domingo, 5 de septiembre de 2021

Kimi se despide

 



            El adiós del último campeón Ferrari





Esperando que este “título” no le dure mucho más, Kimi Raikkönen, uno de los más carismáticos pilotos de la actualidad, dejará la F1 a final de la presente temporada contando entonces con 42 años y el récord de participaciones, en torno a 350, dependiendo de las que corra de aquí a fin de año, ya que su positivo por covid le va a impedir correr al menos en una cita, la de Holanda. Y mientras sólo sea eso, ni tan mal. Hubiera rozado las 400 carreras en caso de no haberse tomado dos años fuera de la F1, que no sabáticos, en los que compitió en el mundial de rallyes. Esos años fueron 2010 y 2011.

Conocí a Kimi cuando debutó en la F1 el año 2001 con Sauber. Llamaba la atención por su precocidad, apenas tenía 20 años, y por las pocas carreras de monoplazas que había disputado hasta entonces, primero en la F-Ford y luego en el británico de F-Renault, título que ganó logrando siete triunfos de diez posibles, acabando todas las carreras en el podio, además de conseguir siete poles y séis vueltas rápidas.

Me cayó bien desde el principio, en parte por pilotar medio Ferrari -el Sauber llevaba motor Ferrari rebautizado como Petronas- y por ser finlandés. Y es que guardo simpatía a los fineses tanto por Keke Rosberg como, y sobre todo, por los pilotos del mundial de rallyes, encabezados, para mí, por Markku Alen.



Kimi en sus años de la F-Renault.


Kimi debutó en la F1 puntuando “de verdad” al acabar sexto luego de haber partido décimo tercero. Sus mejores puestos ese año fueron sendos cuartos de Austria y Canadá, finalizando el mundial décimo con nueve puntos. Pese a acabar por detrás de su compañero de equipo, Nick Heidfeld, otra joven promesa como él, a diferencia de Nick, se ganó la atención de los grandes equipos y, tras ser tanteado por Ferrari y Mclaren, fichó por esta última aconsejado por su compatriota Mika Hakkinen, quien abandonaba la especialidad. Dicen rechazó la oferta de Ferrari por la larga sombra de Michael Schumacher.

En su ingreso en Mclaren en 2002 consiguió cuatro podios, más una vuelta rápida, estando a punto de ganar en Francia, carrera que perdió al patinar en las últimas vueltas en una mancha de aceite. Así y todo, acabó claramente por detrás de su compañero Coulthard, cosa que no sucedió al año siguiente, 2003, donde Kimi le doblegó; ganó su primera carrera en Malasia y la segunda a continuación en Brasil durante unos días, ya que esta carrera fue detenida y hubo de restársele una vuelta, con lo que el ganador final fue Giancarlo Fisichella, que acababa de abandonar con el motor en llamas. Pese a ello llegó al final con opciones de ser campeón y, de haberlo logrado a poco que le hubieran salido bien las cosas, podría haberlo hecho con un único triunfo. Ese año consiguió sus dos primeras poles.



Debut de Kimi en F1 con Sauber. Fue en Australia, acabó sexto.


2004 fue un calvario con el fracaso del Mclaren Mp4/18 de Adrian Newey, que ni debutó, teniendo que correr con el apaño del Mp4/19. Así todo se las apaño para ganar en su circuito fetiche, Spa, amargando un poco el séptimo y último título del Kaiser Michael Schumacher. Y eso a pesar de partir décimo en parrilla.

2005 podría haber sido su año, ya que Ferrari y Schumacher padecieron de la inferioridad de Bridgestone frente a Michelin con un reglamento que obligaba a cubrir la distancia de carrera sin cambiar de cubiertas. Pero se topó con Fernando Alonso y un Renault quizá no tan rápido al final, pero sí más fiable y, pese a lograr siete triunfos -los mismos que el español- el título no lo pudo ganar.

Alonso reeditó su título en 2006, esta vez con un codo a codo con Schumacher, mientras que Kimi se tuvo que conformar con las migajas, ninguna victoria y tres poles.



Kimi en Japón 2003 luchando por el título contra el Kaiser.


Con la retirada del Kaiser de la F1, Ferrari volvió a llamar a la puerta de Kimi, y esta vez aceptó. Como sustituto del insustituible, cumplió, ya que se coronó campeón, no si ciertas dificultades. Sin entrar en que Mclaren, por espionaje, debería haber sido descalificada, lo que habría dejado a los Ferrari paseándose, Kimi ganó pidiendo la hora, en parte beneficiado por la disputa entre los pilotos de Woking, el actual campeón Fernando Alonso y la estrella emergente Lewis Hamilton. Este último lo tenía todo a favor, gracias a su talento, suerte y ayudas de la FIA, ya que debió ser descalificado en Fuji por causar un choque tras el coche de seguridad, entre otras ayuditas. Como fuere, en China se le acabó la suerte al quedarse en la grava el entrar a boxes en una carrera bajo la lluvia, carrera en la que prácticamente con acabar, era campeón. Total, que Kimi logró la victoria 200 de Ferrari y se reenganchó al título. Cierto que con pocas opciones, pero en Brasil los Ferrari arrasaron y Hamilton, que de no haber arriesgado era campeón, la pifió: primero con una salida de pista y luego, tocando un botón que dejó su coche en punto muerto. Total, que Massa dejó pasar a su compañero, cosa que todo el mundo entendió pese a estar prohibidas las órdenes de equipo y este se coronó merecido campeón.



Japón 2005, su mejor carrera. Gana luego de partir décimo séptimo.


Como vigente campeón era el favorito en 2008, pero esta vez la suerte no estuvo de su lado, y al final, perdió el tren del campeonato en su circuito favorito, Spa, tras accidentarse en la última vuelta luchando con Hamilton. De no haber caído cuatro gotas al final, habría ganado, pero cayeron, y en esas condiciones el Mclaren era superior. Al final acabó tercero el mundial tras Hamilton y Massa, un Massa al que Kimi ayudó, pero que no pudo ganar, cosa que sí hubiera hecho de no mediar la farsa de Singapur, pero eso es otra historia.

En 2009 cambiaron las reglas y los dos favoritos: Mclaren y Ferrari, se convirtieron en comparsas. Ferrari y Kimi salvaron la temporada con un afortunado triunfo en Spa, donde una gran salida y el KERS dieron la victoria a Kimi en detrimento de Fisichella y su Force India.

Kimi fue despedido de Ferrari, que le tuvo que pagar el año de contrato que tenía, lo cual contentaba a ambos, para que así Alonso llegase a Maranello. A Kimi no le preocupó mucho y se fue a correr el mundial de rallyes durante dos años con un Citroen privado. Los resultados no fueron ni buenos, ni malos, pero al final volvió a la F1 tras ver que para ganar en el mundial de rallyes lo iba a tener muy difícil. Antes de volver hizo sus pinitos en un par de carreras de la Nascar, sin mucho éxito.



Kimi en su periplo por el mundial de rallyes. Fue rápido, pero a costa de accidentes.


En 2012 volvió a la F1 dentro del equipo Lotus, equipo mítico que volvía a la F1 con una decoración “negro y oro” retro a lo “JPS”, sencillamente preciosa. Ganó en Abu Dabi, regalándole a Lotus su triunfo número ochenta 25 años después del anterior, el de Ayrton Senna en Detroit 1987. Acabó tercero el campeonato, una posición mejor que al año siguiente, cuando inició la campaña triunfando en Australia, la última de Lotus.

Para 2014 regresó a Ferrari, equipo en el que estuvo hasta 2018. El equipo nunca fue el mejor, pero a veces sí el segundo mejor. Como fuere, nunca pudo con sus compañeros, Alonso primero y Vettel después. Lo más destacado fueron su pole en Mónaco 2017, lo que le convirtió en el piloto que lograba dos poles en el mayor intervalo de tiempo (8 años, 11 meses y 6 días), superando a Mario Andretti, y su emotivo triunfo de Austin 2018 que, salvo sorpresa mayúscula, será su último.



