jueves, 13 de junio de 2019

Sobre sanciones y reglamentaciones...




                                 ...Estúpidas








No voy a repetirme aquí sobre la parcialidad de muchas sanciones, comentadas en el artículo anterior y en otro: “los regalitos de la FIA a Hamilton (y a Mercedes)” de julio de 2018, sino del por qué de ellas y de otras normas que, muchas veces, son un sinsentido, ya que no sólo no consiguen lo esperado, sino que además, pueden llegar a ser perjudiciales.
El tema este de las sanciones que, logicamente, nunca contentará a todos, viene a raíz de las actitudes antideportivas de algunos pilotos -Senna, Schumacher- más que por motivos de seguridad, buscando que nadie tratase de ganar un título, o lo que cuadrase, gracias a una maniobra antideportiva. Todo esto lo desembocó Schumacher a partir del GP de Europa de 1997, aunque ya podría haberse puesto en práctica antes, por ejemplo, desde Japón 1990.
Sea como sea, no se consiguió el objetivo, ya que como bien dijo Mario Andretti tras el nefasto GP de Canadá pasado: “creo que la función de los comisarios es penalizar los movimientos flagrantemente inseguros, no los errores honestos como resultado de una competición dura”, es decir, que se deben penalizar actitudes peligrosas, no los errores. Y aunque a veces es difícil distinguir una mala actitud de un error, hay casos en que no, al haber una linea a seguir. En ese sentido, pilotos como Verstappen y Magnusen, demasiado agresivos en sus defensas de posición, pocas veces arrojan dudas, lo que no quiere decir que no puedan ser sancionados injustamente, tipo “cuento del lobo”, como le pasó a Senna en Japón 1989.



Los comisarios deberían sancionar las acciones antideportivas, no los errores, ni las luchas duras, pero justas.



Lo mismo digo cuando se estorba a alguien en calificación. Dudo que nadie lo haga aposta, sin embargo, se sanciona, menos a Hamilton, claro. Yo puedo entender una sanción cuando esta le ha costado al perjudicado su posición en parrilla pero, cuando no es así, carece de sentido. La de este fin de semana a Sainz, por estorbar a Albon es un claro ejemplo, aunque hay más. Otra cosa es que Sainz -por seguir el ejemplo- estorbase a más pilotos en los GGPP venideros, entonces sí, sanción, porque estaría mostrando una mala actitud, aunque sólo fuera por no estar atento, y con ello es como si se le dijera: “a ver si espabilas”.
En el tema reglamento, los que me han leído no se sorprenderán si hablo de muletos y reglajes de agua. Estamos esperando a que pase algo -algún aspirante a campeón fuera de juego en la última cita- para reaccionar.
Los muletos, prohibirlos, es una chorrada. El objetivo de ahorrar costes no se sostiene y da lugar a situaciones absurdas, como Alonso perdiéndose la calificación de Mónaco 2010, Grosjean los GGPP de Singapur y Brasil 2016 y Raikkönen el de Malasia 2017, todo ello por no tener un muleto. ¿Se imaginan que en la última cita le pasa a un aspirante, que no participe por no tener muleto? Claro que no, pero eso podría pasar si no se cambia esa estúpida normativa que, además, no supone ningún ahorro.



Francia 1989. Sin muleto, muchos no habrían corrido, como Mansell, que remontó con él de 25º a 2º.



Para empezar, el muleto no sería -nunca lo ha sido- obligatorio y, por otro lado, su uso se limitaría a situaciones excepcionales como las antes citadas. Eso de tener que montar en un chasis toda la mecánica del coche titular, como tuvieron que hacer en Ferrari en Mónaco 2010, es absurdo, no ahorra nada y supone un extra de trabajo para los mecánicos, esos a los que no se les deja trabajar la noche del sábado al domingo por la normativa del parque cerrado, precisamente para su descanso. Pues vaya descanso, ¿no? Otra incongruencia.
Y siguiendo con el parque cerrado, está la imposibilidad de cambiar los reglajes del coche -de seco a mojado o a la inversa- del sábado al domingo. Con lo fácil que sería una excepción -y sólo para esto- en caso de lluvia, ¿no? Sería sencillo y mucho más seguro. Porque es más seguro conducir un coche reglado para agua que uno mixto o de seco. Pero claro, luego sacamos coches de seguridad a porrillo, no cambiamos los horarios de carrera cuando amenazan tifones, como en Japón 2014 -por eso de la pasta de la TV-, pero luego lamentamos terriblemente cuando un coche se sale por aquaplaning y su piloto pierde la vida al chocar contra una grúa.



