domingo, 18 de octubre de 2015

GP de Rusia 2015

                      Mercedes bicampeona





La segunda edición puntuable del GP de Rusia (antes hubo otras dos) traía como novedades la renovación de Button en Mclaren y de Pirelli como suministrador de neumáticos, esta en detrimento de Michelin. Teniendo en cuenta que el fabricante francés quería imponer las ruedas de 18 pulgadas es una buena noticia que no se haya hecho con el contrato.
Por otro lado, es casi seguro que Renault vuelve -a pesar de no haber confirmación oficial- adquiriendo Lotus, con el inefable Maldonado que increíblemente sigue en el equipo, a diferencia de Grosjean, que sorpresivamente ha fichado por el nuevo equipo americano Hass.
Sigue el culebrón Red Bull-Toro Rosso respecto a los motores, aunque en este caso la preocupación viene de mano de Red Bull. El caso es que a la negativa de Mercedes se ha unido la de Ferrari. En ambos casos alegan que no pueden suministrarles motores por cuestiones logísticas. Más allá de si eso realmente es cierto o no está la verdadera causa, que es que no quieren ser ganados por un equipo al cual suministran sus motores. De modo que de momento, la cosa pinta mal para los equipos de la bebida energética.
Un último apunte al hilo de los motores: Manor llevará el año que viene Mercedes en lugar del obsoleto Ferrari de este año. Habrá que ver cuál es la versión que los germanos están dispuestos a darles, teniendo en cuenta que Manor no puede garantizar el pago a día de hoy. No se como estarán respecto a lo que deben, pero de estar al día no les quepa duda de que montarían motores Ferrari 2015 y tendrían mucho mejor coche.
Si los entrenamientos libres no suelen decir gran cosa, aquí menos, toda vez que todas las sesiones tuvieron sus contratiempos. Gasoil en la curva 9 en la primera sesión, reduciendo mucho el agarre, lluvia en la segunda e interrupción a 25 minutos del final de la tercera a causa del fortísimo accidente de Carlos Sainz en la curva 13. Al frenar en apoyo en la 12 se le fue el coche,  tocó con el muro interior y se estrelló casi sin poder decelerar contra las protecciones. Soportó unos 46Gs en el impacto y se perdió la sesión de calificación. Sin embargo no se perdió la carrera, ya que los médicos le permitieron correr. Para que luego  algunos listillos nos quieran tomar por imbéciles respecto a lo acontecido en la, ahora famosa, curva 3 de Barcelona, ¿Verdad, Alonso, Lobato, Dennis y compañía? Es que ese cuento del golpe no se lo cree nadie. Nadie que no sea idiota, claro.



El toro Rosso de Sainz se clavó en el muro.




