miércoles, 23 de abril de 2014

GP de China 2014

         El 44 no da opción


Cuarta cita de la temporada:  el GP de “la China”, ya que parece un GP lejano, muuuy lejano. De entrada se llegaba con dos noticias importantes, por un lado la ratificación por parte de la FIA de la descalificación de Daniel Ricciardo del GP de Australia y por otro, la dimisión de Stefano Domenicali como director deportivo de la Scuderia.

Stefano Domenicalli.
De lo primero poco hay que decir, era algo lógico; de lo segundo, sorprende, al menos a mí, y es de agradecer que alguien tenga el valor de dimitir. En mi opinión él no es culpable de los malos resultados de la Scuderia. A poco que le hubiera sonreído la suerte habría ganado algún título –incluso  3 (2008-2010-2012)- y nadie pediría su cabeza.  Le deseo lo mejor en su actividad futura que ojalá siga siendo dentro de la Scuderia,  aunque parece ser que por ahí no van los tiros.
El GP en sí comenzó con los libres de los cuales a veces te puedes fiar y otras no.  A estas alturas todavía no son muy fiables los datos que de ellos puedas sacar –a diferencia de los últimos 3 años- pero parecía que los Ferrari estaban un poco más en forma cosa, por otra parte, no muy difícil.
La calificación se iba a realizar en suelo mojado y, gracias a Dios, sin demoras ni nada por el estilo. Llovía y los coches salieron, como antaño. El que no iba a salir por problemas en su motor, perdón, en su unidad de potencia, fue Maldonado, que además arrastraba una sanción de puestos del GP anterior. Los que no pasaron fueron los habituales Caterham y Marussia a los que se unió el Sauber de Esteban Gutiérrez.
La segunda ronda vio cómo Kimi, no muy fino todavía con el Ferrari, se quedaba “a verlas venir” y junto a él, los dos Mclaren, que están sufriendo un bajón importante de rendimiento tras su espectacular inicio de campaña; el Force India de Sergio Pérez, el otro Sauber –el de Sutil- y el Toro Rosso del ruso Kvyat.
La ronda final preveía un duelo por la pole entre los Mercedes y Red Bull con ventaja de los primeros, como finalmente fue. Hamilton estuvo formidable y se hizo con la pole, rápido y sin errores, a diferencia de Rosberg, que cometió un par de ellos que lo privaron, cuando menos, de la 1ª línea, conformándose con la 4ª plaza. Los Red Bull, muy eficaces en agua, se intercalaron entre las “flechas de plata” y Ricciardo se permitió el lujo de superar a su velocísimo compañero, hazaña nada desdeñable teniendo en cuenta lo bueno que es Vettel en esas condiciones (y en cualquiera).

Daniel Ricciardo.
Alonso fue 5º pese a encontrarse al final de su vuelta buena con Rosberg atravesado en medio de la pista. El Ferrari no daba para más. Tras el asturiano se situaron los Williams de Massa y Bottas, el Force India de Hulkenberg, el Toro Rosso  (mira que no dejarles el nombre original, Minardi) de Vergné y el Lotus de Grosjean, que por fin se situaba entre los 10 primeros. A seguir así.
La salida vio cómo Massa, de nuevo, realizaba una gran arrancada y se tocaba con Alonso, quien tampoco lo hizo mal, lo mismo que Rosberg y Bottas, aunque en este caso alemán y finlandés no habían salido particularmente bien, sobre todo Nico. Los toques fueron sin consecuencias y los comisarios los consideraron lances de carrera sin más, es decir, exactamente lo que fueron.  Así que tras el primer paso por meta el líder era Hamilton, seguido de Vettel, un incisivo Alonso, Ricciardo, Massa, Rosberg, Hulkenberg,  Grosjean, Raikkonen , Bottas, etc… Bottas pasaría pronto a Kimi y a Grosjean.
Hamilton se fue largando a casi 1” por vuelta y por detrás las cosas estaban apretadas. Vettel no conseguía despegarse de Alonso, que a su vez tenía cerca a Ricciardo. No podían dormirse porque detrás venía Rosberg remontando, tímidamente eso sí, ya que adelantó a Massa en la vuelta 4 y no pasó de ahí.
En la vuelta 11 Alonso abrió la veda de las paradas con el objetivo de quitarse de delante a Vettel, cosa que consiguió pese a que Sebastian paró en la siguiente vuelta para defenderse, pero ya era tarde. Los demás fueron parando sucesivamente siendo Hamilton el último en hacerlo sin perder el liderato, no así su ventaja, que pasó de 13” a 3”, aunque con ruedas más frescas y la mecánica disponible no iba a tener ningún problema en poner tierra de por medio nuevamente. De modo que tras las primeras paradas Alonso superó a Vettel y Rosberg a Ricciardo. El que peor parado salió de aquí fue Massa, sus mecánicos tardaron una eternidad con él, faltaba una rueda y para colmo la trasera izquierda no entraba, de modo que retrocedió al último lugar.

Alonso logró podio en China, pese a no poder resistir el último envite de Rosberg.
 Sebastian estuvo muy incisivo con Fernando al principio, pero sin velocidad punta para intentar siquiera el adelantamiento, se dejó caer para conservar ruedas. Rosberg se fue acercando poco a poco y tras una breve lucha, acabó superando al actual campeón. De esa lucha se aprovechó Ricciardo para ponerse detrás de su jefe de filas.
Entonces fue cuando la “maquinaria” Red Bull se puso en funcionamiento y, al ver que Ricciardo tenía más ritmo, ordenaron a Vettel que lo dejara pasar, jaja. Me acuerdo de cuando en 2010 dijeron: “nosotros jamás daremos órdenes de equipo”, y ya llevan unas cuantas. Qué bueno es callarse. A todo esto, Vettel hizo como en Malasia el año pasado y se pasó las órdenes por el arco del triunfo, aunque de poco le sirvió. Sin ritmo y sin ruedas, falló en la frenada de la curva 1 en la vuelta 26 y Ricciardo lo adelantó. A la vez que pasaba esto, el Lotus de Grosjean, siempre entre los 10 primeros, tuvo que retirarse. Lástima.
Por detrás de los 5 primeros Hamilton, ¡Alonso!, Rosberg, Ricciardo y Vettel, estaban Hulkenberg, Bottas, Raikkönen, Pérez y Kvyat, que no se moverían de ahí en lo que quedaba de carrera. Hay que destacar que en un determinado momento de carrera, el Caterham de Kobayashi con ruedas frescas se desdobló  de Vettel.
Entre los primeros sólo quedaba la lucha por el pódium  que se iban a disputar Alonso, Rosberg y, en menor medida, Ricciardo. Alonso paro de nuevo el primero para defenderse. Después, lógicamente, lo hicieron los demás. Rosberg salió a apenas 5” de Alonso, fundió la ventaja como si fuera mantequilla y antes de mitad de recta lo pasó como un Ferrari a un Biscuter, solo que en este caso, el Biscuter era el Ferrari. Visto la facilidad con la que al final Rosberg alcanzó y superó a Alonso, se hace extraño que tardase tanto en hacerlo. Con ese ritmo debería haberse situado segundo después de la primera parada.
Ricciardo se alejaba más y más de un Vettel desdibujado (un mal día lo tiene cualquiera) a la vez que poco a poco se acercaba a Alonso, aunque realmente el español  tenía controlada la situación. De modo que no hubo cambios. Massa remontó hasta el puesto 15 tras el Lotus de Maldonado y Kobayashi se ventilaba en la última vuelta a Bianchi por el 17º lugar. Pero un error del director de carrera con la bandera a cuadros dejaba el GP en 54 vueltas en lugar de las 56 iniciales y el pobre Kobayashi perdía la posición ganada en pista. Injusto.



Kobayashi (Caterham) adelantando a Bianchi (Marussia), luego vinieron los comisarios.



De modo que los pilotos con derecho a puntos son: Hamilton, Rosberg –tercer doblete de mercedes-, Alonso -primer podio de 2014-, Ricciardo, Vettel,  Hulkenberg, Bottas, Raikkönen –en un fin de semana para olvidar-, Pérez y Kvyat . Rosberg marcó la vuelta rápida en su persecución a Alonso y los Mclaren fueron unos decepcionantes 11 y 13. No sólo van mal las cosas en la Scuderia.
Y colorín colorado, en China -nunca mejor dicho- esta carrera se ha acabado. Hasta dentro de tres semanas en España, en casita, aunque “Mas” de uno no esté de acuerdo. Evidentemente, todavía quedan tontos en el mundo, y aquí tenemos unos cuantos. Saludos.



miércoles, 9 de abril de 2014

GP de Barhein 2014

                                       Duelo


Llegamos a Bahréin, tercer GP de la temporada, al que se llegaba con un clima de tensión en el cual se iban a reunir Luca Montezemolo, Jean Todt y Bernie Eclestone para “resolver” los problemas de la F1 actual.  Es decir, su falta de emoción. Teniendo en cuenta que estas reglas ya llevaban mucho tiempo anunciadas resulta muy extraño el revuelo actual. Han tenido mucho tiempo para ver los pros y los contras, hacer sugerencias y poder cambiar algunas cosas, no teniendo que esperar hasta ahora con la temporada en marcha. Todt,  indudablemente acudió porque es su trabajo, Bernie, vete a saber –quizá crea que esta F1 le hace ganar menos dinero- y Luca de una manera totalmente interesada para poder sacar un beneficio para su equipo. No me cabe duda de que con un Ferrari al más alto nivel el señor Montezemolo no formaría parte de esta reunión.

