lunes, 21 de octubre de 2019

Sobre parrillas invertidas y otras ocurrencias...




                              No, por tradición








Lo reconozco, soy un tradicionalista, y creo que la F1 también. Al igual que me cuesta adaptarme a las novedades, o al principio soy reacio a ellas, creo que a la F1 le pasa igual. Es cierto que hay medidas que se han tomado que son geniales, sobre todo en materia de seguridad, como el Halo al que tanto me opuse, mostrándome la experiencia cuan equivocado estaba. Pero otras cosas que se han hecho no me gustan ni pizca, empezando por lo peor, la estandarización y congelación de los motores, que ha día de hoy han recibido un poco de oxígeno, o algunas medidas de seguridad que rayan lo ridículo, como no salir a correr cuando llueve prohibiendo, paradojicamente, cambiar reglajes en el parque cerrado en caso de cambio de condiciones atmosféricas o limitar las ruedas de agua. Y a un nivel fuera de la competición, la estúpida capitulación a la “ley progre feminazi” prohibiendo las azafatas en la F1, por eso de la “cosificación” de la mujer, pero eso sí, correr en países árabes donde la mujer es tratada como un ciudadano de quinta, ahí si van por la pasta y nadie rechista. Pues muchas chicas que estaban encantadas con ese trabajo, el cual ejercían libremente, ahora no pueden. A Chase Carey no se lo perdono. Vean mi artículo: “adiós a la azafatas de la F1” de febrero de 2018.
Volviendo a lo deportivo, ahora hablan de parrillas invertidas o de una carrera el sábado, saliendo en orden inverso a la clasificación del mundial, para conformar la parrilla de salida. También se puede retomar el tema de lastres y unificar piezas junto al límite presupuestario que, ya me dirán ustedes, como piensan controlar.



Vettel, uno de los pocos pilotos a los que le gusta la historia de la F1, tildó de "mierda" las parrillas invertidas.




Por mucho que hagan, al final la cosa no iba a cambiar demasiado, que nadie piense que por eso los grandes iban a dejar de estar arriba o que un segundo en discordia iba aparecer para dar la sorpresa. Podría hacerlo de cara a algún triunfo parcial -que estaría la mar de bien pese a estar “adulterado”- pero a la hora del título mundial, la cosa no iba a cambiar. Es decir, los que se jugarían el título iban a seguir siendo los mismos que los que se lo serían en caso de no cambiar nada o, dicho de otra forma, esta nueva normativa no cambiaría los nombres de los pilotos y equipos que se disputaron el título a lo largo de la historia. Lo que sí podrían hacer, es cambiar algún campeón, pero eso también pasa con algo tan sencillo como, por ejemplo, cambiar el sistema de puntuación. Para eso vean mi artículo: “los campeones que no fueron” de julio de 2017.
Para decir esto de que dichos cambios no iban a cambiar el orden establecido, me baso en los campeonatos de fórmulas y turismos que aplican este tipo de cosas, como la GP2, DTM, mundial de turismos,etc.... Al final ganan los mejores, la cosa no cambia salvo en la emoción de las carreras, pero nada más. Y nada menos. Pero para mí, esto de adulterar la competición no debe hacerse en la F1. Nada de partir primero el octavo más veloz, como en las segundas carreras de fórmulas de promoción, o castigar el éxito, como en Superbikes.



Monza 2005, Kimi Raikkönen pasa a la historia como el primer piloto en lograr una pole legítima, pero que no suma a su palmarés. 



Por esto y por tradición, me opongo. ¿Que pasaría si se hiciese una carrera el sábado para conformar la parrilla? Pues que ya no habría poleman, sólo un tío que parte en primera posición, es decir, la estadística de poles se acabaría, lo cual es inaceptable. Y es que salir en pole no es lo mismo que hacerla. Cuando Schumacher hizo la pole en Francia 1996 o Pironi en Alemania 1982, por citar dos ejemplos, pero no pudieron salir desde dicha posición -Schumi por avería y Pironi por lesión- la pole siguió siendo suya, al haberla conseguido, pese a no partir de ella. Haciendo un inciso a esto, también debería contar la pole para el piloto que la haga, independiente de si luego puede disfrutar de dicha posición, es decir, un piloto sancionado con puestos al hacer la pole, no saldrá desde ella, pero debería sumar a su palmarés, cosa que no se hace, como vimos con Kimi en Monza 2005 y con Schumi en Mónaco 2012.
En resumen, que las ideas no son tan malas y hasta nos podrían gustar, pero bajo mi punto de vista, ni todo vale por dinero, ni por espectáculo, la F1 es el deporte del motor más prestigioso por algo, y debe mantener sus tradiciones. Cambiar, evolucionar, es natural, pero cuando se quieren destruir sus raíces, sus cimientos, la cosa cambia. De modo que esas ocurrencias, mejor se las guardan, tradición manda. Y que dejen elegir a las chicas si quieren o no ser azafatas. Verán como quieren, porque ganan dinero y se las trata de maravilla, a diferencia de en otros trabajos, sitios y lugares. Menos tonterías, señores.

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