lunes, 24 de noviembre de 2025

GP de Las Vegas 2025

 



                       Max se reengancha





O lo reenganchan dirán algunos, por eso de la doble descalificación a Mclaren al superar estos el desgaste máximo permitido de 1 mm durante la carrera.

La descalificación fue justa independientemente de que no sacar ventaja alguna de ella como tampoco hubo intención de hacer trampa. Se le pueden dar muchas vueltas a estos temas, pero en cosas tan sencillas como medidas y pesos, se ha de ser implacable so pena de que estos errores dejen de serlo por la buena voluntad de los comisarios: “total, como nos hemos pasado por tan poco….” y sería el desmadre. Puede haber unas tolerancias, como las del 0,5 centímetros -una barbaridad- que salvaron el doblete de Ferrari en Malasia 1999, pero estaríamos en las mismas. También se aceptó como error la mala colocación -más alto de lo debido- el alerón del Mclaren ganador de Berger en Canadá 1992 -ahí quizá sí se pudo ganar algo aunque no fuese deliberado- y se le mantuvo su triunfo.

Pero si no hay algo que de verdad lo justifique, y en estos casos sólo se me ocurre cierta manga ancha de la FIA en caso de ser una norma nueva durante unos GGPP mientras los equipos se adaptan a ella, como pasó al principio con los patines de madera cuando se instauraron en 1994 con el campeonato ya empezado.

Dicho esto, la FIA ya descalificó este año por lo mismo a Hamilton y, por peso, a Leclerc y Gasly, todos en China. No hay necesidad de poner más ejemplos, pero si quiero resaltar el follón que se armaría si esto sucede tras la última carrera y las sanciones cambian los títulos. Nunca se cambió el resultado de un campeonato tras finalizar este, no es plato de gusto, y habría que ver como actuarían en ese caso los comisarios. Es de suponer que bien, pero ya sabemos como son estas cosas, ¿no?



Patinazo de Mclaren, un desgaste superior a un milímetro los descalificó, dando oxígeno a Verstappen.


Y volviendo a la última cita, recuerdo lo del muleto: como un candidato no pueda salir por avería, muchos se echarán las manos a la cabeza

Y sobre el GP, seré breve. Lo mejor fue la calificación en agua, donde no hubo ninguna bandera roja pese al uso de neumáticos de lluvia -que no de lluvia extrema, esos no existen- al principio, para pasar luego a mixtos. Cada cual tuvo su particular calvario, sobre todo Hamilton, último, o Antonelli, décimo séptimo, mientras el poleman sufría en Q1 -décimo tercero- justo por detrás del héroe del día, Carlos Sainz, que calificó tercero. De modo que pequeños errores podían cambiar el resultado. A veces uno parece estar en problemas y luego va muy bien, y biceversa. Alonso empezó muy fuerte, y aunque al final fue un gran séptimo dado su coche, al principio estaba todavía más arriba.

Verstappen se intercaló segundo entre Norris y Sainz, precediendo a Russell, Piastri, Lawson, el mencionado Alonso, Hadjar, Leclerc y Gasly entre los diez mejores.

Fue bueno verlos rodar así, pero no estoy tan seguro de que, en análogas condiciones en carrera, esta hubiese comenzado siquiera. Ya sabemos lo celosos de la seguridad que son los de la FIA en ese sentido por motivos de visibilidad. Aunque yo piense que se puede correr, entiendo la preocupación del director de carrera, pero lo que no entiendo por parte de este, FIA, pilotos, equipos y demás, ya que tanto miran por la seguridad en este aspecto, es por qué no se permite cambio de reglajes bajo esas circunstancias. Es decir, sacamos coches de seguridad y banderas rojas a veces por nimiedades, y luego no permitimos los coches salgan a pista lo mejor preparados. Lo siento pero tenía que meter la cuña.



Antonelli brilló en Las Vegas con una gran remontada, de 17º a 3º. Bravísimo.

La carrera fue a una parada y se decidió en la primera curva, al defender tanto Norris la posición con Verstappen, se pasó de frenada y este lo superó, y también Russell. Antonelli, que se saltó la salida, fue el héroe del día, remontando desde el décimo séptimo de parrilla, a cuarto, quinto por los 5” de sanción. Pero acabó en el podio por la descalificación de los Mclaren de Norris y Piastri. Lawson, por su parte, rompió su alerón al principio y se hundió en la clasificación, no recuperándose ya, cuando podría haber estado entre los mejores.

Max dominó de cabo a rabo, marcando también la vuelta rápida, acabando por delante de Norris -dsq-, que se puso segundo en la vta. 34 tras superar a Russell, que fue tercero por delante de: Piastri -dsq-, Antonelli -meta por delante de Óscar, detrás por la sanción-, Leclerc, Sainz, Hadjar, Hulkenberg, Hamilton, Ocon y Bearman, ganando a partir de Antonelli todos dos puestos -Russell uno- por la descalificación papaya y así pudiendo puntuar los dos Haas que corrían en casa. Alonso rozó los puntos en una carrera en la que su coche no daba para más y se fue para atrás luego de una gran calificación.

