miércoles, 4 de noviembre de 2015

GP de Méjico 2015

                             Rosberg, el charro






Veintitrés años después, la fórmula 1 regresaba a Méjico en el remozado autódromo Hermanos Rodríguez. El circuito no se parece en nada a lo que era, tras haber recibido un lavado de cara monumental. Ha perdido todo su encanto, pasando de circuito antiguo con regusto añejo, a instalación ultramoderna sin más personalidad que una máquina tragaperras. Para rematar la faena, su maravillosa curva parabólica, la famosa peraltada, fue eliminada “por razones de seguridad” . Curioso, sobre todo viendo  cómo algunas escapatorias dejaban que desear. Eso y que la entrada a boxes es manifiestamente mejorable. Respecto a las gradas, que recuerdan al motodrom de Hockenheim,  o más aún a las de un estadio de atletismo, debo reconocer que son espectaculares. Pero así todo, me quedo con el viejo.
Respecto a los Hermanos Rodríguez, mucho se puede escribir de estos dos magníficos y malogrados pilotos cuya carrera se vio truncada por la fatalidad. El mayor, Pedro, fue el de mayor éxito, logrando la victoria en 2 GPs de F1 así como numerosos triunfos en pruebas de resistencia  -en aquella época tan prestigiosas como los grandes premios- en las que se incluyen triunfos en Le Mans, Daytona y Sebring, entre otros, y pilotando para Ferrari y Porsche, nada menos. Joseph Siffert, se refería a él, como: “pequeño bastardo” por lo agresivo y temerario de su conducción, destacando sobremanera, su gran habilidad en agua. Se mató en 1971 en Norisring, en una carrera de interserie con un Ferrari 512M. Ricardo, el menor, apenas tuvo tiempo de destacar.  Así todo, dejó huella y logró la victoria en la prestigiosa Targa Florio de 1962 junto a Olivier Gendebien y Willy Mairesse, al volante de un Ferrari Dino 246SP. Disputó con éxito, pruebas de resistencia y debutó en el GP de Italia de 1961 con Ferrari, siendo hasta  2009, el piloto más joven en disputar un GP puntuable. Se mató en el GP de casa, en 1962, con un Lotus. El vacío de estos dos geniales pilotos sigue ahí. Méjico todavía no ha encontrado el relevo.



Pedro y Ricardo Rodríguez.



Respecto al GP en sí, se inició con el piso mojado, pero finalmente no llovería más a lo largo del fin de semana. Lo más destacado era el bajo –bajísimo- agarre de la pista, y las elevadísimas velocidades punta, superiores a las de Monza.
En los libres 3 ya se empezó a vislumbrar la verdadera jerarquía, en la cual los Mercedes eran los amos y señores  y sólo el Ferrari de Vettel parecía inquietarles, toda vez que el de Kimi sufría problemas de cambio, no pudiendo apenas rodar. Los Mclaren, muy efectivos en Austin, aquí  volvían a ser meros comparsas y, por si no fuera poco, la fiabilidad los volvía a dejar de lado.
Los clasificatorios se disputarían sin Jenson Button, cuyo Mclaren tenía problemas irresolubles y  de la primera ronda no pasaban ni Alonso, ni Nasr, ni  los Manor con Rossi por delante de Stevens. Eso sí, los tiempos eran muy ajustados respecto a la cabeza, más que nunca a lo largo de la temporada.
En la Q2, Raikkönen, que increíblemente estaba con duros, realizó el peor tiempo de todos sin mejorar su tiempo de la Q1, y tras un semitrompo se fue a boxes y no salió más. Adujeron problemas de frenos. Junto a él se quedaron Sainz, Grosjean, Maldonado y Ericsson.
La lucha por la pole no lo fue tanto, y pese a que la pista mejoraba constantemente y que no siempre las ruedas estaban en su estado óptimo a la primera, Rosberg se hizo con la pole a la primera y Hamilton no tuvo opción. Esta pole es mucho más meritoria que las dos anteriores, ya que aquí no falló Hamilton –como en Japón- ni se interrumpió la sesión –como en EEUU- Vettel fue un excelente tercero a sólo 370 milésimas de Rosberg, estando los tres en 1”19, mientras que el resto se quedó a casi 1” con Kvyat precediendo a: Ricciardo, Bottas, Massa, Verstappen, Pérez y Hulkenberg.
De cara a la parrilla, Alonso Raikkönen y Button saldrían los últimos por sus sanciones por sustitución de piezas.  Alonso tenía 15 plazas de sanción, Kimi 30 y Button 70…
El día de la carrera se registraron las mayores temperaturas del fin de semana, con lo que el número de paradas era una incógnita.



El héroe local, Checo Pérez.



La arrancada demostró, una vez más, que eso de la ventaja de la zona limpia, es más psicológica que otra cosa. A veces sí hay diferencia, pero generalmente no. De ese modo, Rosberg aguantó a Hamilton mientras que Kvyat desbordaba a Vettel, el cual se rozaba con Ricciardo en la primera curva pinchando su rueda trasera derecha.  Esta acción quedó sin penalización pese a las protestas de Vettel. Los comisarios actuaron bien.
Por detrás, Alonso salía fenomenal  adelantado a varios coches, en tanto que Raikkönen ni siquiera podía –en la arrancada- con los Manor.
La primera vuelta se completaba así: Rosberg, Hamilton , Kvyat, Ricciardo, Bottas, Verstappen, Massa, Pérez, Hulkenberg, Sainz, etc. Vettel era último tras parar a cambiar ruedas debido a su pinchazo, montando duras, a la vez que Alonso abandonaba, tal y como estaba previsto. Se detectó un problema en su coche el sábado y no daba tiempo a solucionarlo, de modo que salió a dar una vuelta por eso de la honrilla.
Raikkönen iba remontando poco a poco,  mientras que Vettel,  a 50 segundos de Rosberg, mantenía un ritmo similar. En la vueta  4 Sainz pasó a Hulkenberg para situarse 9º .
Los primeros pilotos en parar fueron los de Williams en las vueltas 8 y 9, en principio muy pronto, montando duras y cayendo hasta la 9º y 10ª plaza Bottas y Massa, respectivamente.
También los pilotos de Lotus pararon pronto, facilitando las cosas a los de Williams y… Ferrari, que en la vuelta 16 ya tenía a sus pupilos  7º y 12º, pero no irían muy lejos. Vettel haría un trompo la vuelta siguiente tras adelantar a Button, cayendo al 15º lugar. Raikkönen abandonaría en la vuelta 21 cuando luchaba con Bottas por la 6ª posición en lo que fue un lance de carrera, más culpa de Bottas que de Kimi pero que no mereció sanción. Bien por los comisarios en este GP, que han actuado con lógica.



Nuevo  toque entre Raikkönen y Bottas, prácticamente al revés que en Rusia.



El único interés en ese momento en carrera era la lucha entre Pérez y Sainz, el cual optó por adelantar su parada para superarlo, cosa que logró. Pero la cosa no acabaría ahí.
Cuando todos realizaron su parada, sobre la vuelta 30, la cosa estaba así: Rosberg, Hamilton, Kvyat, Bottas, Massa, Ricciardo, Hulkenberg, Verstappen, Sainz, Pérez, etc. Al  final parece que la táctica de parar pronto de los Williams iba a ser buena.
En la vuelta 33, Pérez se ventiló a Sainz delante de las gradas para delirio de los miles de espectadores mejicanos. En realidad Carlos lo tuvo que dejar pasar, ya que anteriormente, intentando aguantar el envite del mejicano, se fue largo saltándose la “Ese do lago”. Diez vueltas después, paró por segunda vez el madrileño retornando a pista en 13º lugar.
En  la vuelta 46 se detuvo Rosberg a cambiar neumáticos. Era una parada innecesaria, pero que en Mercedes prefirieron hacer por seguridad para no exponerse a un pinchazo final por excesivo desgaste de gomas, claro que Hamilton no estaba muy de acuerdo y por momentos, pareció que iba a mantenerse en pista. Dos vueltas más tarde obedeció a regañadientes.
Pérez volvía a deleitar a sus compatriotas con un nuevo adelantamiento en el  “estadio” al Toro Rosso de Verstappen, accediendo al  8º lugar.
En la vuelta 50 Ricciardo adelantó a Massa y en la 52 salió el coche de seguridad para retirar el Ferrari de Vettel que se había accidentado. El alemán reconoció su culpa: “he hecho un trabajo de mierda”,  y lo aprovecharon casi todos para volver a cambiar ruedas. En Red Bull y Toro Rosso  pusieron blandas, en Williams duras, Mercedes –logicamente- no paró, como tampoco lo hizo el local Sergio Pérez;  así que el relanzamiento se dio en este orden:  Rosberg, Hamilton, Kvyat, Bottas, Ricciardo, Massa, Hulkenberg, Pérez,  Verstappen, Grosjean, Maldonado, Sainz, Ericsson, Button, Stevens y Rossi.  Nasr justo abandonaba por problemas en los frenos y Bottas adelantaba a Kvyat a fin de recta. El reagrupamiento le quitó del podio al ruso que, de lo contrario lo habría mantenido con facilidad. Carlos Sainz, pupas al estilo de su padre, achicharró los frenos a fin de recta y su posible progresión pasó a regresión. Luego alegó que con el último juego de blandas el coche no iba bien y perdía 1”5 por vuelta. Acabó pidiendo la hora acosado por Button,  toda vez que Ericsson lo adelantó sin problemas.
En la cola Rossi superó a Stevens por la honrilla de no ser el farolillo rojo, lo cierto es que el norteamericano lo está haciendo la mar de bien. Habría que ver como lo haría en relación a Merhi.
No hubo más cambios, aunque en cabeza Hamilton lo intentó todo, pero dos pequeños errores le facilitaron la tarea a un Rosberg que a punto estuvo de perderlo todo en un error estilo Austin.  Al margen de eso, pareció tenerlo todo bajo control y acabó marcando la vuelta rápida definitiva  a apenas 1 segundo de la pole, el margen más estrecho de la temporada. Generalmente la vuelta rápida se queda a 3-4 segundos de la pole, aunque históricamente Méjico era una pista donde los domingos muchos pilotos mejoraban sus tiempos de parrilla. Parece que sigue siendo así.



