domingo, 28 de noviembre de 2021

Sir Frank Williams

 



             El adiós del último grande de la F1




Sí, porque de los grandes era el último bastión, toda vez que Enzo Ferrari falleciera en 1988, Colin Chapman en 1982 y Bruce Mclaren en 1970. Claro que, en el caso de Bruce, fue más Ron Dennis quién hizo grande a su equipo, pero el fundador siempre será el fundador. Mercedes y Red Bull, los otros equipos grandes, no cuentan, y no hace falta decir por qué.

Frank Williams 16/4/1942-28/11/2021, nos ha dejado hoy a los 79 años de edad, una edad que en mi niñez parecía muy avanzada pero que, a día de hoy, con los grandes avances de la medicina, no lo es tanto.

Fundador de uno de los equipos de más éxito de la F1, ahora el cuarto tras Ferrari, Mclaren y Mercedes, llegó, en 1997, a tener el récord de campeonatos de constructores por delante de Ferrari, con 9, pero no pasó de ahí y, en cuanto a victorias, no ganan desde el GP de España 2012 con Pastor Maldonado.

Los resultados de Williams en F1 son: 7 títulos de pilotos (1980-82-87-92-93-96-97), 9 de constructores (1980-81-86-87-92-93-94-96-97), 114 victorias, 128 poles y 133 vueltas rápidas.



Williams debutó en F1 con coches Brabham y con Piers Courage al volante. Era 1969.


Frank Williams, tras una breve carrera como piloto y mecánico, fundó su equipo en 1966 corriendo en F3 y F2. Debutó en la F1 en el GP de España de 1969 con un chasis Brabham con Piers Courage como piloto, consiguiendo dos segundos lugares, en Mónaco y en Watkins Glen.

En 1970 corrió con chasis De Tomaso y con su amigo Courage al volante. Un duro golpe para el equipo tuvo lugar durante el GP de Holanda, al matarse Piers Courage. Fue sustituido primero por Brian Redman y luego por Tim Schenken, sin conseguir, ninguno de los tres, resultado alguno.

La siguiente temporada, la de 1971, contó para Frank Williams con Henri Pescarolo como piloto a lomos de un March, cuyo mejor resultado fue un cuarto lugar en Inglaterra. En España, Mónaco, Francia e Italia alineó dos coches. Las dos primeras citas para Derek Bell, la tercera para Max Jean y la cuarta y última, para Carlos Pace. Sin resultados.

1972 ya corrió casi todas las citas con dos coches, para Pescarolo y Pace, llegando a alinear un tercero, para Giancarlo Gliagardi en Italia, en este caso un Politoys, a diferencia de los March de sus compañeros. No llegó participar siquiera en los entrenos, en otro mal día para el equipo, ya que tampoco pudo correr Pescarolo, que no se calificó. El año acabó con el quinto y sexto puestos de Pace en España y Bélgica como mejores -y únicos- resultados. El equipo funcionaba tan mal, que algunos rivales, por lástima, le decían a Frank y su equipo, como preparar los coches.



No le fueron bien a Williams los años con los ISO-Marlboro. Por pilotos no sería.


Un nuevo coche para Frank en 1973 no mejoró mucho las cosas, el ISO-Marlboro no era gran cosa. Dos sextos lugares fueron su mejor cosecha con Gijs Van Lennep en Holanda y Howden Ganley en Canadá. Nanni Galli, Jackie Pretorius, Ton Belso, Henri Pescarolo, Graham Mcrae, Tim Schenken y Jacky Ickx, fueron otros de sus pilotos.

1974 continuó Frank con el ISO-Marlboro y con el espectacular Arturo Merzario, el pequeño artista, al volante. El sexto lugar de Sudáfrica y el cuarto de Italia fueron sus mejores resultados. Con el otro coche se alinearon: Tom Belso, Gigs Van Lennep, Richard Robarts, Jean Pierre Jabouille y Jacques Laffite.

En 1975 debuta como constructor Williams, con Merzario y Laffite al volante, aunque hubo sustituciones, como siempre, por causas presupuestarias. Tony Brise, Damien Magee, Ian Scheckter -hermano de Jody-, Jo Volanthen y Renzo Zorzi también corrieron para Frank, que obtuvo con Laffite el segundo lugar en el temible Nürburgring como mejor resultado, nada desdeñable, por otra parte.

Su segundo año como constructor no tuvo resultado alguno. Curiosamente alineó sus coches sólo en las dos primeras carreras, Brasil y Sudáfrica -con Jacky Ickx, Renzo Zorli y Michel Leclere-, ya que en las demás sus coches fueron alineados por Walter Wolf. Arturo Merzario, Warwick Brown y Hans Binder se subieron a sus coches.



Nürburgring 1975, Jacques Laffite da a Williams su primer podio -2º- como constructor.


En 1977 no hubo equipo ni coches Williams en la F1 pero, lejos de desaparecer, volvió con más fuerza que nunca en 1978 gracias a la financiación de la compañía aérea Saudí “Fly Saudia” y con dos jóvenes prometedores, por un lado Patrick Head como proyectista y por otro, Alan Jones como piloto. Obtuvieron como mejor resultado el segundo lugar en Watkins Glen y, al año siguiente, su primera victoria con Clay Regazzoni en Gran Bretaña, a la que seguirían otras cuatro de Alan Jones en Alemania, Austria, Holanda y Canadá. Tarde para el título, pero dejando una excelente impronta, ya que su FW07 era el mejor coche ala, evolución lógica del Lotus 79 que Lotus no hizo. Por cierto, que circula un rumor -desconozco si es cierto- en internet, de unas fotos de los Williams con una pegatina de Bin Laden...

