domingo, 15 de enero de 2023

La mía F1

 



             Casi como en los viejos tiempos




La Fórmula 1 que yo deseo tal vez sea irrealizable, si leen mi artículo “Motores” de junio de 2016, entenderán por qué, pero también puedo ser razonable, o realista, más bien. Cierto es que si quisiera adaptar, igualar las prestaciones de monoplazas que optasen por diferentes tipos de motor, como ocurría cuando convivían los turbos con los atmosféricos, bien podría regular sobre la marcha, como hacen actualmente en resistencia y otras categorías con el “BOP”, Balance Of Performance, lo que me parece totalmente opuesto al espíritu de la F1. Por tanto, no lo pondría en mi campeonato ideal, como verán en la segunda parte de este artículo.

La primera parte irá sobre como quiero que sea la F1 ya, cosa que podría suceder sin ningún tipo de problema este mismo año, ya que sólo serán pequeños cambios en la normativa, sobre todo en lo referente a los coches de seguridad y banderas rojas.

En primer lugar empezaría con las sesiones calificatorias, en las que buscaría evitar se diesen situaciones tan peligrosas como la vista -y no es la única- en Abu Dabhi 2022, es decir, que pilotos en vuelta sorteen una maraña de coches preparándose para la suya rodando a paso de tortuga por eso de apurar hasta el último instante. Y es que tráfico siempre habrá, pero de ahí a que haya caravanas de coches casi parados que en cualquier momento, por una malentendido, se puedan cruzar frente al que va lanzado -o bien este pierda el control y lo envista-, hay que tratar de evitarlo. Y se debe hacer como se hace hasta ahora: prohibiendo ralentizar a los pilotos en determinadas zonas. Pero hay que dar un paso más, es decir, tomar medidas cuando los pilotos se lo pasan por el forro, cosa que ha sucedido en repetidas ocasiones, sin consecuencia alguna. La cosa es sencilla, si no haces caso, el tiempo se te anula, y punto.



Vettell "surfeando" entre otros coches en la cuali de Abu Dabhi 2022. No se debe repetir.


Otro punto, difícil, son los límites de pista. A veces el sencillo, otras no tanto. Este año se ha mejorado en ese aspecto, pero no lo suficiente. Hay que perseverar. Seguiría esa linea, pero intentaría evitar incongruencias, en las que a veces se sanciona, y otras no, mismas acciones. Sobre todo respecto a entrenos y carrera. No es la primera vez que vemos mucha disparidad a este respecto.

Sobre los coches de seguridad poco que cambiar, salvo detalles. Tanto el real como el virtual están muy bien, pero hay que agilizarlos. Hay que tratar de evitar se repita lo de Monza el año pasado, cuando la carrera acabó a falta de seis vueltas tras el coche de seguridad. Con esto no quiero decir que en esa situación haya que sacar bandera roja o no sacar coche alguno, sólo banderas amarillas, pero cuando la situación no es tan peligrosa, hay que ser más rápidos. El coche de Ricciardo, una vez este se hubo bajado, no suponía riesgo alguno donde estaba, desde luego mucho menos que los que van a dos por hora calentado ruedas en calificación, pudiéndose haber retirado el coche de seguridad antes. Fuera parte de esto, cuando hay un incidente a falta de dos o tres vueltas, es lógico la carrera acabe bajo coche de seguridad, como ha ocurrido antes sin que nadie se alarme.



En caso de bandera roja la reparación y cambio de neumáticos no será gratuito.


Otra cosa es a falta de seis, la carrera no se reanude. En ese caso, de no haber tiempo, lo mejor es sacar bandera roja. Pero ojo, en Italia lo hubo, al igual que en Abu Dabhi 2021, solo que por una serie de protocolos ininteligibles, el régimen de coche de seguridad se alargó entre una y dos vueltas. Cosa que se debe evitar. Lo mismo que permitir a los doblados desdoblarse, estos deberían “caer” a su posición real, doblados por quien corresponda, lo que a su vez aligeraría el tema en cuestión.

