sábado, 8 de noviembre de 2014

GP de EEUU 2014

        Hamilton, el pistolero más rápido de la F1






La F1 aterrizaba por tercer año consecutivo en Austin, Texas, el mejor circuito Tilke. Su obra maestra. Un gran circuito y un GP USA que parece haber llegado para quedarse, ya que es todo un éxito. Se llegaba sin novedades aparentes en el estado de salud de Jules Bianchi, que sigue en coma, y casi lo mismo en el caso de Michael Schumacher, del cual  el hermetismo que lo rodea no presagia nada bueno. Las noticias al respecto son, a menudo, contradictorias.
Tampoco había novedades en el mercado de pilotos, el hermetismo es total y sólo hay elucubraciones. Se da por hecho que Vettel irá a Ferrari y que Alonso abandonará esta con destino al “equipo de sus amores”, Mclaren. Pero de momento, no hay nada confirmado. Lo que sí parece claro es que Alonso tal vez tomo la decisión, como él dice, hace meses. Pero sólo en parte, como demuestran los hechos. Todavía no tiene equipo, es decir, que hace meses decidió abandonar Ferrari sin ningún destino confirmado.
Lo que sí era una novedad era la ausencia por falta de dinero, de Caterham y Marussia. Los nuevos motores casi cinco veces más caros, seguro que no ayudaron a estos pequeños equipos. Motores caros que no dejan evolucionar y que, de cara al espectáculo, no aportan nada. Justo al contrario.
De ese modo, se decidía variar la calificación al haber sólo dieciocho coches. En la Q1 caerían cuatro y otros cuatro en la Q2
Tras los libres, ampliamente dominados por los Mercedes, especialmente con Hamilton, se llegaba al momento de la verdad, la clasificación.
La primera ronda en la que caían sólo cuatro, hacía prever, visto lo visto en los últimos GPs, que Lotus y Sauber iban a ser los principales candidatos, pero a la hora de la verdad las cosas resultaron ser muy distintas.
Sebastian Vettel, que por usar el sexto motor partiría sí o sí desde los boxes, no pasaba el corte, aunque por lo menos daba una vuelta para cubrir el expediente. Le acompañarían el Lotus de Grosjean, el Sauber de Gutiérrez y el Toro Rosso de Vergné.
En la Q2 cayó el otro Toro Rosso, el de Kvyat, ambos Force India, y por los pelos Maldonado, cuyo Lotus a punto estuvo de llegar por primera vez a la ronda final. El que sí lo logró por primera vez en la temporada, para él y para su equipo, fue Adrián Sutil con el Sauber.
Sebastian Vettel no tuvo un buen fin de semana en Austin, pero se consoló bien.
En la Q3 sólo había dos cosas claras: que Sutil sería –salvo avería o incidente- décimo, y que la pole era cosas de los chicos de la estrella, los “sheriffs” del gran premio.
Dicho y hecho, así fue. Rosberg lograba imponerse sin problemas a Hamilton y por detrás los Williams de Bottas y Massa, el Red Bull de Ricciardo, el Ferrari de Alonso, los Mclaren de Button y Magnussen, el Ferrari de Raikkönen y el Sauber de Sutil. A destacar que por primera vez en lo que va de temporada la pole es más veloz que la del año anterior.
De cara a la parrilla con Vettel en boxes, Kvyat bajaba a decimoséptimo por el uso del séptimo motor y Button, retrocedía a decimosegundo por sustituir la caja de cambios.
A diferencia del año pasado, el público no tenía la posibilidad de acallar con sus gritos el rugido de los motores, ya que estos no rugen, ronronean, y un leve murmullo los acalla.
En la salida Rosberg se mantuvo firme, Massa superó a Bottas, Alonso era quinto y Ricciardo realizó, una vez más, una pésima salida cayendo al octavo lugar  tras Magnussen y Raikkonen, a los cuales superó pronto. El accidente provocado por un exceso de optimismo de Checo Pérez al intentar adelantar a Sutil y tocando de rebote a Raikkönen, provocó la salida del coche de seguridad, que se mantuvo ahí durante tres vueltas. En ese período de tiempo, Vettel paró dos veces para quitarse de encima los neumáticos blandos. También pararon, por haber pasado por encima de trozos de fibra de carbono, Hulkenberg, Magnussen Gutiérrez y Button.
Al irse el coche de seguridad, se relanzaba la carrera por este orden: Rosberg, Hamilton, Massa, Bottas, Alonso, Ricciardo, Raikkönen, Maldonado, Vergné y Grosjean. Ricciardo se ventilaba de inmediato a Alonso y se colocaba en su puesto de partida. El ritmo de los cinco primeros era tal, que entre ellos y el resto -comandado por Alonso- había un abismo.
Las cosas no variaron hasta los cambios de ruedas. Massa y Ricciardo fueron los primeros en hacerlo en la vuelta catorce, birlándole el australiano la cartera a Bottas, que paró en la vuelta siguiente, al igual que Rosberg. Hamilton y Alonso lo harían justo después.
En la vuelta dieciocho la cosa estaba así: Rosberg, con Hamilton a sus talones, Massa, Ricciardo en lucha por el último escalón del pódio, Bottas perdiendo comba, Kvyat, Magnussen y Button sin parar, y Alonso por detrás recuperando tras ventilarse a un anormalmente lento, Vettel.
Kvyat para y se quita de en medio, y en la vuelta  veintitrés, justo cuando Alonso rebasa  -previa lucha- a Button, Hamilton pasa a Rosberg como si de un doblado se tratase. Vuelco a la carrera y mazazo casi definitivo al campeonato. Parecía como que a Rosberg le bastase con ser segundo para ser campeón. Lamentable. Luego dijo que le sorprendió. La verdad es que fue sorprendente cómo Nico se relajó. A partir de ahí la carrera se acabó.
Lo único destacable fueron las remontadas de Alonso y Vettel, una vez superado este sus problemas iniciales. En la vuelta treinta y dos, Ricciardo le hacía a Massa la misma jugada que previamente le había hecho a Bottas –parando una vuelta antes- y se colocó en tercer lugar, cerca de los Mercedes pero sin poder inquietarlos.
Alonso volvió a su lugar, el sexto puesto por delante de Vettel, justo antes de su última parada. Al realizarla, en la vuelta cuarenta y dos salió justo por detrás de Vettel, pero con ruedas nuevas y blandas consiguió pasarlo pese a algunas dificultades. Detrás de ellos, los Mclaren de Magnussen y Button se las veían contra Vergné y los Lotus de Grosjean y Maldonado (increíble). Mientras en este grupo se iban “dando”, Vettel paró contra pronóstico en la vuelta cuarenta y ocho para cambiar ruedas, montando blandas en una decisión a priori errónea, pero que se reveló perfecta. Como en Canadá 2012. En táctica los hombres de Red Bull siguen siendo los mejores por goleada, nadie lee como ellos la carrera. Vettel se reincorporó decimocuarto y empezó su remontada, en la que de paso marcó  la vuelta rápida definitiva.



Raikkönen no estuvo muy fino en tierras americanas.
















En su recuperación adelantó a: Kvyat, Raikkönen, Grosjean –el cual había sido adelantado con contacto incluido por su compatriota Vergné- Button, Maldonado, Vergné y Magnussen, llegando así a la séptima posición. Posición que él mismo dio por buena el día anterior. No contento con eso, hizo sudar tinta a un Alonso sin neumáticos en la última vuelta, pero el asturiano, que tal vez conservó demasiado –Vettel le recuperó veintitrés segundos en siete vueltas-  aguantó el envite. Unos y otros se fueron quedando sin ruedas y cada cual acabó como buenamente pudo.  A eso había que añadir las distintas penalizaciones. Maldonado y Vergné tenían cinco segundos, el primero por exceso de velocidad en boxes y el segundo por su toque con Grosjean.
La carrera concluyó así: Hamilton, Rosberg, Ricciardo, Massa, Bottas, Alonso, Vettel, Magnussen, Maldonado y Vegné entre los diez primeros. A destacar negativamente el rendimiento de Raikkönen, que tras aguantar la primera parte el ritmo de Alonso, poco a poco fue desinflándose y sólo pudo ser un decepcionante decimotercero.
A destacar positivamente: Hamilton, a falta de dos carreras y pese a la puntuación doble de la última, tiene el título bastante encarrilado, aunque más lo tenía en análogas circunstancias en 2007 y lo tiró por la borda; Maldonado consiguió puntos por primera vez en la temporada, siendo la primera vez en la historia que el número 13 lo hace.
De cara a Brasil, dentro de siete días y para el que se prevén tormentas, hay que mencionar la penalización de siete posiciones en parrilla a Checo Pérez por su pequeña melé en la primera vuelta. Saludos.





lunes, 13 de octubre de 2014

GP de Rusia 2014

     Camarada Hamilton, remontada de Rosberg





Con los ánimos por los suelos debido al gravísimo accidente que tuvo hace menos de una semana Jules Bianchi en Japón, se llegaba a la primera edición de un Gran Premio de F1 puntuable en Rusia.
Jules Bianchi.
Mucho se estaba hablando –y lo que queda- sobre dicho accidente. De cómo evitar que vuelva a suceder sin tener por ello que cambiar radicalmente el aspecto de los coches y sin tener que estar parando las carreras cada dos por tres. De lo que nadie habló, y es muy curioso, es de una cosa muy sencilla y de sentido común, algo que llevo comentando siempre que puedo en mis crónicas: es el hecho de poder cambiar los reglajes del coche sin penalización del sábado al domingo, saltándose la ley del parque cerrado en caso de lluvia. Lo mismo que no se obliga a usar los dos compuestos de seco en las carreras declaradas en agua, se debe permitir que los coches se adapten lo mejor posible a las condiciones más adversas, lo cual no sólo redundaría en un mayor espectáculo -ya que los coches harían menos aquaplaning y se evitarían muchos coches de seguridad, y de paso Pirelli amortizaría sus ruedas de lluvia ya que sólo se usan testimonialmente- sino que los coches serían más seguros. Es raro que nadie, ni siquiera los pilotos, dijera nada. Tal vez no quieran correr en agua, sólo con unos charquitos.
Volviendo al circuito, este es obra del inefable Herman Tilke y es un circuito de motor, así que los equipos con motor Mercedes eran los más agradecidos. Por lo demás, un poco de todo, una curva rapidísima de izquierdas emulando a la curva 8 de Turquía y un par de curvas en ángulo recto al final a lo “Phoenix” (Para los más noveles, en Phoenix se corrió el GP de EEUU entre 1989 y 1991 y sus curvas eran casi todas de noventa grados).
El circuito está el parque olímpico de la ciudad de Sochi, la que fue sede de los JJOO de invierno este año y en la que Rusia logró triunfar en el medallero. La gran patinadora rusa Julia Lipnistkaia se convirtió en la deportista más joven en lograr el oro Olímpico con 15 años, una niña, vamos. Su compatriota Adelina Sotnikova fue la primera rusa en ganar el oro en patinaje.