1980 fue el año triunfal de Williams, con sendos títulos gracias a las seis victorias, cinco de Jones y una de Reutemann.

No repitieron en 1981 por la mala gestión de pilotos y por el mal ambiente entre ellos, ya que Jones y Reutemann no se tragaban. A este respecto decir que fue más culpa de Alan y, por parte de Williams, un equipo que se caracterizó a lo largo de su historia por dejar luchar a sus pilotos, extraña mucho que, en la segunda cita, en Brasil, quisieran que el Lole cediese la victoria a Jones. Entre eso, los muchos accidentes de Alan y la falta de apoyo de Williams al argentino, el título de pilotos se les escapó y, curiosamente, no parecieron muy afectados, encantados con el de equipos.



Jones camino de su épico triunfo en Francia 1980. Y luego a por el título.

Recuperaron dicho título en 1982 con el rápido y exuberante Keke Rosberg gracias a la desgracia de Ferrari y no volvieron a ganar otro, esta vez el de marcas, hasta 1986. Para entonces Frank Williams ya estaba en silla de ruedas -bueno, lo estaría una vez saliese del hospital- a causa de un accidente con un Ford Sierra el 8 de marzo cuando volvía de Paul Ricard tras ver las pruebas de su FW11. La lucha interna entre sus pilotos le impidió ganar en pilotos, pero en 1987 ganaron los dos. Mansell, su piloto más querido, no pudo hacerse con el título pese a ganar más carreras que nadie tanto en 1986, como en 1987, abandonando el equipo por Ferrari de cara a 1989, tras un infructuoso 88 con el Williams Judd.

En 1991 regresó el hijo pródigo, Mansell, y casi logran ganar. Senna y Mclaren lo impidieron, pero 1992 con el FW14 activo, fue suyo, nadie podía con ellos y así, a sus 39 años, Mansell fue campeón con el récord de nueve victorias, lo mismo que Williams.

1993 con Prost, 1996 con Damon Hill y 1997 con Jacques Villeneuve, certificaron los últimos títulos de Willians tanto de pilotos, como de constructores, aunque entre el de Prost y los otros, el equipo vivió uno de los momentos más duros, al fallecer el astro Ayrton Senna con el FW16 en Imola. Otro duro golpe para el equipo, como el de Courage años antes. Aunque en este caso, la muerte de Senna no era una más -el día anterior se había matado Roland Ratzenberger con un Simtek-, porque Senna era la referencia, como lo era Clark en 1968.



Inglaterra 1987, con sus pilotos antes de la gran batalla. 


Williams abandonó la dirección del equipo en marzo de 2012, ocupando su lugar su hija Claire. En septiembre de 2020, tanto él como su hija, abandonaron el equipo, al ser sustituidos por sus nuevos propietarios.

Descanse en paz, Sir Frank Williams, mis condolencias a familia y amigos.


PD: Saben uds que, cuando se disputaba el GP de Inglaterra y Ferrari iba a saludarlos a sus instalaciones, Frank Williams izaba una bandera del Cavallino. Todo un caballero Sir Frank.






sábado, 27 de noviembre de 2021

GP del Japón 1995

 



                Alesi, el más rápido entre mil




Con el título ya decidido en favor de Michael Schumacher, se llegaba a un GP de Japón sin presión. Un error de cálculo por mi parte me hizo levantarme tarde, con la carrera empezada, un tercio, la verdad es que vi su verdadero final, porque una vez Alesi abandonó, ya nada importaba. Vi la carrera en un resumen de Eurosport, los famosos “higthligts”, que yo en broma llamaba “altas luces”, y que no eran otra cosa que “los mejores momentos”.

Tras los entrenos, Schumacher se estrenaba como bicampeón con una pole en la que aventajaba en 865 milésimas al segundo, a Jean Alesi, el verdadero protagonista de la carrera. De esta, y de muchas otras donde lo que más importaba era el control puro y duro así como el arrojo, dos cualidades en las que Alesi estaba sobrado, no teniendo, en ese aspecto, nada que envidiar a nadie. De hecho, era la referencia.

La carrera se iniciaba con el asfalto mojado, en unas condiciones propias de intermedios, sólo que entonces no los había. Schumacher conservaba su privilegiada posición con Jean a su espalda. Los dos, maestros bajo estas condiciones, marcaban el ritmo y a 2” por vuelta se alejaban del tercero, Hakkinen.



Salida, Alesi, segundo, se salta la salida sin ganar nada. Penalización al canto.


No se llevaban disputadas ni tres vueltas, con Schumi liderando con 3” sobre Alesi, cuando saltó la liebre: los dos pilotos de Ferrari se habían saltado la salida. De forma inapreciable, sin ganar nada, pero saltado. Total, que les cayó un “stop and go” de 10”, mucho más de lo que les habrían puesto hoy día, y mucho menos que antes -les “calcaban” un minuto-, con lo que Schumi se quedaba solo, al parar Alesi en la vuelta cinco a cumplir su sanción.

Se reincorporó décimo y, aunque el cuentavueltas no lo registró, ya que paró de nuevo a poner “slicks” en la vuelta siete, se ventiló a Frentzen y Herbert, al primero en un exterior en las eses y, al segundo, en un escalofriante adelantamiento en la famosa 130R. Tras una parada de 7”5 -entonces repostaban gasolina- Alesi se reincorporó décimo quinto. Y comenzó la carrera, la exhibición.

