domingo, 31 de julio de 2016

GP de Alemania 2016

    Hamilton golpea en casa de Rosberg







El GP de Alemania volvía al calendario tras su ausencia del año anterior, a las que habría que añadir las de 1950, 1955, 1960 y 2007, aunque en 2007 se celebró el GP de Europa en suelo alemán, en Nurburgring.
Este año se volvía a Hockenheim, al Hockenheim “Tilkezado” de 2002 que aunque ha perdido su esencia y velocidad, no es menos cierto que las carreras son ahora más espectaculares, con muchos adelantamientos.
Las principales novedades con las que se llegaba a esta carrera antes del parón veraniego eran varias: por un lado se cambiaba sobre la marcha la normativa de los mensajes de radio (donde dije digo digo Diego) dejándolos como estaban antes, en una vuelta atrás como pasó con las órdenes de equipo. A eso habría que añadir que siguen a vueltas sobre como actuar con los pilotos que se saltan los límites de la pista y que hacer con las carreras en agua. Es tal el absurdo de lo que se dice, comenta y afirma que mejor lo dejo estar hasta ver como evoluciona la cosa.
Como buenas noticias la cancelación -al menos en 2017- del horrendo Halo y el partido en homenaje a Michael Schumacher que le brindaron sus excolegas.



Mensaje poco original pero buena intención.



Como parte mala -muy mala- el secuestro de la suegra de Bernie Ecclestone en Brasil por la que pedían un rescate de 33 millones de euros.
El GP alemán se disputaba este año con las medidas de seguridad redobladas a tenor de los atentados del terrorísmo islámico que está viviendo Europa, y Alemanía concretamente, estos días.
En el aspecto humano en Ferrari se despedían de su director técnico, James Allison, que por graves problemas personales (se le murió la mujer) prefiere volver a Inglaterra y será sustituido temporalmente hasta que llegue el relevo, por Mattia Binotto, del departamento de “unidades de potencia”, vamos, del departamento de motores de toda la vida. Mariconadas las justas.
El viernes fue dominado por la marca de la casa -aunque fabricados en el reino unido- Mercedes, de manera insultante en la primera sesión. Para la segunda ya la cosa se quedó algo más ajustada con Vettel a medio segundo del mejor tiempo del día que correspondió a su compatriota Nico Rosberg.
El sábado se mantuvo la tónica aunque con los Red Bull y los Ferrari más cerca de los Mercedes. Sin embargo, el mejor tiempo hasta entonces fue el 1,15”5 de los libres 1 y para quienes nos esperábamos una posible mejora del récord del circuito íbamos viendo que na de na.
La Q1 vio a los Mercedes en los dos primeros puestos sin problemas pese a marcar el tiempo con los blandos, a diferencia del resto. Rosberg salió con un humeante Mercedes lo que auguraba rotura. Falsa alarma.
Joylon Palmer fue el héroe de esta sesión al lograr pasar el corte con su ineficaz Renault dejando “a verlas venir” a su compañero Magnussen, Wehrlein, Kvyat, Haryanto, Nasr y Ericsson.De nuevo los Sauber como peor equipo. Una lástima ver a Sauber, que como BMW-Sauber logró ganar una carrera y como Sauber a secas la rozó, está en el abismo.



Rosberg se impuso a hamilton el sábado, pero sería el inglés el que reiría el último.



La Q2 y ya con todos con superblandos no vio un dominio aplastante de Mercedes, aunque mantuvieron su 1-2 seguidos de cerca por Verstappen. Raikkönen confirmaba estar muy a gusto en Hockenheim a diferencia de su compañero Vettel, al cual se le veía en dificultades y pese a subirse por las paredes, no lograba acercarse a iceman.
Esteban Gutiérrez se quedó a las puertas de la ronda final y junto a él cayeron: Button, Sainz, Alonso, Grosjean y Palmer, que bastante hizo con llegar ahí.
Esta vez los Mclaren no pudieron mantener la progresión de Hungría. Aquí les toca sufrir un poco más. Y es que detrás de Mercedes, Ferrari y Red Bull las cosas andan bastante igualadas mientras que el pelotón lo cierran Renault, Manor y Sauber.
La sesión definitiva vio a Rosberg abortar su primer intento por problemas eléctricos y eso dejó cómodo en cabeza a Hamilton. Cómodo pero con el sprinter Ricciardo a poco más de dos décimas. Verstappen superaba por poco a Raikkönen, el cual mantenía a raya a su compañero Vettel.
Nada cambiaría entre estas posiciones a la hora del intento final salvo que Rosberg los superaría a todos. Hulkenberg, Bottas, Pérez y Massa completarían los diez primeros de parrilla.
Fernando Alonso, décimo cuarto en parrilla, fue molestado por Vettel en su vuelta final, pero en una actitud que le honra, en lugar de pedir sanción o justificarse, le quitó hierro, ya que pese a ello, no hubiera pasado ni de coña a Q3. Es bueno ver este tipo de actitudes de los pilotos, lastima que no sea siempre así. Alonso muchas veces no a sido ejemplar, pero cuando lo es, hay que reconocérselo. Así da gusto Fernando.
A Sainz sin embargo no le fue tan bien con Massa, aunque no culpo al brasileño -que podía, como hizo en 2013 en Hungría con Grosjean, criticar la decisión, y fue sancionado con tres puestos y dos puntos de carné.
Hulkenberg, por un error en la monta de neumáticos perdería una posición. Montó en la Q1 unos neumáticos usados en los libres 3 y que debían haber devuelto a Pirelli.
Grosjean fue el tercer penalizado del día -5 puestos- por sustituir la caja de cambios.
Hasta aquí los entrenos, ahora, la carrera, con Mercedes bajo la presión de Red Bull, por lo menos eso decían los mentideros, mientras que con Ferrari no contaban.



Ferrari se va de vacaciones con mal sabor de boca. Los resultados de las últimas carreras no son alentadores.



Y acertaron, Ferrari no pintó nada el día de la carrera, y como el agua no llegó, la carrera se decidió en la salida.
En ella el poleman Rosberg bajó hasta la cuarta posición (parece que el Mercedes que hace la pole este año está condenado a salir mal) mientras que Verstappen sorprendía a su compañero Ricciardo en la primera curva aupándose al segundo lugar.
Hamilton cruzó la primera vuelta como sólido líder seguido de: Verstappen, Ricciardo, Rosberg, Vettel, Raikkönen, Bottas, Hulkenberg, Button, Massa, Alonso, etc...
Lo cierto es que la cosa cambió poco a lo largo de la carrera pese a realizar todos tres paradas y en ellas variar su táctica de gomas.
Rosberg se mostró muy incisivo con Ricciardo durante la primera vuelta e inicio de la segunda, dando la sensación de una remontada irresistible, pero una vez parado el impulso inicial, se mantuvo en cuarta posición sin inquietar a Ricciardo.
De Hamilton, que dominó de principio a fin la carrera, nos olvidaremos, aunque no sin recalcar que tuvo un dominio de esos irritantes, sin alejarse nunca demasiado pero siempre al abrigo de cualquier ataque.
Tras su segunda parada en la vuelta veintiocho, Rosberg atacó en la siguiente a Verstappen, que acababa de parar, lanzándose a la horquilla desde lejos y poniendo a Max en su sitio. Claro que el adelantamiento sin ser sucio, no fue tampoco limpio del todo, y lo comisarios decidieron penalizarle con 5 segundos. Otras veces no pasa nada por esto, pero ya sabemos como funciona esto de las sanciones. De momento la flor en el culo de Verstappen sigue ahí, pletórica.
Ricciardo, que realizó una táctica de neumáticos diferente a la de Max, montando en su primera parada el blando y manteniendo el ritmo de su compañero que llevaba el superblando, aprovechó cuando este tuvo que montar el blando para hacerse con la segunda posición y Max, aprovechó la tercera detención de Rosberg -en la que cumpliría su sanción- para recuperar la tercera.




Rosberg vs Verstappen, ganó el alemán, pero por poco tiempo.



El caso es que en Mercedes parecieron dormirse en la parada de Nico, demorándose más de los 5” de penalización, de hecho estuvo parado 12” frente a los 8” que debería haber estado. Se reincorporó cuarto a otros 5” de Verstappen – y eso que antes de la parada le llevaba 5” y finito la storia.
Ricciardo atacó a Hamilton y se hizo con la vuelta rápida, pero el liderazgo del inglés jamás estuvo en entredicho, y como la lluvia no llegó finalmente -hubo un amago- Lewis Carl no tuvo problema alguno para alzarse con su 49º triunfo, a sólo dos del Profesor.
Tras estos cuatro llegaron los Ferrari de Vettel y Raikkönen en una carrera gris de los de Maranello en la que su bajón de forma empieza a preocupar.
Hulkenberg, Button, Bottas y Pérez completaron los diez primeros. Los Mclaren, sobre todo Button, fueron mejor en carrera que en entrenamientos y este pudo superar in extremis al Williams de Bottas que estaba pidiendo la hora al quedarse sin neumáticos. Una vuelta más y Pérez también lo hubiera superado.
Alonso se quedó a las puertas de los puntos al no poder aguantar a Pérez por conservar mal sus ruedas, eso y que el doblaje de Verstappen no ayudó.
Massa tuvo un día lleno de problemas y tras hundirse en la clasificación, acabó abandonando.
Por el medio de pelotón, máxima igualdad, pero como no abandona ni cristo, a pesar de dar puntos a los diez primeros, ninguno de ellos los rozó.
Por cierto, que los Red Bull rozaban el asfalto levantando espectaculres chispas en determinados momentos. Un poco raro, ¿no? Como si puieran rebajar la suspensión a su gusto. En calificación rozaban y en carrera al principio. Tiene lógica que rocen al pricipio de carrera al ir a tope de carburante, pero ¿en calificación? Ahí van casi vacios, no tiene lógica, que me expliquen.
A todo esto Hamilton se va de vacaciones con los deberes hechos y se destaca como líder del mundial.
Ahorita todos de vacaciones obligatorias durante casi un mes. Vacaciones obligadas por la FIA en este deporte dictatorial: vacaciones cuando yo diga, no entrenas porque no me da la gana, fuera muletos, etc... esto es la F1 de hoy día, y de eso tienen mucha culpa los equipos ingleses que, ante el dominio de Ferrari a principios de siglo, en lugar de trabajar para superarlos (que lo hicieron), también le pusieron zancadillas a la Scuderia con la limitación de pruebas y demás. Al final la zancadilla fue para todos, pero de dar marcha atrás ni hablamos ¿verdad?





