domingo, 23 de julio de 2017

Reflexiones


     1+1=11







Y es que en la F1, como parte de la vida que es, no siempre las cosas funcionan con lógica.
Es de cajón que neumático más blando montado en un coche más pesado va a sufrir más y se va a degradar antes que uno más duro en un coche más ligero. Pero tanto en Austria como en Inglaterra vimos que no siempre es así. En Austria Bottas mantuvo un ritmo infernal con los ultrablandos durante cuarenta vueltas para luego sufrir con los superblandos en sólo treinta y además, con menos gasolina. Acabó pidiendo la hora. Y que decir de Silverstone, donde Verstappen y los dos Ferrari, luego de mantener un ritmo bueno con los superblandos a principio de carrera acabaron con los blandos en las lonas. De hecho, Max tuvo que cambiar ruedas por precaución en tanto que los Ferrari pincharon y a Kimi, autor de una gran carrera, se le reventó el blando con las mismas vueltas en carrera que el superblando.



Red Bull está cosechando buenos resultados en circuitos donde prima la potencia. Que me expliquen como se come eso si luego dicen que el Renault no da caballos.



Vamos con Renault. La verdad es que no sé pinta Renault en la F1, ya que casi nadie valora lo que hacen. Es igual que introdujeran el turbo en la F1, o la distribución neumática de las válvulas, al final da lo mismo. Se lleva más merito Mercedes comprando Illmor que Renault con todos sus logros. Solo un poco de reconocimiento en los 90 cuando ganaban con Williams y poco más.
El caso es que Renault es la excusa de Red Bull a la hora de justificarse. Sin embargo, en Canadá, Baku y Austria, circuitos de motor (Austria de motor y chasis), fueron muy competitivos y luego, en Silverstone, donde el motor cuenta menos, no tanto. Eso de que el Renault no da suficientes caballos es una excusa de pobres, una excusa que no me vale.



Dudo haya sorprendido a Grosjean que no se sancionase a Hamilton. Si quiere, tiene tiempo de tomarse la revancha.



Lewis Hamilton molestó en la calificación a Grosjean. No me he molestado en volver a ver las imágenes, ¿para qué? Sabía de sobra que no iba a ser sancionado. Dado que molestó a Grosjean, tal vez lo más justo hubiera sido que le anulasen su tiempo en esa vuelta, lo cual no le habría impedido hacerse con la pole. Claro que reglamento en mano -si no me equivoco- lo suyo es una sanción de tres posiciones que no se atrevieron a ponerle. Por menos se la pusieron a Felipe Massa en el GP de España de 2013 al estorbar a Webber. Le estorbó, si, pero eso no impidió el pase a Q3 del australiano, por tanto, daba igual. Y le cayeron tres posiciones. Lo de Ham, ya en Q3, por el mismo rasero, eran mínimo tres puestos de sanción. De nuevo de rositas el inglés.



¿Por qué te quejas Max? Si tu obras igual (o peor).



Vettel y Verstappen se vieron las caras de nuevo. Tal para cual. Muy mal Seb que arrinconó adrede a Verstappen mandándolo a la escapatoria. De no estar asfaltada, habría abandonado. Claro que en ese caso, le habría dejado hueco. Y es que es eso exactamente lo que hay que hacer, dejar el hueco como si no hubiera escapatoria asfaltada. Pero pocos lo hacen, y eso es debido a que la F1 ya no es un deporte de caballeros -suponiendo que alguna vez lo fuera- y los pilotos no hacen lo que deben, sino lo que se les permite. Por tanto, mientras les dejen hacerlo, lo harán. Ya sea mandar a rivales a la escapatoria, saltarse chicanes, o lo que sea. Unos lo hacen más que otros. Son pocos los que son limpios. Y en ese sentido Max es de lo más sucio y peligroso. Claro que es incapaz de reconocerlo. Pero en Silverstone tenía razón a pesar de que en su defensa en frenada moviendo el coche -marca de la casa- no es nada limpio. Lamentable escucharlos por radio a los dos quejándose de lo mismo el uno del otro. Lamentable o de risa, según se mire.
Debería empezar a sancionarse a quien manda adrede a las escapatotrioas a los rivales, para que se les vaya quitando de la cabeza esa fea costumbre.



Mercedes tiene el mejor coche y es, digan lo que digan, el favorito para los títulos.



Respecto al título, extraña que no domine Mercedes con mano de hierro, ya que tienen el mejor coche y cuando falla Hamilton, ahí está Bottas para recoger el testigo. Eso que decían de que Ferrari era el favorito, caca de la vaca. Una cosa es ser respetuoso con el rival, y otra muy distinta no ver la realidad, más exactamente, lanzar balones fuera. Ocho poles de diez y seis victorias -que habrían sido siete de no ser por el reposacabezas de Baku- dejan bien claro quien es el mejor. Ferrari va a tener que progresar mucho para poder mantenerse en la lucha por el título. Título de pilotos, ya que el de constructores casi diría que tiene propietario. Ojalá me equivoque.






Kimi de nuevo sensacional en Silverstone, como en 2015 hasta que llegó la lluvia. Se le da bien esta pista y dominó a Seb sin excusas. Ese es el Kimi que todos queremos, el Kimi de 2005. Ojalá haya vuelto para quedarse y que no sea solo la excepción a la regla. Con un Kimi así, no hace falta recambio.

Las declaraciones de Vettel -salvo que hayan sido sacadas de contexto- en las que decía que el Mercedes les sacaba de cinco a siete décimas en las rectas en calificación, es de traca. De ser así, el Ferrari sería claramente más veloz en carrera. Y ya hemos visto de sobra que no es así. Lo mismo que Mercedes no siempre está 1-2 en parrilla. Hay que ver las cosas con objetividad y no buscar excusas tontas. Me encantaría que el Mercedes sacase al Ferrari toda esa ventaja en las rectas en calificación con su botón mágico o lo que sea porque, en ese caso, Ferrari habría ganado todas las carreras.



"Precioso" el Halo.



Por último, una mala noticia. La FIA ha impuesto el Halo como elemento de seguridad obligatorio de cara a 2018. No discuto su validez ni nada por el estilo, pero creo que un mínimo de tradición debe mantenerse en la F1. Es decir, monoplazas con ruedas descubiertas y habitáculos abiertos. Abiertos y limpios de polvo y paja. Claro que es más seguro un F1 con el Halo, lo mismo que es más seguro un F1 con las ruedas carenadas, pero ya tenemos F1 muy seguros y no debemos pasarnos. Desde 1982 hasta nuestros días la F1 ha ido ganando en seguridad día a día hasta llegar a los coches -y circuitos- hiperseguros de hoy. En esa tesitura, la implementación del Halo -que de poco habría servido en estos últimos 35 años- carece de sentido. Con coches de seguridad por doquier y demás, creo es innecesario. Al final llegaremos a un punto en el que no aceptaremos ningún riesgo y, francamente, el riesgo cero no existe. Quien no quiera asumir el riesgo de competir en F1, sencillamente, que no corra. A este paso tendremos F1 carenados y salidas lanzadas -menos peligrosas que las de parado- amén de no correr en lluvia. Así todo, seguirá habiendo peligro. Al final se acabará por correr con F1 no tripulados. ¿Exagero? Sin duda, pero a este paso es lo que buscamos. Parece ser que nadie se negará a usar el vomitivo Halo y tendremos que acostumbraremos a él. Y luego vendrán más mamarrachadas.