Visto esto, las banderas rojas: no creo se deban sacar a falta de una vuelta con el fin de evitar la carrera acabe tras un coche de seguridad, como hicieron en Baku 2021 -aunque si se hace, tampoco lo veo mal-, pero si se saca, en Italia 2022 debería haberse sacado vista la otra opción, no se deben permitir reparaciones ni cambios de ruedas. Y el que lo haga, para atrás. Es decir, se puede hacer lo antes mencionado, pero no de forma gratuita. Por otro lado, en caso de incidente en la salida o durante las dos primeras vueltas, nunca sacaría coche de seguridad, sino que pararía la carrera y esta empezaría de nuevo descontando las vueltas que se hubieran dado y la parrilla sería la que marcase la primera vuelta -en caso de haberse completado-, de lo contrario, las iniciales. Y aquí si se podría reparar y también salir, en caso necesario -en este caso desde el fondo de la parrilla- con un muleto. Porque sí, los muletos deben volver. Y dado que no podrían ser opcionles por esto del límite presupuestario, dar una partida para ellos. ¿Como controlarla? Pues del mismo modo se controla lo demás, ya sean dineros, descansos, o parámetros del coche.



Las parrillas de las carreras al sprint ya no serán como antes. ¡Bienvenidas las parrillas invertidas!


Y es que pese a haber habido carreras en los que un aspirante al triunfo -un Ferrari nada menos- se quedaba en la estacada -Leclerc Mónaco 2021, Raikkönen Malasia 2017-, sin contar otros casos, como Grosjean -Singapur y Brasil 2016-; por lo visto, la gente de la F1 y sus aficionados parece están esperando a que en la última cita un aspirante al título no tome la salida. Y entonces pondrán el grito en el cielo. Francamente, no entiendo como no lo ven.

También tocaría las carreras y clasificatorias en lluvia. Permitiría, en estos casos, un cambio de reglajes de sábado a domingo en caso de cambio de las condiciones atmosféricas, a la vez que no limitaría las ruedas de agua. Se nos llena la boca con la palabra seguridad y luego no permitimos los coches sean más seguros cuando las condiciones son las peores. Porque un coche reglado para agua no sólo es más rápido en esas condiciones, es más, mucho más, seguro. Y si encima no le dejamos tener ruedas...

Eso lo primero, lo segundo, en caso de poca visibilidad por el “spray”, haría lo que dijo Mansell: dejar a los F1 rodar ellos solos con un “delta” de velocidad -como con el “virtual”- para que fueran secando la pista y así poder correr antes, evitando el ridículo de Spa 2021 y la carrera corta de Japón 2022 en la que por cierto, no habría repartido la totalidad de los puntos.



Los F1 deberían correr en agua como siempre han hecho, pudiendo reglar el coche


Siguiendo con el tema, me cargaría las carreras al sprint, pero tal vez no hiciera falta. En primer lugar, crearía su estadística aparte, es decir, habría un ganador y el triunfo pasaría al palmarés de piloto y equipo pero, eso sí, contaría como una victoria en una carrera corta. Un ejemplo, Bottas, ganador de dos de ellas, no sumaría doce triunfos, mantendría los diez normales y luego tendría dos en las carreras al sprint, con sus correspondientes km en cabeza y vueltas rápidas. Lo que no tendrían serían poles, ya que la calificación no sería para ellas y, a partir de ya, su parrilla se formaría en orden inverso a la clasificación del campeonato del mundo y, en caso de accidente, se permitiría reparar y no habría sanción en parrilla de cara a la carrera “de verdad”. Ya se buscaría la manera de encajarlo. Quizá permitir un poco más de presupuesto y tal vez dejar motor y cambio únicos y exclusivos para estas carreras, penalizando sólo en ellas en caso de cambio. Y dado que la parrilla es invertida, los que se juegan de verdad el título apenas lo notarían. Tampoco haría muchas de estas carreras, creo que con cinco o seis, basta y sobra, y sólo puntuarían los cinco primeros en orden de 5,4,3,2 y 1 ya que, también cambiaría la puntuación normal. No reimplantaría la que más me gusta, la de 10,6,4, etc... porque ya no tiene sentido, pero tampoco puntuarían los diez primeros, sólo ocho, con 12, 9, 6,5,4,3,2 y 1, de ese modo la victoria sí que primaría de verdad sobre la regularidad.

Esto se podría hacer desde ya, lo otro, de lo que hablaré a continuación, no, pero no va a ser un a quimera, y se podría hacer en el futuro, avisando con tiempo. Por ejemplo, para 2030, por eso de que los F1 ya están desarrollando motores muy complejos y demás, y no se pueden cortar de golpe. Bueno, por poder...