domingo, 24 de julio de 2016

GP de Hungría 2016

                        Magiar Hamilton








El GP de Hungría es la carrera que marca el ecuador del campeonato, de hecho lo marcará a mitad de gran premio, ya que al tener este año un número impar de carreras no hay mitad exacta.
Lo más destacable antes de la celebración de esta carrera fueron las declaraciones de Sebastian Vettel al respecto de las ayudas por radio a los pilotos y la de las supuestas “no vacaciones” de Honda.
Vettel decía que los coches son muy complejos y que no dar información acerca de determinados parámetros por radio era una idiotez, que sí querían evitar eso se tenía que volver a los cambios manuales y al uso de mucha menos tecnología. Tiene toda la razón el germano. Y añado, Rosberg por recibir información de como “reparar” el coche, que no es ninguna ayuda a la conducción, fue penalizado con 10 segundos y su lugar lo heredó Verstappen, el cual tuvo dos salidas de pista en las que apenas perdió tiempo gracias a las enormes escapatorias. Rosberg no se salió de pista nunca, entonces ¿quien de los dos tuvo ayudas a la conducción? Para mí está claro y ojo, esto no es contra Verstappen que no tiene culpa alguna, sino contra un reglamento mal hecho.
En referencia a Honda, he leído -tal vez sea un bulo- que pensaban no irse de vacaciones y que el periodo obligatorio era para fabricantes de chasis, no de motoristas, ¡tócate los huevos!, y que Renault y Ferrari, al estar “de otra manera” no les incluía.
Supongo que se tratará de una de tantas noticias absurdas, pero por si acaso no lo es, lo comento. Para empezar, las vacaciones forzosas, así como otras muchas cosas (régimen máximo, consumo, etc...) desconozco como se las apaña la FIA para controlar que se cumplan, pero al respecto de las vacaciones, es para que los equipos descansen prohibiéndoles trabajar en el desarrollo del coche. Ahí van todos incluidos. Motoristas también. ¿Por qué Honda no? Vaya una mamarrachada, eso sería darles ventaja. Por cierto, que a Mercedes no lo incluyeron en la noticia, como si ellos no se fabricasen sus propios motores.



El coche de seguridad de nuevo por sus fueros en los entrenos. Nos pasamos de seguros para lo que queremos.



El circuito estrenaba reasfaltado, aunque no se notó gran diferencia, al menos en cuanto a los tiempos por vuelta. La FIA por su parte prometía ser más severa con los pilotos que no respetasen los límites del circuito. A ver si lo hacen bien, porque de estos uno se puede esperar cualquier cosa. En esta carrera la cosa pareció funcionar.
Los libres del viernes vieron un accidente sin consecuencias de Hamilton mientras que Rosberg, recién renovado, marcaba territorio. Los Red Bull se mostraban fuertes al igual que los Mclaren, que ya poco a poco van mostrando su nivel: el que se suponía que deberían haber tenido hace un año. Ferrari, justa ganadora aquí el año pasado, estaba al acecho.
Los meteorólogos daban lluvias para el viernes y lunes, pero el viernes no llovió, a diferencia del sábado, que sí lo hizo.
Ya sabemos lo que pasa cuando llueve, que nos la cogemos con papel de fumar y no se corre. Bueeeeno, vale, al final se corrió, pero con retraso. La Q1 se retrasó 20 minutos sin necesidad, y eso, junto al chaparrón que cayó y las banderas rojas, nos dieron una sesión de casi dos horas.
Con retraso salieron los coches a pista ¡y con ruedas de lluvia! Menos mal, Pîrelli estará contenta. Los pilotos de Force India y Alonso fueron los más veloces hasta la interrupción por el accidente de Ericsson. Bandera roja y al cabo de un buen rato, de nuevo a pista. Pero sólo durante un minuto, ya que un gran chaparrón obligó a sacar de nuevo la bandera roja.
Ante este chaparrón, poco que decir, creo que estuvo bien detener la sesión por la mala visibilidad. Respecto a la bandera roja, no hacía falta, banderas amarillas y a sacar el coche deprisa y punto.
A todo esto, se reanuda la sesión con sol y Nasr lidera la tabla audazmente gracias a su monta de intermedios cuando de esta se tuvo que detener de nuevo de manera totalmente innecesaria al chocar Massa. Su coche no molestaba en absoluto, pero ya sabemos como actúa dirección de carrera. A este paso llamarlo dirección de carrera cuando llueve va a ser un eufemismo. Que digan los pilotos de una vez que les parece tan detestable espectáculo. Si están de acuerdo, al menos ya sabemos a que atenernos: a que cuando haya más de cuatro gotas no se salga.
Total, que para cuando se vuelve a salir, ya todos con intermedios, porque la pista estaba casi seca.
A poco más de un minuto del final de laQ1, sacan la tercera bandera roja del día por el accidente de Haryanto, lo que impidió dar el último achuchón a muchos pilotos. Una pena, pero así fue. Con tan poco tiempo, ya no se iba a reanudar la sesión. Se quedaron a verlas venir: Palmer, Massa, Magnussen, Ericsson, Werhlein y Haryanto.



Salvo en Brasil, a Massa nunca le ha gustado el agua.



La Q2 empezó con intermedios para acabar con ruedas de seco. El apurar más –y el arriesgar- iba a ser decisivo, y ahí Alonso estuvo magistral y los pilotos de Ferrari, no tanto. Raikkönen hizo su vuelta rápida definitiva muy pronto -para esas condiciones- poniéndose primero cuando el resto iniciaba la suya con el asfalto un poco mejor. Eso, y que ni Kimi ni Vettel se mostraron muy eficaces en estas condiciones, hizo que el finlandés pasase de primero a décimo cuarto. Hamilton también falló, aunque por los pelos, décimo, pasó el corte.
Junto a Kimi se quedaron: Grosjean, Kvyat y Pérez por delante de este; y por detrás Gutiérrez y Nasr.
La Q3 era de seco 100% aunque había charcos, sobre todo uno a la salida de la última curva que permitió a los pilotos dar espectáculo, sobre todo Vettel y Ricciardo.
Hamilton fue el primero en golpear, superando a su compañero y a los Red Bull de Ricciardo y Verstappen. Vettel era quinto, aunque parecía poder inquietar a los Red Bull, al menos al de Verstappen.
Alonso era un gran sexto hasta que su compatriota Sainz le superó. Claro que Sainz agotó sus intentos y Alonso -como al resto- le quedaba uno.
Y salió el primero apurando el tiempo de sesión. Y sí el apuró, el resto ni te cuento. Tanto es así que Verastappen pasó con el semáforo en rojo y no pudo defender posición. Pero no le iba a hacer falta, ya que el trompo de Alonso y las banderas amarillas consiguientes evitaron la mejora del resto, a excepción de Rosberg y Ricciardo. Rosberg pasó con las banderas amarillas ondeando, pero el coche de Alonso ya se había retirado y no había necesidad de ellas, por tanto se le respetó el tiempo que, contra pronóstico, fue el mejor. Y es que para Hamilton fue un duro golpe el ver arruinado su último intento y no poder defenderse. Al menos Ricciardo no pudo con él. Sus quejas llevaron a dejar en suspenso la pole de Rosberg, que finalmente mantuvo.
La carrera se presentaba interesante entre los Mercedes y Red Bull, sin descartar a Ferrari que no va tan mal como algunos creen. Bueno, el Ferrari de Vettel, ya que Kimi saliendo décimo cuarto lo tiene un pelín crudo.
Tras los cinco primeros Sainz mantuvo su sexta posición, ayudado por el error de Alonso, que fue séptimo precediendo a su compañero Button a Hulkenberg y a Bottas.
Como dato interesante destacar que es la primera vez desde Abu Dabi 2014 que vemos dos Mclaren en Q3.
De cara a la parrilla, Ericsson partiría de boxes al tener que reparar el coche, como en Silverstone.



Séptimo Alonso y octavo Button, los dos Mclaren por fin en Q3



El domingo hacía sol, esta vez acertaron los meteorólogos, y la salida se dio con normalidad. Contra todo pronóstico Hamilton superó a Rosberg, y ambos lo fueron por Ricciardo, que lo que ganó en la salida lo perdió en las siguientes dos curvas.
Todos más o menos se mantuvieron donde estaban, Alonso superó a Sainz y Bottas a Hulkenberg. Raikkönen, que resultó ser el mejor piloto el día de la carrera, fue superado por Nasr en los primeros metros, pero lo arreglaría en la vuelta inicial. Pérez y Gutiérrez fueron las siguientes víctimas del finlandés, que se colocó undécimo en la vuelta cinco ayudado por los problemas de Button. Un Button que para solucionarlos recibió instrucciones del box y recibió una penalización. Ya saben lo que pienso de eso. ¡Tonterías! Una cosa es que de digan donde frenar y otra que te ayuden con elementos electrónicos del coche. Total, que en la vuelta once cumplió su paso por boxes como castigo.
Los cinco primeros: Hamilton, Rosberg, Ricciardo, Verstappen y Vettel mantenían un ritmo similar y se iban distanciando poco a poco de Fernando Alonso y su Mclaren que era, al menos en esta carrera el cuarto equipo, aunque por poco.
De los cinco líderes el primero en parar fue Vettel en la vuelta catorce, parando a continuación Hamilton y Ricciardo, y los últimos Verstappen y Rosberg. Eso hizo a Vettel ascender a la cuarta posición y a Raikkönen, que no había parado, a la quinta, defendiéndose con uñas y dientes de un Verstappen que no pudo con él.
Los dos Mercedes mantenían una prudente distancia entre cinco y siete segundos sobre Ricciardo y este, un par más sobre Vettel. Raikkönen mantuvo a raya a Verstappen hasta su parada en la vuelta treinta, el último en parar. Como había salido con blandos, montó los superblandos y pese a reincorporarse séptimo a 1” de Alonso, se ventiló a su excompañero a la voz de ya, marcó la vuelta rápida y a por Max.



