martes, 31 de marzo de 2015

GP de Malasia 2015

        Vettel cabalga con el el Cavallino






Llega el segundo GP de la temporada, el GP Malayo de Sepang en Kuala Lumpur, donde iba a haber de nuevo tres españoles en pista, algo que no sucedía desde el GP de Canadá de 2010 con Alonso, Alguersari y De la Rosa. Curiosamente, todos con motor Ferrari.
 Por fin iba a debutar Roberto Merhi, un piloto muy bueno al nivel de Carlos Sainz, y volvía Alonso con renovadas ganas. O eso decía de cara a la galería, porque para lo que le esperaba bien se podía haber quedado en casa hasta que la F1 llegase a europa.
 Los libres, al margen de los grandes problemas de Manor con los coches recién montados, tenía como nota destacada los problemas del Mercedes de Hamilton y, sobre todo, el buen estado de forma de Ferrari, principalmente del de Kimi, muy cerca siempre de los Mercedes. Los Mclaren mal, con problemas de toda índole.
En la Q1 no salió el pobre Will Stevens, compañero en Manor de Merhi, por problemas mecánicos. Pero Roberto sí salió, y eso fue lo que evitó que los Mclaren fuesen de nuevo los peores monoplazas de la parrilla. Roberto Merhi fue el más lento de largo de todos y aunque no llegó a cumplir el 107%, se le permitió calificarse por haber mostrado ritmo suficiente en los libres.

Roberto Merhi debutaba en F1 a los mandos del Manor, lo que era el Marusia.
Eso y que apenas hay coches. Alonso, Button y el debutante del año Nasr, se quedaban fuera. A destacar el tiempo de Vettel, con duros, a medio segundo de los Mercedes, con blandos.
La Q2 dio lugar para más sorpresas, ya que la lluvia sólo iba a permitir dar una vuelta buena. Por eso todos se apiñaron a la salida de boxes para estar los primeros. El caso es que el más rápido, Rosberg, apenas le sacó dos décimas a Vettel (esta vez a igualdad de ruedas), Hamilton se libraba por los pelos y Raikkönen, Sainz y Hulkenberg fallaban quedándose fuera. En condiciones normales estaban ahí de sobra. También caía Maldonado y el otro Force India, el de Checo Pérez. Lo cierto es que el Force India de este año es un paquete. Por primera vez en su vida, Markus Ericsson pasaba a la Q3 con el Sauber.
La Q3 se realizó con el suelo mojado y por esa costumbre de retrasar tanto la salida esperando a que se seque la pista, no hizo falta utilizar los neumáticos de lluvia (no sé para qué narices los mandan hacer). Aunque algunos salieron con ellos, como los Williams, pecando de timoratos.
Los Mercedes -sobre todo Hamilton- se mostraron arrolladores en su primera vuelta lanzada, pero la vuelta buena debía ser la última. Una vez todos estuvieron listos, Vettel acarició la pole en lo que fue una calificación emocionante, quedándose  a 74 milésimas del inglés. Rosberg mejoró, pero no llegó a mejorar posición, manteniéndose tercero tras Hamilton y Vettel. Al inglés le sirvió su primera vuelta para quedarse definitivamente con la pole. El primero de “los que no cuentan” fue Ricciardo, a sus anchas en agua, seguido de Kvyat, un fenomenal Verstappen, los desdibujados (en agua) Williams de Massa y Bottas, el Sauber de Markus Ericsson, que cuajaba la mejor calificación de su vida y el último de los diez primeros, salvando el honor de los Lotus, Romain Grosjean. Vettel devolvía a Ferrari a la primera línea, algo que no sucedía desde este mismo GP, pero el de 2013 con Felipe Massa.
 El soleado domingo iba a dar la salida con 19 monoplazas en parrilla, dado que finalmente el Manor de Will Stevens no iba a poder salir.Llega el segundo GP de la temporada, el GP Malayo de Sepang en Kuala Lumpur, donde iba a haber de nuevo tres españoles en pista, algo que no sucedía desde el GP de Canadá de 2010 con Alonso, Alguersari y De la Rosa. Curiosamente, todos con motor Ferrari.
 Por fin iba a debutar Roberto Merhi, un piloto muy bueno al nivel de Carlos Sainz, y volvía Alonso con renovadas ganas. O eso decía de cara a la galería, porque para lo que le esperaba bien se podía haber quedado en casa hasta que la F1 llegase a europa.
 Los libres, al margen de los grandes problemas de Manor con los coches recién montados, tenía como nota destacada los problemas del Mercedes de Hamilton y, sobre todo, el buen estado de forma de Ferrari, principalmente del de Kimi, muy cerca siempre de los Mercedes. Los Mclaren mal, con problemas de toda índole.
En la Q1 no salió el pobre Will Stevens, compañero en Manor de Merhi, por problemas mecánicos. Pero Roberto sí salió, y eso fue lo que evitó que los Mclaren fuesen de nuevo los peores monoplazas de la parrilla. Roberto Merhi fue el más lento de largo de todos y aunque no llegó a cumplir el 107%, se le permitió calificarse por haber mostrado ritmo suficiente en los libres. Eso y que apenas hay coches. Alonso, Button y el debutante del año Nasr, se quedaban fuera. A destacar el tiempo de Vettel, con duros, a medio segundo de los Mercedes, con blandos.
La Q2 dio lugar para más sorpresas, ya que la lluvia sólo iba a permitir dar una vuelta buena. Por eso todos se apiñaron a la salida de boxes para estar los primeros. El caso es que el más rápido, Rosberg, apenas le sacó dos décimas a Vettel (esta vez a igualdad de ruedas), Hamilton se libraba por los pelos y Raikkönen, Sainz y Hulkenberg fallaban quedándose fuera. En condiciones normales estaban ahí de sobra. También caía Maldonado y el otro Force India, el de Checo Pérez. Lo cierto es que el Force India de este año es un paquete. Por primera vez en su vida, Markus Ericsson pasaba a la Q3 con el Sauber.
La Q3 se realizó con el suelo mojado y por esa costumbre de retrasar tanto la salida esperando a que se seque la pista, no hizo falta utilizar los neumáticos de lluvia (no sé para qué narices los mandan hacer). Aunque algunos salieron con ellos, como los Williams, pecando de timoratos.
Los Mercedes -sobre todo Hamilton- se mostraron arrolladores en su primera vuelta lanzada, pero la vuelta buena debía ser la última. Una vez todos estuvieron listos, Vettel acarició la pole en lo que fue una calificación emocionante, quedándose  a 74 milésimas del inglés. Rosberg mejoró, pero no llegó a mejorar posición, manteniéndose tercero tras Hamilton y Vettel. Al inglés le sirvió su primera vuelta para quedarse definitivamente con la pole. El primero de “los que no cuentan” fue Ricciardo, a sus anchas en agua, seguido de Kvyat, un fenomenal Verstappen, los desdibujados (en agua) Williams de Massa y Bottas, el Sauber de Markus Ericsson, que cuajaba la mejor calificación de su vida y el último de los diez primeros, salvando el honor de los Lotus, Romain Grosjean. Vettel devolvía a Ferrari a la primera línea, algo que no sucedía desde este mismo GP, pero el de 2013 con Felipe Massa.
 El soleado domingo iba a dar la salida con 19 monoplazas en parrilla, dado que finalmente el Manor de Will Stevens no iba a poder salir.
Al apagarse los semáforos, Hamilton mantuvo su posición con autoridad mientras que Vettel no perdió la suya por poco. Parece que las arrancadas no son el fuerte del SF15T. Raikkönen tampoco ganó posiciones, a diferencia de Carlos Sainz y Alonso, 11º y 15º al finalizar la primera vuelta en la que Maldonado, el pupas, cerraba la clasificación tras un pinchazo al ser tocado por Bottas. El que realizó un salidón fue Hulkenberg, de 13º a 7º.
Al finalizar la primera vuelta, Felipe Nasr tocaba a Raikkönen pinchándole la rueda, justo cuando el finlandés estaba a punto de adelantar a Sainz, teniendo que dar toda una vuelta en tres ruedas. De modo que Nasr, Raikkönen y Maldonado se convirtieron en el trío de cola.