De modo que hubo que esperar a la Q1 para confirmar lo que todos nos esperábamos, los Mercedes por delante del resto. Ferrari estaba por detrás, acosada esta vez por Williams. Dependiendo del circuito, unas veces son ellos, otras Red Bull, y otras nadie.
Alonso (con 35 puestos de sanción por cambio de motor) y Ericsson acompañaban a los Manor de Stevens y Merhi ( 20 puestos por el motoraco) en su caída hacia el abismo, en el cual ya estaba Sainz a causa de su accidente horas antes.
La Q2 estuvo llena de sorpresas ya que por diversos problemas en ella se quedaron Maldonado y, sobre todo, Massa, que tenía ritmo de segunda fila. Por delante de estos dos Kvyat -muy decepcionado por no pasar el corte en casa- Nasr y Button. Nada mal el inglés con su caldero, aunque según Alonso van a mejorar mucho de aquí a Austin porque el nuevo motor es mucho mejor. Visto como va este, sobre todo en carrera, no es que tenga mucho mérito. Mejorar lo malo, que más que malo es peor, no debe de ser muy difícil ni digno de elogio, a menos que el progreso sea realmente importante. Veremos como les va en su lucha por el 8º puesto con Sauber. Tiene toda la pinta el Mp4/30 de ser el peor Mclaren de la historia.
La Q3 confirmó lo acontecido en las dos sesiones anteriores, esto es: que los neumáticos, pese a ser lo más blandos de todos los existentes, no cogían temperatura ni a tiros. Eso, y que Rosberg estaba un pelín más en forma que Hamilton. De manera que se la jugaron a un sólo intento y ganó Rosberg, impidiendo de ese modo que Hamilton pudiera superar el record de poles por temporada que hasta el momento tiene Vettel desde 2011 con 15. Como mucho, lo igualará.
Bottas, muy a gusto en esta pista, se hizo con la tercera posición pese a no mejorar en su segundo intento. Vettel, que sí lo hizo, no pudo superarle. Raikkönen fue 5º fallando también en su segundo intento, aunque dudo que hubiera progresado -pero nunca se sabe- Hulkenberg fue un brillante 6º, lo mismo que Grosjean, excelente 7º, un efectivo Pérez era 8º y Ricciardo y Verstappen completaban los diez mejores.
La parrilla veía caer a las posiciones 18 y 19 a los sancionados Merhi y Alonso, y no eran los últimos porque ese puesto le correspondía a Sainz, que podría partir de parrilla y no de boxes al no tener su equipo que cambiar el chasis. De modo que los tres españoles, los tres últimos.
La salida se dio, como siempre, tras la vuelta de formación o calentamiento, como prefieran, y hay que hablar de ella porque Rosberg aminoró tanto la velocidad que formó un tapón de padre y muy señor mío que hizo que Vettel, harto, adelantase a Bottas y a Hamilton en una maniobra hoy permitida, pero que antaño le hubiera supuesto la bandera negra al ferrarista. El caso es que hacer esos numeritos en la vuelta de calentamiento no es de recibo. Toque de atención para Rosberg.



Rosberg aguantó el envite de Hamilton en la salida. Bottas sin embargo, cedió ante Kimi.


La arrancada se dio sin problemas y, a diferencia del año pasado, todos respetaron la pista usando sólo  las escapatorias aquellos pilotos que tuvieron que sortear el caos provocado por  el trompo de Hulkenberg  al patinar sobre el bordillo. Ericsson se enganchó con el alemán y se quedaron ahí, provocando la salida del coche de seguridad. A todo esto, Kimi había arrancado muy bien y estuvo hábil en las primeras curvas -como a inicios de temporada- ubicándose en tercera plaza. Verstappen hizo un trompo para evitar la colisión y Grosjean perdió tiempo en boxes revisando el coche tras su excursión.



Un par de curvas y la carrera acabó para Hulkenberg y Ericsson.



El coche de seguridad se largó en la vuelta número 4 y el orden era: Rosberg, Hamilton, Raikkönen, Bottas, Vettel, Pérez, Kvyat, Ricciardo, Button, Nasr, etc, siendo Raikkönen superado por su compatriota Bottas con suma facilidad.
En cabeza se mantenía Rosberg, y teniendo en cuenta la dificultad de adelantar a igualdad de máquina de este circuito y que la táctica era hacer una sola parada, parecía que podría optar al triunfo por mucho que Hamilton le apretase. Sin embargo, un problema con el software del acelerador -antes era un simple cable de acero- provocó la retirada del hijo del gran Keijo Rosberg en la vuelta 7. Salvo sorpresa, Hamilton lograría su 9º triunfo de la temporada. 
Por detrás lo más interesante era la remontada de Grosjean y el retroceso de los Mclaren, cuyo motor es menos efectivo en carrera que en entrenamientos, que ya es decir.
El amigo Grosjean remontó de 17º a 13º en pocas vueltas y estaba a la caza de Button cuando se estampó en la curva 3 en la vuelta 11, motivando una nueva salida del coche de seguridad. Esto fue aprovechado por varios pilotos para adelantar su parada -a priori única- como Pérez, Ricciardo, Button, Alonso y Sainz.