Abu Dabi 2012, el día que Kimi devolvió los laureles a Lotus.


De ahí pasó a Alfa Romeo, que había adquirido Sauber, lo que era como un regreso a sus inicios. Durante esos tres años lo mejor ha sido su sexto puesto en parrilla en Austria 2019 y el cuarto en carrera en Brasil 2019. Difícil que mejore ninguno en las carreras que le quedan, pero somos muchos los que le deseamos lo mejor y no perdemos la esperanza de que un pequeño milagro le permita despedirse como merece. ¿Un podio? ¿Por qué no? Soñar es gratis, y eso es algo que Kimi ha hecho a muchos de sus seguidores, soñar, porque a su manera, Kimi ha sido y es, un piloto de ensueño.

Iceman es su apodo, desconozco quién se lo puso, pero él lo aceptó de buen grado. Tanto es así, que lo puso en su caso. Iceman, hombre de hielo, es algo que muchos creen Kimi es, pero de eso nada. No es ya que Pedro de la Rosa dijera que tenía sangre caliente de vez en cuando, es que se ve. Kimi es, hasta cierto punto, un pasota. Le gusta la F1 y conducir, el resto no. Eso, unido a que es finlandés y allí hace mucho frío y hay hielo, junto a su tono de voz bajo y monocorde, que le hace parecer estar siempre aburrido, contribuyen a ese apodo. Pero no se dejen engañar por las apariencias. Nada de nada, de ser así, no empujaría a comisarios al abandonar una carrera (Malasia 2006) o daría respuestas mordaces a sus ingenieros cuando vía radio, le tocaban los “mismísimos” en plena carrera. La más recordada es, seguramente, la de Abu Dabi 2012, cuando cabalgaba hacia la victoria y les espetó: “dejadme, se lo que tengo que hacer”. Por tanto, el apodo le va por un lado, pero por otro no.



Austin 2018, cuando gana la F1, cuando ganan todos. Kimi logra su última y emotiva victoria.


Como fan de James Hunt que es, usó un casco homenaje del desaparecido playboy-piloto inglés durante el GP de Mónaco de 2013, aunque la estúpida FIA se lo acabó prohibiendo, amén de haberse inscrito en el Artic Rally con ese seudónimo en los años 2009 y 10.


Kimi Raikkönen, campeón del mundo 2007 con Ferrari, dejará la F1 con 21 victorias, 18 poles y, ojo al dato, 46 vueltas rápidas, el tercero de la historia tras Schumacher con 77 y Hamilton con 57 (hasta Holanda 2021). Impresionante la cifra de vueltas rápidas de “Iceman”, que impresionan más si cabe en comparación a su número de victorias y poles. Además, Kimi logró 10 vueltas rápidas por temporada en 2005 sobre 19 posibles y otras tantas en 2008 sobre 18, lo que le sitúa como hombre récord junto a Schumi, que también logró 10 de 18 en 2004. Osea, que Kimi lo logró dos veces. Y 103 podios, más que Alonso, tampoco es desdeñable.

Se le va a echar en falta, ya que siempre gustan pilotos como él, que se salen de la norma pero sin parecer, ni ser, auténticos gilipollas y, como bien ha dicho Fernando Alonso hace nada, es de la vieja escuela: “es un piloto limpio, siempre sabías que no te iba aponer en peligro”.



Kimi con el casco de su ídolo, James Hunt, "the shunt".


Pues lo dicho, suerte en el futuro, la F1 y los tifosi -y los que no lo son- te van a echar de menos porque eres de los que dejan huella. No habrás ganado tanto como otros, pero serás recordado igual o más, como Fittipaldi, quizá el apellido más famoso no ya de la F1, sino del automovilismo en general.

Me tomaré un trago de vozka a tu salud. ¡Grande Kimi!


GP de Holanda 2021

 



             Verstappen, profeta en su tierra




La F1 regresaba a Holanda 36 años después y con uno de retraso a causa del covid, puesto que esta carrera estaba programada para 2020. Regresaba en su fecha habitual justo delante del GP de Italia. El último ganador aquí fue Niki Lauda, en una carrera en la que Prost hasta rodó por la hierba para tratar de impedirselo. Niki consiguió la que fue su última victoria en su último año en la F1.

Para mí, Holanda es un circuito de grato recuerdo, puesto que fue allí, en 1982, cuando pude ver mi primera carrera de F1 completa, aunque en diferido. Esta se celebró el sábado por motivos religiosos -y por última vez en a historia de la F1- y TVE tuvo a bien darla integra el domingo en diferido. Teniendo en cuenta la escasa cobertura de entonces, fue todo un detalle. El saber el resultado, que me dijo mi madre por la ventana el día anterior mientras jugaba en la calle -a la vez que me dijo la darían al día siguiente- no supuso problema alguno. Así la vi más tranquilo sabiendo que había ganado Ferrari, mi equipo, con Didier Pironi al volante, en la que también fue su última victoria en su último año. Un año en el que la fatalidad le arrebató el título.



Didier Pironi cavalgando hacía la victoria. Era 1982.


1983 vio también la última victoria -pero no en su última temporada- del francés René Arnoux con Ferrari, una victoria que le ponía en liza en la carrera por el título en un GP en el que arrancó décimo. Le secundaron en le podio su compañero Patrick Tambay y John Watson, con Mclaren.

Tambay, que partía segundo tras el poleman Piquet, acabó la primera vuelta 21º tras fallar en la arrancada, como en Detroit, solo que esa vez no arrancó, mientras que Watson llevó su Mp4-1C Cosworth al tercer lugar mientras Lauda, su compañero, hacía debutar timidamente el motor Tag-Porsche turbo de cara a 1984. Esa carrera vio la mejor salida de la historia -también comentada en este blog en julio de 2016- a cargo de Eddie Cheever, con Renault, que partía 11º y acabó la primera curva 2º. El famoso incidente entre Prost y Piquet, que chocaron en la famosa curva de Tarzán, también es otro momento histórico.

Este circuito es muy recordado por la famosa vuelta en tres ruedas de Gilles Villeneuve luego de un pinchazo. Ese abandono, cuando era claro líder tras hacer un exterior de antología a Alan Jones en “Tarzán”, a la postre le costó el título al pequeño y recordado canadiense.



Ell más puro estilo Villeneuve, a fondo con lo que sea y cuando sea.


También son muy recordados allí los muchos accidentes espectaculares, sobre todo en la famosa curva de Tarzán, como el de René Arnoux, con el Renault, en 1982 al salírsele una rueda. Derek Daly y Andrea De Cesaris, fueron otros que tuvieron espectaculares accidentes en Zandvoort.

Teniendo en cuenta la mejora de tiempos de los coches actuales, de correr en la misma pista, seguramente la pole bajaría del minuto, pero con el nuevo trazado, esta quedó casi en el ´1´09 aunque los pronósticos más optimistas hablaban de bajar del minuto. Se pasaron tres pueblos. La pista mantenía casi inalterada la famosa curva “Tarzán”, pero otras estaban peraltadas casi como un óvalo: la 3 o Hugenholtz y la última, la Arie Luyendyk, en honor del piloto holandés doble ganador en Indianápolis en 1990 y 1997, de las 24 horas de Daytona en 1998 y las 12 horas de Sebring en 1989.



Prost no pudo con Lauda en 1985, pero lo intentó como nunca.


Durante los libres, los pilotos no pudieron rodar lo que quisieron a causa de las banderas rojas. Vettel provocó una y, a causa de no poder retirar el coche porque se podrían quedar “pegados” si lo tocan -¡bien por la hibridación!- se perdieron 37 minutos en la FP1. En la dos, Ham tuvo problemas y apenas rodó y, en la tres, un accidente de Sainz también redujo el tiempo en pista, aunque en ese momento, nadie parecía estar interesado en rodar.