Julia Lipnitskaia.
Estaba claro que en la F1 Rusia, sin apenas tradición, no iba a triunfar en F1 como sí lo hicieron en los JJOO. Daniil Kvyat era la mejor opción, aunque ni en sus mejores sueños podría aspirar al podio siquiera,  salvo hecatombe. Y encima, el equipo local, Marussia, llegaba tocado por el gravísimo accidente de su piloto estrella. En su box le rindieron homenaje y no hubo sustituto. Al menos no en Sochi.
Antaño, cuando había un GP en un circuito nuevo se permitía a los equipos rodar el jueves para ir adaptando el coche a la desconocida pista. Desde hace varios años para acá, con los simuladores y toda parafernalia, esa práctica quedó en desuso y los entrenamientos comenzaban exactamente igual que en los demás sitios. El progreso.
Los libres pusieron de manifiesto que la pista era muy poco abrasiva, que salvo en la primera sesión ésta no mejoraba al depositarse más goma, y que tras los Mercedes y Williams estaba Mclaren, mientras que Red Bull y Ferrari estaban en dificultades.
La Q1 empezaba bajo el soleado cielo de Sochi y vio caer de forma inesperada a uno de los principales actores, Felipe Massa, que con problemas de alimentación no podía pasar el corte. Junto a él se quedaban los Caterham, con un espléndido Ericsson decimoséptimo, justo delante de Massa, Maldonado y el coche ruso de Max Chilton en último lugar.
La Q2 dejó fuera a Vettel, los dos Force India y Sauber así como el Lotus restante, por este orden.  Los Mercedes eran los favoritos aunque Bottas no andaba muy lejos.
La Q3 que diría quién sería el primer poleman de la historia del GP de Rusia, fue una lucha entre Hamilton y Rosberg. El inglés siempre fue un pelín más veloz que su compañero en una pista en la que para hacer la vuelta buena tenías que estar dándole que te pego a las ruedas varias vueltas para hacerlas entrar en temperatura. Cuando Hamilton parecía ser pole segura, apareció Bottas in extremis siendo el más veloz a falta del último sector, pero una pequeña pasada de frenada lo mantuvo en la tercera plaza. Al igual que le sucedió en Austria, un error de conducción le privó de una posible pole. Cuarto fue Button, muy en forma aquí, precediendo al héroe local, Daniil Kvyat, Magnussen, Ricciardo, Alonso, Raikkönen y Vergné.
Por sustitución de la caja de cambios Magnussen perdía cinco plazas, lo mismo y por idéntico motivo Hulkenberg (12ª) y Chilton (21º), mientras que Maldonado (20º) por utilización del sexto motor y no poder cumplir las diez posiciones de penalización en Japón perdía otras cinco. Por acumulación de “tarjetas” como en el futbol. Chorraducas de la FIA.
En el ambiente previo a la salida los pilotos rindieron un homenaje a su compañero herido, Jules Bianchi. Una nota emotiva y rara, no sólo porque la FOM (los que llevan la pasta por la organización de estas carreritas) lo permitiera –acuerdensé de María de Villota- sino por ser la primera vez que esto se hace por alguien que no ha perdido la vida. Tampoco hubiera estado de más un pequeño recuerdo al Gladiador, Andrea de Cesaris, fallecido la semana anterior en un accidente de moto. Este bonito detalle permitió que se pudiera escuchar por vez primera un himno en silencio en un circuito. No pudo haber sido en mejor escenario, ya que el himno ruso es el más bonito de todos.
Los semáforos se apagaron y los coches se lanzaron en tromba a ganar plazas como locos en la primera vuelta ya que, al preverse una carrera a una parada, parecía que las posibilidades de recuperar posiciones eran prácticamente nulas. Eso dio lugar a una paupérrima primera vuelta con muchísimos coches trazando por las escapatorias del circuito al pasarse todos ellos de frenada, en ese exceso de optimismo que permiten estos circuitos modernos. Si lo hiciesen en otros las cosas serían muy distintas. Más que F1 parecía el París-Dakar.






Rosberg  superó a Hamilton pero se pasó de frenada blocando brutalmente las ruedas, con lo cual
dañó sus neumáticos de tal forma que tuvo que parar en la primera vuelta a sustituirlos, arruinando, de paso, sus opciones de victoria. Felipe Massa también paró para quitarse las ruedas duras de en medio y pasaron ambos a ocupar las dos últimas posiciones.
Tras el primer giro la situación era: Hamilton y Bottas en otra órbita, seguidos de Button, Alonso, Vergné, Magnussen, Vettel, Ricciardo, Kvyat –que cometió un error- y Raikkönen.
Mientras Hamilton tiraba y sólo Bottas parecía poder seguirle, el resto se mantenía  como estaba salvó Vergné, que fue siendo superado sucesivamente por Magnussen y los dos Red Bull. Cuando Kvyat estaba a punto de hacer lo propio, este cerró la puerta y Raikkönen pudo adelantar al piloto local cerrándole de golpe a Kvyat su remontada.
En la vuelta nueve desaparecía el Marussia de Max Chilton, con lo que a los rusos sólo les quedaba Kvyat.

Ricciardo parecía ser más rápido que su compañero Vettel, pero este no le iba a dejar pasar, de modo que el australiano optó por adelantar su primera parada por si acaso. La hizo en la vuelta once, más o menos cuando Bottas se daba por vencido y dejaba a Hamilton marcharse tranquilamente. La lucha por la victoria, salvo avería o accidente, había acabado. El Williams destruyó sus gomas intentando seguir al Mercedes. Ahora tocaba mantenerse en donde estaba. A todo esto, Rosberg era decimocuarto y Massa decimosexto. La de Rosberg iba a ser una remontada a lo Watson, aunque en realidad a lo que más se pareció es a la que hizo Alain Prost en Sudáfrica 1984 cuando tuvo que salir de boxes. Ambos realizaron una remontada fantástica con idéntico resultado. Y ambos tenían una máquina muy superior a la del resto.
La carrera fue bastante aburrida, todos fueron haciendo la parada prevista y las únicas modificaciones fueron que Alonso perdió tiempo en boxes y cedió posición ante Magnussen y Rosberg –lo de este último estaba cantado- y que Ricciardo pasó a Vettel.
La remontada de Massa se vió frenada por su segunda parada en la vuelta veintisiete y sus opciones prácticamente acabaron ahí. En la vuelta treinta y uno Rosberg –con las ruedas que puso al principio y con intención de llegar con ellas- adelantó inesperadamente a Bottas, que llevaba las suyas frescas y a ritmo de vueltas rápidas se marcó un colchón de segundos con Valtteri que este ya no pudo recuperar.
Hamilton dominaba con autoridad seguido de Rosberg, Bottas, Button, Magnussen, Alonso, Ricciardo, Vettel, Gutiérrez, Raikkönen, etc… Gutiérrez se quitó de en medio al parar y tras Kimi se colocaron Pérez y Massa. Y así quedaron los diez primeros de ahí al final ya que las ruedas de Rosberg aguantaron el tute. Nadie se movió. Bottas, en su vano intento de acosar a Rosberg marcó la vuelta rápida en la última.
 Ricciardo no paro de incordiar a Alonso hasta el final. Pero el asturiano tenía todo bajo control.
El piloto local, Daniil Kvyat, que partía quinto y parecía que iba a lograr un gran resultado, se fue diluyendo a medida que pasaban las vueltas y al final fue un decepcionante decimocuarto. Otra vez será.

De modo que así acabó este GP en el que Hamilton daba otro paso más de cara al título. Rosberg, al que increíblemente le aguantaron las ruedas,  debe de andar ahora preocupado por los errores que ha cometido –aquí y en Monza- que le han costado muchos puntos. Ahora llega Austin, el mejor circuito de Tilke –alguno le tenía que salir bien- un circuito de piloto, y en el que visto lo sucedido el año pasado, mucho tendrá que esmerarse Rosberg para poner contra las cuerdas a su compañero Hamilton. Pero todo es posible. Por cierto, Mercedes se proclamó campeona del mundo de constructores por primera vez en su historia. No por esperado es menos importante. De haber existido este galardón en los albores del campeonato –en principio sólo existía el de pilotos- Mercedes tendría tres. Claro que bajo esa premisa Alfa Romeo tendría dos,  Maserati uno y Ferrari tres más, engordando su palmarés de dieciseis a diecinueve. Pero las cosas son como son. Enhorabuena a los premiados.
En tres semanas nos vemos en el maravilloso circuito de Austin, donde quizá ya sepamos por fin las alineaciones del año siguiente, sobre todo dónde irá, sí es que finalmente lo hace, Alonso. Y por supuesto, esperando las mejores noticias de Jules Bianchi y de Michael Schumacher.







jueves, 9 de octubre de 2014

GP de Japón 2014

   Hamilton doblega bajo la lluvia a Rosberg, dramático accidente de Bianchi



Bajo las amenazas del tifón Phanfone, que podía alterar los horarios e incluso suspender la carrera, se llegaba a Japón en el inigualable Suzuka, propiedad de Honda, con las espadas en todo lo alto en la lucha por el título, y con ellas más arriba todavía en la lucha por un puesto en un coche competitivo.