Maldonado no puntuó, pero se quedó con la velocidad máxima del año, 366.4 km/h.



En  el podio las entrevistas las hizo el hasta entonces último ganador del GP de Méjico, Nigel Mansell, cuyo nombre tiene la última curva del circuito, lo que queda de la peraltada, donde en 1990 Mansell realizó un escalofriante adelantamiento a Gerhard Berger –ganador de ese GP en 1986 con Benetton- en un duelo tremendamente espectacular que recordó al de Villeneuve- Arnoux de Dijon 1979.
Los Mclaren volvieron al mundo real en Méjico y es de suponer que irán mucho mejor en las dos últimas citas.
L a victoria de Rosberg evita que Hamilton pueda igualar el récord de victorias por temporada que tienen Schumacher y Vettel, el Kaiser con una carrera menos, 18 por 19 de Vettel.

Nos vemos en Brasil, un  gran circuito, aunque no tanto como antes. Saludos.

martes, 3 de noviembre de 2015

GP de Estados Unidos 2015

                         Hamilton tricampeón





La cita de Austin, el mejor circuito Tilke hasta la fecha, es la consagración de la F1 en Estados Unidos. Por fin parece que ha calado ahí nuestro querido deporte.
Novedades pocas, pero interesantes. Ferrari usaba una nueva evolución de su motor y montaba su quinta unidad de potencia, siendo penalizados con diez posiciones sus pilotos. El probador de Ferrari, el mejicano Esteban Gutiérrez, confirmaba su fichaje por el nuevo equipo Hass, que montará motores Ferrari, en tanto que Red Bull sigue a la caza de un motor. Se lo negaron Mercedes y Ferrari , y a esa negativa se ha unido la de Honda, en este caso de manos de Ron Dennis. Teniendo en cuenta que Honda y Mclaren son socios, es normal que Ron no quiera que los motores japoneses vayan a ningún otro equipo, y menos a uno que le puede sacar los colores. Por lo menos, ante su lamentable temporada puede alegar –a quien le quiera escuchar- que la culpa es de Honda. Aunque no se sabe a ciencia cierta cuan bueno –o malo- es su chasis.
Debido a las lluvias, los libres apenas contaron, siendo suspendidos los segundos del viernes.
La clasificación se tuvo que disputar, por tercera vez en la historia, el día de la carrera, y los tiempos para la pole fueron los de la Q2, ya que la última ronda hubo de suspenderse también.
La primera ronda vio caer a los Manor y a los Sauber siendo acompañados por el “pupas” Carlos Sainz que, pese estar a sus anchas en estas condiciones, tuvo un fallo y se salió.
La Q2, la que fue la ronda definitiva, dejó la pole para Rosberg , seguido de Hamilton, Ricciardo, Kvyat, Vettel, Pérez, Hulkenberg, Raikkönen, Massa, Verstappen, Alonso, Bottas, Grosjean, Button y Maldonado. A destacar la 11ª plaza de Alonso, excelente para su coche.
La parrilla se vería alterada por las penalizaciones antes mencionadas a los pilotos de Ferrari, así como las de Bottas (5 por caja de cambios) y Stevens (20) Sainz partiría último.



Rosberg por fuera cayendo hasta la 5ª posición. Cortesía Lewis Hamilton.


La salida se dio en mojado y de nuevo Hamilton superó a Rosberg de malas maneras. Como bien apuntó Lobato –esta vez sí- no pudo meter la pierna como el lerdo de Rossi horas antes, pero fue casi lo mismo. La FIA sigue en sus trece de permisividad total. Luego, cuando a uno se le hinchen los cojones de aguantar estas actitudes y se líe, que nadie se eche las manos a la cabeza.
Alonso y Massa se tocaron en la primera curva, teniendo el español que parar por un pinchazo mientras el brasileño caía al puesto 15. Stevens abandonaba.
En cabeza, la bromita de Hamilton ponía a Rosberg  5º, que sería 4º tras pasar a Pérez. Vettel aprovechaba los incidentes y la potencia de su motor para, tras un doble adelantamiento en la recta de atrás a Verstappen y Button, situarse 7º.
La primera vuelta se completó con Hamilton primero, seguido de Kvyat, Ricciardo, Rosberg, Pérez, Hulkenberg, Vettel, Verstappen , Button, Raikkönen, etc…
En la vuelta 2, Kimi adelantó Button, el cual cedió también ante un excelente Sainz, que pese a partir último ya estaba entre los diez primeros. Hulkenberg, que suele estar muy a gusto en estas condiciones, perdió fuelle de repente y sin explicación alguna  fue superado sucesivamente por Vettel, Verstappen, Raikkönen y Sainz.
Bottas paró por un pinchazo y le pusieron ruedas de seco arruinando su carrera, al igual que Felipe Nasr; pero el finlandés, con problemas de suspensión, no superaría la vuelta 5.
En cabeza, Hamilton estaba siendo acosado fuertemente por Kvyat, que brevemente llegó a pasarlo hasta que dirección de carrera sacó el coche de seguridad virtual en la vuelta 5 para retirar los restos de fibra de carbono de la pista.
El “coche” se retiró en la vuelta 8 con un pequeño reagrupamiento en cabeza provocado por Hamilton. Rosberg anduvo muy vivo y se cepilló a Ricciardo situándose tercero.
La carrera iba de cuartetos. Los líderes Hamilton, Kvyat, Rosberg y Ricciardo, y sus perseguidores, Vettel, Verstappen, Raikkönen y Sainz, ambos luchando duramente y con Pérez en medio en 5ª posición tan campante.
En la décima vuelta se retiraba Grosjean por los frenos, sin pena ni gloria.
En la vuelta 12, un exceso de fogosidad de Kvyat acosando a Hamilton lo envió al cuarto lugar y un pequeño fallo de concentración permitió a Ricciardo situarse segundo al volver a superar a Rosberg. Un par de vueltas después, mi tocayo se situaba primero, y merced a una menor degradación se escapaba en cabeza como un tiro.



En el GP 200 de Red Bull, estos aprovecharon la lluvia para brillar. Kvyat -en la foto- estuvo muy incisivo al principio, pero acabó desinflándose.
 