Pero vamos, que lo que propongo a continuación, que mantiene lo anteriormente citado, sería posible, no utópico, pero habría que dejar un tiempo. Pero vamos, que si quisieran valdría para 2024.



Las dimensiones de los F1 se reducirían, al igual que su peso, al nivel de mediados de los 90.


Primeramente, se acabaron los F1 “gordos” actuales, que como coches de carreras poco sentido tiene sean cada vez más pesados. Pondría un peso mínimo de 600kg con piloto, y lo incluyo para evitar taraduras mentales de pilotos escuálidos para ahorrase un par de kilos, que ellos y los “híper-inteligentes” ingenieros estimarían en casi una décima. Ya saben, la tontería esa de que 10kg son tres décimas. ¡Já! Que se lo digan a Mansell, 15kg más pesado que Prost y Piquet, y que corrió y compartió equipo con ellos. Sin duda esto no jugaba a su favor, pero desde luego no partía con el medio segundo por vuelta de desventaja que ahora dicen suponen esos 15 kilos. Sino vean mi artículo: “el peso en la F1 moderna” de junio de 2015.

Para llegar a ese peso, contendría las dimensiones de los monoplazas y simplificaría los motores, Empezando por lo primero, mantendría los 2 metros de ancho y el largo lo limitaría a 4,5, con la altura libre, ya que no creo necesario haga falta controlarla. Otra cosa sería los alerones, que los dejaría como están, pero estrechándolos. El trasero estaría limitado por la parte interna de las ruedas y el delantero sólo podría llegar hasta la mitad de ellas. Y no para hacer los coches más lentos -eso sería la consecuencia-, sino por estética. El resto, carrocería sin apéndices y efecto suelo, seguirían.

Respecto a los motores, dado que hacer un reglamento en el que convivan varios tipos -turbos y atmosféricos basicamente, aunque podría haber más-, es prácticamente imposible salvo que se aplique un “BOP” a lo largo del año a medida se vean as prestaciones de cada uno -cosa a la que me opongo-; por tanto dejaría solo un tipo: atmosféricos de tres litros, con sus limitaciones de consumo específico y total, amén de otras consideraciones, como el número de motores al año, rpm, etc.. a fin de que estos no vayan mucho más allá de los 1000CV. Como a día de hoy no tiene sentido dejar el número de motores libre, entre otras cosas por motivos presupuestarios, creo que con cinco al año estaría bien.



Volverían los motores atmosféricos y, si el equipo lo desea, hasta un V12. Nada suena tan bien.


Los sistemas de regeneración de energía quedarían abolidos. Y el que diga que eso va en contra de la industria automovilística actual, decirle, por un lado, que esta no se sabe a donde va y, por otro, que sistemas muy interesantes como la suspensión activa, también fueron prohibidos en su momento por costes. Pues esto, lo mismo. Un motor actual, aparte de complejo, es carísimo. Con los atmosféricos eso se simplificaría, se reducirían costes, los coches sonarían mejor y serían más ligeros. ¿Número de cilindros? Máximo de doce, que cada cual elija su número y disposición. Esa chorrada de limitarlos, de exigir un tipo de arquitectura y nº de cilindros carece totalmente se sentido. Nunca lo tuvo (ver artículo de motores), y menos ahora, por eso del número de motores limitado al año.

Volverían las ruedas de 13”, mucho más estéticas y “racing”, y no sólo por eso, sino porque las de 18” no aportan nada, de hecho, algunos estudios dicen hacen a los monoplazas más lentos, aunque yo pensaba lo contrario.

Las cajas de cambio de ocho velocidades con relaciones fijas se irían a la mierda; estas serían libres pudiendo así, como antaño, cambiar las relaciones de cambio en función del circuito, como debe ser, lo que haría que dificilmente estas superasen las siete.



Regreso de las ruedas de 13", mucho más molonas que las de 18".


Y como colofón, libertad de entrenos, que cada cual entrene cuando quiera -o pueda-, menos simuladores y más coches en pista, leñe. Y si hace falta para eso aumentar el presupuesto, que se aumente o, mejor aún, que no haya límite, ya que creo este sólo debería controlarse en casos muy específicos, por ejemplo, en caso de que no hubiese suficientes coches en parrilla.

Para mí esto es mucho más lógico, más “de carreras” y, por tanto, encaja mejor en el espíritu de la F1, ¿qué les parece?