Por delante Hamilton tiraba como de costumbre, pero esta vez quien le marcaba a menos de un segundo de distancia era Vettel, que parecía estar muy en forma y dispuesto a luchar por algo más que por el podio.
Al comienzo de la cuarta vuelta Ericsson, en su línea de estropear sus mejores calificaciones, cometió un error y realizó un trompo cuando quería adelantar a Hulkenberg,  abandonando en la puzolana. Esto provocó la salida del coche de seguridad y la entrada en tromba de casi todos a los boxes. Vettel, Hulkenberg, Grosjean, Sainz y Pérez fueron algunos de los que no pararon, de modo que cuando el coche de seguridad se retiró en la vuelta 7 la clasificación era: Vettel, Hulkenberg, Grosjean, Sainz, Pérez, Hamilton, Ricciardo, Massa, Rosberg, Verstappen, …Alonso 13º,  Merhi 16º y Raikkönen justo detrás y remontando. Por cierto, que a Kimi le perjudicó el hecho de que Merhi, inexplicablemente, no estuviera a rebufo del coche que le precedía, dejando un colchón de unos 10 segundos. Estando el coche de seguridad, es inexplicable.
Pero a lo nuestro. A la cabeza Vettel se escapaba como un tiro (lógico teniendo en cuenta quien iba detrás)  a la vez que Sergio Pérez, con problemas, caía en la clasificación. No fue hasta la vuelta 10 que Hamilton se puso segundo, adelantando a sus rivales como sólo él sabe hacerlo: rápido y seguro. Por entonces estaba a 10 segundos de Vettel y comenzaba su cabalgada… pero no. Justo al revés, su cabalgada acabó ahí. Incapaz de recortar la distancia con Vettel, y ambos pendientes de dos paradas más gracias a la menor degradación del Ferrari a igualdad de ritmo, la carrera estaba vista para sentencia.
Por entonces Rosberg seguía bregando con el tráfico y no fue hasta la vuelta 14 que se situó en tercera posición, en parte aprovechando las paradas de los pilotos que le precedían.  Kimi era 12º, y al llegar al pelotón decidía parar de nuevo para poder correr con pista libre.
 En la vuelta 17 con más de 7” sobre Hamilton, Vettel paró realizando el cambio en 2”4 y reincorporándose tercero. Sí alguien creía que los Mercedes, y más concretamente Hamilton, tenían posibilidades, Vettel se encargó de devolverles a la realidad ya que en apenas seis vueltas superó a los dos Mercedes en pista. Fue llegar y besar el santo. Los pasó con la misma facilidad que un Ferrari de calle adelantaría a cualquier Mercedes (u otro) coche de calle. Rosberg cedió en la vuelta 21. La misma en la que Alonso, ficticio 8º debido a las paradas, abandonaba el GP. Hamilton caía en la 23, justo antes de parar por segunda vez.






Rosberg se detuvo en la vuelta 27 y devolvió a Hamilton al segundo lugar, mientras él se reincorporaba 4º… ¡tras Raikkönen! que sin hacer ruidos y adelantando a los rivales con insultante facilidad, demostraba que el Ferrari corría y mucho. Pero el tiempo perdido en la primera vuelta no le iba a permitir luchar por el podio. Cedió ante Rosberg un par de vueltas después y se detuvo a realizar su tercera y última parada en la vuelta 34. Tercera que era en realidad la segunda, a causa del pinchazo de la primera vuelta. Se reincorporó sexto tras los Williams, que poco a poco fueron recuperando para hacerse con sus lugares naturales tras los Ferrari y Mercedes.
En cabeza Vettel sólo cedió el liderazgo una vuelta, la 38, cuando realizó su última parada e iba con más de 14” sobre el actual campeón. Salió segundo en las narices de Rosberg, al cual dejó tirado como si el Mercedes del alemán fuese un Manor o un Mclaren, que para el caso es lo mismo. En la vuelta siguiente se detuvo Hamilton y fin de la historia.
 Raikkönen se quitó de en medio a los Williams y se quedó en cuarto lugar, nada mal para quien al principio estaba en la cola. Los Williams libraron un duelo por su supremacía, y a dos vueltas del final Bottas consiguió pasar a su correoso compañero para acabar quinto.
 Los abandonos de Button y Grosjean pasaron desapercibidos para un público que disfrutó de una carrera repleta de adelantamientos, diferentes tácticas y usos de neumáticos. En definitiva, un gran premio magnífico. Carlos Sainz fue un excelente 8º delante de sus hermanos mayores, y no fue 7º porque la táctica de Toro Rosso le perjudicó, y aunque Max Verstappen estuvo sensacional no es menos cierto que era un pelín más lento que Carlos. Pero el coche de seguridad le vino de perlas. Verstappen se convirtió, a sus 17 años, en piloto más joven en puntuar.
 Vettel cruzó victorioso la línea de meta y eufórico por la radio dijo: “grazie, grazie, grazie, forza Ferrari… Ferrari is back”. Muy emotivo.



Victoria número 222 de Ferrari en F1, primera con Vettel al volante. No será la última.



Tras él entraron Hamilton, Rosberg, Raikkönen, Bottas, Massa, Verstappen, Sainz, Ricciardo, Kvyat, etc… y Roberto Merhi un sensacional 15º con el Manor, a tres vueltas de los líderes. Con ese coche y teniéndose que dejar doblar tantas veces, el resultado es excepcional. Merhi es un gran piloto que merece una oportunidad de verdad.
 En el podio, Vettel declaró varias veces y con toda la razón, que habían ganado con todas las de la ley a Mercedes. Y recalcó lo contento que estaba por llevar el coche de su ídolo Michael Schumacher, al que damos, al igual que a Jules Bianchi, todo nuestro afecto.
 Parece que a Vettel realmente le hace ilusión estar ahí, lo cual es de agradecer en estos tiempos en los que los pilotos apenas muestran ningún tipo de apego. Alesi era uno de los pocos que lo hacía. Ferrarista hasta la médula. Es cierto que en estos casos, Ferrari es la única con ese poder de atracción.
 Sí alguien cree que Ferrari ganó por la salida del coche de seguridad, que haga un sencillo cálculo. Se pierden 24 segundos en boxes. Al parar Hamilton con el safefty en pista, cuando se puso segundo estaba a sólo 10, es decir, a 13 segundos menos de lo que hubiera pasado si hubiera parado sin el coche de seguridad. Cierto que entonces habrían influido otras cosas, pero vale para hacerse una idea de que el Ferrari, con menor consumo de ruedas  e igual ritmo, hubiera ganado de cualquier manera tal y como reconoció Hamilton: “hiciéramos lo que hiciéramos, no hubiéramos podido ganar”.
Se ganó realmente y sin ayudas. Es la primera vez desde que entró el año pasado la nueva reglamentación, que Mercedes pierde una carrera de tú a tú. El año pasado, las tres victorias de Ricciardo con Red Bull vinieron acompañadas de problemas mecánicos o accidentes de los Mercedes. Aquí no.
¿Quiere esto decir que Ferrari está en la lucha por el título? No, es muy pronto para pensar así.
Los Mercedes son los favoritos y Ferrari tiene toda la pinta de ser su principal rival. De hecho, parece que su objetivo de lograr dos victorias este año está fácilmente a su alcance. Veremos cómo se desarrolla la primera mitad de campeonato para ver si hay o no campeonato, pero esta victoria abre una puerta que hace quince días parecía estar cerrada.
 En cuanto a Alonso y su Mchonda, hay poco que decir de eso ya que hay para aburrir todos los días. Sigo pensando que Alonso no tiene intención de ver como acaba el proyecto, ya que los proyectos de este tipo requieren paciencia, y los campeones del estilo de Fernando no se caracterizan por ello
. Su objetivo es ir a Mercedes en 2016. El caso es que el asturiano,  que muchas veces dice lo que piensa sin pensar en lo que dice, ahora se limita a hacer las declaraciones “standard” en este tipo de situaciones. El caso es que ver a su ex equipo ganar no le debe hacer ni pizca de gracia por muy buena relación que tenga con ellos. Él no pensaba en ganar carreras este año con Mclaren, eso seguro, pero pensaba que Ferrari tampoco lo conseguiría.
Hamilton, cuando le preguntaron qué pensaba al estar con Vettel en el podio respondió: “lo que me pregunto es lo que pensará Alonso…” y esa es la pregunta que muchos se hacen, respuesta a la cual Alonso no va a contestar, lo mismo que no va a decir lo que pasó en su “accidente” en Barcelona. Aunque respecto al accidente, es divertido ver cómo se contradicen entre ellos. Alonso dice una cosa, Button otra, Boullier otra… en fin, que lo que se dice la verdad, no es que la digan.
En quice diúcas tenemos GP de nuevo, en China. Y no lo duden: los Mercedes son los favoritos, pero los Ferrari estarán ahí, seguro. Nos vemos, un saludo


lunes, 16 de marzo de 2015

GP de Australia 2015

       Mercedes, como el año pasado

Comienza la nueva temporada en Australia, dónde iban a debutar Carlos Sainz, el hijo del bicampeón del mundo de rallyes, y primer piloto capaz de ganar en cualquier superficie, en Toro Rosso y Roberto Merhi, que fichaba in extremis por Manor, lo que era Marussia.
Los primeros libres vieron dominar a los Mercedes, como era de esperar, mientras Ferrari empezaba a despejar dudas sobre su competitividad. Los Sauber y Manor no salieron a pista, los primeros por el contencioso que tenían con el holandés Guido Van der Garde, que los había demandado por tener contrato con ellos y no estar al volante, y los segundos simplemente porque el coche no estaba listo. Los Mclaren, mal.
Los segundos libres, más de lo mismo, aunque ya con los Sauber en pista y los terceros igual, nada destacable. Los Red Bull, sobre todo el de Ricciardo, también tuvieron sus problemas demostrando no estar muy finos. Todo esto quedó confirmado en los libres 3, en los que todo indicaba que Mercedes se haría con la primera línea y que Ferrari y Williams lucharían por ser el primero del resto. Respecto a los demás, igualdad absoluta a excepción de Mclaren, del cual no se esperaba nada. Manor no pudo tener el coche listo y Roberto Merhi y Will Stevens se quedaron a verlas venir… hasta Malasia, como Alonso, si los médicos no lo impiden.
Al haber sólo 18 coches en pista, en la Q1 caían sólo tres, que fueron: los dos Mclaren y el Sauber de Markus Ericsson. Por primera vez en la historia, los dos Mclaren eran los coches más lentos de todos y calificaban en los dos últimos puestos. Ha habido veces que no se han calificado (Mónaco 83) o que no se ha calificado uno de los suyos (Watson en Mónaco 80), pero nunca habían sido los peores en pista, hasta hoy. Seguramente con los Manor en pista esto no hubiera sucedido pero….
En la Q2 se quedaron los debutantes Felipe Nasr con el Sauber, el retoño imberbe de Jos Verstappen, Max, con el Toro Rosso,  Daniil Kyvat con el Red Bull y los Force India de Hulkenberg y Pérez.
La Q3 vió a unos arrolladores Mercedes que, con más de 1.3 seg se hacían con la pole, con Hamilton al mando sin dar ninguna opción a su compañero Rosberg.
Por detrás de ellos el duelo estaba servido y se lo jugaron al límite los dos Ferrari y Williams, los fallos de Bottas, Raikkönen y Vettel, dejaron a Massa ese honor. Vettel, Kimi, Bottas, Ricciardo, Sainz, Grosjean y Maldonado completaban los 10 primeros.
Gran debut de Carlos en su primer GP, como ya saben, superó la marca de De Portago