En condiciones difíciles, en una pista húmeda con ruedas de seco, Alesi se “salió”, entró en fase y, mientras esas difíciles condiciones se mantenían, marcó un ritmo que hacía parecer GP2 al resto. Rodaba a más de 50” de Schumacher cuando, al ir a adelantar al Minardi de Pedro Lamy en la última curva, este no lo vio y lo sacó de pista. Monumental trompo a toda velocidad, con su Ferrari 412T2 dando brincos por la tierra y, antes de acabar esa vuelta, tal era su ritmo, adelanta a Lamy.





Acto seguido adelanta al otro Minardi, al de Badoer y eso, junto a las paradas de los pilotos que le preceden, le sitúa noveno en la vuelta diez, marcando la vuelta rápida en 1´54”4 por el 2´01”1 del líder Schumi. Le mete casi 7” en una vuelta y así empieza a recuperar el casi un minuto de desventaja que tiene frente al Kaiser.

Schumacher para en la siguiente vuelta -8”4- mientras Alesi, a ritmo de récord, ya es sexto. La parada de Coulthard, sumada a un espectacular adelantamiento a Damon Hill -que también había parado- por el exterior de la última chicane, en la zona húmeda, lo sitúan cuarto, que en la siguiente vuelta, la doce, es segundo al parar Hakkinen e Irvine. ¡A menos de 7” del líder! Schumacher, tras marcar la vuelta rápida en 1´49”6, el primero en bajar del 1´50” y 3” más rápido que Schumi.

Contravolantes y más contravolantes mientras la pista estaba delicada, rodando infinitamente más rápido que sus rivales, Alesi daba toda una lección de automovilismo puro, controlando el coche en una pista deslizante cual funambulista. Pero no iba a durar, la pista se iba secando, no había lugar para más genialidades, y su tiempo de marcar diferencias, de recortar el tiempo perdido tras un Stop and go de 10 segundos más un trompo, llegaba a su fin.



A otro nivel, con Alesi en Suzuka, esta frase jamás tuvo tanto sentido.


Vuelta 13 y nueva vuelta rápida, una décima más veloz que la anterior.

1´48”4 en la vuelta catorce y Alesi pasaba por meta en la quince a menos de tres. La demostración estaba hecha, pero el Kaiser, que no era manco en esas circunstancias -aunque ese día, en comparación, todos lo fueron-, con los neumáticos ya a tono y una pista casi seca, cortó la sangría.

Alesi aún marcó más vueltas rápidas, pero Schumi casi las calcaba. La diferencia se mantenía, aunque dependiendo de las zonas, Alesi se pegaba o distanciaba, pero ya estaba claro que las condiciones se habían estabilizado y la superioridad del Benetton-Renault del Kaiser se imponía.

Jean seguía, todo pundonor, todo arrojo, a la estela de uno de los más grandes de todos los tiempos -cómo si él no lo fuera- en una carrera en la que la suerte estaba echada. Él era el héroe, estaba escribiendo una página maravillosa -otra más- de la historia de la F1, pero el hada de las carreras, esa que siempre, salvo en Canadá ese año, lo abandonaba, dejaba la carrera vista para sentencia al romperse el grupo cónico del Ferrari en la vuelta veinticuatro, quizá dañado por su “excursión” con Lamy. Lo raro es que en esa salida de pista, no revenase la suspensión. Menos mal no sucedió y el Ferrari duró lo suficiente para que pudiéramos ver, disfrutar, del pilotaje de Jean.



Schumi, Hakkinen -a la derecha- y Herbert, completaron un podio en el que faltó el mejor.


La carrera se acabó, él caballero del corcel negro, que se batía como un diablo en inferioridad de condiciones, había caído y ya nada importaba. Schumi lideraba, por delante de su “amigo” Damon Hill, Hakkinen, Coulthard, Herbert e Irvine, este último siempre brillante en Suzuka. Que ambos Williams abandonasen por accidente, dejando en el podio, tras Schumacher, a Hakkinen y a Herbert, poco importaba ya. Alesi había sido víctima de su mala suerte, como en Nürburgring ese mismo año -otra demostración bajo el agua-, como tantas veces antes, como tantas después.

Alan Jones dijo que Alesi era uno de los mejores pilotos de carreras, rendido a la evidencia, a los hechos de un piloto que, una y otra vez, rebasaba la frontera de lo posible, haciendo soñar a todos los amantes de las carreras, fueran tifosi, o no.

Alesi se quedó con una sola victoria en su carrera, pero con muchas actuaciones estelares, casi siempre bajo el agua, con un coche inferior, haciendo milagros a base de coraje, recuperando montones de tiempo a sus rivales, muchos de ellos de renombre -Senna, Schumacher-, para luego morir en la orilla por diversas circunstancias.



Schumacher ganó por novena vez en 1995 en Japón, pero en carrera fue el "villano".


Esta, la de Japón 1995, fue una de ellas, quizá la mejor. Impagable cuando Schumi, por radio, no daba crédito que fuese Alesi quien estaba a su espalda a menos de dos segundos. En la rueda de prensa reconoció pasar dificultades hasta que las condiciones mejoraron y sus ruedas se pusieron a tono. Controló la carrera, sí, pero de no ser por los problemas de Jean, no lo hubiera hecho, habría sido segundo. Ver a Alesi en esta carrera, emociona, con su Ferrari al límite, deslizando sobre la traicionera Suzuka y manteniéndose en pista gracias a sus cualidades únicas de funambulista, rodando más rápido que nadie, más rápido que el viento, más rápido que su propia sombra, por encima de las posibilidades de su coche. Es para disfrutar... y sufrir, de impotencia, ante el resultado final. Veánlo, en Youtube hay montones de vídeos, vean a un maestro al volante y vean lo que es correr, pilotar al límite y más allá de él. Ya no se hacen pilotos como los de antes, con Alesi se fue el último gran héroe, un piloto de antaño, rápido, agresivo, pero limpio.

