jueves, 21 de mayo de 2015

GP de España 2015

  El retorno de Rosberg



Este año se celebraba la edición número 25 del GP de España en el circuito de Montmeló, las bodas de plata. El circuito se lleva usando desde 1991 cuando el tío Bernie, harto de ver las gradas vacías de Jérez, pasó el GP a Montmeló pese a tener contrato con Jérez.
Este circuito, con una recta de 1047 metros auguraba, a priori, las puntas más elevadas del campeonato. Pero debido a las numerosas curvas rápidas los coches llevan mucha ala, y su velocidad punta quedó en apenas 315 km/h en su primer año. Los mejores registros, una década después, llegaron a más de 335.
Este circuito se caracterizó por su enorme dificultad a la hora de adelantar, cosa que empeoró con el paso de los años pese a los intentos de los propietarios del circuito por cambiar eso con sucesivos cambios de trazado. Por tanto, esta carrera fue, lamentablemente, de las más aburridas del calendario.
La primera edición la ganó Nigel Mansell con el Williams Renault y es recordada por su duelo rueda con rueda, separado por un puñado de centímetros durante toda la recta de meta, con Ayrton Senna.



Mansell Vs. Senna en 1991



 Hubo otras ediciones interesantes, sobre todo las de 1992, 1996 y 1997. En 1992 fue impresionante la recuperación bajo el aguacero de Jean Alesi, quien con una tartana de Ferrari realizó tras un cambio de ruedas una remontada final de casi una vuelta sobre los líderes, llegando a rodar entre 3 y 4 segundos por vuelta más rápido (con Senna llegaron a ser 7) para acabar tercero. Un par de vueltas más y se ventila a Schumacher, y con cinco o diez habría que ver como de sobrado estaba Mansell para resistirle con su todopoderoso Williams-Renault FW14B “activo” (como sí los otros no lo fueran). Les recuperó casi un minuto, impresionante. Pero como no ganó, casi nadie lo recuerda.



Jean Alesi, Ferrari F92A V12



Lo que sí se recuerda es cómo en 1996 Schumacher logró la primera de sus 72 victorias al volante de un Ferrari, también bajo un aguacero. Primera victoria de un motor Ferrari V10, aunque al final, por problemas de encendido más bien sería un V9 o V8. Era tercero en parrilla, pero una mala salida le hizo acabar 6º la primera vuelta. Se abrió paso entre el pelotón y ganó con autoridad. Su único rival, Damon Hill, el más rápido en el Warm-up en idénticas condiciones y autor de la pole, se autoeliminó al poner reglajes de seco convirtiendo su Williams en un fuera borda.
Schumacher camino de su primera victoria con el Cavallino, luego llegarían 71 más.
En 1997 el héroe fue Olivier Panis, quien con un modesto Prost-Mugen Honda (Ligier en realidad) estuvo a punto de dar la campanada gracias a la superioridad de sus neumáticos Bridgestone. De no haber salido 12º tal vez hubiera ganado con tranquilidad. De cualquier manera, su carrera fue excepcional.
Olivier Panis, Prost Mugen Honda 
Del resto de carreras hay poco que destacar, todas aburridas procesiones, aunque todo el mundo quedó encantado con la victoria de Alonso en 2006. La llegada de Pirelli y sus neumáticos “caprichosos” poco consistentes tal y como le pidió la FIA, animaron el cotarro y por fin, y con ligera ayuda del DRS, se vieron carreras más animadas y con adelantamientos. 2013 fue excelente con un Alonso imperial al volante de su Ferrari, ganando desde la 5ª posición de partida. El recórd aquí, sólo él y Schumi (3º en 1996) han logrado ganar sin partir de la primera línea.
Como viene siendo habitual en el GP que inaugura la temporada europea, todos los equipos traían un aluvión de novedades, Ferrari de los que más, aunque no parecieron dar el fruto esperado. Trajeron “peoras” como dijeron en broma algunos. Lo cierto es que Vettel las usó y Kimi las desestimó. De cualquier manera, todo quedó más o menos igual que antes. Mercedes, Ferrari y Williams, en este orden, por delante de un muy apretado grupo en el que no están los Manor. Aparte de las novedades mecánicas, las hubo estéticas a cargo de Mclaren, que pintó sus coches con negro grafito y unas franjas rojas que, además de estilizar el coche, recordaban su anodino logotipo.
Tampoco se libró Fernando Alonso de críticas venidas de todos lados. Muy injustas a mi parecer, ya que de lo que se le acusaba básicamente era de querer tener todo el equipo a su disposición. Es decir, lo que todos los pilotos quieren. Otra cosa es que lo reconozcan. Pero se defendió bien.
Este año la carrera fue un peñazo, y gracias a los compuestos piedra de Pirelli los tiempos fueron lentísimos.
En los libres, lo más destacado fueron los muchos problemas de motor (o unidad de potencia) de Red Bull y la dificultad de todos los equipos de poner a punto los coches, salvo quizá, Mercedes. A pesar de ello, Hamilton se marcó un trompo espectacular en la ya famosa curva 3 sin consecuencias.
En la Q1 y por primera vez en la temporada no cayó un Mclaren, sí ambos Manor con Stevens por delante de Merhi a los que se les unieron el Sauber de Markus Ericsson y los Force India de Hulkenberg y Pérez, tal y como ellos mismos pronosticaron.
Los Mclaren, que de nuevo parecían haber dado un pequeño paso adelante (o quizá era mejor adaptación a la pista) no pudieron pasar de ahí quedando Alonso 13º y Button cubriéndole las espaldas. Los Lotus de Grosjean y Maldonado les precedían, y detrás de ellos el otro Sauber, el de Nasr. No hay que caer en el error de pensar que Mclaren ha alcanzado a Sauber y Force India, sino más bien de que en este circuito ambos monoplazas se han adaptado, como se esperaba, peor. Logicamente, por presupuesto, medios y pilotos (aunque los de Force India son excelentes) es de esperar que Mclaren los supere más pronto que tarde.
A todo esto, los Mercedes a lo suyo, reservándose un juego de blandos por si las moscas de cara a la carrera. Otro que lo hizo fue Vettel. Y Raikkönen también, pero en este caso  haciendo su vuelta de calificación definitiva con gomas usadas. Fue 7º, cuando tenía la segunda fila a tiro. Como se vió después, fue un error.
Vettel estuvo muy eficaz 3º, al igual que Bottas 4º, precediendo a un excelso (y héroe del día) Carlos Sainz 5º y un no menos excelente Max Verstappen 6º, Kimi 7º, Kvyat 8º, Massa 9º y Ricciardo 10. ¿Y los Mercedes? En otra órbita, a lo suyo. Se hicieron con la primera fila como si nada, aunque esta vez fue Rosberg quien dominó con autoridad sin dejar ninguna opción a Hamilton.
La carrera se planteaba a dos paradas y viendo que para hacerlas la mayoría de los pilotos se mantenía en pista haciendo unos tiempos muy lentos, quedó muy claro que se trató de un error y que lo suyo hubiera sido ir a tres. Pero no adelantemos acontecimientos.
En la arrancada Rosberg se mantuvo firme y no dio opción, Hamilton dudó un poco y Vettel se le coló, Bottas se quedó dónde estaba mientras que Verstappen superaba a Sainz. Raikkönen superó a los dos Toro Rosso con excelentes exteriores a lo largo de las primeras curvas. Ciertamente, Kimi está de lo más acertado este año en los primeros metros. Que dure.
Kvyat arrancó de pena y acabó el primer giro 13º tras Alonso. Mehri era último tras ser obligado a dejar pasar a su compañero, a cual había superado en la arrancada.
Rosberg era líder con autoridad y Hamilton, pese a tener más ritmo, era incapaz de atacar a Vettel.  Verstappen y sobre todo, Sainz, perdían posiciones rápidamente ante Massa y los Lotus, los cuales se llegaron a tocar dañándose el alerón trasero de Maldonado y perdiendo posición Grosjean. Pero se recuperaron rápidamente.
Pastor Maldonado, Lotus.
En cabeza, Hamilton se detuvo en la vuelta trece con intención de adelantar a Vettel, y lo habría conseguido de no ser por su lenta parada en 5”3. Vettel se detuvo a continuación y mantuvo la posición. Todo transcurrió sin problemas, el último de los líderes en detenerse fue Raikkönen, y del resto fue Alonso, que incluso llegó a parar más tarde que Sérgio Pérez haciéndolo en la vuelta veintiuno. La carrera de Alonso estaba siendo excelente teniendo en cuenta el material de que disponía. Todo lo contrario que Button, cuyo coche era: ”el peor que he conducido en mi vida”.
Pero la carrera de Alonso no iría mucho más lejos al tener que abandonar por problemas de frenos en la vuelta 25, cuando era 14º y rodaba a casi 1 minuto de los líderes. Al detenerse en boxes casi se lleva involuntariamente por delante a un mecánico por este motivo. El caso es que tal y como iba declaró que podría haber acabado 8º o 9º. Un poco optimista en mi opinión. Creo que acabar 12º  a espaldas de Verstappen es más realista.
Maldonado, autor de una brillante carrera también, perdió muchas posiciones en boxes al tener que arrancarle los mecánicos la parte dañada de su alerón trasero perdiendo toda opción a puntuar. Finalmente, abandonó a causa del dichoso alerón. Menuda racha lleva.
En cabeza Rosberg a lo suyo, controlando a Vettel y Hamilton detrás, mordiéndose las uñas por no poder adelantarlo. Ya que adelantar a Vettel en pista era tarea casi imposible, decidieron cambiar de táctica pasando de dos a tres paradas, para algo habían salvado un juego de blandos. Hamilton se detuvo de nuevo en la vuelta 32 reincorporándose quinto tras Raikkönen, al cual adelantó con pasmosa facilidad. En Ferrari decidieron mantenerse fieles a la táctica inicial y no cubrieron posición, algo que parecía posible porque de nuevo la parada de Hamilton fue lenta (casi 5”) y además encontró un poco de tráfico. Craso error. El inglés, de vuelta rápida en vuelta rápida, dio cuenta en apenas cinco vueltas de Bottas, y pocas más le hicieron falta para enjugar los 23” de la parada extra con respecto a Vettel que tenía que hacer. El segundo puesto era suyo.
Vettel paró por segunda y última vez en la vuelta 40 y su ritmo con duros fue muy malo. Tan malo era que incluso habiendo cubierto posición con una parada extra da la impresión de que Hamilton lo hubiese podido pasar en pista. Pero al menos habría tenido una posibilidad.
Rosberg se detuvo en la vuelta 45, dejando momentáneamente el liderato a Hamilton, liderato que recuperó cuando el inglés paró por tercera y última vez en la vuelta 50.
Con los tres primeros puestos decididos estaba por ver si Kimi, que en su primera detención puso duros (al contrario que el resto), iba a poder con su compatriota Bottas. Los 11”  que llegó a tener el de Williams sobre el Ferrarista en la primera parte de la carrera, se fueron reduciendo a poco más de 6” tras las últimas detenciones de ambos. El rush final de Kimi le permitió dar alcance a Bottas, pero en las últimas vueltas ni el uno ni el otro estaban muy sobrados de neumáticos y Kimi en ningún momento pudo poner en peligro la cuarta posición de Bottas.
Doblados por el duo de finlandeses estaban la parejita de Toro Rosso. Carlos Sainz, muy hábil conservando neumáticos, mostró un ritmo final fortísimo y adelantó con autoridad a su compañero (y favorito de los jefes) camino del último punto… que se convertirían en dos cuando en la vuelta final adelanto a su “hermano mayor” Kvyat, el cual, en su intento de mantener la posición, a punto estuvo de causar el abandono de ambos.