Alfonso de Portago.



en Francia 1956 con Ferrari. Noveno como mejor calificación de un español en su debut en la categoría.
El GP se iba a iniciar con tres ausencias: Valteri Bottas dejaba que desde Ricciardo para atrás, todos ganasen una plaza, ya que por su salto en calificación su espalda se resentía y los médicos no le dejaban salir. Un poco sorprendente esta decisión. Pero había más: yendo a parrilla ni Kvyat ni Magnussen llegaban, el primero por un fallo en la caja de cambios y el segundo con el motor humeante. Todavía no se sabe si ya le queda uno menos a Fernando.


La salida se dio con 15 coches y vio como Hamilton mantenía la pole con autoridad.  Todo bien hasta el primer viraje en el que Raikkönen pareció perder potencia (o patinó en el bordillo) y al adelantarlo/esquivarlo, Sainz lo tocó, y de rebote  Nasr y Maldonado, el cual acabó contra las barreras en lo que pareció más un roce que un toque.
Pace car y vuelta a empezar con este orden: Hamilton, Rosberg, Massa, Vettel, Sainz, Nasr, Ricciardo, Raikkönen, Verstappen, Hulkenberg, Pérez, Button y Ericsson.  Grosjean acompañó a su compañero Maldonado en la lista de abandonos por pérdida de potencia (los Mercedes también fallan, jeje). Ericsson era último al detenerse a cambiar neumáticos, y Pérez tenía que ceder posiciones por adelantar con el coche de seguridad.
La carrera se reanudó en la vuelta 4, en la que Sainz en un excelente quinto puesto, cedía primero ante Nasr y acto seguido con su “compañero” Ricciardo en lo que parecía una falta de potencia. Pero como en esta época de las comunicaciones, internet, etc…la comunicación brilla por su ausencia, no se sabe que falló, lo mismo que con Kimi en la primera curva. Pérez se dejó pasar, cayendo a la última posición y en la vuelta siguiente, la cinco, Ericsson adelantaba al Mclaren de Button.
Total, que los mercedes se largaban imperiales a lo suyo, pero con un ritmo mucho menos superior que el exhibido en los entrenos. Massa iba poco a poco perdiendo comba, haciéndole de paso un pequeño tapón a Vettel. Nasr lideraba el cuarteto infernal que lo componían él, Ricciardo, Sainz y Raikkönen. En la vuelta 7, Raikkönen superaba a Sainz y empezaba a incordiar, sin éxito, a Ricciardo.
Todos iban a ir a una parada salvo sorpresa. Y los que mejor lo tenían, por lo visto eran los Ferrari, de modo que cuando Kimi paró en la vuelta 15, la cosa fue un poco sorprendente. Claro que Kimi paró para cambiar de táctica, claramente taponado por Nasr y Ricciardo, e incapaz de doblegarlos en pista, pasó a dos paradas confiando en que su superior ritmo acabara devolviéndole a su posición, la 5ª. La parada fue mala, más de 8 segundos, y se reincorporó decimoprimero.
Por delante, sin cambios, con el duo dinámico Hamilton-Rosberg a lo suyo separados a lo largo de toda la carrera entre 1 y 2 segundos. Hamilton pudo controlar a su compañero, aunque nunca logró un margen suficiente como para poder realizar la parada sin peligro. Pero lo cierto es que no hubo mucha historia.
En la vuelta 20, Felipe Massa y Nico Hulkenberg se detuvieron a cambiar ruedas, reincorporándose 6º y 11º. Massa salió justo tras Ricciardo que, aunque paró en la vuelta siguiente, le retuvo lo bastante como para que un  Vettel desatado le superase cuando hizo lo propio en la vuelta 22.
En la vuelta 23 paraba Carlos Sainz, al que se le atascó la rueda trasera izquierda, al igual que a Kimi, sólo que en lugar de perder 5 segundos adicionales, se dejó casi 30, y se reincorporó último y vuelta a empezar.
Nasr y Hamilton pararon en la vuelta 25, reincorporándose 2º y 7º respectivamente. La parada de Rosberg en la 26, en la misma vuelta que Button,  restableció el orden lógico. Es decir: Hamilton-Rosberg  1º y 2º y Button último, tras haber aguantado estoicamente a Sérgio Pérez hasta ese momento, con toque incluido. A su vez, Raikkönen superaba a Verstappen (todavía sin parar) y se colocaba 5º.
Verstappen paraba en la vuelta 31 y retrocedía al 7º lugar, para perderlo instantáneamente con el motor cocido.
Eso dejaba la clasificación en la vuelta 32, del siguiente modo: Hamilton, Rosberg 2”, Vettel a 20”, Massa a 23”, Raikkönen, Nasr, Ricciardo, Hulkenberg, Ericsson, Pérez, Sainz y Button.De ellos, Raikkönen y Ericsson todavía tenían que hacer otra parada, y Pérez la primera y única.
Pérez se detuvo en la vuelta 37 y se reincorporó último, pero por poco tiempo. Button esta vez no iba a poder con él y lo adelantó pocas vueltas después, en la 41.  Una antes, paró Raikkönen, que mantuvo su 5ª posición, pero los mecánicos volvieron a fallar en la rueda trasera izquierda y tuvo que abandonar por temor a perderla, con el peligro (además de sanción) que ello conlleva.
Ericsson paró en la vuelta 43 y sólo le cedió la plaza a Sainz, que parecía que iba a acabar 8º, tal y como salió. Pero en un sprint final fortísimo con blandas, le superó en la 54, quedando de este modo la clasificación: Hamilton, Rosberg, Vettel, Massa, Nasr, Ricciardo, Hulkenberg, Ericsson, Sainz, Pérez y Button. De ahí ya no se movería nadie.






El pódium estuvo simpático, con el T-800 Arnold Schwarzenegger en las entrevistas, bromeando con Hamilton. Acabaron con la célebre frase: “volveré”.

Conclusiones:  aunque todavía es pronto, lo cierto es que Mercedes y Williams siguen dónde están, Ferrari se ha unido al cotarro y Sauber ha progresado notabilísimamente.
La distancia de Mercedes con el resto, abrumadora en calificación, no lo fue tanto en carrera, lo cual da una pequeña esperanza, si no de lucha por el título al menos para que pierdan unas cuantas carreras, alguna más que el año pasado.
Enhorabuena a Sauber por colocar a sus dos coches en los puntos, 5º y 8º, con excelente debut en la categoría de Felipe Nasr en los puntos “de verdad”, entre los 6 primeros. El año pasado no sumaron ni uno, y ahora mira, genial.
Enhorabuena también a Carlos Sainz, que hubiera sido 7º de no ser por el fallo en boxes. Otra vez será.
De Mclaren Honda poco hay que decir, salvo que como bien dijo Pedro Martínez de la Rosa: “eso es lo que hacía yo con el HRT”, y es que si bien nadie los esperaba en la lucha, ni ahora ni en toda la temporada, tampoco se esperaba semejante resultado. Lamentable. Ha sido  su peor carrera desde que debutaron en la F1 en el GP de Mónaco de 1966, que ya es decir.
Nos vemos en Malasia, seguramente ya con Alonso y Merhi en pista, incluso pudiendo luchar entre ellos. Mclaren sólo puede mejorar, y cuando lo haga se colocará en el lugar que ahora debe corresponderle, que es como mucho detrás de Mercedes, Williams y Ferrari, en lucha con Lotus, Red Bull, Sauber, etc, hasta que se clarifique el orden, porque por detrás están muy igualados. Ojalá que Sauber, que anda muy mal de pasta, pueda mantener este nivel. Difícil lo tiene.  En quince días estará todo un pelín más claro, aunque no será hasta que pasen 4 o 5 carreras que veamos el orden real de las cosas, pero por ahí andarán. Saludos.



jueves, 12 de marzo de 2015

Previo 2015

En breve va a comenzar de nuevo la temporada de F1 en Australia, como viene siendo habitual desde 1996, en Melbourne. Un circuito magnífico, aunque no tanto como su predecesor, Adelaida, que siempre daba lugar a los cierres de campaña más espectaculares gracias a su dureza y espectacularidad.  En él, solía haber ganador sorpresa. Lo mismo que en Melbourne, aunque por diferentes razones.
Al ser el primer GP, los coches no están del todo afinados y siempre hay un poco más de incertidumbre. Este año había pocas novedades, unos kilillos más para los F1, que sobrepasan los 700kg (702 exactamente) con piloto, es decir, unos 630 ellos solitos. A 130kg de lo que pesaban hace décadas, que para llegar a los 500 kg había que lastrarlos. Otra novedad es que habrá un motor (unidad de potencia más bien) menos por temporada, pasando de 5 a 4.



