viernes, 1 de noviembre de 2019

GP de Méjico 2019




  Verstappen y Ferrari regalan el triunfo a Mercedes








Como si les hiciera falta, y encima a Hamilton, cuya suerte no parece tener fin. Esta era una carrera para que Mercedes sufriera a tenor de lo visto el año pasado, pero no necesariamente se tenía que repetir. Y no lo hizo, pero así todo Mercedes, para ganar, necesitaba de los fallos de los demás. Y los tuvo. Es decir, le salio todo de cara. En una carrera normal, el tercer escalón del podio habría sido lo máximo a lo que hubieran podido aspirar pese a ser, en carrera, los segundos más rápidos tras Verstappen. Pero en calificación estaban por detrás de este y de los Ferrari y, en carrera, sólo eran un poco más veloces que estos, insuficiente para pasarlos en condiciones normales, pero como veremos a continuación, fallaron, al igual que el favorito: Max Verstappen.
El GP empezó con unos libres que mostraban mucha degradación de las ruedas blandas -pese a su mayor dureza respecto a 2018- y con una Ferrari dominante en el primer sector, el de velocidad punta o potencia, aunque esto último no tiene por qué ser necesariamente así, por motivos obvios, aunque a los Ferraristas así nos guste creerlo. Preferimos creer que nuestra gran velocidad punta se debe más a la fabulosa potencia de nuestro motor que a nuestra eficiencia aerodinámica. Es decir, que tenemos más caballos que nadie, cosa lógica en un “Cavallino”.



Nueva pole de Ferrari y Leclerc. Para lo que las aprovechan...



Todo andaba muy igualado, ya que Mercedes no estaba tan mal como aparentaba y Verstappen, a la hora de la verdad, fue intratable. La bandera amarilla provocada por Bottas al final nos impidió saber si Vettel hubiera podido con él, pero yo creo que no. El que pudo con Max fue él mismo, al no respetar la doble bandera amarilla y, encima, decir que le daba igual: “que me quiten la vuelta, con la otra me vale”. Absurdo se mire por dónde se mire. La situación era peligrosa y Max tenía que levantar. Era casi seguro lo iban a penalizar, pero tras estas declaraciones lo cierto es que tuvo suerte de que sólo lo hiciesen partir cuarto. Estoy a favor de que reconociese lo evidente -que no levantó- a diferencia de Bottas en Italia este mismo año, mintiendo descaradamente, pero lo otro sobraba. Si hubiera dicho que no levantó porque no vio la bandera y que pensaba no había peligro -pese a ver a Bottas ahí tirado- lo mismo se quedaba con una multa, pero así... A veces él es su mayor enemigo. De se modo Ferrari heredaba la pole y copaba la primera línea.
Max, en carrera, en su lucha en la salida con Hamilton salió perdiendo y luego pinchó -pura mala suerte- tras un espectacular adelantamiento a Bottas. Adiós a poder ganar, porque ritmo tenía, seguramente el que más.



Verstappen solito se cavó su propia tumba.



Los Ferrari estaban primero y segundo, con Albon tercero por delante de Hamilton, toda vez que Bottas, una vez eliminado Verstappen, recuperaría hasta el quinto lugar. A todo esto, nueva gran salida y primera vuelta de Sainz, que llegó a ir por delante de Hamilton.
Los Ferrari no se distanciaban, quizá no forzando por eso de la degradación, y entonces paró Albon -vuelta 14- y en Ferrari pararon a Leclerc la siguiente para defender posición. ¿Defender qué y de quién? ¿De Albon? Por favor. Lo único bueno de parar entonces era poder tener la posibilidad de elegir entre ir a una o dos paradas. Pero para eso tenía que haber montado duros, en lugar de medios -con los que salieron los tres grandes- para poder optar a ambas tácticas. Primer fallo.
El segundo vino cuando Vettel -que no Ferrari- se negó a parar para defenderse de Hamilton. Segundo fallo. De haberlo hecho, Vettel habría ganado, pero como no lo hizo... A este respecto debo decir que me gusta un piloto decida -aunque se equivoque- porque muchas veces es quién mejor sabe como va el cotarro. Lo malo es que esta vez salió mal, y encima le dio la victoria al equipo y piloto de siempre. Que quieren les diga, esto es un peñazo.



Victoria y a un paso del título. Vaya con el ecologista este, mucho hablar, pero el avión privado no lo suelta, al igual que Pedro Sánchez el Falcon. Al menos lo de Hamilton es con SU dinero.




En Austin sí o sí Hamilton será campeón del mundo, lo cual a pocos le importará, porque ya es campeón desde hace un montón de tiempo. Suerte que se retiró Rosberg y que en el equipo no te han puesto a un piloto de tu nivel, ¿eh, Haimito?
Nada, a ver las carreras finales esperando gane Ferrari y, sobre todo, esperando destronar a los “grises” el año que viene de una vez por todas. Y para eso, aparte de coche, habrán de evitarse los muchos fallos cometidos este año por todo el equipo. Eso sí, la gran velocidad mostrada en calificación por Ferrari tras el verano, anima. Y mucho.

3 comentarios:

  1. Como, gustos y apreciaciones personales aparte, hay que publicar la verdad, por lo visto Hamilton vendió su Jet privado. Al menos en eso es consecuente.

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    1. Bueno, pues a ahora que corra con coches que se muevan con energía solar o eólica para terminar de ser consecuente con lo que dice y que venga a la cumbre climática de Madrid con la activista Greta Thumberg en un barco de vela desde los USA...

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