La F1 cada vez me gusta menos.

martes, 11 de julio de 2017

Los campeones que no fueron



          O que pudieron haber sido




Massa fue el campeón más corto de la historia, su título apenas duró unos segundos.



O habrían o hubieren habido sido. Vale todo, todo vale para este artículo que se me vino a la mente cuando Lewis Hamilton logró en Brasil 2008 su primer título in extremis. In extremis, no por Timo Glock, que por mucho que se llame Timo, no timó a nadie, sino por el famoso crashgate de Renault en Singapur. Ese que la FIA no detectó -o no quiso detectar- a tiempo.
De cualquier manera, lo que le dio el título a Hamilton con un punto de ventaja sobre Massa, pese a ganar un GP menos, fue el sistema nuevo de puntuación instaurado en 2003. Es decir, que de no haber cambiado el sistema, Massa hubiera sido el campeón. Eso se me ocurrió comprobarlo por curiosidad, al haber estado el campeonato tan reñido. Quería saber si el nuevo sistema influyo. Y sí, vaya si lo hizo. De hecho, Massa habría sido campeón con todos los sistemas de puntos anteriores. Sólo con este y el último, el más tonto de todos -ya que desvirtúa por completo cualquier comparativa estadística, inaugurado en 2010- Hamilton se habría proclamado campeón. Hicieron un sistema de puntos en el que primaba la regularidad sobre las victorias. Y la parida posterior, no lo arregló.
Ya puestos, había que mirar los anteriores campeonatos reñidos, a ver que habría pasado.



Fagioli podría haber sido campeón en 1950 sin victoria alguna con otros sistemas de puntos.



Antes de nada, decir cuantos sistemas de puntos había:

1950-1959: Puntúan los cinco primeros a razón de 8, 6, 4, 3 y 2 puntos más 1 punto para la vuelta rápida.

1960: Puntúan los seis primeros a razón de 8, 6, 4, 3, 2 y 1 punto.

1961-1990: Puntúan los seis primeros a razón de 9, 6, 4, 3, 2 y 1 punto.

1991-2002: Puntúan los seis primeros a razón de 10, 6, 4, 3, 2 y 1 punto.

2003-2009: Puntúan los ocho primeros a razón de 10, 8, 6, 5, 4 ,3, 2 y 1 punto.

2010-... : Puntúan los diez primeros a razón de 25, 18, 15, 12, 10, 8, 6, 4, 2 y 1 punto.

Hasta 1990 se podían descontar resultados, que variaban según el número de pruebas. Incluso hubo años en que se descontaban por partes. Los X mejores de la primera parte de la temporada, y los Y mejores de la segunda, como pasó desde 1967 hasta 1980. Aunque generalmente consistía en descontar un resultado de cada parte y, dado el número de abandonos de antes, rara vez influía. Más significativo era cuando se descontaban 4 o 5 resultados. En 1988 esto benefició a Senna, cuando sólo sumaban 11 de 16, pero en 1966, la cosa era todavía peor, contando sólo 5 de 9.



En 1974 y con una sola victoria, Regga podría haber logrado el ansiado título.



A partir de aquí, las curiosidades.
En 1950 el campeón fue Nino Farina, pero con los sistemas de puntos de 1960 y el de 2003-09, el campeón habría sido Luigi Fagioli pese a no ganar un solo GP.
Mike Hawthorn fue el campéón de 1958 con una sola victoria por las cuatro de Moss, y lo hubiera sido siempre salvo con el sistema de 1991-02.
Il Grande John fue campeón en 1964 pese a sumar un punto menos que Graham Hill, pero gracias a que se podían descontar cuatro resultados -de diez en total- salió campeón por un punto. Sumando todos los puntos habría perdido y eso es lo que le habría pasado con todos los sistemas de puntos desde 1991 hasta la actualidad. Con los anteriores, campeón.
Jochen Rindt, el único campeón del mundo a título póstumo, habría perdido el mundial por un punto ante Jacky Ickx con el sistema inicial, el de 1950-59, merced a las cinco vueltas rápidas el belga -Rindt una- y al punto menos que sumabann las victorias -5 de Rindt por 3 de Ickx-, que habrían hecho campeón a Jacky Ickx.
Lo mismo en 1974, donde con el sistema de 1950-59 Regazzoni le birlaría la cartera a Fittipaldi merced a sus tres vueltas rápidas por ninguna de Emmo, así como por el menor valor de las victorias (3 de Emmo por 1 de Regga).
El achicharrado Lauda también se habría proclamado campeón con el sistema de 1950-59 a pesar de su accidente de Nürburgring -y de perderse dos GGPP- gracias a sus 4 vueltas rápidas por las dos de Hunt, “the shunt” que al tener un triunfo más, también sumaría un punto menos. Con los dos últimos sistemas de puntos, los de 2003-09 y 2010 hasta hoy, Niki también habría sido campeón.



Se equivocó el sistema de puntos. Con otro, el Lole habría cantado el alirón.



En 1981 el Lole se haría con el máximo galardón con los sistemas de puntos de 1950-59 y 1960 gracias a que logró una vuelta rápida más que Nelson (2-1) y a que ganó una carrera menos. Es lo que tenían esos sistemas hasta 1960, que la victoria no marcaba tanto la diferencia, como hemos visto.
1982 nada habría cambiado de ninguna de las maneras, y es que Rosberg sólo ganó una carrera, pero nadie pasó de dos...
Prost se haría con el título de 1984 con los sistemas de puntos de 1991-02 y el actual.
En 1988 Senna es campeón gracias a que sólo sumaban los once mejores resultados, y sólo sería campeón de esa manera. Del resto de tipos de puntuación, sale Prost campeón.
Casi lo mismo para Schumi en 1994, ya que sólo saldría campeón con el sistema de 1991-02 -el que le tocaba- y el de 1950-59; con el resto el campeón es Damon Hill.
De no haber sanción en 1997 para Schumi, esa en la que le quitaron todos los puntos pero mantuvo las victorias, el canadiense sería el ganador del título siempre hasta la llegada de los dos últimos sistemas de puntuación, en cuyo caso el campeón sería Schummel Schumi.
Y pasaría exactamente lo mismo en 1999 entre Hakkinen e Irvine, en el que los dos últimos sistemas favorecen al irlandés.
Y cerramos como empezamos, con 2008, donde sucede justo lo contrario que en los tres últimos casos. Son los dos últimos sistemas los que dan el título a Hamilton, el resto se lo darían a Massa.
Y creo que no me dejo ninguno.