Todt, Ecclestone y Montezemolo.

Ciertamente las dos primeras carreras han sido aburridas y, para mí, una decepción, pero no por las carreras en sí, que han estado en la línea de la F1 de los últimos 20 o 25 años, sino porque me esperaba algo más, sobre todo en cuanto a la fiabilidad. Está claro que los F1 de hoy día, no van a ser nunca como los de los años 80, ni tampoco los de los 90, es decir, coches poco o muy poco fiables –los 80- o con algún que otro problemilla –los 90-, sino que son indestructibles. Esto hace que las carreras, llegados a un punto, pierdan toda emoción.
Este circuito no era el más adecuado para quejarse de la falta de emoción de la F1 ya que, a poco que uno haga memoria – y dado que este GP apenas tiene 10 años no hay que hacer mucha- uno sabe que este circuito es el más dado a los adelantamientos y luchas rueda con rueda de toda la temporada. De modo que estaba casi asegurado una carrera mucho más interesante que las dos anteriores, o las once anteriores me atrevería a decir. Lo que nadie se esperaba es que fuese el espectáculo tan bonito que luego resultaría ser. Para ello hubo varios factores que ayudaron y que les comentaré a lo largo de este pequeño resumen de carrera.
Este GP iba a disputarse de noche, moda iniciada en Singapur en 2008 y que a mí no me gusta especialmente. No le veo encanto alguno,  y además no casa con la F1 “verde” que nos quieren vender. Ahí coincido plenamente con Jacques Villeneuve (campeón del mundo de 1997), que dice que  la F1 no es ni tiene porqué ser “verde”. Tal vez merezca la pena el uso de tecnología híbrida para aplicarla luego a los coches de calle, pero a mí no me gusta. Donde esté un buen motor de toda la vida que se quite todo lo demás.
Los entrenamientos libres no dijeron gran cosa, de hecho engañaron bastante, ya que parecía que Ferrari estaba en forma, algo que la carrera se iba a encargar de desmentir.
En la Q1 se quedaron los de siempre –Catreham y Marussia- más Sutil con el Sauber y Maldonado con el Lotus, ¿quién te ha visto y quién te ve? Sutil fue penalizado por obstruir gravemente a Grosjean y partiría último.
En las Q2 las mayores sorpresas fueron Vettel y Hulkenberg que no pasaron el corte, el primero por problemas con el cambio –bajaban mal las marchas- y el segundo tal vez no tuvo su día. Junto a ellos se quedó el otro Lotus (Grosjean) y el otro Sauber (Gutiérrez) así como ambos Toro Rosso. A destacar la excelente actuación de Sergio Pérez. Por primera vez en Q3 esta temporada.
En la clasificación final el duelo por la pole se libró, como era de esperar, entre los Mercedes, imperiales en este circuito, y fue Nico Rosberg quien se hizo con la pole contra pronóstico, ya que Hamilton había sido el dominador en todas las sesiones. El primero del  resto fue Ricciardo, aunque de poco le iba a servir ya que tenía una sanción de 10 puestos por lo de la parada en boxes de Malasia, de modo que al final partiría 13º. Su posición la heredaría Bottas, y tras él, un formidable Pérez, Raikkönen, Button, Massa, Magnussen y Alonso. El español tuvo problemas de potencia. No necesariamente del motor tal y como lo conocemos, ya que con tanto motor eléctrico y cosas así uno ya no sabe que falla (a veces no lo saben ni ellos).



Sergio Pérez sensacional estuvo en los entrenamientos (cuarto) y en carrera (tercero)



La salida vio cómo Hamilton desbordaba a Rosberg y cómo un Massa espléndido pasaba de 7º a 3º. Raikkönen perdía posiciones no por salir mal, sino por verse entorpecido por el tráfico. Estuvo en el sitio equivocado en el momento equivocado, de modo que cayó al 9º puesto. Alonso por fin mejoró la salida y se colocó 7º, Hulkenberg pasó de 11º a 8º (emparedado entre los Ferrari) y de los demás poco que contar.
Hamilton y Rosberg se fueron marchando poco a poco de un pelotón muy animado con luchas apretadas. Hulkenberg pasó al Ferrari de Alonso como si este fuera un GP2 y se colocó 7º y siguió tirando. Los Williams, con mucha degradación, fueron los primeros en parar en condiciones normales –en la vuelta uno lo hizo Vergné por un pinchazo- parando primero Bottas y poco después Massa, que acababa de ser superado por Sergio Pérez.
La cosa estaba entre dos y tres paradas y los Williams y los Ferrari iban a ir a tres mientras que el resto se iban a apañar con dos. Vettel estaba haciendo una buena carrera, lo mismo que su compañero Ricciardo, y poco a poco iban ganando posiciones y acosaban a los Ferrari. Estos últimos eran lo más: los que más consumían, los que más degradaban y los que más lentos iban en las rectas. Sus pilotos bastante hacían manteniéndose dónde estaban. Ciertamente ver como a los Ferrari les superaban en recta era bastante triste.
En cabeza, tras unos escarceos entre Hamilton y Rosberg, paraba el inglés en la vuelta 18 y ponía blandos. Incomprensiblemente a Rosberg lo mantenían en pista tres vueltas más y, al detenerse a cambiar ruedas le pusieron duras, con lo cual no sólo salió a más de 5” de Hamilton, sino que este aumentó poco a poco la distancia hasta 9” dejando la carrera vista para sentencia… o eso creíamos.
 Por detrás, los Williams se colocaron brevemente como primeros del resto,  pero  al tener que realizar una parada más, su posición era ficticia. Por tanto, eran los dos Force India los que luchaban por el tercer escalón del podio realmente. Hulkenberg precedía al checo Pérez, pero en su intento de superar a Massa se vio sorprendido por su compañero que le ganó la posición.
Button se mantenía al acecho por detrás, delante de Vettel y Ricciardo, que ya habían dado cuenta de los Ferrari. Ricciardo tuvo que sudar lo suyo para superar al de Kimi, mientras que al de Alonso lo superó cuando este hizo su tercera parada en boxes. A destacar que a estas alturas de carrera a Vettel se le estropeó el DRS, lo cual iba a tener sus consecuencias.
Todo parecía más o menos decidido hasta que Maldonado decidió darle emoción de nuevo a la carrera, cuando al salir de boxes  calculó mal y se llevó por delante al Sauber de Esteban Gutiérrez haciéndolo volcar y provocando la salida del coche de seguridad. Afortunadamente, Estaban salió ileso del lance y Maldonado fue sancionado con tres puntos del carnet y 5 posiciones cara a china. Si no lo hubieran dejado correr allí tampoco me hubiera parecido exagerado. Corrió un riesgo muy grande sin necesidad.



"Toque" entre Maldonado y Gutiérrez.



Bueno, a lo nuestro: Con el “safefty” en pista los que no habían hecho su última parada aprovecharon para hacerla –incluso Kimi, que parecía ir a dos paradas, realizó la tercera- y de cara al sprint final las cosas estaban así: Hamilton, Rosberg, Pérez, Hulkenberg, Button, Vettel, Ricciardo, Massa, Bottas, Alonso, Raikkönen, Kvyat, etc…
Cuando el coche de seguridad se fue –muy tarde, norma de la casa- los Mercedes se piraron a razón de más de 1” por vuelta y se enzarzaron en una batalla rueda con rueda escalofriante, ayudados por un escenario que se presta a ello y por la ausencia de Ross Brawn en el equipo. No duden de que con él la lucha no se hubiera permitido. Rosberg adelantó en varias ocasiones a Hamilton, ayudado por sus neumáticos más blandos, pero este se defendió de maravilla y, ayudado a su vez por un trazado que permite una defensa tan buena como la posibilidad de adelantar, le recuperó siempre la posición. A dos vueltas del final, Rosberg se resignó.



Rosberg lo intentó, pero no pudo con Hamilton.



Los de detrás también se dieron a base de bien. Pérez se mantuvo imperturbable. Button fue perdiendo posiciones poco a poco –era evidente que tenía problemas- hasta abandonar poco antes del final. De los Ferrari, con decir que Montezemolo se fue antes de finalizar la carrera queda todo dicho. Los Williams, con ruedas frescas y tal, pintaban bien, esperándose de ellos una remontada que no llegó, aunque Massa apretó un poco a Vettel.
Así que la lucha se centró en el Force India de Hulkenberg y los Red Bull de Vettel y Ricciardo. Vettel, sin DRS, sucumbió ante su compañero, el cual pudo con Hulkenberg. Y fin de la historia. Ya no hubo más cambios. La carrera acabó así: Hamilton, Rosberg, Pérez –que firmó el 2º podio de la historia de Force India- Ricciardo, Hulkenberg, Vettel, Massa, Bottas, Alonso y Raikkönen completaban los diez primeros puestos.
Buen ambiente entre los hombres de Mercedes y gran carrera, en contraste con las dos anteriores. Pero que nadie se lleve a engaño, ni antes era tan aburrida, ni ahora tan divertida, es lo que es, F1, para bien y para mal. Desde 1984 hasta ahora la emoción en la F1 viene como las mejores esencias, en frascos pequeños. La próxima cita será en China, escenario en el cual un tal Michael Schumacher logró, allá por 2006, su 91ª y última victoria en F1. Del heptacampeón sabemos poco, aunque por lo visto parece que su estado es mejor. Esperemos que siga así. Saludos.

viernes, 4 de abril de 2014

GP de Malasia 2014

       La revancha de Hamilton


 Llegamos al GP Malayo de Sepang, en Kuala Lumpur. Un gran premio cuya primera edición data de 1999 y significó el regreso a la competición del Kaiser Michael Schumacher tras su lesión en Silverstone ese año (se rompió una pierna). Y no lo pudo hacer mejor, marcó la pole con 1” sobre el segundo  –su compañero Eddie Irvine-  y en carrera se dedicó a bloquear a los Mclaren para que ganase este y, de ese modo, permitirle llegar con opciones a Japón para disputarle el título a Hakkinen (Mclaren). Frentzen (Jordan) perdió casi todas sus opciones aquí.