Sevastian Vettel, Ferrari SF15T, una de las novedades de la temporada.




La pretemporada no suele despejar las incógnitas, pero sirve a veces para hacerse una idea de por dónde pueden ir los tiros. En este caso, es evidente que Mercedes va a seguir ahí y que difícilmente se le van a escapar los títulos, aunque nunca se sabe y es posible que su ventaja se vea reducida. Ferrari parece estar en forma, lo mismo que Sauber y Lotus. Red Bull anduvo con muchos problemas, justo lo contrario que su benjamín, Toro Rosso. Pocas más conclusiones a sacar, salvo lo mal que van los Mclaren. Excepto un día en Barcelona en el que dieron 100 vueltas y algún que otro tiempo normal, todo muy mal. Pocas vueltas y muchas de ellas más lentas que un  GP3. Tienen un largo camino por delante. Que esta era para ellos una temporada de transición ya se sabía, pero que fueran a ir tan mal, no.
El tema Mclaren-Honda es interesante, de modo que hablaremos un poco acerca de ellos y de las dudas que se plantean, que son: el por qué han cambiado de motor y el fichaje (aparentemente suicida) de Alonso por ellos.



Fernando Alonso posando en el museo de Mclaren. Nótese la falta de decoración en los Marlboro Mclaren, lamentable.



Mclaren dejó Mercedes por Honda no por esa tontería totalmente falsa  que se comenta de que ahora Mercedes, al ser clientes, les iba a dar un motor peor,  sino porque los intereses de Mclaren y Mercedes chocaron. Mercedes se cansó de estar en segundo plano como motorista y quiso participar con su propio equipo, y como Mclaren no les iba a ceder el suyo, compraron Brawn GP y, a partir de ahí, y una vez expiraron los contratos de colaboración que tenían con Mclaren, estos tuvieron que pagar por los motores. Ahora con Honda como socio los vuelven a tener gratis, lo que significa que con los motores híbridos la suma asciende a unos nada despreciables 20 millones de euros. Y es que para aspirar a títulos es mejor tener un socio motorista de tu lado que ser un cliente, más aún si no andas sobrado de pasta, y parece que no es el caso. De ahí el cambio motor, que es como una inversión a largo plazo.
En cuanto al fichaje de Alonso, en eso no puedo dar una respuesta certera, sino una suposición: harto de no ganar con Ferrari, decide irse. A donde quiere irse (Mercedes) no puede en el acto, de modo que ficha por Mclaren como equipo puente, como hizo con Renault en 2008 para irse a Ferrari en 2010, y ficha por dos años para que no sea tan descarada la maniobra. Y en 2016, ficha por la estrella de tres puntas, tierra, mar y aire.
Tal vez hubiera sido mejor quedarse en Ferrari en 2015 y marcharse a Mercedes en 2016, pero en ese caso en Maranello seguramente no hubieran estado dispuestos a dejarlo marchar y hubiera tenido que cumplir el contrato que expiraba a finales de 2016.
Era en 2015 o nada, a cumplir contrato. Que el Mclaren Honda no iba a funcionar de entrada estaba claro. No es razonable esperar que un motor nuevo con un equipo que lleva 2 años haciendo malos coches (2 años sin ganar con buenos motores, el año pasado con el mejor motor de largo) vaya a ir bien salvo sorpresa mayúscula. De modo que 2015, 2016 y tal vez más serán de transición para Mclaren. Entiéndase transición como años en los que no van a ser campeones, ni  candidatos siquiera.  Así que eso no casa con las declaraciones de Alonso de irse de Ferrari para ganar ya. De modo que o mucho me equivoco, o Alonso abandonará Woking a finales de año rumbo a la estrella alemana.
Luego tenemos el famoso accidente de Alonso con su equipo. Accidente entiéndase por los motivos que obligaron a Alonso a estacionar al borde de la pista, porque eso fue exactamente lo que hizo. Que no busquen explicaciones del tipo “la bala que mató a Kennedy” ni cosas por el estilo.  El coche estaba nuevecito de modo que, o bien Alonso se desvaneció por problemas físicos, o el coche le pego un calambrazo de agárrate y no te menees. Teniendo en cuenta que los F1 actuales son más dinamo que coche, con los riesgos que ello entraña, esto último parece plausible. Más aún si tenemos en cuenta que el coche con Button en el circuito, no volvió a pista hasta el día siguiente, síntoma de que algo había pasado.






El mutismo (o las mentiras descaradas) de Mclaren, con la complicidad de la FIA, es lo normal en estos casos: negar lo evidente, mentir a la cara y buscar explicaciones absurdas.  Leer declaraciones del tipo: “no ocultamos nada” cuando no muestran al público ni la telemetría, ni las imágenes de las cámaras subjetivas de los coches de Alonso y Vettel, son un insulto a los seguidores. Y que Alonso haga bromitas al respecto… lamentable.  Alonso, si no quieres o no puedes decir lo que pasó, cállate, no te hagas el simpático con eso. Primero, porque no tienes gracia, y segundo, porque reírse de los aficionados es de muy mala educación.

El caso es que nadie sufre 36Gs por aparcar el coche al borde de la pista, y mucho menos se está varios días hospitalizado y más de un mes sin subirse al coche. Así que nada, que cada cual saque sus conclusiones. Total, que Alonso no participaba ni en los segundos test de Barcelona ni tampoco en el GP inaugural.

jueves, 27 de noviembre de 2014

GP de Abu Dabhi 2014

       Hamilton bicampeón

Al último GP de la temporada en Adu Dabhi se llegaba con la incertidumbre de quien sería el nuevo campeón tras cuatro años de tiranía del duo Red Bull-Vettel. Hamilton era el claro favorito pese a la absurda doble puntuación de la última cita.
Las novedades de este GP eran el regreso de Caterham, que traía, de paso, un nuevo piloto, el británico Will Stevens.

Will Stevens debutaba en la F1.
El español Roberto Merhi tendrá que esperar para su debut en F1.
Otros nombres nuevos eran el chino Adderly Fong con Sauber y el francés Esteban Ocon con Lotus. Ambos sólo para los libres 1.
Williams estrenaba una nueva librea “Martini” por eso de no poder anunciar alcohol en los emiratos árabes. Otra sandez, como con el tabaco.
Como datos de interés humano destacar que Jules Bianchi salía del coma, aunque su estado sigue siendo muy grave, y que el heptacampeón Michael Schumacher sigue sin novedades, el hermetismo de su familia y entorno es total, como Fort Knox.



La nueva libre de Martini, para no ofender a los árabes, una pena que la consideración, tolerancia y respeto no sea mutua.



Ferrari confirmaba lo que era un secreto a voces, que Alonso se iba y que Vettel era su sustituto. El destino de Fernando no se revelaba, no oficialmente al menos, ya que su Majestad don Juan Carlos se encargaba de anunciarlo, en otra de sus meteduras de pata. Aunque estuvo bien, basta de tanta tontería. Se iba a Mclaren. Falta por saber quién será su compañero.
Los libres se salían un poco de la norma debido a que las mecánicas llegaban bastante castigadas a la última cita y algunos equipos debían ahorrar kilómetros.
Alonso por un fallo eléctrico se perdía los segundos libres y apenas rodaba seis vueltas en los terceros ya que debía parar a sustituir el motor por otro con menos kilometraje. Menos kilómetros pero ya fundido a pesar de todo. A Kimi las cosas no le iban mucho mejor en ese apartado y, como se vio en carrera, hubiera sido mejor salir desde boxes con motores nuevos, que arrastrarse como lo hicieron con los que tenían.
Al haber veinte monoplazas, la Q1 y Q2 variaban de nuevo, cayendo 5 y 5 en cada una.
Como era de prever los Caterham no pudieron superar el corte, lo mismo que los Lotus y que el Sauber de Esteban Gutiérrez. En el segundo corte se quedaron los Force india, el Sauber de Sutil,  el Toro Rosso de Vergné y el Mclaren de Magnussen. Los Ferrari pasaban el corte no exentos de problemas.
La lucha por la pole se dio, ¡oh sorpresa! entre los candidatos al título, siendo el más veloz, como viene siendo habitual, Nico Rosberg. Tras ellos, y con la caña puesta por si acaso, los Williams de Bottas y Massa, precediendo a los RBs de Ricciardo y Vettel. Kvyat, Button , Raikkönen y Alonso completaban los diez primeros.
La parrilla se veía alterada por la sanción a Grosjean por la utilización del sexto motor, que además le obligaba a cumplir un paso por boxes durante las tres primeras vueltas de carrera, así como por la anulación de los tiempos de ambos Red Bull. Eso los enviaba al fondo de la parrilla, aunque salieron desde boxes para poder usar otra táctica. El problema que tuvieron los Red Bull fue por la excesiva flexibilidad de sus alerones delanteros. La FIA no tuvo piedad. No duden que de haber estado Red Bull luchando por el título esto se habría zanjado con una multa. Así funciona esto.  No sólo se hace el ridículo en España a la hora de aplicar la ley.
El domingo al ocaso arrancó el último GP de 2014, Hamilton arrancó bien, Rosberg mal y Bottas de pena. Al final de la primera vuelta la situación era: Hamilton, Rosberg, Massa, Button, Raikkönen, Alonso, Kvyat, Bottas, Hulkenberg, Pérez, etc…
Hamilton, generalmente más efectivo en carrera que Rosberg –justo al revés que en los entrenos- no podía haber comenzado de mejor manera la carrera y, si a esto le añadimos que le metió un colchón de casi dos segundos que lo dejaban a cubierto del DRS, estaba en una cómoda situación para controlar el GP, y de rebote, el campeonato.