Los rumores de un posible trueque entre Alonso y Vettel que tan mal le sentaron al asturiano, cobraban más fuerza, y las palabras de este, amenazando por lo bajinis a la prensa italiana con: “tal vez dentro de quince días el que suelte rumores sea yo y no gusten…” parecía indicar que eso de que iba a mantenerse fiel a su contrato con los de Maranello hasta 2016…tararí que te vi.

Suzuka es un maravilloso circuito que tiene muchísima historia y datos interesantes como para llenar por sí solo un artículo. Y eso que sólo data desde 1987. El más importante – y no sólo para los Ferraristas- fue la consecución del tercer título de campeón y último de siglo XX por parte de Michael Schumacher que, de paso, y esto es lo importante, ponía fin a una sequía de 21 años sin título de pilotos para la Scuderia.



Michael Schumacher ponía fin a 21 años de sequía en Maranello.


Dado que el tifón iba a llegar el domingo, a tiempo para ir a misa, los libres y calificación se realizaron sobre seco. Roberto Merhi volvia a sentarse en el Caterham y el hijo de Jos Verstappen -Max Verstappen- debutaba al volante de un F1 con sólo 17 años –añitos que dirían los cursis- haciendo ambos un digno papel.
Los Mercedes imponían su ley, Alonso estaba ahí, al igual que los Williams, mientras los Red Bull se iban difuminando. Nada destacable salvo el hecho de que los Red Bull, ante la previsión de lluvia del domingo y la imposibilidad de cambiar reglajes –por la mal entendida ley del parque cerrado- habían optado por una configuración más de agua, para intentar dar la campanada el domingo. Los Mercedes, más a gusto en agua incluso que en seco, podían tener una configuración menos extrema. Es curioso que nadie más imitase a los austríacos; parece que nadie quiere buscar alternativas para ganar. No se puede negar que en esto los austríacos son los más imaginativos, de largo, de la parrilla.

Antes de iniciarse los cronometrados, Vettel anunció que no seguiría en Red Bull en 2015. No dijo dónde iría, aunque es de suponer que a Ferrari. De ser así, volvió a ganar a Alonso al dar antes la primicia. Red Bull tampoco se anduvo con rodeos y confirmó a Daniil Kvyat como nuevo piloto de Red Bull, completando la pareja de “Danis” y dejando vacante un asiento en Toro Rosso. Tal vez Carlos Saínz pueda subirse a él. Alonso sólo dijo que su decisión llevaba meses tomada. Cierto o no, su relación con Ferrari parece haberse deteriorado en las últimas semanas. La muerte de su amigo Emilio Botín y la destitución del presidente y máximo valedor del español, Luca Montezemolo, tampoco ayudan. De dejar Ferrari –que fantástico equipo sería un duo Alonso-Vettel- se cierra un ciclo que no cumplió las expectativas que de él se esperaban. Aunque a Alonso no se le puede reprochar nada, por lo menos en pista. Ha demostrado ser el mejor.

 
Vettel anunciando a los periodistas que no seguiría en Red Bull en 2015
La Q1 vió caer a los Caterham y Marussia, a los que se les unieron los Lotus. Increible el bajón de este equipo que el año pasado luchó aquí por la victoria. A destacar la formidable prestación de Ericsson, superando ampliamente a su compañero y los Marussias. Maldonado, con el decimoséptimo tiempo, partiría el último debido al uso del sexto motor.
La Q2 dejó fuera a los Sauber, Toro Rosso y Force India, y visto lo ancontecido en ambas sesiones parecía que los cinco primeros puestos estaban asegurados para Rosberg, Hamilton, Bottas, Massa y Alonso. La única duda era cuál de los dos Mercedes ocuparía la pole y si Alonso conseguiría superar a Massa. Vergné, también por sustitución del motor, se iría a la última fila a acompañar a Maldonado. De ese modo, Ericsson lograba la decimoséptima plaza en parrilla. Todo un logro para él. Y encima, en casa de su compañero Kobayashi.

La Q3 nos resolvió eso. Pole para Rosberg y Alonso no pudiendo molestar a Massa, quinto. La aburrida sesión concluyó tal y como les comentaba, con Ricciardo, Magnussen, Button, Vettel y Raikkonen completando la lista.
Ahora todos a esperar a ver lo que sucedía el domingo. Para tocar más las narices, no se confirmaba la hora de la salida. Así que en Europa, de no avisar con tiempo, uno tal vez tendría que pasarse toda la noche en vela por si les daba por correr horas antes de lo previsto, que eran las ocho de la mañana en horario europeo. También estaba por ver cómo de rápidos serían los Red Bull en el caso más que probable de que lloviese, y si los demás no habían pecado de timoratos.

Finalmente la carrera no se adelantó, aunque para no dejar dormir tranquilos a los aficionados nunca hubo un comentario oficial al respecto. Todo evasivas.
La lluvia hizo acto de presencia tal y como se esperaba y, al arreciar con fuerza momentos antes de la salida, esta se hizo bajo la “emocionante” estela del coche de seguridad. Un par de vueltas y todos a boxes, que nos mojamos. Tiempo de sobra para que Ericsson arruinase su gran plaza en parrilla por un trompo a la salida de la chicane que lo relegaba al último puesto.


 
Bianchi vio truncado bajo el aguacero de Suzuka algo más que su carrera en F1, Ericsson, que lo persigue, arruinó a las primeras de cambio su mejor posición en parrilla.



Casi media hora después se reiniciaba la carrera tras el “safefty”, claro está. Alonso se quedó en las eses tirado sin corriente, y con ello la carrera perdía a uno de sus mayores alicientes. El coche de seguridad se mantuvo en pista hasta la vuelta  diez, aunque se podía –debía- haber retirado mucho antes. Al hacerlo, Rosberg y Hamilton tiraban como cohetes mientras que Button y Maldonado paraban a poner mixtas, acertando de pleno. Es que Button en esto rara vez falla y, pese a verse ultimamente superado por su joven compañero, cuando las cosas se ponen feas saca su enorme maestría de campeón y les da una lección a todos. En esto es sin duda el mejor. Maldonado no pudo sacar tanto provecho como el inglés debido a un trompo, aunque en su descargo hay que decir que el Lotus no es precisamente un coche fácil de llevar.

Los Williams de Bottas y Massa se iban quedando tirados a razón de 2” por vuelta respecto a los Mercedes, y hacían de tapón a unos Red Bull que tardaban bastante en coger el ritmo. Hulkenberg progresaba bastante gracias a sus enormes cualidades en situaciones adversas y Raikkönen parecía mantener el tipo y poder salvar el honor de Ferrari. Parecía…

Como demostró Jenson, las intermedias eran la opción lógica, aunque por poco margen. De modo que poco a poco fueron parando los demás en las vueltas sucesivas, y no por parar primero ibas a tener ventaja. Pregúntenle si no a Ricciardo, que perdió posición ante su compañero Vettel precisamente por eso. Los Mercedes eran incluso más veloces que Button pese a estar con ruedas de lluvia, por tanto fueron de los últimos en parar. De los últimos en hacerlo fue también Jules Bianchi, que llegó a estar en la cuarta posición.
Una vez todos hubieron parado y colocado sus neumáticos mixtos, la cosa era: Rosberg, con Hamilton a sus talones, algo detrás Button, y a medio minuto Bottas, Massa, Vettel, Ricciardo, Hulkenberg, Raikkönen, etc...

La progresión de los Mercedes acabó ahí. A partir de ese momento fueron “terrenales” y  su diferencia respecto a los demás se estabilizó. Button y, sobre todo, los Red Bull, fueron a menudo los más veloces en pista. Todo eso mientras Raikkönen se desdibujaba completamente y su presencia en pista era poco más que anecdótica.
Mientras Hamilton se acercaba a un Rosberg falto de ritmo, Vettel y Ricciardo se ventilaban a los Williams. Vettel en la horquilla y no sin dificultades con Bottas. Ricciardo con sendos espectaculares exteriores en las eses, se deshacía también de ambos. Los Williams, poco efectivos en agua, poco más podían hacer. Incluso Massa fue acosado timidamente por Nico Hulkenberg llegando a parecer que el Force india iba a poder superarlos. Pero al final nada.

En la vuelta veintiocho Vettel para y se reincorpora quinto, Button era un sólido tercero pese al trepidante ritmo de los Red Bulls.
El acoso de Hamilton a Rosberg culminó en la vuelta veintinueve tras intentarlo, sin éxito, las vueltas precedentes. La lucha por la victoria terminó ahí. Nico no tenía ritmo para atacar a su compañero, y casi se tenía que centrar más en evitar ser cogido por el trio “Button -Ricciardo-Vettel”

 
Jensson Button volvió a dar muestras de su maestría cuando las condiciones
no son las ideales. En este sentido, con pista cambiante, es el mejor.
En la vuelta treinta y uno Button paraba de nuevo. Sus mecánicos tenían problemas y perdía seis segundos de más (nueve en la parada total) y con ello dejaba la tercera posición en bandeja a Ricciardo -que no había parado- y se reincorporaba quinto tras Vettel.
 Ricciardo prefirió mantenerse en pista, tal vez con la idea de parar una sola vez más y llegar al final con los neumáticos en mejores condiciones que los de sus rivales. Incluso podría parar una vez menos en caso de que estos volvieran a detenerse. No en vano, todavía quedaban más de veinte vueltas.