La pareja de finlandeses, Bottas y Raikkönen, en su duelo final por la cuarta posición.



En resumen: Rosberg cruzaba la meta victorioso logrando su primera victoria de la temporada y el enésimo doblete Mercedes desde 2014. Vettel completó el podio y por detrás: Bottas, Raikkönen, Massa, Ricciardo, Grosjean, Sainz, Kvyat, Verstappen, etc… Merhi fue décimo octavo y último.
En resumen, poco ha cambiado. Ferrari parece estar un poco más lejos en un día en el que sus novedades parecieron no funcionar. Para que haya campeonato, todos dependemos de que Ferrari sea capaz de tener la forma que mostró en Malasia donde ganaron con autoridad. Pese a que todavía hay quienes equivocadamente se creen que en Malasia la victoria vino dada por el coche de seguridad, lo cierto es que no fue así, lo mismo que en las demás carreras no pudieron estar a la altura de los Mercedes, ahí sí. Y si eso no se repite pronto, el campeonato será cosa de dos. Nos quedamos en sus manos.
Respecto a Ferrari en esta carrera, debo comentar que me parece absurdo calificar mal adrede (Raikkönen) por salvar un juego de ruedas que luego no se usaron. Para eso, mejor calificas como es debido y Kimi hubiera sido al menos cuarto en carrera. Claro que si tenemos en cuenta que el título de constructores ya casi está en mano de Mercedes, salvo sorpresa mayúscula, y que nadie cuenta a día de hoy con Kimi para el campeonato, el hecho de perder algún que otro puesto menor no parece importar mucho. Aunque no debería ser así.
Reb Bull y Toro Rosso con muchos problemas en sus motores Renault, pronto empezaran a tener penalizaciones. De hecho, Ricciardo ya lleva el cuarto y último motor permitido.
Excelente Carlos Sainz, Verstappen también y Merhi, ¿qué decir? Soy de los que piensan que los equipos hacen los dos coches iguales, pero en casos como el de este equipo, sin apenas medios, podría ser que el coche de Roberto (que no paga) frente al de su compañero Stevens (que sí lo hace) sea inferior. Menos potencia y peor chásis dicen que tiene el castellonense. Tal vez sea cierto, porque Stevens lo está barriendo y lo cierto es que Merhi no es nada malo; de hecho, el año pasado en la Formula Renault y con menos participaciones, mantuvo en jaque hasta el final a Carlos Sainz. De modo que malo no debe ser.
En quince días llega Mónaco, GP especial dónde los coches corren de verdad, ya que allí este año podría caer el record absoluto de la pista en poder de Kimi Raikkönen desde 2006 en 1.13”532. Teniendo en cuenta que en el resto de pistas la diferencia es de 6 a 8 segundos, la cosa no está mal. Se agradece que de vez en cuando caiga un record. No es normal la lentitud que en los  últimos años arrastra la F1. Saludos.



