martes, 24 de enero de 2017

GP de Francia de 1982

      Vive la France







El GP de Francia de 1982 fue un triunfo total de Renault y un triunfo casi 100% francés en la F1.
La clasificación final recoge a cuatro pilotos franceses en los cuatro primeros lugares, y los dos primeros con coches franceses 100%, los Renault.
Renault es un fabricante de coches francés que en 1982 todavía era una marca estatal. Renault se lo hacía todo, motor y chasis, y lo hacía en Francia, para lo cual creo una sede en Viry-Chatillon. Nada de comprar un equipo ya establecido y pintarlo de amarillo. Todo hecho en Francia, a lo que se suma los combustibles y aceites Elf y los neumáticos Michelin, también franceses.
Para un triunfo 100% francés lo suyo hubiera sido añadir al doblete de Renault, el tercer lugar de Lafitte y el Ligier, luego, sin importar el orden: Pironi, Tambay y Jarier y por último, Cheever con el otro Ligier.






Pero tal y como fue, con Arnoux y Prost 1º y 2º franceses con Renault -y Elf y Michelin- y luego los ferraristas Pironi y Tambay, también franceses, la cosa no está nada mal.
Los entrenamientos vieron, como no, una primera línea Renault, con Arnoux por delante de Prost.
Lo más destacado de los entrenamientos, al margen de la enorme superioridad de los Renault, que aventajaron en más de 1”3 al tercero (el Ferrari de Pironi), fue el hecho de que los motores BMW de los Brabham no hacían más que romperse. Dos el viernes a Piquet y otro el sábado a Patrese, lo que acabó con las energías de los mecánicos. A lo que habría que añadir la traca final del domingo, con los dos BMWs hechos puré. A lo largo del fin de semana BMW se dejó cinco motores, la mayoría de ellos sin superar los 100km.



Brabham no pudo mostrar la eficacia de su táctica, ni la de sus coches, por falta de fiabilidad.



Para que luego se quejen de las roturas de Honda de 2015, como si fuera algo nuevo. Y para que hablen de la fiabilidad germana. Que se lo digan a Kimi en 2005.
La carrera fue dominada a placer por los Renault, cuya única oposición vino de los Brabham-BMW de Patrese y Piquet, que abandonaron, por este orden, cuando lideraban.
Lideraban sí, pero de ahí a ganar... el caso es que iban primeros porque salieron con neumáticos blandos y el depósito a medio llenar, teniendo que parar a media carrera. Es una táctica que nunca pudieron confirmar en 1982 ¡porque rompían antes! Pero que en 1983 se reveló definitiva. Así todo, estaba por ver si una vez hecho el repostaje podían con los Renault. Yo creo que no, pero nunca lo sabremos.
Arnoux lideraba en casa y delante de sus padres con 23” sobre Prost cuando Jean Sage y Gerard Larrousse sacaron a diez vueltas del final el panel: T10, 1 Alain, 2 René. Y así hasta el último giro. Arnoux no hizo caso, fingió no ver el panel por las vibraciones de sus ruedas.



Arnoux fue el brillante vencedor del GP de Francia, dando a Renault su primer doblete. El segundo -y último hasta la fecha- llegó 24 años después...



El caso es que nadie lo llamó traidor, de hecho, estaban a su favor. Menos Prost, claro.
Alain declaró: “antes de la salida acordamos que fuera cual fuera nuestra clasificación, René tendría que dejarme pasar para fortalecer mi posición en el campeonato... si tenía un segundo o treinta de ventaja era lo mismo, tenía que dejarme pasar”.

El caso es que era muy difícil obligar a Arnoux, con tanta ventaja, en casa y desde 1980 sin ganar, a ceder posición. Seguro que Gerard Larrousse, que poco antes había declarado que los pilotos debían supeditarse a las órdenes de equipo, en lo más profundo de su ser, como expiloto, entendía perfectamente a René.



Arnoux, Prost, Pironi, podio frances 100% en el gran premio de Francia.

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