Un Ferrari totalmente falto de competitividad y con un motor en las últimas impidió a Alonso despedirse como merecía de la Scuderia.



En la vuelta cuatro Alonso superó a Raikkonen, aunque más bien parece ser que este se dejó pasar, y al dejarse, aprovechó Kvyat la situación para adelantarlo igualmente. A todo esto Alonso paró en boxes a cambiar ruedas y se reincorporó tras el Caterham de Will Stevens, que lo retuvo lo suficiente como para que Button, que paró a continuación, no perdiera la posición. Todos fueron parando siendo Massa el último de los que montaban blandas en hacerlo en la vuelta trece.
La cosa iba así: Hamilton, Rosberg a 2”4, Massa a 7”5, Hulkenberg (sin parar y con cinco segundos de sanción por sacar de pista a Magnussen), Pérez, Vergné, Ricciardo, Magnussen, Vettel,; también sin parar al salir con duras y, ya por detrás, Bottas, Button, Alonso, Kvyat, Raikkönen, etc…todos estos con sus ruedas nuevecitas.
El más activo fue Bottas que entre paradas de los que le precedían y adelantamientos, se situó quinto a espaldas de Ricciardo, que estiraba la vida de sus neumáticos al máximo. Todo esto en apenas cuatro vueltas a la vez que las paradas iban ordenando al personal.
 Rosberg seguía sin poder con Hamilton pese a alguna que otra vuelta rápida. De cualquier modo, el calvario para Rosberg empezaría pasado la vuelta veinte. Su coche tendría problemas eléctricos, quedándose sin los 160CV que entrega el motorcillo eléctrico ese de marras e iría cediendo posiciones poco a poco. Massa lo adelantaba en la veintiséis, cuando estaba a 15” de Hamilton. Distancia que Lewis, conocedor de los problemas de Nico, se contentó con mantener. Aunque Massa le fue limando poco a poco hasta situarse a unos 11”
En la veintisiete, número mágico para los ferraristas, paró Alonso, dos vueltas después lo hizo Button que salió justo en las narices del español, el cual, tras un bonito duelo lo superó. Una vuelta después, el Ferrari sufrió el enésimo bajón –a Kimi le pasaba lo mismo- y Button recuperaba su posición, décima en ese instante, pero que con las paradas de los demás sería una quinta plaza tranquila. Tal y como salió, salvo que Ricciardo le superó en su irresistible remontada. Pero en compensación Rosberg se quitaba de en medio con su Mercedes herido.
En la vuelta treinta y uno paraba Hamilton a hacer su última detención y se reincorporó a 15” de Massa.
Mientras Rosberg continuaba su decadencia, Massa mantenía un buen ritmo y estiraba su última parada para montar blandas e ir a por el triunfo. Era prácticamente imposible, pero había que intentarlo. Apuró tanto, paró en la cuarenta y cuatro, que la distancia había bajado a los 11 segundos cuando apenas dos vueltas antes era de 14.



Felipe Massa estuvo fantástico y puso en jaque a Hamilton, hasta que el inglés reaccionó y evitó cualquier sorpresa.



Se reincorporó segundo a 14” de Hamilton y de record en record se le fue acercando hasta situarse a menos de 3” cuando eran tres las vueltas que faltaban. Pero entre que los neumáticos ya estaban muy tocados, y que Hamilton debió decir: “hasta aquí hemos llegado” la cosa no pasó de ahí y Hamilton mantuvo con autoridad su primera posición, justo a la vez que a Rosberg le decían por radio que abandonase el gran premio. Que listos en Mercedes, después del todo el pundonor mostrado por Rosberg, pedirle que se retirase era un insulto. Nico no hizo caso y acabó la carrera como un señor. Y como tal, felicitó al campeón, Hamilton, que cruzó la meta victorioso precediendo a: Massa, Bottas, Ricciardo (fabulosa demostración, de boxes a cuarto sin el mejor coche), Button, Hulkenberg, Pérez, Vettel, Alonso y Raikkönen completando los diez primeros.
La vuelta rápida definitiva fue para Ricciardo en su corto sprint final con blandas, que es la primera vuelta rápida del australiano.
Fin de campaña y justo campeón, Hamilton lo mereció más que nadie (el propio Rosberg lo dijo) y sus once triunfos así lo atestiguan. Se agradece que el injusto sistema de doble puntuación de la última cita no alterase para nada el resultado de ambos campeonatos. El año que viene parece que no lo va a haber.



Lewis Hamilton se coronó bicampeón a lo grande, ganando la carrera. No tuvo que sufrir agónicamente como en 2008



 Temporada de records en Mercedes, con records de victorias (16), poles (19), dobletes (11), pódiums (31) y tal y tal. Claro que también para ello han contado con más grandes premios que los anteriores poseedores de esos records, Ferrari y Mclaren. Si bien el Mercedes ha sido arrollador –sus números están ahí- no es menos cierto que su nivel real de dominio no ha sido tan contundente como el de Ferrari en 2002-2004 ni como el del Mclaren Mp4/4 de 1988, que no sólo metía más de un segundo al primero del resto en calificación, sino que muchas veces sólo el tercer clasificado se libraba de perder vuelta, a veces ni eso.
Gran carrera final de Massa en un efectivo Williams, pero creo que de haber un piloto mejor en ese coche Williams habría logrado ganar en más de una ocasión. Massa es un buen piloto, pero le falta un empujón para ser un grande. Pero el brasileño no es el culpable de la sequía de triunfos de  Williams este año, los culpables son ellos mismos, en Austria pudieron  –y debieron- ganar. Fue lamentable como tiraron todo el GP por la borda.
Lamentable fin de semana en Ferrari en el que Alonso no pudo despedirse con buen sabor de boca. Los motores de ambos Ferrari, tocados y con muchos kilómetros a sus espaldas, no dieron para más y el F14T era una tortuga. En condiciones normales lo suyo era acabar delante de Button. Para hacer 9º y 10º les hubiera valido salir de boxes con motores nuevos, y además hubieran dado una mejor imagen. Ferrari se arrastró en Abu Dabhi.
Como último apunte, de nuevo Williams. Esta vez nada que reprocharles, hicieron todo lo que pudieron, pero no puedo evitar pensar que tal vez hubiera sido mejor no hacer la última parada y obligar a Hamilton, en las doce vueltas que quedaban, a alcanzar y adelantar a Massa en pista. Tal vez el resultado hubiese sido el mismo, pero así Felipe habría tenido una oportunidad, cosa que en realidad no tuvo.
A destacar –negativamente- que finalmente Ferrari no consiguió triunfo alguno, algo que no le sucedía desde 1993 y que Mclaren sumaba una temporada más –y van dos- sin ganar. Las dos escuderías más laureadas están de capa caída, bueno, las tres más laureadas si incluimos a Williams.
Daniel Ricciardo se confirmó como la revelación del año, no tanto por sus victorias, sino por el asombroso partido que sacó de su máquina y, sobre todo, de sus neumáticos, superando en la segunda parte del campeonato a todo un tetracampeón del mundo como Vettel con total autoridad, ¿quién lo hubiera dicho?

Honda retorna a la F1 turbo con el equipo Mclaren, junto a quienes lograron el
hasta hoy, último campeonato de un motor turbo.
El año que viene, con la entrada de Honda y la mejora de los motores -todavía no se sabe cuanto - la temporada debería ser un  poco más disputada. Aunque no hay que engañarse, Mercedes es la clara favorita, y ahora mismo no se le ve rival posible. Veremos dentro de unos meses como está la cosa, en un año en el que tendremos dos españoles en pista. A Alonso se  une el hijo del bicampeón mundial de rallyes Carlos Sainz, Carlos Sainz, valga la redundancia,  que correrá con Toro Rosso.
Hasta entonces.





jueves, 13 de noviembre de 2014

GP de Brasil 2014

  Rosberg retrasa el alirón de Hamilton

El gran premio de Brasil en el bonito Interlagos llegaba prácticamente igual que salimos de Austin: sin novedades aparentes. Marussia y Caterham no reaparecían, de hecho Marussia anunciaba su desaparición, Schumacher y Bianchi seguían sin novedades y el mercado de pilotos seguía en el aire.
A esto ultimo habría que decir que parece definitivo el abandono de Ferrari por parte  de Alonso. El español no ha confirmado nada, pero quien sí lo ha hecho es su confesor particular, Antonio Lobato, lo cual, teniendo en cuenta que estaba al tanto de la bromita de Singapur 2008 para que éste ganase, y de rebote Massa perdiera el título, me hace pensar que no va a haber sorpresas. Siendo esto así, me parece lamentable que Alonso siga alimentando falsos rumores sobre su futuro si ya lo tiene decidido, como decir que se plantea seguir en la Scuderia, por ejemplo. En caso contrario, gran disgusto de Lobato al ser traicionado por su Fernando.



La nueva entrada a boxes de Interlagos.