No hubo bajas de cara a la calificación, ya que el Ferrari de Sainz estuvo listo. En Q1 se quedaron los Haas, como todo el mundo preveía y Robert Kubica, que sustituía a Kimi Raikkönen el cual, al dar positivo por covid, no podría correr, cuando apenas días antes había anunciado su retirada. Mientras sólo sea eso, perderse alguna que otra carrera, ni tan mal.

La sorpresa en Q1 vino dada porque Vettel, estorbado por los dos Haas en su vuelta, y Pérez, también con tráfico, se quedaron fuera.

En la Q2 la mayor sorpresa fue que pasó Giovinazzi con el Alfa por segunda vez esta temporada, seguramente beneficiado por los accidentes de los Williams de Russell y Latifi que provocaron sendas banderas rojas. La de Latifi puso fin a la sesión. Quedaba minuto y medio, y era posible dar una vuelta lanzada, pero la FIA optó por no permitirlo, ya que preveían sólo unos pocos podrían hacerla, por motivos obvios. Si acertaron no lo sé, pero emoción quitaron, sin duda, y viniendo de Spa, no está el horno para bollos. Norris no llegó a Q3 por primera vez este año. La bandera roja no le ayudó, pero tampoco parecía estar muy en forma.



Hamilton no empezó bien el fin de semana, pero minimizó los daños.


La Q3 vio al dominador Verstappen hacer la pole por milésimas. Una gran segunda vuelta de Ham casi le quita la pole, aunque en realidad no, porque igualó el tiempo de Max de su primera vuelta, de modo que, de no haber mejorado el holandés las 38 milésimas que mejoró, el resultado habría sido el mismo. Curioso que Ham recortó dos décimas en el tercer sector, que es de potencia y todo a fondo. Al margen de que esta vez los MB iban más descargados y, por tanto, eran más veloces en el tercer sector, el motivo de tal diferencia fue que a Verstappen no se le activó el DRS en esa zona, al menos al final, de modo que algo de tiempo perdió Max ahí. Menos mal que no le hizo falta.

Bottas fue tercero, fallando en su última vuelta, un gran Gasly se colocó cuarto, justo por delante de los Ferrari, con Leclerc apenas diez milésimas por delante de Sainz, un gran Giovinazzi fue séptimo, en la mejor calificación de su vida, por delante de los Alpine de Ocon y Alonso y del Mclaren de Ricciardo. Llama la atención lo bien que va Gasly desde que lo bajaron del Red Bull. Sin duda el coche energético es rápido, pero difícil, y ahíi se notan las manos de Verstappen.



Sustituyendo a Raikkönen, Kubica regresó a la F1 cubriendo el expediente.


La carrera era muy esperada por motivo doble, o triple. Por un lado el regreso del GP de los países bajos más de siete lustros después y además, con un holandés favorito a la victoria. Y todo esto después del ridículo, bochorno de Spa.

Dado lo estrecho de la pista, se preveían coches de seguridad y, ¿por qué no? Banderas rojas. Pero ni lo uno, ni lo otro, los pilotos se comportaron como los profesionales que son y nada de hacer el indio.

Verstappen marcó territorio en la primera vuelta y, a partir de ahí, Hamilton lo mantuvo en jaque la práctica totalidad del gran premio, obligándolo a ir a a una táctica de dos paradas. Tal vez RB también pensaba ir a dos, pero a diferencia de Mercedes, que tenía dos coches y podía elegir, Max no, limitándose a calcar la estrategia de Hamilton. Muchos problemas no le causó, aunque tuvo que adelantar en pista a Bottas, que iba a una parada, lo que permitió a Lewis situarse a menos de un segundo por detrás. Max mantuvo el tipo y cuando MB paró por segunda vez, quizá de manera algo precipitada, lo controló con más facilidad aún que la vez primera. Pero al ir con distintas ruedas, duras Max, medias Ham, quizá había alguna posibilidad. Pues no, haciendo un poco la goma, al final Hamilton tiró la toalla a poco del final, parando en la anteúltima vuelta para hacer la vuelta rápida. Una vuelta rápida que ya tenía peri que, al hacer parar sin necesidad MB a Bottas, este se la superó, por lo visto sin querer, ya que aflojó mucho en el tercer sector, de modo que Ham la pudo hacer al final sin problemas, obteniendo así un punto extra.



Alonso, muy bravo, tiró de casta para acabar sexto.


Tony Cuquerella dijo que Max hizo una gran carrera controlando a Hamilton, que pudo irse pero prefirió controlar. ¡Ojito! Que de ser cierto estamos en un error. Mejor irse y dejar una decena de segundos, que tener al perseguidor en tres, como fue el caso, porque eso te puede hacer perder la carrera en una mala parada, o en un undercut mal calculado, como le pasó a Hamilton en Francia con Verstappen.

Tras los tres primeros, a una vuelta acabaron los demás, encabezados por un sensacional Pierre Gasly, que fue el mejor de los demás sin dar opción alguna al Ferrari de Leclerc. Sainz, que no estuvo cómodo durante la carrera, acabó con las ruedas muy gastadas y cedió en la última vuelta ante Alonso, autor de un espectacular doble adelantamiento en la curva tres a Ocon y Giovinazzi en la salida.



Elegido piloto del día, Pérez se dió un atracón de adelantamientos espectaculares.


Pérez acabó detrás del duo hispano, trío contándole a él, ya que los mejicános también son hispanos, tras una dura remontada desde el puesto diecinueve luego de partir de boxes, justo por delante de Ocon y, cerrando los puntos, Norris, que también remontó lo suyo, ya que partía décimo tercero. Una lástima que Giovinazzi se hundiera. Igual me equivoco pero, ¿saben qué? Creo Kimi habría estado más bravo en carrera.

Y con esto me despido hasta el templo de la velocidad, el Autódromo Nazionale di Monza.

miércoles, 1 de septiembre de 2021

GP de Bélgica 2021

 



                             SPAntada






Esperpento, insulto, ridículo, broma, patético, etc... son algunos de los adjetivos de este GP, por llamarlo de alguna manera, puesto que no hubo carrera. Pero dado que un GP en sí empieza con las prácticas del viernes, podemos decir que sí, que hubo GP pero no carrera, pese a que hubo vencedor, podio y se repartieron puntos, algo que bajo ningún concepto debió suceder.

La verdad es que si hubiera decencia en la F1, como mínimo se devolvería el dinero de las entradas. Otra cosa ya sería pedir daños y perjuicios, aunque dar a los espectadores un bono de cara al GP belga del año próximo no sería mala idea.

La carrera hoy día no se podía celebrar a causa de la seguridad y, sobre todo, por la pamplina que vivimos en occidente actualmente, no como antaño, pero lo que no es de recibo es que esperasen más de tres horas para suspenderla. Y eso de sacar los coches tras el de seguridad para dar un vencedor no tiene nombre. Debería anularse el resultado de dicha carrera, puesto que esta no existió y, por supuesto, habría que empezar a exigir explicaciones. Los inútiles que fraguaron esto deberían dimitir, aunque aquí no dimite ni Dios.



George Russell fue el héroe del sábado, y del fin de semana, ya que ahí acabó todo.