Heinz Harald Frentzen.
Tras la carrera, los Ferrari - 1º y 2º-  fueron desclasificados por la distancia que separa la carrocería de los deflectores laterales. Se reclamó y los reclasificaron. Sin entrar en detalles diré que se trató de un error del equipo en el montaje de dichos elementos y que con ellos no obtuvieron ventaja alguna. Por una letra del reglamento que permitía una tolerancia –de 0.5cm nada menos- se salvaron. Cada cual que saque sus propias conclusiones.
 Este año los Mercedes llegaban como favoritos, y si bien en los libres no marcaron diferencia alguna, Vettel y sobre todo Raikkönen, estuvieron muy cerca. A la hora de la verdad eran los favoritos. Pero no por mucho, no se vayan a creer.
  La Q1 se retrasó casi 50 minutos a causa de la lluvia, debido a la manía de retrasar los horarios a fin de que el espectador europeo esté más a gusto. Lo malo es que a esas horas suele llover casi siempre debido al monzón. De modo que es una manera absurda de tentar a la suerte. Sí quieren horarios buenos para los europeos, que corran en Europa.
 Charly Whithing, en su línea, tardó una eternidad en sacar los coches a pista, y cuando lo hizo ya no hacían falta las ruedas de lluvia. Así que mixtos y a correr, excepto Mclaren que se equivocó y sacó los de lluvia –no sólo Ferrari hace esas cosas- . Rectificaron a tiempo y pasaron el corte sin problemas, Vettel incluído pese a su pequeño susto en el que tuvo que parar en boxes a resetear el coche, ya saben: Control Alt Suprimir. Quienes no lo consiguieron fueron los habituales Marussia y Caterham, a los que se les unieron el Sauber de Sutil y el Lotus de Maldonado.

 La Q2 se presentó más lluviosa y en Mclaren cometieron el mismo error, pero al revés, sin más consecuencias. Todos los favoritos pasaron y se quedaron por el camino los dos Williams. Está claro que en agua no funcionan  el Toro Rosso de Kvyat, el Lotus de Grosjean, el Force India de Sergio Pérez y el Sauber de Esteban Gutiérrez. En la vuelta de entrada Kvyat y Alonso se tocaron, y a punto estuvo de costarle eso al español su pase, ya que se le rompió la suspensión delantera izquierda. La bandera roja –de apenas 5 minutos- por este lance, y la rapidez de sus mecánicos le permitieron participar en la sesión cuando ya muchos lo daban por acabado. Al final de la misma hubo un pequeño lío entre Bottas, que iniciaba vuelta lanzada intentando pasar el corte, y Daniel Ricciardo, que ya lo pasó y que no estaba mejorando. El caso es que Bottas no dejó pasar a Ricciardo y fue sancionado por ello con tres plazas y con dos puntos de “carnet de F1”. Muy injusto bajo mi punto de vista. Creo que Ricciardo en lugar de quejarse, debería haber apoyado a su colega.  Una pena la poca deportividad que se estila en la F1 desde hace ya bastantes años, con sus excepciones,  que siempre son bienvenidas.
  La Q3 vio a Hamilton y a Vettel como dueños y señores, separados por apenas 55 milésimas en su primera vuelta lanzada, que ya no conseguirían mejorar. Rosberg superó a Alonso “in extremis” al final cuando peor estaba la pista por la tercera plaza, Alonso fue cuarto y le siguieron Ricciardo, Raikkönen, Hulkenberg –siempre bien en agua- Magnussen, Vergné y Button, que se pasó de optimista al montar mixtas.
  El domingo se apagaron los semáforos sin lluvia y sin Sergio Pérez,  a cuyo Force India se le averió el cambio instantes antes de la salida. En ella, Rosberg se ventiló a Vettel,  y Ricciardo a Alonso y a …¡Vettel! En la curva 3, Bianchi se llevó puesto a Pastor Maldonado, que como siga así se va a tener que plantear cambiar de número (lleva el 13). Sanción para Jules.
  Bottas pasó de 18 a 12 en la primera vuelta, y en la segunda Magnussen pinchó la rueda trasera derecha de Raikkönen en un lance de carrera. Para el finlandés fue casi el fin, mientras que el danés fue perdiendo fuelle por tener el alerón dañado y por tener que cumplir la correspondiente sanción (en mi opinión no se la merecía). Tras los escarceos iniciales -Alonso-Hulkenberg, Magnussen-Massa-  todo se estabilizaba y  Hamilton,  más en forma que el resto, puso tierra de por medio. Le seguían Rosberg, Vettel , que había adelantado a su compañero en la vuelta 4, Ricciardo, Alonso, Hulkenberg, Button, Magnussen, Massa, Bottas, etc…
 La carrera fue una procesión en la que los pilotos se marcaron en las paradas en boxes y todos, salvo Hulkenberg, fueron a tres paradas y montaron: blando, blando, blando y duro, salvo Alonso y Ricciardo, que metieron el duro en la segunda parada.
 No hubo mucha historia en cabeza pese a un pequeño acoso de Vettel a Rosberg. Lo interesante estaba detrás. Alonso ascendió a la cuarta posición al fallar Red Bull en el cambio de ruedas de Ricciardo. La delantera izquierda quedó floja, le tuvieron que meter de nuevo y apretársela. Total, una vuelta perdida más una sanción de 10 segundos y…¡10 posiciones para el siguiente GP!, inconcebible. Por si esto fuera poco, dos vueltas después se le desprendió el alerón delantero y volvió a parar. Ya sin opciones, optó por retirarse.
  Todo estaba decidido salvo la cuarta posición. Alonso, quinto tras su tercera y última parada, se lanzó a la caza de Hulkenberg - que hizo dos paradas-  al que logró adelantar a falta de cuatro vueltas. Gran carrera de Nico (Hulkenberg). Los tres primeros retrasaron mucho su última detención por temor a la lluvia –que no llegó- y Hamilton se proclamó merecido ganador. Como anécdoda, el mensaje por radio que le dieron en Williams a Massa, clavadito al que le dio Ferrari en Alemania 2010 palabra por palabra: “Bottas is faster than you”, sólo que esta vez Felipe no obedeció. Tras Hamilton: Rosberg, Vettel, Alonso, Hulkenberg, Button, Massa, Bottas, Magnussen, Kvyat, Grosjean (el Lotus acabó), Raikkonen, Kobayashi, etc…






A destacar que Hamilton marcó pole, vuelta rápida y lideró todas las vueltas, aunque no siempre estuvo en cabeza ya que Hulkenberg, al retrasar tanto su primera parada, estuvo parte de una vuelta delante del inglés, aunque no contabilizó ya que en el paso por meta Hamilton ya lo hizo por delante, de modo que primer Gran Chelem de su carrera deportiva.
 Hasta Barhéin, un saludo.

jueves, 20 de marzo de 2014

GP de Australia 2014

   Rosberg gana sin hacer ruido

   Y por fin empezó la temporada en el precioso circuito de Albert Park en Melbourne, Australia. Los GP en Australia comenzaron en 1985 en un escenario todavía mejor, Adelaida, cuya primera edición fue una carrera memorable, la mejor de dicha temporada. En esa edición se despidió Niki Lauda de la F1 y Keke Rosberg, con Williams Honda, obtuvo su 5ª y última victoria en F1.



Keke Rosberg camino de su última victoria en F-1 en Adelaida 1985




En 1995 se corrió por última ahí y en 1996 se inauguró este circuito, con idéntico ganador en ambas ocasiones, Damon Hill con Williams Renault. En 1996 debutó Jacques Villeneuve en F1, con Williams, marcando pole y vuelta rápida, y no ganó porque tuvo problemas mecánicos que lo relegaron al segundo puesto, dejando, por tanto, sólo a Giancarlo Baghetti (Ferrari) como único debutante en ganar su primer GP. Eso sucedió en 1961 en el GP de Francia celebrado en Reims.




Giancarlo Baghetti, Ferrari, ganado su primer GP por delante de Dan Gurney, Porsche.