Nuevecito dejó Grosjean su Lotus. Muchos apostarían a que  lo conducía Maldonado. No seamos mal intencionados señores...



El coche de seguridad se retiró en la vuelta 17 y fue aprovechado por Vettel para atacar a Raikkönen. Falló en el primer intento, pero al segundo pasó. El caso es que tras la movida del relanzamiento, la cosa quedó así: Hamilton, Bottas, Vettel, Raikkönen, Kvyat, Nasr, Massa, Pérez, Maldonado, etc, siendo Pérez el primero de los que ya no pararían más.
Hamilton puso tierra de por medio con facilidad, mientras que Vettel empezó a acosar a Bottas, que sufría mayor degradación. En Williams decidieron parar al finlandés en la vuelta 25, un poco pronto tal vez, y pasó de 2º a  11º tras Carlos Sainz, el cual estaba realizando una brillante carrera no exenta de problemas, ya que al realizar su parada en boxes pisó una línea no permitida y le calcaron 5 segundos de sanción. Nuestros otros dos compatriotas hacían su carrera. Alonso esta vez no podía con Button, y además fue advertido de que no siguiera usando la escapatoria de la curva 16 para trazar. Merhi, en cambio, estaba machacando a su compañero Stevens.
Vettel paró en la vuelta 30 realizando un cambio vertiginoso reincorporándose 6º tras Pérez, pero a la vuelta siguiente ya era 4º tras superar al mejicano y la parada de Kvyat. Raikkönen también paró, y le cambiaron las ruedas en un abrir y cerrar de ojos, pero no fue suficiente y no pudo superar a Bottas por un pestañeo, que es lo que últimamente tardan los mecánicos de Ferrari en cambiar las ruedas siendo, hoy por hoy, los mejores en ese apartado.
En la vuelta 35 ya todo quisque había hecho los deberes, y lo que faltase había que lograrlo en pista. El orden era: Hamilton, Vettel, Pérez, Ricciardo, Bottas, Raikkönen, Sainz, Kvyat, Massa, Button, Alonso, Nasr, Maldonado, etc...
Lo más interesante fue el duelo Bottas-Raikkónen, un duelo en el que se pasaron varias veces y en el cual fueron ganando posiciones hasta colocarse a espaldas de Pérez. El abandono de Ricciardo, a pocas vueltas del final, apenas le importaba a nadie, mientras que el de Sainz, sí, ya que arruinaba su excelente carrera en la que remontó de 20º a 7º tras su gran accidente de los entrenos. Sainz se quedó sin frenos y, al reincorporarse a la pista tras tocar con un muro, dejó un trozo de alerón en la pista que probocó la temeraria salida de un comisario a recogerlo. Vettel no se lo llevó por delante por poco. Y es de suponer que se le aceleró el corazón más que en toda la carrera.
El caso es que a 2 vueltas del final parecía que Pérez lo tenía en su mano para controlar a los finlandeses que lo acosaban, sin embargo fue superado por ambos. Cuando todo parecía decidido, sin apenas tiempo, en la última vuelta Kimi intentó un arriesgado adelantamiento, muy optimista, que acabó con Bottas fuera de carrera sin comerlo ni beberlo y él con la suspensión delantera rota, retrocediendo al 5º lugar. De ese modo la carrera concluía con Hamilton como cómodo ganador, seguido de: Vettel , Pérez, Massa, Raikkönen, Kvyat, Nasr, Maldonado, Button, Alonso, Verstappen, Merhi y Stevens.



Raikkönen fue muy optimista y arruinó la gran carrera de su compatriota Bottas.