En la vuelta 17 Hamilton, acosado por Rosberg, paró a poner ruedas de seco blandas. A continuación todos lo harían, y tras el guirigay de paradas la cosa quedó así:  Ricciardo, Rosberg, Kvyat, Hamilton, Vettel, Verstappen, Sainz, Pérez, Hulkenberg, Massa, etc…
¿Y Kimi? pues Kimi a tomar por saco al darle el coche un trallazo tras poner las ruedas de seco. Total, que perdió vuelta y se hundió en la clasificación. Poco después, un problema de frenos lo hizo abandonar por precaución. Su excompañero en Ferrari Felipe Massa duraría apenas 2 vueltas más, abandonando por problemas similares a los de su compañero.
Dice el refrán que nunca llueve a gusto de todos, y lo mismo debe valer para cuando deja de hacerlo, porque a partir del secado de la pista, poco a poco y paulatinamente los Red Bull desaparecieron. Por el contrario, sus hermanos Toro Rosso se mantenían, sobre todo Verstappen, toda vez que Sainz perdía algo de fuelle. Los Red Bull fueron poco a poco perdiendo posiciones –Rosberg se puso primero en la vuelta 22-hasta que salió el coche de seguridad en la vuelta 27 para retirar el Sauber de Ericsson que se quedó al borde de la pista.
Entre que tardaron una eternidad y que se mantiene la estúpida norma de permitir que los pilotos se desdoblen, la carrera no se reanudó hasta la vuelta  32 con los Mercedes como primero y segundo. Eso sí, los más de 10” que le llevaba Rosberg a Hamilton se esfumaron.
Este periodo de coche de seguridad lo aprovecharon algunos para cambiar ruedas, entre ellos Vettel, que puso las duras a fin de no parar más y cayó a la 5ª posición.
El orden de resalida era: Rosberg, Hamilton, Ricciardo, Kvyat, Vettel, Verstappen, Hulkenberg, Pérez, Button Sainz, etc
Vettel superó con relativa facilidad a los Red Bull, pese a un ligero error de su parte, situándose tercero. Kvyat se hundía y Ricciardo aguantaba como podía. Verstappen ya era un formidable 4º, a Sainz le metieron 5” de penalización por exceso de velocidad en boxes, y los Mclaren parecían renacer manteniéndose en el grupo con muy buen ritmo y sin sus famosos altibajos en carrera.
Al adelantar Hulkenberg a Ricciardo, estos se tocaron, abandonando el desafortunado alemán y causando la segunda “salida” del coche de seguridad virtual, que apenas duró dos vueltas, en las cuales Rosberg aprovechó para cambiar sus gomas con menor pérdida de tiempo reincorporándose 4º. Los Red Bull también aprovecharon la feliz circunstancia haciendo una parada doble.
Era la vuelta 40 y la carrera estaba lanzada de nuevo, liderada por un Hamilton que tenía que parar a quien seguía un Vettel  que en principio no lo haría más. Después seguían Verstappen, Rosberg, Button, Alonso-increíbles los Mclaren-,  Pérez, Sainz, etc…
A Rosberg no le duró nada delante Verstappen y se fue a por Vettel, que apenas le aguantó tres vueltas, dejando claro que la táctica del ferrarista no iba a funcionar.



Kvyat incrustándose en el guardaraíl.



El gomazo de Kvyat en la vuelta 43 provocó otro reagrupamiento que favoreció a Hamilton, que pudo sustituir sus ruedas sin apenas perder tiempo, colocándose 2º. Vettel hizo lo mismo y bajó al 4º lugar.
Se reanudó la carrera en la vuelta 47, y apenas una después Rosberg cometió su único error de la carrera, que sería definitivo, dejando el liderato y la carrera en bandeja a Hamilton, que acariciaba el tricampeonato. Vettel ya había adelantado a Verstappen y estos tres: Hamilton, Rosberg y Vettel, dejarían al resto a más de 20” en apenas 9 vueltas. Las posiciones no variarían salvo que Alonso, excelente 5º, retrocedió hasta el 11º lugar por problemas de motor. Los esfuerzos de Sainz, que adelantó a Button –cuyo Mclaren corría de lo lindo, lo mismo que el Toro Rosso- serían en vano por su penalización.
La carrera concluyó de este modo: Hamilton, Rosberg, Vettel, Verstappen, Pérez, Sainz, Button, Maldonado, Nasr, Ricciardo, Alonso y el local Rossi –no confundir con el pelma de Valentino- como farolillo rojo.
Sainz retrocedió tras Button a causa de la sanción y, aunque no estuvo tan sensacional como Verstappen, poco le faltó.
En el podio, cara larga de Rosberg, enfadado consigo mismo y con Hamilton. Consigo mismo por su error, y con Hamilton porque es la segunda vez que lo larga fuera de la pista. Era normal su enfado. A ver cuando los comisarios actúan con dureza ante estas acciones. Sí es muy sencillo, basta con que se actúe respetando los límites de la pista. De no haber escapatoria, Hamilton habría dejado el hueco. Hay que ser más deportivo. Claro que siempre habrá distintos puntos de vista, pero de ahí a no hacer nada, media un abismo. De haber habido un toque en condiciones, hubieran  actuado. Los comisarios, como siempre en su línea, es decir, muy mal.



La alegría en el equipo Mercedes no fue completa.



Hamilton tricampeón, Ferrari subcampeona, Mclaren luchando por el octavo lugar…y poco más.  Hamilton ya es el piloto en activo con más victorias y poles, no así títulos (Vettel) ni vueltas rápidas (Raikkönen) pero sus cifras son impresionantes. Es una pena que no se controle un poco más, aunque a nadie parece importarle.
En siete días, Méjico.

domingo, 18 de octubre de 2015

GP de Rusia 2015

                      Mercedes bicampeona





La segunda edición puntuable del GP de Rusia (antes hubo otras dos) traía como novedades la renovación de Button en Mclaren y de Pirelli como suministrador de neumáticos, esta en detrimento de Michelin. Teniendo en cuenta que el fabricante francés quería imponer las ruedas de 18 pulgadas es una buena noticia que no se haya hecho con el contrato.
Por otro lado, es casi seguro que Renault vuelve -a pesar de no haber confirmación oficial- adquiriendo Lotus, con el inefable Maldonado que increíblemente sigue en el equipo, a diferencia de Grosjean, que sorpresivamente ha fichado por el nuevo equipo americano Hass.
Sigue el culebrón Red Bull-Toro Rosso respecto a los motores, aunque en este caso la preocupación viene de mano de Red Bull. El caso es que a la negativa de Mercedes se ha unido la de Ferrari. En ambos casos alegan que no pueden suministrarles motores por cuestiones logísticas. Más allá de si eso realmente es cierto o no está la verdadera causa, que es que no quieren ser ganados por un equipo al cual suministran sus motores. De modo que de momento, la cosa pinta mal para los equipos de la bebida energética.
Un último apunte al hilo de los motores: Manor llevará el año que viene Mercedes en lugar del obsoleto Ferrari de este año. Habrá que ver cuál es la versión que los germanos están dispuestos a darles, teniendo en cuenta que Manor no puede garantizar el pago a día de hoy. No se como estarán respecto a lo que deben, pero de estar al día no les quepa duda de que montarían motores Ferrari 2015 y tendrían mucho mejor coche.
Si los entrenamientos libres no suelen decir gran cosa, aquí menos, toda vez que todas las sesiones tuvieron sus contratiempos. Gasoil en la curva 9 en la primera sesión, reduciendo mucho el agarre, lluvia en la segunda e interrupción a 25 minutos del final de la tercera a causa del fortísimo accidente de Carlos Sainz en la curva 13. Al frenar en apoyo en la 12 se le fue el coche,  tocó con el muro interior y se estrelló casi sin poder decelerar contra las protecciones. Soportó unos 46Gs en el impacto y se perdió la sesión de calificación. Sin embargo no se perdió la carrera, ya que los médicos le permitieron correr. Para que luego  algunos listillos nos quieran tomar por imbéciles respecto a lo acontecido en la, ahora famosa, curva 3 de Barcelona, ¿Verdad, Alonso, Lobato, Dennis y compañía? Es que ese cuento del golpe no se lo cree nadie. Nadie que no sea idiota, claro.



El toro Rosso de Sainz se clavó en el muro.