Antonelli fue sensacional y Sainz tampoco estuvo mal, aunque al final le superaron los tres coches superiores que habían calificado por detrás: el propio Antonelli, Piastri y Leclerc, que también realizó una buena carrera en un fin de semana en el que Ferrari volvió a fallar, faltándole dos décimas para superar a Antonelli. El año en blanco ya parece una realidad.



Sainz estuvo con pez en el agua en cuali y rozó la pole. Tercero al final y quinto en carrera.


Pero lo que es ya una realidad es que sólo Norris, pese a los 18 puntos perdidos, es el único que tiene bola de partido en Catar, le valdría con sumar un punto más que sus perseguidores, Max y Piastri, que están a 24. Es el favorito, pero Max acecha y, de estar casi descartado a 42 puntos -Piastri a 30- ahora está a unos relativamente accesibles 24, el márgen se le acaba a Norris.

La doble carrera de Catar podría ser muy interesante.

A todo esto, Tsunoda décimo segundo a casi minuto y medio de su compañero Verstappen, desde luego Yuki lo hacía mejor con el Racings Bull. ¿Le iría a Max mejor con uno? Nunca lo sabremos.

jueves, 13 de noviembre de 2025

GP de Brasil 2025

 



                    Lando “Chuck” Norris





Los que le llamaban “Blando”, ahora tendrán que cambiar el mote, visto lo autoritario de sus dos últimos triunfos; así todo, a nadie se le escapa quien manda, y ese es Max Verstappen, luego de una desastrosa calificación, tras cambiar reglajes, reculó, cambió motor, salió de boxes, pinchó y así todo se las apañó para acabar tercero acosando al segundo. Eso sí, si no hay abandonos o errores por parte de Norris, sus opciones al título son sólo matemáticas.

De vuelta al formato esprint, tuvimos un fin de semana extraño, donde Aston, sobre todo Alonso, con esa capacidad suya de adaptarse muy rápido, empezó muy fuerte para luego ir diluyéndose, al contrario que otros, sobre todo Ferrari y Leclerc, que mejoraron conforme avanzaba el fin de semana mientras se mantenía una constante: la superioridad de Norris.

Por otro lado destacar la gran actuación de Olivier Bearman, un poco desdibujado en la esprint, pero que resurgió con mucha fuerza a la hora de la verdad. ¡Leches, si hasta por momentos parecía poder reeditar la pole de Magnussen en este mismo escenario en 2022! Sólo que sin lluvia por medio. Por su octavo lugar en parrilla puede parecer que lo exagero, pero si vieron la calificación, lo entenderán.

Casi se me olvida, pero otro piloto destacado, y otra constante, fue Kimi Antonelli, segundo en todo: cuali esprint, esprint, cuali y carrera. De no ser por Norris se hubiera “estrenado”.



La constante de todo el fin de semana: Norris primero secundado por Antonelli.


Lo más destacado de la esprint, que fue en seco pero con suelo húmedo, fue que Piastri se estampó en la curva 3 en la vuelta 6, al igual que Colapinto y Hulkenberg, aunque este último se reenganchó tras la bandera roja. Dado que Piastri iba tercero, se dejó unos buenos puntos de cara al campeonato. La carrera se reanudó con salida lanzada -¿a saber por qué?- y Norris se impuso por delante de Antonelli, que se acercó mucho al final, con Russell tercero precediendo a Verstappen, Leclerc, Alonso, Hamilton y Gasly, que arañó el último punto y dejó muestras de su clase. Las cosas como son: menos dar vueltas a las estúpidas órdenes de Austin y reconocer la realidad, que Pierre lo está haciendo claramente mejor que sus dos compañeros de equipo: Doohan y Colapinto.

El héroe local, Gabriel Bortoleto, se estrelló en la anteúltima vuelta, dándose un fortísimo golpe en la curva 1. A partir de ahí, el fin de semana no hizo más que empeorar para él: no pudo rodar en calificación y en carrera no cubrió ni una sola vuelta al sufrir un nuevo accidente.

En la calificación la mayor sorpresa fue que Verstappen, por méritos -deméritos más bien- propios, no pasó de la Q1 tras cambiar reglajes al no verse lo suficientemente competitivo en la esprint. A veces funciona, otras no. Esta vez fue a peor y tuvo que recular de cara a carrera y, de paso, ya puestos a salir de boxes, puso un motor nuevo.

Leclerc enderezó el mal inicio de Ferrari con un inesperado tercer puesto tras los dos dominadores -Norris y Antonelli-, precediendo a Piastri, Hadjar, Russell, Lawson, Bearman, Gasly y Hulkenberg.

La salida se dio con normalidad y el único cambio en cabeza fue que Lawson superó a Russell, Bearman a Gasly y Alonso, Albon y Sainz a Hulkenberg.



Un coloso: Verstappen demostró por qué es el mejor, aunque el título está cada vez más lejos.


