrera fue el anuncio de que habrá tres carreras al sprint el sábado -Inglaterra, Italia y Brasil- y que el GP de Canadá podría suspenderse otra vez.

Nada a destacar en los libres, salgo los problemas de ambos Red Bull, en el caso de Verstappen por pisar un piano demasiado fuerte, perdiendo toda la segunda sesión.

La calificación estuvo muy interesante y apretada -ojalá pronto estén así las carreras y, en Q1 se quedó fuera el protestón de Tsunoda, al estamparse en la variante alta. A él se le sumaron los dos Alfa y Haas, es decir, cuatro motores Ferrari en cola. Kimi y Mick Schumacher fueron los mejores de sus respectivos equipos.

La Q2 vio caer a Sainz, algo un poco inesperado, a un sensacional Russell, Vettel, Latifi -también bien- y a un Alonso que de momento tiene la excusa de estar en fase de readaptación.

En la ronda final la pole se la iban a jugar, a priori, los Mercedes y Verstappen, pero a punto estuvo de saltar la doble sorpresa. A poco que la suerte les hubiera sonreído, Norris y Pérez podrían haber sido primera linea. Les faltó una décima y, a Norris, respetar la pista, con lo que su tiempo fue anulado, quedando séptimo tras su compañero Ricciardo, siempre más lento que el inglés.



Podio de Norris, la mala suerte del sábado se tornó en buena el domingo.


Pérez fue, por tanto, primera linea por primera vez en su vida justo por detrás del inefable Hamilton -pole número 99- y, obvio- por delante de su compañero Verstappen, ese que se suele desayunar a sus compañeros. Cuarto fue un brillante, en su linea, Charles Leclerc, quinto Gasly, que a la chita callando sigue brillando, precediendo a los Mclaren con un decepcionante Bottas en octava posición sólo superando a Ocon y Stroll.

Decir que la pole sólo fue ocho décimas más lenta que el año pasado, es decir, un segundo si tenemos en cuenta que la zona de DRS se amplió. Dado que ha pasado poco tiempo entre ambas carreras aquí -medio año- si la pista estuvo igual de rápida, quizá se pueda ver un récord este año pese a las restricciones.

De esta guisa nos presentamos de cara a la carrera en la que la lluvia fue la invitada especial en sus primeros compases. Mira que pensé podría llover... y acerté, a diferencia de la mayoría de los pronósticos.

Algunos “trompacos”, como el de Leclerc en la vuelta de formación y a esperar a que se apaguen los semáforos. Dicho y hecho, luces fuera y Verstappen, desde la tercera posición, ¡ziuuuu! Se empareja a Hamilton, quien pretende hacerle un exterior pensado que, o bien es Kimi, que es limpio y deja hueco, o es Vettel, que en Monza la pifió, pero no, es Verstappen. Y Verstappen no deja nada de hueco. Y así mandó a Hamilton contra las “bananas” de la primera chicane y, de haber habido un muro, tampoco le habría temblado el pulso. No del todo limpio, pero nada que objetar, ya que Hamilton -que se quejó- habría hecho lo mismo.



Cuarto y quinto acabaron los Ferrari. Leclerc hubiera sido segundo sin la bandera roja.



Antes de la salida del coche de seguridad por el accidente en la primera vuelta entre Latifi (forfait) y Mazepin, Leclerc se situó tercero dando cuenta de Pérez en la variante alta. Tras algún que otro toque, como el de Schumcher al salir de boxes, o el error de Pérez -que le costó una penalización de 10”- por salirse de pista y recuperar posiciones, todos se reagruparon tranquilamente.

En la resalida todo se mantuvo, salvo que Sainz superó a Stroll -que era séptimo- y Norris, a ambos. Gasly, que iba con ruedas de lluvia -a todo esto, los demás con mixtas- fue perdiendo posiciones paulatinamente esperando, en vano, el regreso de la misma.

¿Y que pasó en cabeza? Que Verstappen aguanto la mayor velocidad punta del Mercedes en la resalida para, acto seguido, meterle 3” en la primera vuelta lanzada y 2” en la segunda a un Hamilton que por poco cede ante Leclerc, y ya con 5” de ventaja la cosa se estabilizó, escapándose en cabeza los dos llamados a pelear por el título este año.

Lewis empezó a acercarse a media carrera al holandés, cuando los neumáticos de este empezaron a flaquear, pero dado que era el momento de cambiarlos y pasar a lisos, este mantuvo la cabeza, ayudado eso sí, por la lenta parada de Hamilton. Sea como sea, le volvió a meter 3” mientras Ham calentaba sus ruedas, cosa que hizo en un santiamén y entonces, continuó la persecución.