lunes, 20 de abril de 2015

GP de Barhein 2015

  Hamilton desenfrenado


El gran premio de Barhein llegaba con los ánimos ya calmados tras la injustificada pataleta de Nico Rosberg, que se quejó amargamente de la actitud de Hamilton en China al que acusó de poner su posición en peligro. Nada más lejos de la realidad.
El GP de Barhein, GP de “casa” de Fernando Alonso,
piloto que más veces ha ganado allí (y residente) es un GP que apenas tiene 11 años. En su inauguración en 2004 Schumacher-Barrichello firmaron un doblete para la Scuderia. Salvo en contadas ocasiones, jamás se ha bajado del 1.30 (Alonso es uno de los pocos que lo ha hecho) y la vuelta rápida de Schumacher en 2004 en 1.30,252 sigue vigente. Este año la mejor vuelta (de Raikkönen) se quedó a más de 6”, lamentable. De seguir así, al final un turismo va a ser más veloz que un F1. Y eso que de potencia andan parecido y tienen neumáticos lisos.
Es un circuito muy bonito que ofrece unas oportunidades de adelantamiento y defensa inmejorables, lo cual lo convierte en uno de los mejores circuitos de Herman Tilke, sólo superado por su obra maestra, Austin. Pero que no se emocione el colega, que hay mucha más gente capaz de mejorar sus circuitos aunque el tío Bernie se los ceda todos a él. En 2010 se corrió en una versión larga de este circuito con doblete de Ferrari (Alonso-Massa), y lamentablemente no se ha vuelto a usar esa configuración.
Con la nueva moda de correr de noche, los primeros libres celebrados de día dejaron la “sorpresa” de ver a los Ferrari como los más veloces, con los Mercedes en los últimos lugares, Button en el Box sin girar y Alonso muy competitivo con el McHonda. En los segundos libres los Mercedes se posicionaban como debían, junto a unos Ferrari muy efectivos, y Alonso seguía manteniendo el tipo mientras su compañero Button seguía con su particular via crucis sin apenas poder girar. Los últimos libres dieron una esperanza de lucha por la pole por parte de Ferrari, a la vez que Button se destapaba y hacía unos tiempos muy buenos, mejores incluso que los de Alonso. Los Mclaren se mostraban muy capaces de luchar de tú a tú contra sus rivales de cola. Algo es algo. Los Toro Rosso no estaban en su mejor forma, y mucho menos los Manor, en los que Roberto Merhi era superado de manera abrumadora por su compañero Will Stevens. Teniendo en cuenta la calidad del piloto castellonense, algo se nos escapa. No es normal.
En la primera ronda se quedaron, como era de esperar, ambos Manor, con Stevens claramente por delante de Merhi, a los que hicieron compañía Button (que no dio ni un solo giro), Daniil Kvyat y Pastor Maldonado, ambos con problemas en sus respectivos monoplazas. Mclaren y Alonso pasaban por primera vez el primer corte, buena noticia y triste a la vez si eso es noticia. Pero como vienen de dónde vienen, eso es bueno.
En la segunda ronda no hubo milagros, Alonso se quedó 14º aunque muy cerca del corte, ya que en este GP todos estaban la mar de agrupados. El Mclaren ha progresado, pero seguro que también el factor circuito y las manos de Alonso han influído. Por detrás de Alonso, la estrella de Toro Rosso Max Verstappen cerraba el grupo, y a puertas de la ronda final se quedaron: Pérez, Nasr y Ericsson, justo en las narices del español. Carlos Sainz, espléndido, paso a la ronda final contra todo pronóstico, lo mismo que Hulkenberg.
Nico Hulkenberg, Force India.
A destacar el tiempo cañón de Hamilton,  el único en bajar del 1.33 y dejando a su compañero a más de 1”. El favorito para la pole era el autor de las otras tres de esta temporada.
En la sesión definitiva, el primer intento de los favoritos (Mercedes y Ferrari) iba a ser con ruedas usadas por eso de ahorrarse un juego para la carrera, con lo que todo se decidió al final. Vettel, bajando asimismo del 1.33 puso un poco de emoción en la lucha por la pole, pero en vano, Hamilton fue el más rápido de nuevo sin dar opción, aunque su ventaja final fue de sólo 4 décimas. Tras ellos, Rosberg, Raikkönen, Bottas, Massa, Ricciardo, Hulkenberg, Sainz y Grosjean. A destacar lo bien que lo está haciendo con el Red Bull Daniel Ricciardo, no hay que olvidar que este año su coche es una patata y lo está colocando en posiciones de vanguardia constantemente. Manos. Sorprendentes así mismo Hulkenberg y Sainz, que lograron imponerse al Lotus de Grosjean.
De cara a la carrera se esperaba mucho de los Ferrari, y no eran pocos los que los daban como favoritos, pero muchas veces basta que se espere tanto que suceda una cosa como para que luego se quede todo como está. Los Ferrari están cada vez más cerca de los Mercedes, sí, pero de ahí a ponerlos de favoritos…
Antes de darse la salida, Button completaba su glorioso fin de semana no disputando el GP al no saber su equipo qué narices le pasaba a su coche, prefiriendo no arriesgar el material. Tal vez no sólo eso, a tenor de los hechos no aclarados de Barcelona. Lo cierto es que el GP iba a comenzar con un cochecito menos, y en Mclaren ya le ha sucedido dos veces esta temporada, como para tirar cohetes. Bueno, al menos tienen los motores más cuidados, a diferencia de Red Bull y Torro Rosso que están ya casi en el límite de los 4 por temporada (¡!)
Al iniciarse la vuelta de calentamiento, el Williams de Massa se quedó parado en la salida. Lo metieron a Boxes, desde donde arrancó y se fue al final del pit lane para salir. Tocaba remontar.
La salida se dio al anochecer, y en ella, Raikkönen, de nuevo muy vivo en la primera curva, adelantó a Rosberg y se situó tercero tras Hamilton y Vettel, quinto era Bottas, seguido de Ricciardo, Grosjean, Hulkenberg, Ericsson, Sainz, Alonso erra décimo tercero, Massa décimo octavo y Merhi justo detrás, por delante de su compañero Stevens, aunque no duraría… Maldonado arrancó mal y tuvo varios errores, así todo se mantenía en pista y con buen ritmo.
En la vuelta 4, Rosberg adelantaba sin piedad a Raikkönen y poco después, en la vuelta 9, calcaba la maniobra con Vettel, el cual previamente cometió un error que le facilitó las cosas a Nico, al poder alcanzarlo unas vueltas antes. Sucedía que al final el mayor ritmo previsto por parte de Ferrari no existía, como tampoco lo hacía la menor degradación, por lo tanto en Mercedes tenían la cosa bastante controlada. No podían alejarse mucho de los Ferrari, pero sí controlarlos plácidamente, sobre todo si eres Lewis Hamilton.
Por detrás, Massa y Maldonado remontaban rápidamente, aunque a costa de gastar mucho sus ruedas, teniendo que parar pronto a cambiarlas en una clara e inevitable carrera a tres paradas.
Vettel adelantaba su parada a la vuelta 13 con la intención de pasar a Rosberg, cosa que consiguió, ayudado en parte por su veloz detención y la “lenta” de Nico, que paró en la vuelta siguiente. Es curioso que una parada de poco más de 3” sea hoy día considerada lenta, pero así es. Acto seguido paraba Hamilton, en 3”7 y salía de boxes con Vettel y Rosberg a sus talones. Sus más de 6” de ventaja quedaron reducidos a nada, a la vez que Rosberg adelantaba a Vettel de nuevo con insultante facilidad, en una gran maniobra de gran belleza, aumentada por las chispas y por el hecho de encontrarse en pleno adelantamiento con Hamilton reincorporándose a la pista. No hubo riesgo, pero fue un segundo lo que libró a Hamilton de una triple frenada en paralelo a fin de recta.






Los tres volvieron a poner blandos, toda vez que Raikkönen se ponía líder estirando su parada. Cuando se detuvo, el último de todos en hacerlo en la vuelta 17 puso duros (al igual que hizo Alonso en la vuelta 13) y se reincorporó cuarto, a 9” de los tres líderes, que rodaban en un pañuelo aunque sin poder atacarse y su ritmo era tan bueno que incluso se les acercaba. 
Tras ellos Bottas, Ricciardo y Grosjean, que se mantuvieron plácidamente sin atacar ni ser atacados mientras que a sus espaldas, diversas tácticas, luchas cerradas y remontadas de pilotos descolocados (Massa, Maldonado)  mantenían la incertidumbre  de los últimos tres puestos en los puntos.
Carlos Sainz en una carrera no muy buena, era el primero en abandonar en la vuelta 29 por un problema en una rueda, y van… Merhi fue superado y dejado tirado como una colilla por su compañero Stevens, mil veces más veloz que el español, al cual le sacó más de 40 segundos en la línea de meta. Incomprensible con el mismo material. ¿Un mal día, quizá?
Volviendo a la cabeza, Vettel iba con el gancho persiguiendo a Rosberg, el cual apenas se podía despegar de él, idéntica situación con Hamilton y Rosberg. Y por detrás, Kimi recortando ligeramente las distancias. De modo que en Ferrari pararon de nuevo a Vettel en primer lugar en la vuelta 32 y Mercedes, en lugar de cubrir posición con Nico, paró acto seguido a Hamilton, con lo cual cuando Rosberg paró dos vueltas después, fue de nuevo adelantado por el Ferrari, al que no le costó nada volver a superar de nuevo, aunque en este caso ayudado por una salida de pista del Ferrari en la última curva debido a la rotura de un deflector del alerón delantero durante la parada en boxes, con lo que Vettel tuvo que detenerse de nuevo perdiendo casi 40” y retrocediendo a la quinta posición tras Bottas. A todo esto, por un problema eléctrico, Verstappen caput. Adiós a los Toro Rosso.
Hamilton y Rosberg, 2º y 3º separados por apenas 5”, no iban a luchar entre ellos ya que el ritmo de ambos era muy parejo y esperaban recuperar las dos primeras posiciones en cuanto el efímero líder, Raikkönen, realizase su 2ª y última parada. No hizo falta, Kimi estiró tanto que Hamilton lo pasó en pista, justo después de que Alonso (con blandas nuevecitas) se desdoblase.
Kimi se mantuvo en pista por lo menos una vuelta más de lo aconsejable, cediendo un tiempo de lo más valioso. Cuando paró, en la vuelta 40 se reincorporó tercero a más de 20” de Rosberg, justo cuando Maldonado, autor de una excelente remontada, realizaba su tercera parada cuando rodaba séptimo justo por delante de su compañero Grosjean, con tan mala suerte que tuvo tantos problemas que perdió casi 50” y cualquier opción. Algo parecido le sucedió un par de vueltas antes a Nasr. Dos puestos más para Alonso. Vettel recuperó los casi 8” que le llevaba de ventaja Bottas, pero una vez atrapado se vió incapaz de superarlo.
Los líderes iban deprisa, pero algo justos de ruedas y de frenos, mientras que Kimi venía por detrás como un obús, primero recortaba 3 segundos, luego 2 y finalmente 1 cuando se puso, a falta de dos vueltas, a espaldas de Rosberg. Parecía que este lo tenía controlado, pero los frenos se le vinieron abajo y Kimi paso lo sin despeinarse (ni inmutarse). Al final los segundos perdidos estando en pista más de lo aconsejable no le hicieron falta, ya que Hamilton, también con problemas de frenos, estaba fuera de su alcance de cualquiera de las maneras.
Hamilton realizó una última vuelta un tanto teatral y cruzó la meta con 3”380 sobre Kimi, que volvía al podio desde Corea 2013 ( y desde Monza 2009 con un Ferrari). Tercero era Rosberg, seguido de Bottas, Vettel, Ricciardo (que cruzó la línea de meta reventando su tercer V6 Renault), Grosjean, Pérez, Kvyat y Massa cerrando los pilotos con derecho a puntos. Massa fue rápido, pero destruía los neumáticos y su aparentemente irresistible remontada al final no lo fue tanto. Alonso fue undécimo en una gran carrera en la que realizó dos paradas con la misma combinación que hizo Kimi, demostrando que el Mclaren al menos parece cuidar las ruedas. Aunque no es menos cierto que el piloto que lo conduce es seguramente el mejor de la parrilla, quedando meridianamente claro que tienen todavía mucho trabajo por delante.
A destacar la gran carrera de Sergio Pérez, experto en cuidar las ruedas, permitiéndose el lujo de superar ampliamente a su rápido compañero Hulkenberg y calificándose en los puntos con solidez.
Tres semanas de descanso y llega la F1 a europa, a España. Todos presentarán muchas novedades, de modo que las jerarquías pueden variar ligeramente. Lo veremos allí.
Siendo Barcelona un circuito en el que prima el chásis y sobre todo la aerodinámica, tal vez el Mclaren esté en unas posiciones mucho más acordes, sobre todo si es cierto eso que dicen de que su coche, a excepción del motor, es bueno. A priori, Barcelona y Mónaco le serán favorables, mientras que Canadá, circuito de motor y frenos, le irá mal.
 Los Red Bull están prestacionalmente un poco por encima de los Mclaren, a nivel de fiabilidad no lo están, teniendo que estrenar en España Ricciardo su última unidad Renault, la cuarta. A partir de ahí, si no amplía la FIA el número de motores como le han solicitado, vendrán las sanciones. Y no sólo Ricciardo, su compañero Kvyat y los pilotos de Toro Rosso andan parecido.
Roberto Merhi, que con humor reconoció tener un ritmo consistente “consistentemente lento” hará lo imposible por mantener su volante. A pesar de los malos resultados, no duden que lo merece.
Hamilton parece dominar bien a Rosberg, mientras los Ferrari lo acosan por detrás. Dependiendo un poco de cómo vayan los siguientes GPs, veremos si hay campeonato o no. De momento, Hamilton y Mercedes lo llevan cuasi a la perfección.
Hasta entonces, un saludo.





lunes, 13 de abril de 2015

GP de China 2015

             Hamilton como nada 


Llegamos a la tercera cita de la temporada, el GP de China, donde se va a ver cómo de cerca está Ferrari de los todopoderosos Mercedes.