Un feliz y muy merecido podio para Pérez, el primero de la temporada para él y su equipo, Force India. En cuanto a Raikkönen, fue sancionado con 30 segundos por la colisión y retrocedió al 8º lugar. No estoy a favor de sancionar los errores, ya que esto fue lo que cometió Kimi, pero bien es cierto que se tiró lejos y el impacto -su rueda delantera contra la posterior de Bottas- no deja lugar a dudas de quien fue el responsable. En estos casos es normal que haya sanción, aunque también es cierto que no siendo un acto deliberado de mala fe -no lo era- se le pueda perdonar. Otra cosa es que lo repita más veces, en ese caso no. Nunca llueve a gusto de todos. Por algo similar se fue de rositas dos veces Ricciardo esta temporada -Mónaco y Hungría- y otros, como Alonso, por menos fueron sancionados -Mónaco- . La cuestión es evitar actitudes antideportivas o reiterados excesos de fogosidad, pero en realidad no lo hacen y sólo penalizan toques y poco más. La actuación de Hamilton en las primeras curvas del pasado GP de Japón con su compañero Rosberg fue, a mi juicio, tan punible o más que esto. 
Alonso fue, asimismo, sancionado, por no respetar los límites de la pista en la curva 16, sanción con la que estoy de acuerdo. Lo malo es que muchos pilotos, la mayoría, hacen cosas similares o peores en otros circuitos y nunca les sancionan. A ver si de aquí en adelante se empieza a ser serio con esto, lo cual estaría muy bien. Pero me da que no. Con esta sanción de 5 segundos, Alonso pasó de 10º a 11º en favor de Verstappen, y perdió su punto en su GP 250. Dudo que le quite el sueño.
Mercedes se proclamó matematicamente campeona, mientras que Hamilton lo es virtualmente. Vettel es segundo en la tabla, pero lo normal es que Rosberg recupere la posición. Por detrás queda la lucha por el 8º lugar entre Mclaren y Sauber, que sería una lucha por no ser el último de todos de no ser por la "cenicienta" Manor.
Si no cambia nada, a Merhi no lo veremos más hasta la última carrera, cogiendo Rossi el relevo, y eso que el castellonense le metió 40” a su compañero en apenas 33 vueltas...
Hasta Austin, nos vemos.

viernes, 2 de octubre de 2015

GP de Japón 2015

   Doblete de Mercedes a pesar de Hamilton




 

Sabedor de que la carrera se jugaba en la salida, Hamilton no tuvo reparo en sacar de pista a su compañero Rosberg para lograr sus objetivos ante la mirada pasiva de los comisarios de carrera. A Rosberg buena falta le haría plantar cara a su compañero con las mismas armas, algo que Hamilton, como demostró el año pasado, es incapaz de aceptar. Una pena que Nico no sea como su padre, de lo contrario habría campeonato...y más que palabras. Ya no se hacen pilotos como los de antes.



Tras los ecos del GP de Singapur, aún no repuestos de tan sorprendente carrera en la que Mercedes naufragó inexplicablemente, llegamos al GP de Japón con Jules Bianchi en el recuerdo.




Vitantonio Liuzzi, a punto de chocar con la grúa en Nürburgring 2007, nadie sacó conclusiones.