Limitar el número de ruedas de agua, es un atraso, y una imprudencia.



Pues adelantando la carrera -sin agua o con menos- y con reglajes de agua, ese accidente casi seguro no se habría producido. Es fácil hablar a toro pasado, cierto, y lamento mucho lo de Bianchi, pero siempre estuve a favor de adelantar dicha carrera y, de la necesidad de cambiar reglajes en caso de lluvia, llevaba años quejándome. De la grúa, en cambio, no digo nada, porque pese al precedente de Liuzzi en Nurburgring 2007, formé parte de la gran mayoría que no vio lo peligroso del asunto.
Y siguiendo con el agua: la limitación de ruedas. Que no me vengan conque Pirelli no puede llevar tantas, que luego las tiene que tirar y cosas así, tonterías. Antes las había sin problemas, sin límite. Que le pregunten a Goodyear cuando era proveedor único y había 26 -o más- coches, no los 22 actuales. Pues nada, menos ruedas, menos seguridad y menos coches en pista. 
Luego está eso de los doblados con el coche de seguridad, que en lugar de dejarlos “caer” hasta su posición natural, quieren se desdoblen. Pues en Mónaco 2014 a Kimi uno le tocó y le pinchó una rueda, alejándolo del podio. Mira que es fácil la opción que propongo. Pues no, que si se ahorran una vuelta de neumáticos -ya la tenían “ahorrada”- y chorradas por el estilo. Repito, que le pase a un candidato al título, a ver que deciden. Y del uso de las escapatorias asfaltadas, mejor no hablar, que da para un artículo, artículo que ya hice, por cierto.



Tocar el coche durante una bandera roja en carrera no debería ser gratuito.




Y para finalizar, las banderas rojas. Eso de sacar bandera roja y luego dejar reparar y cambiar ruedas por motivos de seguridad es absurdo. Absurdo porque la bandera roja se saca para limpiar la pista cuando ha habido un gran accidente y se prevé esta tardará mucho en estar otra vez lista, evitando así el GP se acorte mucho. Pero permitir se hagan reparaciones y cambios de ruedas es un sinsentido que altera la carrera. Una cosa es que el coche de seguridad te permita reagruparte, y otra muy distinta que con una bandera roja puedas hacer hacer una parada gratis. Vean sino el GP de Montecarlo 2013, con Vettel primero con ruedas en las últimas, Alonso segundo con las suyas a medio uso y Button tercero con nuevas, todos ellos rodando juntos. Pues la bandera roja se lo cargó al dejar cambiar ruedas a todos. Por seguridad, dicen. Entonces, ¿por qué no obligan a parar cuando un coche tiene las ruedas mal? Ya me entienden... otra incongruencia más. Un final electrizante a tomar por saco. Si un piloto, con bandera roja, tiene que cambiar ruedas, no le debería salir gratis y, si repara el coche, menos.
Muchas veces pienso que quienes legislan en la F1 no son muy listos, sino todo lo contrario.







Por otro lado, con esto de las sanciones a pilotos, se da la situación que muchos de ellos actúan como futbolistas -para que luego vayan de superiores los fans del automovilismo- pidiendo "tarjeta" para el rival, aun sabedores de que ellos habrían actuado igual o, aún peor, de que no hay motivo alguno de queja. Sería estúpido decir que el automovilismo, la F1, está muerta, sencillamente, son los tiempos que corremos, para bien y, en este caso,  para mal.

Artículos relacionados: http://elsofadelaf1.blogspot.com/2016/12/muletos.html
                                      http://elsofadelaf1.blogspot.com/2016/11/f1-en-lluvia-hoy-dia.html
                                      http://elsofadelaf1.blogspot.com/2016/11/fuera-de-pista.html

lunes, 10 de junio de 2019

GP de Canadá 2019


                                Prevaricación








Prevaricar es faltar uno a los deberes de su cargo o tomar una decisión -o resolución- injusta a sabiendas. Eso es lo que pasó este fin de semana durante el GP de Canadá. Si se tratase de un hecho aislado, yo no diría tal cosa, pero no es el caso porque lo de la FIA para con Hamilton y Mercedes es de traca. Vamos, que parece es Mercedes quién les paga el sueldo. Y tal vez lo sea, ya que están metidos en todos lados, con sus horrendos coches de seguridad, propaganda y cosas así, “comprando” la F1.
Vayamos con los regalos de la FIA a Hamilton y su dominante Mercedes, con mis disculpas por los que haya podido pasar por alto.