Rosberg se detenía en la vuelta treinta y tres y descendía al tercer lugar, que recuperaría cuando Ricciardo, en la treinta y seis hacía lo propio junto a Hamilton.  En las vueltas siguientes pararían Massa y Bottas, dejando a Hulkenberg en sexto lugar. De modo que la cosa estaba así en la vuelta treinta y nueve: Hamilton,  Rosberg a 9”4, Vettel a 20”9, Button a 23”, Ricciardo a 24”4, Hulkenberg (sin parar), Bottas, Massa, etc…
La lluvia se intensificaba y Button decidía parar de nuevo y montar ruedas de lluvia en la vuelta  cuarenta y uno bajando de nuevo a la quinta plaza prácticamente a la vez que Sutil perdía el control de su Sauber en la 130R y acaba en la puzolana.
Dos vueltas más tarde, en la cuarenta y tres, Bianchi se salía asimismo en la 130R, con tan mala fortuna que impactaba con la grúa arrancando el arco de seguridad. Hulkenberg hace su parada y retrocede al octavo lugar. Mientras dirección de carrera se entera de lo sucedido –todavía no conocen la gravedad de la situación- Vettel para a poner ruedas de lluvia en la cuarenta y cinco, bajando al cuarto puesto. A continuación sale el coche de seguridad y apenas un giro después, se da por concluida la carrera. Como en estas circunstancias se cuenta la última vuelta dada por todos antes de la suspensión, la carrera queda acortada a cuarenta y cuatro vueltas y Vettel recupera su plaza de podio. La carrera finaliza así: Hamilton, Rosberg, Vettel, Ricciardo, Button, Bottas, Massa, Hulkenberg –siempre brillante en agua- Vergné,  Pérez, Kvyat, Raikkönen, etc…

Mansell entrevistando a Hamilton en el podio, todavía no sabían la gravedad
del estado de Jules Bianchi.
En la ceremonia del podio estaba el león británico Nigel Mansell, pero el ambiente no estaba para fiestas porque Bianchi estaba gravísimo al haber impactado con la cabeza contra la grúa, y se debatía entre la vida y la muerte. El que no se iba a debatir era el expiloto de F1 Andrea de Cesaris, que al perder el control de su Ducati en una rotonda en Roma, se estrellaba contra los raíles y perdía la vida en el acto.  De Cesaris, Romano, apodado “el Gladiador”, participó en 208 grandes premios entre 1980 y 1994, obteniendo el triste record de mayor número de GPs sin ganar ninguno. Estuvo nada más y mada menos que en 10  equipos: Alfa Romeo, Mclaren, Ligier, Minardi, Brabham, Rial, Dallara, Tyrrell, Jordan y Sauber. Propenso como nadie a los accidentes, siempre logró salir indemne de todos ellos, algunos tremendamente espectaculares. Hasta hoy. Descanse en paz. Y para Jules Bianchi y el Kaiser –que sigue muy mal- los mejores deseos.


 
  1. Andrea de Cesaris, el gladiador, 31 de mayo de 1959, Roma, Italia,  5 de octubre de 2014, descanse en paz.

martes, 23 de septiembre de 2014

GP de Singapur 2014

 Hamilton pese al coche de seguridad


Hola de nuevo, estamos de vuelta con el GP nocturno por excelencia, el GP de Singapur. A esta estúpida moda se han unido, aunque de manera parcial-empiezan de día y acaban de noche- Abu Dahbi y Barhein .

Para este GP se preveía mayor igualdad, incluso un posible dominio Red Bull, al ser este –según los expertos- un circuito ideal para los coches austríacos (made in england) y por la pila de novedades que presentaban. Tienen poca memoria los “expertos”, ya que no siempre ha ido bien Red Bull en circuitos de este tipo, ni en circuitos de alta carga, como Montmelo. El único déficit claro de los austríacos estaba en Monza, y punto, de modo que un resurgir de Red Bull era algo que ni ellos mismos consideraban. De ser así, hubieran dicho que iban a dar órdenes de equipo a favor de Ricciardo. El que lo nieguen da por supuesto que no confían en el australiano –por el vehículo de que dispone actualmente- en luchar por el título. Muchas carambolas se tienen que dar para ello, y eso a pesar de la puntuación doble de la última cita. Qué curioso, cuando dieron luz verde a esta imbecilidad, todos dieron por hecho que era una norma anti Red Bull. Ahora, sin embargo, es sólo a ellos a quienes puede beneficiar.


 
Daniel Ricciardo apuraba sus últimas opciones.


Los libres dejaron ver a un Alonso fortísimo que no dominó las tres sesiones por un error en su vuelta buena en la segunda. Los Williams estaban muy apagados y los Red Bull un poco menos. A Vettel le tuvieron que cambiar el motor y se perdió casi la segunda sesión, pero nada del otro mundo. Raikkönen andaba a picos, con destellos de enorme velocidad y otras veces como perdido. Con estas incógnitas se llegó a la hora de la verdad. Y la verdad fue que en la primera ronda se quedaban los abonados Marussia y Caterham, así como el Sauber de Sutil y el Lotus-Renault, el año que viene Mercedes, de Maldonado. Hay que destacar que Kimi y Fernando marcaron un inesperado 1 y 2 para Ferrari en esa sesión.

La segunda ronda dejó a los Ferrari tercero y cuarto (Alonso-Kimi) tras los Mercedes de Rosberg y Hamilton; los Ferrari parecían competitivos y pasaron el corte ampliamente. Los que no lo pasaron fueron los dos Force India, el Toro Rosso de Vergné, el Sauber de Gutiérrez, el Mclaren de Button y el Lotus de Grosjean.

La ronda final dio lugar a la sesión de calificación más emocionante y ajustada no sólo de la temporada, sino de los últimos años, con siete coches con posibilidades de hacerse con la pole: los Mercedes, Ferrari, Red Bull y el Williams de Massa, con Bottas y Magnussen pisándoles los talones. Sin ninguna opción, es decir, décimo salvo sorpresa, estaba el ruso Kvyat.

Massa se hacía con la pole provisional seguido de Ricciardo, Alonso, Rosberg, Hamilton  Kimi y Vettel tras el primer intento. La segunda intentona sería la definitiva. Massa sólo mejoraba siete milésimas, siendo superado por Ricciardo que se hacía con la pole, bajo la alegría del público. Pero poco le iba a durar, Rosberg llegaba poco después y le quitaba tan privilegiada plaza para perderla segundos más tarde por ¡siete milésimas! a favor de su compañero Lewis Hamilton. Vettel progresó y se colocó a espaldas de su compañero, superando a Massa, el cual también se vió superado por Alonso. Kimi, con problemas de potencia, tuvo que renunciar a su segunda vuelta. Asi todo, sólo perdió una plaza y se quedó tras su ex compañero brasileño. Tras iceman, el otro finlandés, Bottas, Magnussen y Kvyat.

Maldonado mantuvo su línea de malos resultados en Singapur.

Como muestra de la igualdad, hay que resaltar un dato: entre la pole y el noveno había solo 569 milésimas. Increíble, parecía Formula Ford, no F1. Los Ferrari se desinflaron a la hora de la verdad, pero en honor a la misma, fue por poco. Esta vez fueron competitivos, sin duda.

De cara a este GP, el más largo de la temporada, no había sanciones en parrilla, aunque no iban a salir todos en su posición. El Mercedes de Rosberg no arrancaba en la vuelta de formación y partiría desde los boxes, claro que peor le iría a Kamui Kobayashi, que se quedaba tirado en dicha vuelta y no podría salir.
Así que Vettel, en la cuarta plaza, tenía terreno despejado en la salida, una salida en la que los Ferrari arrancaron fenomenal, Vettel normal y Ricciardo regular (en su línea). Hamilton mantenía sin mayores problemas su privilegiada posición, Vettel superaba a Ricciardo y Alonso a ambos, pero al pasarse de frenada en la primera curva dejó pasar a Vettel para evitar males mayores, léase sanción. Raikkönen recuperó “sólo” dos posiciones al verse encerrado entre los Red Bull. Le seguían Massa, Button, Bottas y Magnussen, que perdió una posición al intentar un arriesgado adelantamiento a su compañero. Sin nada más destacable y con todos con blandas, estaba por ver si se iba a dos o tres paradas y quién sería el primero en parar.

Felipe Massa fue el primero en hacerlo en la vuelta nueve y, aunque Kimi se defendió parando en la vuelta siguiente, fue en vano. El brasileño lo adelantó y condenó al finlandés. Iceman no supo o no pudo salir de la situación en la que lo había metido su ex compañero. Lo cierto es que el Ferrari tenía más ritmo y hubiera logrado una sencilla quinta posición, pero la temprana parada de Massa ahogó su carrera.

Los líderes pararon en las siguientes vueltas, y dado que entre ellos había un margen algo más holgado, las posiciones no variaron, de modo que la cosa estaba así al concluir la ronda de paradas con Hamilton en la catorce: Hamilton, con 6” sobre Vettel, este 4” sobre Alonso, Ricciardo, Massa, Raikkönen, Bottas, Button , Vergné, etc…a todo esto Rosberg, con problemas durante toda la carrera, dijo adiós al GP

Mientras Hamilton se mantenía líder con comodidad, Alonso fue acercándose poco a poco a Vettel hasta situarse a menos de un segundo del tetracampeón. Massa volvió a parar y Alonso lo hacía poco después cogiendo a contrapié a Vettel en la vuelta veintitrés. Ponía blandas. Vettel paró en la siguiente y puso duras, la posición la había perdido, pero optó por otra táctica -tal vez previendo un coche de seguridad, tal vez era lo planeado, o simplemente quería hacer otra cosa-. El caso es que les salió “al pelo”
Poco después pararon Hamilton (blandas) y Ricciardo (duras). Más atrás, un Raikkönen atrapado no sólo se las veía con Massa, sino que también entraban en el juego los Mclaren, Bottas y Vergné…de momento.