Respecto al accidente del malogrado Jules he de decir que fue eso, un accidente, algo que puede pasar en este tipo de competiciones, nos guste o no. Y lamentablemente, muchas veces, si no sucede algo aunque haya avisos, no reaccionamos. En el GP de Europa de 2007 celebrado en Nurburgring, Vitantonio Liuzzi a punto estuvo de chocar con la grúa que había salido a devolver a pista al Mclaren de Hamilton. Afortunadamente no pasó nada, pero no supimos aprender de ello. Al respecto de la seguridad debo repetir, no me cansaré nunca, que no entiendo como la FIA no cambia la ley de parque cerrado actual y se permita reglar los coches en caso de lluvia. Lo mismo que cuando llueve no es obligatorio usar los dos compuestos de neumático de seco, se debería permitir cambiar los reglajes de los coches en el caso de cambio en las condiciones atmosféricas. Incluso, si fuera necesario, se podría hacer un pequeño warm-up para probar. Esto es algo que no se hace, y que hace a los coches menos seguros. Me sorprende todavía más que los pilotos no se hayan quejado. Parece que se contentan con el coche de seguridad neutralizando la carrera. Pues bien, tal vez con unos coches reglados para lluvia ni Sutil ni Bianchi se hubieran salido de pista en Japón el año pasado. También es lamentable cómo muchos aficionados se quejaban, a posteriori, de la no detención de la prueba. No me cabe ninguna duda de que esos mismos aficionados se quejaron amargamente cuando la carrera se detuvo, trinando por perderse lo mejor, lamentándose de parar la carrera por cuatro gotas… hasta que se enteraron de lo sucedido. Entonces claro, no sólo había que parar la carrera, es que no se tenía que haber corrido. Los listillos y oportunistas no están sólo en la FIA.

Este año lo más interesante respecto al GP en sí era ver qué pasaba con los Mercedes, tras su fiasco de apenas hace una semana en un hecho insólito en la historia de la F1. Un equipo que domina con autoridad pasó de repente a ser un mero comparsa. Se esperaba que en Japón se restablecería el orden natural.

Respecto a fichajes y demás, Button parecía estar en la cuerda floja en Mclaren, mientras los arrogantes y prepotentes directivos de Red Bull seguían dando la tabarra con sus amenazas de abandonar la F1 si no se les da un motor competitivo. Lo cierto es que son unos pesados que nos recuerdan a los nacionalistas catalanes y vascos, siempre amenazando para lograr sus objetivos. Al final van a hacer bueno a Ron Dennis, que ya es decir. Por mí ya se están largando.

También se hablaba de la venta de Red Bull a Volkswagen, pero teniendo en cuenta el escándalo en el que se hallan metidos por las falsas emisiones de algunos de sus coches (11 millones), no creo que tengan muchas ganas de entrar en la F1, y menos viendo lo que les cuesta a Honda. Con lo que han perdido estos días en bolsa, no sólo comprarían Red Bull y Toro Rosso, sino toda la parrilla.

En cuanto a Lotus y Renault, que ya ha dicho que no va a dar a Red Bull sus motores al estar más que hartos de tanta crítica, estos siguen negociando para la adquisición de Lotus. Todavía no hay nada definitivo.

El viernes llovió, y como suele suceder cuando eso pasa, no hubo mucha actividad en pista. Aunque la que hubo fue digna de ver. Pocas cosas hay más bonitas que un F1 en agua, pero como limitan absurda y peligrosamente las ruedas de agua (otra norma a cambiar), los pilotos apenas salen. Más aun si no se prevé lluvia ni para la calificación ni para la carrera.

En esas condiciones Carlos Sainz brilló en la primera sesión, liderando por primera vez la tabla de tiempos. En la segunda fue Kvyat, quien repitió, esta vez en mojado, lo que ya hizo en Singapur. Los Red Bull y Toro Rosso, junto a los Mercedes, parecían cómodos en estas condiciones, pero conviene no olvidar que pocos aprietan de verdad.



Carlos Sainz lideraba por primera vez en su vida una sesión.




Los libres tres fueron en seco, como se preveían las calificatorias y carrera, y ahí los Mercedes fueron 1º y 2º, con su margen habitual. Lo único destacable es que los Ferrari no parecían estar muy a sus anchas.

La calificación empezó sin problemas y en la Q1 se quedaron los Manor, que no dieron una vuelta lanzada, pero que con los tiempos de los libres, dentro del 107%, correrían sin problemas. Junto a ellos se quedaron los Sauber, que adolecen de un mal conjunto chasis-aerodinámica debido a la falta de desarrollo por no andar muy bien de liquidez, y eso que son Suizos... Button tampoco pasó, perjudicado, según él debido a la bandera amarilla provocada por Verstappen que por un problema eléctrico dejó el coche en medio de la pista. Se ve que como no tiene carnet el chaval, correr sabe, y mucho, pero aparcar es harina de otro costal. De momento le metieron tres puestos en parrilla de sanción. Bromas aparte, a mi me dio la impresión de que él quiso apartar el coche, pero este se quedó parado, y como era cuesta arriba se quedó en el medio sin remedio.