Un poco de historia: este GP es reciente, data de 2004, cuando los Ferrari dominaban la tierra y en su primera edición tuvo a Rubens Barrichello (Ferrari) como brillante vencedor.
Rubens Barrrichello, ganador en 2004
Un GP que también es recordado por ser allí el escenario de la última victoria en F1 de Michael Schumacher en 2006, la que era su victoria número 91. Todos aquellos que creímos que el Kaiser se iba a intentar retirar con 100 triunfos nos dimos cuenta de que eso no iba a ser así, ya que Schumacher colgaba el casco a finales de esa temporada. Su regreso en 2010-2012 no dio los frutos esperados, en parte porque ya no era el que había sido. Pasó de ser el mejor piloto de largo, a un buen piloto.



Victoria número 91 y última del Kaiser, 2006


Como detalle de por dónde van los tiros en los últimos años en la F1, hay que resaltar que en 2004 los F1 giraban en carrera ¡más de 8 segundos más rápido que los actuales! Una cosa es limitar las prestaciones y otra muy distinta en convertir a los F1 en monoplazas ligeramente más veloces que un GP2 o F-Indy. Sí al menos fuesen baratos...¡pero ni eso, sino todo o contrario! Deberían reflexionar sobre ello en la FIA y la FOM los señores Todt y Eclestone, respectivamente. A esto debemos añadir las elevadísimas sumas de dinero que pide el tío Bernie a los circuitos para la celebración de un GP, dando lugar a la renuncia de otro histórico. Este año no habrá GP de Alemania. Eso, unido a que tampoco está desde hace varios años el de Francia deja a la F1 cada vez más huérfana.

Los libres pusieron de relieve que los Mercedes y Ferrari están por delante del resto, con los alemanes un paso por delante de los italianos. Los Toro Rosso tenían esta vez más dificultades, mientras que en Mclaren se veía una pequeña mejoría pese a los problemas en los libres 3 de Alonso, que no pudo dar ni una vuelta. Manor al fin podía alinear los dos coches para Merhi y Stevens, los cuales rodaban más veloces que en Malasia, no teniendo problemas para mantener el ritmo dentro del 107% con normalidad.

En la Q1 Merhi y Alonso salían los primeros, en el caso del asturiano debido a su falta e rodaje y ambos, al igual que sus compañeros, no pasarían de ahí. Se unía a a ellos esta vez Nico Hulkenberg, cuyo Force India no es gran cosa que digamos. Tanto Alonso como Merhi, fueron superados por sus compañeros de equipo, y todos ellos por Hulkenberg. Todos usaron el neumático blando para pasar el corte, excepto los Mercedes, demostrando así una gran supremacía. Al menos a una vuelta. Ya se sabía quienes iban a luchar por la pole.

En la Q2 se quedaron, por este orden: el Lotus de Maldonado, el Red Bull de Kvyat, los Toro Rosso de Verstappen y Sainz y el otro Force India, el de Checo Pérez. Sorprendentes los Sauber que pasaban el corte.


En la Q3 Hamilton salió fiel a su estilo de este año, como un torbellino, marcando las distancias con Rosberg por detrás. Los Williams de Massa y Bottas precedían a los Ferrari de Vettel y Raikkönen que salieron con ruedas usadas con la finalidad de ahorrarse un juego de cara a la carrera, de modo que su vuelta “de verdad” sería la siguiente.
En el último round Hamilton no pudo superarse a si mismo, y Rosberg se quedó  a apenas 42 milésimas. Vettel recuperó la que era su posición lógica, la tercera, a 0,9 de los Mercedes, en tanto que los Williams se mantenían como estaban ante un Kimi que mejoró el tiempo pero no la posición con sus ruedas nuevas. Por detrás y en séptima plaza se ubicó Daniel Ricciardo con el Red Bull seguido del Lotus de Romain Grosjean y los sorprendentes Sauber de Nasr y Ericsson.

El domingo amaneció cálido, con lo cual disminuía el riesgo de las ampollas en los neumáticos y se preveía una tranquila carrera a dos paradas.







En la parrilla, Hamilton se colocó de cruzadísimo con la clara intención de tirarse a por Rosberg para defender la pole. No hizo falta. Vettel pese a no arrancar especialmente bien, controló a Massa, mientras que Raikkönen arrancó bien y mejor aún estuvo su actuación en las curvas 1,2,3 y 4, en dónde se fraguó su doble adelantamiento a los Martini Racing Boys de Sir Frank Williams para situarse cuarto. Daniel Ricciardo salió mal, peor aún de lo que a menudo solía hacer su compatriota Webber, y cayó a la décimo séptima posición justo por detrás de Fernando Alonso.

Al finalizar la primera vuelta la cosa iba así: Hamilton, Rosberg, Vettel, Raikkönen, Massa, Bottas, Grosjean, Nasr, Ericsson, Maldonado, Verstappen (héroe del día), etc... Hay que resaltar que los siete primeros acabaron tal y como empezaron en la que fue una carrera tranquila y predecible.
Sainz realizó un trompo al acabar la primera vuelta cuando intentaba adelantar al Force India de Pérez y cayó al último lugar. Sólo pudo superar a los dos Manor debido a: su errónea elección de neumáticos (los duros), persistir en ella cuando a todas luces era equivocada y por un problema de cambio a mitad de carrera que le costó más de 50 segundos.
En cabeza los Mercedes se escapaban poco a poco de los Ferrari y estos, a su vez, de los Williams, los cuales dejaban atrás a Grosjean.
Al cumplirse la octava vuelta, Maldonado se situaba octavo tras superar a los dos Sauber, dándose la curiosa situación de que los 10 primeros estaban situados por parejitas, es decir, por equipos: Mercedes, Ferrari, Williams, Lotus y Sauber.
Esta idílica situación la iba a romper el protagonista del día, el chaval de 17 años Max Verstappen, que en apenas tres carreras ha demostrado más categoría que su padre en toda su carrera. Eso y que en Red Bull no se equivocaron al meterlo en su equipo B. Con adelantamientos espectaculares apurando la frenada tirándose desde lejos, agresivo y limpio, sin error alguno,se quitó de en medio a ambos Sauber.

La carrera no tuvo mucha más historia, todos fueron a dos paradas tipo: blando-duro-duro a excepción de Kvyat y Sainz, que salieron con duros, Alonso que hizo blando-duro-blando y Button que junto con los pilotos de Mercedes y Ferrari, hicieron la opción más lógica: blando-blando-duro.

Estando así las cosas, los Ferrari apenas distanciados por los Mercedes, acortaron distancias antes de la segunda parada favorecidos por el relajado ritmo de Hamilton, relajado pero lo suficientemente rápido para impedir que Rosberg le inquietara. En Ferrari adelantaron la segunda parada de Vettel intentando en vano hacerse con el segundo lugar. Pasado esto, en cabeza había poco que contar, ya que los siete primeros acabaron tal y como empezaron en lo que fue un desfile militar.
Por detrás tampoco hay mucho que comentar, algún que otro buen adelantamiento de Verstappen, aunque en este caso a coches que iban con ruedas más gastadas que las suyas, y los interminables errores de Maldonado. Trompo, parada en boxes saliéndose del circuito y teniendo que poner marcha atrás para reincorporarse...en fin. Demasiados errores para un piloto que ha ganado un GP.

Total, que en su recuperación se topó con Button, el cual estuvo muy aguerrido y le aguantó el tipo. Se pasaron y repasaron varias veces hasta que finalmente se tocaron y el venezolano tuvo que abandonar. En su descargo hay que decir que el accidente no fue culpa suya. Button cometió el error, lo cual permitió a Alonso pasarlos a ambos. El español había ido recuperando los 12 segundos de retraso hasta situarse justo detrás de ellos cuando se produjo el accidente, alzándose hasta la décimo segunda posición.






Los abandonos de Hulkenberg y Kyvat pasaron desapercibidos, lo mismo que la mini-remontada de Ricciardo de 17º a 9º. Lo que no pasó desapercibido, y fue una lástima, fue el abandono a cuatro vueltas del final de Max Verstappen por problemas con el motor cuando iba octavo, obligando a salir al coche de seguridad y acabando con cualquier tipo de hostilidad.