Un irregular Pérez no acaba de llegar. Sólo brilló en Q3.



Hamilton iba recuperando mucho tiempo, ayudado en parte por los doblados que se encontró Max y, al tocarle a él, cometió un pequeño error de precipitación, el comentado al principio.

Pero dado que se tocaron Bottas y Russell, el amigo pudo recuperar el tiempo perdido y, de retroceder al puesto doce -más o menos- a una vuelta, sólo cayó al noveno.

Respecto al golpe, creo fue acertado juzgarlo como lance de carrera, aunque hubo un error de cálculo de Russell, ya que Bottas, como se vio en la cámara de Kimi, dejó suficiente espacio. Lo que no hizo bien Bottas, fue el resto. Muy lento. Lamentable le atacase un Williams.

La carrera se detuvo por este incidente, bandera roja, que en este caso no dio ventaja a nadie, ya que prácticamente todos habían puesto ruedas nuevas, aunque algunos, como los Mclaren y Pérez, al cambiarlas de nuevo -como todos- optaron por las blandas en lugar de las medias.

Pequeño inciso al respecto de la bandera roja: no se deben permitir ni cambios de ruedas, ni reparaciones, ni nada, sin una penalización. Vale que ya no es como antes cuando no había coches de seguridad y, en caso de parar una carrera, había suma de tiempos, que es lo más justo, pero de ahí a permitir reparaciones y cambios de táctica de modo gratuito, como que no. Aunque sea por muy poco, con el coche de seguridad te la juegas. Aquí no, no es justo. Y no me vale la excusa de la seguridad porque, en ese caso, ¿por qué no obligar a todos a cambiar ruedas cuando hay un coche de seguridad? O visto de otra forma, sólo permitir cambios de ruedas y arreglos bajo causa justificada, y con su correspondiente sanción, a ver cuantos equipos tocan sus coches. La bandera roja puede animar una carrera al recolocar a coches en lucha cuando todo estaba perdido pero, al permitir reparar y cambiar ruedas, también lo contrario, sino vean Mónaco 2011.



A la chatarra. Este accidente no gustó a Toto Woll, pero a la vez, le vino de perlas.


La carrera no tuvo una nueva salida parada, quizá porque al no estar del todo seca la recta de meta, consideraron lo más justo sería una lanzada. Tal vez acertaron, aunque de cara al espectáculo, en absoluto.

El orden era: Verstappen, Leclerc, Norris, Pérez, Sainz, Ricciardo, Raikkönen, Hamilton, etc... Kimi se quitó de en medio al salirse en la primera chicane calentando ruedas, perdiendo dos posiciones y siendo finalmente penalizado con: ¡¡¡30 segundos!!!, con lo que su décima posición la heredó un Alonso totalmente desconocido. Una plaza más para Ham a falta de 29 vueltas.

Se aparta el coche de seguridad y Verstappen está a punto de trompear, lo controla y Leclerc pierde la oportunidad de ponerse primero. Aunque se puede pasar en caso de salida de pista en estas condiciones, quizá dudó y no quiso arriesgarse a sanción. O no le dio tiempo. Como fuere, luego no sólo no pudo atacar a Verstappen, sino que Norris lo adelantó.

Max, libre del único obstáculo, la resalida, se marchó a razón de casi 1” por vuelta mientras Hamilton, sin prisa pero de forma implacable, comenzó su recuperación. Recuperación facilitada por el trompo de Pérez -primera chicane- en una carrera para olvidar del mejicano, justo cuando mejor salía en parrilla, superando al insuperable.



Kimi y Alfa merecieron el punto, pero...


En seis vueltas Hamilton se cepillaba a Stroll, en cuatro a Ricciardo, nueve a Sainz, seis más y Leclerc, quedaban nueve, le sobraron cuatro, Norris no le pudo aguantar y de paso marcó una vuelta rápida estratosférica, ocho décimas más veloz que la de Verstappen. Digan lo que digan, su coche asusta, y habrá que esperar para ver como evoluciona la cosa pero, mientras no se demuestre lo contrario, a día de hoy, el Mercedes es el mejor. Y aquí no hubiera sido falso del todo si Red Bull hubiera dicho que Mercedes fue mejor en todo, como miserablemente ellos dijeron de Red Bull en Barhein, no había más que ver como volaba el MB en el sector 1. Por cierto, sin desmerecer a Lewis, sólo como curiosidad, sin DRS Hamilton hubiera sido quinto en el mejor de los casos. 