El domingo Raikkönen fue el piloto Ferrari que todos queremos ver, un superclase.



De los cuatro líderes Vettel era el que más comba perdía y Ricciardo, que estaba relativamente cerca de Rosberg, a un par de segundos en esos momentos, adelantó su segunda y definitiva parada con el fin de superar a Rosberg parando en la vuelta número treinta y cuatro.
En Mercedes no picaron y sus pilotos pararon, al igual que Vettel, entre las vueltas cuarenta y uno y cuarenta y dos.
La clasificación en ese momento era: Hamilton, Rosberg, Ricciardo, Raikkönen, Vettel, Verstappen, Alonso, Sainz, Bottas, Kvyat (que tuvo una sanción por exceso de velocidad en boxes) Palmer, etc...
Hamilton y Rosberg, pese a rodar casi siempre separados por no más de dos segundos, no tuvieron lucha alguna, y en la parte final de la carrera se fueron distanciando poco a poco de Ricciardo, mientras que Raikkönen se acercaba al australiano y Vettel parecía no tener buen ritmo. Claro que peor lo tenía Verstappen, que ya estaba totalmente descolgado.
Raikkönen hizo su parada definitiva en la vuelta cincuenta y uno (superblandos), se reincorporó sexto tras Verstappen, marcó la vuelta rápida definitiva en la cincuenta y dos (ya lleva 43 y es el segundo del ranking de todos los tiempos) y a por el holandés de moda.
Lo alcanzó y tuvo una dura lucha de la que pudo salir victorioso, pero no pudo redondear el día al no poder con Max. En mi opinión le faltó un poco de picardía, o tal vez jugó demasiado limpio y no quiso meter el coche a lo bestia, como en Rusia el año pasado, aunque yo creo que podría haberlo hecho con éxito. Al final dañó su alerón y así todo atacó a Verstappen hasta el final, al igual que Vettel hizo con Ricciardo, sólo que en ese caso, ya se sabía que Vettel no tenía nada que hacer en condiciones normales, mientras que Max siempre estuvo en jaque.
El caso es que la táctica de Raikkönen : blando-superblando-superblando frente a la de superblando-blando -blando de los primeros funcionó a la perfección. Claro que de haber calificado bien no hubiera partido con el blando, pero seguro que hubiera podido usar al final de nuevo el superblando a tenor de lo bien que conservó los neumáticos. Otra oportunidad desperdiciada.



Carlos Sainz ha tomado el liderato de Toro Rosso y muestra su gran nivel carrera tras carrera..



Hamilton, pese a una ligera pasada de frenada, controló la carrera sin problemas y cruzó la meta como brillante -y aburrido- vencedor y de paso, se ponía líder del mundial.
Tras él entraban: Rosberg, Ricciardo, Vettel, Verstappen, Raikkönen, Alonso, Sainz, Bottas, Hulkenberg, etc...
Red Bull se quedaba a un punto en constructores de Ferrari, una Ferrari que está pagando un alto precio por sus malas elecciones estratégicas y su falta de velocidad en calificación, ya que hoy, como en Barcelona, eran más rápidos que los Red Bull pero no lo pudieron demostrar. Hubiera estado bien ver a Kimi saliendo delante, creo que hubiera sido un claro tercero y además, podría haber incordiado más a los Mercedes de lo que lo hizo Ricciardo. Al final los Mercedes abrieron hueco, pero casi siempre tuvieron a los Red Bull y Ferrari cerca, y eso para la F1 es una buena noticia.

La próxima semana en Alemania Rosberg intentará ganar en casa y recuperar el liderato antes de irse de vacaciones. Pero Hamilton no se lo pondrá nada fácil, y tal vez Ferrari y Red Bull tampoco.

miércoles, 20 de julio de 2016

La mejor salida de la historia


           ¿Se acuerdan uds. de Eddie Cheever? 










Y es que fue el buenazo de Eddie el que realizó la mejor arrancada que yo jamás he visto. Cierto es que me faltan muchas por ver, al menos desde 1950 hasta 1981 pero, de las que vi, esta me pareció la mejor.
También debo reconocer que muchas grandes salidas desde la parte media o trasera de la parrilla seguro que las he pasado por alto.
De los pilotos que para mí han hecho mejores arrancadas destacaría a Rosberg y Villeneuve. Rosberg y Villeneuve son Keke Rosberg y Gilles Villeneuve ya que sus hijos, excelentes pilotos pero que no me emocionan ni la mitad, son eso, sus hijos, y cuando me refiero a ellos en particular pongo su nombre por delante. Para estos, sin embargo, con el apellido basta y sobra.
Tampoco olvido a Didier Pironi, que también era muy bueno en las arrancadas, y mis perdones a los muchos que olvido.
Senna que era buenísimo en todo, rara vez pudo efectuar grandes arrancadas, al menos que se viese, ya que casi siempre partía en pole.
Mika Hakkinen, durante sus buenos años en Mclaren demostró efectuar buenas arrancadas, al menos más sólidas que las de su rival por entonces, el Kaiser Michael Schumacher, que tenía en las salidas su pequeño talón de aquiles. Aunque alguna buena hizo, como en Magny Cours 1994, de tercero a primero merendándose a los Williams, lo que dio pie a que algunos lo acusaran de tener control de tracción. Cada vez que un piloto a finales de los noventa hacía una buena salida -sobre todo si pilotaba un Ferrari- saltaban todas las alarmas sobre controles de tracción. Una buena salida para algunos sólo consistía en recuperar un puesto (¡!) en fin. Al final se demostró que de control de tracción nada de nada. Pero no es de eso de lo que quiero que hablar, quiero a hablar de salidas.
Y es que ver a un coche en segunda línea ponerse líder no es habitual, pero pasa de cuando en cuando. Pero recuperaciones mayores son muy raras. Pero haberlas, haylas.
Destacaría las grandes salidas de Alboreto y Alesi en Alemania 85 y España 92 respectivamente. En ambos casos de octavo a tercero. Nada mal, ¿verdad?



Piquet lidera, pero Cheever, que partía 11º, es quién lo sigue a fin de recta.



Y como coche ideal para carreras de Dragsters el mejor el Renault de 2004 con su V10 a 111º que le daba una motricidad excelente y con ella, sus pilotos: Trulli y Alonso, eran asiduos a recuperar posisciones. Trulli pasó de cuarto a primero en España 2004 con insultante facilidad.
Pero como dije al principio, la mejor salida que yo jamás he visto fue la de Eddie Cheever en el GP de Holanda de 1983, de undécimo a segundo. Cierto que Tambay, segundo en parrilla la pifió, pero eso no cambia en absoluto las cosas. Tal vez haya habido salidas mejores y recuperando más posiciones, pero yo las desconozco.
Por tanto, Eddie Cheever, un simpático piloto italoamericano que estuvo en la categoría reina durante once temporadas disputando un total de 132 GGPP sin ganar ninguno, es el rey de la arrancada.

Respecto a su falta de victorias es cierto que sólo en 1983 tuvo máquina para ello con los Renault RE30C y RE40.
En cuanto a Eddie, me enteré mucho depués de que se retirase de la F1 que fue una joven promesa que no llegó a cuajar y que en 1977 estuvo probando el Ferrari 312T2 con vistas a un posible fichaje por la Scuderia.
Sea como sea, si bien Eddie no era un crack, sin duda era un buen piloto que mereció al menos un triunfo en GP, algo que le ha pasado también a muchos otros. Una pena que no lo consiguiera.

Para el gran público en general Eddie Cheever o no existe o es simplemente “un piloto más”. Sin duda es el precio del éxito y la fama que uno ha de pagar. 
Pero lo que no debe olvidarse es su SALIDÓN de Holanda 83, sino el mejor, uno de los mejores de la historia. Sólo por ello, Eddie debe ser recordado.

sábado, 16 de julio de 2016

Duelo Mansell Piquet 1986-87

                                   ¡Vaya pique!