 Este año debutaba la “nueva” F1. Antes de nada, decir que una vez he escuchado más estos nuevos motores tengo que rectificar y dar la razón a quienes aborrecían su sonido. Es cierto que recuerdan a los F1 turbo de los 80, sobre todo el Ferrari, pero suenan mucho más bajo y por tanto, no suenan como motores “de carreras” a diferencia de los turbo anteriores. Estos parecen TDIs, con eso queda dicho todo. Por otro lado estos motores están “semicongelados” con eso de lo de las homologaciones y tal. Esto me “quema” muchísimo. Como he dicho en otras ocasiones, que en el máximo exponente del mundo del motor no se pueda evolucionar libremente, me parece de lo peor y no me cansaré de decirlo. Si quieren que prohíban los túneles de viento y evoluciones aerodinámicas, pero que dejen a los motoristas tranquilos. Aunque lo más justo es que cuantos menos límites, mejor. El peso mínimo de los monoplazas pasó de 642 a 691, y no a 660. Así mismo el ERS, que da 163 caballos durante 33.3 segundos y no durante 8.4 como había comentado en el artículo anterior. Eso me pasa por fiarme de la página oficial de la FIA, mea culpa.
  Entrando en materia, el GP comenzó el viernes con problemas mecánicos para el Mercedes de Hamilton -el favorito en las apuestas- y con menos lío del esperado. Los primeros libres vieron el mejor tiempo de Alonso, pero el resto se los repartieron los pilotos Mercedes quedándose a apenas 2¨ de la pole del año pasado. Destacar la gran fiabilidad de casi todos, sobre todo la de Red Bull -por inesperada- y los muchos problemas de los Lotus, que apenas pudieron girar.
  La clasificación sería sobre seco, mojado, mojado, quedándose fuera en la Q1 los Marussia, el Sauber de Esteban Gutiérrez, el Caterham de Marcus Ericsson y los dos Lotus, estos últimos por fiabilidad más que por otra cosa. La sorpresa fue que Kamui Kobayashi, con el Caterham, pasó a la siguiente ronda, en la cual se permitió el lujo de ser más veloz que el Force India de Sergio Pérez, nada mal.  Junto a ellos se cayeron Button, Raikkönen-que se salió de pista-Vettel -con problemas en su “unidad de potencia”- y Adrián Sutil, con el otro Sauber.
  La Q3 era cuando más llovía, y en Ferrari sacaron a Alonso con mixtos, craso error, aunque al final lo arreglaron. Resumiendo: al final la pista se puso en una encrucijada en la cual no se sabía que era mejor, si mixtos o de lluvia. La pole fue para el Mercedes de Hamilton, con los de lluvia, por delante del héroe local, Daniel Ricciardo (con mixtas), Rosberg (lluvia), el debutante de Mclaren, Magnussen (lluvia), Alonso (lluvia), Vergné (lluvia), Hulkenberg (mixtos), el otro debutante, este con Toro Rosso, Kvyat (lluvia), Massa (mixtos) y Bottas, (lluvia). Un poco de decepción en Williams, ya que se esperaba algo más de ellos. Bottas  perdería 5 plazas por sustituir la caja de cambios, retrocediendo al decimoquinto lugar.
  La carrera se disputó en seco. Al apagarse los semáforos, Hamilton perdió un poco de fuelle y se vio superado por Rosberg y Ricciardo, Alonso cedió ante Hulkenberg y Kobayashi se “merendó” a Massa, al parecer por quedarse sin frenos.



La melé de la primera curva, Kobayashi se lleva "puesto" a Massa.



Vettel evitó la melé de la primera curva, pero de poco le iba a servir. Su RB estaba tocado de muerte y poco después iba a decir adiós. En los compases iniciales, Alonso recuperó y luego volvió a perder la posición con Hulkenberg mientras que Hamilton cedía ante el novato Magnussen. ¿Podía ser por una táctica de ahorro de combustible?, nada más lejos de la realidad. Hamilton tenía graves problemas y Alonso sólo problemas, que solventaría pasadas 10 vueltas ya con Hamilton fuera de carrera. Raikkönen, que arrancó bien, se situó a espaldas de Alonso mientras por detrás venía Bottas -a paso de carga- remontando y quitándose rivales de en medio. Tras pasar a Kimi en la vuelta 7, la situación era: Rosberg, Ricciardo, Magnussen, Hulkenberg, Alonso, Bottas, Raikkönen, Vergné, Kvyat, Button, etc…



La remontada de Bottas cesó bruscamente contra un muro.



  Bottas, el hombre más rápido en pista, a excepción de Rosberg, iba a tocar con el muro justo cuando estaba pegado al difusor del F14T de Alonso, arruinando así su carrera y provocando la salida del coche de seguridad al quedarse un trozo de la llanta en la pista. Button, a sus anchas en estas situaciones, aprovechó para cambiar ruedas una vuelta antes que los demás, lo que le permitió situarse a espaldas del Ferrari nº 14, mientras que nº7, el de Kimi, retrocedía dos posiciones al tener que hacer cola en el pit lane.
  Reanudada la carrera, Rosberg se largaba al más puro estilo Vettel 2013 dejando al resto, Ricciardo,  Magnussen, Hulkenberg, Alonso, Button, Vergné, Raikkönen y Kvyat, a verlas venir. Bottas,  que debido a su toque y posterior pinchazo había retrocedido a la 16ª posición, inició una nueva cabalgada hacia los puestos de vanguardia. La carrera prosiguió sin más historia hasta la segunda y última parada a cambiar ruedas. Button paró en la vuelta 32 adelantándose al trenecito formado por Hulkenberg, Alonso y él mismo para intentar ganar posiciones, cosa que logró, superándolos a ambos. Alonso, en cambió, alargó su parada a fin de adelantar al del Force India, consiguiéndolo por poco. Del resto, nada de nada, Rosberg imperial y el resto marcándose pero sin atacarse realmente. Sólo Bottas se saltaba el guión y seguía con su remontada que lo situó a espaldas de Alonso, lo mismo que al principio cuando se fue contra el muro, pero esta vez no tuvo ese contratiempo. El hispano quedaba a salvo del finlandés ya que no había tiempo para más. También el otro finlandés, Raikkönen, se saltaba el guión adelantando a cinco vueltas del final a Vergné por la 8ª posición. Bandera a cuadros y alegría para Rosberg, que ganó sin despeinarse; y más alegría todavía para el héroe del día Daniel Ricciardo, que logró su primer pódium en la F1, y también primer pódium para el debutante Magnussen, lo que viene a dar la razón a la política de pilotos del equipo de Ron Dennis, sin duda la mejor de todas, buen ojo y valentía. Bien por él, empieza a recordar al tío Ken.
  Los diez primeros fueron: Rosberg, Ricciardo, Magnussen, Button, Alonso, Bottas, Hulkenberg, Raikkönen, Vergné y  Kvyat.



Rosberg, ganador, es acompañado por Ricciardo y Magnussen en el podio. Primer  podio para estos dos últimos. El australiano sería posteriormente descalificado, pero la alegría de haber subido al podio ante su público no se la quita nadie.









 Finalizada la carrera saltó la polémica por la exclusión del Red Bull de Ricciardo por sobrepasar el consumo máximo establecido por la FIA, que es de 100kg/hora. Por lo visto los técnicos del equipo, que ya habían cambiado el sensor de control obligatorio de la FIA en los entrenamientos, fueron avisados en repetidas ocasiones de que estaban sobrepasando el máximo consumo permitido, pero hicieron caso omiso. Ahora alegan que el sistema de la FIA iba mal y que el suyo era más fiable, y que en ningún caso superaron dicho límite. Pero que listos,  ¿se creen que esto es Jauja? Las cosas claras: la piecetita que controla el consumo la tienen que llevar obligatoriamente, y si falla te aguantas, lo mismo que si falla cualquier otro componente del coche, no se trata más que de eso. No vas a regular el consumo como a ti te dé la gana, sino como te manda el reglamento. Fin de la historia. Por  eso concluyo que Ricciardo se va a quedar sin su merecida segunda plaza, y visto lo visto -estaban avisados-pequeña se me hace la sanción. De Magnussen para atrás todos ganan una plaza heredando Sergio Pérez el último punto y Mclaren situaba de ese modo a sus dos pilotos en el pódium tras la sequía del año anterior. A todo esto Vettel se quedó sin poder batir el recórd de victorias consecutivas, aunque poco le importará ya que visto lo visto, su coche va a estar en la lucha, algo que unas semanas antes no lo parecía en absoluto. De modo que contento estará a pesar de todo.  Destacar que ningún Lotus acabó -era previsible- y que el número de abandonos no fue muy elevado a pesar de las alarmas. Todavía es pronto para sacar conclusiones, y más con todo el potencial que esconden los monoplazas. Nos vemos en Malasia, un saludo.

viernes, 28 de febrero de 2014

Previo 2014

          El regreso de los turbos


 Llega 2014 y la F1 dá un giro de 180 grados sexagesimales, o 200 centesimales, como prefieran, y dice adiós a los motores atmosféricos en pro de unos turboalimentados más ecológicos.
  Las novedades para este año son muchas, lo cual encarece los coches, algo contrario a la política de ahorro de costes que la FIA quiere imponer. Pero no nos engañemos, el que tiene pasta se la va a gastar, ya sea metiendo turnos de 24 horas en todos los túneles de viento del mundo o probando la colocación de las pegatinas más eficiente. De modo que al final, digan lo que digan, el gasto va a ser el mismo, al menos en los equipos de punta. Tal vez tengan que cambiar sus prioridades de gasto, pero nada más.
  El más perjudicado con tanto cambio siempre es el equipo dominante, en el caso de haberlo, y como en este caso lo hay, es Red Bull el perjudicado. De todos modos estos cambios estaban previstos mucho antes de ver el dominio de los austríacos, de modo que no pueden quejarse, no se han hecho deliberadamente en su contra para favorecer el espectáculo, como otras veces.
  Las novedades a grandes rasgos son, aparte del motor y nuevo sistema de recuperación de energía ERS, el aumento del peso mínimo del monoplaza con piloto incluido a 660kg, (642 antes), eliminación del pequeño spoiler en el soporte del alerón trasero, reducción de 1.80 a 1.65 las dimensiones del alerón delantero y salida única de escape trasera, que practicamente elimina los gases de escape soplados al difusor y con ello se verá mermada la eficiencia aerodinámica de los monoplazas.