El destino no quiso que fuese Irvine quien cerrase la sequía de títulos de Ferrari. Pero con otro sistema de puntos...




Espero se hayan entretenido, al menos, yo sí. Respecto al sistema de puntos, yo dejaría el de 1961-90 o el de 1991-02, que me parecen los más justos. Lo dar dar puntos a la pole, ni en sueños, en todo caso a la vuelta rápida, lo cual añadiría más valor a esta, que es practicamente testimonial. Aunque por mi parte, no le daría puntos. Y respecto a los dos últimos sistemas, sobre todo al último, estoy totalmente en contra, ya que desvirtúan, como dije, cualquier comparativa. Fangio era -y de hecho es- el que más puntos sumaba por GP, con una media de 5,44; ahora la comparación directa no es posible. Se decía que con este último sistema se querían primar más las victorias que la regularidad, pero como hemos visto, no es así y además, de querer hacer eso, valía con volver al sistema de 1991-02.

Por último, los resultados deben contar todos, nada de descuentos, eso para las rebajas.

miércoles, 5 de julio de 2017

Mi Jerez "noventa y siete"

           Buenos recuerdos, a pesar de todo








El GP de Europa de 1997 en Jerez se celebró de rebote al “caerse” del calendario el GP de Portugal, al no haber hecho las reformas necesarias para albergar la carrera. Eso, y tal vez que no se llegó a un acuerdo económico.
Como fuere, en lugar de dejar el campeonato en 16 citas, finalmente se encontró un sustituto. Sería fácil decir que de no haberse metido “con calzador” esta carrera, el campeón habría sido Schumacher, pero no es menos cierto que la sanción que tuvo el canadiense Jacques Villeneuve en Japón por no respetar banderas amarillas en los entrenamientos, tal vez no se habría aplicado de manera tan contundente -descalificación- de ser esa la última cita. Lo mismo que de haber salido Schumi campeón por su toque en Jerez. Tal vez no se le habrían retirado los puntos. Sanción que por otra parte, a nadie importaba.

No recuerdo como se nos ocurrió o de quién fue la idea, pero el caso es que nos embarcamos para allá. Yo estaba trabajando en Limpias (pueblo de Cantabria) para Dragados y como los viernes por la tarde solíamos librar, cogí el Talgo en Santander por la tarde rumbo a Madrid donde me encontré con mi amigo José Luis Gallego.
Noche en su casa y al día siguiente AVE a Sevilla y luego cercanías para Jerez, donde nos encontraríamos con mis padres -que andaban de vacaciones por el sur de Portugal y salieron al encuentro- tras los entrenamientos.
A estos llegamos justos, con ellos empezados y ya con Villeneuve habiendo marcado el tiempo de la pole. Schumi primero y Frentzen después, venían mejorando, pero al final pasó lo que uds. saben, triple empate en cabeza, ¡a la milésima! Hecho inaudito.
Reglamento en mano, pole para Jacques seguido de Schumi y Frentzen, aunque lo más justo es que hubiera mandado su segunda mejor vuelta a la hora de deshacer el empate, no quien logró el tiempo primero.



959, F40, XJ220 y F355 en el parking del hotel donde comimos. Fuera del objetivo el 911.



Al salir de los entrenamientos nos reunimos con mis padres y comimos en un restaurante al lado del circuito -cuyo nombre no recuerdo- en el que estaba Carmen Martínez-Bordiú, la nieta de Franco. Aunque el interés para nosotros estaba en el parking. Un Porsche 911 preparado y un F355 palidecían ante un 959, el cual estaba eclipsado por las dos estrellas, el Jaguar XJ-220 y, sobre todo, por el Ferrari F40.

Por la tarde llegó mi hermano con nuestro amigo Fernando Casino. Este se había reunido con él en Madrid, donde trabajaba mi hermano que, al trabajar el sábado por la mañana, se perdió los entrenamientos. Llegaron por la noche luego del sangrado de los frenos del 131 y de haber dejado atrás en Despeñaperros a todos los GTI y demás coches que se le cruzaron por el camino.
Cena en un local cuyo nombre no recuerdo -para variar- y la mayor sorpresa, para mí, que nunca había ido al sur -no en vano las mejores playas están en el norte- era que todos los camareros locales hablaban no sólo en inglés, sino también en alemán.
En el hotel -no pregunten el nombre- estuve leyendo prensa y suplementos y me llamaron la atención dos: uno que tenía unas fotos chulísimas de los candidatos al título -y del campeón actual, Damon Hill- y otra en la que decía: “el que gane el título tendrá la satisfacción no sólo de haber ganado, sino de haber humillado a su rival”
Que alguien escriba esto y se publique demuestra el mundo en el que vivimos. Así que ganar significa humillar a tu rival, ¿eh? Y luego queremos que los deportistas sean eso, deportistas, que den ejemplo y que no jueguen sucio. Pues los periodistas no deberían calentar el ambiente con idioteces. Luego pasa algo y son los primeros en poner el grito en el cielo.



Excelentes fotos de un suplemento previo al GP.



Madrugón al día siguiente para ver el warm-up, al que casi no llegamos a tiempo al perdernos. Pero como preguntando se llega a cualquier parte, al final no nos perdimos esos intensos 30 minutos.
Lapsus total hasta la hora de la carrera, paseamos por ahí y compramos algunas camisetas, pero no recuerdo nada más, ni si hubo carreras teloneras ni nada. Aunque dimos un paseo por los alrededores del circuito, de eso sí me acuerdo.
La carrera empezó bien, con Schumacher adelantando a Villeneuve. Aunque estábamos en una tribuna entre las curvas Ángel Nieto y Peluqui, decidimos dar un paseo y acabamos en Dry Sack, donde vimos a Alesi hacer un largo al intentar un adelantamiento. Se fue a la grava perdiendo mucho tiempo.
Después vino el momento crucial, Jacques se lanza a por Schumacher, este le cierra -como en Adelaida 1994 pensé- y adiós título.
A partir de ahí hasta el final de carrera dimos la vuelta a todo el circuito. Llamaba la atención poder hacer esto y poder bien toda la pista, a excepción de la recta de tribunas que está en una trinchera que impide su visión. Si quieres ver la meta, pagas o te aguantas. El resto lo ves todo de maravilla, supongo que en este aspecto es uno de los mejores circuitos del mundo, sino el mejor.
A poco del final mi hermano me señaló que Villeneuve iba muy lento, en una vana esperanza de que perdiese el título. Al final fue incomprensiblemente tercero y casi pidiendo la hora. Pero la verdad es que su título nunca peligró. Ganó por primera vez Hakkinen y ni me enteré. En ese momento me daba exactamente igual.