La temporada 1985 acabó con tres triunfos en las tres últimas carreras a cargo del equipo Williams. Su piloto estrella, el simpático, rápido y exuberante Keke Rosberg optó, en lo que fue una nefasta decisión, abandonar el equipo e irse a Mclaren. A priori no era mala idea, de hecho el Mclaren era el ganador de los últimos cuatro títulos (dos de pilotos y dos de constructores entre 1984-85), aunque eso iba a cambiar. Lo cierto es que el aguerrido finlandés no se iba a adaptar a su nueva montura más que esporadicamente.
En Williams se quedaba el inglés Nigel Mansell, por entonces enormemente popular en las islas pero no tanto (muy poco) fuera de ellas. Junto a él se alineaba como primer piloto (según los periodistas y muchos aficionados) el bicampeón mundial brasileño Nelson Piquet. Primer piloto para estos, pero no para el equipo, que no dio prioridad a ninguno de los dos que, pese a lo acontecido -por trato y contrato, no por material- en 1981, ha sido una constante en el equipo, al igual que lo ha sido también en Mclaren y ahora en Mercedes entre otros.
El caso es que Mansell y Piquet estaban muy igualados y eso de tener que dar prioridad a Piquet por el “artículo 33” como decían por aquí era una solemne tontería. Piquet quería tener el trato de piloto número 1, como hasta entonces había tenido de manera clara e indiscutible en Brabham. Pero en Williams si quería tener ese trato no lo iba a conseguir por contrato sino por resultados, es decir: tenía que ser mejor que su compañero. Y no lo fue y no supo aceptarlo, de ahí sus quejas y pataletas a todo aquel que quisiera escucharle. Y eran muchos.
Tampoco es que Nelson fuera peor que Nigel, ni mucho menos. Tuvieron un rendimiento parecido. De hecho, las dos temporadas en las que corrieron juntos (1986-87) casi fueron un calco de la de 1981 entre Jones y Reutemann, con un Mansell más brillante y un Piquet más constante.
Juntos nos depararon grandes carreras, las más recordadas las de Inglaterra 1986 en Brands Hatch y la de 1987 en Silverstone, con triunfo de Mansell en las dos.






Piquet por su parte, también tuvo lo suyo y en Hungría 1986 no solo aplastó a Mansell, sino que le hizo un exterior a Senna en la curva 1 del revirado -entonces lo era aún más- Hungaroring en lo que probablemente fue el adelantamiento del año. Y uno de los mejores de siempre, tremendamente espectacular y de una gran plasticidad.
1986 se inició con triunfo en casa de Piquet, y parecía que iba a ser su año, pero la rivalidad con su correoso compañero Mansell y la maestría de Prost lo impidieron.
Y es que aunque desde fuera se viera todo muy fácil, no lo era. Todo quisque decía que se debía dar prioridad a Piquet en detrimento de Mansell pero, ¿por qué? Podía ser también al revés digo yo. Al fin y al cabo estaban tan igualados que lo mismo se podía dar prioridad a Mansell, que era un pelín más veloz. Se optó por no dar prioridad a nadie, y un gran Prost sacó tajada para hacerse con el que sería su segundo título. Tal vez el más brillante de todos en una magnífica carrera en Australia, en el maravilloso Adelaida, que pena que ya no se corra allí.



Adelaida 1986, Mansell y Piquet lucharon por el título, pero fue Prost el que finalmente se llevó el gato al agua.



En esa carrera el Mclaren no iba nada mal. Rosberg, con el otro Mclaren en el día de su despedida de la F1 lideraba desde el principio con autoridad y nadie podía toserle hasta que se le reventó un neumático. Ese fue el GP dónde los Goodyears reventaron aunque no se armó tanto revuelo como en Inglaterra 2013 con Pirelli. Prost estuvo afortunado ya que paró a cambiarlos pronto a raíz de un pinchazo lento. A Mansell se le reventó el suyo poco después -una vuelta- de que le sucediera lo mismo a Rosberg y Piquet paró, por precaución, a cambiar los suyos, dejando a Prost líder. Un liderato que no abandonó y con él se llevó el título. Williams, al igual que en 1981, se tuvo que contentar con el título de constructores.
1987 parecía que iba a ser más de lo mismo: Prost ganó el GP inaugural y tras la carrera de Bélgica parecía que “el profesor” se iba a izar con su tercer entorchado. Pero a partir de ahí los Williams se dispararon y no dieron opción. Más aún que en 1986, Mansell estuvo velocísimo a la vez que Piquet jugaba -que remedio- la baza de la regularidad, en parte debido a un accidente en el Tamburello que le impidió tomar parte en el GP de San Marino y que, según él, le quitó confianza. Piquet de vez en cuando sacaba el campeón que era y doblegaba a su compañero, como en Monza. Por cierto, que en Monza Piquet estrenó con victoria el Williams activo. Luego se arrinconó y no se supo mas de Williams activos hasta 1992. Vete a saber por qué...
Piquet no se cansó de repetir a lo largo de la temporada que Mansell tomaba excesivos riesgos para estar en cabeza y a raíz del accidente del inglés en los entrenamientos de Suzuka, que le impidieron correr las dos últimas citas, los hechos parecieron dar la razón al brasileño. Pero no es menos cierto que para estar en cabeza hay que asumir riesgos. Creo que Piquet, molesto por no poder competir en velocidad pura con Mansell largaba estas cosas por despecho, como cuando decía que Williams abandonó su coche activo -con el que Nelson ganó brillantemente en Monza en el debut del sistema- porque Nigel no lo sabía pilotar. Tonterías.
Al final Piquet, que llegaba con doce puntos de ventaja a las dos últimas citas se hizo con el título.
Aunque Nelson ya había cubierto su cupo de resultados y Mansell no -en aquella época sumaban los once mejores de las dieciseís carreras- Mansell tenía que ganar las dos últimas carreras y visto como le fue a Williams en ellas, lo tenía harto difícil.



Lamentablemente la convivencia entre Piquet y Mansell no fue lo que esta foto refleja.



En esas dos últimas citas el Williams pareció una sombra de si mismo. Algunos podrían alegar falta de motivación de Piquet, pero eso se me hace absurdo. Un Piquet campeón y sin presión podía incluso ser más agresivo en busca de la victoria, y nunca estuvo en condiciones de optar a ella. Y por si fuera poco, su Williams se rompió en ambas ocasiones.
Durante esas dos temporadas era común escuchar -o leer- que Mansell era muy rápido pero que no sabía poner a punto el coche y que además lo rompía por no saber cuidar la mecánica. Independientemente de lo que uno quiera creer, lo cierto es que nadie puede culpar a Mansell por su abandono en Hungría en 1987 a cinco vueltas del final cuando lideraba con más de medio minuto sobre Piquet, ya que el abandono se debió a una tuerca mal apretada que hizo que se le saliera una rueda. Y cito esto porque generalmente se habla unicamente de los puntos perdidos en la última cita cuando uno pierde el título, pero en el caso del GP de Hungría Mansell perdió 9 puntos por la dichosa tuerca y Piquet, que iba segundo, ganó 3 más al subir de segundo a primero. 9+3=12 y 12 puntos fue lo que separó a Piquet de Mansell en 1987. Sin el problema de la tuerca hubieran empatado a puntos y Mansell, por mayor número de victorias (7 a 2 en ese caso) hubiera sido campeón. ¿A que no lo habían pensado?


domingo, 10 de julio de 2016

GP de Inglaterra 2016


Hamilton domina, Verstappen deslumbra y Ferrari naufraga.







El GP de Inglaterra es el GP de “casa” de la F1, no en vano casi todas las escuderías tienen su sede ahí. Mercedes, Red Bull, Force India y Renault corren bajo las banderas alemana, austriaca, de la India y Francia, pero sus equipos están en en Inglaterra, no sólo por “comodidad”, sino porque adquirieron equipos que anteriormente eran ingleses.
Se libran de la quema, Ferrari (obviamente), Toro Rosso (que era Minardi), ambos con sede en Italia, Sauber en Suiza y Hass, en estados unidos, aunque el parte del coche se monta en las instalaciones de Dallara, en Italia.
Pilotos ingleses apenas tres: Hamilton, Button y Palmer, y eso que en la F1 no ha llegado el brexit, pero vamos, que claramente es el GP de casa para la mayoría. Eso sin contar que quienes mueven el cotarro y todo el tibilorio son también british.
Las aguas llegaban un poco turbias en Mercedes tras lo acontecido en la última vuelta en el GP anterior y aunque les permitían seguir luchando entre ellos, les advertían de severas sanciones en caso de que volvieran a colisionar o a sacarse de pista. Y es que ya llevan unas cuantas...
Fuera aparte está la salida de tono de Lauda -luego se retractó echando la culpa al mensajero- contando que en el GP de Europa Hamilton destrozó por una rabieta -al estrellarse en calificación- la habitación del hotel en el que se alojaba, aunque pagó los daños. Creo que de ser cierto esto (ni confirmo ni desmiento, cada cual que saque sus conclusiones), en primer lugar Lauda debería haberse callado. Y en segundo, no dice nada en favor de Hamilton. Un cabreo en el acto, tirando el volante por los aires, golpeando con el mismo el coche (como Mansell en Australia 89), tirando el casco o los guantes, etc... en el momento del accidente por frustración se entiende. Pero pasado ese momento, no. Y menos destrozar una habitación. Eso no es normal, es para hacérselo mirar.
En Ferrari y Pirelli alegaron que el pinchazo de Vettel en Austria no fue causado por un excesivo desgaste de las ruedas, sino por restos en la pista. Así todo, estaban en las últimas.
Ferrari anunció el viernes la renovación de Kimi Raikkönen, cortando por lo sano más especulaciones. El finés declaró: “me alegro, porque así dejareis de preguntarme por mi futuro” la verdad es que tiene gracia el condenao. Más en serio alegó alegrarse de la confianza depositada en él por la Scuderia.



Raikkönen se mostraba "eufórico" por su renovación con Ferrari.



