martes, 24 de noviembre de 2015

Críticas de Alonso a Ferrari

                     Innecesarias e injustas



Fernando Alonso fue el azote de Ferrari en las temporadas 2005-06 debido a sus desafortunadas declaraciones. Desafortunado es poco, se pasó de listo.
Para empezar, Alonso soltaba todo su veneno sólo contra Ferrari, bueno, contra Ferrari y Schumacher, aunque venía a ser lo mismo. Al resto ni lo mentaba.
He aquí sus dos más destacadas: “Ferrari hace trampa porque prueba el coche, y eso está prohibido” e irónicamente  “gracias a Ferrari por pensar en nuestra seguridad”
Los comentarios respecto a Schumi, en ese caso refiriéndose a la falta de limpieza del alemán en pista, no dejaban de ser ciertos. Aunque aquí habría que precisar que Alonso sólo y únicamente criticaba a Schumi, olvidándose de otros pilotos. No descubro nada si digo que criticar a Schumi, aunque fuera con toda la razón, era el deporte popular en la F1, y Alonso, fan de Senna, olvidaba que en ese sentido el brasileño y el alemán se daban la mano. Sólo por un poco de vergüenza torera, debería haberse callado, o cuando menos, contenerse un poco.
Por partes, vamos a demostrar lo equivocado que estaba Alonso, y cómo esas declaraciones injustas suyas, más las exacerbadas críticas al Kaiser –amigo de Todt- llevaron a este a decir que mientras él estuviera, Alonso nunca ficharía por Ferrari. Y hubiera cumplido, a menos que Alonso hubiera hecho unas declaraciones retractándose, cómo las que tuvo que hacer Ron Dennis para fichar a Mansell, ya que Mansell no olvidaba las duras críticas que tuvo Dennis para con él, y había que aclarar las cosas. Como debe ser. Punto para el León.



Pista de Ferrari en Fiorano. Está ahí desde 1972. No salió de la nada en 2004 capullos (en referencia a los otros equipos)



Antes de entrar en materia debo decir que Antonio Lobato, tomando al respetable por idiota, dijo: “Todt no quería fichar a Alonso porque este prefirió la oferta de Renault a la de Ferrari en el año 2000…” obviando las acusaciones de Alonso a Ferrari y dando a entender  que la razón de las declaraciones de Todt eran debidas a un enfado infantil.  Nada más lejos de la realidad, de hecho, de ser así, tampoco habría fichado a Raikkönen, que en 2003 optó por Mclaren pese a la oferta de Ferrari.
En referencia a las trampas de Ferrari a las que hacía alusión Alonso, estas venían a raíz de una reunión que tuvieron los equipos en Brasil 2004, reunión a la que no asistió Ferrari,  en la que acordaron un límite de días de prueba, en lugar de la libertad total existente hasta entonces.
Evidentemente lo hicieron por “el bien de la F1” y no para perjudicar a Ferrari, que acababa de lograr su 6º título de constructores y 5º de pilotos consecutivo, algo único que nadie ha logrado igualar. El caso es que se quejaban de que Ferrari probaba mucho –aunque BAR-Honda y Williams probasen todavía más- y que Ferrari tenía ventaja por tener circuito propio. Lo cierto es que Fiorano –circuito propiedad de Ferrari- existe desde 1972, pero sólo se acordaron de ese “nimio” detalle en ese momento. Bueno, en los 90 también se acordaban solo para, con cara condescendiente, recalcar que Ferrari no ganaba nada.
Pero el caso es que para que la limitación de jornadas de test tuviera validez, tenían que firmarla todos los equipos, por eso del pacto de la concordia, y Ferrari no lo hizo. Por tanto, papel mojado. Así todo, creyéndose con una superioridad moral, el resto de equipos decidió cumplir lo acordado a sabiendas de que no tenía validez legal ninguna, a modo de presionar a Ferrari. Es de destacar, que dentro de ese acuerdo, equipos como BAR-Honda buscaron las vueltas para burlarlo, pero eso es otro tema. Aunque ahí Alonso calló.
Al margen de que, lamentablemente, todos los equipos de F1 hacen trampa, “interpretaciones del reglamento” lo llaman eufemísticamente, decir que Ferrari hacía trampa por probar el coche fue una solemne estupidez por su parte. Encima, el “honrado” Alonso estuvo envuelto en 2007 y 2008 en dos de los casos más flagrantes de trampas de la F1 en años. Eso por hablar.
Respecto a su comentario:  “gracias a Ferrari por pensar en nuestra seguridad…”  fue su irónico comentario antes de la salida del GP de Indy, salida que él, y el resto de pilotos calzados con Michelin, no iban a tomar.



Accidente de Ralf Schumacher en Indy 2005 causado por el reventón de un neumático. Alonso criticó a Ferrari...



Sucedió que Ralf Schumacher, el hermanísimo, tuvo un accidente el viernes que lo llevó al hospital lo que, unido a varios fallos menores en los neumáticos de otros monoplazas, todos calzados con Michelin,  provocó que la marca francesa emitiera un comunicado alegando que no podía garantizar la seguridad de sus neumáticos en carrera, ya que no aguantaban pasar a fondo la peraltada. Y como el reglamento prohibía el cambio de neumáticos…
Total, que todos se liaron y nadie puso de su parte para disputar el GP con seguridad. Los equipos equipados con Bridgestone: Ferrari , Jordan y Minardi estaban fuera de peligro, y Ferrari se limitó a decir: “acuerden lo que acuerden, nosotros correremos” y bueno, lo cierto es que todo fue lamentable ese fin de semana. No voy a tratar ahora de posibles soluciones, factibles y fáciles, para haber evitado lo que ocurrió, ni tampoco voy a hablar de la intransigencia de los equipos equipados con Michelin, pero sí que Alonso fue muy injusto, de nuevo, con Ferrari. ¿Pudo hacer algo más Ferrari para la celebración normal de GP como daba a entender Alonso? Sin duda, pero mucho más pudieron hacer Renault, Mclaren, Toyota, la FIA, etc…pero tú, Fernando, sólo atacabas a Ferrari. Vete a saber por qué.
Por cierto, muy bonita la actitud de los equipos y pilotos equipados por Michelin, boicoteando a traición el GP, haciendo el paripé de colocarse en parrilla y luego, tras la vuelta de reconocimiento, entrar a boxes. Seguro que te pareció maravilloso. Y al público que le den, ¿no?
Si a eso le añadimos tu manía casi persecutoria hacia Schumacher, es normal que Todt no te quisiera en su equipo. El relevo generacional que se estaba produciendo, más el abandono de la dirección deportiva del francés –presionado por Montezemolo tal vez- fue muy oportuno para tu llegada. Una llegada que Montezemolo esperaba ansioso con los brazos abiertos.
Años después fichabas por ellos, tras una bajada de pantalones mutua.