Estas actuaciones suyas, casi han caído en el olvido -o se recuerdan menos- que otras gestas similares de grandes pilotos, como Fangio, Clark, Stewart, Senna, o el propio Schumi, simplemente porque no llegaron a consumarse. ¿Se recordaría tanto Nürburgring 1957, la mejor carrera, según dicen, de Fangio, de no haber ganado? Seguro que no. Lo mismo que la de Dogninton 1993 de Senna.



España 1992, otra exhibición de Alesi, haciendo pequeños a los demás.


Claro que no todo es arrojo, cada gran actuación de este calibre, se da bajo unas circunstancias complejas en las que hay una combinación perfecta entre hombre y máquina. El Ferrari 412T2 era el tercer coche de la parrilla, pero disponía de un gran agarre mecánico y, en manos de Alesi, iba como un tiro bajo el agua. Su compañero Berger, sin embargo, no le sacaba ni la mitad de partido en esas circunstancias. Y eso que Berger también era bravo bajo el agua.

Total, Jean Alesi, al que la suerte siempre le fue esquiva, al no ganar en sus grandes días, días en los que eclipsaba a todos los demás, se ha quedado sólo en el recuerdo de quienes le vieron correr y vibraron con él. Y, ¿saben qué? Eso es lo que de veras cuenta.

Y cuando los amantes de la F1 recuerden grandes gestas, entre ellas aparecerá muchas veces en letras de oro -con ribetes de diamantes- el nombre de Jean Alesi, el más bravo de todos, el más valiente entre mil.

Gracias Jean, no ganaste pero, los que de verdad son grandes, no lo necesitan, curiosa paradoja. Sin embargo, nos dejaste muchos de los mejores momentos de la historia de la F1. Y es que el Alesi de los grandes días, no tiene parangón, haciendo "sentir" al espectador, emocionando como ningún otro.





miércoles, 24 de noviembre de 2021

GP de Catar 2021

 



                              Catar...sis




Nuevo país y circuito, pero mismas sensaciones, mismo dominio. Ya sin fallos, propios o ajenos, Mercedes y Hamilton han mostrado su supremacía, pese a que muchos se sigan tragando su cuento de que Red Bull -antes Ferrari- es mejor, en lo que es una patética forma de afrontar las carreras, metiendo la presión con mentiras al rival, descargándose ellos de la misma. Ellos y su piloto estrella, no vaya a ser que la gente vea que sólo ganó una vez antes de estar en el mejor equipo de la historia y que, de no ser él, otro habría heredado sus triunfos. Quizá no tantos de no estar un piloto de su talento, pero en caso contrario, sí. Y los había.

Sea como sea, después de las dos carreras en las que a Verstappen lo sacaron de pista, cosa que a Hamilton no le ha pasado -en Italia se autoeliminaron los dos, por tanto, no cuenta-, sólo en México y, en menor medida, Holanda, se han mostrado favorables a Red Bull. El resto a favor de Mercedes, aunque podemos aceptar tablas en Austin. Spa, obviamente, no cuenta. Total, que los puntos perdidos por accidentes no causados por él -por Verstappen- le han arrebatado muchos puntos. 41 en el mejor de los casos -victoria en Silverstone y segundo en Hungría- o 14 en el peor, segundo en Silverstone y tercero en Hungría. Hagan uds. la cuenta, sin contar eso sí, el regalito de la FIA a Hamilton en Barheín -otros 14 puntos- y Max podría ser ya campeón o estar a punto de serlo.



Verstappen no se quejó de sus problemas, a diferencia de Ham, y estuvo perfecto.


Y MB que no se queje, porque la sanción a Lewis en Brasil fue merecida, aunque podría haberse resuelto de otro modo. Sea como sea, no afectó al resultado final porque le tocó en el mejor circuito para adelantar disponiendo, además, del mejor coche del plantel, dos zonas de DRS y dos carreras. De haber partido último el domingo, habría sido segundo, así que... menos quejas. Lo digo porque parecía que la astrónomica multa -50,000$- a Max por tocar el coche de Ham -su alerón- en Brasil, era un poco para compensar, lo mismo que la sanción -rigurosa- del domingo en Catar, que mandaba a Max del segundo al séptimo por no respetar unas doble bandera amarilla que, en realidad, aparte de estar mal señalizada, dando lugar a equívoco, no era necesaria. Pero al igual que en Brasil con Hamilton, no influyó. Max tenía coche para ser segundo, y segundo fue.

Catar es un país Árabe donde no se respetan los derechos humanos, se trata como ciudadanos de segunda a la mujer y a los homosexuales, en fin, mejor ni hablar. El caso es que la F1 que tanto dice defender a ambos, de modo totalmente equivocado con las primeras, al prohibirlas estar en parrilla como “paragueras”, por el falso dogma progre de que “las cosifica”, se planta a correr en países donde de verdad no se las respeta.



Podio 98 de Alonso, 7 años, 3 meses y 25 días después del 97.


Hamilton, por su parte, lució un casco con los colores de la bandera LGBT para protestar por el mal trato -es un eufemismo- que reciben los homosexuales. Bien por él y lo aplaudo, un gesto valiente aunque, eso sí, no creo que dicho chiringuito, el LGBT, defienda en realidad ningún interés más que el suyo propio, pero sin duda Hamilton lo hizo con buena intención. Y es que yo creo que Ham tiene buenas intenciones, aunque no sea muy listo y se trague y comulgue con la ideología sectaria progre. Ya aprenderá.