En mí opinión, se podría haber corrido, no hace tanto se hacía, pero está claro que a día de hoy, nadie quiere jugársela. Es difícil acertar y hallar el término medio entre arriesgar o hacer el temerario. Las primeras vueltas habrían sido complicadas, luego, con distancia, todo habría sido mucho más sencillo, pero vuelvo al principio, ¿quién se la juega? Al fin y a la postre, la mayoría de los que vehementemente pedían correr a cualquier precio, luego son los primeros luego en buscar culpables en caso de accidentes, sobre todo si estos son graves. Yo quería que corrieran, y creo que se podía hacer, pero es muy fácil hablar desde casa sin jugarse uno nada. Quizá de estar en el lugar de Masi también hubiera suspendido la carrera. Suspenderla o aplazarla, pero nunca haber hecho esa pantomima. Nunca habría tenido tres horas al público esperando y menos aún fingir ha habido una carrera sacando el coche de seguridad. ¿Que no se podía correr el lunes? Vamos, no me jodas, vaya que si se podía -a menos que lloviera más- lo que pasa es que no se les puso en los huevos hacerlo. Se corre el lunes, o el martes si hace falta y luego, si se llaga justo a Holanda, pues se llega y, si es necesario, se cancelan los entrenos del viernes. Hay soluciones y alternativas mejores a o visto en esta pantomima de GP siempre y cuando haya interés en buscarlas. Otra opción hubiera sido adelantar la hora de la carrera, pero al igual que en Japón 2014, los intereses televisivos priman por encima del espectáculo y de... la seguridad. Está claro que cuando hay que improvisar, la F1 es de lo peor. Son unos desgraciados y unos caras. Luego dicen pensar en el aficionado. ¡Pues menos mal que piensan en él! Lo visto en Spa demuestra todo lo contrario.



Norris podría haber logrado la pole, pero acabó así.


Pedir opinión a los pilotos habría estado bien, lo mismo que haber estado corriendo bajo el coche de seguridad para secar la pista durante unas cuantas vueltas, a ver que pasaba, como en Fuji 2007. Sea como sea, eso de que la seguridad es lo primero, lo pongo en duda porque, de ser así, ¿por qué no se permite cambiar reglajes de seco a mojado en caso de lluvia? No se permite, y la mayoría corre con el coche mal reglado, de hecho, la gran primera linea de Russell fue debida, al margen de su arrojo, por haber puesto reglajes de agua, a diferencia de los demás, que como siempre en estos casos, ponen los de seco por si luego, el domingo, hace bueno o llueve poco. Y no acabo aquí, porque también las ruedas de agua están limitadas. Si tanto importa la seguridad, ¿por qué las limitan? Reglajes y ruedas limitadas cuando llueve, y luego me vienen con el cuento de que lo primero es la seguridad... lo primero en la F1 es la estupidez. Lo mismo con no permitir muletos, vaya una chorrada. Si un candidato al título en la última cita no puede salir por avería o accidente en última instancia, lo que me voy a reír. ¡Hay que ser memo!



En primera instancia, Mazepin hizo la vuelta rápida, si es que puede llamarse así a eso.


Respecto a las estadísticas, otra memez más, Verstappen y RB ganan una carrera que no se celebró y esta es considerada la más corta de la historia, superando a Australia 1991, lo que es falso, lo mismo que considerar Canadá 2011 la más larga. La primera por que no hubo carrera y la segunda porque no es de recibo contar como carrera el tiempo que esta está detenida bajo bandera roja.

Por otro lado, siguiendo con este esperpento, esta podría ser la primera carrera -si hacemos caso a la FIA- sin vuelta rápida, lo que no hace sino demostrar lo que todos sabemos, que no hubo carrera. El caso es que esta se la están disputando en los despachos Mazepin y Verstappen, en fin...

Sólo hubo acción el sábado. Norris estaba fortísimo, fuertísimo que dicen ahora, pero se estrelló en Q3, una Q3 en la que no estaban los Ferrari, pero sí el Williams de Russell que, a base de coraje y de lógica -puso reglajes de agua- acabó segundo a tres décimas de Verstappen con un coche que está a años luz de el del holandés. Bravo por él y por Williams, pero sobre todo por él. Lo que hizo fue histórico, lo último que recuerdo parecido es a Hulkenberg -también en agua y con Williams- en Brasil 2010. ¿Cuantos se acuerdan de esto? Pocos, seguro.



El podio de la vergüenza. La F1 nunca había caído tan bajo. Max fue el "ganador".


Una pena luego que Russell se alegrara tanto en el podio, cuando no había motivo alguno para estar contento.

En fin, que Holanda no puede ser peor. Y a los que dicen la F1 está muerta, hay que darles la razón, esto no es F1 ni es nada.

Unos apuntes más:

-Si quieren ver acción en agua, vean vídeos de Jean Alesi, sobre todo en 1995, Buenos Aires, Japón, etc... simplemente acojonante.

-Para los que como yo, querían que corrieran, recuerdo a Stirling Moss en su momento, discutiendo con Jackie Stewart sobre seguridad, él empeñado en correr. Luego declaró que Jackie tenía toda la razón, que no hay que jugársela sin más. Pero por otro lado, Gerhard Berger ha dicho que se podía correr aunque era peligroso, y si estamos de acuerdo en que en la F1 están los mejores pilotos -y los mejor pagados- se debía correr. Uds.mismos.

-Respecto a Sainz, que dijo no se debía correr, lo entiendo, pero la excusa de que los coches son más rápidos y que levantan más spray.... como que no. Vale, son más rápidos, pero más seguros -y los circuitos también- y eso del spray no me acaba de convencer. Yo diría que parecido. Por el resto, de acuerdo, es verdad que no se veía un pijo.

jueves, 5 de agosto de 2021

GP de Hungría 2021

 



                 Ocon y Alpine se estrenan.





Mis pronósticos por los suelos, ni Red Bull fue superior, ni Ferrari estuvo en la pomada, pero a pesar de todo el GP fue apasionante, el mejor del año.

Mercedes se mostró como el mejor coche y acaparó sin problemas la primera linea justo por delante de los dos Red Bull. La jugada final de Hamilton, yendo muy despacio y que impidió a Checo Pérez realizar su vuelta es algo incomprensible, tanto por su parte, como por la de Red Bull. No comprendo el por qué de ir tan lento de Lewis, que luego hizo una vuelta de mierda; pero menos aún entiendo a Red Bull siguiéndole el juego, Yo le habría pasado y punto.

Gasly fue quinto, de nuevo excelente, por delante de Norris y Leclerc, todos ellos en milésimas, con Ocon, Alonso y Vettel completando los 10 primeros. Alonso parecía más fuerte, pero a la hora de la verdad se quejó de la disparidad de prestaciones de los juegos de neumáticos blandos, que en teoría deben ser idénticos.

Carlos Sainz, por su parte, debería haber estado en Q3 de sobra, pero cometió un error en Q2 y se quedó décimo quinto. El viento le desestabilizó el coche, pero como él dijo, no es excusa.

La carrera, que iba a tener a los Mercedes con medios por blandos de los Red Bull, vio como la lluvia trastocó los planes teniendo todos que partir con intermedios.



Strike doble en la salida protagonizado por Bottas y Stroll.


En la salida Bottas partió mal y frenó peor, llevándose puesto a Lando Norris, el cual impactó con Verstappen mientras el propio Bottas acababa su “actuación” estrellándose contra Checo Pérez. Menos Max, que seguiría con el coche seriamente dañado, los demás abandonaban y de ese modo el récord de carreras seguidas puntuando en Mclaren de Norris quedaba cortado en seco.

Por si eso fuera poco, Lance Stroll, también descontrolado, intentaba no chocar con Leclerc, sin conseguirlo, rebotando contra Ricciardo el coche del monegasco, abandonando Lance y Charles en este “lance” de carrera. Desde Spa 1998 no recuerdo una salida con una melé semejante.

En la vuelta tres se detuvo la carrera con bandera roja, reanudándose casi media hora después. Para entonces no sólo había dejado de llover, sino que la pista estaba completamente seca. Me extrañó mucho que nadie saliera ya con lisas, pero por lo visto nadie se la quiso jugar. Sea como sea, eso dio lugar a la salida de carrera más insólita de todos los tiempos, ya que sólo un coche, el del poleman Lewis Hamilton, partió en parrilla. Todos los demás se fueron a boxes a poner lisas por este orden: Ocon, Vettel, Sainz, Tsunoda, Latifi, Alonso, Russell, etc... pero no saliendo así, ya que Sainz -por lo visto en una parada nada brillante- cedió ante Latifi y Tsunoda, mientras Russell, que partió adelantándolos también, tuvo que ceder y volver a su posición inicial. Supongo, ya que nadie dijo nada, porque se benefició del semáforo de boxes y adelantó posiciones.