Con Todt fuera, Alonso arribó en la Scuderia.

miércoles, 18 de noviembre de 2015

F1 en España, Alonso y Ferrari

La fórmula 1 era en España un deporte minoritario, así fue hasta 2004, cuando por obra y gracia de los medios de comunicación, sobre todo la tele, la pusieron en el candelero.
La chispa que lo inició todo fue Fernando Alonso, por fin un piloto español que estaba para algo más que figurar. Pero no adelantemos acontecimientos.
En España la F1 era un deporte minoritario, pero no desconocido. La televisión estatal retransmitía –a su modo- algunas carreras, y en las revistas de coches siempre había una parte dedicada en exclusiva a la F1, incluso en los periódicos, tanto los deportivos como los que no  lo eran.  Casi me atrevería a decir que era un deporte de culto.
Las carreras las “retransmitía” TVE casi con desgana. Te podías dar con un canto en los dientes si una vez al año podías ver un GP íntegro. Hablo de la carrera, claro está, de los entrenamientos, ni papa.  El modus operandi a la hora de emitir las carreras era: conexión a la salida de unos cinco minutos, otros cinco por el medio, y los cinco finales. Cosa que variaba según le interesase a los regidores de TVE. Muchas veces, de hecho, te ponían la salida y nada más, o cosas por el estilo. Sólo cuando no había con qué llenar el tiempo alargaban las conexiones. Una vez al año, a Dios gracias, una carrera completita caía.



El GP de Holanda de 1982 fue la primera carrera de F1 íntegra que vi, aunque en diferido. Una gran emoción me embriagaba, era como ir al cine o al circo por primera vez, y además, ganó Ferrari.



Pero esto no era lo peor, como tampoco lo era el que no te diesen ni un minuto de carrera, que a veces sucedía. Lo peor era cuando te anunciaban la carrera: en directo, en diferido, o en conexiones, y uno se tragaba toda la programación deportiva esperando a ver cuando lo emitían –previamente anunciada no una, sino varias veces- y luego nada de nada. Si te he visto, no me acuerdo. Entonces el “rebote” era mayúsculo. Desde luego que la falta de consideración de TVE para con los seguidores de la F1 era total.
Eso no cambio cuando en 1994 se hizo cargo de la F1 el canal privado Tele 5 que, tras el impulso inicial, con entrenamientos y carreras en directo, a partir del GP de España hizo poco más o menos como antes había hecho TVE.
TVE recuperó la F1, es decir, todo seguía igual, hasta que la llegada de Alonso  en 2001 empezó a cambiar las cosas. En 2004 Tele 5 volvía a hacerse con la F1, esta vez en serio,  y ya la pudimos ver los aficionados como es debido. Luego la F1 pasó a la Sexta y finalmente a Antena 3, pero vamos, casi todo igual, de hecho, no cambió prácticamente nada el equipo que de ello se encargaba.
Y  todo esto gracias a Alonso, que indirectamente lo inició todo, y sobre todo, gracias a los millones de seguidores que se unieron a nuestro minoritario deporte –minoritario aquí- haciendo que dejase de serlo.
Pese a las reticencias de algunos seguidores antiguos, esta horda de nueva de seguidores es bienvenida, ya que sin ellos, no podríamos disfrutar de nuestro deporte como lo hacemos. De manera, que gracias, sois bien recibidos y ojalá sigáis disfrutando de la F1 durante muchos años.
Respecto al aficionado nuevo lo que hay que comentar es que la mayoría están ahí por Alonso, como es lógico, y es muy probable que cuando el asturiano no esté, si no hay relevo, pasen de nuevo de la F1. Hasta ahí todo normal.



Fernando Alonso convirtió, el solito, la F1 en un deporte de masas.
.


Pero a mí me gustaría comentar  lo que más o menos pensaba el nuevo aficionado de la F1 cuando empezó a verla.
Lo único que el nuevo aficionado sabía de la F1 es que en ella corría Ferrari, porque Ferrari es sinónimo de F1, y viceversa. También conocían a  algún que otro piloto famoso. Y poco más. Y por supuesto conocían de sobra el prestigio de Ferrari, no en vano es la marca de coches más conocida a nivel mundial, la más prestigiosa.
¿Y qué pasaba en esa época en la que se unieron estos seguidores al gran circo? Pues pasaba que un tal Michael Schumacher dominaba la categoría con…¡un Ferrari!
De modo que su razonamiento era: “sí vale, Schumacher será muy bueno, pero tiene un Ferrari, y Alonso sólo un Renault”. Nadie hizo directamente la analogía de que Schumi competía con un Testarossa  y  Alonso con un mísero Clio, pero muchos lo pensaron.
De modo que pese a las varias, innecesarias –e injustas- críticas de Alonso a Ferrari (en otro artículo les hablaré de ellas), lo que todos querían era ver a Alonso en Ferrari, porque ahí, Alonso en Ferrari, se comería el mundo. Mucho más que nadie, porque Alonso ERA EL MEJOR.
Todos encantados con el fichaje de Alonso por la Scuderia. Ahora el mundo se enteraría de lo bueno que en realidad es Alonso. Y sin duda acertaron, Alonso se mostró como un grande, y fue lo mejor que tuvo Ferrari durante los cinco años que permaneció ahí. Pero los éxitos, se acariciaron, rozaron y merecieron –sobre todo por parte de Alonso- pero no llegaron.
El hecho de que Schumacher tardase 5 años en lograr el éxito con Ferrari, o los 21 años sin título de pilotos (16 en el caso de constructores) nadie lo pensó. De ahí su sorpresa cuando Alonso no tuvo éxito en la Scuderia.



Alonso fue un coloso en Ferrari, a la altura de mitos como Senna y Schumacher, pero no fue suficiente.