Respecto al GP en sí, Mercedes pidió que se sancionara Max por lo de Brasil y, aunque estaban en su derecho y tenían razón, era obvio no iba a pasar de ahí, como tampoco pasó lo de Silverstone, que fue peor.

Mercedes demostró tener el mejor coche y calificó primero y tercero -sanciones aparte, ya que Bottas partió finalmente sexto por ignorar una bandera amarilla- mientras que Red Bull fue segundo y undécimo. Más claro, el agua. Yo no creo que Bottas sea tan malo como muchos lo pintan, ni mucho menos, pero no creo sea mejor que Checo Pérez, y los resultados están ahí.



Un pinchazo frenó la progresión de Bottas.


Pierre Gasly fue el mejor de los demás, cuarto, pero saldría segundo por las sanciones antes comentadas. Alonso, quinto, lo haría tercero, Norris fue sexto -cuarto- y el séptimo, Sainz, quinto. Decepcionó Carlos, que fue él único junto a Max y los MB en pasar a Q3 con medias y, obviamente, apuntaba más alto a la hora de la verdad.

Tsunoda, Ocon y Vettel completaron el “top ten” por delante de Pérez -para los espabilados que sostienen el RB es el mejor, una bofetada en la cara-, Stroll, Leclerc -con el chasis rajado, que cambió de cara a la carrera-, Ricciardo, Russell, Raikkönen, Latifi, Giovinazzi y los Haas de Schumacher y Macepin, como las cenicientas.

Respecto a Giovinazzi, último eslabón de cara a la parrilla de 2022, ya se supo no iba a seguir, siendo sustituido por el chino Guanyu Zhou, primer chino de la historia en la F1. La verdad es que Giovinazzi no ha hecho nada para merecer seguir. No ha sido un desastre, pero tampoco a destacado como para poder mantenerse, así de sencillo.



Giovinazzi, alias "Bon Jovi" se enteró en Catar de que no seguirá en la F1 de cara al año venidero.


La carrera, que se preveía dura con los neumáticos y difícil para adelantar, no lo fue en absoluto. Sí fue dura con las ruedas, pero no tuvo la degradación que se esperaba de ellas. Pasó como en Silverstone, que la delantera izquierda sufría, lo que provocó a quienes hicieron muchas vueltas, pinchazos. Aunque sin avisar, ya que hasta entonces, iban como tiros, sino que se lo digan Bottas.

Total, que Hamilton tuvo una carrera tranquila pese a la gran remontada de Verstappen, que se ventiló a tres coches en la salida para situarse cuarto, y luego pasó a Gasly -no se sabe si fingió fallar para dejar paso- y a Alonso, que no dejó pasar pero no luchó. No entiendo como a veces no se cierra el hueco. Creo Alonso hubiera podido aguantar a Max al menos una vuelta sin pérdida de tiempo, pero muchos se dan por derrotados sin luchar. Una pena, no es la primera vez que sucede. ¿Carreras, dicen?

En resumen, que en la cuarta vuelta Max ya era segundo a 4” de Ham y “sanseacabó”, porque Lewis era, simple y llanamente, más veloz. Le sacaba 10”, que seguro hubieran podido ser más, cuando Max paró a poner blandas para hacer la vuelta rápida, cosa que Lewis no podía replicar. Al menos minimizó daños.



Ferrari -Leclerc en la imagen- no brilló en Catar. Así todo, sacó rédito.


Gasly fue perdiendo fuelle y acabó fuera de los puntos, pero Alonso fue un coloso, una vez situado tercero con blandos, siguió una arriesgada -temeraria por eso de los pinchazos- táctica a una parada que impidió a Pérez, que venía como un tiro, superarlo. De haber hecho una única parada el mejicáno, seguramente habría superado a Fernando, pero como no la hizo... eso sí, el coche de seguridad virtual al final favoreció al “Nano”, pero de cualquier manera, nada habría cambiado. Y así Alonso consiguió, siete años después, su merecido podio número 98. Si todo va bien, el año que viene no sólo llegará a la centena, sino que ganará carreras. Es el segundo intervalo entre podios más largo de la historia, tras el de Alexander Wurz. Si gana, superará el récord de Patrese entre dos triunfos, pero de eso hablaremos si llega a suceder. Ojalá que sea así.

Ocon y Stroll fueron quinto y sexto, precediendo a los Ferrari de Sainz y Leclerc, que realizaron una carrera gris. Así todo, al hacer una única parada, acabaron por delante del Mclaren de Norris, que hizo dos cuando iba a acabar, al menos, quinto. Quizá no quisieron arriesgarse a un pinchazo. El caso es que Ferrari ya casi tiene amarrado el tercer lugar entre los constructores, pero sigo pensando que no sólo se cambiarían por Mclaren -doblete en Italia-, sino también por Alpine, ganador en Hungría. Es cierto que Ferrari también podría haber ganado este año en diversas circunstancias -Mónaco, Silverstone y Hungría- pero el podría no cuenta.



Gasly arrancó en primera fila por primera vez en su vida, pero en carrera se diluyó y acabó undécimo.


Vettel cerró los diez primeros y Kimi volvió a superar Giovinazzi, como Schumi a Mazepin. ¿Y de Bottas qué, dirán uds.? Luego de un inicio decepcionante, a diferencia de Pérez, que remontó acorde con el coche que tenía, fue poco a poco entonándose y marchaba tercero, luchando por ese lugar, cuando pinchó. Fácil es decir ahora que debía haber parado, pero lo cierto es que nadie esperaba, visto su ritmo, un pinchazo. Y lo tuvo. También pincharon los Williams. Todos en la misma rueda, la delantera izquierda.