Interlagos traía novedades, entrada a boxes modificada con chicane incluida, salida de los mismos levemente modificada, todo por la seguridad y, reasfaltado integral de la pista. Esto último traía una mejora en los tiempos en torno a los tres segundos por vuelta, nada menos, lo cual propiciaría nuevos récords de la pista. Aunque sea de un modo un tanto artificial se agradece, ya que debido a todas las trabas que se les pone para evolucionar a los F1, la mayoría de los récords datan de 2004-05 lo cual es bastante triste. Antes los F1 eran lo más rápido de largo que había en pista sobre la faz de la tierra. Últimamente siguen siendo los más veloces, pero su margen se estrecha peligrosamente, y lo peor de todo, los costes son altísimos. Si al menos fuesen baratos...



 
Rubens Barrichello sigue siendo el hombre más rápido sobre Interlagos.



Se preveía lluvia para todo el fin de semana y, como suele ser habitual cuando se prevé tal cosa, al final ni una gota, por tanto las posibilidades de un resultado sorpresa menguaban considerablemente. Pero para Rosberg y los demás, salvo Hamilton. Sin lluvia, las escasas o casi nulas, posibilidades de victoria Ferrari hacían prever una temporada sin triunfos para la Scuderia, algo que no sucedía desde 1993, lo cual cerraría un ciclo de veinte años ininterrumpidos de victorias, el más largo de la historia. Pero habrá que esperar, nunca se sabe...

Los libres demostraron que la pista era rapidísima y Nico Rosberg rodando en 1,10 medio, mejoró la pole recórd de Rubens Barrichello de 2004 situada en 1,10”646, aunque el recórd absoluto, del mismo Rubens en 2004 de 1,09”822 en los libres -se calificaba entonces con gasolina para la carrera- iba a permanecer al menos un año más.
Al haber sólo dieciocho coches se repetía la jugada de Austin y en la Q1 caían cuatro, que fueron: los dos Lotus, el Force India de Pérez y el Toro Rosso de Vergné.
La Q2 dejó fuera a los restantes Toro Rosso y Force India, así como a los Sauber.
La ronda final vio cómo Rosberg y Hamilton se jugaban la pole, acabando por este orden, aunque el inglés hizo sudar al alemán. Por detrás y muy cerca, los Williams. Tan cerca estaban, que en un intento desesperado para obtener la pole arruinaron tanto  Felipe como  Bottas -que acabaron por este orden- sus segundos intentos. Tras estos cuatro y completando los diez primeros, Button, Vettel, Magnussen, Alonso, Ricciardo y Raikkönen. Entre el primero y el décimo había un segundo y el 1,10”023 de Rosberg establecía un nuevo récord oficial del circuito. Si la lluvia no lo impide, el año que viene se logrará el absoluto, y bajar hasta el 1,08 no debería ser difícil. Claro que con este asfalto, en 2004 se hubiera rodado en 1,07...

De cara a la parrilla, esta se veía modificada por las penalizaciones de siete puestos para Kvyat por sustituir el motor en EEUU (diez puestos) y no poder cumplirla entonces, así como los otros siete de Pérez por el incidente que tuvo con Sutil el GP anterior. El própio Sutil partiría desde los stands por un problema en el turbo de su motor Ferrari.
La salida se dio sin problemas y todos se mantuvieron más o menos dónde estaban, salvo Vettel, que cometió un error en la curva 3 y fue superado por  Magnussen y Alonso.
Los Mercedes estaban a otro nivel y se escaparon rápidamente hasta que comenzó el baile de los boxes, en este caso muy pronto debido a la altísima degradación de los neumáticos blandos. En apenas cinco vueltas ya estaban acabados. El baile empezó con Massa en dicha vuelta y cuando acabó, en la vuelta nueve con Hamilton el líder era Nico...¡Hulkenberg! muy a gusto siempre en Interlagos,  y que se puso primero por salir con neumáticos duros. Líder fue, aunque no lo registró el cuentavueltas, Esteban Gutiérrez con el Sauber durante la vuelta 10, justo en la que paró.
La cosa estaba así en la vuelta número diez: Hulkenber y Kvat (ambos sin parar ), Rosberg, Hamilton, Grosjean (sin parar), Massa, Bottas, Sutil (sin parar), Button, Magnussen, Vettel, Ricciardo, etc...

Los que habían parado, poco a poco fueron adelantando a los que no, y se situaron en sus posiciones naturales. Massa recibió una penalización de cinco segundos de detención  por exceso de velocidad en los boxes, que debería cumplir en su siguiente parada .Bottas y Button, que le pisaban los talones del finlandés, afilaban sus garras.
En la vuelta catorce Rosberg recuperaba el mando tras adelantar en pista a Hulkenberg, y cuando en la dieciseis Hamilton se situaba segundo tras hacer lo mismo, comenzaba la lucha entre ambos. Hamilton fundía los escasos tres segundos que le llevaba Nico y se situaba a su espalda, listo para repetir lo que ya parecía un clásico. Pero iba a esperar a dar la estocada durante la segunda parada, ya que tenía mucho mejor las ruedas que su compañero en lo que viene siendo la tónica general de la temporada. Nico puede hacer frente a Hamilton a una vuelta, de hecho, lleva más poles (10 a 7) sin embargo en carrera las tornas cambian, ya que Nico castiga más los neumáticos y gasta más combustible.



 
Felipe Massa nuevamente sancionado delante de su público.



Las segundas paradas comienzan de nuevo con Felipe Massa en la vuelta veinticinco, donde cumplirá la sanción pertinente, Bottas, que parará a continuación, tendrá problemas con el cambio y no podrá aprovecharse de la sanción de su compañero. Tampoco Button lo hará, ya que parará tres vueltas después, con lo que no puede superar al brasileño a pesar de tenerlo a tiro. Ahí acabó la lucha por el último escalón del podio y también por la cuarta plaza, aunque Button tuvo que estar  pendiente de sus perseguidores, en tanto que para Massa, el resto de la carrera fue un paseo, a más de 200km/h, pero un paseo después de todo.
Rosberg paró en la vuelta veintiséis con las ruedas hechas jirones, mientras su compañero situado a menos de un segundo, se lanzaba a por todas, y a pesar de tener las ruedas en las últimas, marcaba la vuelta rápida y parecía que se iba a situar líder una vez parase. Pero se mantuvo en pista una vuelta más de lo aconsejable, y como iba al límite perdió el control en la curva tres -la misma dónde en 2007 se dejó el título- y, tras un semitrompo, se reincorporó, paró en boxes y salió segundo a más de 7” de Rosberg.

Era la vuelta veintinueve y Raikkonen, que se decidió por una táctica distinta a dos paradas, era tercero, seguido del efectivo Hulkenberg que, aunque iba a tres, estaba a contracorriente ya que su última parada sería a poco del final para poner los blandos. En estas paradas Vettel se deshizo de Alonso y  Magnussen e iría a dar la vara a Button.



 
Con su victoria, Rosberg da vidilla al último GP de la temporada en su lucha con Hamilton por el título.



El duelo Rosberg-Hamilton no había acabado, los más de 7” segundos que le llevaba Nico a Lewis se fueron reduciendo hasta quedarse en poco menos de 2” de cara a la última parada. Rosberg lo hizo en la cincuenta y Hamilton en la cincuenta y uno y salieron como estaban. Hamilton se puso entonces a menos de un segundo y mantuvo la presión, pero nunca intentó el adelantamiento. Rosberg no falló y así cruzaron la bandera a cuadros. Massa fue un cómodo tercero, Button cuarto, pese al acoso final de Vettel, Alonso fue el siguiente tras un bonito duelo con su compañero Raikkönen del que salió victorioso, claro que de no haber perdido el finlandés cinco segundos en boxes, el resultado podría haber sido el inverso. Tras los ferraris, el inspirado Hulkenberg que en su rush final con blandas superó al desdibujado Magnussen que se vino abajo en la parte final de la carrera. Aunque no tanto como Bottas, que fue de mal en peor a partir de su segunda parada y acabo undécimo tras los pilotos antes mencionados. La vuelta rápida fue para Hamilton.