Hakkinen ganó por primera vez y paró una sequía de triunfos de casi cuatro años de Mclaren, que ganó de nuevo en la despedida de Berger. Coulthard redondeó el resultado con el doblete.



Después de charlar y despedirnos de mis padres -que seguían de vacaciones- mi hermano, mis amigos y yo partimos en nuestro 131 Diplomatic, “el dos litros”, hacia Madrid. Por el camino nos pasó un Testarossa que hizo las delicias de todos en la estación de servicio dónde nos detuvimos. Los aficionados a Williams con las bonitas cazadoras de Rothmans no podían escapar al encanto del Ferrari. Normal, no iban a mirar al Chamade que estaba a su lado, ¿no?
Tras pararnos la policía en un control rutinario, dónde por las banderas dijeron: “¡ah, de Ferrari!”, seguimos rumbo a Madrid con “scratch” en Despeñaperros.
Al llegar a Madrid nos disgregamos, Fernando Casino cogió un autobús para Santander, ya que trabajaba el lunes. Mi hermano se fue a su casa de Sevilla la Nueva, en tanto que yo me fui a la de Gallego, ya que había pedido el lunes libre.



Nuestro inseparable compañero de fatigas, el dos litros.



Como tenía billete de tren para la tarde, aproveché la mañana para ir a Libromotor, donde me consolé con la adquisición de once anuarios: cuatro libros del año del automovilismo deportivo 4tiempos (la maravilla de Javier del Arco y sus colaboradores) y siete del año automóvil. Y a buen precio. Apenas mil duros de los de antes por unidad.

El martes vuelta a la vida normal. No iba a ver la carrera que encargué grabar a mi hermana, pero si leí periódicos y revistas con la famosa polémica -además de la otra en torno al posible tongo entre Mclaren y Williams- amén de ver el accidente por la tele.
Lo que allí vi cambió, al menos en parte, la impresión que tuve del accidente cuando lo vi al borde de la pista. Y es que Villeneuve no estaba adelantando a Schumacher, lo estaba intentando, que no es lo mismo. Iba pasadísimo -como sólo la revista Car and Driver reconoció- y, de haber abierto Schumi la puerta, habría recuperado la posición y se habría proclamado campeón.






Por supuesto cabe la duda de si Schumacher jugó o no sucio, es decir, si cerró la puerta adrede o, simplemente, no lo vio venir. Dado su trayectoria hasta entonces, y lo que vino después, yo creo que hubo juego sucio por su parte sin duda. Pero le salió doblemente mal, ya que de no haberlo hecho, habría vuelto a superar a un Jacques que no entraba en la curva ni de coña. De hecho, podría haberse ido a la puzolana, como Alesi vueltas antes.
Villeneuve siempre jugó limpio, y en Jerez también. Nunca fue a embestir a Schumi ni a hacer nada sucio. Por eso me llama la atención como tantos años después es incapaz de reconocer que estaba pasado de frenada y que fue gracias a las malas artes del Kaiser que logró su objetivo. Las imágenes están ahí y son bien claras.
Schumi lo explicó, que si Jacques no se apoya en él, no traza la curva, aunque pocos le hicieron caso. A este respecto hay que decir que Jacques no pensaba apoyarse, y que sólo lo hizo porque Michael cerró la puerta. Por eso creo Schumi no se quejó luego, porque supo que nunca hubo mala intención. Consideraciones aparte, lo cierto es que Jacques no iba a lograr pasarlo. Justicia poética en cualquier caso.
Al respecto de por qué Villeneuve se dejó casi 5” en la última vuelta de Jerez, luego de pasar Dry Sack en cabeza, acabando con Berger e Irvine a sus talones tras ser superado por los dos Mclaren, es algo que no me explico de ninguna de las maneras. Se habló de devolver favores a Mclaren, que hubo tongo. ¿Pero qué favores? Mclaren no influyó para nada. Ni en Jerez, ni en ningún sitio. Y sus supuestos problemas mecánicos son solo eso, supuestos. A ver si no podía cubrir un par de kms más. De ser así, ganó pidiendo la hora. No lo creo y por tanto, no encuentro explicación.






No acabó la cosa como hubiera querido, pero me quedo con lo mejor. A pesar de que no se dio el resultado deseado, lo pasamos bien.


martes, 27 de junio de 2017

Corpo di Baku

    El calentón de Vettel da la victoria a Ricciardo








No tenía intención de escribir nada de este GP, pero visto lo visto, me veo “obligado”.
Antes de entrar en el meollo de la cuestión, un poco sobre la pista, entrenos y carrera.
El circuito el año pasado me pareció peligroso y aburrido. Este año, sin duda gracias a una carrera más emocionante, el ver a los pilotos derrapar espectacularmente, rozar muros, mas salidas relanzadas con hasta cuatro coches en paralelo, me han echo cambiar de opinión. Aunque sigo pensando que no es todo lo seguro que debiera.
Los entrenos parecieron mostrar un Red Bull más cercano a los líderes, sobre todo a Ferrari, toda vez que Mercedes parecía haber sacado “un poco más” de su flechita.
Pronto para sacar conclusiones. De confirmarse el acercamiento de Red Bull no dejará de haber quien diga que es gracias a Newey, que ha puesto manos a la obra en el coche. Ya sabemos que, para muchos, si Red Bull no gana es porque Newey, “el infalible” -o inefable-, no ha tomado cartas en el asunto. Eso, y por Renault, que no da caballos. Las sanjuanadas de siempre.
Mercedes marcó una pole insultante, pero en carrera no fueron tan superiores, aunque eso sí, eran los más rápidos. Dicen que por fin han conseguido entender los neumáticos. Si yo fuera mal pensado me preguntaría si los han entendido trabajando -como es el caso- o haciendo un test ilegal como en 2013. Ese famoso test de Barcelona en el que usaron los coches de la temporada en curso y pilotos titulares, algo prohibido y que se saldó con un leve tirón de orejas. Curiosamente pasaron de acabar casi doblados en Barcelona, a ganar en Mónaco...



Stroll logró un podio que podría marcar un cambio de tendencia.