A estos aficionados que no entendieron el porqué del fracaso de Alonso en Ferrari habría que comentarles algo obvio. Que sólo uno puede ganar, y Ferrari, por mucho nombre que tenga, no lo puede hacer siempre. Ni Ferrari ni nadie.
Ferrari es el equipo de mayor éxito en la historia de la F1 en términos absolutos. Nadie tiene más títulos, victorias, poles, etc… otra cosa son los números relativos. En eso sólo Red Bull y Mercedes están por encima…con “trampa”,  ya que Mercedes era antes Brawn, Honda y BAR, eso sin contar Tyrrell; mientras que Red Bull fue Jaguar y Stewart. Sumando todo, Ferrari lideraría en todos los apartados. Aunque en realidad no importa.
Por tanto, Alonso eligió al equipo correcto en el momento equivocado. Una lástima sí, pero no hay que buscar manos negras ni los tres pies al gato. Son ciclos, simplemente, ni más ni menos, Lo mismo que el Madrid tardó 31 años en volver a ganar la copa de europa, o Mercedes  59 en volver a reinar en la F1. Detalles que la gente tiende a olvidar, o simplemente ignorar.

No todo fue malo en la relación Alonso-Ferrari. Sin duda faltó suerte y mereció dos títulos, sobre todo el de 2012 y las cosas no parecieron mejorar. Harto, se fue, pero esta vez se vio que su elección no era buena al menos a corto plazo. Lo que nadie imaginaba es que sería tan mala. Paciencia.

lunes, 16 de noviembre de 2015

GP de Brasil 2015

                           Rosberg, de samba


Llegamos al GP de Brasil, en Sau Paulo en el bello Interlagos, el circuito más corto del mundial. El más corto en cuanto a tiempo por vuelta, que no por desarrollo. Teniendo en cuenta que este año los coches son mucho más veloces,  era de prever que se mejoraría el récord absoluto de la pista en posesión de Rubens Barrichello en 2004 con el Ferrari en 1.09”822 pese al “endurecimiento” de las gomas Pirelli. El caso es que la pista estaba mucho más lenta y el récord no iba a ser inquietado.
No sé el motivo, pero las cosas son así, a veces la pista es simplemente, más lenta. Recuerdo cómo en la pretemporada de 1990 Mansell logró el mejor tiempo en Estoril en 1.13”5. Meses después, cuando se celebró el GP y el Ferrari era –en buena lógica- mucho más rápido, Mansell se hizo con la pole en 1.16”, de modo que a los que nos gusta ver los récords mejorarse, nos tenemos que aguantar con los “caprichos” de las pistas.
Los libres no dijeron nada, como de costumbre, y los problemas mecánicos del Mclaren de Alonso, por reiterados, tampoco es que fuesen noticia. Lo que sí parecía claro es que los Mercedes y los Ferrari estaban un paso por delante del resto, con los alemanes otro paso por delante de los italianos. Eso, y que Hulkenberg mostraba una vez más su gran afinidad con esta pista.






En la Q1 se quedó inédito Alonso, que no pudo dar vuelta alguna y cuya imagen sentado y relajado al borde de la pista dio para mucho en la red. El asturiano se toma la situación –qué remedio- con humor. No pasaron tampoco los Manor, con Rossi por delante de Stevens , ni Button ni Maldonado.
En la Q2 se quedaron a verlas venir: Nasr, Sainz, Pérez, Ericsson y Grosjean, un Grosjean que de no haber errado en su intento hubiera estado mucho más arriba, puede que hasta en Q3, ya que Massa  que fue estorbado por su compatriota Nasr, pasó por los pelos y con un tiempo asequible para el francés. Nasr  sería sancionado y con razón, aunque no hubo mala intención.
La lucha por la pole estuvo apretada, pero Rosberg no dio opción alguna a Hamilton, que se quedó a un parpadeo de su compañero. Vettel fue un cómodo tercero precediendo a un brillante Bottas que superó por la mínima a su compatriota y … ¿amigo? Raikkönen por un suspiro. Hulkenberg era un excelente sexto precediendo a: Kvyat, Massa, Ricciardo y Verstappen.
De cara a la parrilla los Ferrari, que habían sustituido la caja de cambios, no sufrían penalización alguna por no haber finalizado la carrera de México. Los que sí retrocederían serían: Ricciardo, 10 posiciones por cambio de motor;  Bottas, 3 posiciones por adelantar a Nasr con bandera roja en los libres 2 (vaya una chorrada) y Nasr, 3 posiciones por estorbar a Massa en la Q2.



Alonso y Button pusieron la nota de humor en los entrenamientos.



Cuando iban los coches a parrilla, el Toro Rosso de Sainz tuvo un problema y se vio obligado a partir desde boxes. No duraría ni media vuelta. Triste fin de semana para un Sainz que nunca estuvo a gusto en Interlagos.
De cara a la carrera, un elemento interesante como sería la lluvia no iba a hacer acto de presencia, dejando que la carrera fuese como una procesión, pero  a toda leche .
La salida se dio sin problemas, destacando que Bottas arrancó muy bien y ganó dos posiciones.
Al finalizar la primera vuelta las cosas estaban así: Rosberg, Hamilton, Vettel, Raikkönen, Bottas, Kvyat, Hulkenberg, Massa, Pérez, Verstappen, etc…
Los cinco primeros acabaron tal y como salieron, y el resto tampoco es que variara demasiado.
La mayoría fue a tres paradas tipo: blando-duro-duro-duro, aunque Vettel hizo: blando-duro-blando-duro. Kimi y Bottas, como destacados de los líderes, fueron a dos paradas tipo: blando-duro-duro.
Lo más destacado de la carrera fue el adelantamiento espectacular de Verstappen a Pérez. Nada del otro mundo por otro lado, pero es que la carrera no dio para más. Por cierto, que el adelantamiento no fue limpio. Max envió a Pérez fuera de pista sin darle espacio, cosa que el mejicano sí hizo con el holandés. Pero a la F1 le “ponen” estas cosas. Una lástima. Por cierto, que la jugadita de Verstappen permitió a Grosjean, a su vez, superar al pobre Pérez.
A resaltar que Max Verstappen es lo mejor que ha hecho en F1 su padre Jos , un piloto aceptable para la F1 sin más, y que será más recordado por su hijo que por méritos propios, al igual que en el cine con Klaus Kinski respecto a su hija Natasha.
Respecto a los líderes, tras la primera parada Hamilton pareció tener mucho más ritmo que Rosberg, y que iba a acabar por imponerse. Nada más lejos de la realidad, Rosberg controló la carrera con maestría y en el último relevo Hamilton arruinó sus –escasas- posibilidades al hacer un plano a su neumático delantero derecho. La única posibilidad que tenía Hamilton de ganar la carrera era ir a dos paradas, pero en Mercedes no le dejaron y él no se atrevió a desobedecer. Cierto es que Vettel andaba cerca, muy cerca, y eso tal vez desanimó a los miembros de Mercedes que se relamían ante un nuevo doblete.