La Q2 partió sin Verstappen, por tanto se quedó ahí junto al igualmente sancionado Hulkenberg, Sainz, Maldonado y Alonso. Sainz, que podía haber pasado el corte perfectamente, tuvo problemas de vibraciones con su segundo juego de blandos que le impidieron mejorar, en tanto que Alonso hizo una vuelta sensacional -“la mejor que he dado nunca en Suzuka”- lo que no impidió que fuese el más lento de todos. Ciertamente, de no ser por Manor, Mclaren sería el peor coche de la parrilla este año. Santa paciencia de sus pilotos.

La Q3 preveía un duelo por la pole de los Mercedes, toda vez que Ferrari y Williams se disputaban la segunda línea. El duelo se vio cortado por el fortísimo accidente de Kvyat en la curva 10, sin más consecuencias que el destrozo del coche, un buen susto, y la bandera roja, que impidió el segundo intento del resto de los pilotos, y el primero de Pérez y del propio Kvyat. Rosberg se hizo con su segunda pole de la temporada por milésimas ante un Hamilton que falló en la curva 11 (Hairpin) y que no tuvo oportunidad de enmendar su error. Tras el dúo platero se situaron: Bottas, Vettel, Massa, Raikkönen, Ricciardo, Grosjean, Pérez y Kvyat, estos dos últimos sin tiempo.



Así quedó el Red Bull de Kvyat tras su accidente.


Raikkönen se había mostrado más competitivo que Vettel durante todos los entrenamientos, pero a la hora de la verdad falló siendo uno de los más perjudicados al no poder hacer el segundo intento. Kimi esperaba acceder al tercer puesto.

De cara a la parrilla Hulkenberg y Verstappen, ambos sancionados con tres puestos, pasaban de 11º y 15º a 14º y 18º respectivamente, que serían un puesto más adelante para ellos y para todos los que no llegaron a Q3, porque finalmente Kvyat partiría de boxes al tener que reconstruir el coche.

La salida era importantísima, sobre todo si tenemos en cuenta lo difícil que es adelantar en Suzuka y que, con los compuestos que Pirelli trajo aquí, el medio y el duro -el duro y el durísimo en realidad- había muy poco margen para la imaginación.

Bajo estas premisas arrancaron los 19 monoplazas -Kvyat lo hacía de boxes- con los Mercedes emparejados y con dos toques: Ricciardo -Massa y Pérez-Sainz. Los primeros pincharon y arruinaron sus posibilidades y de los segundos, Pérez se salía de pista y se incorporaba 18º tras los Manor, toda vez que Sainz seguía sin consecuencias.

En cabeza, Hamilton se imponía a Rosberg gracias a una táctica muy de moda hoy en día que practican casi todos los pilotos -mi aplauso y admiración a los que no- que consiste en echar de pista al rival mandándole a la escapatoria. De no haber escapatoria, no actuarían así. Esta es una maniobra antideportiva que los comisarios ven bien, estando sólo atentos a sancionar errores y toques. Parece que cuando no hay toque, no hay mala acción. Penoso, como penosa fue, a partir de entonces, la carrera. Hamilton, el más fuerte, ya tenía la carrera en el bolsillo, más aún cuando Rosberg retrocedió por cortesía de Hamilton, al cuarto lugar tras Vettel y Bottas.

Tras ellos iban: Raikkönen, Grosjean, Maldonado, Hulkenberg, Alonso, Sainz, Ericsson, Button, etc.