Como fuere, ambos casos se han de confirmar. Es pronto para decir que RB está en condiciones de “patear el culo” a Ferrari así como que Mercedes va a dejarlos tirados.
Lance Stroll estuvo magnífico todo el fin de semana en tan difícil circuito, y no sólo superó por primera vez a Massa en calificación, sino que consiguió un podio luego de una carrera excelente. Puestos a pedir, que bonito hubiera sido que hubiese ganado, ¿no?
Al final perdió la segunda posición por una décima de manera un tanto sorprendente ante un Bottas que la lio en la primera curva -enésimo toque con Kimi- y que luego se benefició de una norma estúpida que permite a los pilotos con vuelta perdida, desdoblarse. Esa norma -no me cansaré de decirlo- no tiene sentido, y el hecho de que uno de los que se desdoblan colisionase con Kimi en Mónaco 2014 -haciéndole perder la tercera posición- es motivo de sobra para anularla. Deben estar esperando a que afecte a un líder o a alguien que se juega el campeonato del mundo. Típico de la FIA, actuar cuando es tarde, a toro -no se lo digan a Helmut Marko- pasado.
Como en esta carrera hubo bandera roja, aprovecho para decir que la normativa esa de cambiar ruedas y reparar durante la misma es totalmente injusta. Una cosa es aprovechar el coche de seguridad para cambiar ruedas y reparar perdiendo menos tiempo, y otra muy distinta hacerlo de forma gratuita. Entre ambas situaciones, media un abismo. Esa tontería de norma nos quitó un final electrizante en Mónaco 2011 sin necesidad de ningún tipo.
La carrera la ganó, se la ganaron más bien, Daniel Ricciardo, autor de un soberbio adelantamiento a fin de recta a los Williams y al Renault de Nico Hulkenberg. En el podio Bottas fue el único que no quiso hacer la cerdada esa de beber de la bota de Ricciardo. Stroll, por quedar bien, hizo la tontería. ¿Cuando se dará cuenta Ricciardo, el risistas, que tuvo gracia la primera vez -como mucho- y que ya pasó el tren?



La tensión entre los compañeros de Force India aumenta carrera a carrera.



Y ahora el rollo. Hamilton cometió un error al frenar cuando se iba a reanudar la carrera y Vettel, que venía por detrás y no se lo esperaba, colisionó con él, con el consiguiente enfado. Del calentón resultante, Vettel se emparejó a Hamilton y le dio un toque, fruto de la frustración y la rabia.
No pasó nada más. La FIA debería haberlos sancionado a los dos, o a ninguno. Y el Stop and Go de 10” a Seb fue excesivo. Con añadir 10” más a su tiempo de carrera habría valido. Pero estaba claro que no querían que ganase la carrera. Y Hamilton, de nuevo, de rositas, como en 2007, cuando se le permitía todo. Hay que recordar que no es la primera vez que la lía tras el coche de seguridad, como en Fuji 2007. El que otros grandes, como Schumacher (Monza 2000 y Mónaco 2004) también la liasen, no es excusa. ¿Acaso alguien duda que de haber sido Stroll el causante de la colisión no habría sido sancionado con dureza? Pues eso.
La FIA, sus comisarios, el caduco director de carrera Charlie Whiting, no valen para nada, son unos “comedores” que se limitan a viajar por el mundo y vivir de puta madre. Esto último más que nada por los cargos, tipo funcionario, de los peces gordos de la FIA y de la F1, Whiting el primero. No sé que narices pinta ya este tío, ese al que le parece normal que un tipo se salte chicanes para ganar carreras, como Hamilton el año pasado por dos veces: Mónaco y México, esta última de traca.
Pero claro, sancionan a Vettel, que es muuuuuuuuy malo, ya que chocó adrede contra el “seráfico” Hamilton, que nunca ha roto un plato. Hubo acción y reacción. Ninguno está libre de culpa.
Y si lo que se busca es sancionar de manera ejemplar al que actúa deliberadamente de forma peligrosa, pues muy bien, de acuerdo. ¿No fue deliberado y peligroso lo que hizo Max Verstappen a Kimi el año pasado en Spa? zigzageando delante del finlandés en plena recta y luego sacándolo de pista en Les Combes. Todo esto a 300 por hora, no a 50 como Seb. Pero claro, se sanciona lo que se sanciona, las paridas.



Primer roce serio entre Seb y Ham este campeonato.



Todos los maricomplejines de siempre indignados por la actitud, incorrecta sin duda, de Vettel, pero que ante casos mucho peores, callan como putas.
Vamos con unos ejemplos, para refrescar la memoria:

-Japón 1993, Senna, luego de ganar el GP, recrimina a Irvine su actitud en carrera -se lo recrimina él precisamente- no se ponen de acuerdo e Irvine se va con un bofetón del que, hasta ese día, era su ídolo.
-Spa 1998, Coulthard frena en las narices de Schumacher bajo la lluvia y el alemán colisiona contra él, abandonando. Aquí más que callar, echaron la culpa a la víctima.
-Hungría 2006, en unos libres sin importancia, el Red Bull de Robert Doornbos estorba al Renault de Alonso. ¡En unos libres! Reacción del astur, adelantarlo, cruzarse en sus narices y luego frenar delante de él.
-Hungría 2010, Shumi casi empotra contra el muro a Barrichello, que lo estaba adelantando.
Por poner sólo unos ejemplos en F1

Fuera de esta, hay muchos más, como uno de tantos de ese “idolo de las nenas”, Valentino Rossi, el tipo más despreciable de la historia del deporte. Me quedaría sólo poniendo ejemplos, así que citaré sólo dos: su patadita a Márquez en Sepang 2015 y otra a una aficionada que se hacía una autofoto en Valencia el año pasado. Ambas acciones mucho más reprobables que la de Vettel este fin de semana. Sin embargo, nadie pidió su cabeza. En cambio la de Seb sí, todos muy ofendidos. Que si tenían que haberle sacado bandera negra, no dejarle correr el siguiente GP, etc...



Mercedes y la FIA dicen que Hamilton no frenó... lo mismo que no se saltó la chicane de Méjico el año pasado.




Estaban todos los tipos politicamente correctos muy escandalizados porque se habían roto las normas del deporte, que no era ejemplo para los demás (niños especialmente) y ya puestos: pobres delfines, medio ambiente (y el otro medio), el ártico, el amazonas, el calentamiento global, etc...
Menos chorradas y más seriedad. Ni tanto ni tan calvo, fuera ya esos dobles raseros de periodistas acomplejados de medio pelo. Se debe criticar con objetividad los hechos no importando quien los hace.
Los periodistas de Movistar TV en general, y Pedro de la Rosa en particular, fueron muy duros con Seb. No me cabe duda de que si el autor de tan “deleznables actos” hubiera sido Alonso, habrían sido más comprensivos y habrían rebajado la tensión diciendo lo que realmente fue: un calentón fruto de una acción imprudente del líder. Es decir, un lance de carrera sin mayor importancia. Como dije, el de Max y Kimi en Spa 2016 fue más grave y no se armó tanto revuelo.
Este lance de carrera se habría solucionado con algo que no tenemos, un organismo rector eficiente. Tras la carrera, luego de sancionar a los dos -a los dos o a ninguno- se reúnen los comisarios con ellos y los ponen al día.
Si fueran caballeros -como algún tonto a las tres dice que es Hamilton- hubieran pedido disculpas. Vettel habría dicho que actuó en el fragor de la batalla en caliente, que lamentaba lo ocurrido y que procuraría no repetirlo. Y Hamilton ídem de lienzo, reconocería su culpa -que frenó- y procuraría ser más cuidadoso en el futuro. Pero como no son caballeros, no sucedió nada de esto.