Primeros puntos de Williams en dos años, al final más arriba por la sanción a Seb.


Por tanto, Hamilton, que paró a continuación, se reincorporó décimo cuarto y último y, como bien le decían en su equipo, era el más rápido de largo y podía ganar.

En cabeza, Ocon y Vettel se distanciaban ayudados por el tapón de Latifi, que rodaba tercero con su Williams.

Por detrás, Hamilton ganaba un puesto al retirarse Mazepin por un enganche en boxes con Raikkönen, que recibió una sanción de 10”, para luego subir otro puesto más al superar a Giovinazzi, no sin cierta dificultad. Seis vueltas más tarde superó a Mick Schumacher, que fue un duro hueso de roer también para Verstappen, aunque el holandés corría con medio Red Bull, y Ham ya se situaba undécimo tras Gasly y, al ver en Mercedes que recuperar no era nada sencillo, optaron muy hábilmente por parar, montar duros y “volar” en aire limpio para así quitarse tráfico den en medio. Verstappen quiso defender posición parando a continuación, pero con el coche tan dañado, no pudo hacer nada.

A medida que todos fueron parando, Hamilton remontó. En la vuelta treinta y uno superó a Tsunoda y se colocó quinto tras Carlos Sainz, el cual optó por alargar la parada en contra de lo que le decían los estrategas desde boxes. Y acertó, ya que se quitó de en medio a Tsunoda y Latifi. Alonso hizo lo propio alargando aún más.



Gran carrera de Seb. Estuvo a punto de ganar, pero acabó descalificado.


El primero de los dos líderes en parar fue Vettel y, de no haber tardado un segundo más de la cuenta, hubiera pasado a Ocon, que paró a continuación. Segundo golpe de fortuna para el francés, el primero, salida aparte, fue tener a Latifi de tapón, que eliminó de la ecuación a Sainz y Alonso y, el tercero y definitivo fue su compañero Fernando Alonso, elegido con todo merecimiento, como piloto del día por la colosal defensa que hizo de posición frente a Hamilton, y es que el inglés, sin ruedas tras su remontada -así todo rodaba al mismo ritmo que Sainz- paró, puso medias y, en un santiamén se colocó a espaldas del dúo hispano Sainz-Alonso. Pero pese a tener un conjunto coche-neumáticos entre dos y tres segundos más veloz que quienes le precedían, más DRS, tardo once vueltas en superar a Alonso. Sainz apenas le duró una, sin ruedas y ahorrando combustible, lo que da aun más valor, si cabe, a la defensa de Alonso. Desde Malasia 1999 con Schumacher ayudando a Irvine, pocas veces se ha visto que un piloto le debiera tanto la victoria a su compañero.

Y de ahí, a por los dos primeros rodando casi tres segundos por vuelta más rápido que ellos, se quedó a un giro de atraparlos. No sé cuanto hubieran podido aguantarle, el caso es que todas las vueltas que Alonso le retuvo, fueron clave para el triunfo de su compañero de equipo. Los ordenadores daban la victoria a Hamilton por 12”...



Alonso felicitando a Ocon. Grandísima labor de equipo del asturiano.


Ocon ganó una carrera 100% francesa con el Alpine, que también se estrenaba como ganador con su propio motor, mientras Seb era de nuevo segundo con Ham tercero, Sainz cuarto, Alonso quinto y ya por detrás: Gasly -que paró para hacer la vuelta rápida-, Tsunoda, Latifi, Russell -los dos Williams en los puntos-, Verstappen, Raikkönen, Ricciardo, Mick Schumacher y Giovinazzi.

Todos, menos el ganador, subieron un puesto al ser Vettel descalificado por no tener el litro correspondiente de gasolina en su depósito al acabar la carrera. Sólo tenía 0,3. Cosas del reglamento que a veces uno no entiende, porque se trata de errores, no de hacer trampa, pero... Creo una multa sería algo más acorde.

Respecto a los incidentes iniciales, cinco puestos de sanción a los protagonistas. No me parece excesivo ni tampoco hay por qué pedir más, salvo reiteración. Nadie duda que no fue aposta y de que Bottas y Stroll son los únicos culpables, por lo tanto, ninguno ha soltado paridas como: “me cerraron, frenaron antes”, o chorradas por el estilo, como se dice habitualmente. Vuelvo al GP anterior, donde Hamilton, que fue el culpable único y exclusivo, pero que no obró de mala fe, no reconoció su error. ¿Tanto le habría costado decir: “me equivoqué”? Pues no, dice lo volvería hacer. Una cosa es intentar siempre adelantar, y otra muy distinta, que cuando al hacerlo te lleves por delante a alguien, te parezca bien, como Ricciardo con Rosberg en este mismo GP pero en 2015. Parece como si reconocer el error, daría luego lugar a una sanción mayor, cosa que no debería.



Ham lo intentó, pero no llegó. Así todo, se marcha líder.


Volviendo a Ham, en caliente se quejó de la defensa de Alonso, de los pocos pilotos limpios que hay. Luego rectificó, pero que se queje quien hace apenas quince días mandó a la puzolana a 300km/h a un rival y no ha dado muestras de arrepentimiento, sino al contrario, lo mejor que puede hacer, al menos, es callarse.

Y ahora, tras la mejor carrera del año, en la que Alonso dio una demostración de conducción demostrando por qué él merece más títulos de los que tiene -y otros menos- nos vamos de vacaciones.

A todo esto, a algunos les recordó su defensa a la que hizo con Schumi en Imola 2005, pero él ya recordó que no. Schumi venía claramente más rápido, pero no llegaba al segundo por vuelta, mientras que Ham recuperaba casi 3” y, además, tenía DRS. Nada que ver.


PD Por cierto, en Imola, algún espabilado dijo que Alonso tenía problemas de motor y 200CV menos, algo que sin decirlo directamente, el español ha dejado claro no es cierto.



jueves, 22 de julio de 2021

GP de Gran Bretaña 2021

 



         "Nada me apartará de mi objetivo"





Con esas palabrejas se expresaba el arrogante Lewis Carl Hamilton lleno, por lo visto, de orgullo tras su actuación en Silverstone.

Si nos ceñimos a su victoria, esta es brillante respecto a su compañero Bottas, al que doblegó sin problemas pero, en computo gloval, pese a la penalización de 10”, no es gran cosa, ya que necesitó casi toda la carrera para doblegar a un brillante -este sí- Charles Leclerc, que llevaba un coche entre siete décimas y un segundo por vuelta más lento. De modo que, me lo vendan como lo vendan, fue a falta de tres vueltas cuando Hamilton enmendó algo que debía haber estado resuelto a media carrera, y eso siendo generoso.

Luego tenemos su acción, sacando de pista a Verstappen. Es evidente que no lo hizo aposta, tan evidente como que, una vez Max fuera, su primer pensamiento fue que su coche no estuviera dañado, el segundo que no le sancionaran con dureza -como a Seb en Baku 2017 por mucho menos- para poder ganar, y el tercero, ya de soslayo, que Max no se hubiera hecho daño porque, por mucho que digan a veces: “nos jugamos la vida” la realidad es que con las medidas de seguridad actuales -y las de hace un buen puñado de años- el riesgo, sin llegar a desaparecer, no es como antaño. De hecho, casi es peor bajar un puerto en bici en ciclismo, que una carrera de F1, por no meterme en estadísticas de sí tomamos más riesgo al coger el coche a diario nosotros que un piloto al subirse a un monoplaza. Resumiendo, que le importaba tres cojones lo que le hubiera podido pasar a Max, él quería ganar y, como bien dijo, no iba a dejar que nada se interpusiera en su objetivo. Tras la carrera se quejó de insultos racistas en las redes... ¡pues anda que si llega a ser Schumi el que hace esa maniobra! Lo hubieran escaldado el triple, y eso sin contar conque seguramente la sanción sería mayor.