Dicho esto, Ricciardo, Gasly, que superó a Stroll por una penalización por cortar este una curva, Ocon y el antes mencionado Alonso, completaron la zona de puntos.

No se puede negar que Hamilton tuvo suerte, menos mal que al parar la carrera no descontaron una vuelta -como antes- de lo contrario, habría salido segundo. Y lo que a él le fue bien, a otros, no tanto. Norris subió merecidamente al podio en un fin de semana en el que eclipsó a su compañero Ricciardo, pero sin hacer ruido, el primero del resto, el único en seguir la estela -a cierta distancia eso sí- del dúo cabecero, fue Charles Leclerc, que vio como su ventaja -ocho segundos- se evaporaba y luego no pudo contener a un Mclaren que quizá acertó al poner blandas, pero que al ser tan rápido en el primer sector, no dejó al Ferrari opciones, porque casi seguro lo hubiera adelantado también con medias. Una lástima.



El adelantamiento de la victoria. ¿Quien dice que no se debe arriesgar en la primera vuelta?


Y ahora a Portimao, donde Bottas deberá empezar a remontar si no quiere ver como Toto le baja del coche este mismo año y Pérez, por su parte, deberá demostrar su verdadero potencial con un coche ganador, ganador de verdad, no sólo en manos de Verstappen, ya que hasta ahora no ha podido completar ningún fin de semana limpio. ¿A la tercera la vencida? Lo veremos en quince días.






martes, 13 de abril de 2021

Carreras al sprint

 



                              ¿A qué fin?





No descubro nada si digo que la finalidad de dichas carreras es mejorar el espectáculo, como tampoco lo hago si digo que lo más importante es que haya igualdad entre los diferentes equipos. Y esto último es tan obvio, que decirlo es hasta demagógico.

Es evidente que antes que carreras cortas el sábado, la igualdad en la parrilla es mucho más importante de cara al espectáculo, y también mucho más difícil de conseguir. Ahora bien, ¿va a ser mejor para el gran público en general? Yo creo que sí, porque tener una calificación, siempre entretenidas -inmejorables con el sistema actual-, más una carrera de una media hora, van hacer el sábado más divertido, un gran aperitivo de cara al domingo.

Sin embargo, estoy en contra. Y lo estoy porque soy un tradicionalista. No me gustan este tipo de modificaciones en la F1 porque cambian radicalmente el sistema establecido e impiden -o complican en demasía- una comparativa histórica entre pilotos y equipos y yo, que más aun que tradicionalista, soy de estadísticas, no lo veo, no me gusta.



Más que carreras al sprint, hay que buscar igualdad. En este caso, frenar a Mercedes.


Que se aumente el número de carreras lo puedo entender hasta cierto punto, aunque creo que las 16 habituales de finales del siglo pasado eran más que suficientes, 20 pueden estar bien, pero más lo veo absurdo. Dicho aumento complica mis queridas comparativas estadísticas, aunque es lógico. Lo que no lo es hubiera sido mantener las seis -siete con Indianápolis- carreras iniciales. Pero cuando se está en un número razonable, aumentarlo es sino absurdo, innecesario.

Respecto a esto del menor número de grandes premios, un simple cálculo situaría a Fangio -redondeando- con el triple de triunfos, poles y demás. Y lo mismo sus coetáneos. Esto es sencillo de entender.

Luego está lo de los puntos. Ahora un triunfo vale 2,5 veces más que antes -y el triple que al inicio-, eso sin contar que un quinto puesto vale cinco veces más y un sexto, ocho. Eso con el sistema habitual, más o menos estable hasta 2002. El aumento es un poco menor con el de 2003-09, entre 2,5 y 3 más por posición. Ello hace harto complicado una comparativa, tanto de puntos totales, como de media por GP. Me hace gracia cuando dicen de que tal o cual piloto actual ha superado, por ejemplo, a Jackie Stewart en puntos. Claro, con más carreras al año y muchos más puntos por victoria, segundo puesto, etc... lo raro es que no lo lo superen más pilotos.



El nuevo formato y un coche dominante, facilitaría a Verstappen superar a Hamilton.


Puedo aceptar el sistema de puntos que había de 2003 a 2009, en el que puntuaban los ocho primeros por delante del que considero mejor y más justo, el implantado antes, en 1990, en el que puntuaban sólo los 6 primeros pero premiando más al ganador: 10 puntos -9 antes-, mientras el segundo seguía sumando 6. Sólo lo aceptaría el de puntuar ocho -sistema 2003-09- para premiar a equipos pequeños, ya que debido a la gran fiabilidad -a prueba de bombas- de los coches actuales, la dificultad de puntuar es mucho mayor que antes pese a correr menos coches.