Los libres vieron siempre un claro dominio de Mercedes, que no auguraba, al menos de cara a la pole, nada bueno. Red Bull se mostraba superior a una Ferrari en dificultades toda vez que Alonso brillaba.
Los últimos libres vieron el fortísimo accidente de Ericsson, que no pudo participar en la sesión de calificación al no dar tiempo a reconstruir su coche, aunque por precaución lo mandaron al hospital. Repito lo absurdo que es esto. Con muletos no pasaría, como deseo que en la cita final con el título en juego, esto le pase a un candidato al título y toda la emoción de esa carrera se vaya al traste. A ver si de una vez nos damos cuenta de dónde se ahorra y dónde no. Y no sólo eso, sino de lo que es razonable y de lo que es una completa estupidez.
En la Q1 los Mercedes dominaron, pero fueron terrenales y dejaron al primero de los demás, un entonadísimo Max Verstappen, a sólo medio segundo. Máx ya daba síntomas de que sería harto difícil superarlo. Lo bien que lo está haciendo el bravo piloto holandés realza más a nuestro Carlos Sainz, que le mantuvo el tipo la mar de bien en Toro Rosso.
Button, al que el GP de casa siempre se le ha atragantado, incluso en 2009, el año de su título, se abstuvo por un exceso de confianza de realizar un segundo intento y no pasó el corte. Cosas que pasan.
Tras el inglés otro inglés: Palmer. Tras ellos dos se quedó Haryanto, que superó de nuevo a Wehrlein, demostrando que por muy piloto de pago que sea, no desmerece en absoluto. Wehrlein y Nasr fueron los dos últimos.
En la Q2 los Mercedes, y Hamilton sobremanera, se fueron a otro nivel, mientras que Verstappen se consolidaba y Vettel se mostraba más a tono. Raikkönen hizo un trompo arruinando su primer intento, al segundo se pasó de frenada y perdió otra oportunidad. Pero había tiempo y logró hacer la vuelta buena después para salvarse.



Ericsson "arreglando" el Sauber.



Los que no se salvaron fueron: Pérez, Massa, Grosjean, Gutiérrez, Kvyat y Magnussen.
Visto lo visto ya se sabía que la pole era cosa de dos, y de nuevo Hamilton impuso su ley a la primera. Pero por poco tiempo, ya que anularon su registro por apurar de más en la curva 9, lo que es Copse de toda la vida, vamos. Estoy a favor de la tolerancia cero en este tipo de acciones, lo que pasa es que Hamilton sólo estaba encima del bordillo, mientras que en otras partes de la pista, los pilotos trazaban por fuera del mismo sin consecuencia alguna. Por lo visto los comisarios sólo actuaban en determinadas curvas “porque en ellas se gana tiempo” Pues no, la pista se ha de respetar siempre, y si no se quiere estar cada dos por tres sancionando, que pongan grava, hierva o los pianos amarillos de Austria. Lo que sea para que el piloto que se pase de “verdad” pierda tiempo y así nos quitamos problemas. Da por saco ver en muchos circuitos a los coches con las cuatro ruedas fuera. Por fuera pero por asfalto. ¡Penoso!
Hamilton se rehízo para lograr la pole en 1,29”287, no tan rápido como en Q2 (1,29”243) pero de sobra para ser pole -con récord de la pista- en casa. Y ya lleva 55 el chaval. A este ritmo pronto superará al indiscutible Rey de la pole de la era moderna: Ayrton Senna da Silva y luego, al Kaiser Michael Schumacher.
Rosberg fue segundo y no pudo en ningún momento molestar a su compañero, aunque esperará hacer una mejor salida para poder imponerse a Hamilton en su casa.
Verstappen confirmó todos los pronósticos y fue un claro -y cómodo- tercero seguido de su compañero y de los Ferrari de Raikkönen y Vettel. Esta pista se le da bien al finlandés, ya el año pasado dominó claramente a su compañero hasta que llegó la lluvia. Vettel se quedó con la imagen de la clasificación con una espectacular cruzada, pero poco efectiva -no se puede tener todo- en Stowe.
Bottas, Sainz, Hulkenberg y Alonso completaron los diez primeros. Hulkenberg y Alonso también perdieron su mejor tiempo por pasarse en Stowe. Veremos como sancionan los comisarios estas acciones en carrera. Un Alonso que de vez en cuando vuelve a sus peores tiempos y recalca su “alegría” por los malos resultados de Ferrari. Como si los de Mclaren fuesen mejores. Una pena que justifiques cosas que no hace falta justificar. Acabaste una etapa en Ferrari e iniciaste otra en Mclaren, deja a la Scuderia en paz, que salvo porque no pudo darte un gran coche, se ha portado contigo la mar de bien.



Alonso demostró que Mclaren sigue progresando.



Decepción de nuevo en Williams y muy bien Sainz, muy superior a su compañero Kvyat.
Vettel, con su enésimo problema en la caja de cambios, retrocedió por sanción de sexto a undécimo. Contento estará.
Para el domingo anunciaban lluvias, y esta llegó antes de la carrera. Cuando se dio la salida no llovía pero la pista estaba mojada, de modo que se procedió a salir detrás del coche de seguridad, lo que impidió el ataque de Rosberg a Hamilton en la salida, el punto flaco del inglés ultimamennte.
Lo de salir detrás del coche de seguridad es una mamarrachada. No se para que narices Pirelli se molesta en hacer ruedas de lluvia, las mal llamadas de lluvia extrema, porque cuando hacen falta no se usan porque sale el coche de seguridad. Con hacer mixtas les basta y les sobra.
Culpar de timorato a Charlie Whiting, o decir que ya está mayor para esto sería lo fácil, pero lo cierto es que Charlie es un director de carrera que refleja la sociedad moderna de bienestar en la que en Europa estamos instalados. Todos sabemos muy bien cuales son nuestros derechos pero no así con nuestras obligaciones, siendo totalmente incapaces de asumir nuestras responsabilidades, y culpando a las autoridades, estado, sociedad o a quien sea de nuestros males. Pero nunca, nunca jamás culparnos a nosotros mismos. Divago esto porque la F1 es un reflejo de la sociedad y todos queremos espectáculo, adelantamientos y carreras en lluvia, pero si luego pasa algo, en lugar de aceptar los hechos y ver que ha fallado -si es que ha fallado algo- buah, buah, sniff, sniff, a señalar con el dedo y a buscar culpables. Culpamos a la FIA por no parar la carrera -que pedíamos a gritos instantes antes no parar- etc... porque eso es lo que pasa, que muchos aficionados no aceptan que el automovilismo es un deporte de riesgo. Se niegan a aceptarlo. Pero lo es, de bajo riesgo afortunadamente, pero de riesgo. Si queremos riesgo cero, entonces a correr con consolas. Y por eso tenemos espectáculos bochornosos como este. Pues que se aclaren de una vez, o se corre en lluvia o no se corre, pero estas payasadas, que datan desde Japón 2007, sobran. ¿Llueve? Pues a correr, y punto.



Fórmula 1, "espectáculo" en estado puro.



Con el coche de seguridad en pista, Hamilton estuvo a punto de estrellarse contra él cuando calentaba los frenos. Hubiera sido la mar de divertido. Tal vez eso sirviera para que no lo sacasen tan a menudo innecesariamente, como era el caso. Afortunadamente no pasó nada, y  para cuando se retiró el coche de seguridad en la vuelta número cinco, muchos pilotos entraron en tromba a boxes a poner neumáticos intermedios. Sí la pista está para intermedios no se que hostias pinta el coche de seguridad en ella. Como mucho acepto salida lanzada.
Los cuatro primeros no pararon y Ricciardo, el cuarto, lo hizo a la vuelta siguiente, manteniendo por los pelos posición con Raikkönen, heredando Pérez la cuarta plaza, y le vino al pelo, porque Wehrlein se salió de pista en Abbey (un clásico hoy) provocando la salida del coche de seguridad virtual, el cual duró lo suficiente para permitir a los cuatro primeros: Hamilton, Rosberg, Verstappen y Pérez no sólo mantener posición, sino apenas perder tiempo. Lo que en Canadá no pudo aprovechar Vettel, en Silverstone estos cuatro sí.
El coche “virtual” se quitó pronto y la carrera, con todos con mixtas, estaba así: Hamilton, Rosberg, Verstappen y Pérez claramente por delante de: Ricciardo, Raikkönen, Sainz, Massa, Bottas, Hulkenberg, etc...
Hamilton, que contaba con 4” sobre Rosberg gracias a su gran giro inicial, aumentó hasta 7” cuando Rosberg se fue quedando sin ruedas y era acosado por Verstappen, el héroe del día. Pérez iba poco a poco descolgándose -bastante hacía- y Ricciardo dejaba tirado a Raikkönen sin contemplaciones a la vez que iba a la caza de Pérez. Bottas hacía un trompo y se descolgaba definitivamente de las primeras posiciones.
Rosberg claudicaba ante un gran Verstappen en la vuelta quince, poco antes de que Raikkönen fuese el primero en montar ruedas de seco.



Gran duelo Verstappen-Rosberg, en la pista ganó  Rosberg, en los despachos Verstappen.



Tras Raikkönen paró Vettel, y luego el resto. Eso dio lugar a que Nasr llegase a marcar la vuelta rápida momentaneamente. Vettel se marcó un trompo y perdió lo ganado.
Todos con seco y en la vuelta número veinte la cosa andaba así: Hamilton, Verstappen a 7”, Rosberg a 10” y el resto a un mundo.
Pérez era el líder “de os demás” por poco tiempo ya que Ricciardo lo adelantó en la vuelta veintiuno.
La curva Abbey vio muchos fallos de pilotaje, Raikkönen falló dos veces, como Verstappen. Hamilton, Pérez, Alonso y Haryanto una. Y las que me dejo.
Alonso se salió espectacularmente, pero pudo volver a pista perdiendo cualquier opción a puntos, a diferencia de Haryanto, que ahí se quedó.
Ver tanto fallo de pilotaje y sin abandonos es bueno por un lado. Pero que Rosberg -que no falló- viera como Verstappen se salía de pista dos veces y se reincorporaba por delante de él sin apenas perder tiempo no creo que sea justo. Eso sí, sanción a Palmer por un cambio de ruedas “peligroso” y muchos pilotos fuera de pista a lo bestia sin que pase nada. No olvidemos que de no estar Abbey como está, varios de los pilotos que ahí se salieron, no se hubieran reincorporado tan campantes. Hay que premiar el pilotaje, y perdonar tanto error no es justo.
Vettel adelantó a Massa de manera bastante cuestionable, no se lo llevó por delante de milagro, y de no haber escapatoria los dos se habrían quedado ahí. Hay que controlar más, y los cinco segundos de penalización que se llevó merecidamente pudieron ser más. Aunque Massa, que se defendió antes de Alonso de manera aún más agresiva, no tenía mucho de lo que quejarse.
Apenas una vuelta después, en la treinta y ocho, Rosberg por fin adelantaba a Verstappen y se ponía a marcar vueltas rápidas para intentar alcanzar lo inalcanzable: a Hamilton.
Kimi en su ataque final logró pasar en la vuelta cuarenta y seis a Pérez, a la vez que Rosberg tenía problemas de cambio y pasaba de atacar a Hamilton a defenderse de Verstappen. Por los mensajes de radio que recibió para solventar el problema le cayeron diez segundos de penalización. Max, que aparte de talentoso y bocazas parece tener una flor en culo, heredaría el segundo lugar, aunque eso se sabría después de finalizado el gran premio. El que no podría heredar la novena plaza de Vettel -que tampoco era gran cosa- por los cinco segundos de penalización del alemán, fue Kvyat. Y es que al ruso este año no le sale nada bien.
Nada varió y la carrera concluyó con Hamilton por cuarta vez ganador del GP de su país secundado en el podio por Rosberg y Verstappen.
Ricciardo, Raikkönen, Pérez, Hulkenberg, Sainz Vettel y Kvyat completaron el resto con derecho a puntos.