La sanción a Vettel vino por cerrar la puerta a Hamilton cuando iba por delante. ¿Desde cuando ha de dejarse uno pasar? Más peligroso fue, por ejemplo, la defensa de Ricciardo ante Bottas, y no pasó nada.



   -Monza 2015: gana con la presión de ruedas por debajo de lo permitido. Se alega que “no se puede medir con precisión”. Jajajajaja, el deporte más tecnológico y lo que hace cualquier gasolinera aquí, dicen, no se puede. Poco después, en Brasil, por un hecho similar, Felipe Massa es descalificado.
   -Mónaco 2016: se salta la chicane después del túnel -todo asfalto- ante la presión de Ricciardo y luego lo cierra contra el raíl para evitar ser adelantado. Ni se investigó y el “colega” ganó la carrera.
   -México 2016: en la salida, el poleman Hamilton bloquea las ruedas y para evitar ser superado se salta las tres primeras curvas. No se le sanciona porque luego “no aceleró a fondo”, ¡manda huevos! Si hubiera un muro, abandona; si trata de trazar, se va a la mitad -o cola- del pelotón. Gana la carrera mientras Verstappen, por lo mismo -pero ante un solo coche, no ante la parrilla completa- es sancionado.
   -Baku 2017: Al igual que hiciera en Fuji 2007, fue haciendo “el indio” tras el coche de seguridad provocando que Vettel se chocase contra él. ¿Se le sanciono? ¡Claro que no, que pregunta más estúpida! Tampoco en 2007 cuando por su culpa abandonaron Vettel y Webber.
   -Brasil 2018: En calificación, en la Q1, al apartarse tarde y mal, casi provoca un accidente fortísimo con Lance Stroll. Es cierto que no lo hizo adrede y que al no pasar nada, Stroll no vio perjudicada su calificación pero, por hechos similares -y con mucho menos riesgo- Massa en España 2013, Vettel en Austria 2017 y Sainz este fin de semana, fueron sancionados. Ninguno debió ser sancionado. Curiosamente sólo se libró Hamilton ¿Casualidad? Por desgracia, no. 



Vettel cabreado mientras Hamilton ocultaba su alegría.



Es por esto que afirmo que la FIA y sus comisarios prevaricaron -de nuevo- a favor de Hamilton y Mercedes, este fin de semana en Canadá, en lo que fue un lance de carrera. Era una situación mucho menos grave que cualquiera de las de anteriormente citadas, pero no hubo piedad.
¿Y qué si cerró a Hamilton? Hizo exactamente lo mismo que, en análoga situación, habrían hecho los demás, pero al haber una vara de medir distinta si eres Hamilton -o si pilotas un MB-, pues a joderse tocan. Y en este caso hubo hierva y estaba por delante, no como Ham en Mónaco 2016, que ya casi tenía en paralelo a Daniel, pero por lo visto, eso da igual. Por cierto, Seb sólo cometió este error, por tres de Ham en la horquilla, así que no me vendan lo del superpiloto inglés, que presionó, sí, pero es que en la segunda parte carrera tenía el coche más veloz. O sea, que nada del otro jueves.
Vettel, claramente enfadado, infringió algunas normas, pero nada que no se haya visto ya. Al menos subió al podio, a diferencia de Hunt y Reutemann en Japón ´77 o Jones en Brasil ´81. Además, se portó como un caballero con Hamilton, pidiendo al público que no lo abucheasen, que abucheasen a quién tomó la decisión. ¿Que no lo abucheen? Lo abuchearon poco al cerdo ese. Para empezar, ÉL pidió la sanción y luego se mostró DE ACUERDO con ella, por tanto, menos teatrillo de subir a Seb a lo más alto del podio y mentir diciendo: “no es la forma en la que me gusta ganar”. Mentira, tío jeta, quieres ganar a cualquier precio y estás encantado, sino, haber dejado que Seb se escapara los 5 segundos pertinentes que le endosaron de sanción. ¿Pido mucho? Sin duda, pero hubiera bastado conque dijeras que la sanción era injusta, que no la compartías, como dijo Felipe Massa sobre la de Grosjean en Hungría 2013. Entonces sí, diría que no mereces los abucheos. 