Otro lado de la comparativa a nivel estadístico: la pole se mantendrá -supongo-, a lo acontecido en calificación, sin embargo, en los fines de semana “dobles”, con carrera el sábado, habrá, digan lo que digan, dos vencedores y dos vueltas rápidas más a sumar que, a menos lo quieran hacer por separado, sumarán al cómputo total. Este año serán tres: Inglaterra, Italia y Brasil, lo que de mantenerse el calendario actual, sumarán 26 carreras.

¿Que pasaría si se decide hacer de ese formato un habitual? Pues que habría más de 40 carreras al año -un GP contaría por dos- y entonces, un piloto que domine unos años, podría en un tris ventilarse los récords de Hamilton. De hecho, podría pulverizarlos, y el jovenzuelo Verstappen, al que vaticiné sería el primer piloto en llegar a los 400 GGPP, podría hacer más de 600 en el mismo periodo, toda vez que muchos, en menos años, superarán el actual récord de Raikkönen, al igual que ahora todo quisque supera las puntuaciones y puntos por carrera de grandes campeones que, a la hora de la verdad, sumaron más: real, proporcionalmente, o ambas, pero que se vieron perjudicados por un menor número de carreras al año y un sistema de puntuación que era unas tres veces menor.



Como en MotoGP, ayudas razonables a los menos competitivos, daría espectaculo sin perder esencia.


En resumen, un galimatías que impide toda comparación sencilla y racional.

Yo más que esto, que ya digo será entretenido, propondría buscar igualdad el estilo de MotoGP, que ha funcionado muy bien y no ha supuesto pérdida alguna de credibilidad al campeonato y, al igual que en dicho campeonato, y como en la F1 de antaño, permitiría a estructuras privadas correr con un coche alquilado -o comprado- a un fabricante, como hacen con los motores. Lo de fabricarse el coche “entero”, no deja de ser un atraso, más todavía con la actual crisis y la política de reducción de gastos.

En resumen, para mí, una de cal y otra de arena para este nuevo formato de gran premio que me aventuro a decir, se acabará imponiendo. El tiempo dirá si estoy en lo cierto o, como muchas veces, me equivoco.

martes, 30 de marzo de 2021

GP de Barhein 2021

 




                            29+1=44




Menuda manera de estropear, de joder, hablando en plata, un Gran Premio sensacional. Eso es lo que pasa cuando a reglas absurdas se suman comisarios sin criterio, por tanto, incompetentes.

Ya he dicho una y mil veces que los límites de pista hay que respetarlos, y por tanto puzolanas y hierba son lo mejor para evitar tanto excesos por parte de los pilotos, como decisiones inconsistentes por parte de los comisarios.

Lo sucedido este fin de semana, en el que el beneficiado fue, ¡oh sorpresa! Lewis Hamilton, es un paso más en la caída en picado de este deporte. ¿Que tontería es esa de permitir trazar fuera de pista? Eso ya de por sí inconcebible, dio otra vuelta de tuerca más este fin de semana, ya que lo prohibido el viernes y sábado -irse largo en la curva 4-, resulta que el domingo fue permitido... hasta poco después del ecuador de la carrera, tras las quejas de Red Bull. Se ve que estaba permitido más para unos que para otros. Por entonces, Hamilton ya se había ido largo -lo que en Mónaco sería irse contra el rail- en 29 ocasiones. Según dicen, con esto ganó casi seis segundos, amén de conservar mejor las ruedas. Todavía se saldría una vez más, esta vez al fallar la frenada de la curva 10.



Pequeños problemas de diferencial, el gran trabajo de Ham y MB, más la FIA, privaron del trinfo a Max.


Esta permisividad acabó cuando Verstappen se salió de pista en la polémica curva 4 al adelantar a Hamilton. Entonces no hubo piedad, le hacen devolver posición y con esto, la victoria y 14 puntos a Lewis de cara al título. Sí, 14, 7 de más que suma uno y 7 de menos el otro. Veremos luego si esto es o no decisivo. La explicación a este disparate es que el jueves ya dijeron se permitiría ganar tiempo en esa curva pero no adelantar. No sé si creérmelo, pero de justo y lógico no tiene nada y, de ser como dicen: ¿por qué no se saltaban la curva todos los pilotos? ¿Por qué luego no se permitió seguir haciéndolo? Sea como sea, me llama la atención que Red Bull no protestase, aunque sólo fuera quejándose de la arbitrariedad de las reglas.