Red Bull presentando su nuevo monoplaza para defender nada menos que 8 títulos, 4 de Vettel y 4 propios.
 


También la caja de cambios sufre novedades. Pensaba yo que con el gran aumento del par motor este año, de 28mkg a más de 50, las cajas serían de 6 velocidades, pero por lo visto-digo por lo visto ya que nadie confirma ni desmiente- ahora la FIA ha prohibido cambiar las relaciones de cambio de un circuito a otro y los coches van a tener cajas de hasta 8 velocidades para poder así adaptarse a circuitos tan distintos como Mónaco y Monza, en los cuales la diferencia de velocidad media y punta es de unos 85 y 65 km/h respectivamente. ¿Alguién entiende esto?, yo no desde luego. Además deben durar 5 GPs (antes 4) incluyendo los viernes, es decir,  4 cambios por temporada.
  El motor es el cambio más importante de todos, ya era hora de que los motores pasasen a primera línea, y esperemos que por mucho tiempo, no sea que a algún lumbreras se le ocurra “congelarlos” de nuevo. A partir de ahora va a ser un V6 turbo de 1.6 litros con un consumo máximo por carrera de 120 litros y un régimen máximo de 15000rpm Ahora serán 5 motores por temporada. Antes eran V8 atmosféricos de 2.4 sín límite en consumo con un régimen de 18000rpm y 8 motores por temporada. Está claro que la fiabilidad cobra este año mayor importancia.
  Estos motores son de un solo turbo (prohibido usar uno por bancada como antaño) y contarán con un nuevo sistema de recuperación de energía, ERS, que dará al monoplaza 163CV durante 8.4 seg por vuelta, en lugar de los 80CV durante 6.7 del KERS de 2013. Los motores seran algo menos potentes pero tendrán mucho más par y, como pueden evolucionar, puede que superen en potencia absoluta a los anteriores. Todo depende del progeso que puedan hacer y de las limitaciones que les pongan, ya que no es tan facil ganar muchos caballos cuando el motor tiene que durar cinco veces la distancia de Le Mans. Lo que es indudable es que el motor va a marcar diferencias, ya sea por potencia, consumo o fiabilidad (o por las tres), bienvenidos sean.
  Lo que no me acaba de gustar de los nuevos motores, ni de estos ni de los anteriores, es la obligatoriedad de usar una arquitectura, ¿Por qué V6 y no 4L, V8, V12 u otras configuraciones? , lo mismo que antes, 2.4 V8 y anteriormente 3.0 V10. Vaya una idiotez. Esto viene porque a alguien “muy listo” se le ocurrió una estupidez y, como nadie se paró a pensar un par de segundos como revatirsela, se quedó como dogma. La chorrada era la siguiente: obligamos a usar motores 3.0 V10 para evitar que algún equipo use V8s en Mónaco y Hungría, V12s en Hockenheim (por entonces tenía su trazado ultrarápido) y Monza y V10s en el resto, lo cual es un sobrecoste absurdo. ¿Se dan cuenta de lo estúpido del argumento?, para empezar, es muy difícil que un constructor realice 2 (y no digamos 3) tipos de motores distintos y, sí lo logran, hay que adaptarlos a un chasis. Eso es dificilísimo, y además, para una ganancia mínima. Aunque sería fantástico para quien lo lograse. De cualquier forma, aparte de que dudo que a ningun motorísta se le ocurriría semejante locura, la forma de controlarlo es bien sencilla, tipo de motor que elijas para la temporada, es el que usarás durante el resto de la misma, es decir, si empiezas con un V8, la acabas con un V8 y, si quieres usar un V12 u otro tipo te esperas a la temporada que siguiente. ¿Difícil de controlar, eh?, en fín, que esto de usar una sóla arquitectura es una idiotez, aunque claro, si tenemos en cuenta que Max Mosley, en sus delirios, quiso obligar a usar a los equipos el mismo motor,  hasta nos podemos dar por contentos. Ojalá algún día esto cambie y, si quieren mi opinión, con Enzo Ferrari vivo, esto jamás habría ocurrido, ¡limitar así el motor, habrase visto semejante sacrilegio! diría el Comendatore. Ya en 1986, cuando la FISA quería obligar en 1989 a usar motores V8 3.5 puso el grito en el cielo y amenazó con dejar la F1 por la F-Indy, hasta construyó un coche y motor (el precioso Ferrari 637), de modo que la FISA reculó. ¿Dónde iban a estar Mclaren y Williams (o el que toque, ahora Red Bull) sí no está Ferrari? Pues en ningún sitio, no lo duden, el campeonato perdería mucho interés.



El Ferrari 637 de F-Indy diseñado por Gustav Brunner nunca corrió, pero cumplió su cometido.
 


Siguiendo con los motorillos, ahora viene lo que más ha dado que hablar, su sonido, al aficionado y a ciertos dirigentes no les acaban de gustar. Yo, que quieren que les diga, como sonido me quedo con los V12 de Ferrari y Matra den los años 60 a los 80. Los atmosféricos modernos, aunque sonaban muy bien (y altísimo) no me gustan tanto y, en cuanto a los actuales, no suenan muy distinto de los anteriores F1 turbo. Y como antes nadie se quejaba no veo porqué tanto drama hoy día. En cambio sí que lo veo por la estética de los nuevos F1, practicamente no se salva uno, son un horror. Vale que al final te acostumbras, pero eso no cambia el hecho de que son espantosos. 2014 va a ser la F1 más eficiente, ecológica y …¡fea! de todos los tiempos,  espermos que cara a 2015 eso cambie. Y todo por bajar el morro por razones de seguridad. Desde luego los diseñadores se han lucido…
  Un pequeño análisis de los entrenamientos en Jerez, es muy pronto para saber quienes serán los favoritos, aunque sería raro que al final el gato al agua no se lo lleve uno “de los de siempre” Ferrari, Mclaren, Red Bull, Mercedes y, en menor medida, Lotus. Con tanto cambio no se sabe, pero no veo a los restantes equipos luchando por el título, aunque sí que podrían dar la sorpresa en más de un GP.
  De lo que no cabe duda es de que los motorizados por Renault, entre ellos los campeones, las van a pasar un poco estrechas al principio, ya que el motor francés es el que más problemas ha dado (entiendasé por motor, al motor en sí y a su sistema de recuperación de energía).
   Red Bull, siguiendo su política (por eso caen tan bien) de no reconocer jamás la culpa de nada y criticar a sus proveedores no perdió la ocasión para decir que la culpa de las pocas vueltas que habían dado en Jerez era de Renault. ¡Que simpáticos!, ¿verdad?, no es la primera vez que critican a Renault (ya lo hicieron cuando se rompió el motor en Corea 2010) y a Magneti Marelli por sus alternadores, incluso acusandoles de sabotaje. Yo creo que con no suministrarles nada se acaba el problema, seguro que Newey, del que sólo se le recuerdan sus aciertos y no sus patinazos (Mclaren Mp4-18 y Mp4 19) y al que se le atribuyen coches que no son en exclusiva suyos (Williams FW 14 y su evolución el campeonísimo FW14B), se le ocurre alguna manera de propulsar al coche sin motor, ya que sabe tanto de aerodinámica. No me quejo de Newey (el no tiene la culpa), sino de los que le doran tanto la píldora, y sí, Red Bull y su sobervia me molestan, no saben ganar ni perder, aunque al menos, dejan cierta libertad a sus pilotos.
  Por tanto, aparentemente, Mercedes y Ferrari pintan bien, mientras que red Bull, con problemas de motor, agravados por su mála refrigeración (culpa de ellos) lo tiene un poco peor. Sería estúpido descartarlos tan pronto, pero también lo sería dar por sentado que lo van a solucionar todo como si nada. Tenemos todo 20104 para averiguarlo, pero lo que parece claro es que en australia Vettel no va a lograr su décima victoria consecutiva. En un més lo sabremos. También es cierto que quienes tengan un problema con el ERS, antes KERS, devido a su mayor influencia en cuanto a rendimiento, no va pasar como antes, que el coche iba un poco peor, sino que directamente se van a ir a la cola. Este año va a estar entretenido.



El Mercedes turbo nació bajo los mejores auspicios.
 