En la salida Leclerc pudo atacar a Hamilton, pero optó por la prudencia. Con algunos no se debe actuar así.



Pero sí, los mereces, porque TÚ querías esa sanción a pesar de saber que TÚ habrías actuado igual. De hecho, ya lo hiciste una vez (Mónaco 2016), al menos. Menuda cara tienes. Vas a ser otra vez campeón, pero tú, Totto Wolff, Mercedes y la FIA sois unos corruptos y unos miserables. Y meto a Mercedes enterita porque su política es esa, que los he visto correr en el DTM y en F1. En la primera, todas las trampas posibles para joder a los rivales -si era Alfa ni te cuento-, la carrera de Singen ´94 es una buena muestra de ello y, en la segunda, tenemos Spa ´98, Japón ´99 y el espionaje a Ferrari en 2007 como marcas más destacadas de la casa de la “estrella”. Vamos, que sois unas joyitas que te cagas.
Ya sé que la FIA ha sido permisiva con algunos pilotos -Senna, Schumacher- y que suele ceder ante los que dominan, más aún si son constructores, siempre volátiles y caprichosos, que se marchan a la mínima, pero esto es demasiado, sois lo PEOR y lo mejor para la F1 es que os larguéis de una puta vez. Espero que Ferrari -u otra-, os hagan morder el polvo en el futuro y os vayáís a la puta mierda, que es de de dónde venís.
Ferrari ha reclamado, pero veo poco futuro a dicha reclamación, como consuelo: Mansell, Hill, Andretti, Button, Wurz, McNish, Antonio García y Webber, entre otros, han dado la razón a Vettel. Como ven, hay unos cuantos ingleses y a Webber no se le puede acusar de ser amigo de Seb, ¿verdad? Queda claro que ha Ferrari le han robado la carrera para dársela a Mercedes.



Andretti y Mansell, algunos de los grandes pilotos que no comparten la decisión de los comisarios.



Ante semejante panorama, la gran calificación de Ricciardo, 4º en parrilla, aderezada por un 6º y 7º del equipo en carrera, primero de los demás y por delante del Red Bull de Gasly; el récord de vuelta en carrera de Bottas -que supera el anterior de Barrichello 15 años después-; que Giovinazzi y Stroll superasen a sus compañeros de equipo, etc...pasan a un segundo plano.
Me gustaría sacar algo positivo del Gran Premio, como que Ferrari a partir de ahora luchará de tú a tú contra los Mercedes, pero creo que su gran prestación vino más por las características del circuito que por una mejora real. Vamos, que no hay nada que hacer. Y con semejantes comisarios, menos.
No sé a que espera Ferrari para largarse a la Indy, a ver a quien le importa entonces quien gana en la F1 si no está Ferrari. Sin duda, a muchos menos.

sábado, 1 de junio de 2019

Fórmula 1 vs Fórmula Indy




                        La guerra de los mundos








En mi infancia la F1 era, para mí, lo más y no podía concebir nada más veloz que un F1. Y claro, ver que los coches de Le Mans y los de la Indy alcanzaban mayores velocidades punta... como que no me hacía ni pizca de gracia.
Recuerdo unas cartitas de coches de los años 70, en las que los coches F1 apenas superaban los 300km/h con potencias en torno a los 500CV, mientras que los de la Indy alcanzaban 360km/h con potencias rondando los 800CV. Humillante, pensé, los F1 tenían que ser los más rápidos y potentes
Con el tiempo ya vi que las cosas no eran tan sencillas y que ni la velocidad punta era tan importante, ni la potencia tan decisiva y que los coches de Le Mans y de la Indy no eran en realidad tan veloces. Es decir, sí, corrían mucho y tal, con más velocidad punta, pero a la hora de ir más rápido a lo largo de una vuelta, nada como un F1. No siempre, pero sí al menos desde hace unos 40 años, al compensar de sobra la F1 su déficit de potencia -cuando la tenía a causa de la reglamentación- con ligereza y paso por curva gracias a la tecnología. Y es que la mayor diferencia entre la F1 y la F-Indy es la tecnología. No hay coche más avanzado tecnologicamente que un F1, en ninguna competición automovilística se invierte tanto y, en la F-Indy, menos.
En resumen, que la F1 se decanta por la tecnología y la Indy por el espectáculo. Sus coches serán, para nosotros, los europeos -aunque ahora los haga Dallara, já- unos “hierros”, pero dan espectáculo, en tanto que la F1, salvo esporádicamente, no. Estaría por ver si a la F1 la salva Ferrari, ella misma, o ambas.
Aclaradas las diferencias entre ambas fórmulas, decir que si bien la F1 es única, la F-Indy no. De hecho, lo de “Indy” es nuestra forma coloquial de llamar a los monoplazas que corren en EEUU por asociación a la mítica prueba: “las 500 millas de Indianápolis”, cuando en realidad no se llaman así.