Adelantamientos y acciones más punibles -el propio Max adelantando a Leclerc en Austria 2019- reciben toda la comprensión del mundo, pero esta parida, no.

Vale que adelantó y se fue largo, pero es que eso mismo hizo Hamilton...¡¡¡29 veces!!! Conque sólo lo hubiera hecho 3, ya hubiera bastado para dejar sin sanción a Max porque, dejémonos de tonterías, si te pasas por el forro el circuito tres veces, debes ser sancionado. Una se puede perdonar -como el de la curva 10-, otra también, pero a la tercera, ni hablar. Y eso dejando margen de error, no sea veamos media docena de coches sancionados en cada carrera. Por tanto, Hamilton mereció 5” de sanción. Como no los tuvo, ya es igual si Max fue o no merecedor de la suya. O todos o ninguno. No se pueden aplicar las leyes arbitrariamente. Y al que diga que Max adelantó y Lewis no, vale, pero repito, es que Hamilton se fue 29 veces largo en la misma curva. Y eso excede por mucho lo razonable.



El mejor de los mortales. Norris y su Mclaren Mercedes -como antaño- rozaron el podio.


En resumen, no mereció ganar, y ya cansa que cada vez que algo está en duda, la balanza se decante a favor de Hamilton y Mercedes, como Italia 2015, Mónaco y México 2016 -esta última de cárcel-, Alemania 2018 y Canadá 2019, como mínimo.

Y por si eso no fuera poco, el regalito de la FIA, luego hay que escuchar a Hamilton tomando por tonto al personal. ¿Que es eso de que gracias al trabajo del equipo has ganado 8 décimas en una semana? ¿Eres tonto o te lo haces? Vamos a ver, memo, vienes de ganar el título con 11 victorias de 17, 13 de tu equipo, y nos quieres hacer creer que el coche a mejorado 8 décimas en unos días. Mira, majo, tienes el mejor coche de la parrilla, no un Haas -ni un Williams-, tienes la mejor base de partida, ¿te enteras? Por tanto, no ganas ese tiempo en una semana ni en broma, no te lo crees ni tú. Bajo tu estúpido razonamiento, entonces, a media temporada habrás ganado 5 segundos, ¿no?

Claro que decir estas estupideces no es su culpa, es de quien le escucha y no se descojona en su cara o, más educadamente, le hace ver lo muy equivocado de su... ¿razonamiento? Normal cuando todos le doran la píldora, a él y a Mercedes. En la pretemporada de 2019, Mercedes sacó el coche definitivo en la segunda semana de test y hubo quien se tragó que lo hicieron en siete días. Ahora resulta que, al ver que el coche no funcionaba, Mercedes diseñó, construyó y ensambló un coche nuevo en unos días. Ni que fuera una película, como las infantiles y predecibles Rush y Ford vs Ferrari. Ese coche ya estaba previsto, sino salió antes fue porque no lo tuvieron listo a tiempo. Listos, que sois unos listos.



Prometedor debut de Sainz en Ferrari.


Y claro, luego, a la mínima que os aprietan, como Ferrari en 2017-18, están los que dicen que ya no tenéis el mejor coche. Desde 2014 lo tenéis siempre, salvo unas pocas ocasiones, algún que otro GP y poco más. Para ver si el Red Bull es mejor que el Mercedes este año habrá que ver lo que hace con él Checo Pérez. Ya que si Bottas, al que la mayoría no sólo denuestan -sino ridiculizan-, muchas veces está a la estela de Hamilton, lo mínimo para dar por sentado que el RB es mejor es que Pérez esté por delante, al menos de Valtteri. De lo contrario, como mucho, iguales, aunque en mi opinión el Red Bull es más Max que el Mercedes Ham.

Sea como sea, creo sí el Red Bull es finalmente mejor coche que el Mercedes, Max será campeón con relativa comodidad, si son parejos, habrá lucha y, en ese caso, que gane el mejor. El mejor y sin que la FIA se meta -de nuevo- por medio.

Respecto al GP en sí, los coches -que son los mismos- son unos 2” por vuelta más lentos con las nuevas restricciones aerodinámicas -fondo, difusor y tomas de los frenos- y parece que sí, que Red Bull ha llegado y habrá guerra. Ellos y Mercedes son los más veloces y las migajas serán para el resto. Un resto que parece haberse acercado a la cabeza y apretado entre sí. El Mclaren-Mercedes fue el tercer mejor coche, pero con un margen tan estrecho que en otra carrera puede ser el sexto.



No muy rápido y con errores, Vettel sigue su calvario particular.