Hulkenberg estuvo perfecto durante todo el fin de semana. Somos muchos los que esperamos impacientes su primera victoria.



Hay que destacar que los tres líderes pararon siempre por este orden: Vettel, Rosberg, Hamilton, y que todos ellos hicieron siempre, en su vuelta de salida, la vuelta rápida de carrera.
La carrera finalizó así: Rosberg, Hamilton, Vettel, Raikkönen, Bottas, Hulkenberg, Kvyat, Massa, Grosjean, Verstappen, Maldonado, Ricciardo, Pérez, Nasr, Button, Alonso, Ericsson, Stevens y Rossi.
Sólo los Ferrari se libraron de ser doblados y Vettel estuvo sensacional, acabando a apenas 15” de Rosberg, es decir, a 2 décimas por vuelta. Y los Mercedes no aflojaron.
El toque entre Maldonado y Nasr no tuvo muchas consecuencias y es de destacar que esta vez Stevens superó a su compañero Rossi. En Abu Dabhi se las verá nuevamente con Merhi.
Los Mclaren fueron doblados a media carrera y se salvaron de no ser doblados de nuevo por los pelos. Que nadie dude de que el Mp4/30 es el peor Mclaren de la historia. Cuenta con los medios y los pilotos, sin embargo el coche no va. Tiempo al tiempo, lógicamente saldrán de ahí, pero ganar es otra cosa.
Como detalle “divertido” Felipe Massa fue descalificado al finalizar la carrera por excesiva temperatura de uno de sus neumáticos.  Curiosa la vara de medir de los comisarios y miembros de la FIA. Por algo similar, en ese caso por falta de presión,  Hamilton fue exculpado en Italia, sin embargo no hubo piedad con Felipe en Brasil. Patético, asqueroso, vomitivo y sobre todo, injusto. Esa es la manera de obrar de esta gente. Depende de quién seas y en la situación que te encuentres, la balanza se decanta a favor o en contra. Cosa nada extraña ya que, lamentablemente, en cosas que de verdad importan, el ser humano siempre obra así.






La F1 finaliza esta temporada en Abu Dabhi, país islámico al que la F1 no debería acudir.

Se me puede tachar de oportunista por esto, ya que es lo acaecido en París lo que desata este comentario. Habiendo como ha habido por parte de estos asesinos muchas masacres similares o superiores, sobre todo en África, en estos últimos años. Pero me crean o no, siempre he estado en contra de que el mundo occidental haga negocios con países que no respetan los derechos humanos, mirando para otro lado mientras se llenan el bolsillo. Creo que hay que hacer como se hizo con Sudáfrica , cierre total y ninguna relación hasta que se respeten los derechos humanos. Todos tenemos una parte de culpa de cómo está la situación, por acción u omisión. Es hora de que eso cambie. Están bien los minutos de silencio y muestras de solidaridad, pero tiene que haber algo más. Por tanto, Bernie, no deberías  llevar tu “circo” a Adu Dabhi, ni a Qatar, ni a China…¿a que no tienes huevos? 

martes, 10 de noviembre de 2015

Mi madre y la F1

                        Siempre en mi memoria






¿Cómo empezar este artículo? Fue idea de mi hermano, aunque él quería que lo incluyese en el pasado GP de estados unidos, pero para mí no encajaba. De modo que intentaré hacerlo ahora como mejor pueda.
El tema se reduce a mi madre y a la F1. El caso es que el pasado GP de Estados Unidos no lo vi en directo, sino que lo vi días después en diferido. Hacía años que no me pasaba eso, creo que salvo el GP de Brasil 2009, que me pilló de viaje entre Orense y Santander y que no retrasé –el viaje- porque preveía una carrera aburrida con escasas posibilidades para Ferrari como de hecho, así fue,  la última vez que no vi un gran premio en directo fue en Australia 1997. Es decir, que  en 18 años sólo he dejado de ver dos grandes premios. Pero como este último lo vi en diferido, la cosa queda reducida a sólo uno. Aunque poco importa.
El caso es que no vi el GP de Estados Unidos porque mi madre estaba en el hospital y, tras más de quince años desde que le diagnosticaron alzheimer, unas pequeñas complicaciones la llevaron ahí, y lamentablemente ya no iba a salir. Por tanto, ganas de ver la carrerita, pocas, aunque para evadirse de la tensión y el dolor no hubiera estado mal.
Mi madre nació un 27 de marzo de 1942 y falleció el  pasado 27 de octubre.  Como recalcó mi hermano cuando me sugirió este artículo, mi madre nació y murió un día 27. Para quien no haya caído –y si se es seguidor de la F1 es para hacérselo ver-  27 es el número mágico en la F1, el número de un mito, de Gilles Villeneuve. Un número que el as canadiense inmortalizó el 8 de mayo de 1982 al perder la vida en Zolder con el Ferrari número 27.