Los diez primeros fueron: Hamilton, Rosberg, Vettel, Raikkönen, Massa, Bottas, Grosjean, Nasr, Ricciardo y Ericsson, el cual lograba puntuar por vez primera.
Alonso, 12º, Sainz 14º y Merhi 16º y último tras su compañero Stevens. Los dos Manor acabaron, lo cual es todo un éxito, dadas sus posibilidades. De hecho, montan el motor Ferrari del año pasado, el cual no era precisamente un gran motor. Si a eso le añadimos que la primera vez que rodaron fue hace quince días en Malasia y que no tienen un duro, está muy claro que no lo están haciendo nada mal. Esperemos que Merhi pueda seguir con ellos, ya que sin pasta no tiene asegurado el puesto.
En el podio realizó las entrevistas el campeón olímpico y del  mundo de los 400 vallas Edwin Mosses. El mejor atleta de todos los tiempos en esta disciplina. Con su estatura los pilotos parecían clics a su lado.

Las conclusiones a sacar de estas tres primeras carreras son que los pilotos no van a fondo toda la carrera, sino que mucha parte de ella están gestionando el desgaste de ruedas, prefiriendo ahorrarse una parada y de ese modo dejando que el espectáculo se resienta. En cuanto a los equipos, se ha visto que los Mercedes dominan y que los Ferrari son los únicos en poder plantarles cara. En carrera y sólo en algunas, aunque siempre queda la esperanza de que se cierre la brecha y haya campeonato, de hecho, esa la puerta, cerrada a cal y canto en Australia, se abrió en Malasia y todavía es pronto para cerrarla. Lo que ya no deja lugar a dudas es que Ferrari es el equipo que mas ha evolucionado este invierno. Por detrás de estos dos equipos se situa Williams, que por pilotos, buenos pero no excepcionales, y por planteamiento de equipo (y presupuesto) poco más podrán hacer, aunque espero equivocarme.
A excepción de los Manor, el resto de equipos está por detrás de los mencionados pero muy juntos entre sí, siendo casi imposible establecer una jerarquía entre ellos. Lo que no cabe duda es que tanto Mclaren, como Red Bull, deberían salir de esa situación y situarse más arriba en la tabla. El Red Bull parece un mal chásis, Newey no es infalible, y no es la primera vez que patina (Mclaren Mp4/18 y 19) o que sus coches no luchan por los títulos (2001-2004) estando él en un equipo puntero
El fallido Mclaren Mp4/18, que no llegó a disputar GP ninguno.
(Mclaren). A eso añádansele los méritos que se le atribuyen que no son suyos, como el del Williams FW14B, en el cual colaboró junto a Patrick Head y cuya superioridad estaba basada en la suspensión activa que no era cosa suya. El caso es que este año están muy mal de inicio, pero pueden regresar, ya que pese a lo dicho, Newey es uno de los mejores técnicos del mundo.
En cuanto a Mclaren, se dice que es un buen coche pero que al motor le faltan 100 o más caballos. Depende de a quién leas o preguntes. Tal vez sea un poco de todo. Se recuperarán, sin duda. Pero de ahí a hacer podios...
En siete días más, saludos.


martes, 31 de marzo de 2015

GP de Malasia 2015

        Vettel cabalga con el el Cavallino






Llega el segundo GP de la temporada, el GP Malayo de Sepang en Kuala Lumpur, donde iba a haber de nuevo tres españoles en pista, algo que no sucedía desde el GP de Canadá de 2010 con Alonso, Alguersari y De la Rosa. Curiosamente, todos con motor Ferrari.
 Por fin iba a debutar Roberto Merhi, un piloto muy bueno al nivel de Carlos Sainz, y volvía Alonso con renovadas ganas. O eso decía de cara a la galería, porque para lo que le esperaba bien se podía haber quedado en casa hasta que la F1 llegase a europa.
 Los libres, al margen de los grandes problemas de Manor con los coches recién montados, tenía como nota destacada los problemas del Mercedes de Hamilton y, sobre todo, el buen estado de forma de Ferrari, principalmente del de Kimi, muy cerca siempre de los Mercedes. Los Mclaren mal, con problemas de toda índole.
En la Q1 no salió el pobre Will Stevens, compañero en Manor de Merhi, por problemas mecánicos. Pero Roberto sí salió, y eso fue lo que evitó que los Mclaren fuesen de nuevo los peores monoplazas de la parrilla. Roberto Merhi fue el más lento de largo de todos y aunque no llegó a cumplir el 107%, se le permitió calificarse por haber mostrado ritmo suficiente en los libres.

Roberto Merhi debutaba en F1 a los mandos del Manor, lo que era el Marusia.
Eso y que apenas hay coches. Alonso, Button y el debutante del año Nasr, se quedaban fuera. A destacar el tiempo de Vettel, con duros, a medio segundo de los Mercedes, con blandos.
La Q2 dio lugar para más sorpresas, ya que la lluvia sólo iba a permitir dar una vuelta buena. Por eso todos se apiñaron a la salida de boxes para estar los primeros. El caso es que el más rápido, Rosberg, apenas le sacó dos décimas a Vettel (esta vez a igualdad de ruedas), Hamilton se libraba por los pelos y Raikkönen, Sainz y Hulkenberg fallaban quedándose fuera. En condiciones normales estaban ahí de sobra. También caía Maldonado y el otro Force India, el de Checo Pérez. Lo cierto es que el Force India de este año es un paquete. Por primera vez en su vida, Markus Ericsson pasaba a la Q3 con el Sauber.
La Q3 se realizó con el suelo mojado y por esa costumbre de retrasar tanto la salida esperando a que se seque la pista, no hizo falta utilizar los neumáticos de lluvia (no sé para qué narices los mandan hacer). Aunque algunos salieron con ellos, como los Williams, pecando de timoratos.
Los Mercedes -sobre todo Hamilton- se mostraron arrolladores en su primera vuelta lanzada, pero la vuelta buena debía ser la última. Una vez todos estuvieron listos, Vettel acarició la pole en lo que fue una calificación emocionante, quedándose  a 74 milésimas del inglés. Rosberg mejoró, pero no llegó a mejorar posición, manteniéndose tercero tras Hamilton y Vettel. Al inglés le sirvió su primera vuelta para quedarse definitivamente con la pole. El primero de “los que no cuentan” fue Ricciardo, a sus anchas en agua, seguido de Kvyat, un fenomenal Verstappen, los desdibujados (en agua) Williams de Massa y Bottas, el Sauber de Markus Ericsson, que cuajaba la mejor calificación de su vida y el último de los diez primeros, salvando el honor de los Lotus, Romain Grosjean. Vettel devolvía a Ferrari a la primera línea, algo que no sucedía desde este mismo GP, pero el de 2013 con Felipe Massa.
 El soleado domingo iba a dar la salida con 19 monoplazas en parrilla, dado que finalmente el Manor de Will Stevens no iba a poder salir.Llega el segundo GP de la temporada, el GP Malayo de Sepang en Kuala Lumpur, donde iba a haber de nuevo tres españoles en pista, algo que no sucedía desde el GP de Canadá de 2010 con Alonso, Alguersari y De la Rosa. Curiosamente, todos con motor Ferrari.
 Por fin iba a debutar Roberto Merhi, un piloto muy bueno al nivel de Carlos Sainz, y volvía Alonso con renovadas ganas. O eso decía de cara a la galería, porque para lo que le esperaba bien se podía haber quedado en casa hasta que la F1 llegase a europa.
 Los libres, al margen de los grandes problemas de Manor con los coches recién montados, tenía como nota destacada los problemas del Mercedes de Hamilton y, sobre todo, el buen estado de forma de Ferrari, principalmente del de Kimi, muy cerca siempre de los Mercedes. Los Mclaren mal, con problemas de toda índole.
En la Q1 no salió el pobre Will Stevens, compañero en Manor de Merhi, por problemas mecánicos. Pero Roberto sí salió, y eso fue lo que evitó que los Mclaren fuesen de nuevo los peores monoplazas de la parrilla. Roberto Merhi fue el más lento de largo de todos y aunque no llegó a cumplir el 107%, se le permitió calificarse por haber mostrado ritmo suficiente en los libres. Eso y que apenas hay coches. Alonso, Button y el debutante del año Nasr, se quedaban fuera. A destacar el tiempo de Vettel, con duros, a medio segundo de los Mercedes, con blandos.
La Q2 dio lugar para más sorpresas, ya que la lluvia sólo iba a permitir dar una vuelta buena. Por eso todos se apiñaron a la salida de boxes para estar los primeros. El caso es que el más rápido, Rosberg, apenas le sacó dos décimas a Vettel (esta vez a igualdad de ruedas), Hamilton se libraba por los pelos y Raikkönen, Sainz y Hulkenberg fallaban quedándose fuera. En condiciones normales estaban ahí de sobra. También caía Maldonado y el otro Force India, el de Checo Pérez. Lo cierto es que el Force India de este año es un paquete. Por primera vez en su vida, Markus Ericsson pasaba a la Q3 con el Sauber.
La Q3 se realizó con el suelo mojado y por esa costumbre de retrasar tanto la salida esperando a que se seque la pista, no hizo falta utilizar los neumáticos de lluvia (no sé para qué narices los mandan hacer). Aunque algunos salieron con ellos, como los Williams, pecando de timoratos.
Los Mercedes -sobre todo Hamilton- se mostraron arrolladores en su primera vuelta lanzada, pero la vuelta buena debía ser la última. Una vez todos estuvieron listos, Vettel acarició la pole en lo que fue una calificación emocionante, quedándose  a 74 milésimas del inglés. Rosberg mejoró, pero no llegó a mejorar posición, manteniéndose tercero tras Hamilton y Vettel. Al inglés le sirvió su primera vuelta para quedarse definitivamente con la pole. El primero de “los que no cuentan” fue Ricciardo, a sus anchas en agua, seguido de Kvyat, un fenomenal Verstappen, los desdibujados (en agua) Williams de Massa y Bottas, el Sauber de Markus Ericsson, que cuajaba la mejor calificación de su vida y el último de los diez primeros, salvando el honor de los Lotus, Romain Grosjean. Vettel devolvía a Ferrari a la primera línea, algo que no sucedía desde este mismo GP, pero el de 2013 con Felipe Massa.
 El soleado domingo iba a dar la salida con 19 monoplazas en parrilla, dado que finalmente el Manor de Will Stevens no iba a poder salir.
Al apagarse los semáforos, Hamilton mantuvo su posición con autoridad mientras que Vettel no perdió la suya por poco. Parece que las arrancadas no son el fuerte del SF15T. Raikkönen tampoco ganó posiciones, a diferencia de Carlos Sainz y Alonso, 11º y 15º al finalizar la primera vuelta en la que Maldonado, el pupas, cerraba la clasificación tras un pinchazo al ser tocado por Bottas. El que realizó un salidón fue Hulkenberg, de 13º a 7º.
Al finalizar la primera vuelta, Felipe Nasr tocaba a Raikkönen pinchándole la rueda, justo cuando el finlandés estaba a punto de adelantar a Sainz, teniendo que dar toda una vuelta en tres ruedas. De modo que Nasr, Raikkönen y Maldonado se convirtieron en el trío de cola.