Buen debut de Sainz en Ferrari, no perfecto pero si notable, lo mismo que Alonso, pese a sus problemas. Vettel, por su parte, sigue con su mal fario, sanción por no respetar dobles banderas amarillas -tres puntos de carnét- poco ritmo y accidentes innecesarios.

La zona media se comprime dejando de farolillos rojos a Williams y Haas, este último la nueva cenicienta. Entre estos dos y el grupo medio (Mclaren, Ferrari, Aston, Alpha Tauri y Alpine) queda Alfa Romeo con el incombustible Kimi.

En resumen, que salvo los dos primeros y los dos últimos, el resto está lleno de incógnitas.

Hasta Imola, deseando ver una carrera tan buena como esta, pero con un buen final, sin comisarios por medio. ¡Auguri!

miércoles, 24 de marzo de 2021

Previo 2021

 

         Esperando a Max desesperadamente




Poco que contar sobre unas breves pruebas libres, las más cortas de la historia, ante la temporada más larga de la misma. Pero algo hay que decir. Allá vamos.

No me han parecido ni significativas, ni reveladoras, estas pruebas que, al margen de las conjeturas que uno pueda hacer, no siempre despejan incógnitas. Este año, la reglamentación sigue estable, al margen de unos pequeños detalles, por eso del odioso coronavirus, retrasándose la implantación de las nuevas reglas, un año. Unas reglas en las que los F1 darán uno de sus mayores cambios estéticos de los últimos años al abandonar las ruedas de 13”.

Pero el tema es que, estabilidad aparte, la FIA ha obligado a los equipos a mantener el coche de 2020, por tanto, las presentaciones de los “nuevos” no deja de ser una pantomima, ya que son los mismos. A mí, personalmente, todo esto me parece una memez, ya que creo que se debería dejar más libertad a los equipos, tanto si quieren presentar un coche nuevo, como si no. Paradojicamente, antes, pese a la política de reducción de costes, se obligaba a los equipos a presentar un coche nuevo cada año. Un contrasentido, obligando a gastar más haciendo sufrir a los equipos más pequeños. En fin, de eso tal vez hable más adelante. De eso y de lo absurdo de los reglamentos en general en estos últimos años.



Otra oportunidad para Bottas para demostrar es algo más que un buen número 2. Quizá la última.


Respecto al titular, creo que todos, menos Hamilton, Mercedes y sus seguidores, por escasos -o numerosos- que sean, están deseando un cambio y, al no poder esperar gane el que uno quiere, Max Verstappen y Red Bull son los mejor posicionados para cortar la hegemonía de Mercedes-Ham-Rosberg. Y no por haber sido “los campeones de invierno”, sino por como fueron -y sobre todo acabaron- la temporada pasada.

Sobre Mercedes y Hamilton, sin duda son los favoritos. Y no porque no me crea sus problemas de pretemporada -me los creo-, sino porque dudo mucho que en el año de mayor estabilidad de la historia -prohibido coches nuevos- vayan a pasar de dominar a ser dominados. Lo que si creo es que podrían perder, pero de entrada, son y deben ser los favoritos. Como lo llevan siendo desde 2015. No cuento 2014 porque era una incógnita.

Del resto, difícil. Se supone que si Mclaren se adapta bien al motor Mercedes deberían mejorar si damos por cierto que el motor Renault nunca ha estado entre los mejores. 



El Alpine luce colores y un "snorkel" desproporcionado. Alonso es su mejor baza.


Sobre Ferrari y sus equipos B, dado que el motor parece haber mejorado mucho, quizá con alguna cesión por parte de la FIA, lo lógico es estén mucho mejor que el año pasado. Eso permitiría a Ferrari luchar con regularidad por podios -alguna victoria podría caer- y ver a Alfa y Haas mucho más arriba en la tabla.

De modo que tras los dos favoritos, Mercedes y Red Bull, todo estaría muy apretado, pudiendo variar mucho de una pista a otra,. aunque supongo Ferrari; Mclaren, Alpine y Aston deberían mostrar más músculo que Alpha Tauri, Haas, Alfa y Williams, pero nunca se sabe.

Sobre Aston Martin, que regresa a la F1 tras su corto periplo -5 GGPP- entre 1959-60, al ser un Racing Point/Force India, o un Mercedes B si prefieren, es relativamente fácil situarlos, al igual que Alpine, que debuta este año, pero que no deja de ser un Renault renombrado y redecorado, como el Aston, en su caso sobre un Racing Point/Mercedes. Me llama la atención como una marca independiente como Aston Martin usa motores -y lo demás- Mercedes, por mucho que estos sean: “made in england” o Illmor, paradojas de la vida.