Ferrari corrió, sin mucho éxito, las 500 millas de Indianápolis de 1952.



Ha habido varios campeonatos de monoplazas en EEUU, dejando a parte los primeros años con el campeonato creado por la AAA (American Automobile Association) desde 1905 a 1955; están los de la USAC (United States Automobile Club) de 1956 a 1984, la CART (Championship Auto Racing Team) desde 1979 hasta 2007 y la IRL (Indy Racng League) desde 1996 hasta la actualidad.
Sin entrar en detalles, se podría decir que la USAC era el oficial y el de la CART de los “rebeldes”, lo que vendría a ser la FOCA de la F1 en los 80 o la FOM de principios de siglo, sólo que estos sí hicieron un campeonato propio que, durante años, superó y sustituyó al oficial.
La IRL nace, a groso modo, de las diferencias entre la CART y el dueño del circuito de Indianápolis, Tony George, compartiendo durante años campeonato, como antes sucediera entre los del USAC y la CART.
Tras esta disertación, vuelvo al inicio:¿F1 o F-Indy? Ya vistas las diferencias, es absurdo una comparación directa, y menos cuando las reglamentaciones son diferentes, más allá de los gustos personales pero, como dato anecdótico, dicha comparativa sí se realizó en los 50, concretamente en 1957 y 1958 en el anillo de velocidad de Monza, en lo que se denominó: “La carrera de los dos mundos” y la pista se ganó el apodo de “Monzanápolis”.
Se hizo bajo el reglamento de la USAC, participando coches de la USAC -los F-Indy para entendernos-, F1 modificados, coches deportivos y coches especiales, estos últimos sólo en 1958.
Las carreras fueron las más rápidas de la historia en su momento, al ser “Monzanápolis” un trazado mucho más veloz que el de Indiana por un margen nada despreciable de 50km/h.



Monza 1958, la segunda edición de: "La carrera de los dos mundos".



Las carreras eran de 500 millas, pero disputadas a tres mangas con suma de tiempos -imprescindible acabar todas ellas- y siempre fueron ganadas por los americanos, sin apenas oposición europea, pese a la presencia de Ferrari de forma oficial en 1958. En 1957 ganó Jimmy Brian, que se impuso en dos de las tres mangas, a una media final de 257,59km/h. Tony Bettenhausen marcó la entonces vuelta más veloz en circuito a 284,561km/h para hacerse con la pole. Los europeos no destacaron en ningún momento, sólo acabando la carrera -y las mangas- los Jaguar, lejos de las plazas de honor.
En 1958 el ganador fue Jim Rathmann imponiéndose en todas las mangas a un promedio récord de 268,367km/h. Ferrari fue el mejor europeo con una tercera plaza en la tercera manga con Mike Hawthorn y Phil Hill y el consuelo de la pole de Musso a 280,8km/h.
No sé que pasaría ahora en un enfrentamiento directo en un oval, aunque sin duda, en un trazado convencional, como dije al principio, un F1 no tiene rival. Y es que salvo en contadas ocasiones y por concretos motivos, no hay nada más rápido en pista que un F1.
Ahora, elijan uds. Yo, que he visto las dos, aprendí de las carreras americanas que correr en óvalos no sólo no es sencillo, sino que da lugar a carreras la mar de entretenidas. Por historia, por mi cultura, por Ferrari, me quedo con la F1, pero por espectáculo, elijo la Indy. Pero vamos, que se pueden ver las dos y, en un hipotético paso de Ferrari a la Indy -muy difícil por varios motivos- me decantaría por esta.



Por derecho propio, Alex Zanardi se ha ganado un hueco en el Olimpo de los grandes campeones de la "Indy".



Yo creo que los yankees sólo siguen la F1 por Ferrari y los europeos, la Indy cuando corre alguna de nuestras estrellas, como Alonso ahora o Mansell años atrás. Eso sí, para mí lo más divertido fue ver a Zanardi, ¡che specttacolo!