Y ahora a otra pista y país nuevos, Arabia Saudita, en un circuito nuevo -el de Losail no lo era, sólo para la F1-, lleno de incógnitas, con Mercedes y Hamilton en racha y recortando. Sólo 8 puntos le separan de Verstappen. Si el Red Bull no mejora, o sucede algo, Max lo va a tener difícil. De un modo u otro, nada está decidido y, pese a la superioridad Mercedes, es Verstappen y no Hamilton quien comanda y quien puede proclamarse campeón en la siguiente cita. Hagan sus apuestas.

martes, 16 de noviembre de 2021

GP de Brasil 2021

 



               Gran triunfo de los ofendiditos





La carrera acabó igual que si no hubiera sucedido nada, es decir, con triunfo de Lewis Hamilton, el 101 de su carrera, la 80 con Mercedes. Pero antes de que eso, hubo polémica y Mercedes y su piloto estrella se sintieron muy ofendidos, muy mal tratados por la FIA, el organismo rector. Parte de razón tenían, pero olvidar las muchas veces que la FIA les ha perdonado, ha hecho “la vista gorda”, que se dice, no es de recibo, como tampoco es de recibo que desde 2016, cada vez que un equipo les aprieta o gana, se lamenten diciendo: “buah, buah, snif snif, son mejores que nosotros” para, acto seguido, ganar de modo insultante, como hicieron en Brasil. Esto no pasaría de anécdota si no fuesen muchos los que le compran la mercancía. Parece que, al igual que con los panfletos progres a sus medios paniaguados, las trolas de Mercedes cuelan. Ahora resulta que el Red Bull es mejor coche. ¡Jajajajaaja!

El Red Bull fue mejor en Mónaco, Baku, Austria -2 carreras- y México. Imola, Portimao, Barcelona, Hungría, Italia, Rusia, Turquía y Brasil fueron coto de Mercedes y, las demás, por igual. Es decir, que Mercedes es ligeramente superior, se mire por donde se mire. Pero claro, nos quieren convencer de lo contrario. Tal vez no mientan, es simplemente que se creen todo lo que dicen pero, donde mienten sin pudor es cuando dijeron que ellos, a diferencia de Red Bull, no iban a mejorar más el coche el resto del año. Lo cual es total y absolutamente falso. De cualquier modo, es una falta de respeto a rivales y aficionados. Nos toman por tontos. Lo malo es que algunos se lo tragan...



Injustificable lo de Max y, por tanto, lo de la FIA.


Respecto a la sanción. Es muy rigurosa según se mire. El coche era ilegal, sin lugar a dudas, pero no había intención de hacer trampa. Tampoco tenía una ganancia significativa. Pero no se trata de eso. Tampoco hubo ganancia ni mala fe, solo un grave error. Lo mismo cuando Vettel se quedó “seco” en Hungría y fue descalificado. Pues lo mismo, no hay que poner el grito en el cielo. ¿Hubiera sido más justo una sanción económica o unos pocos puestos en parrilla? Quizá, pero lo otro es lo que marca el reglamento. Y punto. Vale que a veces se interpreta la cosa y no pasa nada, como el Mclaren de Berger en Canadá 1992 o los Ferrari de Schumi e Irvine en Malasia 1999, ganadores con coches ilegales pero que prestacionalmente no ganaban nada, o casi nada. A veces el organismo rector cede, otras no.

¿No era ilegal el Mercedes en Italia 2015 con las presiones de rueda por debajo de lo permitido? Sí, y ahí sí había ganancia y mala fe, ya que no se trató de un error. No pasó nada. Por lo mismo, en Brasil ese año, descalificaron a Felipe Massa. De eso no se acuerda Mercedes, ¿eh? Pues yo sí, ¡jetas, que sois unos jetas!

Respecto a la actitud agresiva, temeraria, o sucia de Verstappen, en la que Mercedes se picó por no sancionar al holandés, pues vale, sí, tenían toda la razón. El problema es que si lo hubieran hecho ellos, si lo hubiera hecho Luisito, habrían opinado justo lo contrario. Lo mismo que Antonio Lobato que, acertadamente comento: “de haber un muro, Max no habría hecho eso” . Pero eso ya lo llevo diciendo yo mucho tiempo. Y para todos. Él no, es la primera vez que lo dice y para su amado Alonso, en Austin, se calló como un puta, que se dice vulgarmente.



Bottas ganó la carrera corta y se hizo con la pole y tres puntitos.


Max debió ser sancionado ya, directamente, por lo que le hizo en la salida a Bottas, que es algo que hacen casi todos los pilotos aprovechando las escapatorias asfaltadas: arrinconan e incluso sacan de pista al rival. Muy mal, pero por desgracia, lo hacen la mayoría y Ham, es un experto. Lo ha hecho en innumerables ocasiones a lo largo de su carrera. Este año, sin ir más lejos, a Verstappen en Italia siendo, curiosamente, Max el sancionado. Y también se lo hizo a su compañero Rosberg en, al menos, dos ocasiones: Japón y EEUU 2015.

Sobre la segunda acción, ridículo de la FIA, era evidente Max lo hizo mal y, como poco, debía ceder posición. Pero que no se queje Ham, él habría hecho lo mismo. Lo malo es que quien la hace, calla y espera librarse y luego, si se la hacen, monta en cólera. De modo que menos ironías, mister Hamilton, que eres de lo más sucio en pista. Max y tú, en ese aspecto, os dais la mano, sois de lo peor. Si hubiera sucedido como en Silverstone, habrían sancionado a Max, pero como no hubo toque, lo dejaron. Pues de haber toque e irte tu a pique, le habría salido rentable, ¿no te parece? De cualquier modo, esta vez tenías razón y la FIA, muy mal. Tienen que sancionar independiente de si hay o no accidente, porque lo pudo haber. Curioso, es de las pocas veces, y de forma reiterativa, que no se pliegan a vuestras exigencias. Quizá ya estén hartos de vosotros, aunque eso no lo justifica, ni mucho menos. Y hablando de librarse de sanciones obvias, tanto o más que esta de Max fue la de Lewis en México 2016, saltándose en las salida las tres primeras curvas... puedo seguir con vosotros, así que no os quejéis tanto...