De modo que hubo que esperar a la Q1 para confirmar lo que todos nos esperábamos, los Mercedes por delante del resto. Ferrari estaba por detrás, acosada esta vez por Williams. Dependiendo del circuito, unas veces son ellos, otras Red Bull, y otras nadie.
Alonso (con 35 puestos de sanción por cambio de motor) y Ericsson acompañaban a los Manor de Stevens y Merhi ( 20 puestos por el motoraco) en su caída hacia el abismo, en el cual ya estaba Sainz a causa de su accidente horas antes.
La Q2 estuvo llena de sorpresas ya que por diversos problemas en ella se quedaron Maldonado y, sobre todo, Massa, que tenía ritmo de segunda fila. Por delante de estos dos Kvyat -muy decepcionado por no pasar el corte en casa- Nasr y Button. Nada mal el inglés con su caldero, aunque según Alonso van a mejorar mucho de aquí a Austin porque el nuevo motor es mucho mejor. Visto como va este, sobre todo en carrera, no es que tenga mucho mérito. Mejorar lo malo, que más que malo es peor, no debe de ser muy difícil ni digno de elogio, a menos que el progreso sea realmente importante. Veremos como les va en su lucha por el 8º puesto con Sauber. Tiene toda la pinta el Mp4/30 de ser el peor Mclaren de la historia.
La Q3 confirmó lo acontecido en las dos sesiones anteriores, esto es: que los neumáticos, pese a ser lo más blandos de todos los existentes, no cogían temperatura ni a tiros. Eso, y que Rosberg estaba un pelín más en forma que Hamilton. De manera que se la jugaron a un sólo intento y ganó Rosberg, impidiendo de ese modo que Hamilton pudiera superar el record de poles por temporada que hasta el momento tiene Vettel desde 2011 con 15. Como mucho, lo igualará.
Bottas, muy a gusto en esta pista, se hizo con la tercera posición pese a no mejorar en su segundo intento. Vettel, que sí lo hizo, no pudo superarle. Raikkönen fue 5º fallando también en su segundo intento, aunque dudo que hubiera progresado -pero nunca se sabe- Hulkenberg fue un brillante 6º, lo mismo que Grosjean, excelente 7º, un efectivo Pérez era 8º y Ricciardo y Verstappen completaban los diez mejores.
La parrilla veía caer a las posiciones 18 y 19 a los sancionados Merhi y Alonso, y no eran los últimos porque ese puesto le correspondía a Sainz, que podría partir de parrilla y no de boxes al no tener su equipo que cambiar el chasis. De modo que los tres españoles, los tres últimos.
La salida se dio, como siempre, tras la vuelta de formación o calentamiento, como prefieran, y hay que hablar de ella porque Rosberg aminoró tanto la velocidad que formó un tapón de padre y muy señor mío que hizo que Vettel, harto, adelantase a Bottas y a Hamilton en una maniobra hoy permitida, pero que antaño le hubiera supuesto la bandera negra al ferrarista. El caso es que hacer esos numeritos en la vuelta de calentamiento no es de recibo. Toque de atención para Rosberg.



Rosberg aguantó el envite de Hamilton en la salida. Bottas sin embargo, cedió ante Kimi.


La arrancada se dio sin problemas y, a diferencia del año pasado, todos respetaron la pista usando sólo  las escapatorias aquellos pilotos que tuvieron que sortear el caos provocado por  el trompo de Hulkenberg  al patinar sobre el bordillo. Ericsson se enganchó con el alemán y se quedaron ahí, provocando la salida del coche de seguridad. A todo esto, Kimi había arrancado muy bien y estuvo hábil en las primeras curvas -como a inicios de temporada- ubicándose en tercera plaza. Verstappen hizo un trompo para evitar la colisión y Grosjean perdió tiempo en boxes revisando el coche tras su excursión.



Un par de curvas y la carrera acabó para Hulkenberg y Ericsson.



El coche de seguridad se largó en la vuelta número 4 y el orden era: Rosberg, Hamilton, Raikkönen, Bottas, Vettel, Pérez, Kvyat, Ricciardo, Button, Nasr, etc, siendo Raikkönen superado por su compatriota Bottas con suma facilidad.
En cabeza se mantenía Rosberg, y teniendo en cuenta la dificultad de adelantar a igualdad de máquina de este circuito y que la táctica era hacer una sola parada, parecía que podría optar al triunfo por mucho que Hamilton le apretase. Sin embargo, un problema con el software del acelerador -antes era un simple cable de acero- provocó la retirada del hijo del gran Keijo Rosberg en la vuelta 7. Salvo sorpresa, Hamilton lograría su 9º triunfo de la temporada. 
Por detrás lo más interesante era la remontada de Grosjean y el retroceso de los Mclaren, cuyo motor es menos efectivo en carrera que en entrenamientos, que ya es decir.
El amigo Grosjean remontó de 17º a 13º en pocas vueltas y estaba a la caza de Button cuando se estampó en la curva 3 en la vuelta 11, motivando una nueva salida del coche de seguridad. Esto fue aprovechado por varios pilotos para adelantar su parada -a priori única- como Pérez, Ricciardo, Button, Alonso y Sainz.



Nuevecito dejó Grosjean su Lotus. Muchos apostarían a que  lo conducía Maldonado. No seamos mal intencionados señores...



El coche de seguridad se retiró en la vuelta 17 y fue aprovechado por Vettel para atacar a Raikkönen. Falló en el primer intento, pero al segundo pasó. El caso es que tras la movida del relanzamiento, la cosa quedó así: Hamilton, Bottas, Vettel, Raikkönen, Kvyat, Nasr, Massa, Pérez, Maldonado, etc, siendo Pérez el primero de los que ya no pararían más.
Hamilton puso tierra de por medio con facilidad, mientras que Vettel empezó a acosar a Bottas, que sufría mayor degradación. En Williams decidieron parar al finlandés en la vuelta 25, un poco pronto tal vez, y pasó de 2º a  11º tras Carlos Sainz, el cual estaba realizando una brillante carrera no exenta de problemas, ya que al realizar su parada en boxes pisó una línea no permitida y le calcaron 5 segundos de sanción. Nuestros otros dos compatriotas hacían su carrera. Alonso esta vez no podía con Button, y además fue advertido de que no siguiera usando la escapatoria de la curva 16 para trazar. Merhi, en cambio, estaba machacando a su compañero Stevens.
Vettel paró en la vuelta 30 realizando un cambio vertiginoso reincorporándose 6º tras Pérez, pero a la vuelta siguiente ya era 4º tras superar al mejicano y la parada de Kvyat. Raikkönen también paró, y le cambiaron las ruedas en un abrir y cerrar de ojos, pero no fue suficiente y no pudo superar a Bottas por un pestañeo, que es lo que últimamente tardan los mecánicos de Ferrari en cambiar las ruedas siendo, hoy por hoy, los mejores en ese apartado.
En la vuelta 35 ya todo quisque había hecho los deberes, y lo que faltase había que lograrlo en pista. El orden era: Hamilton, Vettel, Pérez, Ricciardo, Bottas, Raikkönen, Sainz, Kvyat, Massa, Button, Alonso, Nasr, Maldonado, etc...
Lo más interesante fue el duelo Bottas-Raikkónen, un duelo en el que se pasaron varias veces y en el cual fueron ganando posiciones hasta colocarse a espaldas de Pérez. El abandono de Ricciardo, a pocas vueltas del final, apenas le importaba a nadie, mientras que el de Sainz, sí, ya que arruinaba su excelente carrera en la que remontó de 20º a 7º tras su gran accidente de los entrenos. Sainz se quedó sin frenos y, al reincorporarse a la pista tras tocar con un muro, dejó un trozo de alerón en la pista que probocó la temeraria salida de un comisario a recogerlo. Vettel no se lo llevó por delante por poco. Y es de suponer que se le aceleró el corazón más que en toda la carrera.
El caso es que a 2 vueltas del final parecía que Pérez lo tenía en su mano para controlar a los finlandeses que lo acosaban, sin embargo fue superado por ambos. Cuando todo parecía decidido, sin apenas tiempo, en la última vuelta Kimi intentó un arriesgado adelantamiento, muy optimista, que acabó con Bottas fuera de carrera sin comerlo ni beberlo y él con la suspensión delantera rota, retrocediendo al 5º lugar. De ese modo la carrera concluía con Hamilton como cómodo ganador, seguido de: Vettel , Pérez, Massa, Raikkönen, Kvyat, Nasr, Maldonado, Button, Alonso, Verstappen, Merhi y Stevens.



Raikkönen fue muy optimista y arruinó la gran carrera de su compatriota Bottas.



Un feliz y muy merecido podio para Pérez, el primero de la temporada para él y su equipo, Force India. En cuanto a Raikkönen, fue sancionado con 30 segundos por la colisión y retrocedió al 8º lugar. No estoy a favor de sancionar los errores, ya que esto fue lo que cometió Kimi, pero bien es cierto que se tiró lejos y el impacto -su rueda delantera contra la posterior de Bottas- no deja lugar a dudas de quien fue el responsable. En estos casos es normal que haya sanción, aunque también es cierto que no siendo un acto deliberado de mala fe -no lo era- se le pueda perdonar. Otra cosa es que lo repita más veces, en ese caso no. Nunca llueve a gusto de todos. Por algo similar se fue de rositas dos veces Ricciardo esta temporada -Mónaco y Hungría- y otros, como Alonso, por menos fueron sancionados -Mónaco- . La cuestión es evitar actitudes antideportivas o reiterados excesos de fogosidad, pero en realidad no lo hacen y sólo penalizan toques y poco más. La actuación de Hamilton en las primeras curvas del pasado GP de Japón con su compañero Rosberg fue, a mi juicio, tan punible o más que esto. 
Alonso fue, asimismo, sancionado, por no respetar los límites de la pista en la curva 16, sanción con la que estoy de acuerdo. Lo malo es que muchos pilotos, la mayoría, hacen cosas similares o peores en otros circuitos y nunca les sancionan. A ver si de aquí en adelante se empieza a ser serio con esto, lo cual estaría muy bien. Pero me da que no. Con esta sanción de 5 segundos, Alonso pasó de 10º a 11º en favor de Verstappen, y perdió su punto en su GP 250. Dudo que le quite el sueño.
Mercedes se proclamó matematicamente campeona, mientras que Hamilton lo es virtualmente. Vettel es segundo en la tabla, pero lo normal es que Rosberg recupere la posición. Por detrás queda la lucha por el 8º lugar entre Mclaren y Sauber, que sería una lucha por no ser el último de todos de no ser por la "cenicienta" Manor.
Si no cambia nada, a Merhi no lo veremos más hasta la última carrera, cogiendo Rossi el relevo, y eso que el castellonense le metió 40” a su compañero en apenas 33 vueltas...
Hasta Austin, nos vemos.

viernes, 2 de octubre de 2015

GP de Japón 2015

   Doblete de Mercedes a pesar de Hamilton




 

Sabedor de que la carrera se jugaba en la salida, Hamilton no tuvo reparo en sacar de pista a su compañero Rosberg para lograr sus objetivos ante la mirada pasiva de los comisarios de carrera. A Rosberg buena falta le haría plantar cara a su compañero con las mismas armas, algo que Hamilton, como demostró el año pasado, es incapaz de aceptar. Una pena que Nico no sea como su padre, de lo contrario habría campeonato...y más que palabras. Ya no se hacen pilotos como los de antes.