No hace falta ser Aristóteles para ver que Hamilton la pifió.


Lamentable actitud de este tipo que encima se cree un referente, cuando lo que es es un fraude. ¿Que le hubiera costado pedir perdón cuando es evidente que fue culpa suya al 100%? Nada, y habría quedado de puta madre. Pero no, su arrogancia, su estupidez, le impiden hacerlo. Pues hombre, gracias por no mentir, ya que la pasta de la que estás hecho es de sobra conocida para quien quiera ver. No hay más que recordar tu pataleta de Mónaco. Un niñato es lo que eres y, respecto a piloto, eres muy bueno, pero fuera de los cinco mejores. Tu mejor acción como piloto fue fichar por Mercedes.

Dicho esto, la sanción. ¿Fue justa? Creo que sí, 5” hubieran sido pocos, de 10” para arriba está bien. Luego está la cuestión de si habría que haberle puesto una sanción mayor para que no ganara, o descalificarle. Ya que no fue su intención sacar de pista a Max -sólo quería pasarlo a toda costa- quizá descalificarlo es demasiado. Pero por otro lado, al ser la tercera vez en tres años que hace algo así (Albon en Brasil 2019 y Austria 2020) tal vez, por reiteración, merecía más castigo. Si a eso le sumamos lo peligroso del toque, en Copse casi a 300km/h, entonces la descalificación hubiera empezado a cobrar sentido.



Hecho un cisco quedó el Red Bull, pero aguantó el impacto.


No me olvido de Verstappen, el que zigzageó a 300km/h en la recta de Kemmel por delante de Kimi -tras haberlo sacado antes de pista en Les Combes- en 2016, reconociendo, por si alguien lo dudaba, haberlo hecho aposta. No sé si ha cambiado el chaval, ojalá que sí, aunque lo veo difícil, pero lo que quiero decir es que la situación podría haberse dado perfectamente a la inversa y estaríamos en las mismas. No me imagino lo contrario, aunque lo deseo. A ver si de una puta vez se reconocen los errores. Esto es, para mí, lo peor. Puedo perdonar a Hamilton que sacase a Max de pista, pero que busque excusas de mal pagador diciendo: ”no me dejó espacio”, cuando cabían dos coches, y otras sandeces que dijo tras el GP, como: “no sabía que Max estuviese en el hospital, pero eso no ensombrece mi victoria”, no, ya que es de una falta de humanidad terrible, típico del fascista que es, señalando a quienes no piensan como él y no le siguen en su postureo progre.

Aclarado esto, el héroe.


Gran segundo puesto de Leclerc con sabor agridulce. Mereció el triunfo.



Charles Leclerc fue el héroe del fin de semana. Se encontraba primero tras el toque entre los líderes y, cuando se realizó la segunda salida, creo que todos esperábamos no le durase esa posición ante Hamilton ni dos telediarios. Pues vaya si le duró, y eso a pesar de tener unos pequeños problemas de motor. A Hamilton le hizo falta todo su talento para poder ganar, celebrándolo a lo grande, ya que lo tuvo que sudar. Pero vuelvo a decirlo, con ese coche, tenía que haberlo resuelto tras la parada. Y eso como muuuuuy tarde. De modo que de gran carrera, nada. Leclerc en cambio, Cum Laude. Impresionante la mejora de Ferrari en Silverstone, circuito donde a priori, iban a sufrir, aunque ya se vio el sábado en la minicarrera que podían ser el tercer equipo. Y casi ganan...

Tras los dos ganadores, se situó un anodino Bottas, que se limitó a cubrir el expediente y a ayudar a Hamilton como el número dos que es. Claro que de poco le va a servir ya que seguramente no será renovado y Hamilton no le va a devolver la victoria de Rusia 2018. A este respecto, muchas críticas a Schumi -y con razón- por lo de Austria 2002, pero al menos él si que devolvió el triunfo a su compañero. Y no sólo en Indianápolis...

Los Mclaren fueron cuarto y quinto, con Norris y Ricciardo, este último ya más a gusto con el coche, precediendo a Sainz. El español tenía ritmo de sobra para superarlos a los dos, pero una mala calificación, seguida de una accidentada carrera al sprint, donde tuvo que remontar desde el puesto 19 al ser sacado de pista por Russell, más una pésima parada en boxes en la que se dejó una decena de segundos, se lo impidieron.



70 años de la primera victoria de Ferrari en F1. Leclerc llevaba un casco conmemorativo, pero a Ferrari nunca se le han dado bien las efemérides.


Fernando alonso fue séptimo en una sólida actuación, aunque cuando más destacó fue en los inicios de carrera, llegando a rodar quinto en la carrera al sprint y sexto en la normal. Stroll acabó justo detrás, enmendando un mal fin de semana en el que estuvo claramente dominado por Vettel, que rodaba como se espera de un campeón como él, hasta que trompeó luchando con Alonso en la segunda salida y arruinó su carrera.

Ocon, a la chita callando fue noveno, sin el brillo de Alonso, pero a la hora de la verdad, muy cerca del español y, cerrando los puntos, Yuki Tsunoda superando a su compañero Pierre Gasly.

¿Y Pérez? Se autoeliminó en la carrera al sprint al trompear en la eses y, partiendo desde boxes en carrera, a diferencia de otras veces, no pudo remontar bien. Marchaba en décima posición a falta de cuatro vueltas cuando le hicieron parar para hacer la vuelta rápida y así quitársela a Lewis Hamilton.

George Russell, al que todos dan por hecho se sentará en el segundo Mercedes el año que viene, estuvo velocísimo en calificación, octavo, pero en las carreras no puede aguantar el ritmo y de momento no consigue puntuar. Fue décimo segundo, como su posición en parrilla, en la que le lastró una sanción de tres puestos por su incidente con Sainz.



Vettel lucía en su casco un pequeño homenaje hacía el desaparecido Carlos Reutemann.


Antes de hablar sobre el nuevo tipo de fin de semana que se experimentó en Silverstone, quisiera hablar sobre velocidades punta. Cualquiera con dos dedos de frente sabe que una alta velocidad punta se consigue, más por aerodinámica, que por potencia. Por eso muchas veces, el Force India, con el mismo motor que los Mercedes, tenía más velocidad punta, y no salia por radio Hamilton diciendo memeces de por qué corrían tanto. Digo esto porque, tras ser el Mercedes de Hamilton el más veloz en Baku, más que nada por montar menos ala, llegando a ser, en la recta y con DRS, ocho décimas más veloz que Checo Pérez, estuvo lamentándose -voy a intentar no escribir lloriquear- en Francia y la doble cita de Austria, de la gran velocidad punta del Red Bull. Bueno, pues aquí era al contrario, el MB le sacaba 10 km/h a los RB que eran, esta vez, los más lentos. Ya sabemos que es debido a que el Red Bull cargó más el coche y por tanto, nadie puso en duda, como sí hizo Mercedes, el motor de nadie. Nadie especuló con más potencia para Ham en esta carrera, cosa que ellos sí hicieron con Verstappen en Francia y Austria. Normal que estemos hasta los cojones de Hamilton y su equipo, que parece son ellos los únicos que pueden ganar. Dan, sencillamente, ASCO, y mira que en general, el que domina, acaba hartando, pero estos los superan a todos e largo, no los hay más pelmas. Ver como iba el Mercedes de Hamilton en las primeras vueltas de ambas carreras y cuando le tocó superar a Norris y Leclerc impresionaba, pero que yo sepa nadie a puesto en cuestión la legalidad de su motor.



Con vueltas estelares, Russell hacía rugir a Silverstone.