Mi afición a la F1 y a Ferrari me vino sola, porque tenía que ser así, sin más. Estaba predestinado –en caso de creer en el destino- pero lo cierto es que mi madre siempre me apoyó en todo y en esto no iba a ser la excepción.  Ella siempre compartió y  disfrutó de mis aficiones y me consoló cuando el 9 de mayo de 1982 –me enteré un día después- me fui corriendo debajo de la cama llorando al ver en el telediario el espeluznante accidente que causó la muerte de mi ídolo, Gilles Villeneuve y que, con apenas  8 años, me impresionó enormemente. Esa misma mañana desayunando, estaba viendo una foto de Villeneuve un álbum de F1 de Panini, que a día de hoy conservo nuevecito y completo,  cuando mi padre me dijo: “ese que estás viendo se mató ayer…”, no reaccioné en ese momento, pero al ver el accidente en el telediario me desmoroné.
Recuerdo a mi madre consolándome, como hizo antes y haría después en tantas ocasiones, como la recuerdo avisándome para ver los grandes premios  a la hora que hiciera falta, de madrugada o cuando fuera, o  enseñándome cualquier recorte de revista o periódico en la que se hablase de F1, o contándome las escasas noticias -porque había muy pocas- de F1 que ella escuchaba en la radio o en la tele, interrumpiendo lo que ella estuviese haciendo sólo para contármelo, interesada siempre en mis aficiones.
En 1983, ella y mi padre, sin comentarme nada, me suscribieron a la revista de F1: Grand Prix International, que era una revista muy buena, especializada…y cara. Todo por “el niño”







Fuimos toda la familia al GP de Portugal de 1992, la primera carrera de F1 que íbamos a ver en vivo, dónde Mansell, del que nos hicimos seguidores por sus actuaciones  “ a lo Villeneuve” con Ferrari, ganó, para nuestra alegría.
También estuvimos en Jerez 1997, y por pelos no pudimos disfrutar en directo de un título largamente esperado.
Y más o menos así hasta que la enfermedad llegó a ella, llevándosela sin llevársela.
De modo que no pudo nunca disfrutar conmigo del título más deseado. Para cuando eso sucedió, en el año 2000, ella no estaba  para esas cosas. Aunque se alegraba, no podía disfrutarlo como hubiese querido. Aún así, pese a la enfermedad, lo hacía, y años más tarde, en 2004, cuando apenas hablaba y no sabías bien que sentía, viendo una imagen del Ferrari de Schumacher en el GP de Hungría, se lo quedó mirando sin saber qué era o quién, pero sabiendo que para ella significaba algo, aunque sólo fuera porque lo significaba para mí. ¿Cuánto duró aquello? No sé, yo no estaba y me lo contó mi padre, pero no más de unos segundos hasta que la enfermedad la envolvió de nuevo y mandó a hacer gárgaras a Schumacher, a Ferrari y, en definitiva, a todos.






Sólo sé que la echo de menos, cómo la echamos todos, y que ya nada será lo mismo. Pero como dice mi hermano, ahora ella ya vuelve a ser ella, sin la enfermedad ni nada, joven de nuevo y disfrutando de la compañía de los sus seres queridos que la dejaron años atrás.
Gracias Juancho –mi hermano- por sugerirme este artículo, cabrón, no sabes lo que me ha costado escribirlo, sangre sudor y lágrimas que suele decirse, aunque las dos primeras en realidad no. Pero la tercera sí, se me hizo un nudo en la garganta un par de veces, al menos, y no pude contener las lágrimas.
El artículo va dedicado a mi madre, que siempre la quise mucho aunque - como suele pasar- nunca lo demostré como ella merecía, y a toda mi familia y amigos de mi madre, en especial a mi hermano, por sugerírmelo.
Espero no haber sido muy cursi, no suelo serlo.
Mamá, descansa en Paz.


miércoles, 4 de noviembre de 2015

GP de Méjico 2015

                             Rosberg, el charro






Veintitrés años después, la fórmula 1 regresaba a Méjico en el remozado autódromo Hermanos Rodríguez. El circuito no se parece en nada a lo que era, tras haber recibido un lavado de cara monumental. Ha perdido todo su encanto, pasando de circuito antiguo con regusto añejo, a instalación ultramoderna sin más personalidad que una máquina tragaperras. Para rematar la faena, su maravillosa curva parabólica, la famosa peraltada, fue eliminada “por razones de seguridad” . Curioso, sobre todo viendo  cómo algunas escapatorias dejaban que desear. Eso y que la entrada a boxes es manifiestamente mejorable. Respecto a las gradas, que recuerdan al motodrom de Hockenheim,  o más aún a las de un estadio de atletismo, debo reconocer que son espectaculares. Pero así todo, me quedo con el viejo.
Respecto a los Hermanos Rodríguez, mucho se puede escribir de estos dos magníficos y malogrados pilotos cuya carrera se vio truncada por la fatalidad. El mayor, Pedro, fue el de mayor éxito, logrando la victoria en 2 GPs de F1 así como numerosos triunfos en pruebas de resistencia  -en aquella época tan prestigiosas como los grandes premios- en las que se incluyen triunfos en Le Mans, Daytona y Sebring, entre otros, y pilotando para Ferrari y Porsche, nada menos. Joseph Siffert, se refería a él, como: “pequeño bastardo” por lo agresivo y temerario de su conducción, destacando sobremanera, su gran habilidad en agua. Se mató en 1971 en Norisring, en una carrera de interserie con un Ferrari 512M. Ricardo, el menor, apenas tuvo tiempo de destacar.  Así todo, dejó huella y logró la victoria en la prestigiosa Targa Florio de 1962 junto a Olivier Gendebien y Willy Mairesse, al volante de un Ferrari Dino 246SP. Disputó con éxito, pruebas de resistencia y debutó en el GP de Italia de 1961 con Ferrari, siendo hasta  2009, el piloto más joven en disputar un GP puntuable. Se mató en el GP de casa, en 1962, con un Lotus. El vacío de estos dos geniales pilotos sigue ahí. Méjico todavía no ha encontrado el relevo.



Pedro y Ricardo Rodríguez.