Tras los ecos del GP de Singapur, aún no repuestos de tan sorprendente carrera en la que Mercedes naufragó inexplicablemente, llegamos al GP de Japón con Jules Bianchi en el recuerdo.




Vitantonio Liuzzi, a punto de chocar con la grúa en Nürburgring 2007, nadie sacó conclusiones.



Respecto al accidente del malogrado Jules he de decir que fue eso, un accidente, algo que puede pasar en este tipo de competiciones, nos guste o no. Y lamentablemente, muchas veces, si no sucede algo aunque haya avisos, no reaccionamos. En el GP de Europa de 2007 celebrado en Nurburgring, Vitantonio Liuzzi a punto estuvo de chocar con la grúa que había salido a devolver a pista al Mclaren de Hamilton. Afortunadamente no pasó nada, pero no supimos aprender de ello. Al respecto de la seguridad debo repetir, no me cansaré nunca, que no entiendo como la FIA no cambia la ley de parque cerrado actual y se permita reglar los coches en caso de lluvia. Lo mismo que cuando llueve no es obligatorio usar los dos compuestos de neumático de seco, se debería permitir cambiar los reglajes de los coches en el caso de cambio en las condiciones atmosféricas. Incluso, si fuera necesario, se podría hacer un pequeño warm-up para probar. Esto es algo que no se hace, y que hace a los coches menos seguros. Me sorprende todavía más que los pilotos no se hayan quejado. Parece que se contentan con el coche de seguridad neutralizando la carrera. Pues bien, tal vez con unos coches reglados para lluvia ni Sutil ni Bianchi se hubieran salido de pista en Japón el año pasado. También es lamentable cómo muchos aficionados se quejaban, a posteriori, de la no detención de la prueba. No me cabe ninguna duda de que esos mismos aficionados se quejaron amargamente cuando la carrera se detuvo, trinando por perderse lo mejor, lamentándose de parar la carrera por cuatro gotas… hasta que se enteraron de lo sucedido. Entonces claro, no sólo había que parar la carrera, es que no se tenía que haber corrido. Los listillos y oportunistas no están sólo en la FIA.

Este año lo más interesante respecto al GP en sí era ver qué pasaba con los Mercedes, tras su fiasco de apenas hace una semana en un hecho insólito en la historia de la F1. Un equipo que domina con autoridad pasó de repente a ser un mero comparsa. Se esperaba que en Japón se restablecería el orden natural.

Respecto a fichajes y demás, Button parecía estar en la cuerda floja en Mclaren, mientras los arrogantes y prepotentes directivos de Red Bull seguían dando la tabarra con sus amenazas de abandonar la F1 si no se les da un motor competitivo. Lo cierto es que son unos pesados que nos recuerdan a los nacionalistas catalanes y vascos, siempre amenazando para lograr sus objetivos. Al final van a hacer bueno a Ron Dennis, que ya es decir. Por mí ya se están largando.

También se hablaba de la venta de Red Bull a Volkswagen, pero teniendo en cuenta el escándalo en el que se hallan metidos por las falsas emisiones de algunos de sus coches (11 millones), no creo que tengan muchas ganas de entrar en la F1, y menos viendo lo que les cuesta a Honda. Con lo que han perdido estos días en bolsa, no sólo comprarían Red Bull y Toro Rosso, sino toda la parrilla.

En cuanto a Lotus y Renault, que ya ha dicho que no va a dar a Red Bull sus motores al estar más que hartos de tanta crítica, estos siguen negociando para la adquisición de Lotus. Todavía no hay nada definitivo.

El viernes llovió, y como suele suceder cuando eso pasa, no hubo mucha actividad en pista. Aunque la que hubo fue digna de ver. Pocas cosas hay más bonitas que un F1 en agua, pero como limitan absurda y peligrosamente las ruedas de agua (otra norma a cambiar), los pilotos apenas salen. Más aun si no se prevé lluvia ni para la calificación ni para la carrera.

En esas condiciones Carlos Sainz brilló en la primera sesión, liderando por primera vez la tabla de tiempos. En la segunda fue Kvyat, quien repitió, esta vez en mojado, lo que ya hizo en Singapur. Los Red Bull y Toro Rosso, junto a los Mercedes, parecían cómodos en estas condiciones, pero conviene no olvidar que pocos aprietan de verdad.



Carlos Sainz lideraba por primera vez en su vida una sesión.




Los libres tres fueron en seco, como se preveían las calificatorias y carrera, y ahí los Mercedes fueron 1º y 2º, con su margen habitual. Lo único destacable es que los Ferrari no parecían estar muy a sus anchas.

La calificación empezó sin problemas y en la Q1 se quedaron los Manor, que no dieron una vuelta lanzada, pero que con los tiempos de los libres, dentro del 107%, correrían sin problemas. Junto a ellos se quedaron los Sauber, que adolecen de un mal conjunto chasis-aerodinámica debido a la falta de desarrollo por no andar muy bien de liquidez, y eso que son Suizos... Button tampoco pasó, perjudicado, según él debido a la bandera amarilla provocada por Verstappen que por un problema eléctrico dejó el coche en medio de la pista. Se ve que como no tiene carnet el chaval, correr sabe, y mucho, pero aparcar es harina de otro costal. De momento le metieron tres puestos en parrilla de sanción. Bromas aparte, a mi me dio la impresión de que él quiso apartar el coche, pero este se quedó parado, y como era cuesta arriba se quedó en el medio sin remedio.

La Q2 partió sin Verstappen, por tanto se quedó ahí junto al igualmente sancionado Hulkenberg, Sainz, Maldonado y Alonso. Sainz, que podía haber pasado el corte perfectamente, tuvo problemas de vibraciones con su segundo juego de blandos que le impidieron mejorar, en tanto que Alonso hizo una vuelta sensacional -“la mejor que he dado nunca en Suzuka”- lo que no impidió que fuese el más lento de todos. Ciertamente, de no ser por Manor, Mclaren sería el peor coche de la parrilla este año. Santa paciencia de sus pilotos.

La Q3 preveía un duelo por la pole de los Mercedes, toda vez que Ferrari y Williams se disputaban la segunda línea. El duelo se vio cortado por el fortísimo accidente de Kvyat en la curva 10, sin más consecuencias que el destrozo del coche, un buen susto, y la bandera roja, que impidió el segundo intento del resto de los pilotos, y el primero de Pérez y del propio Kvyat. Rosberg se hizo con su segunda pole de la temporada por milésimas ante un Hamilton que falló en la curva 11 (Hairpin) y que no tuvo oportunidad de enmendar su error. Tras el dúo platero se situaron: Bottas, Vettel, Massa, Raikkönen, Ricciardo, Grosjean, Pérez y Kvyat, estos dos últimos sin tiempo.



Así quedó el Red Bull de Kvyat tras su accidente.


Raikkönen se había mostrado más competitivo que Vettel durante todos los entrenamientos, pero a la hora de la verdad falló siendo uno de los más perjudicados al no poder hacer el segundo intento. Kimi esperaba acceder al tercer puesto.

De cara a la parrilla Hulkenberg y Verstappen, ambos sancionados con tres puestos, pasaban de 11º y 15º a 14º y 18º respectivamente, que serían un puesto más adelante para ellos y para todos los que no llegaron a Q3, porque finalmente Kvyat partiría de boxes al tener que reconstruir el coche.