El accidente de Bortoleto provocó el reagrupamiento y, en la resalida, Antonelli se quedó un poco dormido, lo que hizo se le emparejasen Leclerc y Piastri, por la derecha e izquierda respectivamente, tocándose Pistri con Antonelli, el cual, al derrapar, tocó a Leclerc, que no tenía culpa de nada, rompiéndole la suspensión. El accidente fue un lance de carrera, se mire por donde se mire, no hay que darle más vueltas como hacen algunos por la sanción a Piastri, como si fuera la única vez que se pone una sanción injusta o de difícil explicación. Nunca llueve a gusto de todos, pero en mi opinión, la sanción fue merecida, por reiteración. Ya estuvo involucrado en otro accidente en Austin, hace apenas dos Grandes Premios. Y soy fiel a lo que digo: los lances de carrera, como errores que son, no se deben penalizar salvo reiteración, y eso fue, para mí, el pecado de Piastri. De no ser por lo de Austin, no merecería sanción. Otra cosa es el argumento que diesen los comisarios.

Así que en la vuelta 10, tras el coche de seguridad virtual que salió mientras retiraban el Ferrari de Leclerc, la cosa estaba así: Norris, Piastri, Antonelli, Hadjar, Russell -que se la devolvió a Lawson-, el propio Lawson, Bearman, Gasly y cía, con Max décimo sexto -llegó a ir último- tras parar a cambiar ruedas por un pinchazo.

La carrera fue divertida, mas que por la diversidad de neumáticos elegida, porque la carrera fue a dos paradas, y esta vez para todos, ni siquiera el intocable Mclaren de Norris se pudo librar.

Russell superó a Hadjar y ya iban los Mclaren y los Mercedes en formación, con Norris distanciándose. Antes de las primeras paradas de los líderes, Max había remontado hasta el quinto lugar, que sería cuarto por la parada de Antonelli, a 19” de Norris, nada mal.



Bearman se consolida y suena fuerte en Ferrari, que es quien le paga.


Para entonces Hamilton, en otro fin de semana para olvidar, retiraba el coche que dañó en la primera vuelta en un toque con Colapinto. Menos mal que no lo retiraron antes, ya que los comisarios tardaron tanto en sancionarlo, casi media carrera que, de haberse retirado al principio, ahora tendría una penalización de cara a Las Vegas.

Hamilton también tuvo un toque con Sainz, dañando el coche de este, lo que unido a una mala parada del español -más una mala calificación-, lastraron las posibilidades de Sainz, que no pudo puntuar, al igual que su compañero Albon, que al menos marcó la vuelta rápida, la primera de su palmarés.

Tras la primera parada y cumplidas las correspondientes sanciones -Piastri, Tsunoda, este último reincidente-, la situación era la siguiente: Norris, Antonelli, Russell, Verstappen y Piastri por un lado, por otro un Bearman que se las iba apañando para imponerse al resto, ya que se consolidaría como un firme sexto en tierra de nadie mientras por detrás, la lucha por el séptimo lugar era encarnizada. Al final fue para Lawson por delante se su compañero Hadjar, Hulkenberg, Gasly, de nuevo brillante y en los puntos con el Alpine, el peor monoplaza; Albon, Ocon, Sainz, Alonso, Colapinto y Stroll, todos ellos en…. ¡6 segundos!

Sobre la cabeza de carrera, tras la segunda parada, en la que Max llegó a liderar por circunstancias de la carrera, el único cambio fue que Max se cepilló a Russell en un bonito exterior en la primera curva, no pudiendo al final con Antonelli por poco, finalizando tercero a 10” del ganador tras haber estado a casi 20”. Y como el propio Norris reconoció no estar sobrado, huelga decir que tenía ritmo para ganar de haber partido donde debiera.



A 12.000 kilómetros de distancia Ferrari se proclamaba campeona del mundo de resistencia.


Por mi parte, como Ferrarista tengo que destacar que, el día anterior a la carrera, el de mi cumpleaños, Ferrari se hacía en Baréin con los títulos de marcas y pilotos en el mundial de resistencia, su décimo cuarto título de marcas, 53 años después del anterior y primero de pilotos, ya que este entorchado no se creó hasta 1981 -Ferrari se retiró en 1973 y regresó en 2023- y su presidente, John Elkann, se destapó con unas declaraciones totalmente fuera de lugar, comparando al equipo Ferrari de resistencia con el de F1, e instando a los pilotos de este a trabajar más unidos, como los flamantes ganadores; dijo que: “condujesen más y hablasen menos”. Y esto lo dice quien ficho a Hamilton más por motivos mediáticos que deportivos, despidiendo a un Carlos Sainz que por lo que más destaca es por su compromiso con los equipos para quien pilota. En ese sentido, pocos hay más comprometidos. De todas formas, el problema de Ferrari no son los pilotos, es el coche, tan simple como eso. Y es que cuando no se gana, más aún cuando no se opta a ello, en el deporte del motor en general, y en la F1 en particular, la mayor parte de la culpa es del coche que no es competitivo, punto.

Y ahora, en quince días a Las Vegas, en el desierto de Nevada, donde es difícil que Ferrari reverdezca laureles, aunque nunca se sabe. Max seguirá buscando lo imposible y si los Mercedes van tan bien como lo fueron el año pasado, quizá tengamos un nuevo y joven ganador. Lo iremos viendo.