Respecto al GP en sí, se inició con el piso mojado, pero finalmente no llovería más a lo largo del fin de semana. Lo más destacado era el bajo –bajísimo- agarre de la pista, y las elevadísimas velocidades punta, superiores a las de Monza.
En los libres 3 ya se empezó a vislumbrar la verdadera jerarquía, en la cual los Mercedes eran los amos y señores  y sólo el Ferrari de Vettel parecía inquietarles, toda vez que el de Kimi sufría problemas de cambio, no pudiendo apenas rodar. Los Mclaren, muy efectivos en Austin, aquí  volvían a ser meros comparsas y, por si no fuera poco, la fiabilidad los volvía a dejar de lado.
Los clasificatorios se disputarían sin Jenson Button, cuyo Mclaren tenía problemas irresolubles y  de la primera ronda no pasaban ni Alonso, ni Nasr, ni  los Manor con Rossi por delante de Stevens. Eso sí, los tiempos eran muy ajustados respecto a la cabeza, más que nunca a lo largo de la temporada.
En la Q2, Raikkönen, que increíblemente estaba con duros, realizó el peor tiempo de todos sin mejorar su tiempo de la Q1, y tras un semitrompo se fue a boxes y no salió más. Adujeron problemas de frenos. Junto a él se quedaron Sainz, Grosjean, Maldonado y Ericsson.
La lucha por la pole no lo fue tanto, y pese a que la pista mejoraba constantemente y que no siempre las ruedas estaban en su estado óptimo a la primera, Rosberg se hizo con la pole a la primera y Hamilton no tuvo opción. Esta pole es mucho más meritoria que las dos anteriores, ya que aquí no falló Hamilton –como en Japón- ni se interrumpió la sesión –como en EEUU- Vettel fue un excelente tercero a sólo 370 milésimas de Rosberg, estando los tres en 1”19, mientras que el resto se quedó a casi 1” con Kvyat precediendo a: Ricciardo, Bottas, Massa, Verstappen, Pérez y Hulkenberg.
De cara a la parrilla, Alonso Raikkönen y Button saldrían los últimos por sus sanciones por sustitución de piezas.  Alonso tenía 15 plazas de sanción, Kimi 30 y Button 70…
El día de la carrera se registraron las mayores temperaturas del fin de semana, con lo que el número de paradas era una incógnita.



El héroe local, Checo Pérez.



La arrancada demostró, una vez más, que eso de la ventaja de la zona limpia, es más psicológica que otra cosa. A veces sí hay diferencia, pero generalmente no. De ese modo, Rosberg aguantó a Hamilton mientras que Kvyat desbordaba a Vettel, el cual se rozaba con Ricciardo en la primera curva pinchando su rueda trasera derecha.  Esta acción quedó sin penalización pese a las protestas de Vettel. Los comisarios actuaron bien.
Por detrás, Alonso salía fenomenal  adelantado a varios coches, en tanto que Raikkönen ni siquiera podía –en la arrancada- con los Manor.
La primera vuelta se completaba así: Rosberg, Hamilton , Kvyat, Ricciardo, Bottas, Verstappen, Massa, Pérez, Hulkenberg, Sainz, etc. Vettel era último tras parar a cambiar ruedas debido a su pinchazo, montando duras, a la vez que Alonso abandonaba, tal y como estaba previsto. Se detectó un problema en su coche el sábado y no daba tiempo a solucionarlo, de modo que salió a dar una vuelta por eso de la honrilla.
Raikkönen iba remontando poco a poco,  mientras que Vettel,  a 50 segundos de Rosberg, mantenía un ritmo similar. En la vueta  4 Sainz pasó a Hulkenberg para situarse 9º .
Los primeros pilotos en parar fueron los de Williams en las vueltas 8 y 9, en principio muy pronto, montando duras y cayendo hasta la 9º y 10ª plaza Bottas y Massa, respectivamente.
También los pilotos de Lotus pararon pronto, facilitando las cosas a los de Williams y… Ferrari, que en la vuelta 16 ya tenía a sus pupilos  7º y 12º, pero no irían muy lejos. Vettel haría un trompo la vuelta siguiente tras adelantar a Button, cayendo al 15º lugar. Raikkönen abandonaría en la vuelta 21 cuando luchaba con Bottas por la 6ª posición en lo que fue un lance de carrera, más culpa de Bottas que de Kimi pero que no mereció sanción. Bien por los comisarios en este GP, que han actuado con lógica.



Nuevo  toque entre Raikkönen y Bottas, prácticamente al revés que en Rusia.



El único interés en ese momento en carrera era la lucha entre Pérez y Sainz, el cual optó por adelantar su parada para superarlo, cosa que logró. Pero la cosa no acabaría ahí.
Cuando todos realizaron su parada, sobre la vuelta 30, la cosa estaba así: Rosberg, Hamilton, Kvyat, Bottas, Massa, Ricciardo, Hulkenberg, Verstappen, Sainz, Pérez, etc. Al  final parece que la táctica de parar pronto de los Williams iba a ser buena.
En la vuelta 33, Pérez se ventiló a Sainz delante de las gradas para delirio de los miles de espectadores mejicanos. En realidad Carlos lo tuvo que dejar pasar, ya que anteriormente, intentando aguantar el envite del mejicano, se fue largo saltándose la “Ese do lago”. Diez vueltas después, paró por segunda vez el madrileño retornando a pista en 13º lugar.
En  la vuelta 46 se detuvo Rosberg a cambiar neumáticos. Era una parada innecesaria, pero que en Mercedes prefirieron hacer por seguridad para no exponerse a un pinchazo final por excesivo desgaste de gomas, claro que Hamilton no estaba muy de acuerdo y por momentos, pareció que iba a mantenerse en pista. Dos vueltas más tarde obedeció a regañadientes.
Pérez volvía a deleitar a sus compatriotas con un nuevo adelantamiento en el  “estadio” al Toro Rosso de Verstappen, accediendo al  8º lugar.
En la vuelta 50 Ricciardo adelantó a Massa y en la 52 salió el coche de seguridad para retirar el Ferrari de Vettel que se había accidentado. El alemán reconoció su culpa: “he hecho un trabajo de mierda”,  y lo aprovecharon casi todos para volver a cambiar ruedas. En Red Bull y Toro Rosso  pusieron blandas, en Williams duras, Mercedes –logicamente- no paró, como tampoco lo hizo el local Sergio Pérez;  así que el relanzamiento se dio en este orden:  Rosberg, Hamilton, Kvyat, Bottas, Ricciardo, Massa, Hulkenberg, Pérez,  Verstappen, Grosjean, Maldonado, Sainz, Ericsson, Button, Stevens y Rossi.  Nasr justo abandonaba por problemas en los frenos y Bottas adelantaba a Kvyat a fin de recta. El reagrupamiento le quitó del podio al ruso que, de lo contrario lo habría mantenido con facilidad. Carlos Sainz, pupas al estilo de su padre, achicharró los frenos a fin de recta y su posible progresión pasó a regresión. Luego alegó que con el último juego de blandas el coche no iba bien y perdía 1”5 por vuelta. Acabó pidiendo la hora acosado por Button,  toda vez que Ericsson lo adelantó sin problemas.
En la cola Rossi superó a Stevens por la honrilla de no ser el farolillo rojo, lo cierto es que el norteamericano lo está haciendo la mar de bien. Habría que ver como lo haría en relación a Merhi.
No hubo más cambios, aunque en cabeza Hamilton lo intentó todo, pero dos pequeños errores le facilitaron la tarea a un Rosberg que a punto estuvo de perderlo todo en un error estilo Austin.  Al margen de eso, pareció tenerlo todo bajo control y acabó marcando la vuelta rápida definitiva  a apenas 1 segundo de la pole, el margen más estrecho de la temporada. Generalmente la vuelta rápida se queda a 3-4 segundos de la pole, aunque históricamente Méjico era una pista donde los domingos muchos pilotos mejoraban sus tiempos de parrilla. Parece que sigue siendo así.