Por delante Hamilton tiraba como de costumbre, pero esta vez quien le marcaba a menos de un segundo de distancia era Vettel, que parecía estar muy en forma y dispuesto a luchar por algo más que por el podio.
Al comienzo de la cuarta vuelta Ericsson, en su línea de estropear sus mejores calificaciones, cometió un error y realizó un trompo cuando quería adelantar a Hulkenberg,  abandonando en la puzolana. Esto provocó la salida del coche de seguridad y la entrada en tromba de casi todos a los boxes. Vettel, Hulkenberg, Grosjean, Sainz y Pérez fueron algunos de los que no pararon, de modo que cuando el coche de seguridad se retiró en la vuelta 7 la clasificación era: Vettel, Hulkenberg, Grosjean, Sainz, Pérez, Hamilton, Ricciardo, Massa, Rosberg, Verstappen, …Alonso 13º,  Merhi 16º y Raikkönen justo detrás y remontando. Por cierto, que a Kimi le perjudicó el hecho de que Merhi, inexplicablemente, no estuviera a rebufo del coche que le precedía, dejando un colchón de unos 10 segundos. Estando el coche de seguridad, es inexplicable.
Pero a lo nuestro. A la cabeza Vettel se escapaba como un tiro (lógico teniendo en cuenta quien iba detrás)  a la vez que Sergio Pérez, con problemas, caía en la clasificación. No fue hasta la vuelta 10 que Hamilton se puso segundo, adelantando a sus rivales como sólo él sabe hacerlo: rápido y seguro. Por entonces estaba a 10 segundos de Vettel y comenzaba su cabalgada… pero no. Justo al revés, su cabalgada acabó ahí. Incapaz de recortar la distancia con Vettel, y ambos pendientes de dos paradas más gracias a la menor degradación del Ferrari a igualdad de ritmo, la carrera estaba vista para sentencia.
Por entonces Rosberg seguía bregando con el tráfico y no fue hasta la vuelta 14 que se situó en tercera posición, en parte aprovechando las paradas de los pilotos que le precedían.  Kimi era 12º, y al llegar al pelotón decidía parar de nuevo para poder correr con pista libre.
 En la vuelta 17 con más de 7” sobre Hamilton, Vettel paró realizando el cambio en 2”4 y reincorporándose tercero. Sí alguien creía que los Mercedes, y más concretamente Hamilton, tenían posibilidades, Vettel se encargó de devolverles a la realidad ya que en apenas seis vueltas superó a los dos Mercedes en pista. Fue llegar y besar el santo. Los pasó con la misma facilidad que un Ferrari de calle adelantaría a cualquier Mercedes (u otro) coche de calle. Rosberg cedió en la vuelta 21. La misma en la que Alonso, ficticio 8º debido a las paradas, abandonaba el GP. Hamilton caía en la 23, justo antes de parar por segunda vez.






Rosberg se detuvo en la vuelta 27 y devolvió a Hamilton al segundo lugar, mientras él se reincorporaba 4º… ¡tras Raikkönen! que sin hacer ruidos y adelantando a los rivales con insultante facilidad, demostraba que el Ferrari corría y mucho. Pero el tiempo perdido en la primera vuelta no le iba a permitir luchar por el podio. Cedió ante Rosberg un par de vueltas después y se detuvo a realizar su tercera y última parada en la vuelta 34. Tercera que era en realidad la segunda, a causa del pinchazo de la primera vuelta. Se reincorporó sexto tras los Williams, que poco a poco fueron recuperando para hacerse con sus lugares naturales tras los Ferrari y Mercedes.
En cabeza Vettel sólo cedió el liderazgo una vuelta, la 38, cuando realizó su última parada e iba con más de 14” sobre el actual campeón. Salió segundo en las narices de Rosberg, al cual dejó tirado como si el Mercedes del alemán fuese un Manor o un Mclaren, que para el caso es lo mismo. En la vuelta siguiente se detuvo Hamilton y fin de la historia.
 Raikkönen se quitó de en medio a los Williams y se quedó en cuarto lugar, nada mal para quien al principio estaba en la cola. Los Williams libraron un duelo por su supremacía, y a dos vueltas del final Bottas consiguió pasar a su correoso compañero para acabar quinto.
 Los abandonos de Button y Grosjean pasaron desapercibidos para un público que disfrutó de una carrera repleta de adelantamientos, diferentes tácticas y usos de neumáticos. En definitiva, un gran premio magnífico. Carlos Sainz fue un excelente 8º delante de sus hermanos mayores, y no fue 7º porque la táctica de Toro Rosso le perjudicó, y aunque Max Verstappen estuvo sensacional no es menos cierto que era un pelín más lento que Carlos. Pero el coche de seguridad le vino de perlas. Verstappen se convirtió, a sus 17 años, en piloto más joven en puntuar.
 Vettel cruzó victorioso la línea de meta y eufórico por la radio dijo: “grazie, grazie, grazie, forza Ferrari… Ferrari is back”. Muy emotivo.



Victoria número 222 de Ferrari en F1, primera con Vettel al volante. No será la última.



Tras él entraron Hamilton, Rosberg, Raikkönen, Bottas, Massa, Verstappen, Sainz, Ricciardo, Kvyat, etc… y Roberto Merhi un sensacional 15º con el Manor, a tres vueltas de los líderes. Con ese coche y teniéndose que dejar doblar tantas veces, el resultado es excepcional. Merhi es un gran piloto que merece una oportunidad de verdad.
 En el podio, Vettel declaró varias veces y con toda la razón, que habían ganado con todas las de la ley a Mercedes. Y recalcó lo contento que estaba por llevar el coche de su ídolo Michael Schumacher, al que damos, al igual que a Jules Bianchi, todo nuestro afecto.
 Parece que a Vettel realmente le hace ilusión estar ahí, lo cual es de agradecer en estos tiempos en los que los pilotos apenas muestran ningún tipo de apego. Alesi era uno de los pocos que lo hacía. Ferrarista hasta la médula. Es cierto que en estos casos, Ferrari es la única con ese poder de atracción.
 Sí alguien cree que Ferrari ganó por la salida del coche de seguridad, que haga un sencillo cálculo. Se pierden 24 segundos en boxes. Al parar Hamilton con el safefty en pista, cuando se puso segundo estaba a sólo 10, es decir, a 13 segundos menos de lo que hubiera pasado si hubiera parado sin el coche de seguridad. Cierto que entonces habrían influido otras cosas, pero vale para hacerse una idea de que el Ferrari, con menor consumo de ruedas  e igual ritmo, hubiera ganado de cualquier manera tal y como reconoció Hamilton: “hiciéramos lo que hiciéramos, no hubiéramos podido ganar”.
Se ganó realmente y sin ayudas. Es la primera vez desde que entró el año pasado la nueva reglamentación, que Mercedes pierde una carrera de tú a tú. El año pasado, las tres victorias de Ricciardo con Red Bull vinieron acompañadas de problemas mecánicos o accidentes de los Mercedes. Aquí no.
¿Quiere esto decir que Ferrari está en la lucha por el título? No, es muy pronto para pensar así.
Los Mercedes son los favoritos y Ferrari tiene toda la pinta de ser su principal rival. De hecho, parece que su objetivo de lograr dos victorias este año está fácilmente a su alcance. Veremos cómo se desarrolla la primera mitad de campeonato para ver si hay o no campeonato, pero esta victoria abre una puerta que hace quince días parecía estar cerrada.
 En cuanto a Alonso y su Mchonda, hay poco que decir de eso ya que hay para aburrir todos los días. Sigo pensando que Alonso no tiene intención de ver como acaba el proyecto, ya que los proyectos de este tipo requieren paciencia, y los campeones del estilo de Fernando no se caracterizan por ello
. Su objetivo es ir a Mercedes en 2016. El caso es que el asturiano,  que muchas veces dice lo que piensa sin pensar en lo que dice, ahora se limita a hacer las declaraciones “standard” en este tipo de situaciones. El caso es que ver a su ex equipo ganar no le debe hacer ni pizca de gracia por muy buena relación que tenga con ellos. Él no pensaba en ganar carreras este año con Mclaren, eso seguro, pero pensaba que Ferrari tampoco lo conseguiría.
Hamilton, cuando le preguntaron qué pensaba al estar con Vettel en el podio respondió: “lo que me pregunto es lo que pensará Alonso…” y esa es la pregunta que muchos se hacen, respuesta a la cual Alonso no va a contestar, lo mismo que no va a decir lo que pasó en su “accidente” en Barcelona. Aunque respecto al accidente, es divertido ver cómo se contradicen entre ellos. Alonso dice una cosa, Button otra, Boullier otra… en fin, que lo que se dice la verdad, no es que la digan.
En quice diúcas tenemos GP de nuevo, en China. Y no lo duden: los Mercedes son los favoritos, pero los Ferrari estarán ahí, seguro. Nos vemos, un saludo