El regreso de Alonso es motivo de alegría para el aficionado, sea o no seguidor del español, y lo bueno es que mantenga su forma de antaño, aparentemente es así.





No me quiero despedir sin desear lo mejor a Williams, que espero logren algo mejor que puntos, podios por ejemplo.

Dentro de unos días, se irán despejando las incógnitas, pero no todas. Saludos carrerosos.

sábado, 13 de marzo de 2021

Prost con suerte

 



                             Allez Alain




Otro artículo dedicado a los “¿y si?”, tan inevitables como futiles. En este caso seré breve, ya que en el caso de Alain no hay que cambiar nada, sólo pequeños detalles. Y con ellos habría cambiado la historia. No se trata de imaginar a Prost siempre en el equipo adecuado, ni de que el Renault de 1982 fuese fiable, ni cosas por el estilo, sencillamente es ver que Alain, con un poco -más- de suerte, podría tener más entorchados.

Antes de empezar decir que no voy a imaginar un 1982 favorable al Profesor, ya que de eso ya hablé un un par de artículos cuya reseña dejaré al final. Comencemos.

En 1983 Prost salía vencedor del GP de Austria y, al falta de cuatro citas, aventajaba en 14 puntos a Nelson Piquet, oliendo a campeón. Pero una serie de malos resultados, iniciados a partir de la siguiente cita, en la que se llevó “puesto” al que sería finalmente el campeón, Nelson Piquet, le apartaron del merecido título. A ese accidente le siguieron averías y falta de competitividad, algo que prácticamente no le pasó hasta entonces, a la vez que el Brabham BMW de Piquet entraba en una espiral de éxito. Cualquier pequeño cambio en alguna carrera le habría dado el campeonato a Prost, -al igual que a Arnoux- pero en el caso del Profesor, él fue el que ganó más carreras.



En 1983 Prost era el favorito al título, pero naufragó al final.


1984, con el mejor coche de largo, fue más rápido que su compañero de equipo, Niki Lauda, ganó más carreras que él, siete frente a cinco, pero fue menos constante y se le escapó el título por la menor diferencia de la historia, medio punto.

En 1988, con Ayrton Senna de compañero y, como en 1984, con el mejor coche de largo -quizá con el mejor monoplaza de la historia, el Mclaren Mp4/4 Honda-, se quedó a las puertas del título por una reglamentación en la que se descontaban cinco resultados de dieciséis posibles. De ese modo, Prost, pese a ser menos rápido y ganar menos carreras que Senna -sólo una menos-, pero más constante, perdió el título por tres puntos: 87 a 90. De haber contado todos los resultados, habría ganado por 11 puntos: 105 a 94.

Y ya está, siete títulos. Esto, claro está, mirando todo a su favor. Porque lo mismo que le damos, le podemos quitar, y no cabe duda de que en 1989 Senna fue mil veces mejor, abandonando tres veces cuando lideraba claramente: Canadá, Phoenix y Monza, amén de sus innecesarios accidentes: Brasil y Portugal. Y en 1986, aunque Alain fue muy brillante, -quizá su mejor título- la verdad es que el más veloz fue Nigel Mansell. De modo que, si lo miramos justo al revés, podíamos dejar a Alain con sólo dos títulos. En todo caso, su número de victorias, poles y demás, apenas cambiaría porque, como apunté al principio, son los pequeños detalles los que habrían cambiado la historia. Hubiera bastado con un mínimo patinazo de Nelson y Niki en 1983-84 y conque se hubieran sumado todos los puntos en 1988, cosa que, bajo mi punto de vista, es lo más justo, para que Prost sumase siete títulos.



0.5 puntos privaron a Prost del ansiado título en 1984.


Sea como sea, es lo mismo, Prost tiene un palmarés envidiable y fue récordman de victorias desde 1987 hasta 2001. Nada mal, ¿no les parece?

http://elsofadelaf1.blogspot.com/2018/10/renault-re30b.html

http://elsofadelaf1.blogspot.com/2015/07/temporada-de-formula-1-de-1982.html


miércoles, 24 de febrero de 2021

Pilotos ejemplares

 



                         ¡Vaya elementos!




Stefano Domenicali, que en su momento parecía el relevo del “cura de Maranello” Marco Piccinini, ahora como nuevo capo de la F1, en lugar de traer de vuelta a las azafatas, habla de que los pilotos de F1, como personas públicas que son, deben dar ejemplo. Buen ejemplo, se sobreentiende.