Charlie tiene buen aspecto. Seguro que puede disfrutar de una buena jubilación. Por favor, ¡disfrútala!



Y menos quejas Ham, campeón, alégrate del arrebato de Vettel. Sin él habría ganado la carrera y su ventaja en el mundial sería mayor. Date por contento, fuiste quinto y te libraste de un castigo. Menos mal que tu reposacabezas es más sensato que tú -y que la FIA- e igualó marcadores.
Respecto al frenazo del líder, la FIA dice que no lo hizo. Claro, claro, ya se ve que no. Lo dice la misma FIA que no sancionó a Mercedes cuando ganaron en Monza 2015 con las ruedas con la presión por debajo de lo permitido, “no lo medimos bien” dijeron. Anda que tenéis cara, mira que sois inútiles. Que difícil medir la presión de una rueda, ¿verdad?. La categoría más sofisticada y no saben medir la presión de las ruedas. A tomar el pelo al maestro armero, coleguitas. Eso sí, poco después en Brasil, por algo similar descalificasteis a Massa...
Si yo fuera la mitad de incompetente en mi trabajo de lo que lo son Whiting y sus secuaces en el suyo me habrían puesto de patitas en la calle. Y dando las gracias de que no me demandasen. Pero estos tíos siguen ahí, tan campantes.
La FIA no tiene credibilidad, y si lo que quiere es mantener la línea del año pasado -que retoma la de 2007- esa en la que Hamilton podía hacer lo que le diese la real gana, que lo digan.



El mundo al revés, en un circuito de motor, el Mclaren agunató y acabó en los puntos.



Y menos cogérnosla con papel de fumar, menos mariconadas. No estaría mal que lo de Vettel ayer fuese lo peor que se ha visto en una carrera de F1. Pero no es así, ha habido cosas peores.
Estuvo bien sancionarlo, pero no sancionar a Hamilton y poner a Vettel como el diablo -porque va de rojo quizá- es del género tonto. Y no, Vettel no es un santo y muchas veces se pasa de listo, no actúa correctamente y no reconoce errores (Turquía 2010, Malasia 2013) pero de ahí al desmadre de ayer... si todo se mirase bajo ese prisma, la última cita la correrían cuatro pilotos titulares, el resto estarían sancionados. A eso se lo llama sacar las cosas de quicio, o los pies del tiesto si lo prefieren.
Pensaba que esa parida de incidente carecía de importancia, que no era más que un lance de carrera. Que ingenuo soy, si realmente son las paridas lo que mueven a la gente. Luego, en las cosas importantes, nos callamos o buscamos excusas de cualquier tipo. Excusas ridículas, como la que se armó en este Gran Premio, ridículo. Y lo que te rondaré, morena.
Tras estos sucesos, la victoria de Daniel Ricciardo, el primer y brillante podio de Lance Stroll, los abandonos de Kimi y Verstappen, el toque entre los Force India y los primeros puntos de Mclaren este año, pasaron a un segundo plano.

En Austria el mundial llegará de lo más calentito.



El reposacabezas suelto impidió el triunfo de Hamilton. Justicia poética.

sábado, 24 de junio de 2017

Lo que piensan los pilotos

                      ¿Ganar o competir?








Me vino esta reflexión la mente cuando leí unas declaraciones de Lewis Hamilton en las que decía que su relación con Fernando Alonso en 2007 fue mala. De hecho, dijo que fue “toxica” y que esta afectaba al resto de miembros del equipo.
Sin echar la culpa a nadie, simplemente dio a entender, que si por él fuera, no volvería a tener a Alonso de compañero, aunque eso sí, deseaba que este tuviera un coche para ganar de nuevo.
El caso es que en F1, como en todo deporte de motor, la máquina es decisiva -lo más determinante- y mi pregunta es si los pilotos realmente desean competir en igualdad de condiciones con los demás, o si lo dicen de boquilla y que lo realmente quieren es ganar, con cuanta menos oposición, mejor.
Y para ganar buscan al mejor coche y, a ser posible, que su compañero no les moleste. Ejemplos a lo largo de la historia hay a montones. Senna vetó a Warwick en Lotus para que el equipo sólo se centrase en él, Schumacher tenía todo un equipo a su alrededor, Prost vetó a Senna en Williams para hacerse con su cuarto título, Lewis no quiere ver ni en pintura a Alonso, etc...
El caso es que yo creo que un piloto de talento que no dispone de material para ganar, le es igual competir contra quien sea y como sea, pero una vez se ha establecido y tiene lo necesario para el éxito, lo que quiere es que nadie irrumpa en su torre de marfil. De modo que eso de que lo que quieren es competir y medirse contra los mejores hay que mirarlo con perspectiva.



Senna tuvo en el Mp4/4 el mejor coche de su carrera, pero la oposición de Prost le restó triunfos.



Al igual que los aficionados dicen querer emoción e igualdad, cuando lo que en realidad quieren es igualdad y emoción siempre y cuando no sea el suyo el que domine, los pilotos prefieren ganar comodamente a tener que sudar la camiseta, el mono en este caso.
Es decir, que les encanta competir y eso, y les es muy gratificante ganar tras dura lucha, pero si pueden ganar fácilmente, dominando, no van a renunciar a ello por nada del mundo.
Hakkinen definió, muy acertadamente, que ganar tras una dura lucha no te hacía sentir contento, sino aliviado. Y es que es así, somos así. Nos gusta la emoción y la lucha, pero más nos gusta ganar, y cuando estás en una lucha mano a mano, en muchos casos sufres más que disfrutas. Disfrutas al final si ganas. En cambio, si dominas, aunque a veces te aburras, eres más feliz, estás más tranquilo.
Y con los seguidores igual, nos gusta que el nuestro gane y no nos hagan sufrir. De no ser así, los pilotos y marcas que arrasan no tendrían tantos seguidores. Y la F1, muchas veces monomarca, no sería el campeonato más visto por las televisiones, por encima de otras categorías mucho más emocionantes, de no ser así.
Aguantamos porque el nuestro domina o aguantamos esperando que la situación nos sea más favorable.



Mansell arrasó con el FW14B a cotas nunca vistas, a lo que contribuyó un compañero que no estaba a su altura.