En la vuelta treinta, en su lucha por la decimocuarta posición, Sutil y Pérez se chocaban.  A Sutil no le pasó nada, pero Pérez con el alerón dañado acabó pasando por encima del mismo, haciéndolo pedacitos y provocando la salida del coche de seguridad. Frente a esa tesitura, Alonso no tuvo más remedio que parar a montar duras con intención de llegar al final viéndose frenada así su cabalgada hacia la segunda posición y vuelta a empezar. Los Red Bull, ya con duras, no pararon y se situaron segundo y tercero por delante del asturiano. El líder Hamilton tampoco paró y su posición pareció quedar un poco comprometida.
El coche de seguridad, siempre activo en este GP, estuvo siete interminables vueltas en pista, en parte gracias a la tontería esa de dejar que se desdoblen los doblados. Ojalá un día un doblado se cargue al líder, a ser posible jugándose el título, y eliminan esta innecesaria  y absurda regla. Parece ser que lo que pasó con Raikkönen en Mónaco no les hizo recapacitar. Tal vez una faena en la lucha por el título les abra los ojos a estos mojigatos de la FIA.

 
Pese a sus errores, Hamilton no dio opción, favorecido también, por el abandono,
 de sucompañero Rosberg.
De nuevo en carrera, en la vuelta treinta y ocho la situación era: Hamilton, Vettel, Ricciardo, Alonso, Massa, Bottas, Button, Raikkönen, Vergné, etc..
Hamilton se puso a tirar como un condenado y en quince vueltas le sacó 25” a Vettel, de modo que cuando realizó su tercera y última parada, ya con duros, salió por detrás de Vettel a menos de dos segundos, y plantó su caja de cambios en las narices de Ricciardo. Como Vettel no iba a parar más, ni tampoco Ricciardo ni Alonso, que venían casi pegados por detrás, lo que pasase iba a pasar en pista. Y lo que pasó fue bien poco de cara a las cinco primeras posiciones. Hamilton pasó a Vettel enseguida, aunque dejó que este liderara una vuelta, la primera de este año a Sebastian -quien te ha visto y quien te ve- y, una vez rebasado, se fue tranquilamente a por su merecida victoria. El trio Vettel-Ricciardo-Alonso se mantuvo inalterable sin poder atacarse entre ellos. Ninguno tenía las ruedas como para tirar cohetes, de modo que ahí se quedaron, marcándose a ver si alguien fallaba. Pero nadie lo hizo. Massa fue quinto y la emoción vino por detrás. Hubo tanta que el abandono de Button pasó desapercibido, y es que los coches que pararon al final y pusieron blandas, Vergné y Pérez, se ventilaron a todo quisqui como si de GP2 se tratara, hasta alcanzar la sexta y séptima plaza respectivamente. Aunque sobre Vergné pesaba una injusta sanción de 5” por utilizar el exterior de la pista –como si pudiera hacer otra cosa ya que lo desplazó Grosjean- eso no afectó a su clasificación final.

El resto de plazas de puntos fueron para: Raikkönen, Hulkenberg y Magnussen, que se aprovecharon del pinchazo en la última vuelta de Bottas, que en un par de vueltas pasó de sexto a undécimo.
Conclusiones: el mundial se aprieta, Red Bull no cree en sus posibilidades (aVettel no le pidieron que dejase pasar a su compañero), y Ferrari luchó aquí por el pódio. Más emoción en quince días en Suzuka. Saludos.


viernes, 12 de septiembre de 2014

GP de Italia 2014

         Hamilton gana ante un "pasón" Rosberg

Si es septiembre y estamos en Italia, esto es F1 y estamos en Monza, la catedral de la velocidad.  El gran premio de Italia siempre es uno de los más prestigiosos, y es la carrera más importante del año para la Scudería más importante de todos los tiempos, Ferrari.
El circuito data de 1922 y tiene dos trazados: el rutero, en torno a los 5.800 metros –según las modificaciones- y un anillo de velocidad de 4.250 metros, ambos rapidísimos. Antiguamente se usaba una combinación de ambos, aunque no era lo habitual. Eso sucedió en 1955, 1956, 1960 y 1961.
Phil Hill (Ferrari) en 1961 en el anillo de Monza dónde se proclamaría campeón. Otros
tres Ferrari le persiguen.
Aunque para las carreras de sport, el anillo siguió usándose conjuntamente al rutero durante varios años más.
Monza es, sin discusión, el trazado más rápido de la F1 actual, y si no lo fue siempre  fue debido a las chicanes que le pusieron con el fin de reducir su elevadísima velocidad media, ya que su trazado puro es, de lejos, el más veloz que ha pisado nunca la F1 si exceptuamos las 500 millas de Indianápolis que, con el fin de dar carácter más “mundial” a la F1, formó parte del calendario desde 1950 hasta 1960. Claro que los coches y pilotos de F1 rara vez acudían allí.
La carrera más rápida de la historia de la F1 fue el GP de Italia de 2003 con el Ferrari F2003GA de Michael Schumacher a 247.586 km/h. En 1971 se vio el final más apretado de la historia de la F1 con cinco coches en seis décimas. Fueron: Gethin (BRM), Peterson (March), Cevert (Tyrrell), Hailwood (Surtees) y Ganley (BRM). Y hubieran sido seis de no tener un problema con la visera –se le desprendió- a Chris Amon con el Matra. Entonces el circuito carecía de chicanes, los F1 tenían poco apoyo aerodinámico y los rebufos daban lugar a preciosas carreras en grupo como si una carrera de motos de 125 se tratase.
Este circuito tiene todos los records de velocidad, ya sea en carrera, pole o vuelta rápida, así como de velocidad punta. Con los 372.6km/h de Juan Pablo Montoya en los libres de 2005, estaba por ver lo que alcanzaban este año los F1, tan veloces como estaban siendo en recta –y desesperadamente lentos en curva- este año. A tenor de lo que se vio en los primeros libres, estaba claro que la marca no iba a ser amenazada.
Como novedad, este año teníamos el asfaltado de la escapatoria de la parabólica  que no hacía el trazado más seguro, pero sí más fácil y ligeramente más rápido, al ganarse en anchura. Por donde antaño los pilotos apenas metían la rueda delantera exterior, ahora metían sin miramientos todo el coche. Así que la anchura de la curva “aumentaba” todo el ancho del coche, es decir 1.8 metros, o más exactamente 1.799999… porque al menos una parte del coche debe tocar la línea. Eso en entrenamientos; en carrera se permiten varios fallos si no son muy descarados. Lo cierto es que pocos se pasaron de la raya y apenas se notó este innecesario –y estúpido- cambio. Seguro que a la mayoría de los pilotos no les gusta.
Dani Juncadella.
Los libres tuvieron a dos pilotos españoles más en pista –en los libres 1- Dani Juncadella de nuevo con el Force India y Roberto Mehri con el Caterham, ambos hicieron lo que se esperaba de ellos. Sorprendió la velocidad de Ferrari y la lentitud de los Wiliams. Ambas cosas muy habituales últimamente. Luego, a la hora de la verdad Ferrari decepciona y Williams asusta. Ferrari fue de más a menos. Los Mercedes padecieron problemas en los libres 2 (Hamilton) y en los 3 (Rosberg). Menos mal, porque los malpensados ya veían sabotaje en el monoplaza del inglés. Nada más lejos de la realidad.
Los Mercedes dominaron todas las sesiones, libres y oficiales, y pese a que Nico no rodó en los libres 3, luchó por la pole con Lewis.
En la primera ronda cayeron los Marussia, Caterham y los Lotus, que adquirieron para este GP el rol de tercer peor equipo. A destacar el espectacular regreso de Kamui Kobayashi a Caterham, superando a los Marussia.
En la segunda ronda cayó Nico Hulkenberg, que no está brillando como a principio de temporada, justo al revés que su compañero Pérez, los Toro Rosso, los Sauber y el Ferrari de Raikkönen.
La tercera ronda vio el dominio absoluto de Mercedes, como equipo y como motorista, ocupando las seis primeras posiciones. Hamilton fue el más rápido, seguido de Rosberg, Bottas, Massa, Magnussen y Button, clasificándose por riguroso orden de equipos: Mercedes, Williams y Mclaren. Como primero del resto, el Ferrari de Alonso a apenas una décima del quinto puesto. Precediendo a Vettel, un apagado –el sábado ojo- Ricciardo, y Pérez que sacó petróleo de su Force India.
Por agotar los motores disponibles Kvyat perdió diez posiciones, saliendo vigésimo primero y Ericsson desde boxes por sustituir la caja de cambios.