Respecto al nuevo formato, independiente de que la carrera corta sea más o menos entretenida, al haber un día más de emoción, el fin de semana mejora... pero no lo suficiente. No para mí, que soy un tradicionalista y me gustan los GGPP tal como están. Un fin de semana de Gran Premio es eso, un fin de semana de Gran Premio, de uno, no de varios. Por lo tanto, hacer una carrera al sprint no me gusta, por mucho que digan no cuenta, sólo marca la pole, etc... porque además, es un contrasentido.

El viernes se realiza la calificación tal y como la conocemos, que es practicamente inmejorable, pero en ella consigues la nada, porque no haces la pole, sales primero en la carrera al sprint, pero estadísticamente no eres nada. Y no tiene sentido hagas la “pole” y esta se desvanezca, como tampoco tiene sentido que al día siguiente corras una carrera, y tres cuartos de lo mismo. Bueno, casi. Al ganador le consideran pole -en principio así pasa a las estadísticas- y le dan tres puntitos -dos al segundo y uno al tercero-, pero como ganador de la carrera que es, no aparece en ningún sitio, la carrera, por tanto, no cuenta como GP y la vuelta rápida de la misma, como si no existiera, lo mismo que los kilómetros en cabeza y demás. Muy mal, si lo hacen, que lo hagan con todo. Una pole es una pole, que viene de una calificación a una vuelta o, si quieren, de varias, como en la F1 en 2005 o en Indianápolis, pero no de una carrera y, el ganador de esta, no es un poleman, es el ganador de una carrera, con su vuelta rápida, kilómetros en cabeza, etc... Eso daría lugar a GGPP con más de una carrera y no me gusta, pero si es lo que quieren hacer, que lo hagan bien, como en otros campeonatos: F2, Superbikes, Turismos, etc... el resto son tonterías.



La FIA presentó el nuevo F1 de cara a 2022.


Sin más me despido hasta Hungría, casi mitad de campeonato, un campeonato que creo va a tener más carreras polémicas como esta y si no, al tiempo. Hamilton a abierto la caja de pandora del juego sucio y tal vez sea difícil cerrarla. Así todo, creo que por pilotaje Max es mejor y logrará el título a menos que Mercedes recupere el terreno perdido porque, a día de hoy, están en tablas.

Y respecto a Hungría, creo esta pista le irá mejor a Red Bull que a Mercedes, una pista en la que Ferrari podría dar la campanada. Lo iremos viendo.


PD Hace unos días falleció Carlos Alberto Reutemann, no hubo ningún homenaje durante el Gran Premio, sólo uno se acordó de él, ¿adivinan? Sí, fue Sebastian Vettel, de los pocos, sino el único piloto que es un verdadero aficionado.



jueves, 8 de julio de 2021

El adiós de Carlos Reutemann

 



                      El as de Santa Fe






Ayer, tras una enfermedad, murió a los 79 años Carlos Alberto Reutemann, el “Lole”, mote que le quedó por “ir a ver la lolechones” que decía de chico.

Reutemann fue un gran piloto argentino de la “maxima” como dicen ellos, de hecho, el segundo mejor tras Juan Manuel Fangio. Al menos estadísticamente, ya que el “cabezón” Gónzalez no era manco.

Carlos debutó en F1 con Brabham en el GP de Argentina de 1972 marcando la pole, nada más y nada menos. Fue el segundo en lograr tal hazaña después de Mario Andretti, que lo consiguió en el GP de Italia de 1968 con un Lotus. Jacques Villeneuve, en 1996 con Williams, fue el tercero y último, hasta ahora.

Para su primera victoria, sin embargo, hubo de esperar algo más. Dos años y veintiocho carreras después, Reutemman ganaba, también con Brabham, el GP de Sudáfrica. Luego llegarían once más.



1972, debut y pole en casa, carrera que jamás pudo ganar.


A finales de 1976 dejaba Brabham, luego de haber corrido con ellos 66 GGPP y conseguido 4 victorias. Debutó con el tercer Ferrari en el GP de Italia de ese año, la última vez que Ferrari alineó tres coches en una carrera, calificando séptimo y acabando noveno.

No volvió a correr hasta 1977, ya a tiempo completo con la Scuderia, secundando a Lauda, que fue campeón ese año. El Lole se tuvo que conformar con un único triunfo, en Brasil.

1978 fue su último y mejor año en Maranello, ganando cuatro GGPP: Brasil, EEUU oeste, Inglaterra y EEUU este, siendo el primero de ellos, el de Brasil, la primera vez que un neumático radial, el Michelin, ganaba una carrera de F1. También fue la primera victoria del fabricante francés.

No pudo optar al título por la gran superioridad del Lotus 79 de efecto suelo -nadie más lo tenía-, acabando tercero. Al finalizar el año fichó por los actuales campeones, con tan mala fortuna que Lotus fue un fracaso y Ferrari se hacía con ambos campeonatos.



Ferrari fue el equipo con el que ganó más carreras: cinco.


En 1980 fichó por Williams como número 2 de Jones, papel que cumplió a la perfección. Su mejor resultado fue un épico triunfo en Montecarlo.

Al año siguiente repetía equipo y compañero, también con contrato de número 2. Tras acabar segundo tras su compañero en la primera carrera puntuable -ganó la de Sudáfrica, pero por la guerra FISA-FOCA no contó-, le ganó a Jones en el aguacero de Brasil, GP que ganó tres veces, el que más, desobedeciendo las órdenes de equipo. Tras este suceso el ambiente en el equipo se enrareció hasta tal punto, que cuando el Lole -y Williams por tanto- perdieron el título en la cita final de Las Vegas, en Williams no estaban nada tristes, de hecho, celebraban el título de constructores como si nada hubiera pasado... Lamentable. Ni Frank Williams, ni Parick Head, ni Alan Jones, este sobremanera, dieron la talla.

Sobre esta oportunidad perdida destacaría que, de haber contado el de Sudáfrica o, de no meter con calzador y fuera de plazo Las Vegas, Carlos hubiera sido campeón en 1981.

Me llama la atención que, tras esta falta de respeto por parte del equipo, Reutemann siguiese con ellos en 1982, acabando segundo en la cita inaugural, en Sudáfrica y abandonando en su GP fetiche, Brasil. Entonces se retiró de la F1, dando plantón a Williams.



Gran triunfo en Brasil, desobedeciendo al equipo. Hizo bien.


Visto en perspectiva, dado que ese año el campeón fue su nuevo compañero, Keke Rosberg, uno no sabe si realmente acertó al irse. Pero lo mismo hubiera sido igual, se hubieran restado puntos entre ellos y el campeonato habría sido para Didier Pironi, que de no haberse perdido las últimas cinco carreras por lesión, lo habría sido de todos modos.

Tiempo después leí que el Lole pudo seguir en 1982 como sustituto del malogrado Villeneuve en Ferrari y, que de haberlo hecho, podría haber sido campeón. Bueno, es una posibilidad, al fin y al cabo, tenía 6 puntos ya en el casillero y superar los 25 que obtuvo Tambay era posible, dado que el francés causó baja por dolores de espalda en dos grandes premios: Dijon y Las Vegas. Así todo, justo le habría ido.

El Lole se despidió de la F1 con un palmarés notable. Disputó 146 GGPP, en su momento segundo de la historia tras Graham Hill, subió 45 veces al podio, récord de entonces superando a Jackie Stewart, estuvo 66 veces en los puntos, también récord delante de Denny Hulme y logró puntuar 15 veces seguidas -entonces puntuaban los 6 primeros- que era récord. Nada mal, la verdad.



De leyenda: tercero en el Cosadur (Argentina) de 1980 con el Fiat 131 Abarth.


Fuera de la F1 corrió en el mundial de marcas -las carreras de resistencia- con Porsche, Ferrari y Alfa Romeo, nunca ganó, pero hizo podios, al igual que en el mundial de rallyes, en Argentina 1980 y 1985 con Fiat y Peugeot respectivamente, siendo, hasta la fecha, el único piloto en conseguir podios tanto en F1, como en sports y el mundial de rallyes.