El héroe del día fue Verstappen, que nadie lo dude, y el fracaso se repartió entre Ferrari y Vettel. Ferrari no se adaptó bien a Silverstone, y además, su coche no parece ir nada bien en agua. Vettel por su parte, no estuvo fino,cometió errores y no fue rápido. Al menos Kimi salvo la honrrilla con el quinto puesto final en su GP 100 con Ferrari y haciendo valer su renovación. Y es que el Ferrari no daba para más aunque no es su posición real. Un mal fin de semana, sin más.
Mclaren rozó los puntos, pero no pudo ser. Alonso con ruedas nuevas al final se quedó a un tris de marcar la vuelta rápida, que fue para Rosberg.
Buena carrera de los Force India y de Carlos Sainz, que también tuvo un error de pilotaje, pero ¿quien no lo tuvo? Decepción en Williams, aunque no tanta como en Ferrari.
El campeonato se aprieta y Hamilton está ya a sólo 1 punto de Rosberg. En quince días más, en Hungría. Circuito en dónde Red Bull debería ir bien y Ferrari, justo ganador el año pasado, también. Tal vez haya una bonita carrera, o un paseo Mercedes. Lo veremos y yo se lo contaré.
Por cierto, hoy era una carrera difícil, y no me cabe duda de que dos genios hubiesen sacado partido de ella: Senna y Schumacher. Y no me olvido de Jean Alesi, que si bien no era tan bueno como estos dos -casi nadie lo es- en determinadas circunstancias era su igual, incluso mejor. Y hoy era una de ellas. Su capacidad, como demostró varias veces a lo largo de su carrera -sobre todo en Japón 1995- de correr y adelantar con neumáticos de seco en pista húmeda, superando a rivales pisando la zona húmeda mientras ellos iban por la seca, le hubieran venido al pelo hoy. Hubiera puesto a todos los “gallos” de la F1 actual en su sitio.



jueves, 7 de julio de 2016

¿Fin de el blog?

      En fin...





Sí con ese titular sensacionalista no he conseguido llamar la atención de mis escasos y muy apreciados lectores, nada lo hara.
No, no voy a cerrar ni borrar el blog, entre otras cosas, como dice el refrán: “porque no come pan”
Pero sí me planteo dejar de hacer más crónicas de las carreras. No está decidido todavía, y con la temporada en curso, pienso acabarla. Pero seguir el año que viene es otro cantar.
Creé este blog haciendo caso a la propuesta que me hizo mi amigo Javi Yermo y  mi hermana María. Inicialmente yo escribía unicamente crónicas de las carreras de F1 en la revista local Mil Lagos Racing de mi amigo José Gutiérrez pero, al no cuajar, seguí escribiendo y publicando en la página de SCA (Seguridad y Control del Automóvil) de otro amigo, Nacho Pérez, hasta que al final, decidí hacerlo por mi cuenta siguiendo el consejo de las dos personas citadas un poco más arriba.
Mi primer artículo del blog fue el del GP de España de 2015, que prácticamente era como una hoja de Word hasta que lo fui arreglando y adaptando hasta lo que se ve hoy. A partir de la segunda crónica, la de Mónaco, más o menos quedó el formato definitivo. Seguro que de esto se acuerda Carlos Eymann, mi primer seguidor, y uno de los más fieles. Gracias amigo.
Algunos dirán: “¿y cómo es que tienes crónicas desde el GP de Italia de 2013?” Pues sencillamente porque esa fue la primera crónica que escribí para la revista Mil Lagos, y como el blog te permite publicar viajando "atrás en el tiempo", decidí colocar todas las crónicas que tenía.
Uno de los motivos de escribir artículos de carreras de F1 era darme a conocer en el mundillo y, con mucha suerte, poder ganarme la vida con ello. Cosa que no ha sucedido ni de lejos. El blog, es una forma de seguir intentándolo “por si suena la flauta” pero, como ya no tengo que rendir cuentas, puedo publicar lo que me de la gana.
Y eso es lo que hago; pero veo que las crónicas tienen muy poco éxito, muy pocas visitas, y creo que el motivo es, aparte de que sean o no buenas y de lo mal promocionadas que estén (mea culpa), a que internet no es el medio adecuado para leer crónicas tan largas. Internet es más inmediato, y tantas líneas cansan. Si a eso le añadimos que mucha gente ve las carreras y que lo que quiere, más que le cuenten lo que ya ha visto, es que le den noticias e información sobre las carreras, creo que queda claro el por qué de tan pocas visitas.
Y es por eso que me planteo no hacer, a partir de 2017, más crónicas. Seguiré con mis artículos histórico-sentimentales y con temas de actualidad, sobre los que me podré enrollar más de lo que lo hago hoy día, ya que generalmente van incluidos en mis crónicas.
Con esto creo que el blog ganará en fluidez y dinamismo y, de paso, todo aquel que se meta en el blog por casualidad, tal vez no huya despavorido al ver tantas y tantas líneas escritas por el tarado ese “f131a...”
Creo que es una buena idea, ya que mis crónicas en papel (revista o anuario) serían más adecuadas que en el formato digital.
El que quiera, que opine. Saludos desde el mar de Castilla, Santander para más señas.

miércoles, 6 de julio de 2016

Reutemann-Jones 1981

                                   ¿Que pasó?





¿Que qué pasó? Pues a ciencia cierta, ni idea, solo puedo sacar conclusiones acerca de lo que he leído y, a partir de ahí, saco mis propias conclusiones. Si son acertadas o no, es algo que seguramente nunca sabré con certeza.
Por partes: en 1981 Williams y Jones eran los actuales campeones, en ambos casos por primera vez, y entre ellos -Williams y Alan Jones- se creó un vínculo muy estrecho por el cual Jones se convirtió en algo más que un piloto. De hecho, si los Ferraristas tienen a Villeneuve como patrón por el que cortar a sus pilotos, el equipo Williams, capitaneado por Fran Williams y Patrick Head, tiene como patrón para sus pilotos al rudo australiano. El que mejor parece ser que se adaptó a ese “rol” debió de ser Nigel Mansell, visto el aprecio que le tienen.
A quien no tenían ningún aprecio sin embargo, era a Carlos Reutemann, al que ficharon como número dos, y cuyo objetivo -para el equipo- era que sumase puntos para el mundial de constructores y apoyara sin reservas al la rutilante estrella australiana. Si Reutemann quería ganar, eso sería sólo en caso de que Alan no pudiese.



Brasil 1981, Reutemann supera a Jones sin contemplaciones y se desata "la guerra" entre el equipo y el argentino.



Las cosas fueron bien en 1980, pero en 1981 se torcieron cuando, en la segunda cita, en Brasil, Reutemann ganó la carrera de punta a punta bajo un intenso aguacero. Y no sólo eso, aventajó en un segundo a su compañero en calificación.
Bueno, pues aunque era la segunda cita del año y era muy pronto para dar ordenes, las dieron. Ordenaron a Reutemann dejar pasar a Jones, cosa que Reutemann no hizo. Y a partir de ahí, la relación se deterioró.
Cierto que Reutemann era el número dos del equipo por contrato pero arrebatarle un triunfo tan merecido de esa manera, no es de recibo . Curioso que nadie llame “traidor” a Reutemann por desobedecer al equipo, cosa que sin embargo sí se hace con Pironi, que por cierto, no desobedeció a nadie. El típico doble rasero, depende de sí te cae bien alguien, criticas o alabas su actitud de forma parcial. Muy bonito.
Fuera aparte de eso, Reutemann, por desobedecer, podía tener problemas en el equipo, pero nadie imaginó que tantos. No es la primera vez que un piloto desobedece, y no pasa de la reprimenda, o ni eso.



Las órdenes eran claras, pero todo el mundo entiende que, deportivamente hablando, eran injustas.