Si Alonso arrancó bien, qué decir de Hulkenberg, que partía tras el asturiano. El caso es que les a ambos les beneficiaron los toques de los pilotos antes mencionados. Parece que a Hulkenberg le vino bien partir desde atrás. En cuanto a Alonso, con lo que tiene poco pudo hacer, siendo superado por Sainz y Ericsson en un santiamén. Claro que peor le fue a Button, que le adelantaron al tiempo Nasr y Verstappen.

En cabeza, Hamilton se separaba poco a poco de Vettel, y no fue hasta que la degradación empezó a surtir efecto en el Ferrari del alemán, cuando empezó a marcar grandes diferencias.

Las paradas empezaron pronto, a partir de la vuelta 10 y de los líderes, Bottas fue el primero en detenerse.

Nada cambió cuando todos efectuaron su primera parada pero Rosberg, con ruedas nuevas, alcanzó y superó en la chicane a Bottas con gran facilidad. Le faltaba Vettel, al cual adelantaría en la segunda parada en los boxes, al adelantar su parada. Raikkönen hizo lo propio con Bottas una vuelta antes.

Por cierto, que la segunda parada de Raikkönen fue la más rápida de la historia 1”85. Ahí es nada.



Parada récord, sólo 1"85 segundos para cambiar las ruedas del Ferrari de Raikkönen.



Teniendo en cuenta que todos hicieron la segunda parada muy temprano, en torno a la vuelta 30, fue extraño que Ferrari se dejase sorprender. Tal vez pensaron que con el 1”6 de margen les valía para cubrir posición. Pero no.

Así que Rosberg remontó hasta el segundo lugar, mientras que Kimi superó a su compatriota Bottas para dejar los primeros puestos por equipos: Mercedes-Mercedes y Ferrari-Ferrari.

Por detrás lo más interesante fue la sólida carrera de Hulkenberg, que finalizó sexto imponiendose a los Lotus, los cuales acabaron justo detrás con Grosjean por delante de su compañero Maldonado, que por fin lograba acabar una carrera.

Noveno era Verstappen, en una gran carrera en la que superó a su compañero Sainz, el cual cometió un gran error dañando su alerón delantero al entrar a boxes (se comió un bolardo) que le costó no sólo esa posición, sino el luchar con los Lotus.

Ya fuera de los puntos acabó un decepcionado Alonso, quien realizó una formidable carrera, ayudado en parte por los errores y problemas de sus rivales (trompo de Eriksson, problemas de Kvyat, etc.) Pero para problemas, los de Alonso, que conduce el peor coche de la parrilla, exceptuando los Manor. Respecto a estos últimos, Rossi superó a Stevens, el cual se las verá con Merhi dentro de quince días en rusia.

Este GP no tuvo mucha emoción, y lo más interesante fueron las luchas por las posiciones retrasadas, sobre todo la que tuvo Eriksson con Pérez y Kvyat, con el doblado Massa de testigo, mientras venían de vez en cuando los líderes a cogerles vuelta.

A lo largo de este GP hubo muchos que recordaron a Bianchi, pero no está de más recordar que el año pasado, mientras Bianchi sufría el terrible accidente que nueve meses después acabaría con su vida, a miles de kilómetros, en italia, fallecía en un accidente de moto el expiloto de F1 Andrea de Cesaris, el Gladiador. Descansen en paz los dos.

Y mi recuerdo, apoyo y cariño para el Kaiser, familia y amigos, en estos años de dura lucha. Poco sabemos de él, y lo poco que sabemos no es nada bueno. Ojalá suceda un milagro y tengamos buenas noticias.

En quince días Rusia, un circuito donde Williams podría dar la sorpresa dado lo bien que fue Bottas allí el año pasado y donde Kvyat querrá resarcirse de su mal fin de semana en japón.

Quedan cinco carreras, veremos si Mercedes las gana todas o si alguien les para los pies en alguna ocasión.