La salida fue fantástica, a la antigua usanza con pilotos que perdían muchas plazas –Hamilton y Bottas- o que las recuperaban –Magnussen y Vettel- y culminaba la primera vuelta con Rosberg líder, seguido de Magnussen, que realizó un salidón, Massa, Hamilton, Vettel, Button, Alonso, Pérez, Hulkenberg, Raikkönen, Bottas –que arrancó con la marcha atrás- etc…
Rosberg tenía a dos pilotos entre él y Hamilton, lo cual le favorecía enormemente, pero no abría el hueco que se esperaba de él. Parecía como si esperase a que Hamilton se pusiese segundo para empezar a tirar.
Eso sucedió en la vuelta diez, al superar a final de recta a Massa que previamente había superado a Magnussen, a la vez que Bottas iniciaba su recuperación a base de adelantamientos gracias a su envidiable velocidad punta.
Hamilton se situó a apenas dos segundos de Rosberg –que llegó a tener más de cuatro- gracias a que este se pasó de frenada en la primera chicane. La ventaja nunca bajó de 1.5 mientras esperaban para entrar en boxes a hacer su única parada, como todo el mundo.
Por detrás la vidilla la ponía Bottas, que a golpe de DRS  remontó de undécimo a cuarto adelantando a: Hulkenberg, Raikkönen, Pérez, Alonso, Button y Magnussen. A Vettel no lo adelantó,  ya que se quitó de en medio al ser el primero en abrir el fuego de las paradas en la vuelta diecisiete, siendo Ricciardo y Hamilton los últimos- de los de arriba- en la veinticinco y veintiséis, respectivamente.
Tras las paradas la cosa quedaba así: Rosberg, Hamilton a 2”, Massa en tierra de nadie, Kvyat que no había parado todavía, Vettel, Magnussen, Bottas –vuelta a empezar- Pérez, Button, Alonso y Raikkönen. Los cambios se debieron a que quien paró antes salió beneficiado, aunque luego quedaba por ver quién llegaba mejor al final, y para eso estirar la primera parada era incluso mejor táctica que anticiparla.
En la vuelta veintisiete, el Ferrari de Alonso decía adiós por un problema con el ERS. Una pena para una carrera en la que Ferrari puso toda la carne en el asador, pero que fue de más a menos como comenté anteriormente. Alonso, eso lo supimos después, estaba conservando para atacar al final. Hasta dónde hubiera podido llegar no lo sabremos, aunque es difícil que fuera más allá del quinto puesto. Pero si hubiéramos visto remontar al Ferrari, en  Monza se habría desatado la catarsis.



Ferrari lo dio todo para brillar en casa, pero en cambio, tuvieron un triste fin de semana. Alonso se retiró.



Vuelta veintinueve, Rosberg de nuevo repite su maniobra en la primera chicane, saltándosela. Hamilton es primero y fin de la historia. Así llegaron a meta sin atacarse, para alegría de los dirigentes de Mercedes, sobre todo tras lo acontecido dos semanas antes.
Como por la tercera plaza tampoco había interés, ya que Massa, recién renovado por Williams, la hizo suya, sólo faltaba ver quién sería cuarto y medalla de chocolate. Vettel era el mejor situado, toda vez que Kvyat había hecho su parada en la trigésima vuelta y se reinsertaba décimo tercero, pero Bottas era quien más ritmo tenía, de modo que no se podía confiar.
El finés mantuvo un duro duelo con Magnussen, que gracias a lo rápido que tomaba la parabólica se ponía a salvo de la enorme velocidad punta del Williams, y cuando eso no era suficiente lo sacaba de pista. Fue sólo una vez a final de recta, pero no se debió a una pasada de frenada, sino  a no jugar limpio. Massa no obró igual cuando le pasó Hamilton en idéntica situación, lo cual es de agradecer.
En la vuelta trigésimo séptima, Bottas se ventilaba al correoso danés –al cual le estaban investigando- y en la cuadragésima era Vettel quién cedía. El cuarto puesto, al igual que los tres primeros, ya tenía dueño.
Massa en el podio de Monza, con los tifosi aclamándole, no en vano,
fue "su" piloto durante años.
La emoción final la pusieron Pérez y Button en su duelo particular, pasándose y repasándose varias veces, junto a las remontadas de Ricciardo y Kvyat. Del duelo Pérez-Button salió vencedor el mejicano, mientras que las remontadas de Ricciardo y Kvyat culminaron con el quinto puesto para el australiano tras adelantar a: Raikkönen, Button, Pérez, Magnussen y Vettel, con maniobras realmente espectaculares y audaces, especialmente las que hizo para adelantar a Pérez y Vettel en la variante de la Roggia. Diez para el aussie.
En cuanto a Kvyat, hay que destacar su gran carrera en la que pese a salir vigésimo primero, realizó una buena táctica. Partió con duros y cambió el último a blandos, con lo cual su ritmo era de los mejores. En la penúltima vuelta, cuando tenía a tiro a Kimi se pasó de frenada “ a lo Rosberg”, y con ello arruinó su merecido punto, ya que finalmente hubiera sido décimo por la sanción –totalmente merecida- de cinco segundos que le impusieron a Magnussen.
La clasificación final fue: Hamilton, Rosberg, Massa, Bottas, Ricciardo, Vettel, Pérez, Button, Raikkönen y décimo y último con derecho a puntos, Magnussen, que cruzó la bandera séptimo. A las puertas se quedó el ruso Kvyat.
En el podio volvimos a ver a un piloto de verdad, Jean Alesi,  que realizó las entrevistas. El público abucheó por segunda vez consecutiva a Rosberg, quien con mucha clase se los ganó al dirigirse a ellos en italiano. Eso es lo que tiene el saber varios idiomas y el utilizarlos como es debido, para unir a las personas, no para separarlas y fomentar el odio, como hacen en nuestro país los políticos separatistas que tanto nos odian. Bien por Nico.
Nos vemos en la noche de Singapur dentro de 15 días. Hasta entonces, pues.


miércoles, 27 de agosto de 2014

GP de Bélgica 2014

    Ricciardo triunfa en el rifirafe de Mercedes


Tras el parón veraniego la F1 volvía a rugir, más bien ronronear, en inmejorable escenario, el mítico Spa-Francorchamps. Antiguamente el trazado tenía 14 kilómetros y era el resultado de unir las carreteras nacionales –que unían los pueblos de Spa, Francorchamps y Stavelot- consiguiéndose uno de los trazados más rápidos del calendario. Y uno de los favoritos de los pilotos. En su configuración antigua estuvo vigente hasta 1970 y la velocidad media para la pole era de 244 km/h, sólo superado por Monza sin chicanes. Háganse la idea de lo veloz que era. Ni Silverstone ni Hockenheim le tosían.
El GP belga emigró a Zolder y regresó a Spa en su nueva configuración de “solo” 7 kilómetros en 1983 para alegría de todo el “circo” de la F1. Las sensaciones que proporciona este circuito son las mejores de todo el calendario para los pilotos, y suele ser el favorito de casi todos ellos. Pero no se engañen, el trazado no es difícil. Está la emoción de pasar Eau-Rouge a fondo y eso, pero al final, en cuanto a dificultad, no tiene más que, por ejemplo, Montmelo. Pasar Eau-Rouge a fondo este año volvía a ser difícil, al tener los coches menos apoyo. Antaño, con los V10, también costaba, pero como dijo Mika Hakkinen en su época: “puedo pasar Eau Rouge a fondo preparando el coche para ello, pero luego soy más lento por vuelta” así que…

Andre Lotterer durante la vuelta de presentación.
Como novedad para este GP estaba el piloto alemán Andre Lotterer, que iba a disputar el GP con Caterham sustituyendo a Kamui Kobayashi, y el estadounidense Alexander Rossi, que iba a hacer lo propio con Marussia en lugar de Max Chilton. El primero lo consiguió, pero el segundo fue apeado tras los primeros libres, $ mandan.
Las dos primeras sesiones libres mostraron a los Mercedes, como no, como claros dominadores y a un sorprendente Alonso como primero del resto. Los terceros libres, fueron algo más caóticos por la lluvia inicial, aunque tampoco dijeron gran cosa.
Para la calificación se preveía lluvia, y no se equivocaron, pero, a diferencia de lo habitual, esta no mejoró el espectáculo. A menos de cara a la lucha por las posiciones de privilegio. Otra cosa es ver a los F1 rodar en lluvia, que es un espectáculo soberbio.
La Q1 vio caer a los inefables Caterham, siendo el debutante Lotterer más veloz que su compañero por nada menos que 1”, el Sauber de Gutiérrez, el Marussia de Chilton, el Force India de Hulkenberg y el Lotus de Maldonado. Lo más sorprendente fue lo de Hulkenberg, generalmente muy cómodo en estas circunstancias. Los Mercedes fueron 1º y 2º con 2” sobre el tercero. Impresionante. Bianchi, de nuevo pasó el corte, en otra exhibición suya.
La Q2 dejó fuera a Bianchi, Grosjean, Sutil, Pérez y a los Toro Rosso de Vergné y Kvyat. Los Mercedes seguían a lo suyo como en otra categoría. Su superioridad en agua era mayor que en seco.
La pole, era pues, cosa de dos, y fue Rosberg quién se llevó el gato al agua, en parte ayudado por un Hamilton no muy fino, acuciado por problemas de frenos. Vettel fue un brillante tercero secundado por Alonso, que logró su mejor calificación de la temporada, Ricciardo era 5º tras arruinar su vuelta en Blanchimont precediendo a Bottas, Magnussen, Raikkönen, Massa y Button. Los Mercedes dejaron a Vettel a más de dos segundos demostrando que no sólo tienen motor. Tienen el mejor motor y chasis.
Alonso brilló bajo el agua en Spa, lástima que no lloviese también en carrera.
La carrera iba a ser en seco, lo cual, vista la superioridad de Mercedes en agua, era de agradecer, en contra de lo habitual.
Antes de iniciar la vuelta de reconocimiento el F14T de Alonso no arrancó a tiempo por un problema eléctrico que se solucionó fuera de la señal de 15 segundos. Por tanto, aunque pudo salir de su posición de partida, faltaba por ver que sanción le ponían.
En la arrancada Hamilton pasó a Rosberg, lo mismo que un Vettel muy activo que tuvo un inicio fulgurante intentando ponerse líder en Les Combes. Se pasó de frenada y Rosberg pasó a ser segundo, Alonso, Ricciardo, Bottas, Raikkönen, Magnussen, Massa y Button completan los diez primeros.
Al inicio de la vuelta 2 se produjo el incidente del fin de semana. Al atacar Rosberg a Hamilton en Les Combes le toca con el alerón en su rueda trasera izquierda, perdiendo él apoyo aerodinámico al dañar el alerón y pinchando la rueda del inglés. Nico perdía ritmo y Hamilton la carrera.



El roce entre Hamilton y Rosberg fue totalmente fortuito pero les costó la victoria, y Hamilton tuvo una pateleta totalmente fuera de lugar.