Dado que a Ham y Mercedes esto les parece bien, luego sus quejas carecen de credibilidad.


Total, que con el mejor coche de largo, por mucho que lo neguéis, y con una gran punta, Hamilton hizo lo que todo gran campeón con ese coche hubiera hecho: ganar. Bottas no lo habría logrado, pero Mansell, Alesi, y otros muchos, sí. Paso de poner más ejemplos, algunos obvios, pero es que era lo que tenías que hacer. ¿Te recuerdo tus nulas remontadas cuando no dispones de esa superioridad? Como en Italia este año, incapaz de superar a los Mclaren, en Hungría, con un coche casi 3” más veloz y con DRS, más de 10 vueltas para adelantar a Alonso -para que luego te creas y consideren mejor que Mansell- y, en Mónaco, la increíble cifra de cero adelantamientos. Pues si no llega a ser por el doble DRS, no ganas, majo. Y si el Red Bull fuera más veloz en recta, tampoco. De modo que no te flipes. Has ganado merecidamente y te has quedado sin los tres puntos de la carrera corta -que te vendrían de perlas- pero al menos has ganado. Max se quedó fuera por tu culpa en Silverstone, por la de Bottas en Hungría y en Barheín la FIA le robó la victoria, dándotela a tí. Y no menciono Italia porque al menos, tu también te quedaste fuera. De modo que a pesar de todo, te salen las cuentas a tu favor.

Resumido esto, la carrera en sí tuvo el espectáculo de un gran campeón -en pista- que remontó 15 posiciones en 24 vueltas y luego partió décimo para ganar. Los Mercedes fueron muy superiores, Bottas ganó la carrera corta y, de no ser por el buen hacer de Verstappen -a pesar de su antideportividad- habrían hecho doblete.



Lejos de MB y RB, pero delante del resto, Ferrari se afianza como tercer equipo.


Red Bull se conformó con aguantar el tipo y Checo Pérez paró para quitar la vuelta rápida a Hamilton, como la semana anterior hizo Bottas con Verstappen. Ferrari fue el tercer equipo y va camino de acabar así, aunque supongo lo cambiarían todo con Mclaren. Osease, el tercer puesto a cambio de la victoria, y con doblete, en Italia. Pero las cosas son como son.

Gasly acabó justo tras los MB, RB y Ferrari, precediendo a los Alpine de Ocon y Alonso y el Mclaren de Norris, que se vio fuera de toda opción al pinchar en la salida con un toque con su amigo Sainz. Justo castigo por “caga-aluvias”, ya que en la carrera corta se dejó adelantar por Hamilton. Patético.

Datos curiosos: parece que salir de la zona sucia era mejor. La verdad, yo no hago mucho caso de eso, algo que empezó en Suzuka 1990 con Senna, quejándose de su puesto en parrilla, para luego armar la que armó. Latifi, por su parte, superó por primera vez en calificación a Russell y Kimi sigue apalizando a Giovinazzi en carrera. Acabó por delante de él pese a partir desde boxes.



Pérez estuvo brillante y marcó la vuelta rápida. No se le puede pedir más.


Y ahora, a Losail, un trazado nuevo lleno de incógnitas. Los llorones que daban por sentenciado el campeonato en México, los que se tragan cual tragasables ñas mentiras de MB y Ham, ya ven lo muy equivocados que estaban. Salvo sorpresa, habrá campeonato hasta el final, Solo espero que esté igualado, porque si un equipo toma ventaja, no habrá nada que hacer.


jueves, 11 de noviembre de 2021

GP de Méjico 2021

 


           Piñata para Verstappen




Se cumplieron los pronósticos y Red Bull fue mejor que Mercedes en México. Pese al contratiempo de los entrenamientos, Verstappen se impuso en la salida a la primera linea de Mercedes y, a partir de ahí, como dice la canción de Laura Pausini: “se fue, se fue”.

Sin destacar nada especial en los libres, estos lo único que parecían decir, que luego se confirmó, es que Red Bull y Mercedes tenían una gran brecha sobre el tercer equipo, que parecía podía ser Ferrari... con permiso de Alpha Tauri.

Tsunoda, Norris, Ocon y Stroll partirían los últimos por cambios de motor -unidad de potencia si prefieren- mientras que Russell partiría justo por delante de ellos luego de una penalización de cinco puestos por cambiar la caja de cambios. Curiosamente, Esteban Ocon, quien iba a dar a Alonso un rebufo en Q2, no pudo hacerlo al no superar la Q1 el español. Claro que, de haberlo hecho, de poco le habría servido, porque en ese caso habría sido Ocon el que hubiera caído, de modo que de rebufo, nada.

La Q1 se vio interrumpida por el accidente de Stroll, que no se preocupó mucho, ya que iba a salir a detrás de cualquier forma.

En resumen,. En Q1 cayeron Alonso, Latifi, Schumacher, Mazepin y Stroll y, en la Q2, Vettel, Raikkónen, Russell, Giovinazzi y Ocon.



Momento clave de la carrera, la salida. Max supera a los Mercedes y se las pira.