La salida era importantísima, sobre todo si tenemos en cuenta lo difícil que es adelantar en Suzuka y que, con los compuestos que Pirelli trajo aquí, el medio y el duro -el duro y el durísimo en realidad- había muy poco margen para la imaginación.

Bajo estas premisas arrancaron los 19 monoplazas -Kvyat lo hacía de boxes- con los Mercedes emparejados y con dos toques: Ricciardo -Massa y Pérez-Sainz. Los primeros pincharon y arruinaron sus posibilidades y de los segundos, Pérez se salía de pista y se incorporaba 18º tras los Manor, toda vez que Sainz seguía sin consecuencias.

En cabeza, Hamilton se imponía a Rosberg gracias a una táctica muy de moda hoy en día que practican casi todos los pilotos -mi aplauso y admiración a los que no- que consiste en echar de pista al rival mandándole a la escapatoria. De no haber escapatoria, no actuarían así. Esta es una maniobra antideportiva que los comisarios ven bien, estando sólo atentos a sancionar errores y toques. Parece que cuando no hay toque, no hay mala acción. Penoso, como penosa fue, a partir de entonces, la carrera. Hamilton, el más fuerte, ya tenía la carrera en el bolsillo, más aún cuando Rosberg retrocedió por cortesía de Hamilton, al cuarto lugar tras Vettel y Bottas.

Tras ellos iban: Raikkönen, Grosjean, Maldonado, Hulkenberg, Alonso, Sainz, Ericsson, Button, etc.

Si Alonso arrancó bien, qué decir de Hulkenberg, que partía tras el asturiano. El caso es que les a ambos les beneficiaron los toques de los pilotos antes mencionados. Parece que a Hulkenberg le vino bien partir desde atrás. En cuanto a Alonso, con lo que tiene poco pudo hacer, siendo superado por Sainz y Ericsson en un santiamén. Claro que peor le fue a Button, que le adelantaron al tiempo Nasr y Verstappen.

En cabeza, Hamilton se separaba poco a poco de Vettel, y no fue hasta que la degradación empezó a surtir efecto en el Ferrari del alemán, cuando empezó a marcar grandes diferencias.

Las paradas empezaron pronto, a partir de la vuelta 10 y de los líderes, Bottas fue el primero en detenerse.

Nada cambió cuando todos efectuaron su primera parada pero Rosberg, con ruedas nuevas, alcanzó y superó en la chicane a Bottas con gran facilidad. Le faltaba Vettel, al cual adelantaría en la segunda parada en los boxes, al adelantar su parada. Raikkönen hizo lo propio con Bottas una vuelta antes.

Por cierto, que la segunda parada de Raikkönen fue la más rápida de la historia 1”85. Ahí es nada.



Parada récord, sólo 1"85 segundos para cambiar las ruedas del Ferrari de Raikkönen.



Teniendo en cuenta que todos hicieron la segunda parada muy temprano, en torno a la vuelta 30, fue extraño que Ferrari se dejase sorprender. Tal vez pensaron que con el 1”6 de margen les valía para cubrir posición. Pero no.

Así que Rosberg remontó hasta el segundo lugar, mientras que Kimi superó a su compatriota Bottas para dejar los primeros puestos por equipos: Mercedes-Mercedes y Ferrari-Ferrari.

Por detrás lo más interesante fue la sólida carrera de Hulkenberg, que finalizó sexto imponiendose a los Lotus, los cuales acabaron justo detrás con Grosjean por delante de su compañero Maldonado, que por fin lograba acabar una carrera.

Noveno era Verstappen, en una gran carrera en la que superó a su compañero Sainz, el cual cometió un gran error dañando su alerón delantero al entrar a boxes (se comió un bolardo) que le costó no sólo esa posición, sino el luchar con los Lotus.

Ya fuera de los puntos acabó un decepcionado Alonso, quien realizó una formidable carrera, ayudado en parte por los errores y problemas de sus rivales (trompo de Eriksson, problemas de Kvyat, etc.) Pero para problemas, los de Alonso, que conduce el peor coche de la parrilla, exceptuando los Manor. Respecto a estos últimos, Rossi superó a Stevens, el cual se las verá con Merhi dentro de quince días en rusia.

Este GP no tuvo mucha emoción, y lo más interesante fueron las luchas por las posiciones retrasadas, sobre todo la que tuvo Eriksson con Pérez y Kvyat, con el doblado Massa de testigo, mientras venían de vez en cuando los líderes a cogerles vuelta.

A lo largo de este GP hubo muchos que recordaron a Bianchi, pero no está de más recordar que el año pasado, mientras Bianchi sufría el terrible accidente que nueve meses después acabaría con su vida, a miles de kilómetros, en italia, fallecía en un accidente de moto el expiloto de F1 Andrea de Cesaris, el Gladiador. Descansen en paz los dos.

Y mi recuerdo, apoyo y cariño para el Kaiser, familia y amigos, en estos años de dura lucha. Poco sabemos de él, y lo poco que sabemos no es nada bueno. Ojalá suceda un milagro y tengamos buenas noticias.

En quince días Rusia, un circuito donde Williams podría dar la sorpresa dado lo bien que fue Bottas allí el año pasado y donde Kvyat querrá resarcirse de su mal fin de semana en japón.

Quedan cinco carreras, veremos si Mercedes las gana todas o si alguien les para los pies en alguna ocasión.


lunes, 21 de septiembre de 2015

GP de Singapur 2015

               Crepúsculo rojo


En el gran premio nocturno por excelencia, los Mercedes se quedaron dormidos mientras los Ferrari y Red Bull tomaban el mando de las operaciones. Vettel dio una nueva satisfacción a la Scuderia mientras Rosberg no podía aprovechar como es debido el primer abandono de su compañero Hamilton.







El gran premio de Singapur llegaba envuelto en una nube (nunca mejor dicho) de incertidumbre, ya que era una nube de contaminación lo que hacía peligrar su celebración. Aunque era más por llenar las noticias de los medios de comunicación, digitales e impresos, que otra cosa. Estaba claro que una ligera bruma no iba a detener a los monoplazas más rápidos de la tierra…¡y mucho menos al lucrativo negocio de tío Bernie!
La mayor novedad era la sustitución del piloto español Roberto Merhi en Manor por el estadounidense Alexander Rossi, quien va a disputar cinco de las siete últimas citas. Rusia y Abu Dahbi las hará, en principio, Roberto Merhi, ya que Rossi correrá en GP2 en esas citas. El motivo de dicha sustitución está en que el americano aporta algo de dinero, cosa que el español no hace. Nada nuevo en la F1, por tanto, no hay que rasgarse las vestiduras. Otra cosa es que la manera en la que se lo hicieron saber a Roberto sea manifiestamente mejorable.



El estadounidense Alexander Rossi aportaba un millón de euros para debutar en F1.



Las otras novedades eran la ya más que cercana ruptura definitiva entre Red Bull (y por ende, Toro Rosso) con Renault, así como la compra de Lotus por parte de Renault, que así regresaría de nuevo como equipo a la F1, y van…
En cuanto a Alonso, parece claro que va a seguir  corriendo, vaya eufemismo, las siguientes temporadas con Mclaren, y  eso de que Mclaren iba a ser su equipo puente (como yo creía) para un fichaje por un equipo con posibilidades de luchar por algo en 2016, nada de nada. Así que salvo milagro, los Alonsistas tendrán que esperar al menos hasta 2017 si quieren ver a Alonso alcanzar algún triunfo.
Los libres del viernes  fueron accidentados para los Manor, con sendos accidentes de Stevens y Rossi , mientras que el Mclaren de Alonso mostró una gran velocidad. Pero lo que pareció claro es que por delante, aparte de los Mercedes, estaban los Ferrari y los Red Bull marcándoles de cerca, y detrás, muy detrás, el resto. Aunque era pronto todavía para descartar a Williams.
El más rápido del día fue el ruso Kvyat, que por primera vez en su vida lideraba una clasificatoria. Eso sí, una que no cuenta para nada.
Los libres del sábado depararon un dominio Ferrari-Red Bull con los Mercedes a sus espaldas, que hacía presagiar que tal vez la pole no iba a ser un paseo para las flechas de plata. Alonso mejoró de posición, 7º, aunque a más distancia del líder que el viernes, 1”5 en lugar de los cercanos 0”8 del día anterior. Así todo, era el primero de los demás.
De cara a la calificación había dudas, ¿realmente Mercedes estaba contra las cuerdas? Al acabar la Q1 se vio que era así. Vettel  fue el más rápido de largo con el compuesto duro y Kimi y Ricciardo, al igual que Seb, pasaron el corte sin usar los blandos. Kvyat también hubiera podido, pero los usó y se permitió ser el más rápido por delante de Hamilton y de un Vettel que ya apuntaba a pole.
Se quedaron ahí los Manor, con Stevens delante del debutante Rossi, y los Sauber, como era de prever, ya que no van nada bien en circuitos virados, con Nasr delante de Ericsson. El Lotus de Maldonado se quedó emparedado entre estos equipos, lo que no dice nada a favor de Pastor  viendo el rendimiento que saca del coche su compañero Grosjean.
La segunda ronda puso las cosas en su sitio, y Vettel se mostró (ya todos con blandos) como el más rápido, inquietado por un motivadísimo Kvyat, que precedía a Raikkönen y Ricciardo. Ferrari y Red Bull eran los equipos a batir, al menos en calificación, ya que a los Mercedes, ahora ya sin lugar a dudas, no se los esperaba.