Alonso, que aguantó el primer ataque de Ricciardo en Les Combes tuvo que ceder definitivamente en la vuelta 4, a la vez que el debutante Lotterer decía adiós. Para variar, los Red Bull tenían punta, gracias a su configuración de baja carga, en cambio los Ferrari, con carga media, eran unas tortugas y, como se iba a ver, no sólo no podían adelantar, sino que apenas podían defenderse.
Una vuelta más es lo que aguantó Vettel a su compañero de equipo, un error en Pouhon y Ricciardo ya era segundo acosando a un Rosberg con problemas. Vettel cedía un poco y hacía de locomotora de un trenecito del cual los vagones eran: Alonso, Bottas y Raikkönen. Un poco más atrás venía Magnussen.
Así las cosas Kimi iba a ser el encargado de abrir la veda de las paradas, seguido de Rosberg, Vettel, Ricciardo, Bottas y Alonso, que le hizo un exterior sobervio al salir de boxes a Pérez en la Rivage. Todo eso entre las vueltas 8 y 12. Rosberg puso duras y cambió el morro, tardando 9 segundos, el resto blandas. Alonso cumplió la sanción –finalmente fueron 5 segundos, y se reincorporó 7º tras Magnussen, que le iba a dar una lata…
La cosa pintaba así: Ricciardo, Raikkönen que con su prematuro cambio de ruedas y a ritmo de vuelta rápida en vuelta rápida casi consigue liderar, Vettel, Rosberg, Bottas, Magnussen, Alonso, etc… era la vuelta 14.



Raikkönen, adelantando a Button, cuajó su mejor fin de semana de la temporada.



Ricciardo se fue alejando de Raikkönen, cuyo F14T no daba para más, mientras que este, se alejaba a su vez de Vettel, el cual contenía a Rosberg a duras penas. Un error de Nico al intentar sobrepasar al actual campeón lo mandó a la 5ª plaza tras Bottas en la vuelta 17 y con sus posibilidades de victoria cada vez más mermadas. Hamilton, que tuvo que parar en la vuelta 2 por el pinchazo causado por su compañero, no encontró jamás el ritmo, ya que dar casi una vuelta en tres ruedas dañó su flamante Mercedes. Navegaba por el puesto 15 y no iría mucho más lejos. Su irresistible remontada tendría que esperar esta vez, abandonando en la vuelta 39 cuando era 16.
Rosberg, incapaz de progresar más, opto por realizar su segunda parada en la vuelta 20, poniendo duros de nuevo y vuelta a empezar, se reincorporó 9º En la vuelta 20 pararía Kimi, en la 21 Vettel, en la 24 Alonso y poco después, estirándola al máximo, Ricciardo y Bottas.
Bajo las garras de Rosberg fueron cayendo todos y cada uno de los pilotos que lo precedían, bien sea en pista, o en boxes. Con Button perdió tiempo porque lo pasó, se dejó pasar para evitar una sanción –que todavía no se que hizo mal o creyó hacer mal Nico- y fue recuperando hasta situarse a 3 segundos del líder Ricciardo. Raikkönen, Bottas –que había dado cuenta de Vettel, el propio Vettel, Magnussen y Alonso los seguían. En la vuelta 34, a 10 del final, Rosberg paraba a cambiar ruedas poniendo –ya era hora, blandas, en un intento desesperado para ganar la carrera, ya que Ricciardo, como todo quisque, hizo la táctica de: blandas, blandas, duras y era, al tener ruedas más nuevas, inaccesible para el Mercedes. Pero con blandas nuevecitas y su superioridad mecánica, todo era posible. Faltaban 10 vueltas y era cuarto a más de 23” del líder, pero Bottas y Raikkönen cayeron como nada y, tras marcar la vuelta rápida definitiva en la 36 y sacarle en esa vuelta 3.5 a Ricciardo, inició una recuperación  entre 2 y 3 segundos por vuelta que, a todas luces parecía insuficiente pero que, en caso de ligero desfallecimiento del líder,  lo pasaría por encima como una apisonadora.
Rosberg a tope, Ricciardo con la pizarra –y la radio- controlando- y por detrás duelo de finlandeses. Raikkönen buscaba su primer podio de la temporada, pero Bottas, y su mayor velocidad máxima, se lo iban a impedir. En la vuelta 40, tras intentarlo en la anterior, Valteri conseguía su objetivo. Más atrás estaba el duelo por la 5ª plaza. Vettel, que paró por tercera vez en la vuelta 34 bajando a la 8ª posición, era el que mejor lo tenía, sobre todo gracias a un excesivamente agresivo, y tal vez un poco emocionado Magnussen que, en su intento por no ser superado por el Ferrari de Alonso, fue más allá de lo que indica el sentido común, y aparte de sacar del circuito al español –y a su compañero de equipo en la Rivage- aprovechando la escapatoria asfaltada,  propició que llegaran Button y Vettel. Alonso, sin punta, y sacado fuera de la pista en la recta anterior a Les Combes poniendo dos ruedas en la hierba a más de 280 km/h no pudo adelantar al danés, siendo además, superado por Button y Vettel, con el cual tuvo un toque en la última vuelta en la Source, culpa del español, pero lance de carrera sin consecuencias. Así que Vettel los pasó a todos para ser 5º, Magnussen aguantó 6º y Button 7º con Alonso detrás.
Ricciardo, ajeno a todo esto cruzó la bandera a cuadros con más de 3” sobre Rosberg a cuyo sprint final le faltaron un par de vueltas y Bottas  completó el podio. Kimi fue cuarto y el resto  como les dije, completando los pilotos con derecho a puntos, Pérez y Kvyat.
Dirección de carrera sancionaría posteriormente a Magnussen con 20 segundos y lo mandaban a la 11ª posición, entrando Hulkenberg en la décima y escalando Button, Alonso, Pérez y Kvyat una plaza.

El vencedor, Ricciardo, y el entrevistador, el exjefe de equipo Eddie Jordan.
Conclusión: Excelente carrera de Ricciardo, la mejor de la temporada, rápido, consistente y sin fallos fue el mejor del fin de semana y se llevó un merecido –e inesperado- triunfo.
Mercedes y Ferrari mal, erraron en la táctica. El incidente de los Mercedes fue un desafortunado lance de carrera que les costó el doblete. Claro que Rosberg pudo haber ganado, pero incomprensiblemente cuando paró en boxes para sustituir el alerón, en lugar de ponerle un juego de blandas para que remontara las posiciones que iba a perder, le pusieron duras. Eso le impidió remontar, se quedó clavado tras Vettel –que llevaba las blandas mucho más veloces- e hizo un plano intentando adelantarlo. Cuando volvió a parar, puso duras de nuevo y en su tercera parada, por fin blandas, aunque ya era tarde. Lo lógico era colocar duras sólo una vez y al final o, en caso de tres paradas, en una de las dos últimas. Parece como si no quisieran ganar…
En cuanto a Ferrari, muy bien con Kimi, pero muy mal con Alonso. Fallo de la salida aparte –son cosas que pasan- fue equivocado retrasar las paradas del español tanto, lo único que consiguieron es meterlo en tráfico, más aún cuando tenía que cumplir una sanción y su coche adolecía de una velocidad punta alarmante. Una táctica como la de Kimi le hubiera dado un 5º puesto tranquilo. Aunque bien es cierto que de 5º a 7º tampoco importa mucho, lo malo es cuando estos errores cuestan un GP…o un título.
Por último el tema Magnussen. La sanción que tuvo fue más que merecida por poner a un rival con dos ruedas en la hierba a 280 km/h pero hay más. En este GP Magnussen, por defender posición mandó a dos rivales –Alonso y Button- fuera de la pista. No es nada nuevo y no es el único que lo hace. El problema es que, con tanta escapatoria asfaltada, los pilotos trazan muchas veces por fuera de la pista y, de vez en cuando, para no ser adelantados, sacan de pista a los rivales. La culpa no es de ellos, sino de la FIA que lo permite. Bien por esas escapatorias que evitan abandonos, pero muy mal por los comisarios que consienten que se usen indebidamente, ya sea para ganar tiempo o para evitar ser adelantado. Hay que actuar como si hubiera un muro, es decir, respetando los límites de la pista. Si la FIA no hace borrón y cuenta nueva, este lamentable espectáculo seguirá dándose. Y así va a ser porque está claro que no van a hacer nada por solucionarlo.  Eso sí, para sancionar chorraditas son unos gallos que no veas…
Nos vemos dentro de quince días en el templo de la velocidad de Monza. Auguri.





viernes, 1 de agosto de 2014

GP de Hungría 2014

    Segunda victoria de Ricciardo, Alonso pluscuamperfecto


Antes del parón estival propiciado por iniciativa del polifacético Eddie Jordan llega el GP de Hungría. Una carrera que data “sólo” de 1986. Como pasa el tiempo…
La carrera inaugural fue todo un carrerón, con un duelo entre los brasileños Piquet y Senna, decantado a favor del primero con un colosal adelantamiento. Ahora que por internet se ve casi de todo, les recomiendo que lo vean. Sublime.


Piquet rebasa a Senna por el exterior y controla magistralmente el derrapaje.