Llegada la hora de la Q3, llegada de la sorpresa. Todo parecía indicar que Verstappen sería el poleman y, como mucho, Hamilton lo podría impedir. Pues no, mala primera vuelta de los Red Bull, que no se sentían cómodos, justo al revés que los Mercedes y, sobre todo, de un Bottas que, con un tiempo de 1´15”875, fue el único en bajar del 1´16. Nadie pudo mejorarlo, pole con doble sorpresa.

Verstappen quizá sí hubiera podido, pero Tsunoda se salió, desconcentró a Pérez que venía por detrás, que se salió también, y Max, tuvo que levantar. Total: primera linea de MB por delante de los RB.

Gasly, Sainz, Ricciardo, Leclerc, Tsunoda y Norris cerraban los diez mejores, aunque a los dos últimos les iba a dar igual por su cambio de motor antes comentado. Sainz, por su parte, luego de varios problemas, lograría un buen tiempo. A todo esto, todos menos Tsunoda, pasaron a Q3 con medios, que era la mejor opción por la alta degradación del blando.

La salida, siempre interesante aquí, como en Rusia, por eso de los rebufos, no defraudó. Quizá no cerró bien Bottas, pero sea como sea, fue Verstappen el que, con un buen rebufo -el de Bottas-, más una brillante apurada de frenada -no como la de Hamilton en 2016-, tomo el liderato. Bottas, por su parte, trompeó al ser tocado por un excesivamente optimista Ricciardo, y ambos se fueron al fondo del pelotón, pero no perdieron mucho tiempo, porque el toque en la salida de Schumacher y Tsunoda les permitió reengancharse en la cola al salir el coche de seguridad. Ambos cambiaron ruedas y, en el caso de Ricciardo, también el alerón.



Flaco favor de Ricciardo a Bottas y Mercedes.


Debo decir que estoy en contra de sancionar los errores, que es lo que Ricciardo cometió, pero me parece que el sonriente australiano anda últimamente muy “espabilado” en las salidas, adelantando fuera pista y demás. Quizá una sanción aquí le hubiera estado bien para que se lo piense mejor la próxima vez. Sea como sea, está bien no sancionar errores -salvo reiteración de los mismos- y, pese a que nunca va a “llover a gusto de todos”, no es menos cierto que su acción fue mucho más punible que la de Gasly en Turquía, emparedado entre Pérez y Alonso sin tener a dónde ir.

Volviendo al GP, tras la resalida, Max mantuvo solidamente el liderato, liderato que sólo cedió durante seis vueltas a su compañero Pérez durante las paradas. Y es que casi no hubo carrera. Max se fue casi a 9” de Ham cuando este paró en la vuelta veintinueve y, cuando Max lo hizo cuatro después, tenía 8”, que fueron 16” al acabar la carrera. Pero de no levantar Max, hubieran sido 20” sin ningún problema.

Pérez no pudo nunca estar a menos de 1”5 de Lewis en el primer relevo y, pese a que pudo intentar un “undercut” sobre el inglés, que se encontró con Leclerc, al ser tan ajustada la cosa -y parar Leclerc en esa vuelta, vaya casualidad- optaron por alargar su estancia en pista hasta la vuelta treinta y nueve y atacar al final. Redujo los 9” que le llevaba Ham y, a falta de diez vueltas, tenía DRS, pero la gran punta del Mercedes, y que Ham tenía un poco más, le impidieron atacar. Al final volvió a acercarse, pero la realidad es que nunca tuvo una verdadera oportunidad. De todos modos, primer podio de un Méjicano en Méjico.



Gasly condujo con brillantez, controló a los Ferrari, y fue el primer no RB-MB.


Cuarto fue Gasly, que controló bien a los dos Ferrari. Quizá Sainz, perjudicado en la salida por la melé de la primera curva, hubiera podido acosarlo más. Pero no pudo ser. Leclerc paró pronto para forzar la parada de Pierre, mientras Sainz alargaba -como Pérez y Norris- la suya. Pero no funcionó. Charles dejó pasar a Sainz, el cual tenía más ritmo, pero este, al no poder con Gasly, tal y como habían pactado antes de la carrera, devolvió la posición. Y eso que aventajaba en casi 7” a Charles...

Vettel fue séptimo, un brillante Kimi octavo, dejando en entredicho a Giovinazzi, -cualquiera diría que Kimi se retira- noveno fue Alonso y décimo Norris.

La vuelta rápida fue para Bottas, que paró dos veces a montar blandas para realizarla y así quitársela a Verstappen, ya que su carrera se vio truncada por Ricciardo. Primero por el toque en la salida, luego al ser superado por este en la resalida, no pudiendo devolvérsela y, cuando lo tenía superado por “undercut” en boxes, su equipo la pifió y vuelta a empezar. Así que, sin posibilidad de puntos, a por la vuelta rápida. Gran sábado del finlandés, pero un domingo muy pobre. Seguro que luego soñó con Ricciardo.



Kimi de nuevo en los puntos, acabando su carrera en la F1 "con las botas puestas".


19 puntos separan a Verstappen de Hamilton, pero el que crea esto está acabado, se equivoca mucho. Sea como sea, si elRed Bull es igual de bueno al Mercedes en lo que queda de año, Max se hará con el título, simple y llanamente, porque a igualdad de máquina, hacen falta factores externos para recuperar tantos puntos. Y eso poniéndolos en igualdad de calidad, porque yo soy de los que piensa que Max tiene más nivel que el inglés.

Y ahora, en siete días, a Brasil, una pista excelente que suele dar fuertes emociones y en la que Verstappen intentará seguir con la buena racha que lleva. Nos leemos.