Carlos Sainz no estuvo afortunado en los entrenamientos...ni en carrera.




Carlos Sainz no estuvo afortunado y dañó su Toro Rosso cuando luchaba por pasar el corte al tocar un muro, provocando una bandera amarilla que perjudicó a quienes le seguían, como a Alonso, que tampoco pudo llegar a Q3. Alonso dijo que realmente no influyó, y que más de lo que hizo, 12º, no iba a poder hacer. Junto a los hispanos  se quedaron Hulkenberg y Pérez (emparedando a Alonso) y Button, como último de todos.
La ronda final fue de dominio total y absoluto por parte de Vettel. Si bien estuvo en primera instancia marcado de cerca por Ricciardo, a 0”3, al final no hubo nada que hacer y el alemán de Baviera fue el único en bajar a 1”43 pese a que la pole la hubiera logrado igualmente con su primer intento. Ricciardo se quedó a medio segundo, mientras que Kimi y Kvyat se hacían con la segunda línea confirmando el dominio de estas dos escuadras. Los Mercedes ocupaban la tercera fila…¡a casi segundo y medio de la pole del Ferrari de Vettel! y completando los diez primeros:  Bottas, Verstappen, Massa y  Grosjean.
Verstappen y Grosjean estuvieron muy bien, pero la noticia era la pole número 46 (208 de la Scuderia) y primera con Ferrari de Vettel, que rompía la racha de 7 seguidas de Hamilton y 23 de Mercedes , que se quedó a las puertas de igualar el récord de Williams de 24 entre 1992 y 1993. También hay que resaltar que esta era la primera pole que no lograba un motor Mercedes desde el regreso de los motores turbo, y la segunda vez que un Mercedes no la lograba. Pero a diferencia de la otra (Massa  con Williams en  Austria 2014) aquí no hubo errores de los pilotos de Mercedes,  sino simplemente falta de competitividad. Nunca habían partido desde tan atrás. Ferrari lograba por fin una pole desde la que logró Alonso en Alemania 2012 bajo la lluvia y, en seco, desde hace 5 años, cuando también Alonso, en este mismo escenario fue el más veloz.  Eso demuestra lo falto de velocidad que ha estado Ferrari estos últimos años y que parece que poco a poco van arreglando, para alegría de los tifosi, ¡forza!



Los tres primeros en parrilla en Singapur. Ningún piloto de Mercedes ahí, inaudito. 



Como no había sanciones de por medio, la parrilla se mantenía estable y sin sorpresas de cara al domingo.
Por primera vez no sólo en este año, sino desde que volvieron las mecánicas turbo a la F1, los Mercedes no partían como favoritos. Ferrari y Red Bull parecían más que capaces de imponerse. Por si esto fuera poco, se temía la llegada de la lluvia. Lo curioso es que nadie hablaba de la suspensión del GP, y eso que en su primera edición se dijo que en caso de lluvia no se podría correr porque con la iluminación artificial no se vería ni torta. En Qatar 2009, las motos también corrían de noche y, como se puso a llover antes de la salida de MotoGP, se suspendió la carrera, disputándose el lunes.
Pero iba a dar igual, finalmente no llovió y no tuvimos que despejar esa duda.
La salida se dio sin contratiempos y prácticamente nadie cambió de posición. Los Mchonda, que cuando salían los últimos en los últimos GPs tendían a recuperar muchas posiciones, al salir aquí más en su sitio, no ganaron ninguna. Verstappen se quedó clavado en la salida, pero afortunadamente todos le evitaron, como a Kimi hace 15 días. Es lamentable escuchar a Lobato diciendo, por lo peligroso de la salida de Verstappen: “eso me recuerda a Ricardo Paletti…” contándolo como si lo hubiera vivido. Lobato, ¡pollino!, pero si en 1982 tú no sabías ni que existía la F1. Por favor, está bien que lo comentes, pero no mientas, no finjas que seguías la F1 hace años. Eso es un insulto para quienes en aquella época sí lo hacíamos.
Para quienes no lo sepan, en el GP de Canadá de 1982 el Ferrari de Pironi, que estaba en la pole, se quedó clavado en la salida y contra él se empotró el Osella de Paletti, perdiendo la vida.
El caso es que se salió sin contratiempos, y en la primera vuelta Vettel se dio un vueltón que dejó a Ricciardo a tres segundos, más de cuatro en la vuelta siguiente, y cinco en la tercera.
A partir de ahí, se estabilizó la cosa, quedando claro que no iba a ser un paseo la carrera para Vettel.  Ricciardo siempre estuvo ahí, como un moscón, sin despegarse demasiado.
A todo esto, Verstappen se reincorporó con vuelta perdida.



Así empezó y así acabó, al menos en lo que respecta a los tres primeros.



Situémomos: en la vuelta 5, Vettel lideraba con más de 5” sobre Ricciardo, que tenía a 1”5 a Raikkönen, el cual se iba despegando de Kvyat, Hamilton, Rosberg, Bottas, etc… Alonso y Sainz eran 11 y 12 respectivamente.
A partir de la vuelta 8, Ricciardo, que estaba casi a 6”, empezó a reducir poco a poco la diferencia, bajándola a  4” poco antes de que se iniciasen los repostajes. Kimi estaba a 2” del australiano, dejando claro que un doblete de Ferrari era muy, pero que muy difícil.
El primero de los líderes en abrir la veda de las paradas fue Kvyat, en la vuelta  número 11, con la mala suerte de que poco después Massa y Hulkenberg se tocaron al salir el brasileño de boxes y no ceder el alemán ni un metro, lo que causó el abandono de este y la salida del coche de seguridad virtual, que hizo que todos los que faltaban por entrar lo hicieran y, al y tener que ir más despacio, Kvyat pasó de 4º a 6º tras los Mercedes, unos Mercedes que optaron por poner duros, a diferencia de los Ferrari y Red Bull. Massa paró de nuevo por precaución, cayendo hasta el puesto 11.



Hulkenberg calculó mal y Massa no pudo evitar el accidente. Lance de carrera más culpa del alemán, pero lance al fin y al cabo.



La salida del coche de seguridad real, para limpiar la pista, que se mantuvo hasta la vuelta 18, favoreció ligeramente a Mercedes y perjudicó a Vettel, que de 6” de ventaja sobre Ricciardo paso a nada. Los 6” se debieron a la mayor rapidez de los mecánicos de Ferrari en boxes, 2” más rápidos que los de Red Bull.
Antes de relanzar la carrera, Verstappen, único piloto con vuelta perdida, pudo desdoblarse. Es increíble como la FIA persevera en esta estúpida norma. Si no quieres doblados por medio, déjalos caer a su posición real, sin desdoblarse. Qué difícil, ¿verdad?  Vaya unos lumbreras.
Al relanzarse la carrera las cosas estaban así: Vettel, Ricciardo, Raikkönen, Hamilton, Rosberg, Kvyat,  Bottas, Pérez, Nasr, Grosjean, Alonso y Sainz, que salvó una mala parada de su equipo, retrocedió al puesto 18 al quedarse su Toro Rosso en punto muerto.
Esta vez Vettel no se despegó de Ricciardo ni de Raikkönen, mientras que Hamilton, con duros, mantenía el tipo. Pero es que Seb estaba conservando, para evitar que en la última fase del relevo, Ricciardo, con menor degradación, tuviese un mejor ritmo y lo pusiese en aprietos. De modo que mientras Vettel rodaba en cabeza a un ritmo aletargado conservando neumáticos, los comisarios volvían a hacer de las suyas sancionando a Hulkenberg con tres posiciones de cara al siguiente GP. Muy bien, ¡bravo! Estaréis orgullosos. Eso es sancionar el error. ¿No tuvo bastante con abandonar? La sanción no ayuda en nada. Y luego acciones más punibles quedan impunes.
Volviendo a la carrera en sí, poco antes de que Vettel metiese la directa, Hamilton tenía sus primeros problemas mecánicos de la temporada en carrera, con una pérdida de potencia que le haría perder posiciones paulatinamente para finalmente abandonar.
En cabeza, Vettel  despertaba en la vuelta 28, hacía vuelta rápida  sacándole 1”6 a Ricciardo, aumentando la ventaja total hasta casi 3” y luego la  mantenía más o menos ahí mientras los dos, él y Ricciardo, dejaban atrás a Raikkönen, el cual sacaba más de 10 segundos a un desconocido (por el rendimiento de su coche) Rosberg.  Kvyat iba por detrás de Nico no pudiendo progresar más. Ciertamente, la salida del coche de seguridad acabó con él. A todo esto, Massa caput, y poco después Alonso, cuando rodaba en los puntos.
Se acercaban las segundas (y últimas ) paradas de los líderes, con Vettel con casi 4” totalmente al abrigo de cualquier ocurrencia en boxes de Red Bull, cuando un espontáneo salió a pista provocando la neutralización de la carrera en la vuelta 37 (igual que en Inglaterra 2003), cosa que aprovecharon todos para cambiar ruedas. Pese a la reagrupación, a falta de 21 vueltas, cuando se piró el coche de seguridad la suerte estaba hechada . En condiciones normales, Ricciardo nada podía contra Vettel. Y dado que Rosberg no montó blandos, Raikkönen podía, asimismo, estar tranquilo. De modo que el interés se centró en las luchas en el grupo trasero tras la nueva reanudación en la vuelta 40, en la que los Manor, con permiso para desdoblarse, no lo hicieron.