Maldonado no puntuó, pero se quedó con la velocidad máxima del año, 366.4 km/h.



En  el podio las entrevistas las hizo el hasta entonces último ganador del GP de Méjico, Nigel Mansell, cuyo nombre tiene la última curva del circuito, lo que queda de la peraltada, donde en 1990 Mansell realizó un escalofriante adelantamiento a Gerhard Berger –ganador de ese GP en 1986 con Benetton- en un duelo tremendamente espectacular que recordó al de Villeneuve- Arnoux de Dijon 1979.
Los Mclaren volvieron al mundo real en Méjico y es de suponer que irán mucho mejor en las dos últimas citas.
L a victoria de Rosberg evita que Hamilton pueda igualar el récord de victorias por temporada que tienen Schumacher y Vettel, el Kaiser con una carrera menos, 18 por 19 de Vettel.

Nos vemos en Brasil, un  gran circuito, aunque no tanto como antes. Saludos.

martes, 3 de noviembre de 2015

GP de Estados Unidos 2015

                         Hamilton tricampeón





La cita de Austin, el mejor circuito Tilke hasta la fecha, es la consagración de la F1 en Estados Unidos. Por fin parece que ha calado ahí nuestro querido deporte.
Novedades pocas, pero interesantes. Ferrari usaba una nueva evolución de su motor y montaba su quinta unidad de potencia, siendo penalizados con diez posiciones sus pilotos. El probador de Ferrari, el mejicano Esteban Gutiérrez, confirmaba su fichaje por el nuevo equipo Hass, que montará motores Ferrari, en tanto que Red Bull sigue a la caza de un motor. Se lo negaron Mercedes y Ferrari , y a esa negativa se ha unido la de Honda, en este caso de manos de Ron Dennis. Teniendo en cuenta que Honda y Mclaren son socios, es normal que Ron no quiera que los motores japoneses vayan a ningún otro equipo, y menos a uno que le puede sacar los colores. Por lo menos, ante su lamentable temporada puede alegar –a quien le quiera escuchar- que la culpa es de Honda. Aunque no se sabe a ciencia cierta cuan bueno –o malo- es su chasis.
Debido a las lluvias, los libres apenas contaron, siendo suspendidos los segundos del viernes.
La clasificación se tuvo que disputar, por tercera vez en la historia, el día de la carrera, y los tiempos para la pole fueron los de la Q2, ya que la última ronda hubo de suspenderse también.
La primera ronda vio caer a los Manor y a los Sauber siendo acompañados por el “pupas” Carlos Sainz que, pese estar a sus anchas en estas condiciones, tuvo un fallo y se salió.
La Q2, la que fue la ronda definitiva, dejó la pole para Rosberg , seguido de Hamilton, Ricciardo, Kvyat, Vettel, Pérez, Hulkenberg, Raikkönen, Massa, Verstappen, Alonso, Bottas, Grosjean, Button y Maldonado. A destacar la 11ª plaza de Alonso, excelente para su coche.
La parrilla se vería alterada por las penalizaciones antes mencionadas a los pilotos de Ferrari, así como las de Bottas (5 por caja de cambios) y Stevens (20) Sainz partiría último.



Rosberg por fuera cayendo hasta la 5ª posición. Cortesía Lewis Hamilton.


La salida se dio en mojado y de nuevo Hamilton superó a Rosberg de malas maneras. Como bien apuntó Lobato –esta vez sí- no pudo meter la pierna como el lerdo de Rossi horas antes, pero fue casi lo mismo. La FIA sigue en sus trece de permisividad total. Luego, cuando a uno se le hinchen los cojones de aguantar estas actitudes y se líe, que nadie se eche las manos a la cabeza.
Alonso y Massa se tocaron en la primera curva, teniendo el español que parar por un pinchazo mientras el brasileño caía al puesto 15. Stevens abandonaba.
En cabeza, la bromita de Hamilton ponía a Rosberg  5º, que sería 4º tras pasar a Pérez. Vettel aprovechaba los incidentes y la potencia de su motor para, tras un doble adelantamiento en la recta de atrás a Verstappen y Button, situarse 7º.
La primera vuelta se completó con Hamilton primero, seguido de Kvyat, Ricciardo, Rosberg, Pérez, Hulkenberg, Vettel, Verstappen , Button, Raikkönen, etc…
En la vuelta 2, Kimi adelantó Button, el cual cedió también ante un excelente Sainz, que pese a partir último ya estaba entre los diez primeros. Hulkenberg, que suele estar muy a gusto en estas condiciones, perdió fuelle de repente y sin explicación alguna  fue superado sucesivamente por Vettel, Verstappen, Raikkönen y Sainz.
Bottas paró por un pinchazo y le pusieron ruedas de seco arruinando su carrera, al igual que Felipe Nasr; pero el finlandés, con problemas de suspensión, no superaría la vuelta 5.
En cabeza, Hamilton estaba siendo acosado fuertemente por Kvyat, que brevemente llegó a pasarlo hasta que dirección de carrera sacó el coche de seguridad virtual en la vuelta 5 para retirar los restos de fibra de carbono de la pista.
El “coche” se retiró en la vuelta 8 con un pequeño reagrupamiento en cabeza provocado por Hamilton. Rosberg anduvo muy vivo y se cepilló a Ricciardo situándose tercero.
La carrera iba de cuartetos. Los líderes Hamilton, Kvyat, Rosberg y Ricciardo, y sus perseguidores, Vettel, Verstappen, Raikkönen y Sainz, ambos luchando duramente y con Pérez en medio en 5ª posición tan campante.
En la décima vuelta se retiraba Grosjean por los frenos, sin pena ni gloria.
En la vuelta 12, un exceso de fogosidad de Kvyat acosando a Hamilton lo envió al cuarto lugar y un pequeño fallo de concentración permitió a Ricciardo situarse segundo al volver a superar a Rosberg. Un par de vueltas después, mi tocayo se situaba primero, y merced a una menor degradación se escapaba en cabeza como un tiro.