Otro tema curioso es el de la velocidad de los coches, más de 5 segundos más lentos en Jerez este año. Bueno, no creo que al final la diferencia sea tan grande, hay que tener en cuenta que los coches son practicamente nuevos y que todavía no se les ha exprimido al máximo-se decía que los propulsores como mucho subían a 13000rpm, en lugar de las 15000 que tienen como límite-y que poco a poco iran mejorando. Supongo que serán entre 2 y 3 segundos por vuelta más lentos y que, a medida que avance la temporada iran cerrando la brecha, sobre todo sí Pirelli hace ruedas mejores, por lo visto las de este año son más lentas. Da igual como me lo expliquen, no lo acabo de entender, pero creo que Pirelli si quiere puede hacer unas ruedas mucho más veloces.
  Tenemos también, el numerito de la FIA con los números. A partir de ahora, salvo el número 1, que lo usará en exclusiva-si quiere-el campeón, el resto de participantes elegirá un número entre el 2 y el 99 y será el número que usarán a lo largo de toda su carrera en F1. La idea no está mal, pero hay varias cosas que espero que pulan. En primer lugar es una idiotez obligar a alguien a usar un número siempre, se debe permitir cambiarlo. En segundo lugar, estos deben ser más grandes, para que los podamos ver y así distinguir al piloto por el dorsal-y no por el casco como hasta ahora-, ya que para eso han creado esta regla, para identificar a los pilotos con un número y tercero y último, sí en la F1 hay un número mítico, ese es el 27 de Gilles Villeneuve con el Ferrari, hubiera estado bien que ese número se quedase en exclusiva en Maranello por sí lo quieren usar, aunque fuera esporadicamente.

  Por último, desear desde aquí, algo que todos en el mundo deseamos, y que es la recuperación del Kaiser, Michael Schumacher de su gravísimo accidente de esquí en Grenoble el pasado 29 de diciembre. A veces la vida tiene esos crueles reveses. Fue muy bonito el homenaje que le hicieron en el hospital el día de su cumpleaños sus seguidores. A fecha de hoy lo están despertando del coma. Le deseamos lo mejor y rogamos por un pequeño milagro para que pueda recuperarse por completo. Difícil lo tiene. Un saludo y los mejores deseos para el Kaiser y su familia, así como a vosotros.
 



miércoles, 27 de noviembre de 2013

GP de Brasil 2013

  Vettel iguala a Ascari en la despedida de Webber



Finales de noviembre, fin de temporada y ¿fin del dominio Vettel?.  Para saber eso tendremos que esperar a 2014. Mientras tanto, nos tocaba disfrutar de la última cita del año, con el majestuoso circuito de Interlagos en Brasil como maestro de ceremonias. Interlagos es un circuito precioso, pero en pro de la seguridad, en 1990 le quitaron parte de sus 7 km, reduciéndolo a poco más de 4. Con esta medida perdió parte de su encanto. Aún así, sigue siendo precioso, aunque a muchos pilotos les encantaría correr en el antiguo trazado. Que se lo digan si no a Kimi Raikkönen. Aquí ganaron los brasileños: Fittipaldi dos veces, Pace una, Senna dos y Massa otras dos, que hubieran sido tres de no tener que ceder en 2007 la victoria a su compañero Raikkönen para que ganase el título in extremis; aunque más in extremis lo perdió al año siguiente él mismo, en uno de los episodios por los que más recordado será este trazado. Barrichello estuvo a punto en 2003, pero se quedó sin gasolina en un gravísimo error de la Scuderia. El otro brasileño, Nelson Piquet, ganó en casa también, pero en el demolido Japarecagua.



Carlos Pace en su única victoria en F1, en casa con el Brabham, era 1975



Este año no iba a haber semejantes emociones, gracias a Vettel y Red Bull, cuyo aplastante dominio tras el parón veraniego se cargó toda emoción posible.

Todos los entrenamientos libres se disputaron bajo la lluvia, y en esas condiciones es muy difícil sacar conclusiones. Sin embargo, era evidente que los grandes iban estar en cabeza aunque quizá la jerarquía cambiase un poco. Como ahora los neumáticos de lluvia (los dos, mixtos y lluvia) están limitados, la actividad en pista se reduce aun más, ya que los equipos guardan las gomas de cara a “la hora de la verdad”. El perjudicado, como siempre, el público, sobre todo el que acude al circuito, que de ese modo apenas puede ver rodar a los coches, y eso que ver un F1 bajo la lluvia es uno de los espectáculos automovilísticos más bellos. Pero por lo visto están por la labor de no dejar que disfrutemos de ello porque, al margen de esto, cada vez se paran antes los entrenamientos y carrera en suelo mojado. Esto está en parte motivado por la reglamentación que impide cambiar los reglajes de calificación a carrera y que, al andar con compromisos, impide la adecuación 100% del coche al agua; y en parte porque Charlie Witting quiere que los coches corran en seco cuando llueve, lo cual es imposible. Eso y las críticas a Pirelli porque sus ruedas no van bien en agua. Pero, ¿cómo van a ir bien si apenas pueden probar? Claro, como los equipos se quejaron en 2004 de que Ferrari probaba mucho porque tenía un circuito propio… sólo que Ferrari tenía el circuíto desde 1972. Hasta que no dominaron como dominaron, nadie dijo ni mú salvo para reirse de ellos: “miralos, con tanta pasta y circuito propio y no se comen una rosca”, pero cuando empezaron a arrasar nadie se reía. En fin, que eso de prohibir las pruebas a los coches es una idiotez mayúscula. Luego que nadie se extrañe de neumáticos que no van bien en agua o que revientan.

Valteri Bottas esta vez no pudo brillar.

Los libres fueron cosa de Rosberg el viernes, y de Webber el sábado, aunque los tiempos variaban mucho en función del estado de la pista.
La calificación también se realizó en mojado, no mucho, de lo contrario se hubiera suspendido. En la Q1 adiós a Caterham y Marussia, lógicamente, y también a Maldonado y a Gutiérrez.

Los que no pasaron de la Q2 fueron los Force India, los Mclaren -Checo Pérez se estrelló al final- el Williams superviviente y Heikki Kovalainen, con el Lotus.
 La Q3 se retrasó porque…¡llovía! y claro,  hubo que esperar a que la pista mejorase, mejoró tanto que los pilotos apenas dieron una vuelta de calificación con los de lluvia-me niego a llamarlos de lluvia extrema, eso no existe, sólo hay de lluvia y mixtos-Grosjean ni eso, y cambiaron a mixtos para batirse el cobre. En el box de Ferrari pareció reinar un poco la confusión, pero al final, todos a la pista. Grosjean, el primero en salir con mixtas, se hizo con la pole provisional, pero Webber se la quitó enseguida y por detrás, un Vettel descomunal puso a todos en su sitio al dejar a su compañero a 1”2.  Esa vuelta nadie la mejoraría, ni siquiera él. Aún así Rosberg, muy brillante durante el fin de semana mojado, se colocó a penas 0”6 y Alonso a 0”8. El Asturiano, de hecho, falló en su vuelta buena, en la que hizo records del primer y tercer parcial. De no haber fallado, la primera línea hubiese sido suya, incluso la pole tal vez, aunque él mismo dijo que no la habría conseguido de ningún modo. Así que con Vettel quitándole la venda a los escépticos, la parrilla quedaba así: Vettel, Rosberg, Alonso, Webber, Hamilton, Grosjean, Ricciardo, Vergné, Massa y Hulkenberg, este último un tanto desdibujado para lo que suele hacer en esas condiciones. Pérez retrocedió de 15º a 19º por sustituir la caja de cambios.

El domingo amaneció nublado y se preveía lluvia durante la carrera, no así al principio, lo cual está muy bien, porque ver una salida detrás del coche de seguridad es como para ponerse a llorar. Si al menos salieran en paralelo como en la Indy…pero no, aquí en fila, como en el colegio. Podrían revisar eso de cara a la próxima temporada, así, al menos, no fastidiarían al 100% la salida, solo el 50.



Última arrancada del año, Rosberg líder. No aguantaría ahí ni una vuelta...




Se apagaron los semáforos y los Red Bull, como viene sucediendo últimamente, no arrancaron bien. Webber sólo cedió una plaza, lo mismo que Vettel, ante Rosberg, pero es que si el alemán no cierra a Alonso como lo hizo, hubiera partido tercero. Hamilton se aprovechó de esa maniobra y adelantó a Fernando. Massa arrancó muy bien y pasó de 9º a 6º. Tras la primera curva, Rosberg lideraba, seguido de Vettel, Hamilton, Webber, Alonso, Massa, Hulkenberg y Grosjean. Al acabar el primer giro, tanto Vettel como Alonso, ganaban una posición. Una vuelta después, era Webber quien la ganaba, siendo Hamilton su víctima casi a la vez que Grosjean destruía su V8 Renault en un avance de lo que podría ser el año que viene.
Vettel se empezó a largar a modo de 0”8 por vuelta de Alonso, el cual dejaba tirado a Rosberg que, al inicio de la séptima vuelta, cedía ante Webber, y este, empezaba su persecución al asturiano. Dado que Rosberg no andaba muy fino, dejó pasar a su compañero en la vuelta 10 y, en la 13º era Alonso quién caía ante Webber, que ya estaba a más de 9” del líder. Massa, bastante a tono en esta carrera -no así en calificación- también adelantó a Rosberg en la 14 y se colocó 5º.
Los Mclaren, que partían 14 y 19 (Button-Pérez), a la chita callando iban ganando posiciones y, sin llamar la atención, en la vuelta 15 ya estaban 7º Button y 9º Pérez con Hulkenberg emparedado entre ellos.
La carrera que había empezado en seco, amenazaba lluvia. Cada equipo tenía sus propias predicciones, y algunos aguantaron un poco más de lo debido en pista con ruedas gastadas a la espera de la lluvia para cambiar. Eso permitió a Massa, que fue de los líderes el primero en parar, adelantar a Hamilton cuando este realizó, unas vueltas después, la suya. Lo mismo le pasó a Alonso con Webber, en este caso ayudado por la lenta, 5”1 seg, parada del australiano.
Tras la primera ronda de paradas la cosa estaba así: Vettel, Alonso a 10”, Webber a sus talones, Massa, Hamilton, Button, Rosberg, Pérez, Hulkenberg, etc…

Como el tipo de neumático a elegir no resultó determinante, no hablaremos de ellos. Alonso apenas aguantó dos vueltas a la apisonadora Red Bull de Webber y volvió a su posición natural, 3º, y así teníamos dos Red Bulls y dos Ferraris al mando de la carrera, con los renacidos Mclaren 6º y 8º, nada mal y que con un poco de lluvia podrían dar un alegrón al viejo Ron, que es quien manda en realidad. ¿Alguien se cree que manda Martín Whitmarsh?. Pues lo mismo que Christian Horner en Red Bull: nada de nada. En Mclaren esta Ron y en Red Bull Dieter Mateschitz, que manda a su lacayo Helmut Marco para que vigile bajo su atenta mirada de cristal, lo que sucede en su (sus) equipos.