Tras este intenso GP, intenso gracias a las diferentes tácticas, se llega a la última cita en el anodino Abu Dabi con el título de pilotos en juego. A Hamilton le basta con ser segundo y la lógica dice que lo tiene fácil. Pero como se le complique minimamente... El caso es que sin la estupidez de la doble puntuación le bastaría con un sexto. ¡Pero es lo que hay!, en quince días sabremos quién es el nuevo campeón del mundo. Hagan sus apuestas.







sábado, 8 de noviembre de 2014

GP de EEUU 2014

        Hamilton, el pistolero más rápido de la F1






La F1 aterrizaba por tercer año consecutivo en Austin, Texas, el mejor circuito Tilke. Su obra maestra. Un gran circuito y un GP USA que parece haber llegado para quedarse, ya que es todo un éxito. Se llegaba sin novedades aparentes en el estado de salud de Jules Bianchi, que sigue en coma, y casi lo mismo en el caso de Michael Schumacher, del cual  el hermetismo que lo rodea no presagia nada bueno. Las noticias al respecto son, a menudo, contradictorias.
Tampoco había novedades en el mercado de pilotos, el hermetismo es total y sólo hay elucubraciones. Se da por hecho que Vettel irá a Ferrari y que Alonso abandonará esta con destino al “equipo de sus amores”, Mclaren. Pero de momento, no hay nada confirmado. Lo que sí parece claro es que Alonso tal vez tomo la decisión, como él dice, hace meses. Pero sólo en parte, como demuestran los hechos. Todavía no tiene equipo, es decir, que hace meses decidió abandonar Ferrari sin ningún destino confirmado.
Lo que sí era una novedad era la ausencia por falta de dinero, de Caterham y Marussia. Los nuevos motores casi cinco veces más caros, seguro que no ayudaron a estos pequeños equipos. Motores caros que no dejan evolucionar y que, de cara al espectáculo, no aportan nada. Justo al contrario.
De ese modo, se decidía variar la calificación al haber sólo dieciocho coches. En la Q1 caerían cuatro y otros cuatro en la Q2
Tras los libres, ampliamente dominados por los Mercedes, especialmente con Hamilton, se llegaba al momento de la verdad, la clasificación.
La primera ronda en la que caían sólo cuatro, hacía prever, visto lo visto en los últimos GPs, que Lotus y Sauber iban a ser los principales candidatos, pero a la hora de la verdad las cosas resultaron ser muy distintas.
Sebastian Vettel, que por usar el sexto motor partiría sí o sí desde los boxes, no pasaba el corte, aunque por lo menos daba una vuelta para cubrir el expediente. Le acompañarían el Lotus de Grosjean, el Sauber de Gutiérrez y el Toro Rosso de Vergné.
En la Q2 cayó el otro Toro Rosso, el de Kvyat, ambos Force India, y por los pelos Maldonado, cuyo Lotus a punto estuvo de llegar por primera vez a la ronda final. El que sí lo logró por primera vez en la temporada, para él y para su equipo, fue Adrián Sutil con el Sauber.
Sebastian Vettel no tuvo un buen fin de semana en Austin, pero se consoló bien.
En la Q3 sólo había dos cosas claras: que Sutil sería –salvo avería o incidente- décimo, y que la pole era cosas de los chicos de la estrella, los “sheriffs” del gran premio.
Dicho y hecho, así fue. Rosberg lograba imponerse sin problemas a Hamilton y por detrás los Williams de Bottas y Massa, el Red Bull de Ricciardo, el Ferrari de Alonso, los Mclaren de Button y Magnussen, el Ferrari de Raikkönen y el Sauber de Sutil. A destacar que por primera vez en lo que va de temporada la pole es más veloz que la del año anterior.
De cara a la parrilla con Vettel en boxes, Kvyat bajaba a decimoséptimo por el uso del séptimo motor y Button, retrocedía a decimosegundo por sustituir la caja de cambios.
A diferencia del año pasado, el público no tenía la posibilidad de acallar con sus gritos el rugido de los motores, ya que estos no rugen, ronronean, y un leve murmullo los acalla.
En la salida Rosberg se mantuvo firme, Massa superó a Bottas, Alonso era quinto y Ricciardo realizó, una vez más, una pésima salida cayendo al octavo lugar  tras Magnussen y Raikkonen, a los cuales superó pronto. El accidente provocado por un exceso de optimismo de Checo Pérez al intentar adelantar a Sutil y tocando de rebote a Raikkönen, provocó la salida del coche de seguridad, que se mantuvo ahí durante tres vueltas. En ese período de tiempo, Vettel paró dos veces para quitarse de encima los neumáticos blandos. También pararon, por haber pasado por encima de trozos de fibra de carbono, Hulkenberg, Magnussen Gutiérrez y Button.
Al irse el coche de seguridad, se relanzaba la carrera por este orden: Rosberg, Hamilton, Massa, Bottas, Alonso, Ricciardo, Raikkönen, Maldonado, Vergné y Grosjean. Ricciardo se ventilaba de inmediato a Alonso y se colocaba en su puesto de partida. El ritmo de los cinco primeros era tal, que entre ellos y el resto -comandado por Alonso- había un abismo.
Las cosas no variaron hasta los cambios de ruedas. Massa y Ricciardo fueron los primeros en hacerlo en la vuelta catorce, birlándole el australiano la cartera a Bottas, que paró en la vuelta siguiente, al igual que Rosberg. Hamilton y Alonso lo harían justo después.
En la vuelta dieciocho la cosa estaba así: Rosberg, con Hamilton a sus talones, Massa, Ricciardo en lucha por el último escalón del pódio, Bottas perdiendo comba, Kvyat, Magnussen y Button sin parar, y Alonso por detrás recuperando tras ventilarse a un anormalmente lento, Vettel.
Kvyat para y se quita de en medio, y en la vuelta  veintitrés, justo cuando Alonso rebasa  -previa lucha- a Button, Hamilton pasa a Rosberg como si de un doblado se tratase. Vuelco a la carrera y mazazo casi definitivo al campeonato. Parecía como que a Rosberg le bastase con ser segundo para ser campeón. Lamentable. Luego dijo que le sorprendió. La verdad es que fue sorprendente cómo Nico se relajó. A partir de ahí la carrera se acabó.
Lo único destacable fueron las remontadas de Alonso y Vettel, una vez superado este sus problemas iniciales. En la vuelta treinta y dos, Ricciardo le hacía a Massa la misma jugada que previamente le había hecho a Bottas –parando una vuelta antes- y se colocó en tercer lugar, cerca de los Mercedes pero sin poder inquietarlos.
Alonso volvió a su lugar, el sexto puesto por delante de Vettel, justo antes de su última parada. Al realizarla, en la vuelta cuarenta y dos salió justo por detrás de Vettel, pero con ruedas nuevas y blandas consiguió pasarlo pese a algunas dificultades. Detrás de ellos, los Mclaren de Magnussen y Button se las veían contra Vergné y los Lotus de Grosjean y Maldonado (increíble). Mientras en este grupo se iban “dando”, Vettel paró contra pronóstico en la vuelta cuarenta y ocho para cambiar ruedas, montando blandas en una decisión a priori errónea, pero que se reveló perfecta. Como en Canadá 2012. En táctica los hombres de Red Bull siguen siendo los mejores por goleada, nadie lee como ellos la carrera. Vettel se reincorporó decimocuarto y empezó su remontada, en la que de paso marcó  la vuelta rápida definitiva.



Raikkönen no estuvo muy fino en tierras americanas.
















En su recuperación adelantó a: Kvyat, Raikkönen, Grosjean –el cual había sido adelantado con contacto incluido por su compatriota Vergné- Button, Maldonado, Vergné y Magnussen, llegando así a la séptima posición. Posición que él mismo dio por buena el día anterior. No contento con eso, hizo sudar tinta a un Alonso sin neumáticos en la última vuelta, pero el asturiano, que tal vez conservó demasiado –Vettel le recuperó veintitrés segundos en siete vueltas-  aguantó el envite. Unos y otros se fueron quedando sin ruedas y cada cual acabó como buenamente pudo.  A eso había que añadir las distintas penalizaciones. Maldonado y Vergné tenían cinco segundos, el primero por exceso de velocidad en boxes y el segundo por su toque con Grosjean.
La carrera concluyó así: Hamilton, Rosberg, Ricciardo, Massa, Bottas, Alonso, Vettel, Magnussen, Maldonado y Vegné entre los diez primeros. A destacar negativamente el rendimiento de Raikkönen, que tras aguantar la primera parte el ritmo de Alonso, poco a poco fue desinflándose y sólo pudo ser un decepcionante decimotercero.
A destacar positivamente: Hamilton, a falta de dos carreras y pese a la puntuación doble de la última, tiene el título bastante encarrilado, aunque más lo tenía en análogas circunstancias en 2007 y lo tiró por la borda; Maldonado consiguió puntos por primera vez en la temporada, siendo la primera vez en la historia que el número 13 lo hace.
De cara a Brasil, dentro de siete días y para el que se prevén tormentas, hay que mencionar la penalización de siete posiciones en parrilla a Checo Pérez por su pequeña melé en la primera vuelta. Saludos.





lunes, 13 de octubre de 2014

GP de Rusia 2014

     Camarada Hamilton, remontada de Rosberg





Con los ánimos por los suelos debido al gravísimo accidente que tuvo hace menos de una semana Jules Bianchi en Japón, se llegaba a la primera edición de un Gran Premio de F1 puntuable en Rusia.
Jules Bianchi.
Mucho se estaba hablando –y lo que queda- sobre dicho accidente. De cómo evitar que vuelva a suceder sin tener por ello que cambiar radicalmente el aspecto de los coches y sin tener que estar parando las carreras cada dos por tres. De lo que nadie habló, y es muy curioso, es de una cosa muy sencilla y de sentido común, algo que llevo comentando siempre que puedo en mis crónicas: es el hecho de poder cambiar los reglajes del coche sin penalización del sábado al domingo, saltándose la ley del parque cerrado en caso de lluvia. Lo mismo que no se obliga a usar los dos compuestos de seco en las carreras declaradas en agua, se debe permitir que los coches se adapten lo mejor posible a las condiciones más adversas, lo cual no sólo redundaría en un mayor espectáculo -ya que los coches harían menos aquaplaning y se evitarían muchos coches de seguridad, y de paso Pirelli amortizaría sus ruedas de lluvia ya que sólo se usan testimonialmente- sino que los coches serían más seguros. Es raro que nadie, ni siquiera los pilotos, dijera nada. Tal vez no quieran correr en agua, sólo con unos charquitos.
Volviendo al circuito, este es obra del inefable Herman Tilke y es un circuito de motor, así que los equipos con motor Mercedes eran los más agradecidos. Por lo demás, un poco de todo, una curva rapidísima de izquierdas emulando a la curva 8 de Turquía y un par de curvas en ángulo recto al final a lo “Phoenix” (Para los más noveles, en Phoenix se corrió el GP de EEUU entre 1989 y 1991 y sus curvas eran casi todas de noventa grados).
El circuito está el parque olímpico de la ciudad de Sochi, la que fue sede de los JJOO de invierno este año y en la que Rusia logró triunfar en el medallero. La gran patinadora rusa Julia Lipnistkaia se convirtió en la deportista más joven en lograr el oro Olímpico con 15 años, una niña, vamos. Su compatriota Adelina Sotnikova fue la primera rusa en ganar el oro en patinaje.