A algunos que cite el regreso de las azafatas les parecerá una chorrada, pero es que prohibirlas no sólo fue una chorrada, sino también una bajada de pantalones, un acto de cobardía realmente deleznable ante una progresía que, ante lo que no le gusta, lo prohíbe, dictando como tenemos que pensar los demás. Pues como fue injusto, ya que las chicas iban allí libremente, y es muy fácil traerlas de vuelta, mucho más que meterse en la vida privada de los pilotos pidiéndoles que: “se porten bien”, creo está bien comentarlo.

Lo de la “ejemplaridad” viene a cuento por la actitud del piloto ruso Nikita Mazepin que, salvo la vuelva armar, debutará este año como piloto de F1.

El vídeo que desató la polémica no deja de ser una gilipollez acorde con los tiempos, grabando como le toca los pechos a una chica, a la cual parece importar un rábano, o un pito si prefieren. Parecen “Los amantes de Teruel, tonta ella tonto él”, pero los tontos son los que se han alarmado por esta parida.



Nikita Mazepin, sin llegar a debutar, es noticia en la F1.


Posteriormente, Mazepin fue multado con 311€ por saltarse un semáforo, más 3 puntos de carnét, lo que no le vino nada bien a su, digamos, prestigio.

Por partes, un piloto de F1 debe ser rápido, si luego es un mamarracho, es asunto suyo, y si quebranta la ley, son otros los que deben actuar. La F1 no es “la policía de los pilotos de F1”... fuera del ámbito de la F1.

Dicho esto, está el doble rasero. No es lo mismo pillar haciendo esto a Mazepin, que se podría haber quedado sin volante, que a Verstappen, todo un talento -pero que fuera de las pistas no parece un lumbreras- al que no se atreverían a cuestionar. Su talento le permitiría esto y más. O que hubieran cazado al carismático Raikkönen, todo un fiestero al que todo se le perdona, simple y llanamente, porque “cae bien”.

Así que hemos visto a pilotos como Hunt, Piquet o Watson tocando las tetas a azafatas sin que nadie se escandalizase, pero nos la cogemos con papel de fumar cuando es Mazepin el que lo hace. Podemos ver a un Hunt juerguero, que dicen -a mí no me cuadran los números- se ha tirado a 5,000 tías, pero cuando el hijo de Jody Schecter, Tomás, pide el servicio de una, se le cierran las puertas del “Gran Circo”.

Y luego están las multas, pues anda que no han cazado a pilotos por ahí y luego se cuenta como una anécdota, lo que es.



Kimi Raikkönen, casi tiene vía libre para "armarla". Es un crack.


Así, de memoria, recuerdo tres ejemplos. El primero de Alain Prost, “cazado” a 180 km/h en Francia en una autopista. Dicen se libró de la multa -o quizá de perder el carnét- porque su abogado dijo que él era más seguro a esa velocidad que un conductor normal dentro de los límites. Juan Pablo Montoya fue pillado, por lo mismo, en Inglaterra, y se pensó que quería sobornar al agente, cuando lo único que quería era pagar la multa en el acto y, la más divertida de todas, cuando en análoga situación y país, le dicen a Senna: “¿quien se cree que es, acaso Nigel Mansell?” a lo que el brasileño respondió con un sencillo: “no, soy Ayrton Senna”.

Es decir, nada que no pase de un titular, unas lineas, no como con el amigo Nikita, que no ha caído en gracia.

Finalizo diciendo que sí, que está muy bien que los pilotos sean ejemplares, ya que el aficionado, sobre todo de niño, los tiene idealizados, pero al final, son lo que son, fuera de las pistas personas normales. Algunos serán muy majos y otros, no tanto, pero forma parte de su vida privada. Ya quisieran ser como Rafa Nadal -ya lo quisiera yo para mí- que es mejor persona que deportista, que siendo uno de los mejores tenistas de todos los tiempos, el mejor en tierra batida, la cosa no es moco de pavo.

En resumen, que nadie duda de la grandeza de Fangio, alabado dentro y fuera de las pistas pero, que quieren que les diga, sin más explicaciones, para mí, alguien que tenía un par de hijos no reconocidos no me parece ni mucho menos un ejemplo a seguir, para nada merecedor del apelativo: “caballero”.



Fangio tenía, fuera de las pistas, un lado más oscuro.


Pero a Fangio se le recuerda por su grandeza en las pistas, como debe ser. Anda que si fuéramos tan quisquillosos con los demás como con Mazepin, nos cargábamos unos cuantos ídolos y alguno, como Valentino Rossi, lo tendría bien merecido.