Cada uno pasea por dónde quiere, debió de pensar este hombre, que salió tan campante al circuito, poniendo su integridad, y la de los pilotos, en peligro.



Button estaba fortísimo atacando a Maldonado y parecía que el Honda hasta tenía caballos. Tanto es así, que se tragó en plena aceleración al Lotus, rompiendo el morro y arruinando cualquier posibilidad de puntuar. Poco después abandonó.
El espectáculo lo pusieron los Toro Rosso y, en menor medida, los Sauber, remontando a  toda pastilla con adelantamientos espectaculares. Los Lotus, con sus ruedas en las últimas, fueron sus víctimas.
Tras remontar Verstappen y Sainz hasta el 8º y 9º lugar, se encontraron con Checo Pérez y ahí se quedaron. El Force India fue un muro infranqueable. A todo esto, Sainz pidió al equipo que le dejasen probar a adelantar a Pérez, quitándole a Verstappen de en medio y, en caso de no conseguirlo, devolver la posición. El equipo accedió, pero Verstappen no. Cosas de críos. Eso dice muy poco a favor de Max, toda vez que Sainz ya lo dejó pasar esta temporada hasta en tres ocasiones.
No hubo más emoción, todos tranquilos y así hasta cruzar la línea de meta por el siguiente orden: Vettel, Ricciardo, Raikkönen, Rosberg, Bottas, Kvyat, Pérez, Verstappen, Sainz, Nasr, etc…
Enorme alegría en Ferrari, con un triunfo incontestable, el 224 del equipo y el 42 de Vettel, que supera así a Senna en el ranking.  Ricciardo, que marcó la vuelta rápida evitando así el Grand Chelem de Vettel, siempre estuvo al acecho, presionando, listo para aprovechar el más mínimo error. Apenas dio un respiro.
 Seguro que sale ahora algún otro listo diciendo que Mercedes se dejó ganar, como se dijo de las otras victorias de Ferrari este año. Bueno, ante semejantes estupideces, esto no merece más comentarios. Lo que si los merece es el esnobismo de las reglas de la F1 que impiden cualquier tipo de celebración espontánea. No permitir a Vettel acceder al podio con una bandera de Ferrari es del género imbécil. Es una pena que la F1 siga por ese camino lleno de artificialidad en la que todo está (sin estarlo realmente) hipercontrolado. Lamentable, en fin, Bernardo Ecclestone. Con tu pan te lo comas.
En resumen, un GP increíble. Increíble porque contra todo pronóstico los Mercedes desaparecieron, y Ferrari y Red Bull se erigieron como máximos protagonistas. La carrera casi fue un calco de la de 2010 en la que el Ferrari de Alonso le ganó al Red Bull de Vettel tras hacer toda la carrera juntos.
En apenas 7 días llega Japón, y es de suponer que Mercedes volverá a estar ahí, dominando, ya que es difícil que vuelvan a tener un fin de semana tan malo como este. Aunque como dijo Vettel:  “supongo que Mercedes volverá en Japón. Si no lo hace, no nos importa”.

A nosotros tampoco. Saludos.



Adiós Singapur, hola Japón.

lunes, 14 de septiembre de 2015

La velocidad actual en la F1

Los coches de fórmula 1 no siempre han sido ni los más rápidos, ni los más sofisticados, ni los más populares, sin embargo, desde la década de los 80 en adelante sí lo son. Las tres cosas.
Todo se reduce a un círculo vicioso. La fórmula 1 era, televisivamente hablando, más accesible al gran público que las carreras de resistencia y los rallyes. Por poner sólo los ejemplos de las otras dos grandes categorías. Si a eso le unimos su unificación de horarios, equipos, y un campeonato más o menos estable y prestigioso, se forma el coctel que da lugar a la fórmula 1 moderna.



A mediados de los 80, los F1 ya eran los coches  más rápidos, de largo, sobre la faz tierra.



Y en ese afán por ser el mejor se utilizan cada vez más recursos. Los equipos, de apenas una decena de personas, pasan a tener más de cien, los presupuestos se elevan y se empieza a usar la mejor tecnología posible.
Se utiliza tecnología aeroespacial (chasis de fibra de carbono), los motores progresan, vía electrónica, a niveles de potencia insospechados, se cambia el hierro por los fluidos como elementos de suspensión (la suspensión activa) y, sobre todo, la aerodinámica va tomando un papel cada vez más predominante.
Los equipos en principio alquilan túneles de viento, pero pronto construirán los suyos propios. Trabajaran en ellos a dobles turnos, y luego las 24 horas a tres turnos todos los días de la semana, etc…
Y esto son sólo unos ejemplos de la paranoia técnica de la F1. Se gastan ingentes sumas de dinero en desarrollar partes del coche cuya ganancia en pista es ínfima. El caso es que todo esto, pese a estar controlado por el organismo rector (la FIA) que pone límites a los equipos para hacer los coches seguros y demás, dio lugar a los coches más sofisticados y rápidos del planeta.
A día de hoy esto es así, solo que desde hace más de diez años para acá, las prestaciones de los F1, cada vez más controlados por la FIA, no han evolucionado nada. De hecho, han retrocedido, y eso hace que coches mucho menos sofisticados, que cuestan 20 veces (o más) menos, sean casi tan veloces. Los F Indy americanos son unos “hierros” en comparación, y antaño eran mucho más lentos que un F1, sin embargo hoy día están bastante cerca en velocidad respecto a los sofisticados F1 actuales.
Y eso es porque a los F1 se los está limitando tanto, que no hay manera de hacerlos correr. Todo esto viene a cuento acerca de los comentarios de una comisión dentro de la F1 que pretende hacer los F1 más rápidos. ¡Como si para eso hubiese que ser un lumbreras!
A poco que se les de libertad, los tiempos bajarán de forma vertiginosa.
Para muestra un botón: en el pasado GP de Italia, la pole se hizo a 250km/h, la vuelta rápida a 240km/h y la carrera fue a 236km/h



Los F1 de principios de siglo son los más rápidos de todos los tiempos, ya es hora de que eso cambie.



Pues este circuito no ha cambiado desde el año 2000 y sus récords datan de hace más de diez años. La pole es de 2004 a 260km/h (y no fueron 264km/h por la estúpida norma de calificar con gasolina), la vuelta rápida también de 2004, a 257km/h y la carrera más veloz fue la de 2003 a 247km/h, que hubieran sido mejorados en 2004 de no ser por la lluvia inicial.
En fin, que está claro que sí hace más de una década los coches corrían tanto, no debe ser muy difícil volverlos a llevar a ese nivel, incluso más.
No es cuestión de dar libertad total ya que los coches serían peligrosísimos, pero tampoco hay que “caparlos” tanto. Al hilo de lo primero, Red Bull hizo un coche virtual, con un simple V10 de 900CV que, sin limitaciones técnicas, giraba en 20 segundos menos por vuelta que un F1 de la época.



La visión de un monoplaza sin restricciones según Adrian Newey, 20 segundos más veloz.



Algo que es de lo más normal y que casa con lo que yo me imaginaba hace bastantes años: “¿cómo de rápido sería un F1 turbo, con efecto suelo, suspensión activa, etc…?”

En definitiva, que no hay que darle muchas vueltas si se quieren mejorar las prestaciones de los F1, está chupao. Solo basta con dar un poco más de libertad a los diseñadores.