Tras esta disertación, la carrera seguía y Massa y Hamilton estaban librando un bonito duelo por la cuarta posición cuando la dirección de carrera decidió volver a hacer “una de las suyas” y sancionaron a Felipe Massa por pisar la raya divisoria entre la pista y los boxes. No me cabe duda de que en esa acción Massa debió de ganar unos 40 segundos o así, de modo que drive-troought y adiós a un buen resultado. La carrera en que los comisarios no sancionen una tontería será para enmarcarla.

Hamilton se quedó sin la diversión de su duelo con Massa y accedió a la cuarta posición, Felipe bajó a la octava y los Mclaren ya eran 5º y 7º, bien por ellos.
 Todo estaba más o menos estabilizado pero los pilotos, en su afán de hacer sólo dos paradas -quizá tres era más rápido pero no se querían arriesgar- pero sobre todo, esperando que llegase la lluvia que parecía inminente, aguantaban en pista yendo cada vez más despacio. Vimos algo inédito: cómo los pilotos doblados se desdoblaban de los líderes con gran facilidad. Y no hablamos de un puntero retrasado por alguna incidencia o de una carrera en agua, simplemente los coches que circulaban fuera de los puntos eran, en ese momento, los reyes del mambo gracias a sus neumáticos nuevos. En una de estas, al desdoblarse Bottas de Hamilton, se tocaron, abandonando el finlandés y …¡han acertado! sancionando con un drive-trougth al inglés, que unido a su pinchazo, dijo adiós a un buen resultado. Cierto que tuvo más culpa Hamilton que Bottas, pero no dejó de ser un lance de carrera. Como es de esperar, no se sancionan maniobras peligrosas o antideportivas, sino accidentes. De no haber sido más que un toque sin consecuencias, no lo habrían sancionado.
Eso sucedió en la vuelta 48, en la misma en la que los tres primeros entran a cambiar ruedas. Las de Vettel no estaban preparadas y tardó más de 12”, con lo que se reagruparon, siendo el imperturbable Vettel líder, con el dúo Webber-Alonso detrás a apenas 6” y acercándose, marcando (ambos) varias veces la vuelta rápida. Al final esta fue para Webber, que ganó el duelo  al correoso ferrarista y Vettel, siempre “al loro” para estos registros, decidió no hacer el indio e ir a por ella. La pista no estaba para bromas y sus ruedas tampoco, aún así, controló la (aburrida) carrera magistralmente, ya que la temida y deseada por muchos, lluvia, no llegó. Con Massa finalmente séptimo gracias a las desgracias de Hamilton, las posiciones en la vuelta 57 eran: Vettel, Webber, Alonso, Button, Rosberg, Pérez, Massa, Hulkenberg, Hamilton y Ricciardo entre los diez primeros. De ahí al final (vuelta 71) nada cambió. Vuelta de honor para Vettel, con “ceros”, para Massa, con “ochos” y con Webber sin casco y sin guantes, quien se encargó de poner la nota emotiva. La verdad es que da gusto ver vueltas de honor así, con los pilotos sin casco, como antaño hicieran Pironi, Arnoux o Berger, entre otros.

Massa se despidió de Ferrari  en casa y dando espectáculo.

Mclaren estuvo a punto de lograr el podio, pero a pesar de haber realizado la mejor carrera de la temporada, no pudieron, ¡tal vez con lluvia y la intuición de Button!
Así que se quedaron sin pódio por primera vez desde 1980.
 En el podio, Vettel quiso tener un gesto con Webber, dejando que hablase primero. Lo cierto es que no estuvo mal el detalle, pero, ¿qué quieren que les diga? Después de su robo en Malasia, lo menos que podía hacer era dejar que Webber se despidiera con victoria, lo demás son poses. Es muy fácil hacer gestos y tener buenas palabras encima del pedestal. Algunos dirán que no tenía por qué hacerlo, pero en ese caso, razón de más para que lo hiciera y haber quedado así como un señor. En mi opinión, no lo hizo porque le pudo más su afán de batir records. Al menos es el único que lo reconoce abiertamente. De no haber estado ese caramelo ahí, tal vez hubiera tenido ese detalle con su “amigo” Webber. Con 13 victorias, 9 de ellas seguidas en la temporada, iguala a Schumacher (que las logró con un GP menos) y con Ascari, aunque en la época de Ascari las temporadas eran de 7 u 8 Gps, sin contar Indianápolis. Quien logró otro record fue Max Chilton, que se ha convertido en el primer debutante en acabar todas las pruebas de la temporada.



Mark Webber, (el de los carburadores) en su emotiva vuelta de honor sin el casco, como antaño.




Despedimos la F1 hasta el año que viene y, al igual que Webber, nos dejan los motores V8 y Cosworth. En 2014 veremos si con las nuevas reglas sigue el dominio de Vettel, que ha pilotado como los ángeles. Sólo el hecho de que Alonso hiciera lo mismo impide que se le considere el mejor de la actualidad, entre otras cosas porque siempre se le coge un poco más de afecto a quienes corren en inferioridad de condiciones.
 Estoy deseando que legue 2014 y espero que la FIA no vuelva a hacer de las suyas y “congele” los motores. Una vez  basta, esto no se ha de repetir. Es contradictorio que, en lo que se vende como la “máxima expresión de tecnología del mundo del motor”, este no se pueda tocar. Es lamentable, pero claro, pese a Ferrari la F1 es inglesa, y como los ingleses no saben hacer motores pues…
 Veremos que tal se las ingenian los equipos con sus nuevos sistemas propulsores, KERS el doble de potente y durante más de 30 segundos por vuelta, eso, junto a la “ley seca”,  120 litros, mas o menos, de gasolina (es que el reglamento dice 100kg, que listos) promete una temporada apasionante.
 ¡Hasta el año que viene!

miércoles, 20 de noviembre de 2013

GP de EEUU

          Érase una vez...Vettel


 La segunda carrera en el circuito de las Américas (como si hubiese otras) se presentaba con un par de sorpresas: por un lado la ausencia de Kimi Raikkönen que se operaba la espalda y no podría participar. Yo creo que por un par de semanas más no hubiera pasado nada, y que esta ausencia se debía más al desencanto del finlandés con el equipo, que no le paga (al menos no a tiempo) lo estipulado, y a que no se veía en condiciones de ganar una carrera debido a la supremacía de Vettel. De modo que como el subcampeonato no le atrae, lógico por otra parte, aprovechó para adelantar la pretemporada. La otra sorpresa era la no renovación de Sergio Pérez por Mclaren, sustituido por Kevin Magnussen, hijo de Jan Magnussen, quien ya corrió para ellos el siglo pasado. A mediados de los 90, no hace tanto, no vayan a creer. Curioso, porque el checo lo estaba haciendo muy bien. El sustituto de Kimi para estas dos citas sería su compatriota Heikki Kovalainen, la GP2 2012 Davide Valsecchi se quedaba a verlas venir…Esto no lo pongo como sorpresa, porque es bastante habitual que el tercer piloto de un equipo, cuando le llega la hora de sustituir a un piloto oficial, el equipo pase de él, demostrando que para el rol de piloto de pruebas no siempre se escoge (más bien nunca) a alguien pensando como sustituto para los oficiales. Aunque no siempre ha sido así, de hecho también ha sucedido al revés: un piloto oificial nada bueno y uno de pruebas fabuloso. Hablo concretamente de 1993 en Mclaren, cuando el oficial era Michael Andretti y en la recámara tenían a Mika Hakkinen, sobran comentarios.