Personalmente, comencé a seguir la F1 con siete años en 1981, cuando Reutemman daba sus últimos coletazos. Apenas me enteraba de nada, aunque recuerdo una carrera, en la que al escuchar su nombre: Carlos Reutemann, me llamó mucho la atención. Un nombre español en un campeonato donde no los había. Al igual que varios pilotos de entonces, le cogí mucho cariño, ya que de niño uno es cuando más héroes tiene, al ver el mundo bajo un prisma más emocional que cuando se hace adulto. Luego, con el paso del tiempo, me enteré de más cosas sobre el bueno de Carlos, un piloto al que Enzo Ferrari calificaba de tormentoso y atormentante y que a mí, al igual que a muchos, me gustaba.

Descanse en Paz Carlos Alberto Reutemann, el único e inimitable “Lole”.

miércoles, 7 de julio de 2021

GGPP de Estiria y Austria 2021

 



                Como en casa, en ningún sitio






Las dos citas en Austria en el circuito propiedad de Red Bull, resultaron casi perfectas para dicho equipo, y perfectas para su piloto estrella: Max Verstappen, al que sólo le faltó la vuelta rápida de la primera cita para hacerse con todo. Lideró todas las vueltas, marcó todas las poles, ganó las dos carreras y, por tanto, logró su primer Hat Trick en la primera carrera y Gran Chelem -el más joven en conseguirlo- en la segunda. Sólo una estúpida reprimenda de Massi -director de carrera- por su celebración en la primera cita, empañó un poco su doble fin de semana perfecto. Por cierto, que ha ganado tres carreras en tres fines de semana consecutivos, el primero en lograrlo.

Con estas dos victorias, Red Bull suma seis, el doble que una Mercedes que lleva cinco carreras sin ganar, algo que no le había sucedido nunca en la era híbrida. La peor racha habían sido tres carreras sin triunfo. Y Red Bull al revés, nunca había ganado tanto en un año de esta era, y menos de modo consecutivo. Pero muy bien tiene que hacer las cosas para igualar su récord, nueve seguidas en 2013.

Pero que nadie se lleve a engaño, el campeonato no está ni mucho menos decidido pese a que ahora Max y Red Bull tienen el rol de favoritos. Pero en una campaña de más de 20 citas -23 en principio, aunque ha habido cancelaciones, como ahora Australia-, nada esta decidido. Entre otras cosas, porque el margen entre RB y MB es pequeño. De hecho, en Francia pudo haber ganado Hamilton perfectamente, y las diferencias en el Red Bull Ring no han sido muy grandes, pese a los números de Max, sin olvidar que aquí Red Bull siempre ha sido muy fuerte. Y todavía faltan 14 citas...



Hamilton examinando su coche en busca del apoyo perdido.


MB y Ham fueron los grandes derrotados, con una segunda y cuarta posiciones, que hubieran sido dos segundas de no dañar Lewis el difusor de su coche en la segunda. Pero lo dañó, y ahora la diferencia es de 32 puntos. Parecen muchos, pero no lo son, ya que una victoria son 25. No debemos dejarnos engañar por la actitud derrotista de Ham, como si el mundo se fuese a acabar al no haber ganado ÉL. Es un gran piloto, es correoso y no va a dar jamás su brazo a torcer.

Bottas subió tercero y segundo al podio, pero no brilló, al igual que Checo Pérez, al que arruinó Norris su carrera en la segunda cita. Al margen de que su ataque vino dado luego de saltarse la primera curva -habría que ver si lo suyo era hacerle devolver posición-, lo que no es de recibo es que Lando lo sacase a la tierra en la curva 4 al no dejarle espacio. Peor aún que no reconociese el error. Me parece de estúpido no verlo. Pero claro, Checo, tras quejarse con toda la razón, luego va y le hace lo mismo ¡dos veces! a Leclerc en las curvas 4 y 6, bonito modo de celebrar su GP 200. A Lando le metieron 5” y 10” al Checo que, por reiteración, mereció más.

Norris, pese a su mala acción, brilló a gran altura y fue el piloto del fin de semana en la segunda carrera. 48 milésimas lo separaron de la pole, ¡increíble! Y luego tuvo un gran ritmo, logrando el tercer escalón del podio. Dijo que debía haber sido segundo. Un poco jeta el chaval, normal siendo fan de Rossi, pero no es menos cierto que también podía haber acabado cuarto si Ham y Checo hubieran tenido una buena carrera.



Norris, a sus anchas en el Red Bull Ring, sacó hasta la última gota de la esencia de su Mclaren.


Ferrari fue el cuarto equipo, en carrera, porque en entrenamientos no estaban muy finos y sus pilotos se hartaron a remontar posiciones. Más aun teniendo en cuenta que no arrancaron bien y, en el caso de Leclerc, porque su toque en la primera carrera con Gasly -al que pinchó la rueda obligándolo a abandonar-, le hizo cambiar el alerón y remontar desde el final. Sainz, muy sólido, cuajó dos fines de semana muy buenos, superando a Leclerc. Por poco, eso sí. Equipazo es lo que tiene Ferrari. Siempre me pareció Sainz una muy buena opción para Ferrari y me alegró mucho su fichaje. Los Ferraristas que lo criticaron con argumentos tan pobres como su palmarés, ahora estarán encantados y tragándose -sin reconocerlo- sus palabras. Como curiosidad, en la primera remontada de Sainz, se topó con Hamilton, perdiendo mucho tiempo hasta que lo pudo superar, lo que le impidió alcanzar a Norris. Me llamó mucho la atención eso de: “pedir permiso a la FIA” para desdoblarse. ¡Inaudito! Hasta ahora, se hacía y punto. Por poco, con Verstappen casi le pasa lo mismo en la segunda.



Sainz cada día mejor. Pronto llegará su turno.


Alonso apenas fue noveno y décimo en la doble cita energética, pero mereció mucho más, sobre todo en la segunda carrera, en la que Vettel -sin querer- le arruinó su vuelta buena en Q2, lo que le impidió calificar mucho más arriba -quizá entre los cinco primeros- y optar a más el domingo. Sea como sea, parece haber vuelto a ser el que era, a diferencia de Schumi, que en su regreso no se adaptó, y está machacando a Ocon. De hecho, nadie duda Alonso está entre los tres mejores, como siempre ha estado. Otra cosa es cuantos años ha sido o se le podría considerar el mejor. Pero su calidad, para mí, es superior a Hamilton, y los que me conocen saben que no es por patriotismo.

George Russell, que si en Mercedes no se han vuelto tontos, lo ficharán, destacó a gran altura en ambas citas. No puntuó porque su coche no da para más -y en la primera carrera se averió-, pero calificó muy arriba y, en la segunda carrera, lo metió en Q3 con los medios -no todos pudieron hacerlo- por delante de los Ferrari. Acabó el fin de semana con una gran lucha con Alonso, que lo felicitó. Fue una lucha perfecta, sin darse un centímetro de más, pero respetándose, limpia. A ver si aprenden otros pilotos, casi la mayoría me aventuro a decir, no sólo Norris y Checo, que aquí dejaron mucho que desear, sobre todo al no reconocer los hechos.



Fantástica lucha Russell-Alonso. Ambos merecieron más. Russell llama a Mercedes con su talento.


Respecto al hecho de hacer dos citas en una misma pista, creo no es necesario. El año pasado sí a causa de la pandemia pero este, pese a las cancelaciones, no, ya que hay citas de sobra. El cambio de los compuestos -más blando en la segunda-, no influyó. Eso sí, al irle bien a Red Bull la pista, le vino de perlas a Verstappen de cara al título.

Me despido hasta Silverstone, cita en la que se probará la calificación con carrera al sprint el sábado en una pista que, a priori, le debería y bien a Mercedes y mal Ferrari. Saludos.