En el GP 200 de Red Bull, estos aprovecharon la lluvia para brillar. Kvyat -en la foto- estuvo muy incisivo al principio, pero acabó desinflándose.
 



En la vuelta 17 Hamilton, acosado por Rosberg, paró a poner ruedas de seco blandas. A continuación todos lo harían, y tras el guirigay de paradas la cosa quedó así:  Ricciardo, Rosberg, Kvyat, Hamilton, Vettel, Verstappen, Sainz, Pérez, Hulkenberg, Massa, etc…
¿Y Kimi? pues Kimi a tomar por saco al darle el coche un trallazo tras poner las ruedas de seco. Total, que perdió vuelta y se hundió en la clasificación. Poco después, un problema de frenos lo hizo abandonar por precaución. Su excompañero en Ferrari Felipe Massa duraría apenas 2 vueltas más, abandonando por problemas similares a los de su compañero.
Dice el refrán que nunca llueve a gusto de todos, y lo mismo debe valer para cuando deja de hacerlo, porque a partir del secado de la pista, poco a poco y paulatinamente los Red Bull desaparecieron. Por el contrario, sus hermanos Toro Rosso se mantenían, sobre todo Verstappen, toda vez que Sainz perdía algo de fuelle. Los Red Bull fueron poco a poco perdiendo posiciones –Rosberg se puso primero en la vuelta 22-hasta que salió el coche de seguridad en la vuelta 27 para retirar el Sauber de Ericsson que se quedó al borde de la pista.
Entre que tardaron una eternidad y que se mantiene la estúpida norma de permitir que los pilotos se desdoblen, la carrera no se reanudó hasta la vuelta  32 con los Mercedes como primero y segundo. Eso sí, los más de 10” que le llevaba Rosberg a Hamilton se esfumaron.
Este periodo de coche de seguridad lo aprovecharon algunos para cambiar ruedas, entre ellos Vettel, que puso las duras a fin de no parar más y cayó a la 5ª posición.
El orden de resalida era: Rosberg, Hamilton, Ricciardo, Kvyat, Vettel, Verstappen, Hulkenberg, Pérez, Button Sainz, etc
Vettel superó con relativa facilidad a los Red Bull, pese a un ligero error de su parte, situándose tercero. Kvyat se hundía y Ricciardo aguantaba como podía. Verstappen ya era un formidable 4º, a Sainz le metieron 5” de penalización por exceso de velocidad en boxes, y los Mclaren parecían renacer manteniéndose en el grupo con muy buen ritmo y sin sus famosos altibajos en carrera.
Al adelantar Hulkenberg a Ricciardo, estos se tocaron, abandonando el desafortunado alemán y causando la segunda “salida” del coche de seguridad virtual, que apenas duró dos vueltas, en las cuales Rosberg aprovechó para cambiar sus gomas con menor pérdida de tiempo reincorporándose 4º. Los Red Bull también aprovecharon la feliz circunstancia haciendo una parada doble.
Era la vuelta 40 y la carrera estaba lanzada de nuevo, liderada por un Hamilton que tenía que parar a quien seguía un Vettel  que en principio no lo haría más. Después seguían Verstappen, Rosberg, Button, Alonso-increíbles los Mclaren-,  Pérez, Sainz, etc…
A Rosberg no le duró nada delante Verstappen y se fue a por Vettel, que apenas le aguantó tres vueltas, dejando claro que la táctica del ferrarista no iba a funcionar.



Kvyat incrustándose en el guardaraíl.



El gomazo de Kvyat en la vuelta 43 provocó otro reagrupamiento que favoreció a Hamilton, que pudo sustituir sus ruedas sin apenas perder tiempo, colocándose 2º. Vettel hizo lo mismo y bajó al 4º lugar.
Se reanudó la carrera en la vuelta 47, y apenas una después Rosberg cometió su único error de la carrera, que sería definitivo, dejando el liderato y la carrera en bandeja a Hamilton, que acariciaba el tricampeonato. Vettel ya había adelantado a Verstappen y estos tres: Hamilton, Rosberg y Vettel, dejarían al resto a más de 20” en apenas 9 vueltas. Las posiciones no variarían salvo que Alonso, excelente 5º, retrocedió hasta el 11º lugar por problemas de motor. Los esfuerzos de Sainz, que adelantó a Button –cuyo Mclaren corría de lo lindo, lo mismo que el Toro Rosso- serían en vano por su penalización.
La carrera concluyó de este modo: Hamilton, Rosberg, Vettel, Verstappen, Pérez, Sainz, Button, Maldonado, Nasr, Ricciardo, Alonso y el local Rossi –no confundir con el pelma de Valentino- como farolillo rojo.
Sainz retrocedió tras Button a causa de la sanción y, aunque no estuvo tan sensacional como Verstappen, poco le faltó.
En el podio, cara larga de Rosberg, enfadado consigo mismo y con Hamilton. Consigo mismo por su error, y con Hamilton porque es la segunda vez que lo larga fuera de la pista. Era normal su enfado. A ver cuando los comisarios actúan con dureza ante estas acciones. Sí es muy sencillo, basta con que se actúe respetando los límites de la pista. De no haber escapatoria, Hamilton habría dejado el hueco. Hay que ser más deportivo. Claro que siempre habrá distintos puntos de vista, pero de ahí a no hacer nada, media un abismo. De haber habido un toque en condiciones, hubieran  actuado. Los comisarios, como siempre en su línea, es decir, muy mal.



La alegría en el equipo Mercedes no fue completa.



Hamilton tricampeón, Ferrari subcampeona, Mclaren luchando por el octavo lugar…y poco más.  Hamilton ya es el piloto en activo con más victorias y poles, no así títulos (Vettel) ni vueltas rápidas (Raikkönen) pero sus cifras son impresionantes. Es una pena que no se controle un poco más, aunque a nadie parece importarle.
En siete días, Méjico.