Heikki Kovalainen sustituía a su compatriota Raikkönen en Lotus.
en tanto que el piloto de pruebas de Lotus y ganador de
 El circuito de las Américas, situado en Austin (Texas) es la mejor creación de Hermann Tilke, con un trazado que tiene de todo, desniveles, curvas rápidas enlazadas, curvas lentas, fuertes frenadas y largas rectas, todo ello aderezado con unas escapatorias asfaltadas pintadas en un azul oscuro que, unido al blanco y rojo habitual de los bordillos, lo unian cromaticamente a la bandera de los EEUU. Este es un circuito para pilotos, y en él, el que no le coja el pulso rápidamente, lo pagará. Como fue el caso de Maldonado, Massa, Rosberg y, en menor medida, Kovalainen y Button, ampliamente superados por sus compañeros.
 Parece que la F1 por fin ha llegado a estados unidos para quedarse, después de tantos años intentándolo en diversos escenarios, casi todos urbanos. Y es que el éxito de las dos edicionesde este GP no tiene precedentes; incluso en Europa pocos circuitos se llenan más. Increíble,  el mundo al revés.
 Los primeros entrenamientos libres vieron a Alonso liderando la tabla de tiempos, un espejismo que el resto de sesiones se encargó de demostrar. Los Red Bull,¡como no!, eran los favoritos, y detrás de ellos había un desbarajuste total, con una máxima igualdad entre todos y una enorme fluctuación en los tiempos y en la clasificación. Lo más destacado, sin duda, el excelente rendimiento de Valtteri Bottas.
 En la Q1 vimos caer, además de a los de siempre, Caterham y Marussia, a Maldonado y a Sutil. Charles Pic, con una sanción de 5 puestos por cambiar la caja de cambios, saldría el último.
 La Q2 vería caer a Massa, a Button y, sobre todo, a Rosberg, algo inesperado, toda vez que en la Q3 entraban los dos Sauber por segunda vez en la temporada, Kovalainen con el Lotus y por segunda vez también, aunque esta vez sin agua de por medio, Valtteri Bottas, que era el héroe tapado de la jornada. Si para muchos el Ferrari va mal, qué decir del Williams.
 La Q3 vivió un duelo por la pole entre los pilotos de ReD Bull, toda vez que la tercera posición iba a ser para un efectivo Grosjean en tanto que la cuarta posición iba a tener tres contendientes, siendo Hamilton el afortunado. Con el primer juego de ruedas, que sólo tenían ellos, Webber doblegó a su afamado compañero e iba camino de hacer lo mismo en la segunda y definitiva vuelta, pero un error en el tercer sector del circuito iba a dar la octava pole de la temporada a Vettel y, visto como se desarrolló la carrera el domingo, también la victoria.
 Tras estos dos y Grosjean, estaban Hamilton, Hulkenberg, Alonso, Pérez, Kovalainen, Bottas (muy bien) y Gutiérrez.
 Como Gutiérrez fue sancionado con diez posiciones por molestar a Maldonado en la Q1, y Button con tres por adelantar con bandera roja, pasaban de las posiciones 10 y 13 respectivamente, a las 20 y 15.




Valteri Botttas estuvo magnífico en Texas.



El domingo se dio la salida en un bajo un gran ambiente, e incluso se podían escuchar los gritos de los aficionados en la parrilla de salida por encima del aullido de los motores. La salida se realiza sin problemas perdiendo una posición, más o menos, los pilotos que han salido por la zona sucia. Webber, que no ha arrancado mal, duda a la hora de “meterle el coche” a su compañero, se ve obligado a salir por la zona sucia en la curva 1 y cae al cuarto puesto. Antes de completar la primera vuelta, en la contra-recta, Sutil y Maldonado se chocan y sacan el coche de seguridad, a todo esto, Massa ha vuelto a realizar un magnífico doble adelantamiento a los que nos tiene acostumbrados ultimamente, sus víctimas, Button y Gutiérrez. El reagrupamiento ve a Vettel lider, seguido de Grosjean, Hamilton, Webber, Hulkenberg, Pérez, Alonso, Bottas, etc…
 El coche de seguridad se retira  en la vuelta 5 una vez el coche de Sutil ha sido retirado (mas que retirarlo parecía que lo estaban peritando) y Vettel empezó a marcar el ritmo, que era en torno a medio segundo más veloz que el de su inmediato perseguidor, Grosjean (qué buen fin de temporada está haciendo el francés). Un incisivo Pérez intentaba adelantar a Hulkenberg a toda costa, pero al no conseguirlo, al cabo de dos vueltas se tuvo que contentar con seguirlo mientras el grupo se estabilizaba. El que no se contentaba era Webber, que se acercó a Hamilton y en una preciosa maniobra le arrebató el tercer puesto en la vuelta 13. Todo siguió más o menos igual hasta la primera parada que, de no haber problemas, sería la única.
 Kovalainen, autor de una mala salida, estaba en tráfico tras Ricciardo y Rosberg, con lo que decidió parar en la vuelta 17 y de ese modo poder rebasarlos. Dos vueltas más tarde, en la 19, Rosberg adelantó a Ricciardo y se hacía con la décima posición (tampoco era para tirar cohetes). Massa, duodécimo tras la parada de Kovalainen, lo imita en la 21, abriendo el fuego de cara a la vuelta 22, en la cual pararon Pérez, que aguantaba a duras penas los ataques de Alonso, Di Resta, Rosberg y Ricciardo. Bottas lo haría en la 23, Hamilton en la 25 y Alonso, estirando al máximo sus ruedas paró en la 26, aprovechándose del pequeño tapón que le hizo Vergné (que no había parado) a Pérez , logrando salir justo en los morros (del coche y el suyo) del piloto mejicano.
 En la 27 paró Vettel, que había empezado a ceder terreno con Grosjean, bajando la distancia que los separaba de 9´a 6´. En la 28 paró Webber, con record de cambio de ruedas en menos de dos segundos (según Red Bull, en la tele 2´6) y el último en parar fue el efímero líder, Grosjean, en la 29. Al salir ya estaba a 10´de Vettel y ni se planteó molestarle. A todo esto, Gutiérrez, que no había parado y que llegó a marchar sexto, iba cediendo posiciones. Alonso primero, Pérez después.
 Kovalainen, contra todo pronóstico, sufrió un bajon de rendimiento y fue adelantado por Rosberg en la vuelta 31, momento en el cual realizó su segunda parada, arruinando de ese modo su carrera y dando la razón (al menos en este GP) a Davide Valsecchi, a la vez que Rosberg seguía con su pequeña remontada y se ventilaba a Di Resta en la vuelta 32. En la 34 Bottas adelantaría a Gutiérrez, el cual pararía en la 36 a realizar su parada, toda vez que Massa realizaba en la 38 su segunda y definitiva parada redondeando su nefasto fin de semana.
 Volvamos a la cabeza tras estos pequeños, pero interesantes escarceos. Alonso, a sus anchas en esta fase de la carrera, empezó su persecución a Hulkenberg, que culminó en la vuelta 44 con un gran adelantamiento al final de la recta de meta. Una vuelta antes, Ricciardo había adelantado a Di Resta.
 Entre tanto los tres primeros a lo suyo, Vettel conservando ruedas y coche, no tanto para la victoria (también), sino para marcar la vuelta rápida que últimamente la está dejando un poco de lado, y eso que es el único piloto que realmente le interesa este registro, demostrándolo siempre que puede. Webber hacía la goma con Grosjean, y le atacó cuanto pudo, llegando incluso a parecer inevitable otro doblete de Red Bull, pero al final tuvo que ceder ya que Grosjean controló la situación con maestría.
 Button adelantó a Di Resta en la vuelta 48, antes de que este último realizase su segunda e inesperada parada.
 Alonso, ¡ah sí!, no me había olvidado, siguió tirando como un poseso para cazar a Hamilton, y una vez se situó a menos de un segundo de su excompañero, sus Pirellis dijeron basta y pasó de ser cazador a  presa, ya que Hulkenberg venía por detrás “a todo ritmo” y le iba a tocar sudar.
 En cabeza todo estaba decidido, vuelta rápida incluida - para Vettel, claro - y poco importaba que a dos vueltas del final, en la 54, Button le arrebatase la décima plaza a Ricciardo. Pero lo que si importaba era la lucha por el 5º lugar entre los motores Ferrari del Ferrari de Alonso y del Sauber de Hulkenberg. El alemán, en la última vuelta adelantó al español en la primera curva, pero se pasó un poco de frenada y esto le permitió al ferrarista recuperar su puesto, y ahí acabó la lucha, Nico no tuvo tiempo para más.



Sebastian Vettel dominó en solitario el GP yankee.



La clasificación final quedó así, Vettel, Grosjean, Webber, Hamilton. Alonso, Hulkenberg, Pérez, Bottas, excelente octavo con un coche que rara vez pasa del puesto 15 en parrilla, Rosberg y Hamilton.
 Tras lo visto en esta carrera, lo más destacado es la gran carrera realizada por Valtteri Bottas, que aunque no estuvo inmerso en ninguna lucha sacó un partido excelente del material del que disponía. Con el Williams nadie lo hubiera hecho mejor. También es destacable el gran resultado de Lotus, que sin duda echan en falta a Raikkönen por los valiosos puntos que les hubiera aportado para el mundial de constructores. El finlandés tal vez también esté un poco arrepentido, porque visto lo bien que fue su compañero tal vez el hubiera podido optar, si no a la victoria, sí al podio.
 Tras este GP y el recórd, según se mire, de victorias consecutivas del Vettel, este irá a por la novena consecutiva en Brasil y así, igualar sin ninguna duda con Ascari a menos que alguien se lo impida. En Brasil nos espera el espléndido - a pesar de su mutilación en 1990 - circuito de Interlagos. En San Paulo, uno de los pocos en los que era posible adelantar sin DRS y sin neumáticos “caprichosos”. Todo esto y más, en una semana.