lunes, 16 de marzo de 2015

GP de Australia 2015

       Mercedes, como el año pasado

Comienza la nueva temporada en Australia, dónde iban a debutar Carlos Sainz, el hijo del bicampeón del mundo de rallyes, y primer piloto capaz de ganar en cualquier superficie, en Toro Rosso y Roberto Merhi, que fichaba in extremis por Manor, lo que era Marussia.
Los primeros libres vieron dominar a los Mercedes, como era de esperar, mientras Ferrari empezaba a despejar dudas sobre su competitividad. Los Sauber y Manor no salieron a pista, los primeros por el contencioso que tenían con el holandés Guido Van der Garde, que los había demandado por tener contrato con ellos y no estar al volante, y los segundos simplemente porque el coche no estaba listo. Los Mclaren, mal.
Los segundos libres, más de lo mismo, aunque ya con los Sauber en pista y los terceros igual, nada destacable. Los Red Bull, sobre todo el de Ricciardo, también tuvieron sus problemas demostrando no estar muy finos. Todo esto quedó confirmado en los libres 3, en los que todo indicaba que Mercedes se haría con la primera línea y que Ferrari y Williams lucharían por ser el primero del resto. Respecto a los demás, igualdad absoluta a excepción de Mclaren, del cual no se esperaba nada. Manor no pudo tener el coche listo y Roberto Merhi y Will Stevens se quedaron a verlas venir… hasta Malasia, como Alonso, si los médicos no lo impiden.
Al haber sólo 18 coches en pista, en la Q1 caían sólo tres, que fueron: los dos Mclaren y el Sauber de Markus Ericsson. Por primera vez en la historia, los dos Mclaren eran los coches más lentos de todos y calificaban en los dos últimos puestos. Ha habido veces que no se han calificado (Mónaco 83) o que no se ha calificado uno de los suyos (Watson en Mónaco 80), pero nunca habían sido los peores en pista, hasta hoy. Seguramente con los Manor en pista esto no hubiera sucedido pero….
En la Q2 se quedaron los debutantes Felipe Nasr con el Sauber, el retoño imberbe de Jos Verstappen, Max, con el Toro Rosso,  Daniil Kyvat con el Red Bull y los Force India de Hulkenberg y Pérez.
La Q3 vió a unos arrolladores Mercedes que, con más de 1.3 seg se hacían con la pole, con Hamilton al mando sin dar ninguna opción a su compañero Rosberg.
Por detrás de ellos el duelo estaba servido y se lo jugaron al límite los dos Ferrari y Williams, los fallos de Bottas, Raikkönen y Vettel, dejaron a Massa ese honor. Vettel, Kimi, Bottas, Ricciardo, Sainz, Grosjean y Maldonado completaban los 10 primeros.
Gran debut de Carlos en su primer GP, como ya saben, superó la marca de De Portago



Alfonso de Portago.



en Francia 1956 con Ferrari. Noveno como mejor calificación de un español en su debut en la categoría.
El GP se iba a iniciar con tres ausencias: Valteri Bottas dejaba que desde Ricciardo para atrás, todos ganasen una plaza, ya que por su salto en calificación su espalda se resentía y los médicos no le dejaban salir. Un poco sorprendente esta decisión. Pero había más: yendo a parrilla ni Kvyat ni Magnussen llegaban, el primero por un fallo en la caja de cambios y el segundo con el motor humeante. Todavía no se sabe si ya le queda uno menos a Fernando.


La salida se dio con 15 coches y vio como Hamilton mantenía la pole con autoridad.  Todo bien hasta el primer viraje en el que Raikkönen pareció perder potencia (o patinó en el bordillo) y al adelantarlo/esquivarlo, Sainz lo tocó, y de rebote  Nasr y Maldonado, el cual acabó contra las barreras en lo que pareció más un roce que un toque.
Pace car y vuelta a empezar con este orden: Hamilton, Rosberg, Massa, Vettel, Sainz, Nasr, Ricciardo, Raikkönen, Verstappen, Hulkenberg, Pérez, Button y Ericsson.  Grosjean acompañó a su compañero Maldonado en la lista de abandonos por pérdida de potencia (los Mercedes también fallan, jeje). Ericsson era último al detenerse a cambiar neumáticos, y Pérez tenía que ceder posiciones por adelantar con el coche de seguridad.
La carrera se reanudó en la vuelta 4, en la que Sainz en un excelente quinto puesto, cedía primero ante Nasr y acto seguido con su “compañero” Ricciardo en lo que parecía una falta de potencia. Pero como en esta época de las comunicaciones, internet, etc…la comunicación brilla por su ausencia, no se sabe que falló, lo mismo que con Kimi en la primera curva. Pérez se dejó pasar, cayendo a la última posición y en la vuelta siguiente, la cinco, Ericsson adelantaba al Mclaren de Button.
Total, que los mercedes se largaban imperiales a lo suyo, pero con un ritmo mucho menos superior que el exhibido en los entrenos. Massa iba poco a poco perdiendo comba, haciéndole de paso un pequeño tapón a Vettel. Nasr lideraba el cuarteto infernal que lo componían él, Ricciardo, Sainz y Raikkönen. En la vuelta 7, Raikkönen superaba a Sainz y empezaba a incordiar, sin éxito, a Ricciardo.
Todos iban a ir a una parada salvo sorpresa. Y los que mejor lo tenían, por lo visto eran los Ferrari, de modo que cuando Kimi paró en la vuelta 15, la cosa fue un poco sorprendente. Claro que Kimi paró para cambiar de táctica, claramente taponado por Nasr y Ricciardo, e incapaz de doblegarlos en pista, pasó a dos paradas confiando en que su superior ritmo acabara devolviéndole a su posición, la 5ª. La parada fue mala, más de 8 segundos, y se reincorporó decimoprimero.
Por delante, sin cambios, con el duo dinámico Hamilton-Rosberg a lo suyo separados a lo largo de toda la carrera entre 1 y 2 segundos. Hamilton pudo controlar a su compañero, aunque nunca logró un margen suficiente como para poder realizar la parada sin peligro. Pero lo cierto es que no hubo mucha historia.
En la vuelta 20, Felipe Massa y Nico Hulkenberg se detuvieron a cambiar ruedas, reincorporándose 6º y 11º. Massa salió justo tras Ricciardo que, aunque paró en la vuelta siguiente, le retuvo lo bastante como para que un  Vettel desatado le superase cuando hizo lo propio en la vuelta 22.
En la vuelta 23 paraba Carlos Sainz, al que se le atascó la rueda trasera izquierda, al igual que a Kimi, sólo que en lugar de perder 5 segundos adicionales, se dejó casi 30, y se reincorporó último y vuelta a empezar.
Nasr y Hamilton pararon en la vuelta 25, reincorporándose 2º y 7º respectivamente. La parada de Rosberg en la 26, en la misma vuelta que Button,  restableció el orden lógico. Es decir: Hamilton-Rosberg  1º y 2º y Button último, tras haber aguantado estoicamente a Sérgio Pérez hasta ese momento, con toque incluido. A su vez, Raikkönen superaba a Verstappen (todavía sin parar) y se colocaba 5º.
Verstappen paraba en la vuelta 31 y retrocedía al 7º lugar, para perderlo instantáneamente con el motor cocido.
Eso dejaba la clasificación en la vuelta 32, del siguiente modo: Hamilton, Rosberg 2”, Vettel a 20”, Massa a 23”, Raikkönen, Nasr, Ricciardo, Hulkenberg, Ericsson, Pérez, Sainz y Button.De ellos, Raikkönen y Ericsson todavía tenían que hacer otra parada, y Pérez la primera y única.
Pérez se detuvo en la vuelta 37 y se reincorporó último, pero por poco tiempo. Button esta vez no iba a poder con él y lo adelantó pocas vueltas después, en la 41.  Una antes, paró Raikkönen, que mantuvo su 5ª posición, pero los mecánicos volvieron a fallar en la rueda trasera izquierda y tuvo que abandonar por temor a perderla, con el peligro (además de sanción) que ello conlleva.
Ericsson paró en la vuelta 43 y sólo le cedió la plaza a Sainz, que parecía que iba a acabar 8º, tal y como salió. Pero en un sprint final fortísimo con blandas, le superó en la 54, quedando de este modo la clasificación: Hamilton, Rosberg, Vettel, Massa, Nasr, Ricciardo, Hulkenberg, Ericsson, Sainz, Pérez y Button. De ahí ya no se movería nadie.