Hubo más carreras buenas aquí, destacando la remontada de 12º a 1º de Nigel Mansell en 1989 sin coches de seguridad ni tonterías por el estilo, adelantando en pista en un circuito donde hacerlo nunca fue de los más fáciles. También Button alcanzó su primera victoria en 2006 -y la tercera de Honda- en un GP marcado por la lluvia, con exhibición y abandono de Alonso y en el que nuestro Pedro Martínez de la Rosa acabó en segunda posición con el Mclaren en sustitución de Montoya. Dudo que el colombiano lo hubiese hecho mejor.
El circuito cambió levemente su trazado inicial con los años para mejorar el espectáculo. Nada destacable salvo que las cosas se hicieron bien.
Este año la carrera iba a ser de las mejores, digna de recordar junto a las mencionadas, pero eso ya lo contaremos.
Los libres no dijeron nada nuevo salvo la confirmación del potencial de los Williams sea cual sea el circuito, y que estos, parecen esconderse un poco en los libres.
Crono: lo más destacado en la Q “one” fue ver como por una fuga de combustible el Mercedes de Hamilton se achicharraba y como las posibilidades de este de cara a la carrera bajaban muchos enteros. Los que no pasaban el corte eran Hamilton –obvio- Maldonado –sin comentarios- los Caterham y el Marussia de Chilton. El de Bianchi sí lo pasó en una gran vuelta final y a un exceso de confianza en Ferrari que no sacaron a Raikkönen, quedándose el finlandés de hielo, petrificado.
En la segunda ronda se quedó Bianchi –milagros los justos- Grosjean, Gutiérrez, Pérez, Sutil y Kvyat.
La ronda final debía ser muy entretenida, ya que comenzó a llover devilmente, y los pilotos salieron con ruedas lisas. Al iniciar la vuelta lanzada, empezaron los problemas y, al estamparse el Mclaren de Magnussen los comisarios sacaron la bandera roja, quitando ya toda emoción. Al reanudarse, ya en seco, no hubo sorpresas, aunque muchos pilotos fueron cogiendo el ritmo poco a poco, a diferencia de Bottas, que fue como un tiro desde el principio. Al final Rosberg se hizo con la pole, seguido de Vettel –que volvía a la primera línea- Bottas, Ricciardo, Alonso, Massa, Button, Vergné y Hulkenberg . Magnussen, sin tiempo y con el coche tocado, saldría desde boxes junto a Hamilton.
La carrera iba a ser muy emocionante en parte gracias al chaparrón que cayó instantes antes de darse la salida, lo que obligó a todos a salir con mixtas.
En la vuelta de formación, un problema en el Toro Rosso de Kvyat lo obligó a salir de Boxes junto a los mencionados Magnussen y Hamilton.

Salida en mojado del GP
Se arranca bajo un suelo mojado con precauciones pero sin problemas, Alonso y Vettel libran una pequeña lucha saldada a favor del alemán mientras que Rosberg se veía imperial, Bottas le seguía cediendo 1” por vuelta y apenas aguantando a Vettel que iba pegado a la caja de cambios del Williams. Alonso era un prudente 4º mientras que Button, autor de una fabulosa salida era 5º pero muy distanciado y bloqueaba a Ricciardo, incapaz de pasarlo. Curiosamente el tapón de Button fue clave para Daniel, ya que sin él, hubiera estado tras Alonso y no se hubiera podido aprovechar del coche de seguridad que salió en la vuelta 8, con Rosberg con casi 10” sobre Bottas. El coche de seguridad salió debido al accidente de Marcus Ericsson y, además de venirle al pelo a Hamilton, que partió de boxes y no contento con ello realizó un trompo en la primera vuelta, le vino bien a todos desde Button, 5º clasificado, para atrás. No es que Ricciardo como apuntan algunos, fuera más listo que Rosberg, Bottas, Vettel y Alonso, es que estos no pudieron parar porque al salir el coche de seguridad ya estaban encarando la recta de meta y, a día de hoy, los F1 no pueden volverse intangibles. De modo que de listo nada, que en estos casos paran el 99% de los pilotos. Quien no lo hizo fue Magnussen, confiado en que lloviera de nuevo. Dado que Button montó mixtas de nuevo y encima fue superado en boxes por el Red Bull, Ricciardo era el más favorecido de todos. El orden antes de la resalida, que se retrasó por el accidente de Grosjean era: Ricciardo, Button, Massa, Rosberg, Magnussen, Vergné, Vettel, Alonso, Hamilton, Hulkenberg, Pérez, etc…
Al retirarse el coche de seguridad en la vuelta 13, Button aprovecha la poca humedad que queda en pista para ponerse líder, aunque poco le duraría, entrando pronto a boxes a subsanar el error, cosa que Magnussen también tuvo que hacer. Así que Ricciardo lideraba teniendo por detrás una serie de coches que le podían hacer de muralla mientras le venía lo inevitable, los Mercedes. ¡Pues no!, sus pilotos no estaban del todo a gusto y el más hábil, osado, y espectacular en esas difíciles condiciones, pista húmeda-neumáticos de seco, era Alonso, que se ventilaba en un abrir y cerrar de ojos a: Vettel, Rosberg –no muy a gusto con sus frenos- y Vergne, lo que, unido a la parada de Button, lo situaba tercero y como piloto más rápido en pista con el F14T,  nada mal para tener un coche mínimo medio segundo más lento que el Red Bull…¡ y no digamos respecto al Mercedes! Su progresión acabó al encontrarse con Massa. A destacar también el primer abandono de la temporada de Hulkenberg y la gran carrera de Vergné que mantenía a raya con su modesto Toro Rosso a Rosberg, Vettel y Hamilton, ¡ahí es nada!


Nuevo coche de seguridad provocado por el accidente de Pérez al entrar en la recta de meta en la vuelta 22, y ahí entraron en juego las diferentes tácticas. Ricciardo paró, lo que era la opción más lógica, Massa también, pero Alonso no, ya que la única manera de poder ganar el GP era quitarse de delante a los líderes y cruzar los dedos por un posterior coche de seguridad, lluvia, o que los neumáticos aguantasen más de lo previsto, porque tenía que hacer una parada menos que Ricciardo si quería poder ganar. Eso sin contar a los Mercedes, que tampoco pararon, y tenían mucho más ritmo. Vettel tampoco paró, pero su RB era menos temible que las flechas de plata.

Alonso lo dio todo pero al final Ricciardo era imparable.
La nueva jerarquía para el reinicio era: Alonso, Vergné, Rosberg, Vettel, Hamilton, Ricciardo, Massa, Gutiérrez –excelente para ser un Sauber- etc…
Se reanuda definitivamente la carrera en la vuelta 27 con el Ferrari de Alonso en cabeza y con opciones de victoria. Alonso se iba estirando y la jerarquía se mantenía hasta que en la vuelta 31 Rosberg paraba por segunda vez casi a la vez que Vettel imitaba a Pérez con un monumental trompo al entrar a la recta de meta, pero a diferencia del mejicano, no impactaba contra el muro y proseguía en carrera. Eso sí, ya sin opciones. Con Vettel fuera de juego y Rosberg en Boxes, Vergné era presa fácil de Hamilton y Ricciardo, que se situabam 2º y 3º respectivamente.
Alonso paró por última vez en la vuelta 37, poniendo blandos, Hamilton lo hizo en la siguiente, poniendo duros y sin intención de detenerse más. Así recuperó Ricciardo el liderato a falta de su última parada, que realizó en la vuelta 54 saliendo cuarto tras Alonso,Hamilton  y Rosberg, que los había alcanzado pero no podía superarlos, vital para sus opciones ya que le faltaba una parada. En Mercedes ordenaron –equivocadamente a mi juicio- a Hamilton que lo dejase pasar, cosa que no hizo y, como veremos más tarde, acertó de pleno.
Rosberg paró en la 56 y mientras Alonso y Hamilton estaban casi pegados, Ricciardo limaba sin dificultad las escasas diferencias que el duo de cabeza le llevaba. Rosberg, a más de 22” parecía descartado…parecía.
Alonso, con sus ruedas blandas en peor estado que las duras de Hamilton –o tal vez no ya que el Mercedes es un coche muy superior- se pasó de frenada en la chicane, seguramente pudo trazarla correctamente pero el precio era dañar un poco más las sus ruedas y, dada la permisividad de la FIA para estas acciones –permisividad que no comparto- se la saltó. Hamilton, con razón, se quejó, pero ya sabía que era en vano, sí no le hicieron caso en Canadá teniendo  más razón que un santo, ¿cómo se lo iban a hacer aquí en una situación mucho más justificable?
Incisos aparte, Hamilton atacó varias veces sin éxito al español, hasta que a falta de 6 vueltas llegó Ricciardo y se tuvo que preocupar tanto de atacar como de defender. Ricciardo estudió la situación  un par de vueltas, intentó el adelantamiento en la 65, y lo logró en la 66, era 2º. Y Rosberg, de vuelta rápida en vuelta rápida, se insinuaba en los retrovisores de su compañero.
En la 67, a final de recta y sin poder poner oposición, era el Ferrari de Alonso el que cedía, Ricciardo era líder y nadie lo iba a poder atacar. Hamilton estuvo a punto de acceder al segundo lugar, pero Alonso se defendió bien, ayudado por un Rosberg que los alcanzó poco antes de la última vuelta y que por poco no desplaza del podio a su compañero. Un poco más de agresividad no le vendría mal a Nico, que dejó escapar un podio a su alcance, claro que los toros se ven más fáciles desde la barrera. De haber dejado Hamilton pasar a Rosberg cuando se lo pidieron, casi seguro que el 4º clasificado es Lewis.
En definitiva, una carrera magnífica, la mejor de la temporada junto a la de Canadá y, a la que le sobraron  tres vueltas, lo justo para que Alonso ganase, ya que fue, de largo, el mejor piloto del día.
La clasificación final fue: Ricciardo, Alonso, Hamilton, Rosberg, Massa, Raikkönen –que fue ganando posiciones sin hacer ruido- Vettel, Bottas –de más a menos en carrera- , Vergné y Button.
Ricciardo estaba como en una nube, tanto es así que todavía cree en Blanca Nieves, es decir se cree que puede ser campeón. Mucho tiene que mejorar el Red Bull y muy mal hacerlo en Mercedes para que eso suceda. Nos vemos en el fabuloso Spa-Francorchamps después del parón, deseando que vuelva haber carreras como esta, y que la fortuna caiga de lado de Alonso al menos una vez. No hay nadie actualmente que lo merezca más. Saludos.