Y los pilotos sí, disfrutan pilotando, desarrollando el coche y compitiendo con los mejores, pero si tienen un coche dominador no lo dejan escapar. Y luego, cuando no lo tienen, lo echan de menos.
Por tanto, esa actitud egoísta de los pilotos, de quererlo todo para sí mismos, se debe a que lo que quieren es ganar con la menor oposición posible, dejando la emoción en un segundo término, sólo para casos de necesidad, como un mal menor.

Es decir, emoción sí, pero si gano yo o, mas exactamente, emoción cuando yo no esté en condiciones de ganar.

jueves, 22 de junio de 2017

McHonda

                                 El descojone




En 2015 la asociación Mclaren Honda empezaba bajo los mejores auspicios. Dos años y medio después, la ruptura parece inminente.




No, no me rio del binomio Mclaren-Honda, para nada. No soy de esos que hacen leña de árbol caído y que les encanta reírse de quién fue grande y está en horas bajas.
Mclaren está pasando una grave crisis consecuencia de una decisión lógica, pero que se ha mostrado claramente errónea.
Mclaren prefería contar con un socio motorista que les diese los motores gratis y que además colaborase con ellos, vía presupuesto, vía intercambio de tecnología, que pagar a un motorista a cambio de unos motores a los que ellos se tendrían que adaptar. Nada de “el alternador me lo colocas aquí” como en los tiempos de TAG, cuando pagaban a Porsche, o de cuando Peugeot o Mercedes eran sus socios.
El caso es que la asociación con Honda les ha salido rana, veremos como acaba.
Lo que me hace gracia tampoco son las posibles salidas que plantean a Mclaren, con uno u otro motor, lo que me hace gracia -me parto la caja- son los argumentos que aducen. Tanto para Mclaren, como para su estrella: Fernando Alonso.
Decir que a Alonso no lo quieren en Mercedes por lo acontecido en 2007 en Mclaren, y poner el ejemplo de que Todt tampoco lo quería en Ferrari pero que luego lo fichó, es de traca, matraca. Y además es mentira.
Para empezar, nadie en Mercedes ha dicho directamente que ellos “jamás ficharían a Alonso”, cosa que si dijo Todt. Lo que han dicho, lo que han puesto como excusa, es lo acontecido en 2007 a la hora de no negociar con él, o de justificar que no lo hayan contratado, que es distinto.
Por otro lado, Todt dijo que él no ficharía Alonso, no que Ferrari no lo fuese a hacer. Exactamente dijo: “mientras yo esté aquí, Alonso no correrá para Ferrari”, que es distinto. Cuando Alonso fue contratado, Todt ya había sido relevado de su cargo.
Nada de esto ha sido dicho en Mercedes, ni siquiera por Niki Lauda, que no tiene pelos en la lengua (traducción, a veces es un bocazas).
Dar por sentado que en caso de que Mercedes les suministrase motores, estos iban a ser peores a los suyos, y poner la excusa de 2009 con Brawn -cuando estos fueron campeones y Mclaren Mercedes fracasó-, es confundir las cosas y suponer demasiado.



Brawn fue campeona en 2009 con motores Mercedes cliente, pero sin luchar contra el equipo oficial.



Para empezar, en 2009 Brawn fue campeón con motores Mercedes cliente, en tanto que su equipo oficial, Mclaren, perdió. Pero aparte de que no era un equipo Mercedes, sino su asociado, la cuestión es que Mclaren nunca estuvo en condiciones de disputarle el título a Brawn. Por lo tanto, no hubo necesidad de “hackear” al rival dándole motores menos potentes o fiables que los oficiales, cosa que, además, nunca ha sucedido porque nunca se han jugado el título una fábrica contra su cliente. Que un cliente haya ganado el título mientras la fábrica no lo conseguía ha sucedido varias veces, pero nunca en competencia directa.
El día que esto suceda hablamos, pero mientras tanto, todo son conjeturas.
Yo soy de la opinión de que los motores son iguales y que los oficiales la única ventaja que tienen es las novedades van a ellos primero, logicamente. Eso, y que el motor está hecho según sus necesidades, el resto es igual.
Todo motorista, salvo Ferrari, puede permitirse el lujo de suministrar -y exponerse a perder- contra un rival. Ferrari no, por razones obvias, y ya dejó claro al no dar motores última especificación a Toro Rosso el año pasado que no iba a entrar en ese juego.
Y por esa razón, además de que Mclaren es el RIVAL histórico, esta no va a recibir propulsores de Maranello. El que sean rivales en ventas en coches de calle, es lo de menos. Eso suponiendo que realmente sean rivales ahí.
Por tanto, al escuchar esas razones, me da la risa. Nadie quiere que acierten, nadie es un profeta. Pero cuando miren opciones, hagan el favor de razonar y no lanzarse a la piscina con tópicos, dando por sentado lo que les place. Y menos aún faltar a la verdad, ya sea por ignorancia, o por sectarismo, que es peor.



Red Bull también ha ganado con motores cliente, en este caso Renault. Al igual que Brawn, nunca se disputaron el título con fábrica.



El futuro que depara a Mclaren Honda es algo que desconozco y que no me planteo, pero aunque siempre tuve claro que tardaría en funcionar, nunca pensé que iba a tardar tanto, ni que al tercer año el motor no mostrase claros progresos.
De cualquier forma, creo que la decisión de Dennis era, teoricamente, la correcta, pero el decir que dejaban Mercedes porque a “igualdad” de motor nunca podrían ganar a fábrica, es una falacia, una excusa pobre, de mal perdedor. Entrecomillo igualdad porque Dennis dijo claramente que sus motores serían peores que los oficiales, de hecho, dijo que ya lo eran en 2014. Y eso es mentira. De haber sido yo Mercedes, o rectifican, o se quedan sin ellos. Nunca se probaron sus acusaciones.
Lo que pasa, es que aparte de las razones antes expuestas, a Dennis no le apetecía tener que explicar a sus socios como otros equipos: Force India, Williams, aparte de Mercedes, lo hacían mejor con los mismos motores.
Veremos como acaba el tema.