El pódium estuvo simpático, con el T-800 Arnold Schwarzenegger en las entrevistas, bromeando con Hamilton. Acabaron con la célebre frase: “volveré”.

Conclusiones:  aunque todavía es pronto, lo cierto es que Mercedes y Williams siguen dónde están, Ferrari se ha unido al cotarro y Sauber ha progresado notabilísimamente.
La distancia de Mercedes con el resto, abrumadora en calificación, no lo fue tanto en carrera, lo cual da una pequeña esperanza, si no de lucha por el título al menos para que pierdan unas cuantas carreras, alguna más que el año pasado.
Enhorabuena a Sauber por colocar a sus dos coches en los puntos, 5º y 8º, con excelente debut en la categoría de Felipe Nasr en los puntos “de verdad”, entre los 6 primeros. El año pasado no sumaron ni uno, y ahora mira, genial.
Enhorabuena también a Carlos Sainz, que hubiera sido 7º de no ser por el fallo en boxes. Otra vez será.
De Mclaren Honda poco hay que decir, salvo que como bien dijo Pedro Martínez de la Rosa: “eso es lo que hacía yo con el HRT”, y es que si bien nadie los esperaba en la lucha, ni ahora ni en toda la temporada, tampoco se esperaba semejante resultado. Lamentable. Ha sido  su peor carrera desde que debutaron en la F1 en el GP de Mónaco de 1966, que ya es decir.
Nos vemos en Malasia, seguramente ya con Alonso y Merhi en pista, incluso pudiendo luchar entre ellos. Mclaren sólo puede mejorar, y cuando lo haga se colocará en el lugar que ahora debe corresponderle, que es como mucho detrás de Mercedes, Williams y Ferrari, en lucha con Lotus, Red Bull, Sauber, etc, hasta que se clarifique el orden, porque por detrás están muy igualados. Ojalá que Sauber, que anda muy mal de pasta, pueda mantener este nivel. Difícil lo tiene.  En quince días estará todo un pelín más claro, aunque no será hasta que pasen 4 o 5 carreras que veamos el orden real de las cosas, pero por ahí andarán. Saludos.



jueves, 12 de marzo de 2015

Previo 2015

En breve va a comenzar de nuevo la temporada de F1 en Australia, como viene siendo habitual desde 1996, en Melbourne. Un circuito magnífico, aunque no tanto como su predecesor, Adelaida, que siempre daba lugar a los cierres de campaña más espectaculares gracias a su dureza y espectacularidad.  En él, solía haber ganador sorpresa. Lo mismo que en Melbourne, aunque por diferentes razones.
Al ser el primer GP, los coches no están del todo afinados y siempre hay un poco más de incertidumbre. Este año había pocas novedades, unos kilillos más para los F1, que sobrepasan los 700kg (702 exactamente) con piloto, es decir, unos 630 ellos solitos. A 130kg de lo que pesaban hace décadas, que para llegar a los 500 kg había que lastrarlos. Otra novedad es que habrá un motor (unidad de potencia más bien) menos por temporada, pasando de 5 a 4.



Sevastian Vettel, Ferrari SF15T, una de las novedades de la temporada.




La pretemporada no suele despejar las incógnitas, pero sirve a veces para hacerse una idea de por dónde pueden ir los tiros. En este caso, es evidente que Mercedes va a seguir ahí y que difícilmente se le van a escapar los títulos, aunque nunca se sabe y es posible que su ventaja se vea reducida. Ferrari parece estar en forma, lo mismo que Sauber y Lotus. Red Bull anduvo con muchos problemas, justo lo contrario que su benjamín, Toro Rosso. Pocas más conclusiones a sacar, salvo lo mal que van los Mclaren. Excepto un día en Barcelona en el que dieron 100 vueltas y algún que otro tiempo normal, todo muy mal. Pocas vueltas y muchas de ellas más lentas que un  GP3. Tienen un largo camino por delante. Que esta era para ellos una temporada de transición ya se sabía, pero que fueran a ir tan mal, no.
El tema Mclaren-Honda es interesante, de modo que hablaremos un poco acerca de ellos y de las dudas que se plantean, que son: el por qué han cambiado de motor y el fichaje (aparentemente suicida) de Alonso por ellos.



Fernando Alonso posando en el museo de Mclaren. Nótese la falta de decoración en los Marlboro Mclaren, lamentable.



Mclaren dejó Mercedes por Honda no por esa tontería totalmente falsa  que se comenta de que ahora Mercedes, al ser clientes, les iba a dar un motor peor,  sino porque los intereses de Mclaren y Mercedes chocaron. Mercedes se cansó de estar en segundo plano como motorista y quiso participar con su propio equipo, y como Mclaren no les iba a ceder el suyo, compraron Brawn GP y, a partir de ahí, y una vez expiraron los contratos de colaboración que tenían con Mclaren, estos tuvieron que pagar por los motores. Ahora con Honda como socio los vuelven a tener gratis, lo que significa que con los motores híbridos la suma asciende a unos nada despreciables 20 millones de euros. Y es que para aspirar a títulos es mejor tener un socio motorista de tu lado que ser un cliente, más aún si no andas sobrado de pasta, y parece que no es el caso. De ahí el cambio motor, que es como una inversión a largo plazo.
En cuanto al fichaje de Alonso, en eso no puedo dar una respuesta certera, sino una suposición: harto de no ganar con Ferrari, decide irse. A donde quiere irse (Mercedes) no puede en el acto, de modo que ficha por Mclaren como equipo puente, como hizo con Renault en 2008 para irse a Ferrari en 2010, y ficha por dos años para que no sea tan descarada la maniobra. Y en 2016, ficha por la estrella de tres puntas, tierra, mar y aire.
Tal vez hubiera sido mejor quedarse en Ferrari en 2015 y marcharse a Mercedes en 2016, pero en ese caso en Maranello seguramente no hubieran estado dispuestos a dejarlo marchar y hubiera tenido que cumplir el contrato que expiraba a finales de 2016.
Era en 2015 o nada, a cumplir contrato. Que el Mclaren Honda no iba a funcionar de entrada estaba claro. No es razonable esperar que un motor nuevo con un equipo que lleva 2 años haciendo malos coches (2 años sin ganar con buenos motores, el año pasado con el mejor motor de largo) vaya a ir bien salvo sorpresa mayúscula. De modo que 2015, 2016 y tal vez más serán de transición para Mclaren. Entiéndase transición como años en los que no van a ser campeones, ni  candidatos siquiera.  Así que eso no casa con las declaraciones de Alonso de irse de Ferrari para ganar ya. De modo que o mucho me equivoco, o Alonso abandonará Woking a finales de año rumbo a la estrella alemana.
Luego tenemos el famoso accidente de Alonso con su equipo. Accidente entiéndase por los motivos que obligaron a Alonso a estacionar al borde de la pista, porque eso fue exactamente lo que hizo. Que no busquen explicaciones del tipo “la bala que mató a Kennedy” ni cosas por el estilo.  El coche estaba nuevecito de modo que, o bien Alonso se desvaneció por problemas físicos, o el coche le pego un calambrazo de agárrate y no te menees. Teniendo en cuenta que los F1 actuales son más dinamo que coche, con los riesgos que ello entraña, esto último parece plausible. Más aún si tenemos en cuenta que el coche con Button en el circuito, no volvió a pista hasta el día siguiente, síntoma de que algo había pasado.






El mutismo (o las mentiras descaradas) de Mclaren, con la complicidad de la FIA, es lo normal en estos casos: negar lo evidente, mentir a la cara y buscar explicaciones absurdas.  Leer declaraciones del tipo: “no ocultamos nada” cuando no muestran al público ni la telemetría, ni las imágenes de las cámaras subjetivas de los coches de Alonso y Vettel, son un insulto a los seguidores. Y que Alonso haga bromitas al respecto… lamentable.  Alonso, si no quieres o no puedes decir lo que pasó, cállate, no te hagas el simpático con eso. Primero, porque no tienes gracia, y segundo, porque reírse de los aficionados es de muy mala educación.

El caso es que nadie sufre 36Gs por aparcar el coche al borde de la pista, y mucho menos se está varios días hospitalizado y más de un mes sin subirse al coche. Así que nada, que cada cual saque sus conclusiones. Total, que Alonso no participaba ni en los segundos test de Barcelona ni tampoco en el GP inaugural.