Julia Lipnitskaia.
Estaba claro que en la F1 Rusia, sin apenas tradición, no iba a triunfar en F1 como sí lo hicieron en los JJOO. Daniil Kvyat era la mejor opción, aunque ni en sus mejores sueños podría aspirar al podio siquiera,  salvo hecatombe. Y encima, el equipo local, Marussia, llegaba tocado por el gravísimo accidente de su piloto estrella. En su box le rindieron homenaje y no hubo sustituto. Al menos no en Sochi.
Antaño, cuando había un GP en un circuito nuevo se permitía a los equipos rodar el jueves para ir adaptando el coche a la desconocida pista. Desde hace varios años para acá, con los simuladores y toda parafernalia, esa práctica quedó en desuso y los entrenamientos comenzaban exactamente igual que en los demás sitios. El progreso.
Los libres pusieron de manifiesto que la pista era muy poco abrasiva, que salvo en la primera sesión ésta no mejoraba al depositarse más goma, y que tras los Mercedes y Williams estaba Mclaren, mientras que Red Bull y Ferrari estaban en dificultades.
La Q1 empezaba bajo el soleado cielo de Sochi y vio caer de forma inesperada a uno de los principales actores, Felipe Massa, que con problemas de alimentación no podía pasar el corte. Junto a él se quedaban los Caterham, con un espléndido Ericsson decimoséptimo, justo delante de Massa, Maldonado y el coche ruso de Max Chilton en último lugar.
La Q2 dejó fuera a Vettel, los dos Force India y Sauber así como el Lotus restante, por este orden.  Los Mercedes eran los favoritos aunque Bottas no andaba muy lejos.
La Q3 que diría quién sería el primer poleman de la historia del GP de Rusia, fue una lucha entre Hamilton y Rosberg. El inglés siempre fue un pelín más veloz que su compañero en una pista en la que para hacer la vuelta buena tenías que estar dándole que te pego a las ruedas varias vueltas para hacerlas entrar en temperatura. Cuando Hamilton parecía ser pole segura, apareció Bottas in extremis siendo el más veloz a falta del último sector, pero una pequeña pasada de frenada lo mantuvo en la tercera plaza. Al igual que le sucedió en Austria, un error de conducción le privó de una posible pole. Cuarto fue Button, muy en forma aquí, precediendo al héroe local, Daniil Kvyat, Magnussen, Ricciardo, Alonso, Raikkönen y Vergné.
Por sustitución de la caja de cambios Magnussen perdía cinco plazas, lo mismo y por idéntico motivo Hulkenberg (12ª) y Chilton (21º), mientras que Maldonado (20º) por utilización del sexto motor y no poder cumplir las diez posiciones de penalización en Japón perdía otras cinco. Por acumulación de “tarjetas” como en el futbol. Chorraducas de la FIA.
En el ambiente previo a la salida los pilotos rindieron un homenaje a su compañero herido, Jules Bianchi. Una nota emotiva y rara, no sólo porque la FOM (los que llevan la pasta por la organización de estas carreritas) lo permitiera –acuerdensé de María de Villota- sino por ser la primera vez que esto se hace por alguien que no ha perdido la vida. Tampoco hubiera estado de más un pequeño recuerdo al Gladiador, Andrea de Cesaris, fallecido la semana anterior en un accidente de moto. Este bonito detalle permitió que se pudiera escuchar por vez primera un himno en silencio en un circuito. No pudo haber sido en mejor escenario, ya que el himno ruso es el más bonito de todos.
Los semáforos se apagaron y los coches se lanzaron en tromba a ganar plazas como locos en la primera vuelta ya que, al preverse una carrera a una parada, parecía que las posibilidades de recuperar posiciones eran prácticamente nulas. Eso dio lugar a una paupérrima primera vuelta con muchísimos coches trazando por las escapatorias del circuito al pasarse todos ellos de frenada, en ese exceso de optimismo que permiten estos circuitos modernos. Si lo hiciesen en otros las cosas serían muy distintas. Más que F1 parecía el París-Dakar.






Rosberg  superó a Hamilton pero se pasó de frenada blocando brutalmente las ruedas, con lo cual
dañó sus neumáticos de tal forma que tuvo que parar en la primera vuelta a sustituirlos, arruinando, de paso, sus opciones de victoria. Felipe Massa también paró para quitarse las ruedas duras de en medio y pasaron ambos a ocupar las dos últimas posiciones.
Tras el primer giro la situación era: Hamilton y Bottas en otra órbita, seguidos de Button, Alonso, Vergné, Magnussen, Vettel, Ricciardo, Kvyat –que cometió un error- y Raikkönen.
Mientras Hamilton tiraba y sólo Bottas parecía poder seguirle, el resto se mantenía  como estaba salvó Vergné, que fue siendo superado sucesivamente por Magnussen y los dos Red Bull. Cuando Kvyat estaba a punto de hacer lo propio, este cerró la puerta y Raikkönen pudo adelantar al piloto local cerrándole de golpe a Kvyat su remontada.
En la vuelta nueve desaparecía el Marussia de Max Chilton, con lo que a los rusos sólo les quedaba Kvyat.

Ricciardo parecía ser más rápido que su compañero Vettel, pero este no le iba a dejar pasar, de modo que el australiano optó por adelantar su primera parada por si acaso. La hizo en la vuelta once, más o menos cuando Bottas se daba por vencido y dejaba a Hamilton marcharse tranquilamente. La lucha por la victoria, salvo avería o accidente, había acabado. El Williams destruyó sus gomas intentando seguir al Mercedes. Ahora tocaba mantenerse en donde estaba. A todo esto, Rosberg era decimocuarto y Massa decimosexto. La de Rosberg iba a ser una remontada a lo Watson, aunque en realidad a lo que más se pareció es a la que hizo Alain Prost en Sudáfrica 1984 cuando tuvo que salir de boxes. Ambos realizaron una remontada fantástica con idéntico resultado. Y ambos tenían una máquina muy superior a la del resto.
La carrera fue bastante aburrida, todos fueron haciendo la parada prevista y las únicas modificaciones fueron que Alonso perdió tiempo en boxes y cedió posición ante Magnussen y Rosberg –lo de este último estaba cantado- y que Ricciardo pasó a Vettel.
La remontada de Massa se vió frenada por su segunda parada en la vuelta veintisiete y sus opciones prácticamente acabaron ahí. En la vuelta treinta y uno Rosberg –con las ruedas que puso al principio y con intención de llegar con ellas- adelantó inesperadamente a Bottas, que llevaba las suyas frescas y a ritmo de vueltas rápidas se marcó un colchón de segundos con Valtteri que este ya no pudo recuperar.
Hamilton dominaba con autoridad seguido de Rosberg, Bottas, Button, Magnussen, Alonso, Ricciardo, Vettel, Gutiérrez, Raikkönen, etc… Gutiérrez se quitó de en medio al parar y tras Kimi se colocaron Pérez y Massa. Y así quedaron los diez primeros de ahí al final ya que las ruedas de Rosberg aguantaron el tute. Nadie se movió. Bottas, en su vano intento de acosar a Rosberg marcó la vuelta rápida en la última.
 Ricciardo no paro de incordiar a Alonso hasta el final. Pero el asturiano tenía todo bajo control.
El piloto local, Daniil Kvyat, que partía quinto y parecía que iba a lograr un gran resultado, se fue diluyendo a medida que pasaban las vueltas y al final fue un decepcionante decimocuarto. Otra vez será.

De modo que así acabó este GP en el que Hamilton daba otro paso más de cara al título. Rosberg, al que increíblemente le aguantaron las ruedas,  debe de andar ahora preocupado por los errores que ha cometido –aquí y en Monza- que le han costado muchos puntos. Ahora llega Austin, el mejor circuito de Tilke –alguno le tenía que salir bien- un circuito de piloto, y en el que visto lo sucedido el año pasado, mucho tendrá que esmerarse Rosberg para poner contra las cuerdas a su compañero Hamilton. Pero todo es posible. Por cierto, Mercedes se proclamó campeona del mundo de constructores por primera vez en su historia. No por esperado es menos importante. De haber existido este galardón en los albores del campeonato –en principio sólo existía el de pilotos- Mercedes tendría tres. Claro que bajo esa premisa Alfa Romeo tendría dos,  Maserati uno y Ferrari tres más, engordando su palmarés de dieciseis a diecinueve. Pero las cosas son como son. Enhorabuena a los premiados.
En tres semanas nos vemos en el maravilloso circuito de Austin, donde quizá ya sepamos por fin las alineaciones del año siguiente, sobre todo dónde irá, sí es que finalmente lo hace, Alonso. Y por supuesto, esperando las mejores noticias de Jules Bianchi y de Michael Schumacher.