PD:  Se me olvidaba lo más divertido, eso de que Mercedes no va a ayudar a Honda como ya hizo con Ferrari y Renault. ¿Que Mercedes ha ayudado a Ferrari y Renault? Vamos, no me jodas.



martes, 13 de junio de 2017

GP de Canadá 2017

           Hamilton, como en casa, en ningún sitio







En su GP fetiche, Lewis Hamilton igualó a su ídolo Ayrton Senna en poles, concretamente en 65, aunque para ello haya necesitado de 54 GGPP más. La familia Senna tuvo un bonito y emotivo detalle con Hamilton al regalarle un casco del malogrado piloto brasileño en reconocimiento de su logro.
Si nadie lo remedia, este año Hamilton se hará con el récord de poles absoluto desbancando a Michael Schumacher. Y en ese caso habiendo necesitado menos GGPP para lograrlo.
Hamilton no acabó ahí su gran fin de semana, ya que logró la victoria y su cuarto Grand chelem (pole, vuelta rápida, victoria y todo el GP en cabeza) igualándose en esta estadística también con su querido Ayrton, aunque eso sí, lejos del récord de Clark, que tiene ocho.
La victoria de Hamilton fue inapelable, indiscutible y, de haber querido, podría haber marcado un ritmo demoledor. Su vuelta rápida a poco del final con ruedas superblandas con muchas vueltas, mejorando los registros de los Ferrari con ultrablandas más nuevas -al estilo de lo que hizo en China- es claramente demostrativo de lo que podría haber hecho de ser necesario.
Hamilton es el favorito de cara al título, y si no va líder es por su inconsistencia, por sus altibajos. En ese sentido Vettel ha sido claramente mejor, ya que el germano dispone de peor material.
¿Peor material dirán algunos? Pues sí, de lo contrario Mercedes no habría logrado más poles (5-2) ni victorias (4-3) que Ferrari. Y es que la cantinela esa de lo bueno que es el Ferrari, lo rápido que calienta las ruedas, lo manejable que es, etc... dando a entender que es el mejor monoplaza de la parrilla, son paparuchas. Es casi tan bueno como el Mercedes, pero no tanto. Sus victorias han sido ajustadas, toda vez que algunas de Mercedes (China, Canadá) han sido logradas con insultante facilidad.



Carrera corta para Carlos Sainz en Canadá, arruinando, de paso, la de Massa.



Claro que los que dan a entender que el Ferrari es el mejor, son los mismos que el año pasado decían que Ferrari optaría al título y que, cuando eso no fue posible, no tuvieron rubor alguno en decir que “estaba claro que lo de 2016 de Ferrari no era más que propaganda, a diferencia de este año” luego de ganar los de Maranello en Australia. Hay que ser menos listillo y más objetivo. Nadie tiene una bola de cristal para saber lo que va a pasar, pero eso de “ donde dije digo, digo Diego” no es de recibo.
Vettel -que realizó tres intentos en Q3 en busca de la pole- minimizó las pérdidas con un brillante cuarto lugar con un Ferrari con mucho menos ritmo del esperado -y el de Kimi ni te cuento- rehaciéndose de una parada temprana para cambiar el alerón. Habría que preguntarse por qué no lo cambiaron bajo el régimen del coche de seguridad, en cuyo caso habrían perdido menos tiempo. En ese caso, podría haber sido tercero. Nada mal si tenemos en cuenta que segundo era a lo más que podía aspirar en condiciones normales tras el intocable Hamilton.
Kimi, con problemas en su coche, sólo pudo ser séptimo, cuando optaba a podio. Claro que es igual, nunca faltarán los malpensados que dirán que es una táctica encubierta de Ferrari para favorecer a Seb. Y es que malpensados y tontos hay en todos lados. Hay cosas que son de cajón.



Verstappen no pudo sacar provecho de su brillante salida.



Verstappen estuvo sensacional en la salida, aunque tal vez un poco emocionado, volvió a hacer de las suyas. Su cierre brusco de trayectoria rompió el alerón de Vettel. Nada que objetar, lance de carrera y además, no hubo mala intención, pero hay que decir que sus movimientos bruscos en la salida no son una excepción (GP de Alemania 2016 con Ricciardo por ej.) y que además, él no es consecuente con sus actos. De haberle roto el alerón a él otro piloto en una acción similar, habría montado en cólera. No hay más que recordar su actitud peligrosa de Spa el año pasado, actuando de manera deliberada -reconocido por él- contra Kimi Raikkönen “porque me arruinó la carrera”. Al margen de que quien se la arruinó fue Seb, eso no es excusa para semejante actitud, y menos cuando fue, al igual que en este GP, un lance de carrera.
Por eso me pareció un justo castigo que rompieras. Hay que ser más humilde. Vale que eres muy joven y que asentarás la cabeza, pero hay cosas que no cambian. Tu eres de la linea: “lo que yo hago siempre está bien, pero que no me lo hagan a mí”. Eso no lo acepto. Por otro lado, eres un grandísimo piloto, sino el mejor, casi, y el más espectacular. Y sólo tienes 19 años... el tiempo dirá -y tienes de sobra- de lo que eres capaz.
Sainz la lió en la primera vuelta y recibió un justo castigo de tres posiciones de cara a Baku. Hay que estar más atento. Grosjean pudo seguir, pero al pobre Massa lo dejaste “a verlas venir”.



Force India cuajó su mejor fin de semana en lo que va de año. Pero el podio se les escapó. No todo iba a ser de color de rosa para los indios.



Si Red Bull pareció estar más cerca de Mercedes y Ferrari en esta carrera, que decir de Force India. Tal vez Ocon habría podido con Ricciardo, al que incomprensiblemente le montaron blandas, pero para eso debería haber adelantado a Pérez. Y con los Ferrari acechando por detrás, no había mucho tiempo para juegos. Al final dio igual, porque de su lucha se benefició Vettel.
Alonso volvió a la F1 y tuvo otro fin de semana para olvidar. Pero si se ha sacado algo en claro, es que esta vez sí, parece que Mclaren ha hecho un buen coche por fin. Los años anteriores tenían la excusa Honda para camuflar sus fallos, pero este parece que ellos si han hecho un buen coche. El primero desde 2012.
Y es que ver como pasaban a Alonso y a Vandoorne en las rectas de Canadá, daba pena, parecían F-2. Veremos como se defienden en los 2 km de recta de Baku.
Alonso volvió a abandonar y siguen sin puntuar, pero las prestaciones son claramente mejores que en los dos años precedentes. A poco que mejore el Honda y tengan un poco de suerte, conseguirán buenos resultados. Hay que tener en cuenta que en 2015 lograron un quinto y un sexto y en 2016 un quinto y dos sextos, lo que en el sistema de puntos tradicional significaría haber sumado 7 puntos. Ridículo para un equipo con esos medios, pero a veces las cosas no salen, y no se puede negar que lo intentan. Este año parece que van a mejorar eso claramente, ya que el chasis funciona, a diferencia de los dos años precedentes, en los que no iba nada, ni motor, ni chasis.



Profeta en su tierra. Primeros puntos para Stroll.



El local Stroll logró sus primeros puntos en casa. Una alegría que no debe impedir ver la realidad. Que es sólo un triste noveno lugar y que hay coche para más, mucho más. Massa habría sido un sexto fácil.
En Baku veremos si Ferrari puede contestar al poderío mostrado por Mercedes, al menos el de Hamilton. Por el bien del campeonato, esperemos que sí.



Otro fin de semana para olvidar para Mclaren y Alonso, quien no dudó en mezclarse con los aficionados en la grada y regalarles sus guantes