Mucho tuvo que ver la mezquina actitud de Alan Jones y de un equipo Williams plegado sus deseos. Alan Jones, piloto duro y curtido -recomiendo que lean sus crónicas en Grand Prix International en 1981, llenas de humor e ironía- demostró no ser ni la décima parte de duro como piloto que como persona. Si bien fuera de pista era capaz de partirse la cara con quien fuera -al GP de Italia de ese año llegó con un dedo roto por una pelea en un bar- en la pista no lo era tanto, ya que de serlo, hubiera aceptado la superioridad de Reutemann en Brasil y le hubiera quitado hierro al asunto.
Pero fue todo lo contrario. Agarró una pataleta de padre y muy Señor mío, negándose a subir al podio a por el trofeo y manteniendo, a partir de entonces, una actitud despótica y mezquina con su compañero.
Si Alan Jones fuera un verdadero campeón -que no lo era- habría felicitado a Reutemann. Pero no fue el caso, y en el equipo tiraron de forma descarada a su favor.
¿Quiere eso decir que tuvo Alan mejor material y sabotearon a Carlos? No, ese cuento de que un equipo hace un coche bueno y otro malo es eso, un cuento que sólo les sirve a algunos para justificar cuando el piloto que les gusta es superado por su compañero. Incluso hay pilotos que se creen ese cuento cuando su compañero es muy superior. ¿No es así Jos Verstappen y Johnny Herbert? En fin.
Pero de lo que no había ninguna duda era de que el equipo estaba con Alan, y sin duda eso mermaba las prestaciones de Reutemann. El que las novedades, cuando las hubiere, llegasen primero a Jones era lo de menos, al fin y al cabo eso pasa muchas veces y no supone gran cosa, pero el vacío al que sometieron al argentino sí. No fue nada bueno de cara a sus aspiraciones al título.
De ahí en adelante cada uno tiró por su lado. Jones destacó con actuaciones más brillantes, sobre todo en carrera, pero cometió más errores de conducción, y además tuvo varios abandonos por problemas mecánicos. Reutemann, sin embargo, jugó la baza de la regularidad,  y eso le permitió llegar a la última cita, la de las Vegas, con aspiraciones al título, a diferencia de Jones.
En las Vegas, la última cita a la que llegaba Reutemann con un punto de ventaja sobre Piquet en su lucha por el título, el argentino partía en la pole secundado por su compañero Jones.



Lo más cerca que estuvieron Reutemann y Jones fue en la pista. Fuera de ella, los separaba un abismo.



Todo apuntaba a título, pero en carrera su coche, con unos reglajes de suspensión inadecuados, se tornó inconducible y por si fuera poco, tuvo problemas de cambio.
Alan Jones ganó la carrera y Nelson Piquet, que sólo fue quinto, el título. Reutemann acabó octavo y lo perdió todo.
En Williams, sin embargo, parecían estar muy contentos celebrando la victoria de Jones, como si la pérdida del título de pilotos les diese lo mismo. Vale que ganaron el de constructores pero... ¿quien no quiere ganar el de pilotos, que además es el más conocido? Pues parece que les daba igual, contestaban casi con ironía: “parece que no acertamos con los reglajes de suspensión del coche de Carlos...”, ni se molestaban en disimular.
¿Sabotearon el coche de su piloto? Nunca se sabrá, ya que si lo hicieron, jamás lo reconocerían, pero yo, personalmente, creo que no. Creo que ningún equipo haría una cosa así a uno de sus pilotos, ni darle peor coche, como si fueran a hacer uno “malo”. Otra cosa es, que una vez perdido el título pensasen: “nos quedamos sin título de pilotos, vale, una faena, pero por lo menos lo perdió Reutemann y no Jones” y se consolaron con la victoria de Jones, todavía creyendo que le harían cambiar de idea y que el australiano no abandonaría la F1.
Una pena para el gran Carlos Alberto Reutemann, el Lole, por la expresión de cuando era crío y decía que iba a ver: “Lolechones”, el quedarse sin el ansiado y merecido título. Si en Williams le hubiesen apoyado, hubiera sido campeón.
Por cierto, ¿saben uds. que Reutemann ganó en 1981 el GP de Sudáfrica? Pues sí, lo ganó por delante de Piquet, y era la primera carrera puntuable del año. Pero la guerra FISA-FOCA, y el que los equipos partidarios de la primera: Ferrari, Renault y Alfa Romeo, no tomasen parte, hizo que la FISA la retirase del calendario, como hizo el año anterior con la carrera del Jarama. Supongo que habrán caído en la cuenta de que, de haber mantenido dicha carrera en el calendario, Reutemann sería el campeón del mundo 1981.
Lo mismo si la última cita, la de Las Vegas, incluida por la FISA con "calzador" fuera de plazo, no se hubiera celebrado.
Espero que estas líneas sean un pequeño homenaje. 

lunes, 4 de julio de 2016

GP de Austria 2016

Hamilton, en el último suspiro


Mercedes dominó sin paliativos el GP de Austria, con menos margen de lo habitual, pero no por ello iban a dejar de hacer un nuevo doblete... hasta que llegó la última vuelta y casi la lían.





Tras el rollo del GP de Europa se llegaba al bello -desde que lo amputaron no tanto- trazado austríaco en el Red Bull Ring, antes A1 Ring, Osterreichring, etc...
Lo más destacado era la renovación de Carlos Sainz por Red Bull (aunque corra para Toro Rosso) y las supuestas malas artes tanto de Mercedes como de Red Bull para correr con los neumáticos con presiones más bajas de las, no sólo recomendadas, sino obligatorias, sin ser detectados.
Respecto a lo primero, Red Bull a querido atar a Sainz toda vez que el piloto español parece estar de moda, para sacar tajada en caso de que lo quiera fichar otro equipo. A todo esto, el payaso holandés Max Verstappen ha desperdiciado una oportunidad más para estarse callado, ya que a dicho, a todo el que le quiera escuchar y sin venir a cuento, que no le importa lo que haga Sainz, que ha demostrado ser mucho mejor, etc...
Vamos a ver, mocoso, si no te interesa Sainz, cállate. Tal vez es que no lo quieras como rival, o simplemente es que eres idiota. Seguramente ambas cosas. Es una lástima que tipejos como tú seáis ídolos de masas. No entiendo como, simplemente por ser muy talentosos, se os perdona todo. Valentino Rossi es otro ejemplo de cómo no debe ser un deportista, claro que el italiano no va a cambiar, y tú tal vez lo hagas, depende de quien te aconseje y de si te van a seguir haciendo la ola. El tiempo dirá, pero estaría muy bien que tú, y otros muchos, tomaseis ejemplo del mundial de rallyes que, encabezados por su campeón Sebastian Ogier -que sí es un campeón de verdad- rindieron tributo al héroe del día, el estonio Ott Tanak.
En cuanto a lo segundo, está por confirmar, y lo mismo es un bulo sin fundamento. Aunque teniendo en cuenta que a la FIA prefiere tapar todos los escándalos y arreglar las cosas de puertas para adentro, y puesto que los equipos de F1 en su mayoría lo aceptan, ya que tarde o temprano pueden ser ellos los infractores, salvo que se destape el caso -en caso de que sea cierto- de manera irrefutable, la FIA no hará absolutamente nada porque no les interesa un escándalo de ese calibre. Si fuera un equipo pequeño seguramente habría una sanción dura, pero con uno grande...



Red Bull no fue profeta en su tierra, pero les faltó poco.



Los libres del viernes fueron de un dominio claro de Mercedes que, en los primeros libres, vieron a Rosberg marcar un 1,07”373 que era la vuelta más veloz jamás dada en esta pista, superando el 1,08”082 de la pole de Barrichello en 2002. Mira que ha llovido.
Ese tiempo, a causa de la lluvia, no fue mejorado en los segundos libres, de nuevo dominados por Mercedes y Rosberg.
Unos pianos de color amarillo, colocados expresamente para evitar que los pilotos se salten el trazado, provocaría varias roturas de suspensión a lo largo del fin de semana, siendo Max Verstappen su primera “victima”
Los libres tres fueron de dominio Ferrari, con Vettel mejorando la marca absoluta del trazado en 1,07”098 -y lo que te rondaré morena- seguido de su compañero Raikkönen. Nico Rosberg sufrió un accidente al romper la suspensión y sería baja de cara a la pole al tener que cambiar la caja de cambios, lo mismo que Vettel, aunque el alemán por fiabilidad.
Creo que el hecho de penalizar en entrenos no debería contar a la hora de las estadísticas. Es decir, si un piloto penalizado realiza el mejor tiempo, aunque no salga desde la pole, esta debería sumar a su palmarés. ¿Uds. que opinan?
La Q1 vio a tres pilotos: Rosberg, Vettel y Hamilton, rodando en 1,06” mientras que Pérez y Kvyat claudicaban al romper la suspensión de sus respectivos monoplazas. En el caso del ruso, que no levanta cabeza desde que se la “cortaron”, con espectacular accidente incluido, que pudo tener consecuencias en caso de haber impactado de otra manera contra el muro que delimita el carril de boxes.
Tras la bandera roja, se reanudó la sesión, para que los últimos clasificados hiciesen un intento, pero la rotura del V6 Ferrari del Toro Rosso de Sainz, con la consiguiente bandera amarilla, arruinó todos los esfuerzos.
Los Sauber tomaron el relevo de los Renault como los coches menos veloces y junto a ellos cayeron los Renault de Magnussen y Palmer, el Manor de Haryanto y Daniil Kvyat.
La Q2 se quedaba sin dos de sus animadores, al no poder estar por problemas mecánicos ni Pérez ni Sainz. ¿Alguien echa de menos los muletos? Yo sí.
Hamilton con 1,06”228 marcó el tiempo más veloz del fin de semana – y del circuito- seguido de Rosberg, Vettel, Ricciardo, Verstappen, Bottas y Raikkönen, todos en 1,06”, con Massa, Hulkenberg y Button completando el “top ten”. Se quedaron a verlas venir: Gutiérrez, Wehrlein, Grosjean y Alonso.



Pascal Wehrlein dio calificó 12º y finalizó 10º, excelente.



Alonso se quejó de la monta equivocada de ruedas en su coche, ya que salió con ultrablandos usados, lo que le impidió luchar por superar el corte, ya que una bandera amarilla primero, y la lluvia después, arruinaron sus posibilidades en su segundo intento, ya con gomas nuevas.
Pascal Wehrlein calificó 12º, su mejor clasificación -y la de un Manor- de su vida, en toda una demostración de pilotaje.
Ferrari y Red Bull pasaron el corte con superblandas, a diferencia de Mercedes, que lo hizo con las ultrablandas.
La lluvia, el chaparrón más bien, fue lo que nos impidió ver un 1,05”, pero a cambio tuvimos una sesión muy bonita en la que primero salieron todos con intermedios para finalizar con los ultrablandos.
La sesión tuvo tres claros protagonistas: Hamilton, Hulkenberg y Button. El primero no sólo por marcar la pole, sino por el margen que tuvo, y los otros dos, por sacar petróleo de sus respectivos monoplazas, tanto es así, que hasta Button comandó temporalmente la sesión, y Hulkenberg estuvo cerca de la pole. Luego llegaron “los de siempre...”
Los Ferrari no estuvieron nada cómodos y Vettel fue cuarto tras los Mercedes y Hulkenberg precediendo a Button que, por una milésima, superó a Raikkönen; Ricciardo, Bottas, Verstappen y Massa fueron los siguientes.
Las penalizaciones retrasaron a Rosberg al sexto lugar, que hubiera sido séptimo (gracias Gianfranco Papini) de no ser porque Vettel también estaba penalizado, y que partiría noveno.
Palmer, Haryanto y Nasr retrocedían tres puestos por no respetar banderas amarillas, en tanto que Massa y Kvyat saldrían desde los boxes. Massa por el cambio de su alerón delantero y Kvyat por no respetar el parque cerrado.
Hulkenberg, también investigado, se libró de sanción alguna.
La salida, con esta parrilla tan inusual, prometía emociones fuertes. Estaba por ver si Hamilton por fin salía como es debido y como lo hacían Hulkenberg y Button. El alemán ha hecho más de una salida cañón ultimamente, y podría repetir, en cuanto al inglés, estaba por ver que tal arrancaba su Mclaren contra los que, por orden natural, deberían ser sus rivales.






La arrancada fue decepcionante para Hulkenberg, que permitió a Hamilton mantener el liderato sin problemas, toda vez que un excelente Button se situaba en segunda posición seguido de: Raikkönen, Hulkenberg, Rosberg, Verstappen, Ricciardo, Vettel, Bottas, ¡Sainz!, Pérez, etc...
En contra de lo que se podía esperar, no hubo escapada de Hamilton ayudada por un tapón de Button, sino que este aguantaba el tipo de maravilla. Vale que su posición en parrilla se vio favorecida por las circunstancias, pero está claro que el Mclaren va cada vez mejor, y no precisamente en circuitos de chasis...
Button aguantó como el campeón que es hasta la vuelta seis, cuando tal vez sin ruedas, tal vez por consumo, o ambas, fue superado sin contemplaciones por Raikkönen primero y Rosberg después, justo antes de realizar su primera parada en la vuelta ocho reincorporándose séptimo. A todo esto Hulkenberg había corrido suerte parecida, sólo que peor, y era, tras su parada décimo primero y cayendo. Los Force India, tan efectivos aquí los últimos años, no levantarían cabeza. Lo mismo que los Williams, que hace dos años estuvieron a punto de ganar, y brillaron el año pasado, y sin embargo este año, meros comparsas. Una pena que el equipo de Sir Frank no consiga los resultados que por su historia merece. Al menos Mclaren tiene medios para intentar volver a la cumbre, pero Williams no, y es una lástima.
Los líderes: Hamilton, Raikkonen, Rosberg, Verstappen, Vettel, que adelantó a Ricciardo en la vuelta cinco, y el propio Ricciardo, rodaban en un pañuelo, y fue Rosberg, el que en la vuelta nueve, paró primero reincorporándose en el tráfico en el puesto décimo cuarto. A adelantar tocan.
Al filo de las vueltas catorce y quince paraban Ricciardo y Verstappen. Hamilton, con 4” sobre Kimi, estiraba hasta la vuelta veintiuno, saliendo por delante de los Red Bull y por detrás de su compañero Rosberg. Kimi paraba a continuación y se reincorporaba tras los Red Bull, a priori sin tener que volver a parar, mientras que en caso de los Red Bull, la cosa no estaba tan clara.
Vettel heredaba el liderato y estiraba sus gomas más allá de lo aconsejable -una toma a cámara lenta mostraba lo mal que estaban- y reventaba la rueda trasera derecha al inicio de la vuelta veintiseis, causando la aparición del coche de seguridad, parando en el acto Button, Grosjean, Pérez y Alonso y poco después, pero también al amparo del coche de seguridad, Haryanto y Sainz.






Decir que, a tenor de los cambios de ruedas, el alemán Pascar Wehrlein llegó a ir sexto antes de detenerse, y que los Sauber, también aparecieron esporadicamente en los puntos. Y es que este GP ha sido el más igualado en años, con muchos coches en pocos segundos. Lo corto del circuito también ayuda.
El coche de seguridad se largó al finalizar la vuelta número treinta y uno con Rosberg al comando seguido de: Hamilton, Verstappen, Ricciardo, Raikkönen, Bottas, Nasr, Button, Grosjean, Massa, etc...
Sainz era décimo séptimo y comenzaba su espectacular escalada de cara a los puntos con adelantamientos espectaculares, y algún que otro malentendido, como cuando casi mandó fuera de pista a Pérez.
Los Mercedes se largaban en cabeza, oscilando la distancia entre ellos entre 1” y 2”; Verstappen dejaba tirado a Ricciardo, y este se mantenía al abrigo, de momento, de Raikkönen.
En la vuelta treinta y nueve Button daba cuenta de Nasr -que bastante hizo- y cuando paró Bottas por segunda vez en la cincuenta y uno, accedió al sexto lugar, donde finalizaría. Aunque fue esporadicamente quinto cuando Ricciardo paró por segunda vez. Pero no pudo resistir al RB en su rush final.



Button y Mclaren cuajaron su mejor fin de semana en lo que va de año.



En la vuelta número cincuenta y cuatro, y contra todo pronóstico porque de ritmo iban bien, para Hamilton montando blandas, acto seguido para Rosberg y monta superblandas, incorporándose delante de su compañero, ambos por detrás de Max Verstappen. A priori, y a falta de dieciseis vueltas, la táctica buena es la de Rossberg pero...
Tras una decena de giros perdidos luchando, en la vuelta número cincuenta y ocho, Kimi Raikkönen supera al correoso Daniel Ricciardo y se pone a tirar a tope, muy a su estilo, con un ritmo final fortísimo. Tan fuerte, que sólo los mercedes con neumáticos nuevos son más veloces, apenas medio segundo, y es que a pesar de montar ruedas nuevas, los Mercedes van prácticamente al mismo ritmo que antes.
Verstappen cede ante los Mercedes en la vuelta sesenta y uno y, lejos de estar tranquilo, debe seguir tirando, porque pese a que está realizando una carrera excepcional, con más ritmo que su compañero y cuidando mejor las gomas, lo cierto es que Kimi viene como un obús y no se puede relajar lo más mínimo. De hecho, creo que ni el propio Max se esperaba ir a una sola parada, cosa que en Ferrari era un hecho.
Rosberg no se logra despegar ni lo más mínimo de Hamilton, es más, parece estar en serias dificultades, cuando todo indicaba que no debería sera sí. Sea como fuere, Hamilton le ganó la partida limpiamente en el último giro, pero Nico no dio su brazo a torcer, provocando una nueva colisión entre ellos (la otra fue en España).
Verstappen se frotaba las manos por partida doble, ya que las banderas amarillas por un lado evitaban el ataque de Raikkónen, y por otro, el posible doble abandono de Mercedes le podría aupar a un nuevo triunfo.



Caricias entre Mercedes, todo queda en casa.



El triunfo no pudo ser, ya que los Mercedes siguieron y Hamilton entro como brillante y merecido vencedor, mientras que Rosberg cayó hasta el cuarto lugar después de una gran carrera empañada con una defensa demasiado celosa de su posición. Vale que era la última vuelta y que duele un montón perder así, pero hay que saber ceder cuando ya has sido superado, como fue el caso. Al final le quitaron dos puntos de carnet y 10 segundos de sanción. Lo de los puntos vale pero ¿los segundos? Si no cambia nada, mejor dejarlo estar.
Verstappen heredó el segundo lugar pidiendo la hora, y es que una o dos vueltas más y Kimi lo hubiese arroyado. Las vueltas que a Kimi le faltaron fueron las que le “quitó” su compañero Vettel al reventar el neumático. Y es que este año en la Scuderia nada sale bien, a veces por partida doble.
Tras estos tres llegaron: Rosberg, Ricciardo, un grandioso Button con un Mclaren-Honda que va cada vez mejor, Grosjean, Sainz, Bottas y el otro destacado del día, Pascal Wehrlein.
Los abandonos de Kvyat, a principio de carrera, y los de Pérez y Alonso, pasaron casi desapercibidos, lo mismo que las sanciones por exceso de velocidad en boxes a varios pilotos. También fue sancionado Magnussen por defender muy a lo bestia posición. Justo castigo.
Lo que no pasó desapercibido fue la gran remontada de Sainz y el brillante -ísimo- décimo lugar de Pascal Wehrlein, que da a Manor, y a sí mismo, su primer puntaco del mundial.
En el podio, un Hamilton abucheado estuvo de lo más correcto, tanto con sus detractores, como con su compañero, quitándole hierro al asunto.
Hamilton logró su décimo Hat trick (pole, vuelta rápida y victoria) marcando su vuelta rápida en 1,08”411, que se quedó a milésimas del récord de Michael Schumacher en 2003 en 1,08”337, los F1 empiezan por fin a acercarse a las marcas de hace tres lustros. Ya va siendo hora.

La próxima semana el GP de Inglaterra donde Hamilton -y otros muchos, equipos sobretodo- corren en casa, y el mundial llega de lo más “caliente”.